miércoles, 7 de octubre de 2009

La Calle del Medio hoy en Santa Clara.

Hoy en la tarde presentaremos La Calle del Medio 17 en la nueva sede de la UNEAC en Santa Clara, junto al amigo Jorge Ángel Hernández. Mañana estaremos además en la presentación de los libros ganadores del Premio de la Crítica 2008 para autores villaclareños, de cuyo jurado formé parte. Ya les contaré.

POSADA CARRILES Y LA CIA.

Dr. Néstor García Iturbe
Coincidiendo con el aniversario 33 del horrendo crimen de Barbados, perpetuado contra el vuelo 455 de Cubana de Aviación, que causó la muerte a 73 personas, la organización estadounidense National Security Archive reveló una serie de documentos desclasificados por la CIA en la que se prueba la vinculación de Luis Posada Carriles con la tenebrosa agencia.
En dichos documentos se revela que desde antes del año 1965 Posada Carriles fue reclutado por la CIA, donde recibió el seudónimo de AMCLEVE 15. Inicialmente la misión de Posada era infiltrarse dentro de los grupos del exilio para servir de informante a la agencia. Dentro de sus objetivos estaba Jorge Mas Canosa, con el que mantenía estrechas relaciones.
En un memorándum fechado en 1966, de Posada a Grover Lythcott, el Oficial que lo dirigía, informaba de su participación en la junta de coordinación de las organizaciones terroristas que se denominó RECE, lidereada por Mas Canosa. En el memorándum planteaba “estoy logrando una posición más solida dentro de los exilados, gracias a lo cual podré en el futuro realizar un mejor trabajo para la agencia”.
En uno de los documentos se describe la operación terrorista planificada bajo la dirección de Mas Canosa, que debía realizarse en el puerto de Veracruz contra naves soviéticas o cubanas. Para esta operación Posada informó a la CIA que fabricó diez bombas, en las que utilizó parte de 100 libras de explosivo C-4 que le había suministrado la agencia. La operación fue financiada por el RECE.
Dentro de los documentos desclasificados se encuentran varios de la CIA y del FBI en los que se reconoce el conocimiento de ambas agencias sobre la participación de Posada en el atentado terrorista contra el avión de Barbados. En los documentos Lythcott describe a Posada, al que también se seña con el seudónimo de “Pete”, como “un individuo que no es el típico terrorista irresponsable”, su forma de pensar “permite tomarlo en consideración para que forme parte de un futuro gobierno en Cuba cuando la revolución desaparezca”, pues se le reconoce como un ideólogo y fiel servidor de los intereses de Estados Unidos.
Los documentos desclasificados por la CIA, ofrecen amplia información sobre las actividades de Posada Carriles contra Cuba, incluyendo su participación en actividades terroristas contra propiedades cubanas en distintos países y contra instalaciones turísticas en Cuba. Además, demuestran como la CIA y el FBI trabajan en función de penetrar las organizaciones de exilados cubanos existentes en Estados Unidos, e inclusive como esa penetración les permite influenciar y dirigir las actividades que estas realizan contra Cuba.
La protección que estas agencias mantienen sobre Luis Posada Carriles, que a pesar de sus crímenes y la información que posee el gobierno estadounidense sobre estos se encuentra gozando de plena libertad en la ciudad de Miami, nos permite pensar que si en algún momento se conocieran todas las actividades criminales en que ha estado involucrado, se originaría un escándalo aún mayor, inclusive dentro de los propios Estados Unidos.

lunes, 5 de octubre de 2009

Palabras de Silvio Rodríguez por la muerte de Mercedes Sosa.

(Cubadebate) Quizá la había visto antes en Cuba, pero siempre me ha parecido que conocí a Mercedes Sosa en el estadio de béisbol de Santiago de los Caballeros, en la República Dominicana, una noche de diciembre de 1974. Ella se incorporaba a “Siete días con el pueblo”, un festival de canción comprometida que se venía celebrando desde hacía dos o tres jornadas. Aquella noche, las luces del estadio parecían romper la oscuridad y el pueblo reclamaba a sus cantores. En el pequeño espacio en que nos apretábamos los que esperábamos turno, me las arreglé para ubicarme al lado de ella, presentarme y decirle lo que la admiraba. Por último, azorado de mi propia locuacidad, tuve la mala pata de brindarle un trago, que rechazó arrugando la nariz. Mal comienzo, me dije.
La recuerdo otra noche, también recién llegada, en este caso a Cuba, para más señas en Casa de las Américas, ella junto a nuestra amiga común, Haydée Santamaría. Fuimos un grupito de cantores a recibirla, a gozar del privilegio de tenerla cerca por un rato. Por entonces la acompañaba un asombroso guitarrista que se llamaba Pepeto, el que, lamentablemente, no mucho después falleció. Entre Mercedes y Pepeto, más que conjunción, había un estado de gracia.
La recuerdo también en Managua, en un Festival por la Paz. Estaban Alí Primera, Chico Buarque, Isabel Parra, Daniel Viglietti, los hermanos Mejía Godoy y muchos más. Pocas veces como aquel día tuve un flujo de comunicación tan intensa con Mercedes. Fue algo extraverbal, una empatía poderosa que ocurrió entre ella y yo. Alguien que pasaba nos hizo un par de fotos que recogen un poco el momento. Siempre que las veo, me estremezco.
A principios de los años 80 me designaron para presentarla en Varadero, en uno de los dos festivales de la canción que dirigió la Nueva Trova. Y a mí, que tanto me corto en esos lances y que salgo sin guión, se me ocurrió decir que se trataba de alguien cuyo nombre era oro en la historia de la canción latinoamericana… Me acuerdo de que, mientras la ovacionaban, yo me bajé de allí con la sensación de haber dicho una estupidez, por comparar a Mercedes con el también llamado vil metal.
Hoy, con el dolor de la pérdida presente, lejos de aquel agitado Varadero, me doy cuenta de que dije lo correcto. Mercedes -como Yupanqui y Violeta- es oro sustancial de las raíces de los Andes, tesoro de nuestro patrimonio sin tiempo. Bienaventurada es Mercedes Sosa.

Cuba es el quinto país latinoamericano donde mejor se vive, dice el PNUD.

Bangkok, (EFE).- Chile es el país en Latinoamérica donde mejor se vive y tres puestos después Antigua y Barbuda (47), Argentina (49), Uruguay (50) y Cuba (51), según el ránking publicado hoy por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
La tabla está elaborada con datos y estadísticas de 2007 y mide la expectativa de vida, el nivel educativo, la sanidad, la inversión en Investigación y Desarrollo o la penetración de internet en 182 países miembros de la ONU.
Las poblaciones de Cuba y Chile comparten una misma esperanza media de vida (78,5 años), mientras que la alfabetización es más alta en la isla, que ocupa el segundo lugar en el mundo con el 99,8 por ciento.
Haití, en el lugar 149, es el país más atrazado, mientras que Guatemala (122) y Nicaragua (124) se encuentran entre los últimos puestos del índice, considerados como nivel "bajo".
Venezuela (58), Brasil (75), Colombia (77), Perú (78) y Ecuador (80) se encuentran dentro de las naciones con un desarrollo "alto".
Paraguay (101) y Bolivia (112) aparecen en el tramo de los Estados con un bienestar medio.
Noruega, Australia e Islandia encabezan el Índice de Desarrollo Humano (IDH) y cierran la lista Sierra Leona, Afganistán y, en último lugar, Níger.
Los 38 primeros puestos, con una puntuación entre 0,971 y 0,902, corresponden a las naciones con un desarrollo "muy alto", en las que se sitúan Estados Unidos (13), España (15) o Israel (27).
Según el PNUD, China (92), Colombia, Francia (8), Perú y Venezuela son las naciones que más han ascendido en comparación con el informe de 2006 porque mejoraron en ingresos, esperanza de vida y educación.
Siete países descendieron más de dos lugares respecto al anterior ránking: Belice, Ecuador, Jamaica, el Líbano, Luxemburgo, Malta, y Tonga.
Por regiones, Latinoamérica y el Caribe obtuvieron una puntuación de 0.810, dentro del apartado de desarrollo "alto", junto con las naciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y de Europa Central y del Este.

EL OFICIO DE VENDERSE.

Juan Fernández López
No importa la edad ni el nivel cultural para ser traidor. Desde cualquier oficio se sirve al mercenarismo, aunque no tengas títulos ni neuronas.
Décadas sangrientas de la historia de Cuba así lo atestiguan cuando verdugos y títeres del imperio masacraron al pueblo antes de 1959, y vinieron después en barcos enemigos, ametralladora en mano, a tratar de reimponer el crimen.
Venderse es cotidiano en el planeta descorazonado del siglo XXI. Si se globalizó el mercado y el hombre pasó de cliente a mercancía, ya no sólo por sus órganos vitales, sino hasta por su cuerpo, su mente y su talento, ¿cómo va a sorprender que se vendan atletas, artistas o profesionales?
Sin embargo, en un mercado tan exigente y selectivo, lo que no deja de asombrar es que sin ser débil visual, impedido físico ni padecer enfermedad alguna; sin ser periodista, poeta o informático, los medios de prensa internacionales conviertan en víctimas invidentes, le pongan muletas o sillas de rueda, o peor aún que una “ilustre” academia, instituto o fundación le nomine para un Nóbel, de la noche a la mañana, y hasta los familiares más cercanos del “agraciado” se desayunen de tales debilidades o “dotes” de su pariente holgazán.
Premios, reconocimientos, nominaciones, campañas mediáticas, cualquier experiencia “sajariana” vale dentro del arsenal ensayado en la otra etapa de la guerra fría.
La libertad de prensa se sabe que fue comprada hace mucho tiempo en Wall Street por los monopolios de la información, lo que queda por resolver, el viejo dilema, es el libre acceso a la verdad, cada vez más escamoteada, tergiversada y bloqueada a las grandes mayorías por los agoreros de los derechos humanos.
Las mentiras de hoy gozan de las ventajas de la globalización. En cuestión de segundos tratan de convertir en famosos a abogados que nunca han visto una toga y no saben defenderse ni a sí mismos; periodistas entrenados por los manuales de la CIA en recónditos pupitres de embajadas “solidarias” y evangelizados con radiecitos portátiles infiltrados en valijas diplomáticas; escritores formados en la academia de los “camajanes”, el buen ron y el aliento de corresponsales; “blogueros” que venden su nombre a otros mercenarios extranjeros que desde lejanos rincones europeos y norteamericanos alimentan con veneno y dinero el prestigio internacional de la mercancía con nombre humano, que circula por la red.
Cuando las lágrimas son más verdes y metálicas que los presupuestos de los amos, el llanto de los mercenarios nos recuerda esa gran pena del hombre: el oficio de venderse.

sábado, 3 de octubre de 2009

Cintio Vitier y sus lecciones de consecuencia.

Enrique Ubieta Gómez
Decimos que alguien es consecuente cuando actúa según sus principios, o dicho mejor, cuando sus actos se corresponden con sus dichos, cuando las palabras y los hechos de su vida coinciden, al menos en la línea básica que marcan los principios, las creencias. La rigidez de esa línea –o su equivocado trazado--, ocasionan una consecuencia infértil; o una inconsecuencia vergonzante, atormentada. Un puente es más sólido si permite que el viento lo balancee, aunque el ojo humano no capte ese leve movimiento.
Cuando una persona no es capaz de deslindar lo esencial de lo superfluo, el trazado de su línea ideal solo tiene resolución en los extremos, y de uno a otro se pasa con facilidad: en los monasterios y en los burdeles. Por eso la verdadera consecuencia, la única posible, se asocia al más profundo humanismo; en primer lugar, porque solo se acepta un principio de vida desde el conocimiento (conocimiento vivencial, razonado y sentido); en segundo lugar, porque un principio de vida no puede construirse de palabras o de simples razones, de textos sabios o místicos: tiene que tener como centro al ser humano, al otro, al todo. Si la teoría falla, y siguen existiendo los explotados, por ejemplo, no dejamos de ser revolucionarios: no se es revolucionario por convicción teórica, se es revolucionario por amor al prójimo, aunque la teoría indique caminos que son o pueden ser más expeditos, más eficaces. La teoría es un medio, no es un fin. Jamás es un principio.
Vivir a conciencia es una ardua tarea. Ser consecuentes es casi imposible, si no se revisan y ajustan continuamente los límites de nuestra línea de vida. Con frecuencia, la obstinada perseverancia en los viejos límites es una falta de consecuencia. Los hombres consecuentes son contradictorios, porque la vida lo es. Por eso admiré tanto a un hombre que ejercía el magisterio sin proponérselo: a golpe de vida. Creo que pocos hombres han sido tan consecuentes como Cintio Vitier. Ahora que ha muerto, no podrá reducirse a texto su legado, ni dividirse su obra en palabras y acciones, en textos trascendentes y textos comprometidos. Su obra escrita es indivisible; es su legado tangible, pero en cada palabra podrá leerse su vida.
Cuando triunfó la Revolución en 1959 el edificio cultural que fue Orígenes tuvo que enfrentar nuevas coordenadas vitales, y demostrar frente a ellas que no estaba hecho de palabras, de puro texto: el corazón moral –no moralista--, de Orígenes, lo conectó con el proceso revolucionario. Cintio fue –de la mano de Fina, su maestra y su discípula--, un cristiano consecuente, que entendió y asumió con sencillez la explicación martiana: ser cristiano es ser como Cristo. “Ser como” es tratar de ser, es tener un referente: ser como Martí, como el Che.
Como ocurre con los hombres verdaderamente consecuentes –así sucedió con Jesús, con Martí, con el Che--, Cintio fue amado y fue odiado. No dejó de ser católico cuando una Iglesia soberbia se alió a la contrarrevolución, y la Revolución, demasiado joven e inexperta, no pudo diferenciar entre la Institución y sus fieles. No dejó de ser revolucionario –de nacer y de crecer como revolucionario, junto a la mayoría de los cubanos adultos, para quienes la Revolución fue una sorpresa--, cuando la Revolución, entregada al frenesí de las transformaciones, no reparaba en las individualidades, ni cuando aquellos que construían una falsa consecuencia –y que pasaron con inesperada rapidez del monasterio al burdel, haciéndose enemigos acérrimos de la Revolución--, lo aislaron como si fuese un enemigo. Cintio siempre fue Cintio. Ese sol del mundo moral (1975) estaba potencialmente contenido en Lo cubano en la poesía (1958). Es el mismo libro, escrito desde la atalaya de una Revolución.
No dejó de ser un católico revolucionario cuando los nuevos falsos consecuentes lo llamaron, cuando quisieron cobijarse en su espléndido universo cultural para sentirse a salvo de compromisos. Ni siquiera intentó vengarse de sus antiguos censores. Cintio saltaba siempre sobre el odio mundano. Por eso lo odiaron. He contado mi encuentro fortuito en el vedadiense parque de la calle H con uno de sus más fieros detractores. Yo acompañaba a un amigo suyo, y él no me conocía. Era el año 1994 y se preparaba un gran evento homenaje por el cincuentenario de la revista que dio nombre al grupo origenista. Con desfachatez, con insolencia, el joven detractor explicó a mi acompañante que “ellos”, los nuevos dioses, acabarían con Cintio, lo destruirían. No ofreció explicaciones literarias o filosóficas, sino políticas. Se sentían defraudados porque Cintio había deshecho el intento de rescatar la vieja publicación como estandarte de un falso apoliticismo.
Sucedió lo contrario. Cintio Vitier crecería en los años noventa hasta convertirse en un inesperado líder revolucionario, en la conciencia más lúcida y comprometida de la intelectualidad cubana. Como a Varona en los años treinta, a Cintio le correspondería un papel para el que se necesitaba limpieza de alma y auténtica consecuencia; solo un hombre que nunca se había traicionado, y que por tanto nunca había traicionado, podía ejercer ese misterioso liderazgo. Siento el orgullo de haber estado cerca de él durante esos años decisivos de su vida, de la vida de todos los cubanos. Ahora que no está –y que regresan las tiñosas para alimentarse de su cuerpo--, hay que recordar sus lecciones de consecuencia.

jueves, 1 de octubre de 2009

Falleció el Maestro Cintio Vitier.

Fue un poeta y un pensador extraordinario, pero fue sobre todo un ser humano extraordinario.
A partir de las diez de la noche de hoy jueves 1 de octubre será velado en el Centro de Estudios Martianos.

La mini república del Big Five.

Enrique Ubieta Gómez
En mi artículo anterior –que inspiró bellas amenazas saavedriánicas de Néstor Díaz de Villegas--, comentaba el inusitado desprecio que ciertos intelectuales de la nueva derecha cubana, él entre otros, sienten por las masas. El tema no es trivial ni caprichoso: lo que nos divide en realidad no es nuestra opinión sobre el pasado –en lo que también diferimos, naturalmente--, es nuestra opinión sobre el futuro de Cuba. Por eso es necesario que sepamos lo que sienten y piensan estos circunspectos caballeros que nacieron en los años previos o en los primeros posteriores al triunfo revolucionario, crecieron en sus aulas, y hoy cavan trincheras en Miami, México o España. Saber de qué República hablan cuando utilizan esa palabra; a qué se refiere Hernández Busto (HB), por ejemplo, cuando descubre eufórico su modélica mini república en Miami: la del Big Five. ¿Qué es el Big Five? Según explica el entusiasta cronista, se trata de “un club fundado por exiliados que decidieron reunir los pecios de los cinco grandes clubes habaneros que naufragaron con la Revolución: Habana Yatch Club, Miramar Yatch Club, Vedado Tenis Club, Biltmore Yatch Club y el Casino Español”.
En su reciente viaje de estímulo a Miami –y de consultas con sus jefes--, HB visita el Big Five y queda impresionado. Le llama la atención el hecho de que ya no sea un club tan exclusivo como sus antecesores habaneros, y señala que en él juegan “cancha” –como decimos en Cuba--, nobles y plebeyos (de apellidos, pero con algún dinerito, claro). “Pasé una tarde con ellos, y fue una de las experiencias más agradables de este viaje a Miami” –confiesa arrobado. “No sólo porque pude ver una competición de muy buen nivel –puntualiza--, sino porque conseguí entrever un mundo, inspirado en ideales deportivos, donde la jerarquía no es necesariamente enemiga de la democracia”. Entendamos bien lo que dice: el hecho de que plebeyos (balseros) y nobles (la vieja guardia) jueguen cancha juntos no debe confundir a nadie, los plebeyos siguen siendo plebeyos y los nobles, nobles. No se trata de jerarquías profesionales, sino monetarias, en las que la sangre, la herencia, el pedigree, determinan. Pero los jerarcas que nadie discute se dan el lujo de ser democráticos, amables, condescendientes. Toda esa gente “trabaja duro”, “todos profesan el culto a la Familia” (de repente me confunde la mayúscula que coloca en la palabra familia, no sé a qué se refiere, pero luego comprendo: “es uno de los pocos lugares de Miami donde puedes estar seguro de que tus hijos jugarán libremente y nadie se meterá con tu mujer”, dice que le dijeron). Entonces cierra su breve crónica con estas palabras aterradoras, por el siniestro futuro que predicen: “En el Big Five —que alguna gente demoniza como ‘el club de Posada Carriles’— encontré juntas muchas de las subestimadas virtudes de Miami: buena comida, didaxis social, convivio, varias generaciones agrupadas alrededor de un credo antiguo y memorable. Una mini República”.
Pero este texto de HB –escrito unos días después de expresar públicamente su desprecio por los coterráneos aficionados al béisbol que encontró en un estadio barcelonés, durante la pasada Copa del Mundo--, estaría incompleto sin los iluminadores comentarios que recoge su blog. Fichu M. (el lector comprenderá que solo dispongo de los “nombres” con los que se identifican los internautas que participan del diálogo) escribe: “la gente tiene un falso concepto del Big Five hoy y no es menos cierto que se pasa bien, el ambiente es agradable lejos de toda la chusmería que por desgracia abunda en Miami”. El club, ya lo dijo HB, es un oasis –la chusma no te piropea a la jeva, ni te maltrata al chama--, que los separa del cubano medio de Miami. Bilewi, por su parte acota, intencionado: “Ernesto, el Big Five te dedicó sus mejores galas, las de todos los días, las que se reservan para los amigos. Allí están los Sedanos, Loret de Mola, Calderín, Gómez Mena, Betancourt y otros apellidos ilustres que ya no logran convivir sin los Pérez, Soto, Álvarez y Rodríguez”. Y sin los Hernández Bustos, debemos añadir. Santos y Artigas, quizás algo indiscreto interviene: “Te vimos con Loret de Mola, llegaste temprano y te fuiste tarde, Camilo es uno de los que no sale de aquí, sus hijas como que viven entre los muros del Big Five”.
Una intrusa que se hace llamar María –y que vive allá, porque HB democráticamente no permite que los de la Isla coloquen mensajes en su blog--, se cuela para desentonar: “decadencia de altura, pseudoélites de sueños mal soñados y gorditos con pelotas”, y la bomba enseguida estalla. Una o un –a veces los nombres escogidos son para despistar--, Margarita Gautier (espero que no se parezca al personaje de Dumas), sale en defensa de HB: “Comparto la opinión de Ernesto 100%. Es un lugar seguro para niños y familia. Pero al parecer ciertos sectores de nosotros los cubanos nos quedamos con la chusmería y la vulgaridad arraigados.” Siguen en fila los comentarios felices de las lombrices, hasta que Iskán el cubano sentencia: “Oye Ernesto, será porque yo llevo el plebeyo a flor de piel, pero la verdad que eso parece una crónica social de una Bohemia de los 50. Y eso de ‘apellidos ilustres, etc’ esta medio picu. No sé, pero no puedo dejar de pensar en San Nicolás del Peladero” Y ya en un tono de evidente provocación El problemita de siempre acota: “Me dan muchas ganas de ir a ese club. Tan solo un problemita, no soy blanco, soy más bien retinto. ¿Me dejarán entrar?”, a lo que presurosa responde Charlotte: “no importa que seas retinto ahí van personas de color también”. Y la frase “de color también” resulta sospechosa, deja un sabor desagradable.
Entonces aparece Camilo Loret de Mola, que no esconde su identidad, la persona que llevara a HB de invitado al club: “mis hijas no han llegado al club –confiesa-- y ya preguntan si verán a Sedano y a Ricardo, dos personas mayores a quien no conocíamos y a quienes besan con amor cada noche. Cómo no sentir un gran respeto por estos tipos, ellos quieren a mis hijas como si fueran suyas (…) te aseguro que cuando estoy de viaje me siento tranquilo porque mis hijas juegan en el Big Five, bajo la pupila de Calderín, Paquito, Centella, Paula, Lisettte (…) y otras muchas personas que ya son mi familia, la grande, la que extraño cuando estoy lejos”. Hay un comentario que quiero dejar para el final. Pertenece a Woland, que firma la declaración de HB: “esa es también mi impresión de Miami –y está muy bien que lo enuncies con esa precisión: una (¡nuestra!) mini-República. Es sorprendente como la propaganda del castrado y sus adláteres ha inmortalizado la infamia del exilio cubano –el de Miami en particular-- como una recua de terroristas sicópatas, que no hace más que barruntar planes para (volver a) esclavizar al pueblo cubano ‘revolucionario’”.
El comentario de Woland me remite entonces a una no muy vieja nota del Miami Herald, que arroja un poco de luz sobre los ilustres miembros de esa Familia miamense, y sobre el porqué –instinto, sagacidad política--, HB colocaba una F mayúscula (y siniestra) en la palabra: “Un sonriente Luis Posada Carriles abrazó y dio la mano el viernes en la noche a cientos de personas que lo apoyan, mientras llegaba a un club en el oeste de Miami para asistir a un cena en su honor… ‘Te quiero besar’, dijo una señora que fue una de las primeras en recibir a Posada cuando llegaba al Club Big Five, cerca de la esquina de la calle 8 y la avenida 92 en el oeste de Miami. Los organizadores esperaban a más de 500 invitados en el salón de banquetas en donde las mesas estaban cubiertas con mantas blancas y servilletas rojas y azules. Un grupo musical tocaba viejas canciones cubanas, mientras que Posada –vestido en un traje azul oscuro– iba de mesa a mesa abrazando a sus partidarios… Muchos de ellos eran ex presos políticos y ex miembros de la Brigada 2506.” El diario añadía: “Entre los prominentes exiliados cubanos presentes se encontraba el ex comandante guerrillero y preso político Huber Matos, quien rompió con Fidel Castro apenas comenzando la revolución, y Ernesto Díaz, líder del grupo militante anti-castrista Alpha 66… La cena fue anunciada como una ‘fiesta de ‘coming-out’ para Posada. Pedro Peñaranda, el líder del grupo patrocinante del municipio de Holguín, dijo al Miami Herald que la cena era para ‘reconocer a Posada como un gran cubano, un hombre digno y decente, como un gran patriota que ha sufrido mucho.” Bueno ¿y qué?, dirá el circunspecto conde Díaz de Villegas: Posada Carriles, Miguel Saavedra, Más Canosa, Montaner, esos son los prohombres de la mini República que entusiasma a los Díaz, a los Hernández, a los Ichikawas.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Con el gobierno de facto en Honduras se frena el proceso de integración latinoamericana.

Entrevista a Giorgio Trucchi, periodista italiano emplazado en Honduras.
Vicent Boix *

(IPS) Ha pasado más de 50 días en las calles de Honduras, desde que el 28 de junio, el ejército y los sectores más poderosos derrocaran al presidente legítimo Manuel Zelaya. Ha recorrido los barrios de diferentes ciudades del país, así como la zona fronteriza entre Nicaragua y Honduras. Ha estado en manifestaciones, conferencias de prensa, reuniones, actos de toda índole, cargas policiales, etc. Ha redactado más de 75 artículos, crónicas y entrevistas. Ha inmortalizado en cerca de 500 fotografías y más de 20 vídeos, los momentos más intensos, emocionantes y dramáticos que tienen lugar en la nación centroamericana.

Giorgio Trucchi es periodista italiano afincado en Nicaragua. En los últimos tres meses ha cubierto los eventos que suceden en Honduras para la Regional Latinoamericana de la Unión Internacional de Trabajadores de la Alimentación (Rel-UITA). También administra el blog Nicaragua y más en Español. Él hizo un pequeño hueco en su agenda y pude hablarle por teléfono, para que nos explicara de primera mano las últimas noticias que tienen lugar en Honduras.

El primer interrogante Giorgio es obligado ¿Estás percibiendo y observando en Hondurasuna fuerte, organizada y mayoritaria movilización social en defensa del presidentelegítimo Manuel Zelaya?
Definitivamente sí. La noche en que se supo que Zelaya había ingresado en el país y se había refugiado en la embajada de Brasil, comenzó una movilización masiva, no sólo a nivel de la capital sino en todo el país. Cuando me enteré de la noticia viajé de nuevo a Honduras y lo hice con otros periodistas de agencias internacionales. A escasos km. de la capital pudimos ver grandes caravanas de coches y autobuses que se dirigían a Tegucigalpa para dar apoyo al presidente Zelaya, que por cierto fueron detenidas por retenes militares que no les daban paso. Nosotros también estuvimoscerca de una hora retenidos por los militares y en todo el país se han instalado controles para impedir que la gente llegue a la capital.
Como digo, el respaldo es fuerte aunque es difícil cuantificar qué porcentaje de población apoya a Manuel Zelaya. Lo que sí es cierto es que existen movilizaciones en los barrios, en las aldeas y las comunidades, no sólo de la capital, sino de diferentes departamentos de la nación.

Te pregunto esto porque al leer tus opiniones y artículos que realizas desde los barrios de Honduras y al leer en los grandes medios algunas crónicas de periodistas que no sé muy bien dónde están ubicados, percibo dos opiniones contrapuestas respecto a la respuesta del pueblo hondureño. El jueves 24 de septiembre, un diario español reproducía una foto de las protestas -algo tendenciosa desde mi punto de vista- en la que se observaba solamente a un manifestante sentado en una piedra. En el mismo artículo se calificaba al movimiento de resistencia popular como de "débil" ¿Estás de acuerdo con esta afirmación?
No, para nada. Yo no sé si para escribir dicha nota se han tomado datos de una agencia o si ese medio tenía corresponsales aquí en Honduras. Además hay que diferenciar. Hay marchas casi todos los días en Tegucigalpa y otras ciudades que son masivas, con miles y miles de personas. Mientras que las manifestaciones en los barrios, aldeas o comunidades no necesitan de mucha gente porque el objetivo no es ese. Lo que hay que subrayar es que todo ello responde a una estrategia del Frente Nacional Contra el Golpe de Estado (FNCGE), que está organizando diferentes actividades en los barrios para dispersar la protesta y crear cientos de pequeños focos de resistencia. En un barrio pueden haber 600 personas movilizadas y en una plaza 100 o 200. El número variará y analizando individualmente cada grupo, hablaremos de poca gente o de que el movimiento de resistencia es débil. Pero lo realmente importante es que en estos momentos pueden haber entre 100 o 150 focos activos dispersados solamenteen la capital.
El objetivo del FNCGE no es solamente organizar grandes eventos para paralizar el país, sino el mantener una presencia constante de gente en las calles y en los barrios para demostrar que el golpe de estado del 28 de junio no puede quedar así y que hay una parte mayoritaria de la población que no renuncia al restablecimiento de Zelaya, al retorno a la democracia y al inicio de un proceso que lleve a una asamblea constituyente y a la reforma de la constitución.

¿Qué sectores de la población y organizaciones sociales se han sumado activamente a las marchas y acciones por el regreso de la normalidad democrática?
Hay de todo, pero el hecho más interesante es que el FNCGE logró juntar y sentar en una misma mesa a sectores dispersos que antes trabajaban muy poco entre ellos. Esto es un aspecto positivo del golpe de estado. Hay centrales sindicales que estaban muy divididas y que ahora empiezan a moverse juntas. Dentro del FNCGE, aparte de los sindicatos, también hay ONG's, colectivos de maestros, gente de los barrios, estudiantes, organizaciones campesinas, indígenas, afrocaribeñas, colectivos de mujeres, de artistas y también partidos políticos que antes estaban confrontados.Con el golpe de estado, el Partido Liberal del presidente Zelaya se fragmentó entre los partidarios de éste y los que apoyan al gobierno de facto. Pues bien, esa fracción leal al presidente también forma parte de la resistencia. Este es sin duda alguna uno de los hechos más interesantes acaecidos en los últimos meses: que un hecho tan contundente y fuerte como un golpe de estado, ha precipitado la unión y el trabajo conjunto de diversos actores sociales.


Desde que inicia el golpe el 28 de junio ¿En qué momento has visto más intensidad y más protestas de la sociedad?
Han habido varios momentos especialmente activos. Los primeros días, el 28 y 29 de junio, fueron jornadas especialmente intensas porque se instauraba el gobierno golpista, el presidente era expulsado del país y comenzaba la represión. Otro momento especial fue el 5 de julio cuando Zelaya hizo el primer intento de regresar. Hubo movilizaciones que fueron contestadas con violencia, lo que propició la muerte del primer manifestante, el joven Isis Obed Murillo, quien lamentablemente fue el primero de muchos que perdieron la vida a lo largo de tres meses de lucha. Otro instante muy fuerte fue durante la segunda tentativa de Zelaya por ingresar en el país, por el paso fronterizo de Las Manos (Ocotal - Nicaragua). No obstante, el momento más intenso está siendo ahora que el presidente ya se encuentra de nuevo en la nación. Esto demuestra, independientemente de su pasado y de su historia, que Manuel Zelaya sigue siendo un agente catalizador. La resistencia siempre mantuvo que el primer paso o condición es la restitución de Zelaya como presidente legítimo de la nación. Afirman que no puede haber paz ni democracia hasta que no se restituya al presidente de la república.

Me comentas que el jueves 24 hubo una marcha de los partidarios de Micheletti ¿Fue mucha gente a la misma?

Las marchas de los que aquí llaman "blancos" o "perfumados" siempre han sido masivas. Después de las grandes concentraciones de las organizaciones sociales, el propio gobierno llama a la ciudadanía para que participe en otras manifestaciones para contrarrestar lo que organiza y realiza la resistencia. El FNCGE ha denunciado en muchas ocasiones que estas marchas se componen de trabajadores y trabajadoras de empresas en manos de los grupos económicos que participan del golpe de estado, que obligan e incluso amenazan a sus empleados para que acudan a las marchas. Llegan a reunir a miles de personas -sobre todo a obreros y obreras de las zonas francas- y les proporcionan la famosa camisa blanca para que participenen los actos.

Inicialmente, varios gobiernos del mundo se opusieron al gobierno ilegítimo de Roberto Micheletti. Con el paso de las semanas todo se fue enfriando ¿Crees que la comunidad internacional, con su silencio, está permitiendo que se asiente y se acomode el gobierno golpista?

Eso es evidente y es un punto que siempre ha denunciado el FNCGE. Por una parte reconocen la importancia de la respuesta inmediata de la comunidad internacional cuando se da el golpe de estado. Hubo una resolución masiva por unanimidad de la Organización de Estados Americanos (OEA), así como pronunciamientos de la Asamblea General de la ONU. Además, muchos gobiernos europeos y el norteamericano retiraron sus cuerpos diplomáticos desplazados en Honduras. Pero por otra parte critican que las medidas de presión tomadas por estos países han sido muy débiles y sobre todo muy lentas. En un país como Honduras, que es el tercero más pobre de América Latina, sería muy fácil doblegar a su gobierno con simples medidas económicas. El 80% de los movimientos comerciales son con EstadosUnidos. Por lo tanto creo que se podría presionar en ese sentido. ¿Por qué no se hace? Porque con este gobierno de facto se frena el proceso de integración centroamericana y latinoamericana y sobre todo los avances alrededor de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA). Recordemos que el ALBA integra ya en Centroamérica a Nicaragua y Honduras, Guatemala no está en el ALBA pero sí en Petrocaribe, y El Salvador, con la victoria del Frente Farabundo Martí, ya estaba estudiando la posibilidad de incorporarse a Petrocaribe. Es decir, se estaba creando un clima muy diferente en la región si se compara con décadas pasadas y Honduras era el eslabón que se pensaba más débil para romper la cadena. Retrasar estas medidas yo lo veo como un intento, por un lado, de presionar al gobierno de facto para regresar a la institucionalidad, pero por el otro, se pretende aprovechar la coyuntura para detener el proceso de integración del cual te hablaba.

Pero estas medidas económicas para frenar al gobierno de facto de las que hablas ¿No acabarían perjudicando a la gente más vulnerable?
Esta es la eterna cuestión de siempre, pero creo que si la comunidad internacional se hubiera puesto manos a la obra, el gobierno golpista de Micheletti hubiera caído muy rápidamente sin que la población se hubiera visto afectada. Por lo que escuché, muchos sectores de la resistencia estarían de acuerdo con el bloqueo económico con tal de que acabara este golpe de estado.

¿Esta visión de los acontecimientos que acabas de exponer, está ampliamente extendida dentro del FNCGE?
Si sí, totalmente. Yo no te indico mi impresión únicamente sino las opiniones y los análisis que realiza la resistencia. La gente del FNCGE lo dice claramente, el golpe de estado se originó para detener el ALBA. De hecho, inmediatamente después, una de las primeras medidas del gobierno de Micheletti fue expulsar a los educadores cubanos que estaban desarrollando trabajos de alfabetización, y que tenían previsto en el próximo mes de enero declarar Honduras como país libre de analfabetismo. En las primeras declaraciones de los golpistas ya se culpó de todo a Hugo Chávez, al ALBA y el propio ejército manifestó que gracias a este "cambio presidencial democrático" se podrá detener el proceso de entrada del socialismo disfrazado de democracia.

Siguiendo esta misma línea y teniendo en cuenta que desde hace años trabajas y vives en Nicaragua ¿Crees que detrás de la fuerte campaña nacional e internacional emprendida contra el gobierno de Daniel Ortega por el supuesto fraude en las elecciones municipales del año pasado, también hubo un intento por desestabilizar a uno de los países que más apuesta por la integración y por el ALBA?
La acción desestabilizadora es constante, no solo en Honduras y Nicaragua, sino en todos los países de América Latina que están llevando adelante el proyecto delALBA.

Regresemos a Honduras ¿Cómo valora el FNCGE el papel tanto de Barack Obama como de la Unión Europea?
Bien, es lo que te comentaba en una pregunta anterior. Reconocen que Estados Unidos rechazó lo que pasó en junio, aunque sin referirse a ello como golpe de estado. También apoyaron la intermediación del presidente de Costa Rica, Oscar Arias, para facilitar el diálogo entre las partes y que desembocó en el Acuerdo de San José. Pero por otra parte, como te decía, piden que Estados Unidos sea más contundente. Recuerdan que el gobierno norteamericano tardó más de dos meses en retirar a su embajador de Tegucigalpa y todavía no ha reconocido que aquí existió un golpe de estado.
¿Por qué la administración Obama no reconoce los hechos tal cual sucedieron? Porque sus leyes determinan que si en algún país del mundo hay un golpe de estado, automáticamente Estados Unidos debe cancelar cualquier ayuda económica a dicho estado. Eso no lo quieren hacer en Honduras y sabemos que numerosas agencias norteamericanas siguen financiando algunas instituciones del gobierno de facto. El chorro de dinero no se ha parado.También sabemos que el día del golpe, el ejército entró con violencia disparando en la casa del presidente Zelaya, lo agarraron y luego lo condujeron a la base militar norteamericana de Palmerola para que despegara hacia Costa Rica. La resistencia nunca ha acusado al presidente Obama de estar involucrado en ello, pero sí de no haber prestado la suficiente atención a lo que estaba pasando.

¿Y con la Unión Europea?
Pues pasa un poco de lo mismo. El FNCGE reconoce que la UE denunció el golpe de estado, pero las medidas que emprendieron desde Europa para sofocarlo han sido poco eficaces, poco contundentes y sobre todo muy lentas. Esto ha permitido que el gobierno de facto se haya consolidado.

Al presidente de Costa Rica Oscar Arias, le otorgaron el premio Nóbel de la paz por su papel en los procesos de negociación durante los conflictos armados de Centroamérica en los años 80. Sin embargo, cuando fue presidente de Costa Rica durante esa década, su territorio ofreció cobijo a comandos de la contra nicaragüense y para muchos Arias fue la marioneta diplomática de Reagan. ¿Cómo valoras el papel de Oscar Ariasen el proceso de intermediación?
El presidente Arias, claro que es un instrumento en manos del Departamento de Estado de Hillary Clinton. Fue ella quién lo propuso como mediador ante la crisis. Además, si analizamos los 12 puntos del Acuerdo de San José o Plan Arias, exceptuando el primero que es la restitución del Zelaya, el resto van totalmente en contra del presidente legítimo de Honduras. Dicho acuerdo lo vuelve a situar en el poder pero sin poder. Por ejemplo, un punto del Acuerdo de San José establece que si Zelaya regresa a la presidencia no iniciará ningún proceso hacia una asamblea constituyente. Otro apartado es que las elecciones se adelanten a finales de octubre y que el ejército maneje toda la logística del proceso. Fíjate porque es curioso, que a un ejército que acaba de protagonizar un golpe de estado se le quiere confiar el control de unas elecciones. Por el contrario, este acuerdo no tiene previsto en ningún momento que se restauren los proyectos consensuados con la sociedad civil, que había emprendido el presidente y que fueron cancelados uno a uno tras el golpe de estado. Por ejemplo, Zelaya aprobó un incremento del 60% del salario mínimo y tras el golpe muchos empresarios dejaron de aplicarlo. También las autoridades ilegítimas plantean salirse del ALBA y de Petrocaribe. O sea, toda la situación que se había creado durante tres años, quedó en cero y ninguno de los puntos del Acuerdo de San José analiza estos aspectos. Si bien es cierto que en el golpe de estado de Venezuela la movilización social fue el factor más importante para que Hugo Chávez recuperara el poder, no es menos cierto que esto sucedió porque una parte del ejército apoyó dicho regreso y abandonó los planes desestabilizadores.


Por los comentarios de la gente con la que hablas y del FNCGE ¿Crees que un sector del ejército podría apoyar el regreso a la normalidad democrática?
No creo, de hecho se ha percibido una fuerte unidad. Se pensaba que con Zelaya en el país, algún sector o algún alto mando del ejército podrían adoptar otro tipo de posición, pero con la represión de estos días han demostrado que por el momento siguen firmes al lado de los poderes fácticos que propiciaron el golpe de estado. Los elementos fundamentales para que cambie algo, por una parte es que la resistencia mantenga y profundice su presencia. El otro punto, como decía antes, es Estados Unidos, porque económica y políticamente pueden condicionar y acorralar al gobierno de facto. El tercer elemento es que el ejército empezara a mostrar síntomas de división interna, ante la presión internacional y ante juicios por la violación de derechos humanos durante estos últimos meses. Y es que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, ha reconocido precisamente que se han violado derechos humanos de todo tipo. El Plan Arias incorpora una amnistía para delitos políticos, pero no para delitos penales por haber infringido los derechos humanos de la población. Entonces, esto podría ser un elemento que tal vez rompa la unidad del ejército y de la policía, si la comunidad internacional presiona y fomenta procesos legales contra aquellos que se excedieron en sus funciones. Si no se puede contar con el ejército ni la policía sólo queda la presión del pueblo.


Que tras el regreso de Zelaya a Honduras Micheletti quiera hablar con él, yo lo veo como una muestra de debilidad de éste al ver que la sociedad está saliendo a la calle. Sin embargo, ¿percibes suficiente presión para que los golpistas abandonen el poder?
Hasta el momento no. Yo creo que los autores intelectuales y materiales del golpe de estado, no tenían previsto una respuesta de la gente como la que se está dando. Tal vez pronosticaron revueltas y protestas por un corto periodo de tiempo, para luego poder seguir adelante con su plan. Tampoco esperaron, creo, la respuesta inmediata y contundente de la comunidad internacional, en el sentido de que aislaron a Honduras, la suspendieron de la OEA y en la ONU rechazaron el golpe de estado y no reconocieron al gobierno de facto. Pero repito, yo creo que se necesita mucho más para que se le tambaleen las piernas al gobierno ilegítimo. Un elemento importante es la presencia de Manuel Zelaya en el país, que ha originado una explosión de júbilo y optimismo entre el pueblo. Seguramente, otro elemento es que la comunidad internacional puede presionar de la manera que comentaba antes. Esto puede abocar al gobierno de Micheletti a un diálogo, que para mí es un arma de doble filo, ya que puede limitar la capacidad de movimiento que tenía Zelaya antes del golpe de estado, para emprender nuevos proyectos que redunden en la sociedad hondureña. Si hay un diálogo para obligar al gobierno de facto a que abandone la presidencia, pero se le otorga prácticamente cualquier cosa a cambio, y el único punto de interés es que Zelaya sea rehabilitado por el plazo de un mes y medio hasta que se realicen las elecciones, yo creo que este hecho podría provocar una división entre el presidente Zelaya y la resistencia.


Sé que tienes que abordar nuevamente las calles de Tegucigalpa a la mayor brevedad posible. Por tanto, te planteo ya la última cuestión: ¿ha escalado la represión en los últimos días?
La represión ha sido masiva y totalmente injustificada, porque la gente estaba pacíficamente concentrada frente a la embajada de Brasil para celebrar el regreso de Zelaya. No hubo ningún disturbio ni saqueo y de repente llegó la policía disparando y lanzando gases lacrimógenos. Esta brutalidad policial ha seguido durante los días posteriores al regreso de Zelaya, especialmente en los barrios donde la gente se está manifestando. La colonia donde se encuentra la embajada de Brasil ha sido tomada por el ejército y algunas casas han sido desalojadas y ocupadas por los militares. También se ha instaurado un toque de queda a partir de las 4 de la tarde, lo que ha provocado que el país se haya paralizado por el propio gobierno de facto. Esto ha impedido que mucha gente realizara sus actividades normales: comprar agua y comida, echar gasolina, etc. El toque de queda y las constantes movilizaciones han provocado que muchas personas fueran detenidas, trasladadas a comisarías e incluso concentradas dentro de un campo de béisbol habilitado para tal fin. También han existido heridos de balas. El miércoles 23 fuimos al Hospital Escuela (el más importante de Tegucigalpa) y en emergencias nos confesaron que el día antes habían ingresado más 20 personas, muchas de ellas con heridas de munición. Eso demuestra que no están disparando con balas de goma sino con balas de plomo. Los golpistas también han establecido un cerco mediático a nivel nacional, para controlar la información y crear la imagen ficticia de que Honduras todos los días amanece con normalidad. Prácticamente todos los medios se han subido al carro a excepción de Radio Globo, Radio Progreso, el Canal 36 y numerosas radios comunitarias situadas en todos los departamentos, que permiten que la información veraz fluya y llegue a la gente. El resto de medios de prensa, radio y televisión están controlados, no por el gobierno de facto, sino más bien por los empresarios y propietarios de dichos medios, que son parte de los poderes fácticos que, según la resistencia, orquestaron el golpe. Estos pocos medios independientes han sido reprimidos y obstaculizados. El día 23 de septiembre por ejemplo, el Canal 36 estuvo pasando todo el día un mensaje en el que denunciaba a la empresa de telecomunicaciones porque había sacado la señal del canal del aire. Con ello lograron que dicha televisión sólo se pudiera ver enTegucigalpa. Esto no sucede por primera vez, sino que desde el 28 de junio ha pasado en repetidas ocasiones. Hace un mes, este canal también sufrió un atentado en la antena y durante dos semanas se suspendieron las emisiones. Hechos similares han sucedido también con Radio Globo y ahora por ejemplo no se puede escuchar dicha emisora por internet.
* Escritor, autor del libro "El parque de las hamacas" http://www.elparquedelashamacas.org/

Concierto de Juanes: la despolitización del socialismo.

Excelente análisis de Santiago Alba Rico. Lo tomo de Rebelión, aunque ha sido reproducido por La Jiribilla y Cambios en Cuba.

lunes, 28 de septiembre de 2009

La novísima derecha cubana y el horror a las masas.

Enrique Ubieta Gómez.
Foto de Kaloian.
Si algún sello pudiera hallarse en ese excelso grupo de intelectuales nacido, crecido y graduado en la Cuba “castrista”, hoy en el negocio de la oposición miamense, española o mexicana, de la que Miami es pese a todo capital simbólica, es su desprecio por las masas, su desmesurado afán aristocrático. La explicación quizás esté en ese deseo de oponerse a todo lo aprendido: de la solidaridad como modo de vida, al individualismo más feroz; del “seremos como el Che” al desenfadado “somos como Bush, o como Aznar, o como Fox”. De la guerra contra el imperialismo a la guerra del imperialismo: soldados de la pluma en la contienda universal, eterna, contra los sesenta oscuros rincones del planeta, así se llamen Iraq, Venezuela o Cuba. Ichikawa delinea con claridad la línea de pensamiento que sigue: de Orestes Ferrara a Más Canosa, del que recientemente exaltara la coherencia de su pensamiento “fundador”. Sobre su desprecio por las masas, escribí en mi artículo “La reencarnación de José María Gálvez”. Si Hernández Busto se siente incómodo y paranoico rodeado de entusiastas seguidores del equipo nacional en un estadio de béisbol, y habla con desprecio de esos cubanos extrovertidos, que se exaltan con impropia desmesura ante jugadas que deben observarse con elegante frialdad sajona, por Dios, ¿qué decir de la Plaza de la Revolución? ¡Qué horror! ¡Juanes, bajo el sol de septiembre, rodeado de toda esa gentuza! Lo que más enfurece a la novísima derecha cubana es la Plaza y esa chusma que baila y baila, y se divierte, cuando debe mostrarle al mundo su tristeza. Pero no esperaba encontrar a alguien que se atreviera a defender a Miguel Saavedra, el jefecito de Vigilia Mambisa. Y he aquí que Hernández Busto lo descubre eufórico; ya que no tuvo las agallas de decir en voz alta lo que pensaba cuando creía ser el único, ahora lo presenta con gesto de triunfo: “Néstor Díaz de Villegas, con artículo brillante, sobre Miguel Saavedra y su aplanadora”. Todavía abrí el texto recomendado con incredulidad. Y sí, lo defiende. Dice más: “El concierto de Juanes entró en el libro de récords Guinnes por ser la primera instancia en la historia del mundo en que un millón de personas, reunidas al resistero del sol, se pasaban cinco horas en una plaza cerrada sin que se produjeran altercados. El público cubano merece también una mención en el cielo, como el perfecto rebaño: un pueblo de borregos”. Eso es el pueblo de Cuba. Por suerte, existen mentes superiores como la suya que nos orientan. ¡Cuánto hubiese deseado una trifulca multitudinaria que expresara toda la violencia “bárbara” y el descontento de un pueblo “oprimido”! La familia de los “Increíbles” –Ichikawa, Hernández Busto, Néstor Díaz de Villegas, et al., condes y marqueses de una aristocracia extrañamente formada por la Revolución--, esos personajes superdotados del comic, destinados por la Providencia para ser nuestros incomprendidos salvadores. Por eso, para Díaz de Villegas –una generación más vieja--, la fórmula de Ichikawa es correcta: si “una masa” (en singular) dice que sí y dos personas que no, gana el no, dos a uno. “En la Pequeña Habana –escribe el primero--, un puñado de vejetes armados de martillos encarnaba toda la libertad de que no fue capaz el millón de zombis en la plaza. El único acto libre, el único acto pacífico y significativo de estas jornadas estuvo simbolizado por esa aplanadora que hizo añicos los discos de Juanes y compañía”. Destruir discos, quemar cuadros, colocar bombas en los teatros, prender la hoguera en una pila de libros, como Hitler o Pinochet. Todo lo que sea necesario para impedir la obscenidad de ver a los cubanos bailar sin complejos bajo un sol pegajoso, desconsiderado. “Para el asombro del mundo –agregaba Díaz de Villegas con desconsuelo--, el pueblo cubano meneaba las caderitas al ritmo de la canción protesta, agitaba el culo a la mención del miedo”. Llegará el día –eso esperan ellos, pero no lo garantizo--, en que la Plaza (para entonces sería Cívica, no de la Revolución), tenga aire acondicionado, y las entradas se cobren bien caras; el día en que las personas decentes no tengan que mezclarse con la turba mulata y bullanguera. Entonces la nueva aristocracia habanera podrá pasear en sus quitrines modernos, y el conductor o chofer “de color” será considerado “como de la familia”, como en las bellas telenovelas brasileñas, un “como si” que establecería una distancia definitiva. Pero ahí se esconde el error: la novísima derecha miamense pierde el rumbo precisamente porque no se identifica con su pueblo. Porque no lo defiende. Porque no lo representa. Y eso es demasiado evidente.

Carta de un lector muy especial: RENÉ GONZÁLEZ SCHWERET

26 de agosto de 2009.
Hermanita Arleen:*
Al fin me llegó La Calle del Medio, al menos un primer paquete con los números desde el primero hasta el pasado mayo. Como has sido nuestra abogada ante la publicación te uso de vehículo, primero, para agradecer a los compañeros, y en segundo lugar para opinar –o sugerir– sin aspiraciones de publicación ni mucho menos.
El periódico me parece muy bueno por su estilo, la calidad de las entrevistas –y de los entrevistados–, así como por su correspondencia en la calidad de las opiniones de los lectores. Es un buen espacio de debate en un tono coloquial, accesible pero sin concesiones a la simplonería o al espíritu amarillista, que casi siempre se usa para simular una libertad de expresión que es puro cuento.
Me llama la atención el discernimiento y la madurez de los lectores en relación a las producciones televisivas enlatadas por acá. No obstante, tal vez el periódico pudiera profundizar en un aspecto que –afortunadamente– escapa al televidente cubano, resultado natural de no ser el público cautivo al que van dirigidos primariamente los designios –que siempre los hay– de quienes los producen.
Todos esos productos, hasta el más inocente, están diseñados con sumo cuidado para difundir algún estereotipo, valores, reacciones personales o colectivas; o para implantar ciertos reflejos o actitudes. En algunos casos esos elementos se incorporan al subconsciente colectivo norteamericano en complejos de superioridad, sentimientos de excepcionalismo, posiciones mesiánicas o la convicción falsa de ser la sociedad paradigmática, digna de imitar. El asunto, por supuesto, no termina ahí. Para completar el cuadro la imagen se exporta, contribuyendo en no poca medida a la colonización cultural.
Para serte franco, las mejores disecciones de ese fenómeno las he leído aquí, lo cual no nos demerita. Es natural que quienes lo han vivido, una vez alertas, se rebelen, analizando entonces toda su experiencia vital a la luz de esa nueva conciencia, con un conocimiento de causa del que para nuestra suerte la Revolución nos libró. Se me ocurre sugerirles que de vez en cuando pudieran acudir a colaboraciones desde el lado de la geografía en que se producen los enlatados, lo cual aportaría a la comprensión por nuestros lectores del verdadero código de conducta o reflejos que están destinados a reproducir. No sé si será una especialidad en la que Alba Rico –que aporta colaboraciones brillantes– se sienta cómodo, pero si no es él hay varios otros que pueden hacerlo.
Aquí le envío un pie de rima al amigo Wejebe, inspirado en su artículo sobre el Dalai Lama y su preceptor nazi: hace poco hallé en una National Geographic una fotografía del Lama, tomada por su preceptor británico durante el interregno entre el fin de la Segunda Guerra Mundial y la Revolución China. La imagen del niño Lama en un palanquín, mientras los campesinos se postran a su paso, es un retrato de la abominación que representaban las relaciones del pueblo tibetano con la teocracia feudal que entonces lo oprimía; pero es superada por la abominable descripción del inglés, que pinta la escena con tono idílico. Se diría que se trataba de Cristo entrando a Jerusalén y no del testimonio de brutal represión que realmente era.
Mi reto a Wejebe es que tal vez puede hurgar en el traspaso de batón de nazis a británicos –y más probablemente de estos a la CIA– completando la historia entre el fin de la Guerra Mundial y la revuelta que en 1959 mandó al exilio a la teocracia feudal tibetana. Es un tema de mucha actualidad, que ha movilizado aquí a todas las admiradoras de Richard Gere y a quienes encuentran en él –en el tema, no en el actor– una alternativa equivalente a la defensa de los embriones o de los animales, como compensación ante su indiferencia por el sufrimiento y la injusticia humanas.
En otro orden de cosas me atrevería a sugerirles un paso audaz: incorporarse al debate social en relación con el reto económico y político que enfrentamos hoy. Sería un aporte en la profundización de la cultura económica que demanda el momento, y en la comprensión de las decisiones políticas que requerirá el perfeccionamiento de nuestro socialismo. Vivimos bajo el riesgo de que el pensamiento hegemónico nos venda el espejismo de que podremos desarrollarnos copiando otras experiencias o aplicando soluciones individualistas a los retos sociales. Todo ese pensamiento liberal apela a cierta lógica que no deja de atraer al recipiente inadvertido, y sólo el conocimiento, la información y el debate pueden descubrir su esencia mitológica al ciudadano medio. He leído buenos escritos al respecto en la Revista Temas, pero se producen en un contexto más académico en relación a un mensuario de distribución masiva como La Calle del Medio.
Bueno, está bien; te he dado tremenda lata, pero tú eres una gente sensible y adivinarás lo que representa para nosotros la conexión con la realidad de la patria. La Calle del Medio me cargó las pilas. Sólo una crítica: mándenme los periódicos al menos de dos en dos. Se produce cierto desperdicio cuando tratas de asimilar una docena de un tirón, abrumado ya por una montaña de libros, periódicos y correspondencia. Cariños, René.
* La carta está dirigida a Arleen Rodríguez Derivet.