lunes, 14 de diciembre de 2009

A PROPÓSITO DE LA CUMBRE DEL ALBA: Sí, somos oficialistas de la Revolución.

Quiero hacer un breve comentario a propósito de la Cumbre del ALBA --ya escribiré con detenimiento de mis impresiones sobre esta precursora asociación de naciones (digo naciones, no gobiernos): quiero referirme a una reflexión del presidente boliviano recién reelecto Evo Morales. Comentaba Evo que las organizaciones sindicales bolivianas, acostumbradas a una larga lucha desde la oposición contra el neoliberalismo, se sentían incómodas con el calificativo de "oficialistas". Hasta que él les hizo algunas preguntas esclarecedoras: ¿eres del MAS? Sí. ¿Perteneces o apoyas a PODEMOS (la fuerza política de la oligarquía boliviana)? No. Si no eres oficialista, ¿qué eres? Porque camarada, les dijo, estamos en el gobierno, y tenemos que defender ese poder entre todos. Yo seguí meditando en el ejemplo de Evo, porque los gobiernos más reaccionarios del continente --o los más pusilánimes o cobardes o débiles--, se agrupan en torno al llamado del viejo imperialismo. Bases militares, golpes de estado blanqueados por espurias elecciones, sutiles campañas y olvidos. ¿No nos uniremos en defensa de lo conquistado? El ALBA no es una asociación de gobiernos, es un pacto de pueblos que se unen para crecer y ser más fuertes. A los cubanos revolucionarios se nos acusa de ser "oficialistas". Y la palabra no nos ofende. Del otro lado está el imperialismo, están los mercenarios. No se trata de que reduzcamos el mundo a dos colores --conocemos y compartimos la necesaria diversidad--; se trata de que en una guerra hay dos trincheras: una frente a la otra. El maestro Cintio habló de construir un parlamento en una trinchera, como metáfora de que somos uno y diversos. Los revolucionarios siempre hemos sido opositores por la Revolución, ahora que por fin tomamos el poder somos oficialistas de la Revolución, y vamos a defender ese poder. Allá los que siempre fueron oficialistas de la Contrarrevolución y ahora patalean como opositores. Es la primera vez en la historia que ser oficialista es honroso.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Sobre las damas cubanas y los productos para blanquear la ropa.

Hay personas que no tienen sentido del humor. Creen que no existen chistes serios. En esos casos mi referente es Varela, a quien acudo cuando quiero reflexionar riendo (o reir mientras reflexiono). No por gusto Mañach y Ortiz dedicaron sendos libros al tema del choteo: nada más serio para el cubano. Y si no júzguelo usted mismo.
Blog de Varela.
Siempre me he preguntando en qué hospital consiguen la tela las Damas de Blanco en Cuba. Y después... ¿Con qué cloro la lavan? Es un movimiento creado, patentizado y aupado al corte de las Madres de Mayo de Argentina (pero las de Mayo sí tienen desaparecidos que a las de Blanco sus perdidos les aparecen de pronto en Hialeah bileando al medicaid o ruteando contrabando humano). Todas dicen que tienen alguien encanado y se autotilan Marianas Grajales. El problema es que la Grajales se hizo famosa no por tenerlos presos sino peleando... y muriendo. Para la prensa de Miami parece que en la isla no hay mujer digna si no opta por callejear envuelta en sábana. No hay doctora que salve una vida. Ni científica que se queme las pestañas buscando remedio biogenético. Ni soldada que cuide patria alguna. Ni obrera que se joda en la fábrica. Ni maestra que se inmole por sus alumnos cada mañana. Ni guajira que arríe mula para ayudar al marido. Ni siquiera una abuela que cuide nietos para que sus padres laboren. Toda aquella que no se vista de blanco y se pasee por el Prado es una comemierda. Y más, si no domina el dato de que el SINA es quien paga. Y los medios del exilio reportan, retratan y ponen frases bonitas en cada boca patiblanca. Vamos, la verdadera madre cubana si no sale en YouTube, no es madre, no quiere al hijo. Posiblemente sea puta, jinetera o miliciana que abandona al recién nacido en una esquina. Es decir, el 99.99% de las madres de los cubanos no son damas ni la cabeza de un guanajo. No van de blanco, no salen en la prensa norteamericana. ©varela

Diplomáticos no diplomáticos.



Dr. Néstor García Iturbe
Con motivo del Día de los Derechos Humanos, los grupúsculos se alborotaron y siguiendo las órdenes emanadas de Washington, transmitidas por la Sección de Intereses Norte Americanos en La Habana (SINA), organizaron dos incidentes con el fin de justificar el dinero que con regularidad reciben.
Dentro de la planificación de las actividades se incluyó el necesario fotógrafo para poder divulgar una constancia gráfica de la “protesta” y de la “represión” a que fueron sometidos estos “pacíficos” manifestantes.
El ciclo de esta operación, típica de las que organiza la CIA, se cerró con la publicación en El Nuevo Herald, el día 11 de diciembre, de un artículo de Wilfredo Cancio Isla titulado “Turbas castristas agreden a disidentes y diplomático”
Como por lo regular los diplomáticos extranjeros acreditados en La Habana han manifestado que en Cuba son respetados, tratados amablemente y que las autoridades y el pueblo en general han sido en extremo complacientes con ellos, me llamó la atención lo que se plantea de que se agredió a un diplomático.
El artículo mencionado plantea: “En el parque Villalón --ubicado frente a la sede de la UNESCO-- los partidarios del régimen cercaron al diplomático Chris Stimpson, segundo secretario de la Embajada de Gran Bretaña en La Habana, y lo obligaron a tomar su automóvil para que abandonara el lugar. Al parecer, también fue conminada a alejarse de allí una diplomática estadounidense que pretendía observar la manifestación".
Stimpson, quien recibió empujones, declaró a la agencia Associated Press que "estaba allí como observador de la manifestación'' en ocasión del Día Internacional de los Derechos Humanos.
Realmente debo confesar mi desconocimiento de que la Embajada de Gran Bretaña hubiese acreditado a uno de sus diplomáticos como “observador de manifestaciones”, cargo poco usual que pudiera calificarse como único en el mundo a pesar de las miles de manifestaciones que diariamente ocurren en distintos países, incluyendo a Inglaterra y a las posesiones que integran la Gran Bretaña.
La concepción generalizada de la actuación de un diplomático es que éste ha sido acreditado por el gobierno de su país ante el nuestro con el fin de mejorar las relaciones económicas, políticas, culturales y comerciales, todo lo cual realiza en coordinación con nuestro Ministerio de Relaciones Exteriores y los organismos cubanos correspondientes.
La Convención de Derecho Diplomático de Viena de 1961, vigente en la actualidad, en el preámbulo señala “Teniendo en cuenta los Propósitos y Principios de la Carta de las Naciones Unidas relativa a la igualdad soberana de los Estados, al mantenimiento de la paz y de la se­guridad internacionales y al fomento de las relaciones de amistad entre las Naciones.” Lo cual deja claro el fomento de las relaciones de amistad entre las Naciones como una función primordial del diplomático.
En el Artículo 3.1, inciso e) de la mencionada Convención, donde se establecen las funciones de la Misión diplomática, nuevamente se toca el tema cuando plantea “Fomentar las relaciones amistosas y desarrollar las relaciones económicas, culturales y científicas entre el Estado acreditante y el Estado receptor.”
En cuanto a las inmunidades, tratadas en el Artículo 31.1, se establecen excepciones, lo cual implica la pérdida de la inmunidad diplomática, cuando se trata, según el inciso c) “De una acción referente a cualquier actividad profesional o comercial ejer­cida por el agente diplomático en el Estado receptor, fuera de sus funciones oficiales.” Si el “observador de manifestaciones” estaba allí por su cuenta, en ese momento no gozaba de inmunidad diplomática.
El Artículo 41.1 de la mencionada Convención tácitamente establece que “Sin perjuicio de sus privilegios e inmunidades, todas las personas que gocen de esos privilegios e inmunidades deberán respetar las leyes y reglamentos del Estado receptor. También están obligadas a no inmiscuirse en los asuntos inter­nos de ese Estado.” No considero necesario comentar sobre este artículo, pues es evidente que el “observador de manifestaciones” se estaba inmiscuyendo en los asuntos internos del Estado receptor.
De acuerdo con informaciones de la BBC, Lowell Dale Lawton, segundo secretario político de la SINA, Katheleen Duffy, también de la SINA y Volker Pellet de la Embajada de Alemania en Cuba acompañaban a Stimpson en su actividad de “observador”, por lo tanto, a los mismos también se hacen extensivas las violaciones a la Convención de Derecho Diplomático de Viena del año 1961.
Estos “diplomáticos” por su actuar, contrario a lo establecido en las leyes internacionales, deben ser “no diplomáticos”.

Preguntas sin respuestas de Carlos Alzugaray.

Aprovecho que se ha incorporado como asiduo lector del blog el admirado amigo Carlos Alzugaray para invitarlo a colaborar en estas páginas virtuales y traer como post independiente sus preguntas a Yoani Sánchez (todavía sin respuestas), aparecidas hace unos días en el Blog de Yohandry

Yoani:
Como aparentemente la Casa Blanca se tomó el trabajo de preparar unas respuestas oficiales del Presidente Obama a sus preguntas, aprovechando la ocasión para presentar una versión unilateral del conflicto, vale la pena hacerle algunas preguntas al respecto, acogiéndome a sus argumentos sobre la diplomacia ciudadana.

Según Ud. escribió en su blog, dio a conocer las 7 preguntas al Presidente Obama y al Presidente Raúl Castro cuándo ya tenía en sus manos las respuestas del Presidente Obama. Aparentemente no se las hizo a ambos al unísono. De ahí se derivan las siguientes preguntas

1. ¿En qué fecha envió Ud. las preguntas al Presidente Obama y en qué fecha recibió las respuestas?

2. ¿Se redactaron ambos juegos de preguntas al mismo tiempo o en momentos distintos?

3. Da la impresión que las preguntas al Presidente Raúl Castro las redactó cuando ya tenía las respuestas del Presidente Obama en su poder ¿Es así o me equivoco?

4. ¿Envió Ud. las preguntas al Presidente Raúl Castro cómo lo hizo con el Presidente Obama? ¿O simple y sencillamente las puso en su blog para emplazarlo públicamente? Hay una importante diferencia entre uno y otro proceder.

5. Si fuera el caso, como yo supongo, que Ud. emplazó públicamente al Presidente de nuestro país cuando ya tenía en sus manos las respuestas a unas preguntas que le hizo al Sr. Obama por canales no públicos, ¿no cree Ud. que estaba aplicando un doble rasero, dándole la ventaja al Presidente de un país extranjero, por sobre el Presidente de su país?

6. Si es así, ¿por qué decidió proceder de esa manera y por qué ocultó el procedimiento?Las preguntas que Ud. le hizo al Presidente Obama tienen cierta lógica porque la Administración lleva menos de un año en la Casa Blanca y no hay un documento oficial sobre Cuba desde el 20 de enero del 2009, lo cual no es el caso con el Gobierno cubano que en reiteradas ocasiones ha explicado en documentos oficiales y discursos de sus dirigentes cuál es la posición ante el conflicto. Después que la Secretaria de Estado Hillary Clinton dijera en República Dominicana que la política hacia Cuba era “un fracaso” y que en la Cumbre de las Américas de Trinidad Tobago en abril el Presidente prometiera un “nuevo comienzo”, su administración ha reiterado viejos argumentos para cambiar solamente algunos aspectos marginales: ha eliminado las más recientes sanciones que impuso el Presidente Bush, más a los cubanos que viven en Estados Unidos que al Gobierno cubano; ha abandonado la más cruda retórica anterior; se reiniciaron las conversaciones migratorias; y aparentemente se ha flexibilizado la política de visados a artistas cubanos. El discurso de la representante de Estados Unidos en la ONU en octubre no significó un “nuevo comienzo” en el tema más importante del conflicto: el bloqueo a Cuba. Sin embargo, hay ciertas preguntas sobre sus preguntas:

7. ¿Se asesoró Ud. con alguien para formularlas? ¿Si se asesoró con alguien, con quién?

8. ¿Conoce Ud. que dos principios clave del derecho internacional son la igualdad soberana y la no injerencia en los asuntos internos de otros Estados? Una de sus preguntas ignora éstos principios que tanto el gobierno cubano como el estadounidense han defendido públicamente, aunque es cierto que, como ha reconocido nada más y nada menos que Henry Kissinger en su libro Diplomacia, Estados Unidos los utiliza para defenderse pero no para tratar con otros estados.

9. ¿Considera Ud. legítimo que en una negociación entre dos Estados soberanos participen grupos o personas jurídicas particulares opuestas? Si es así, ¿por qué no le preguntó al Presidente Obama si admitiría que Pastores por la Paz se sentara en la negociación con Cuba?

10. Siendo el caso que Ud. se pronunciara públicamente por el levantamiento de las restricciones de viajes de estadounidenses a Cuba, ¿por qué no le preguntó al Presidente Obama su opinión al respecto?

11. ¿Por qué no le preguntó al Presidente Obama si, teniendo en cuenta los principios enunciados por su Administración, no debía Estados Unidos acatar la decisión mayoritaria de las Naciones Unidas con respecto al bloqueo?

12. ¿Qué la llevó a decidir no preguntarle por otros temas que muchos ciudadanos cubanos consideramos importantes: la devolución del territorio de la Base Naval de Guantánamo; el procesamiento de los terroristas de origen cubano que viven la Florida como Posada Carriles y Orlando Bosch; la liberación de los cinco ciudadanos cubanos injustamente condenados por intentar obtener información sobre el terrorismo contra Cuba; y la eliminación de Cuba de la lista de estados patrocinadores del terrorismo, cuestión ésta demandada por varias personalidades e instituciones norteamericanas?

13. Dada la historia de las agresiones estadounidenses contra Cuba; la asimetría de poder militar; la cercanía geográfica; la influencia de ciertos sectores reaccionarios y derechistas de la emigración cubana empeñados en la venganza; la existencia de la Ley Helms-Burton que proclama el “cambio de régimen” como el objetivo central de la política estadounidense contra Cuba; y los más recientes ejemplos de intervenciones militares unilaterales de Estados Unidos en otros países ¿cree Ud. que se puede confiar en una promesa verbal del actual Presidente y abandonar cualquier programa de entrenamiento y preparación militar, desactivar sus fuerzas armadas y/o no celebrar ningún tipo de entrenamiento de las mismas?

14. ¿Sabe Ud. que en el 2003 el Presidente Bush le insinuó al General Gardner, entonces Gobernador del Irak ocupado, que su próxima tarea sería la misma pero en Cuba, como lo ha descrito el periodista Bob Woodward en su libro sobre esa guerra injusta e ilegítima contra ese país del Medio Oriente?

15. ¿Por qué cree Ud. que Estados Unidos, que ha estado dispuesto a invadir Cuba en varias ocasiones, como demuestran varios documentos desclasificados, y que ha invadido otros países, ha desistido de hacerlo hasta ahora? ¿No le parece que se debe precisamente a la política disuasiva de Cuba, uno de cuyos elementos centrales es mantenerse preparados para una guerra que no se quiere? ¿Conoce Ud. el viejo refrán romano: si quieres la paz, prepárate para la guerra?

Sobre las preguntas al Presidente Raúl Castro, cualquier examen de los documentos oficiales cubanos, de los discursos de los dirigentes del gobierno sobre el tema, demuestra que la casi totalidad, por no decir la totalidad, de los asuntos preguntados por Usted ya han sido objeto de posiciones oficiales públicas del gobierno cubano. Por ello mis preguntas:

16. ¿Se estudió Ud. las posiciones oficiales del gobierno cubano y los análisis de los especialistas cubanos sobre el tema antes de formular sus preguntas?

17. Si lo hizo, ¿por qué preguntó sobre temas acerca de los cuales ya hay posición oficial? ¿No le parecieron legítimas y creibles las declaraciones ya existentes?

18. Si no lo hizo ¿no le parece una falta de seriedad periodística hacerlo así?
Carlos Alzugaray

viernes, 11 de diciembre de 2009

Premiada La Calle del Medio.

Hoy la redacción de La Calle del Medio recibió en las oficinas centrales de Prensa Latina tres reconocimientos otorgados por el jurado nacional del Festival de la Prensa Cubana 2009:
-- Premio a Mejor Portada y Primera Plana;
-- Primera Mención a Mejor Diseño Integral;
-- Mención a Mejor Conjunto Gráfico.
Aún sin cumplir los primeros dos años de vida, la publicación cuenta además con el Premio Ceiba de La Habana 2008 por su Diseño Editorial.
Los diseñadores de la revista son Diezcabezas (10kbzas) y Zardoyas.

Pitágoras y la era digital.

Antonio Rodríguez Salvador
A veinticinco siglos de la muerte de Pitágoras está ocurriendo una nueva revolución numérica. El cuatro —el tetractys— símbolo de la justicia entre los pitagóricos, de pronto ha dado paso al dos —el bit— unidad de información básica digital que, entre otros adelantos, hace posible la Internet.
Para los pitagóricos eran cuatro las virtudes: prudencia, fortaleza, templanza y justicia; cuatro los elementos: tierra, agua, aire y fuego; cuatro las facultades del hombre: inteligencia, conocimiento, opinión y sensación; pero ahora, tras la creación del hombre virtual, estamos de regreso a la filosofía de Mani, el babilonio, promotor del dualismo divino; aquel que postulaba un origen para el bien, y otro para el mal. De pronto son dos las clases de personas: ganadores y perdedores, dos las formas de gobiernos: tiránicos o democráticos, dos los tipos de países: angélicos o demoníacos. Siempre de acuerdo con el ojo binario que nos mira desde el “paraíso americano”.
Las cuatro virtudes pitagóricas equivalían a lo bueno y lo bello, hasta que llegó Platón a situar la belleza en lo divino. Y lo divino terminó siendo Yahvé. Un Dios blanco, varón, homofóbico, y que ve con malos ojos la fornicación por el mero disfrute de fornicar. Así, la humanidad ha visto cómo durante miles de años han sido discriminados por defectuosos o inferiores las mujeres, los negros y los homosexuales. Así, la palabra placer terminó proclamando en su significación tanto escándalo, que todavía tenemos que acompañarla de algún conjuro que nos proteja de su impudicia. Decimos honestos placeres, sanos placeres, sencillos placeres, porque cualquier placer a secas —y que no aligeremos con determinados contrapesos lingüísticos— resulta vergonzoso.
Ahora, sin embargo, todo ha cambiando. Lo bello —lo bueno— es norteamericano, y a todo aquel que se aparte del canon, se les cuelga el sambenito de populista, retórico, antiestético, arcaico… Lo feo —el mal— es todo aquello que no entra por el aro; toda voz que disienta de ese coro. Por eso la nueva revolución numérica, donde sonido, imagen y texto viajan en un mismo paquete a la velocidad de la luz, hace que tanto en Viena, como en Kinshasa o Bangkok, la gente vista, coma, y tenga pesadillas con el sueño americano. Aunque Dios creo el mundo, Estados Unidos creo Internet. Por eso los Estados Unidos pueden adoctrinar a muchas más personas que la Iglesia. No importa que en Estados Unidos 1,5 millones de niños carezcan de vivienda, y deban soñar su inocencia en moteles baratos, tiendas de campaña o simplemente bajo las estrellas. El sueño americano no se enterará de eso, porque todos sus íconos digitales duermen en sábanas de raso.
Según el modelo pitagórico, la opinión es más justa cuando el hombre es más inteligente, más sabio, más sensible. Sin embargo, ahora lo justo es lo que emana de esos íconos digitales. No importa que dicho icono sea, por ejemplo, Jack Bauer, el personaje la serie televisiva “24”, un agente que no duda en emplear la tortura para ayudar al presidente en su lucha contra el terrorismo. No importa que sea Hellboy, el Gran Investigador de lo Paranormal; y que, según su leyenda, fuera creado por los demonios nazis para dominar el mundo, pues en definitiva ya fue convertido en hombre de bien por los dioses norteamericanos… Para dominar el mundo.
Un día los pitagóricos descubrieron un quinto cuerpo regular: el dodecaedro. Esto, sin embargo, no entró en contradicción con el tetractys, pues ese quinto elemento representaba lo desconocido, lo sinérgico: un concepto que explica la manera en que dos y dos pueden sumar cinco. Sinergia es la capacidad creativa del hombre, es el fruto de su imaginación hecho realidad. Sin embargo, dentro de la realidad virtual lo creativo de pronto se reduce a una fórmula distinta, donde dos más dos suman uno: Estados Unidos.
Llegado aquí, confieso que el pie para escribir este artículo me lo brindó René González Sehwerert, uno de nuestros cinco héroes prisioneros en Estados Unidos, en carta publicada en estas páginas de La Calle del Medio. Refiriéndose a la televisión norteamericana, escribió René: “Todos esos productos, hasta el más inocente, están diseñados con sumo cuidado para difundir algún estereotipo, valores, reacciones personales o colectivas; o para implantar ciertos reflejos o actitudes. En algunos casos esos elementos se incorporan al subconsciente colectivo norteamericano en complejos de superioridad, sentimientos de excepcionalismo, posiciones mesiánicas o la convicción falsa de ser la sociedad paradigmática, digna de imitar”
Y yo me pregunto si no será esa la razón por la cual no escandaliza la paradoja de un País de la Libertad donde hay 3 millones de presos, y 9 millones en libertad condicional; un País del Bienestar, donde 46 millones de personas no tienen seguro médico, y 45 mil mueren cada año por esta causa. Un País del Goce, donde el 35 % de los trabajadores no sale de vacaciones por temor a perder su empleo. Un País de las Oportunidades, donde 40 millones de personas viven con menos de 1,25 dólar al día, y comen gracias a que reciben cupones de alimentación.
Perdón por los tantos números, pero ya avisé de Pitágoras en el título de este artículo. De modo que, en el País de la Democracia, el 62 % de los ciudadanos aceptaría pagar más impuestos para que todos puedan disfrutar de seguros médicos, y un 72 % está absolutamente en contra de la guerra en Irak, pero esa inmensa mayoría no significa nada, porque entonces se perjudicarían los intereses de unos cuantos ricos. En el País de los Derechos Humanos, 250 mil niños de primaria son golpeados cada año por sus maestros, y 80 mil son víctima de abusos sexuales. En el país de los Milagros, el 12 % de la población negra aporta el 40 % de las prostitutas, y 1 400 mujeres son asesinadas a golpes por sus maridos. En el País de la Justicia, un par de terroristas confesos, autores entre otros crímenes de la voladura en pleno vuelo de un avión civil cubano con 73 pasajeros a bordo, caminan libres por las calles de Miami, mientras los tribunales de esa misma ciudad castigan con penas arbitrarias a cinco luchadores antiterroristas cubanos.
Según los Evangelios, en el principio existía la Palabra, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios (San Juan 1:1,3); pero hoy, los que manejan el 75 % de la información mundial, de mil maneras distintas cada día nos dicen: en el principio existían los Estados Unidos, y los Estados Unidos estaban con Dios, y Estados Unidos era Dios. Por eso palabras como libertad, bienestar, oportunidades, justicia, disfrute y milagro, han terminado significando más que la realidad, aunque solo sean espejismos virtuales. Por eso el presidente W. Bush pudo conversar con Dios antes de atacar a Irak; y quizá también por eso los billetes de dólar rezan: In God We Trust (En Dios Confiamos).
Y naturalmente, todo eso también explica por qué el presidente Barack Obama ha ganado un Premio Nobel de la palabra. Perdón, quise decir de la paz… virtual.

Una noche universitaria con Moneda Dura.

Parque Mariana Grajales de 23 y C, Vedado.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Alfredo Guevara: "prefiero rodearme de jóvenes".

E. U. G.
Hoy disfruté en el Pabellón Cuba de una excelente conversación de Alfredo Guevara con jóvenes universitarios. La pequeña sala se llenó hasta el tope, había incluso personas de pie, pero Alfredo pidió que nadie quedara sin entrar: “hemos logrado mucho –señaló refiriéndose a la generación fundadora, como la denominó, en desacuerdo con la palabra ‘histórica’, porque dijo, todos formamos parte de la historia--, pero vivimos con la angustia de no haber logrado más”. Sin embargo, destacó que una sociedad que dispone de un millón de universitarios, solo necesita encontrar un resquicio para echar a andar velozmente. Guevara declaró su confianza en los jóvenes creadores –“prefiero rodearme de jóvenes”, dijo--, aunque lamentó que muchos estuviesen más preocupados por la cotidianidad que por la contemporaneidad. “Hay 27 millones de esclavos en el mundo –afirmó--, millones de ellos son niños, y cientos de miles practican la prostitución. Me encanta saber que eso no pasa en Cuba. La peor de las prostituciones es engañar y autoengañarse”. En otro momento de su intervención, diferenció a la persona del “personaje” que se pavonea ante los reflectores del escenario: “en la persona está la riqueza”, recordó. “Yo no amo a mi pueblo –confesó otorgándole a sus palabras un sentido fidelista, que yo me atrevería a denominar también como martiano--, yo amo las potencialidades de mi pueblo”. Advirtió que esa actitud lo convertía en un hombre propositivo, es decir, en alguien que hablaba no solo de lo ya constituido, sino también de lo que podría constituirse. No solo de lo real descriptivo, sino de lo real potencial. Aclaró que no es lo mismo informar que comunicar: lo primero se logra si se incita a pensar, para lo segundo basta con repetir los esquemas tradicionales. Puso como ejemplo la sección de Finanzas de la CNN que presenta a supuestos expertos que declaran mejorías o caídas económicas en diferentes países o regiones; al finalizar, en los créditos, uno descubre que es una sección pagada por grandes trasnacionales de las finanzas: una sección de finanzas pagada por las trasnacionales de las finanzas. Pero advirtió: nosotros a veces solo comunicamos por ignorancia. ¿Qué es ser un buen maestro?, se preguntó Guevara, quién admitió haber querido mantener un espacio en la docencia universitaria: “el mejor profesor es el que ayuda al alumno a encontrarse a sí mismo, a ser él mismo”. Y pidió que la enseñanza del marxismo recorra todos los caminos que transitó Marx: estudiar la historia de la filosofía para poder entender la obra del genio alemán. “Para estudiar a Marx, hay que estudiarlo todo”, sentenció. Revolución es lucidez, había dicho Guevara, y los estudiantes insistieron en que definiera el término. “La lucidez parte del conocimiento, yo quisiera vivir en la era del amor, pero vivimos en la era del conocimiento”.
Nota 1: Lea otra versión del conversatorio de Alfredo Guevara en El Blog de Vladia: "Guevara desde la lucidez".
Nota 2: Sobre la manera martiana de referirse a lo posible como lo real existente, de conjugar el ser y el poder ser como componentes de la realidad, he escrito, entre otros, los ensayos "Martí, Varona y la tradición clásica del pensamiento cubano" (revista Casa de las Américas, No. 196, 1994) y “La utopía y el imposible revolucionario como posibilidad” (2002)

10 de diciembre: dos firmas históricas.

E. U. G.
Está bien que se dedique cada 10 de diciembre al recuerdo de una firma consagratoria, la que dio vida a la Declaración de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Durante muchos años fue absolutamente ignorada e incumplida. Ahora sigue siendo incumplida, pero en los últimos años de la Guerra Fría empezó a ser manipulada mediáticamente contra los países socialistas. Los países que la manipulaban la incumplían, desde luego. Los cubanos, que hemos hecho tanto por los derechos humanos --dentro y fuera del país--, la festejamos también, sin hipocresía. Pero no quiero olvidar otra firma que tiene igual fecha en el calendario, aunque es más vieja: la del traicionero Tratado de París de 1898, que puso fin a la guerra hispano - cubano - americana e impidió el triunfo del proyecto de nación del Partido Revolucionario cubano, el de José Martí y Antonio Maceo. En esa firma que decidía el futuro de Cuba no participó nigún representante del ejército libertador cubano ni de la República en Armas, aunque el traductor oficial de las conversaciones palaciegas había nacido en la isla, y fue uno de los primeros en utilizar para sí el calificativo de cubano-americano: me refiero al anexionista José Ignacio Rodríguez. El mismo hombre que intentara disminuir la trascendencia histórica de José Martí y que conspirara después, durante la primera ocupación norteamericana, con los líderes del Partido Liberal Autonomista para impedir el triunfo de lo que llamaban "la Absoluta", es decir, de la independencia absoluta. Dos firmas estampadas un 1o de diciembre.
Hoy en la mañana impartí una conferencia sobre Identidad, cultura y nación en la Casa de la Cultura de Alamar. Pero no me voy a perder por la tarde el conversatorio de Alfredo Guevara en el Pabellón Cuba. Ya les contaré.

martes, 8 de diciembre de 2009

¿Dos izquierdas? Socialismo o capitalismo (II).

Fragmento del capítulo VII de mi libro Venezuela rebelde (2006).

Enrique Ubieta Gómez
Derecha o izquierda, capitalismo o socialismo.
Pero, ¿qué ha sucedido en Venezuela en estos últimos siete años? Cierto que los cambios estructurales son todavía mínimos, pero la Revolución bolivariana ha generado un creciente y cada vez más radical movimiento de masas, que interacciona con el Presidente. La revolución es aún mucho más política que económica, y la recuperación por el Estado de Petróleos de Venezuela, S. A. (PDVSA) –propiciada por la misma oposición que organizó un paro petrolero de intenciones golpistas–, es posiblemente la medida más trascendente en la esfera económica. Pero los tradicionales dueños de la economía se preguntan cómo el gobierno se atreve a legislar y a proceder en defensa de intereses que –aunque no constituyen un peligro inmediato–, no son los suyos. La acusan –siguiendo una lógica "democrática" impecable–, de traición. ¿Es posible una revolución super-estructural? La peculiaridad de Venezuela es que sus dos principales recursos –el petróleo y la minería– pertenecen al Estado. Según el escritor y sociólogo venezolano Luis Britto, esas industrias producen aproximadamente el 85 % de las exportaciones del país. En una entrevista personal Britto me comentó: "Nosotros tenemos aquí un socialismo de producción y un capitalismo de distribución". Y, al comentarle lo dicho por aquel, el ministro Rafael Ramírez me acotó: “Es por eso que Venezuela no es un país de librito, de teoría. Es un país extraño”.
Pero el pueblo venezolano ya no es el mismo: ninguno de los graduados de las misiones educativas, de los miembros de los círculos de abuelos, de salud, de tierras, de agua, de los pacientes salvados o curados en Barrio Adentro, de los que reformularon sus sueños, sus proyectos de vida, es ahora un ente pasivo. El pueblo ha cambiado, ha tomado conciencia de sí, aunque todavía prevalezcan en su seno estrategias de sobrevivencia, que generan a su vez posturas anarquistas y populistas. La oposición lo sabe. Por eso trata de perpetuar en la prensa, en la televisión, los valores capitalistas, en especial el deseo de enriquecimiento, el individualismo feroz, la desconfianza. Pero sobre todo, sabe que para descalificar la alternativa bolivariana, debe presentar un proyecto opositor que reivindique los intereses del pueblo.
Emeterio Gómez, lúcido e ingenuo calvinista, lo explica así:
“No podemos enfrentar el neocomunismo carismático con el mismo esquema ideológico o la misma propuesta de país que teníamos en 1998, antes que llegara la barbarie. Tenemos que aferrarnos a dicha propuesta, pero ante el enfoque ético de Chávez –profundamente absurdo, pero al mismo tiempo profundamente ético [sic]– no podemos seguir centrados exclusivamente en nuestras valiosas ideas tradicionales”.
Así que un grupo de 40 empresarios se reúne y diseña su estrategia: capitalismo al duro, sí señor, con ALCA y todo, pero “incrustándole en el alma un chip adicional que en sus 400 años de existencia no ha podido desarrollar: la ética, la identificación espiritual con los seres humanos y, muy especialmente, con los pobres”. Como esta propuesta es irrealizable a nivel de los hechos, será obviamente realizada a nivel de discurso. De eso en definitiva se trata, de ganarle las elecciones a Chávez. El autor remata así su exposición: “Al salir del taller, un participante muy querido y margariteño como yo, me dijo asombrado: 'pero lo que tu propones es lo mismo que Chávez, identificarnos espiritualmente con los pobres'. Y su asombro se incrementó cuando abrazándolo afectuosamente le dijimos: ¡Bingo!”. Imagino su confusión y su alarma. Pero alguien seguramente le explicó que no había por qué. Teodoro Petkoff, que no es bobo (esto es una presunción mía), conoce claramente quiénes y por qué algunos sectores promueven su candidatura. Plinio Apuleyo lo admira: “es una persona muy lúcida y muy clara. Para mí es el símbolo de una izquierda democrática y nueva”, afirma. El archirreaccionario “académico” Fernando Mires lo cita como autoridad intelectual. Ante la pregunta de si aceptaría la postulación –todavía debatiéndose entre la emoción que causan los elogios y la intuición del posible ridículo–, Petkoff reconoce: “En todo caso la idea proviene de algunos sectores no propiamente de izquierda. Eventualmente eso me caracterizaría a mí que, siendo de izquierda, lo soy en su versión democrática moderna, y no en su versión anacrónica”. Hace muchos años que Teodoro Petkoff no es un hombre de izquierda. Su conversión íntima se remonta, según parece, a la década del sesenta. Es significativo el hecho de que los intelectuales de la llamada izquierda democrática sean elogiados por la derecha, y que esta se empeñe en establecer el canon latinoamericano del intelectual y del político de izquierda.
No sé a qué amigo margariteño se refería el filósofo Gómez, pero el gobernador opositor de Nueva Esparta, Morel Rodríguez (viejo protagonista de la política bipartidista adeco-copeyana), aún cuando nunca había recibido a los médicos cubanos –el primer encuentro con la coordinadora de la misión en el Estado ocurrió pocos minutos antes de mi entrevista–, y se había desentendido de sus necesidades una y otra vez, me explicó en noviembre de 2005 las ventajas sociales de Barrio Adentro como cualquier chavista. Para él, este programa “es de gran significación para los venezolanos, ya que mucha gente humilde de nuestra tierra no tenía la prestación del servicio médico en los barrios y en los caseríos del país, y esto ha venido a aliviar ciertas angustias, ciertas necesidades de la gente en Venezuela”. Más emprendedor y mejor financiado por los intereses “democráticos” internacionales, Manuel Rosales, gobernador de Zulia, realiza acciones paralelas de corte social a imagen y semejanza de las misiones de Chávez. Dicen, con ironía, que es su “mejor discípulo”. En lugar de Barrio Adentro, al que no apoya, Rosales tiene un Barrio a Barrio. Ahora que la "izquierda democrática" acusa a Chávez de populista, convendría recordar que el verdadero populismo no es el que cumple con las expectativas del pueblo, sino el que juega a los fuegos artificiales, brillantes y efímeros. Al refuncionalizar el elemento populista, no revolucionario, presente como una rémora en el proceso bolivariano, la oposición asume el populismo como arma contrarrevolucionaria. Barrio a Barrio sigue esa lógica: grandes operativos en los que se regalan medicinas y alimentos. Pero en la noche, al día siguiente, la población tiene que acudir, si se enferma, a los médicos cubanos de Barrio Adentro. Los operativos populistas de Rosales se incrementan en época de elecciones, y decaen en el período intermedio. En realidad, los consejos de Emeterio Gómez no implican la elección de un candidato opositor disfrazado de izquierdista, al estilo Petkoff. Los líderes de Primero Justicia admiten que Chávez debe ser imitado en la proyección de su imagen popular (no en sus acciones), y proponen repartir la riqueza del país entre todos los venezolanos, ¿cómo?, privatizando cada empresa, cada hectárea de tierra. En el mismo sentido demagógico se pronuncia Michael Rowan, un autor al parecer de lengua inglesa, cuyos artículos sistemáticamente traduce y publica El Universal de Caracas:
“Para erradicar la pobreza, la inversión se puede distribuir de forma que el 10 % más pobre de la población reciba mil dólares anuales per cápita; el siguiente segmento de 10 % más pobre recibiría 900 dólares per cápita; y así sucesivamente, hasta que el 10 % en la cima reciba 100 dólares per cápita. Esta distribución compensaría el hecho de que el 10 % más rico recibe actualmente la mitad de los ingresos nacionales, mientras que el 10 % más pobre recibe menos de 2 %. [...] Lo que los pobres necesitan es dinero. Hay que confiar en que sepan cómo invertirlo”.
Dinero y no servicios, dinero y no salud, dinero y no educación; dinero, pero no participación. Los pobres deben seguir soñando con ser ricos. El populismo de derecha cree que todo se resuelve con dinero e imagen; y concibe al candidato político como una mercancía. La prensa lo envuelve en celofán.
En su artículo “Chile, las dos derechas”, otra joyita de ingenua franqueza, Emeterio Gómez apuesta a favor de una derecha moderna, cuyo rasgo definidor –además de la obvia defensa a ultranza del capitalismo y del neoliberalismo–, sea
“la comprensión, y sobre todo, la difusión de las profundas limitaciones que afectan al ser humano –y a la estructura social– en cuanto atañe a la posibilidad de introducir cambios radicales en la desigualdad social. [...] La Derecha Moderna [...] es la comprensión de la necesidad de avanzar hacia la igualdad ¡respetando las también profundas restricciones que la naturaleza o la sociedad –desniveles de inteligencia o de herencias legítimas– imponen sobre los hombres y sobre sus aspiraciones humanitarias!”
Esta tendencia –que por cierto vislumbra en el chileno Sebastián Piñera, el contendiente de la Bachelet–, dice, asume “un enfoque capaz de oponerse a la visión utópica o ilusa que define a la izquierda. ¡Incluida la de Teodoro Petkoff!”. Ya ven, palos por aquí, palos por allá. Nadie lo entiende. En realidad, como diría mi amigo venezolano, la derecha moderna de Piñera no es muy diferente de la izquierda de Petkoff, pero sí más sincera.
Carentes también de una alternativa viable y popular para Cuba, los nuevos ideólogos de la derecha cubana enfrentan además el conflicto identitario de haber nacido (y crecido, a veces) en un país que es referente de la izquierda mundial. En sus textos, los conceptos de izquierda y derecha se entrecruzan y enredan hasta límites esquizofrénicos. Alejandro Armengol clama por “una izquierda anticastrista” y Emilio Ichikawa lo secunda en un artículo que titula “La izquierda antiizquierdista”. Ichikawa se debate en una propuesta ambigua: acusar “desde la izquierda” a la Revolución cubana de introducir elementos de capitalismo, y a la vez, acusarla “desde la derecha” por no introducirlos plenamente.
“Una crítica a la prédica discursiva del castrismo debe ser necesariamente “conservadora” y echar mano de lo mejor del pensamiento liberal clásico [escribe, pero advierte que] una derecha no puede negarse totalmente a todas las prácticas del castrismo pues, de alguna manera, este garantiza condiciones favorables de inversión de capital”.
El discurso de la derecha latinoamericana coincide en otro tema de aspecto académico: la izquierda “mala” es –en oposición a la izquierda “buena”–, antimoderna. Aunque no se dice explícitamente, se maneja la comprensión marxista de que la Modernidad es un eufemismo histórico del advenimiento y desarrollo de la sociedad capitalista. No se dice, claro, porque es preferible el atractivo encanto del término. Pero nunca antes el eufemismo había sido empleado con mayor conciencia de su condición. En tal sentido, algunos autores han intentado recomponer el hilo histórico del pensamiento cubano moderno, capitalista –autonomista en sus mejores momentos, y anexionista–, desde Arango y Parreño, Montoro, Varona y Mañach, hasta Montaner (perdóneseme el salto cualitativo), y deslindarlo de la hebra madre: el pensamiento cubano revolucionario –independentista e internacionalista–, antimoderno, de Varela, Luz y Caballero, Martí, Mella, el Che y Fidel. Utopía (también en su sentido marxista descalificador) versus realismo práctico; lo útil versus lo moral. Michael Rowan explica la actual confrontación izquierda-derecha, en esos términos:
“La rebelión contra los tiempos modernos en Cuba, Venezuela y Bolivia –Perú y Ecuador, probablemente se sumarán pronto– no tiene que ver con el capitalismo o el socialismo. [...] La rebelión comenzó hace dos siglos en Haití con la erradicación del dominio y la cultura franceses. Fidel Castro la mantuvo viva en Cuba, que se separó de los tiempos modernos en 1959. Hugo Chávez deshizo las instituciones modernas en Venezuela usando la riqueza petrolera del país, y ahora está exportando agresivamente la idea de que los tiempos modernos, para Latinoamérica, son malignos por representar la riqueza, el poder y la supremacía del blanco”.
O dicho de otro modo: “Los pobres de los Andes –la mitad de su población– se están rebelando contra la modernidad misma: conocimiento, ciencia, tecnología, finanzas, leyes, desarrollo y democracia. Irónicamente, están usando la democracia para hacer eso”. La explicación es abiertamente racista e imperialista: Rowen se permite hablar con desprecio de la revolución haitiana –una de las más radicalmente modernas de la historia contemporánea–, porque erradicó “el dominio y la cultura franceses”; y asocia deliberadamente la modernidad a “la riqueza, el poder y la supremacía de los blancos”. Desde esa perspectiva, la modernidad del “conocimiento”, la “ciencia”, la “tecnología”, las “finanzas”, las “leyes”, el “desarrollo” y la “democracia”, que defiende Rowan, adquiere un carácter colonialista. La Modernidad es el Colonialismo. Por eso afirma:
“Los fracasos de Haití, Cuba, Venezuela y Bolivia son fracasos en términos modernos. Pero en términos de la rebelión contra el sometimiento histórico, el imperialismo y el colonialismo –que son equiparados con los tiempos modernos–, estos fracasos se consideran grandes logros. El futuro de Latinoamérica luce lúgubremente como el presente de África –y es la mayor amenaza actual a la estabilidad mundial”.
Fiel a su desprecio y su prepotencia imperiales, es su amenaza: seremos como África. Rowan escribe en otro de sus artículos:
“Chávez aborrece todo lo que el mundo moderno piensa, dice y hace. Su campaña presidencial de 2006 es contra “el imperialista, genocida, fascista y demente de George W. Bush” [las comillas del articulista en este caso son irónicas, en realidad el autor está convencido de que lo que Bush hace es lo que “todo el mundo moderno piensa, dice y hace”]. Chávez quiere provocar una guerra entre estos mundos [el moderno y el antimoderno]. Armará a un millón de venezolanos con rifles rusos 'para defender la patria'” [...][que sean rusos los rifles es una apelación a la memoria histórica de los lectores que asociarán ese origen a los tiempos de la guerra fría]
Rowan establece los inicios de la rebelión izquierdista latinoamericana en 1804. Y tiene razón. La primera sacudida que recibió la Modernidad –según la entiende Rowan–, fueron nuestras guerras de independencia. Una Modernidad que había establecido “el predominio de los blancos” como fuente de jurisprudencia. Cuenta la leyenda que la Virgen de Coromoto, Patrona de Venezuela, se le apareció a un Cacique vidente en 1652 y le dijo en un castellano indigenizado, porque la narración “pertenece” obviamente al Cacique: “Vayan casa de los blancos y pídanle que les echen agua en la cabeza para poder ir al cielo”. Es decir, sométanse a ellos, y renuncien a sus creencias, a su cultura. ¿Se equivocan Chávez y Fidel cuando hablan de que sus revoluciones son bolivariana y martiana, respectivamente? Fernando Mires, por su parte, considera que América Latina es “un tercer Occidente”; no lo dice en el sentido en que Fernández Retamar rescata el término –no como conciencia y defensa de su otredad histórica, como constructora de una nueva occidentalidad, fundada en la justicia ecuménica–, sino en el de la simple reproducción de valores. Por ello reclama que la guerra de civilizaciones que los “tanques pensantes” del imperio nos venden como novedad, sea asumida por los latinoamericanos… ¿a favor de quién? “Un presidente occidental comete por lo tanto una traición [y obviamente se refiere a Chávez y a Fidel], si visita a un jefe de Estado del Islam que está por declarar una guerra a todo Occidente. Occidente es nuestra familia, aunque algunos de sus miembros no nos gusten”.
Los médicos cubanos trabajan en más de sesenta países de diferentes culturas: africanas de cualquier origen, mayas, aymaras, guaraníes, waraos, wayuu o yekuanas; católicos, evangélicos, musulmanes, practicantes del vudú. Ellos rompen todas las barreras culturales y entran con inusual facilidad a los hogares más humildes y diversos. ¿Por qué son aceptados? Nuestra hipótesis es esta: la ausencia absoluta de un sentimiento de clase. Insisto en la necesidad, en el deber que tenemos los investigadores revolucionarios de las llamadas ciencias sociales de abordar sin prejuicios lo que probablemente sea –junto al propio proceso bolivariano en Venezuela–, el experimento revolucionario más audaz y de mayor alcance social de la última década en el mundo: los programas de ayuda médica internacionalista desarrollados por Cuba y secundados por Venezuela. Llámese Programa Integral de Salud surgido a raíz del huracán Mitch en Centroamérica y Haití, y aplicado después en otros muchos países latinoamericanos y africanos; llámese Barrio Adentro, modélico e innovador esquema de salud popular en Venezuela; llámese Misión Milagro, una propuesta para el rescate de la visión de seis millones de personas en los próximos diez años; o llámese Escuela Latinoamericana de Medicina en su primera versión o en su actual diseño comunitario. El internacionalismo médico practicado por Cuba, especialmente en sus formas actuales y futuras, ha sido el triunfo del humanismo revolucionario en una época aparentemente destinada al egoísmo del mercado, el abrazo y la comunicación de pueblos sin intermediarios, la siembra de ideas, de principios, a partir de acciones concretas, y la recuperación de los propios protagonistas, su rescate como seres humanos, como revolucionarios.
Sí, para algunos el democrático derrumbe de la democracia neoliberal, es una catástrofe que debe ser evitada a toda costa. Y el buen Emeterio Gómez se preocupa por los diversos flancos del inminente combate. No habla en términos de guerra asimétrica, porque la suya trae la fuerza todopoderosa del capital, pero ya que Mires habla de los valores de Occidente y de guerra de civilizaciones, no siente reparos en reubicar en el debate la confrontación sarmentina de Civilización y Barbarie:
“El 2006 será crucial para el futuro de América Latina. En tres instancias. Una: la confrontación entre civilización y barbarie. La Centroizquierda y la Centroderecha, juntas, versus Evo Morales, Maradona y Chávez, empeñados en un proyecto comunista atávico e infantil. Dos: el choque entre la Centroizquierda y la Centroderecha, que ojalá termine en un acuerdo estratégico que torne viable al Subcontinente. Y tres: la confrontación que hoy destacamos, la que se está produciendo ya entre, una derecha tradicional, conservadora y dogmática [...] y por el otro, la ya mencionada Derecha Moderna”.
Los tres escenarios bélicos deben conducir a la victoria de la Civilización, que se expresaría en “un acuerdo estratégico entre la Centroizquierda y la Centroderecha”, o lo que es lo mismo, en la componenda izquierdo-derechista del stablishment. Victoria de la Derecha, del Capitalismo. José Martí había denunciado en 1884:
“El pretexto de que unos ambiciosos que saben latín tienen derecho natural de robar su tierra a unos africanos que hablan árabe; el pretexto de que la civilización, que es el nombre vulgar con que corre el estado actual del hombre europeo, tiene derecho natural de apoderarse de la tierra ajena perteneciente a la barbarie, que es el nombre que los que desean la tierra ajena dan al estado actual de todo hombre que no es de Europa o de la América europea”.
¿Civilización contra barbarie?
Nosotros luchamos por la victoria de la Humanidad, que incluye a los desheredados y a los marginados de la Modernidad capitalista. Emir Sader, intelectual y combatiente brasileño, escribió:
“Quien es de izquierda se asume como de izquierda, se inscribe en una larga tradición de luchas por la igualdad, por la justicia, por el reconocimiento de la diferencia, por el combate permanente por una sociedad más justa y más humana y se enorgullece de eso. [...] Izquierda y derecha existen, ahora más que nunca, en un mundo polarizado entre riqueza y miseria, entre belicistas y pacifistas, entre consumistas y humanistas. Escojan su lado y luchen por él, sin esconder sus valores”.
Hay tareas pendientes desde el siglo xix, que debemos solucionar al modo del xxi. Pero no hay dos izquierdas, solo pueblos empeñados en encontrar los caminos de su liberación y en construir la democracia auténtica: el socialismo. Venezuela es hoy la mayor esperanza.

Postdata.
El Universal esperó hasta abril de 2006 para revelar la identidad y el oficio de Michael Rowan: estratega político norteamericano, consultor de las campañas electorales de Clinton y de Carter –a quien acusa por refrendar la democracia bolivariana--, interventor desde 1970 en 14 naciones, y desde 1993 en Venezuela, ex presidente de una Asociación Internacional de Consultores Políticos. Este neocon –no importa si demócrata o republicano-- es autor de un libro francamente ingerencista, Cómo salir de Chávez y de la pobreza, y en la presente campaña, ¡¡¡asesor de estrategia de Manuel Rosales!!!

Héroes reales y héroes de los medios.

Es verdad que la repetición de un eslogan cansa hasta hacerlo inaudible. Sobre todo si no alude a un objeto comestible --diría Alba Rico--, es decir, consumible. Sobre todo si nos golpea la conciencia y nos impide disfrutar impunemente de la vida. Pero ellos, los cinco presos políticos cubanos, los cinco héroes que no se rinden, agradecen el breve espacio de tiempo que dedicamos a recordarlos. A veces la prensa endilga el calificativo de héroe a personajes espurios, mediocres, que buscan la luz de los reflectores en el escenario, no la de la estrella, que ilumina y mata. Gente que vive de la retórica a diez palabras por peso. Solo cuando uno al fin salta por sobre las frases gastadas, y descubre estupefacto que ellos, los cinco, quizás sigan allí dos, cinco, diez, veinte años más, por todos nosotros, incluso por aquellos que sonríen ante las cámaras sin despeinarse, como los héroes de las películas del oeste, y exhiben falsas condecoraciones (una cojera bien ensayada, por ejemplo), solo entonces, comprende la magnitud del heroismo de esos cinco hombres sencillos que jamás pactarán para obtener el perdón de sus verdugos. Los cinco pelean por nosotros, incluso por Yoani, aunque sea ella la que firme autógrafos para la CNN.

Declaración de Ramón, Fernando y Antonio sobre la Resentencia.

Queridos hermanos y hermanas de Cuba y el mundo:
Ya hemos cumplido más de 11 años en prisión sin que se haya hecho justicia en ninguna de las instancias del sistema judicial estadounidense.Tres de nosotros fuimos trasladados a Miami para ser re-sentenciados cumpliéndose una orden del Onceno Circuito de la Corte de Apelaciones de Atlanta, que determinó que nuestras sentencias habían sido erróneamente impuestas.Nuestro hermano Gerardo Hernández, quien cumple dos cadenas perpetuas más 15 años en prisión, ha sido arbitrariamente excluido de este proceso de re-sentencia. Su situación continúa siendo la principal injusticia en nuestro caso. El Gobierno de Estados Unidos conoce la falsedad de las acusaciones contra él y lo injusto de su condena.Este ha sido un proceso complejo, muy discutido en cada detalle, en el que participamos junto a nuestros abogados. No cedimos ni un ápice en nuestros principios, decoro y honor, defendiendo siempre nuestra inocencia y la dignidad de nuestra Patria.Al igual que al momento de nuestro arresto y en otras ocasiones durante estos largos años, ahora también hemos recibido propuestas de colaboración del gobierno de Estados Unidos a cambio de obtener sentencias más benévolas. Una vez más rechazamos tales propuestas, algo que jamás aceptaremos bajo ninguna circunstancia.En los resultados de estas audiencias de re-sentencia está presente la labor del equipo legal y la indestructible solidaridad de todos ustedes.Como hecho significativo el gobierno de Estados Unidos, por primera vez después de 11 años, se vio obligado a reconocer que no causamos daño alguno a su seguridad nacional.También por primera vez la fiscalía reconoció públicamente la existencia de un fuerte movimiento internacional en apoyo a nuestra inmediata liberación que afecta la imagen del sistema judicial de los Estados Unidos ante la comunidad internacional.Se confirma una vez más el carácter absolutamente político de este proceso.Nos castigan a los cinco por acusaciones que jamás han sido probadas. Aunque tres sentencias fueron reducidas parcialmente, la injusticia se mantiene con todos.Los terroristas cubano-americanos continúan disfrutando de total impunidad.Reiteramos: ¡Los cinco somos inocentes!Nos sentimos profundamente conmovidos y agradecidos por la permanente solidaridad que nos brindan, tan decisiva en esta larga batalla por la justicia.Junto a ustedes continuaremos hasta la victoria final, que solo será conquistada con el regreso de los cinco a la Patria.
Antonio Guerrero
Ramón Labañino
Fernando González
Miami, 8 de diciembre de 2009