Enrique Ubieta Gómez
Fragmentos del libro Venezuela rebelde (La Habana, Casa Editora Abril, 2006).
“Una de las reconciliaciones más esperadas por las niñas de todo el mundo está a punto de producirse: Barbie, la muñeca más famosa de la historia, puede volver con Ken, su eterna pareja”, anunciaba en 2006 la prensa trasnacional en sus páginas “sociales”, como si se tratara de una noticia del jet set. Para que las niñas no tuviesen dudas en su comportamiento futuro, el artículo explicaba que si Barbie aceptaba nuevamente a Ken, era sólo porque “el rubicundo surfista abandonó su aspecto trasnochado para convertirse en un joven sofisticado”. Los diseñadores dicen haberse inspirado en las estrellas de Hollywood, Brad Pitt y Orlando Bloom. Las objeciones que en los años setenta del siglo pasado se le hicieron a esta muñeca que imponía el canon occidental de la belleza humana en el mundo infantil –y que contribuyeron a que las niñas gorditas o bajitas, negras o indígenas, se sintieran inconformes y avergonzadas de sus cuerpos–, fueron formalmente “zanjadas” con la producción de Barbies negras, asiáticas, latinas y hasta indígenas. Pero estas nuevas modelos no aportaron la diversidad estética que supondrían sus diferencias de cultura: aunque cambiaban de color, todas seguían el ideal de belleza de la rubia original. Era imprescindible la estandarización del mercado en torno al cuerpo humano.
El mercado unificó el canon de belleza, lo occidentalizó, para que la mujer pudiera ser un objeto universalmente vendible, sea cual fuese su origen cultural o racial. Las muchachas pobres, si son hermosas (para nada importa si son inteligentes, si son estudiosas, si son trabajadoras), pueden ajustar sus virtudes a un patrón comercializable, y utilizar ese don natural para ser ricas. Todo vale en el camino de cada aspirante a Cenicienta, en el juego de espejos y de ilusiones que es la reproducción capitalista de valores.
Mientras el gobierno venezolano impulsa las misiones sociales, y eleva la calidad de vida de la población más pobre, ofreciéndole salud, educación, cultura y nuevas oportunidades de reinserción social y laboral, la prensa y la televisión opositoras estimulan el individualismo, la esperanza en el enriquecimiento fácil, la idea de que la calidad de vida sólo puede sustentarse en la acumulación de dinero, en el consumismo, la idolatría por el american way of life. Guerra de ideas, de concepciones de vida, de patrones de conducta.
Fundación Miss Venezuela
La meca de las muchachas hermosas que sueñan con la fama, el dinero, y el glamour, es una casona rosada, en lo alto de una cuesta residencial, muy cerca de una fábrica de sueños llamada Venevisión.
A un costado de la fachada un letrero color oro, tienta y promete: Miss Venezuela. ¿Quién es dueño de la Fundación Miss Venezuela? El Rey del espectáculo, dueño de los Leones de Caracas y del canal de televisión Venevisión: Gustavo Cisneros Rendiles. Con su habitual agudeza, Blanca Eeckhout me comentaba:
"Yo creo que el análisis no se ha hecho. Es decir, el trabajo de entender el papel de los medios no en el golpe de Estado, sino en toda la historia del punto fijismo. Los tipos lograron que la televisión en medio de un gobierno súper represivo, terrible –porque al igual que en el sur había una represión enorme con las dictaduras militares, aquí había una dictadura de derecha feroz con nombre democrático–, sirviera de cobertura, de mediadora. Este país vivía al ritmo de las Miss Venezuela, tanto que en las elecciones de 1998, la candidata que enfrentó a Chávez era una Miss Universo… Pero creo que es una investigación que no se ha hecho. Porque una de las primeras medidas que tomó Rómulo Betancourt, y eso es muy significativo, fue entregar Venevisión a Cisneros. Hay un momento en que el sello del punto fijismo también es la entrega del canal de televisión. Creo, además, que esa televisión estuvo influenciada por Cuba, por mucha de aquella gente que se vino con toda esa carga justamente anti revolucionaria, y que comienza a desarrollar su paraíso televisivo aquí. Todos los espectáculos Miss Venezuela son diseñados por cubanos, por un tipo que se llama Joaquín Riviera. El que hacía los grandes espectáculos era un cubano. Cada espectáculo se convertía en la referencia. Había escuelas para enseñarle a las niñas a modelar desde que tenían seis años, todavía sigue estando de alguna manera, pero ya no copa el imaginario social, y aún se hacen los shows esos de ponerle tetas a las mujeres, pero antes era una cosa masiva, y eso ha ido perdiendo fuerza. Y yo creo que uno de los primeros momentos de ruptura fue el 27 de febrero de 1989. Todo esto se pone muy en evidencia durante el proceso del golpe de Estado, en las dos intentonas militares. El 27 de febrero del 89 hay una especie de colapso, todos los ídolos se caen, y el pueblo se queda desnudo".
Aunque tuve que insistir muchas veces con su asistente para concretar el encuentro, no fue en realidad difícil contactar a Osmel Sousa, presidente de la Fundación Miss Venezuela, una estrella del mundo del espectáculo, jefe de las páginas sociales de El Nacional –cuyo dueño es Miguel Henrique Otero Castillo, hijo del fallecido escritor comunista Miguel Otero Silva, hoy ideológica y financieramente respaldado por el grupo Cisneros– donde a veces aparece retratado junto a las personalidades de las fiestas reseñadas de la “alta sociedad”. De origen cubano, emigró siendo un niño a Venezuela, país en el que pudo realizar su vocación artística. Padece una rara enfermedad que le ha provocado una incapacidad de retención de nuevos conocimientos, pero es un hábil dibujante: “hacía retratos perfectos de tu cara, si yo veía que estabas gordo la ponía delgada, si no me gustaba ese pelo te lo ponía distinto. Y así comencé en una revista y mis páginas tuvieron mucho éxito”, dice. Pero los concursos de belleza fueron su verdadera vocación y a ellos llegó casi de forma natural. “Cuando era pequeño en Cuba –me cuenta--, como no estudiaba en el colegio, mientras la maestra estaba explicando yo cogía el cuaderno y empezaba a dibujar, hacía una mujer, y otra, y otra, después miraba cual era la que mejor me había quedado –era un concurso lo que estaba haciendo–, trataba de copiarla en otra página y la dejaba ahí. Gozaba una bola con eso”. Fue muy amable y abierto al responder mis preguntas, aún sabiendo que era cubano y sobre todo, que vivía en Cuba. Me mostró personalmente los diferentes departamentos de la casona. Orgulloso y ajeno a cualquier reflexión sociológica o crítica de su trabajo, ingenuo como un niño, no guardó secretos, ni cuidó sus palabras. Así, desnudo, se presenta.
"Cuando empecé a trabajar en publicidad, lo hice en la agencia de modelos. En aquel momento, no había nadie en el campo publicitario en Venezuela que hiciera figuras femeninas como las mías. Me llamaban de todos lados, hacía bolsas, afiches, todavía hay por ahí un paquete de harina pan que lo hice yo, y estoy hablando de hace treinta años. Entonces bueno, empecé a trabajar en esa agencia, hice ahí lo que me dio la gana".
O sea, la agencia Miss Venezuela…
"Ellos tenían Miss Venezuela como parte de una campaña publicitaria, organizaban el concurso, yo hacía los avisos de prensa, unos folletos internos, cosas así para el concurso. Yo veía a las muchachas, y decía, me gusta aquella, pero no me gustaba la más bonita, sino una regularcita. Entonces esa me la llevaba a escondidas, la preparaba, le acomodaba, no sé qué, paf, y ganaba. Y así sucedió durante seis años, tanto fue que ya al segundo y tercer años todo el mundo sabía que aquello era así. Claro, yo era muy importante dentro de la compañía, porque hacía el vestuario, el diseño de la ropa.
"Como trabajaba en un periódico, porque a todas estas, la primera vez que me salí de la agencia fue porque un editor amigo mío, Miguel Ángel Capriles [dueño de los periódicos Últimas Noticias y El Mundo y de una fortuna que en 1996, al morir, era de 550 millones de dólares; su hijo mayor, de iguales nombres, es el propietario actual], me dijo: “¿Por qué no le haces suplencia a un cronista social que se va de vacaciones, pues hace cuarenta años que no coge vacaciones y va a tener unas largas como de tres meses, y le haces la suplencia como cronista social y así conoces gente para tu página de dibujos?”, y es que a mí me costaba mucho trabajo sacar gente, porque no conocía mucha gente del ambiente social, y entonces le digo: pero no sé escribir, porque para mí la hache no existe, la be alta y la chiquita son la misma, la ce y la ese también [se ríe], entonces me pusieron un señor que se llama Abel Trujillo, muy conocido como escritor. Decía que él me corregía el chino, decía “¿ahí está el chino?”, sí aquí está, claro yo hacía el diseño de la página y eso quedaba muy bonito, y tenía muy poquito texto, porque siempre fui gráfico, de mucha fotografía y mucha composición fotográfica bonita.
"Pero era muy duro para mí, porque estaba en la agencia, hasta las doce, a esa hora me iba para la Cadena Capriles a hacer esto, y a las dos y media o las tres volvía, era un matadero. Entonces hablé con Ignacio, que era con quien más contacto tenía en la agencia y le dije: vamos a hacer una cosa, yo no voy a seguir dibujando, voy a trabajar solamente en la época del concurso, que eran dos meses, tres meses, en la tarde, porque voy a hacer esto y creo que te va a favorecer mucho –porque en ese momento entraban en el concurso las que tocaban a la puerta, y ya yo buscaba–. Le dije: voy a estar en sitios, en lugares donde voy a conocer gente, muchachas bonitas de cierta categoría para meterlas al concurso. Lo convencí, y así lo hicimos, yo trabajaba solamente los tres meses del concurso, en la tarde y lo demás ya. Así me fui alejando del dibujo.
"Cuando murió Ignacio –le dio un infarto, lo llevaron a Houston y lo operaron, pero no sobrepasó la operación–, los Cisneros compraron el concurso. Ya lo habían comprado, pero no se sabía nada, y en ese ir y venir de la cosa social mía, ya había hecho amistad con ellos, sobre todo con sus esposas. La noche que trajeron a Ignacio de Houston, la del velorio, vino uno de los hermanos, que ya no estaba haciendo publicidad y me dijo: “Mira, tú sabes mucho de este concurso de Miss Venezuela y ellos quieren hablar contigo”. Entonces me dijeron: “Como estás fuertemente involucrado en el concurso, queremos que lo manejes”.
¿En qué año fue eso?
"En el año 80, 81. Ya habíamos tenido la primera Miss Universo. Entonces llego yo y digo, como ya no hay una agencia de publicidad, a mí se me ocurre que debemos hacer una escuela, lo mismo que hago siempre con una, que tengo que hacerlo escondido, vamos a hacerlo con todas, prepararlas, además, eso es lo que me gusta. A mí me gusta ver la evolución, tú sabes, lo que hacía con los dibujos, pero ahora lo hago con las muchachas propiamente. Y empezamos. Me mandaron a una casa ahí en El Rosal, ahí estuve como diez años, y monté la escuela. En ese momento, buscándolas por allí y por acá, con las agencias de modelos, gente que más o menos sabía mi gusto me traía muchachas y yo escogía. Ahora estoy haciendo casting en el interior; antes tenía la agencia de modelos aquí, pero ya no hacen el trabajo como antes y entonces voy al interior.
Pero cuando se habla de una muchacha que es Miss, por ejemplo, de Carabobo...
"No, no, yo no iba para el interior, a mí el interior no me gusta, me iba para la agencia de modelos tal y escogía tres; yo decía: tú eres miss Distrito Federal, tú Falcón, tú Anzoátegui, tú tal cosa. Iba para otra agencia, y sacaba cuatro, tú eres Nueva Esparta, tú eres tal, tú eres esta, y esta, y que esta no es de allá, que no sé qué, qué importa eso, todas son venezolanas...
¿Pero actualmente sigue siendo así?
No, desde hace unos cuatro años estoy yendo, pero no por esto, estoy yendo porque muchas agencias de modelos aquí han cerrado, ya no se hace tanto comercial como antes y no tienen tanta vida, y en el interior sí hay mucho material. Entonces tengo gente ya en el interior ubicada. Por ejemplo, ahora mismo me voy para San Cristóbal y se hace un casting, y allí escojo una, dos, o tres. Después voy a Mérida, escojo una, dos o tres, lo que haya; a Maracaibo, voy a Barquisimeto, voy a Velencia, a Maracay, y más nada.
Esas son las principales ciudades. ¿Y las demás?
Igual que antes, a dedo, tú eres tal cosa, y tú eres tal cosa.
Pero bueno, de esas que usted escoge...
Todas son venezolanas y van a representar al Estado que quieran, porque aquí no hay una belleza determinada por Estado, no existe una diferencia entre una maracucha y una de Caracas. Yo nada más veo que sean 24 buenas.
Y una vez que las selecciona, ellas pasan a su escuela durante un tiempo. ¿Qué tiempo deben permanecer allí?
Desde ahora, como seis meses. Bueno hay algunas que duran, tengo una que está desde el año pasado, que no la metí porque estaba un poquito gorda, y se está preparando para este año.
¿Qué les enseña en la escuela?
Bueno, la escuela consiste en lo siguiente: primero yo las veo, y se hace lo que haya que hacerles. Se ha criticado mucho lo de las cirugías plásticas, pero las cirugías plásticas es el borrador mío [hace gesto de borrar en el papel], lo que yo hacía, le ponía una cara y decía, ay no, está muy fea [borra de nuevo], y la hacía bonita. Y es una alternativa muy importante para mí, para ver una evolución positiva en una muchacha. Hoy en día, una reina de belleza, una actriz, una cantante, un personaje para el show business, todas las estrellas de cine, las artistas de televisión, y todas las modelos, se hacen cirugías plásticas para perfeccionar los detalles que tienen mal, que la naturaleza los hizo mal; y lo digo en voz alta; claro, en otros concursos, en otros países, no tienen la plata para hacerla, porque una cirugía plástica cuesta muy caro, y estas las pagamos nosotros.
La Fundación paga esas cirugías.
Sí, las muchachas vienen aquí y si hace falta, porque si no hace falta no, pero si tiene un buen material, si tiene un buen tamaño, una buena conformación, un bonito pelo, y tiene una nariz fea… mira, tuve la suerte, no sé si la suerte o lo que fuera, que la primera vez que yo dirigí un concurso, fue la primera vez que yo operé a una de la nariz, y ganó el Miss Universo, ¿qué quiso decir el destino con eso? Sigan operando ¿verdad? Nunca antes habíamos ganado Miss Universo.
¿Y normalmente se aceptan las operaciones en los concursos?
No es que las acepten o no, ese tema no se toca, porque claro, la gente lo hace a escondidas, y yo no. En México fue Lupita Jones la primera que se operó, cuando se metió a Señorita México, se hizo bastantes cosas, se hizo busto, nariz, liposucción en la cintura, se hizo de todo. En Colombia les hacen cosas fortísimas, yo aquí no hago sino detalles, porque aquí hay mujeres bonitas, no hay por qué implantarles glúteos, implantarles pantorrilla, como hacen en Colombia, aquí vienen muchachas bonitas. Si tienen las pantorrillas demasiado flaquitas, simplemente no las meto.
Y a la hora de concursar, deben saber también expresarse, tener algunos conocimientos.
Deberían, pero claro, el problema que tenemos en Venezuela es que las mujeres bonitas, jóvenes, se casan. Es muy difícil conseguir una mujer de 22 años bella, que no se haya casado, porque ya a los 19 las están agarrando. Entonces tenemos que recurrir a muchachas muy jóvenes, que no tienen sino un bachillerato o un primer año de la carrera y no puedes exigirle a una muchacha de estas características grandes conocimientos intelectuales, y más que aquí la clase alta es la de las muchachas que mandan a estudiar al exterior, que les exigen que lean; la clase media y baja no, es muy difícil.
Ahora que menciona eso, dicen que Lupita Jones también ganó por su buena expresión, sabía inglés perfectamente.
Sí, y un poquitico de trampa que hicieron también, yo estaba allí.
Óigame, y ¿qué pasa después, cuando ganan?
Cuando ganan estas muchachas se hacen ricas, famosas, y de todo, ¿tú viste a Alicia Machado?
Sí, ahora salió en Playboy.
Salió desnuda en el Playboy y le pagaron 300 000 dólares.
Pero ella parece que siente cierto rencor de esa época, me dio la impresión al leer la noticia.
No, ella sigue sacándole punta a eso, pero no es rencorosa.
¿Porque le hicieron hacer una sesión de ejercicios en público, frente a toda la prensa? No, lo que sucedió fue que al mes de haber ganado el Miss Universo vendieron el concurso. El concurso era del Madison Square Garden, y lo compra Donald Trump, y hubo un proceso de tres meses con cambio de personal, de todo, y a ella la dejaron sola, no hubo quien se ocupara de ella porque todo el mundo se iba y entraba gente nueva. Cuando entró la gente nueva la encontraron gordita porque claro, se abandonó, y ella nunca había engordado, porque estuvo aquí en Miss Venezuela y nunca fue gorda. Pero allá en Estados Unidos, con el cambio de comida y todo eso, engordó. Cuando la encontraron estaba gorda y empezaron a hacerle críticas y a ella no le gustó.
Un despacho de la agencia EFE, al anunciar su reciente aparición en Playboy, rememoraba así el incidente: “En 1996, el empresario era el dueño del concurso y humilló a Machado cuando la llamó ‘una máquina de comer’, por haber engordado 13, 6 kilos, después de lograr la corona con 53, 5 kilos”.24 Ella lo recuerda así:
"Me ha costado muchos años superarlo, levantarme y recuperar la seguridad en mí. Sobre todo porque era una adolescente. Confiaba en mi capacidad intelectual, en mi profesionalismo, pero llegué a sentirme muy insegura en relación con mi cuerpo. Y estar en Playboy me ha hecho reconocer que estoy bien, recuperada. Es asumir que ya todo acabó".
La bella Miss Universo 1996 fijó residencia en dos ciudades, México D.F. y Miami; hace unos años provocó un escándalo cuando se dejó filmar mientras hacía el amor en un reality show de España, ahora aparece desnuda en la famosa revista Playboy,25 pero tiene planes para actuar en una telenovela mexicana y en la película I love Miami, que tendrá como argumento un supuesto episodio de la vida de Fidel. Todo vale.
¿Qué pasa con las que no ganan Miss Venezuela?
Todas las que están en la televisión [en Venevisión, el canal de Cisneros] vienen de Miss Venezuela, pero ninguna lo fue, y muchas de ellas ni siquiera clasificaron, y están de actrices, hay muchas. Y eso, bueno, el concurso de Miss Venezuela es un fenómeno social, desde el comienzo, la gente es frenética con el concurso, insultan y dicen, lo toman demasiado en serio.
¿No se hace trampa a la hora de elegir?
No, la única vez que quise hacer trampa… yo hacía trampa antes, déjame decirte, al principio cuando trabajaba en la agencia de publicidad yo hacía trampa, por eso cuando quieren hacer trampa ahora yo sé qué, por donde viene, quién la está haciendo, porque hice de todo para que ganaran las mías, pero ahorita lo que me interesa es una buena para que gane Miss Universo, ese es nuestro interés ahora, no que gane fulanita por fulanita, ni menganita. Yo he tenido hasta amigos que han metido sus hijas aquí y que no han quedado, que ahora son no enemigos, pero que se han alejado.
Y cuando ustedes logran que la Miss Venezuela obtenga el Miss Universo, ¿eso reporta algún beneficio?
Nada, solamente el beneficio publicitario y del éxito, pero del dinero no. Ellas reciben un premio de doscientos cincuenta mil dólares y nosotros no les quitamos nada.
¿Y Miss Venezuela?
Miss Venezuela recibe un automóvil, un vestuario que llevan para todo, que se los voy a enseñar para que lo vean, y reciben mensualmente 2 000 dólares durante un año. Pero este año es una muchacha muyyy humilde…
¿Eso es usual?
Sí, bueno, hay algunas. Por ejemplo en España hay una ahorita que ha tenido mucho éxito, que era… con decirte que la mamá la regaló cuando chiquita, la regaló a una vecina, yo la recibí de ella y ahora tiene un éxito tremendo, fue Miss Venezuela y quedó primera finalista de Miss Universo. Y la de este año, es campeona nacional de remo, y el gobierno –porque ella es de Carúpano--, la gobernación de allá, le dio una beca para estudiar en Rumania, para hacerse profesional del remo. Me la encontré aquí con unos músculos demasiado marcados que hay que suavizárselos. A cada una hay que darle lo que necesita, ya se le han suavizado bastante, con un tratamiento especial. Entonces cuando llega la Miss Venezuela nos dedicamos a ella, a atacar sus defectos, a corregirlos, a prepararla.
Entonces están preparando a Jictzad para Miss Universo…
Va en junio. Tenemos clases desde la mañana hasta la noche, por eso vive en esta casa. Tiene un programa, que todavía no está completo, porque estoy ahondando en el lenguaje, tiene que comunicarse bien; ella te habla y las palabras te las deja así, las frases te las deja a la mitad y habla mucho con las manos. Después cuando fui a su casa, en Carúpano, vi que era casi un rancho. Y ella es muy buena muchacha, porque trabaja y ayuda a su mamá, a su hermano, a su casa, es más, en la beca de Rumania, le daban 200 dólares, imagínate tú, y ella mandaba 100 para su mamá y se quedaba con 100, y con eso vivía allá en Rumania, y aprendió un poquito de rumano. Entonces la metí a clases de inglés a ver, porque Miss Universo es un concurso americano y por lo menos que entienda un poquito, no para que se exprese en inglés en el escenario, pero para que entienda lo que está pasando, entonces está en eso ahorita.
El gran espectáculo de premiación se efectuó en el Poliedro de Caracas. Como siempre, Joaquín Riviera fue el director artístico, y su trabajo fue catalogado por la prensa como “el mejor de su trayectoria”. El jurado estuvo integrado por estrellas de Venevisión. Durante mi estancia en Venezuela visité el Poliedro de Caracas dos veces: cuando sesionó allí el Tribunal Antimperialista del Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes y para el evento de clausura del Foro Social Mundial. Pero la prensa, es decir, la oposición, se escandalizó esa noche por lo que constituyó probablemente la intromisión más intolerable de cuantas eran posibles: la interrupción de la transmisión televisiva del show, para presentar en vivo el breve discurso del presidente Chávez en Naciones Unidas, un discurso por demás excesivamente agresivo e injusto para con el imperialismo.
martes, 16 de noviembre de 2010
Silvio Rodríguez: "Ninguna trasnacional ganaría un centavo por premiar mi música".
Elizabeth Lopez Corsocambiosencuba.blogspot.com
-Una vez más Silvio es nominado al Grammy y no le dan el premio. En una entrevista anterior para Cubasí usted comentaba sobre la comercialización de la música con estos premios y dijo que los laureles le asustaban. ¿No será que su personalidad y el tipo de canción que defiende es lo que asusta al Grammy?
-Esos concursos, como todo el mundo sabe, son promovidos por las disqueras para vender discos. Mi producción discográfica es prácticamente artesanal, lo que pone en claro que ninguna trasnacional ganaría ni un centavo con un premio a mi música. Esa es la razón por la que no he ganado --ni ganaré-- un premio de ese tipo en mi vida. En los 80 y los 90, las décadas en que más discos míos se vendieron, España, que era el país de mayores ventas, reportaba 60 mil vendidos, por título. En aquellas fechas, en toda latinoamérica, no se reportaba ni siquiera esa cantidad. O sea, nunca he sido un fenómeno de ventas y no creo que que a estas alturas vaya a empezar a serlo.
-Mucha gente se conmovió con el concierto que dio recientemente en el barrio de La Corbata. ¿Piensa seguir haciendo este tipo de recitales? Y en cuanto al proyecto “Expedición” por las prisiones de Cuba, ¿cuánto influyó eso en usted como artista y ciudadano?
-En diciembre haremos otros dos conciertos en barrios parecidos a La Corbata y durante el próximo año continuaremos haciéndolos. Cuando existía la Nueva Trova, como organización, alrededor de los festivales, que eran anuales, íbamos a cantar a todas partes, incluso a las prisiones. Entonces varios de nosotros hicimos giras por las cárceles. Este último recorrido que mencionas fue especial, sobre todo porque se divulgó y eso hizo que se creara un ambiente favorable, que influyó en las prisiones. Mi planteo siempre ha sido que hay que sistematizar la visita a los penales porque los que están privados de libertad llegan a pensar que han sido olvidados por el mundo. Que ocurran eventos que vienen “de afuera” influye positivamente en los reclusos y también en los custodios.
-Uno de los últimos post de Segunda Cita, “habiso a todos lo uzuario”, parece ser una broma. La imagen que mucha gente tiene de Silvio no es precisamente la de un hombre bromista ¿Qué hace reír a Silvio? ¿Qué lo haría llorar?
-Hay que recordar que yo nací en San Antonio de los Baños, pueblo conocido como “la villa del humor” por la cantidad de humoristas, dibujantes y publicaciones de este tipo que ha dado. En mi pueblo hay un museo del Humor y todavía se hace allí una Bienal. Por mi parte, a los 15 años ya dibujaba historietas cómicas. El humor es algo que tengo muy arraigado, aún cuando mis bromas no sean comprendidas.
- La foto del perfil del blog (si no me equivoco) es una imagen que corresponde al documental “Hombres sobre cubierta”, un filme que es un canto a la amistad, ¿es Silvio un hombre de amigos? ¿Qué necesita para considerar a alguien como tal?
-Pues no: la foto del perfil del blog es en la cabina de un avión que estaba pilotando, o más bien que hacía como que pilotaba. Lo que sí es cierto es que el piloto del avión era mi amigo, o al menos me quería, porque hay que tenerme aprecio para darme el timón de una aeronave. Ahí mismo, en el blog, dije que respecto a los amigos prefería repetir algo que una vez le escuché decir a Fidel: amigos son aquellos que me soportan. Ejemplo, el piloto de aquel avión.
- Silvio es, aunque no se lo proponga un líder de opinión, ¿reconoce su responsabilidad como tal?
-Tomándolo como tú lo tomas, yo diría que tú también lo eres, y puede que hasta más que yo. Todo el que puede publicar una página o pronunciarse ante un micrófono, puede llegar a formar opiniones.
- ¿Qué opinión tiene de las declaraciones que dio Silvito en Miami y sobre la manipulación que intentaron los medios por la visita de Silvito y Los Aldeanos en esa ciudad?
-No es la primera vez que tratan de manipularlos. Por eso cuando se bajaron del avión lo primero que aclararon fue que iban a cantarle a todos los cubanos, no sólo al exilio. Y respecto a Silvio Liam, dijo la verdad cuando afirmó que lo apoyaba.
- ¿Qué sigue inspirando a Silvio Rodríguez a escribir canciones?
-No sé lo que me inspira las canciones, pero no es una sola cosa. Ellas tienen su vida propia, son improgramables. A veces uno puede imaginar que va a cantar sobre algo, pero la canción no aparece hasta que no puede ser ella misma.
- Si algún día se alcanzara ese mundo utópico y mejor que deseamos, ¿a qué le cantaríamos?
-A las puestas de sol, al beso que nos dieron, a la muerte, a la vida, a las ganas o a las desganas de cualquier cosa, a las contradicciones, porque mientras haya gente habrá contradicciones, de eso no hay dudas.
- ¿Qué cosas le faltan por hacer y que le gustaría no perderse? ¿Qué no haría nunca?
-No me gustaría perderme el día en que haya Internet en las escuelas y en los parques de mi país… Conste que ya la hay, según me han dicho, en el Instituto Superior de Arte… Y sobre lo que no haría nunca, no sabría decir… Supongo que nunca viviré eternamente…
- ¿Qué escritores sigue Silvio? ¿Qué música escucha? ¿Cuáles son sus películas favoritas?
-He seguido con saña a Edgar Allan Poe, a Horacio Quiroga, a Gabriel García Márquez y a unos cuantos más… En la música me he ido ampliando, sobre todo en cuanto a comprensión. Escucho más o menos lo mismo que hace 40 años, pero ahora lo entiendo diferente. Quién sabe si uno no debería escuchar más que unos pocos autores. Mis películas favoritas son las imaginativas.
viernes, 12 de noviembre de 2010
La historia no contada del agente Percy de la Seguridad cubana.
Otro testimonio de un hijo (en este caso también combatiente) sobre un padre entregado a las luchas revolucionarias de América Latina. Percy fue mi profesor de literatura en la Escuela Vocacional Lenin, una de las primeras personas que estimularon mi vocación literaria. Después desapareció, y no supe más de él hasta que su identidad de agente de la Seguridad cubana fue revelada en los primeros años del nuevo siglo. Le hice entonces una larga entrevista que aparece en mi libro La utopía rearmada (La Habana, Casa Editora Abril, 2002)
E.U.G.
Percy Francisco Alvarado Godoy
La muerte sorprendió a mi padre, Carlos Conrado de Jesús Alvarado Marín, un infausto día de noviembre de 1997, cerrando ese día una larga y provechosa vida. Luchador infatigable, enfrentó a la parca con el pecho desnudo, como lo hacen los hombres, y de esa manera se nos fue, combatiendo aún por la liberación de nuestra América y siempre fiel a su Cuba amada, a la que defendió durante 37 años en el más absoluto anonimato.
La muerte precipitada, cuando aún combatía por su amada Guatemala como sencillo combatiente del Ejército Guerrillero de los Pobres, con sus 75 años a cuestas, no nos dejó, sin embargo, con las manos vacías. Nos legó su historia llena de heroicos pasajes que lo hicieron ser un participante activo en las luchas de su tiempo, aunque mucho de lo que hizo deba permanecer aún en el más absoluto silencio. Ese largo avatar, iniciado desde la más profunda pobreza, le llevó un día a ser uno de los pocos hombres, de los últimos, que combatieron a las hordas mercenarias que derrocaron salvajemente al gobierno de Jacobo Árbenz.
Luego vendría el exilio en la Argentina en que reforzaría sus convicciones revolucionarias junto a un valioso grupo de compañeros que, posteriormente, como Luis de la Puente Uceda y muchos más, le encaminarían al bello camino en que el humanismo y la solidaridad mueven cada parte de nuestros corazones. Por ese entonces, ya había conocido a Ernesto Guevara de la Serna, el futuro Guerrillero Heroico, con el que trabó una inolvidable amistad.
Fue, sin embargo, un hombre de privilegios. La lucha lo llevó a conocer a hombres y mujeres como el propio Che, como a Manuel Piñeiro Lozada, como Bernardo Alvarado Monzón, Manuel Galich, Tamara Bunke Bider (Tania) y otros, con los que combatió en unos casos y en otros les sirvió de sostén en sus luchas. Tuvo también el privilegio de ser uno de los primeros hombres de la Seguridad cubana que marchó al exterior a defender al maravilloso y amado pueblo que lo recibió como a un hijo. Fue quien comunicó a la heroica guerrillera las principales tareas asignadas a ella para cumplir su misión en Bolivia y le dio el entrenamiento necesario en sus nuevas condiciones de trabajo,
La enorme modestia que lo caracterizó le impidió hablar a sus hijos, que lo veían irse y desaparecer durante largos años, sobre el combate anónimo que libraba. Para sus compañeros fue leal y modesto, sencillo y tenaz, y, sobre todo, capaz de crecerse ante las adversidades y cualquier error cometido.
Muchas ciudades del mundo lo vieron deambular usando múltiples identidades, aunque sus compañeros solían nombrarlo con seudónimos como Mercy, Juan, el Don, el Doctor, el Viejo, el Maestro, Felipe y muchas denominaciones de acuerdo con la ocasión. Su vocación esencial, empero, a pesar de ser un internacionalista por convicción, fue siempre amar a Cuba, a Fidel y, particularmente, al Che.
Uno de sus compañeros, José Gómez Abad, lo caracterizó en las páginas de un libro titulado Cómo el Che burló a la CIA, editado por la Editorial Capitán San Luis no hace mucho, con las siguientes palabras, en relación con su ingreso a la Seguridad en 1963: “En ese momento, al llevarse a cabo el acto de proposición y aceptación como colaborador de los órganos de la Seguridad del Estado (reclutamiento), se produjo el eterno abrazo internacionalista de Carlos Alvarado Marín, Mercy, con la causa de la Revolución Cubana, mediante la defensa de la misma de las agresiones de sus enemigos internos y externos y el apoyo solidario a la lucha de los pueblos explotados de América Latina”.
Posteriormente, escribió sobre mi padre: “Mercy o Juan, como operativamente lo llamábamos, con la perspectiva de los años transcurridos, resulta de admirar en él, cómo a pesar de duplicarnos en edad a la mayoría de los compañeros que con él trabajábamos, siempre mantuvo una relación de mucho respeto, siendo muy disciplinado y generando constantes iniciativas para perfeccionar el trabajo. En él se destacaba también su incondicionalidad militante con la Revolución Cubana y al Comandante en Jefe, su sentido autocrítico, laboriosidad, la relación abierta y sincera con los compañeros y su sagacidad operativa”.
Finalmente, Pepe Abad, ya fallecido, caracterizó a mi padre con emotivas palabras: “Ni los años, como tampoco los múltiples sinsabores y riesgos que afrontó en su larga y azarosa vida, habían hecho mella en su vitalidad excepcional y asombrosa lucidez. Hasta sus últimos momentos fue un enamorado de la vida y de todas sus bellezas”.
Por mi parte le recuerdo, con su tabaco siempre, rebuscando en su memoria tanto recuerdo, mientras se balanceaba en una mecedora de metal en el patio trasero de mi casa. Su mirada recaía en mí, con reprimida tristeza al verme pasar, pensando que su hijo, acomodado y con una actitud cuestionable ante la Revolución, traicionaba lo que más amaba. Le recuerdo también adolorido por sus errores, él que siempre luchó por ser un hombre perfecto y cargaba sobre sí el peso tremendo de su propio sentido autocrítico.
Murió, como dije, tal como vivió: sencillo y anónimo, ajeno a las glorias y a los reconocimientos públicos. Aún recuerdo aquella noche triste en la funeraria de Calzada y K, cuando inexplicablemente para los presentes le fueron retiradas sus condecoraciones, algunas ofrendas de los líderes de nuestra Revolución y se decidió no hacerle la guardia de honor que se merecía. Muchos lloraron de rabia ante este sorprendente hecho, entre ellos mis hermanos y sus compañeros. El propio José Abad explicó el suceso en su libro: “Al fallecer, circunstancias que él también conocía, impidieron rendirle el público homenaje que se merecía y que el propio comandante Manuel Piñeiro Lozada quería hacerle. De haberse violado en ese momento esas limitaciones, se ponían en riesgo importantes trabajos de los Órganos de la Seguridad del Estado de Cuba y, sobre todo, la vida de personas que él mejor que nadie conocía y deseaba preservar” (…) "La circunstancia a que he hecho mención era que su hijo mayor, Percy Francisco Alvarado Godoy, el Agente “Fraile” de la Seguridad de Cuba, se encontraba en esos momentos infiltrado dentro de las organizaciones terroristas en La Florida.”
Confieso que mi dolor se hizo mayor al saber que en parte era responsable de que mi padre no fuera acreedor del honor ganado en su largo batallar por la vida. Sin embargo, me reconfortaron las emocionadas palabras de Manuel Piñeiro que, reprimiendo las lágrimas con toda la fuerza de su probada hombría, exclamó al despedir el duelo: “Hoy dejamos aquí a Carlos, con la certeza de que algún día los pioneros cubanos podrán conocer mejor la vida de este hombre, que fue modelo a seguir por todos los revolucionarios latinoamericanos. A todos nos queda el compromiso de hablar de él, cuando se pueda hacerlo, y decir quién fue este hombre en realidad”.
Hoy, padre mío, compañero mío de combate, cumplo con ese mandato del Comandante Piñeiro, para que Cuba y el mundo te conozcan finalmente.
E.U.G.
Percy Francisco Alvarado Godoy
La muerte sorprendió a mi padre, Carlos Conrado de Jesús Alvarado Marín, un infausto día de noviembre de 1997, cerrando ese día una larga y provechosa vida. Luchador infatigable, enfrentó a la parca con el pecho desnudo, como lo hacen los hombres, y de esa manera se nos fue, combatiendo aún por la liberación de nuestra América y siempre fiel a su Cuba amada, a la que defendió durante 37 años en el más absoluto anonimato.
La muerte precipitada, cuando aún combatía por su amada Guatemala como sencillo combatiente del Ejército Guerrillero de los Pobres, con sus 75 años a cuestas, no nos dejó, sin embargo, con las manos vacías. Nos legó su historia llena de heroicos pasajes que lo hicieron ser un participante activo en las luchas de su tiempo, aunque mucho de lo que hizo deba permanecer aún en el más absoluto silencio. Ese largo avatar, iniciado desde la más profunda pobreza, le llevó un día a ser uno de los pocos hombres, de los últimos, que combatieron a las hordas mercenarias que derrocaron salvajemente al gobierno de Jacobo Árbenz.
Luego vendría el exilio en la Argentina en que reforzaría sus convicciones revolucionarias junto a un valioso grupo de compañeros que, posteriormente, como Luis de la Puente Uceda y muchos más, le encaminarían al bello camino en que el humanismo y la solidaridad mueven cada parte de nuestros corazones. Por ese entonces, ya había conocido a Ernesto Guevara de la Serna, el futuro Guerrillero Heroico, con el que trabó una inolvidable amistad.
Fue, sin embargo, un hombre de privilegios. La lucha lo llevó a conocer a hombres y mujeres como el propio Che, como a Manuel Piñeiro Lozada, como Bernardo Alvarado Monzón, Manuel Galich, Tamara Bunke Bider (Tania) y otros, con los que combatió en unos casos y en otros les sirvió de sostén en sus luchas. Tuvo también el privilegio de ser uno de los primeros hombres de la Seguridad cubana que marchó al exterior a defender al maravilloso y amado pueblo que lo recibió como a un hijo. Fue quien comunicó a la heroica guerrillera las principales tareas asignadas a ella para cumplir su misión en Bolivia y le dio el entrenamiento necesario en sus nuevas condiciones de trabajo,
La enorme modestia que lo caracterizó le impidió hablar a sus hijos, que lo veían irse y desaparecer durante largos años, sobre el combate anónimo que libraba. Para sus compañeros fue leal y modesto, sencillo y tenaz, y, sobre todo, capaz de crecerse ante las adversidades y cualquier error cometido.
Muchas ciudades del mundo lo vieron deambular usando múltiples identidades, aunque sus compañeros solían nombrarlo con seudónimos como Mercy, Juan, el Don, el Doctor, el Viejo, el Maestro, Felipe y muchas denominaciones de acuerdo con la ocasión. Su vocación esencial, empero, a pesar de ser un internacionalista por convicción, fue siempre amar a Cuba, a Fidel y, particularmente, al Che.
Uno de sus compañeros, José Gómez Abad, lo caracterizó en las páginas de un libro titulado Cómo el Che burló a la CIA, editado por la Editorial Capitán San Luis no hace mucho, con las siguientes palabras, en relación con su ingreso a la Seguridad en 1963: “En ese momento, al llevarse a cabo el acto de proposición y aceptación como colaborador de los órganos de la Seguridad del Estado (reclutamiento), se produjo el eterno abrazo internacionalista de Carlos Alvarado Marín, Mercy, con la causa de la Revolución Cubana, mediante la defensa de la misma de las agresiones de sus enemigos internos y externos y el apoyo solidario a la lucha de los pueblos explotados de América Latina”.
Posteriormente, escribió sobre mi padre: “Mercy o Juan, como operativamente lo llamábamos, con la perspectiva de los años transcurridos, resulta de admirar en él, cómo a pesar de duplicarnos en edad a la mayoría de los compañeros que con él trabajábamos, siempre mantuvo una relación de mucho respeto, siendo muy disciplinado y generando constantes iniciativas para perfeccionar el trabajo. En él se destacaba también su incondicionalidad militante con la Revolución Cubana y al Comandante en Jefe, su sentido autocrítico, laboriosidad, la relación abierta y sincera con los compañeros y su sagacidad operativa”.
Finalmente, Pepe Abad, ya fallecido, caracterizó a mi padre con emotivas palabras: “Ni los años, como tampoco los múltiples sinsabores y riesgos que afrontó en su larga y azarosa vida, habían hecho mella en su vitalidad excepcional y asombrosa lucidez. Hasta sus últimos momentos fue un enamorado de la vida y de todas sus bellezas”.
Por mi parte le recuerdo, con su tabaco siempre, rebuscando en su memoria tanto recuerdo, mientras se balanceaba en una mecedora de metal en el patio trasero de mi casa. Su mirada recaía en mí, con reprimida tristeza al verme pasar, pensando que su hijo, acomodado y con una actitud cuestionable ante la Revolución, traicionaba lo que más amaba. Le recuerdo también adolorido por sus errores, él que siempre luchó por ser un hombre perfecto y cargaba sobre sí el peso tremendo de su propio sentido autocrítico.
Murió, como dije, tal como vivió: sencillo y anónimo, ajeno a las glorias y a los reconocimientos públicos. Aún recuerdo aquella noche triste en la funeraria de Calzada y K, cuando inexplicablemente para los presentes le fueron retiradas sus condecoraciones, algunas ofrendas de los líderes de nuestra Revolución y se decidió no hacerle la guardia de honor que se merecía. Muchos lloraron de rabia ante este sorprendente hecho, entre ellos mis hermanos y sus compañeros. El propio José Abad explicó el suceso en su libro: “Al fallecer, circunstancias que él también conocía, impidieron rendirle el público homenaje que se merecía y que el propio comandante Manuel Piñeiro Lozada quería hacerle. De haberse violado en ese momento esas limitaciones, se ponían en riesgo importantes trabajos de los Órganos de la Seguridad del Estado de Cuba y, sobre todo, la vida de personas que él mejor que nadie conocía y deseaba preservar” (…) "La circunstancia a que he hecho mención era que su hijo mayor, Percy Francisco Alvarado Godoy, el Agente “Fraile” de la Seguridad de Cuba, se encontraba en esos momentos infiltrado dentro de las organizaciones terroristas en La Florida.”
Confieso que mi dolor se hizo mayor al saber que en parte era responsable de que mi padre no fuera acreedor del honor ganado en su largo batallar por la vida. Sin embargo, me reconfortaron las emocionadas palabras de Manuel Piñeiro que, reprimiendo las lágrimas con toda la fuerza de su probada hombría, exclamó al despedir el duelo: “Hoy dejamos aquí a Carlos, con la certeza de que algún día los pioneros cubanos podrán conocer mejor la vida de este hombre, que fue modelo a seguir por todos los revolucionarios latinoamericanos. A todos nos queda el compromiso de hablar de él, cuando se pueda hacerlo, y decir quién fue este hombre en realidad”.
Hoy, padre mío, compañero mío de combate, cumplo con ese mandato del Comandante Piñeiro, para que Cuba y el mundo te conozcan finalmente.
jueves, 11 de noviembre de 2010
Los Aldeanos en Miami: motivos para extrañar la aldea.
Vladia Rubio“Algo anda mal, mal anda algo” quizás estén tarareado bajito su propio estribillo Los Aldeanos, pero no ya mirando en derredor de su Aldea, flanqueados por los frondosos árboles de Nuevo Vedado, sino rodeados por la atmósfera de un Miami que de pronto se les ha vuelto amenazante y hostil.
Al llegar al aeropuerto miamense este domingo, ni Aldo, ni El Bi, ni Silvito el Libre, quien se les sumó ayer, sospechaban que este miércoles en la mañana serían puestos de patas en la calle por el hotel Deauville, Miami Beach, donde se alojaban, y mucho menos podían olerse que habían sido objeto de una miserable manipulación mediática.
Desde que en el mismo aeropuerto fueron abordados por los primeros periodistas, dejaron claro cuestiones importantes: lo que políticamente tenían que decir sobre Cuba estaba en sus canciones y lo decían en su país; y no venían a cantarle solo al “exilio”, sino a todos los cubanos, estén donde estén, precisaron cortantes, sin sonrisa.
Al llegar al aeropuerto miamense este domingo, ni Aldo, ni El Bi, ni Silvito el Libre, quien se les sumó ayer, sospechaban que este miércoles en la mañana serían puestos de patas en la calle por el hotel Deauville, Miami Beach, donde se alojaban, y mucho menos podían olerse que habían sido objeto de una miserable manipulación mediática.
Desde que en el mismo aeropuerto fueron abordados por los primeros periodistas, dejaron claro cuestiones importantes: lo que políticamente tenían que decir sobre Cuba estaba en sus canciones y lo decían en su país; y no venían a cantarle solo al “exilio”, sino a todos los cubanos, estén donde estén, precisaron cortantes, sin sonrisa.
Desparramadero versus Miss Venezuela.

Antonio Rodríguez Salvador
Ayer estuve en Desparramadero, una aldehuela rodeada de cerros en el municipio Sotillo, Estado Anzoátegui, donde se celebró una actividad cultural organizada por el Concejo de la comunidad, en colaboración con instructores de arte cubanos.
Fue una tarde feliz, y sin embargo, mientras escribo estas líneas, me invade cierto amargor. La razón es simple; tiene que ver con el uso de los adjetivos. Gracias –o desgracias-- a los emporios mediáticos, lo “feliz”, lo “grandioso”, o lo “extraordinario”, se supone que no provenga de una comunidad pobre, criolla y, por demás, perdida en la geografía de cualquiera de nuestros países del sur. Como si no les bastara con explotar nuestros recursos, los poderosos del mundo también monopolizan los adjetivos.
Así, por ejemplo, muy pocas personas se atreverían a expresar que la selección de la Miss Venezuela, evento realizado con el mayor despliegue técnico una semana atrás, no fue un espectáculo “maravilloso”. No importa que las seleccionadas por cada uno de los diversos estados y dependencias federales venezolanas: la Miss Caracas, la Miss Miranda, la de Falcón, o Trujillo, o Zulia… con excepción, quizá, de la Miss Amazona que era levemente mulata, pudiese perfectamente haber desfilado con bandas que rezaran: Miss Cataluña, o Miss Burdeos, o Hamburgo o Copenhague; aquel no parecía un desfile nacional, sino europeo.
En fin, los poderosos no solo monopolizan los adjetivos, sino que también se han apropiado del concepto de belleza femenina: la mujer debe ser caucásica, de ojos y pelo claros, estatura sobre un metro y setenta centímetros, y medidas de pecho, cintura y caderas cercanas a 90-60-90. Para lo feo, naturalmente, quedamos el resto de los habitantes de este mundo.
Y vean ustedes, yo fui feliz entre negritas, zambas, mulatas e indias, que culminaron la actividad de Desparramadero con un desfile de “modas ecológicas”. Veinticinco muchachas que, vistiendo trajes hechos no bajo el sello de “grandes marcas comerciales”, sino a base de materiales de deshecho: placas de rayos x, discos compactos, periódicos, papel crepé, hojas de árboles, bolsas plásticas, eran la belleza venezolana misma.
Más feliz que yo, sin embargo, estaba Miladis Yéndiz, vocera del Concejo Comunal Desparramadero, asentamiento rural donde viven apenas 550 personas. “Aún falta mucho por hacer”, me confesó; “es dura la tarea de rescatar valores y sumar a ese empeño todas las familias”. Sin embargo, sus ojos brillaban: sabía que la comunidad había dado un gran paso. Aparte de vocera local, Miladis es licenciada en Educación y Desarrollo Cultural, y también graduada de enfermería: “Y hago todas esas cosas a la vez”, me dice con orgullo.
También el contento mismo era Carlos Menéndez Pérez, coordinador cubano de la Misión Socialista Corazón Adentro en el municipio Sotillo. Apenas cuatro meses atrás, Carlos fungía como vicedirector del Centro Provincial de Casas de Cultura en Villa Clara; pero ya, en ese breve tiempo, no solo consiguió instalar los 53 colaboradores cubanos que laboran en este municipio, sino hacer que exhiban notables resultados. “Dale el protagonismo a los muchachos”, me pide; “no dejes de mencionar a Yunior Hernández (artes plásticas), de Sagua la Grande, y Eugenio Ruiz (danza), de Las Tunas”. “Ellos se han insertado como dos venezolanos más a la comunidad, y han conseguido hacer una actividad trascendente”
En el espectáculo no solo hubo modas, sino también danzas típicas, y grupos musicales integrados por los propios vecinos, aunque en determinado momento el público pudo disfrutar, asimismo, de la actuación de Vocal Divas, quinteto polifónico de Santiago de Cuba, cuyos miembros fungen acá de colaboradores en diversas comunidades apartadas del territorio. También, cada cierta cantidad de números, Yanser Fraga, escritor espirituano, leyó poemas de Andrés Eloy Blanco.
Una vez más repito que estaba feliz, y también aseguro que ese era el sentimiento que emanaba de los presentes. En cierto momento me acerqué a Lourdes Sánchez González, quien en Cuba era Directora Municipal de Cultura en Placetas, y ahora se desempeña como coordinadora en el vecino municipio Bolívar, y le hice un comentario: “Hermoso”, me dice sin apartar la vista del escenario; “es por cosas como estas que siento orgullo de estar en Venezuela”
miércoles, 10 de noviembre de 2010
El poder de las palabras.
El conocido filósofo e historiador cubano Elíades Acosta Matos impartió una conferencia sobre Valores y medios de comunicación, ayer 9 de noviembre, en el Auditorio de FUNGLODE, de Santo Domingo. La actividad estuvo copatrocinada por el Departamento de Información y Prensa de la Presidencia de la República.“La prensa no puede seguir proyectando irresponsablemente anti valores, como ocurre cuando convierte en celebridad a una persona que haya cometido un crimen”, expresó Acosta al referirse al papel de la prensa amarillista en un reciente caso de narcotráfico; de una de las implicadas, por ejemplo, esa prensa solo destaca su forma de vestir y su belleza, dejando de lado los cargos en su contra.
El comandante Piti Fajardo, una mirada íntima. En el 50 aniversario de su caída en combate.
Los enrevesados caminos de Internet me condujeron a este post escrito y publicado en 2006 por la hija del Comandante Piti Fajardo. Me conmovió: tierno, sobrio, justo. Como en unos días se conmemorará el 50 aniversario de su muerte en combate --no importa si la bala tenía grabado su nombre o si la casualidad se lo puso, el Comandante músico, médico y soñador estaba allí, peleando contra quienes querían cercenar sus sueños, como bien dicen los libros de historia--, sea este mi homenaje al héroe. E.U.G.
Nidia Fajardo
Este flaco con uniforme de comandante de la Revolución cubana y cara de músico es mi papá. La gordita soy yo. Ya ven: en algún momento desayunamos juntos con mami y mi hermanita Deby que era un bebé. Algunos pocos días fuimos una familia feliz que olía el café que hacía la abuela, el pan con mantequilla y el jugo de mango. Pero mi papá se tenía que ir. Rápido, por razones de Estado, por urgencias médicas, por disciplina, por tozudez, por sueños compartidos, por obras que terminar. Acababa de cumplir 30 años. Probablemente este haya sido uno de los pocos días en que estuvimos juntos como una familia "normal". Mi papá tenía demasiadas cosas que hacer. Se fue a la Sierra Maestra a crear una escuela utópica y alucinante, con planetarium y campos deportivos, libros de textos de Herminio Almendros, talleres de pintura y cerámica, escuelas de ballet y un enorme gimnasio. Era el año 1960. Y no volvió nunca porque un día como hoy, 29 de noviembre hace 46 años, le pegaron un tiro y se quedó recostado a una mata de tamarindo en la carretera de Trinidad. Dicen que tocaba el piano y lo que le pusieran por delante, sobre todo una lata y un palo y que se reía con estas carcajadas que me dejó como herencia. Piti fue un gran cirujano, un excelente médico, un hijo enamorado de su madre y de su mujer. Y de sus niñas, claro. Le dejó a Deby la coherencia y puede que a mí un poco de relajo. Bueno... a las dos. Lo del relajo. Me hubiera encantado conocer a mi padre. Yo no me acuerdo, pero creo que me curó de una tos ferina subiéndome a un helicóptero para cambiar de atmósfera, y que como yo pensaba que las nubes se podían coger, mi padre se moría de la risa cuando yo decía "es meyengue" Nada, merengue. Es una tontería pero es lo que sé. No quiero hacer apologías inútiles porque a estas alturas hablar de mi padre sin tópicos va siendo difícil. Total, papá, como decía Borges: "La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene". Un beso donde estés, comandante.
Nidia FajardoEste flaco con uniforme de comandante de la Revolución cubana y cara de músico es mi papá. La gordita soy yo. Ya ven: en algún momento desayunamos juntos con mami y mi hermanita Deby que era un bebé. Algunos pocos días fuimos una familia feliz que olía el café que hacía la abuela, el pan con mantequilla y el jugo de mango. Pero mi papá se tenía que ir. Rápido, por razones de Estado, por urgencias médicas, por disciplina, por tozudez, por sueños compartidos, por obras que terminar. Acababa de cumplir 30 años. Probablemente este haya sido uno de los pocos días en que estuvimos juntos como una familia "normal". Mi papá tenía demasiadas cosas que hacer. Se fue a la Sierra Maestra a crear una escuela utópica y alucinante, con planetarium y campos deportivos, libros de textos de Herminio Almendros, talleres de pintura y cerámica, escuelas de ballet y un enorme gimnasio. Era el año 1960. Y no volvió nunca porque un día como hoy, 29 de noviembre hace 46 años, le pegaron un tiro y se quedó recostado a una mata de tamarindo en la carretera de Trinidad. Dicen que tocaba el piano y lo que le pusieran por delante, sobre todo una lata y un palo y que se reía con estas carcajadas que me dejó como herencia. Piti fue un gran cirujano, un excelente médico, un hijo enamorado de su madre y de su mujer. Y de sus niñas, claro. Le dejó a Deby la coherencia y puede que a mí un poco de relajo. Bueno... a las dos. Lo del relajo. Me hubiera encantado conocer a mi padre. Yo no me acuerdo, pero creo que me curó de una tos ferina subiéndome a un helicóptero para cambiar de atmósfera, y que como yo pensaba que las nubes se podían coger, mi padre se moría de la risa cuando yo decía "es meyengue" Nada, merengue. Es una tontería pero es lo que sé. No quiero hacer apologías inútiles porque a estas alturas hablar de mi padre sin tópicos va siendo difícil. Total, papá, como decía Borges: "La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene". Un beso donde estés, comandante.
martes, 9 de noviembre de 2010
Belén Gopegui consigue el VII Premio Dulce Chacón.
Julián Pérez PortoEl próximo 26 de noviembre, en el marco de la Semana de la Literatura Dulce Chacón que se llevará a cabo en la ciudad española de Zafra, la escritora Belén Gopegui será distinguida con el VII Premio Dulce Chacón de Narrativa Española 2010, un galardón dotado con nueve mil euros y una estatuilla denominada "El abrazo".
El reconocimiento, informa el diario ABC, le fue adjudicado por Deseo de ser punk, un material editado por Anagrama que consiguió imponerse por sobre todos los títulos que competían en esta oportunidad para quedarse con este estímulo que, según palabras de la edil de Cultura de Zafra, María del Carmen Rodríguez del Río, se destaca por "su calidad, prestigio, seriedad y bondad".
Además de elogiar el relato de Gopegui, el jurado del Premio Dulce Chacón (que, en esta ocasión, estuvo presidido por Rosa Regás e integrado por figuras como Luis García Jambrina, Isabel María Pérez, José María Guelbenzu, Laura Freixas, José Antonio Garriga Vela y María del Carmen Rodríguez del Río) resaltó la riqueza literaria de El espíritu áspero, una propuesta elaborada por el autor extremeño Gonzalo Hidalgo Bayal.
Deseo de ser punk, consideró el crítico Luis García Jambrina, es una obra que merece ser valorada por ser una "novela cercana a la actualidad y al corazón de cada uno", reflexión que también fue compartida por la concejala de Cultura, quien agregó que su trama "se encuentra dentro de los valores que inspiran a los Premios Dulce Chacón". Isabel María Pérez, por su parte, respaldó este trabajo por reflejar en su argumento una profunda, real y verosímil conexión "con el mundo interior de una adolescente".
Cabe recordar que la flamante ganadora de este galardón es una española de amplia experiencia en el mundo de las letras que, gracias a relatos como La escala de los mapas, Tocarnos la cara, La conquista del aire y El lado frío de la almohada, ya tiene en su haber varias distinciones.
A propósito de este premio les recuerdo este texto que escribí en junio sobre la novela premiada y sobre su autora: BELÉN GOPEGUI Y EL DESEO DE SER PUNK
lunes, 8 de noviembre de 2010
Algo más sobre la historia total y el panteón de los héroes revolucionarios.
Enrique Ubieta GómezLa brevedad exige sin dudas capacidad de síntesis. Pero si un texto breve (Los héroes y la historia total) es "resumido" y "refutado" por otro de igual o mayor extensión (La propuesta historiográfica de Enrique Ubieta), uno espera al menos que no se sustente en una versión caricaturesca de lo expresado. Emilio Ichikawa se siente sorprendido por lo que considera una extemporánea descalificación de la "historia total". Se deshace del contexto de mis palabras: la brutal, no encuentro otro adjetivo, manipulación de la historia en los países ex socialistas de Europa del Este, la paulatina y sutil reivindicación del batistato en la que gustosamente participan Rafael Rojas y él, la construcción retorcida de falsos héroes "futuros" como Fariñas o Yoani --carentes de cualquier atributo o aporte real, que no esté sustentado en la maquinaria mediática y en la aportación de premios por designación--, y en contraposición, la negación del carácter heroico, sacrificial, de los cinco presos políticos (Ichikawa es lo suficientemente inteligente para saber que son presos políticos, aunque los jueces y la prensa empleen otros adjetivos) cubanos en Estados Unidos.
En fin, que sí apoyo la historia total, y he tratado de abarcarla en mis modestas incursiones historiográficas, precisamente porque me consta --como dice Ichikawa en un lenguaje un tanto maniqueo, pero transparente--, que la historia está "compuesta por buenos, malos y regulares". El punto escamoteado, claro está, es el siguiente: los buenos del socialismo no son los buenos del capitalismo. Y no es posible construir un pantéon ecuménico de héroes. Usted debe tomar en cuenta y puede matizar hasta el infinito las cualidades humanas o las acciones de ciertos personajes "negativos", pero no puede desmontar la estatua del Che para levantar la de Batista. Más allá de buenas intenciones personales --que en la historia cuentan poco--, solo hay héroes en un bando y cada quien adopta los suyos: en Playa Girón, si son los milicianos que defendieron la Revolución (yo no hablo solo de Patria), jamás podrán ser los mercenarios que desembarcaron desde buques estadounidenses. Al margen de análisis sicológicos y sociológicos complejos, ninguna historia admite un panteón múltiple.
En Praga comprendí de golpe una verdad pavorosa: la "historia total" de la Restauración es necesariamente fascista. El capitalismo no se sustenta en el "saber conquistado" --no necesita por ello alfabetizar, ni llevar a las masas a la Universidad--, sino en el "placer prometido". Si ahora promete un saber "total" es solo porque enfrenta a una Revolución en el poder y a una población acostumbrada a pensar; como todas sus promesas, dejará de tener efecto en cuanto revierta esa situación. La reconstrucción de la historia en Europa del Este se sustenta en una manipulación de los sentimientos (con verdades, medias verdades y mentiras), que permita la anulación absoluta de cualquier tradición revolucionaria, capaz de regenerarse en el futuro. Esa es la receta que se aplicaría en Cuba. No cuestiono a mis colegas del patio, a quienes respeto, sino a los ideólogos del capitalismo, estén donde estén. Solo los historiadores revolucionarios son capaces de ofrecer una historia total, sin falsos objetivismos, porque solo la Revolución necesita de todo el saber histórico.
martes, 2 de noviembre de 2010
Néstor Kirchner: legados y desafíos.
Atilio Borón Es indiscutible que la inesperada y prematura desaparición de Néstor Kirchner tendrá un enorme impacto sobre la vida política argentina.
Sucintamente podría decirse, primero, que con él desaparece el político más influyente de la Argentina, el que marcaba la agenda de la discusión pública y el ritmo de la vida política nacional. Segundo, que durante su gestión como presidente cambió el rumbo por el que venía transitando la Argentina -muy especialmente en materia de derechos humanos y política internacional, pero también con una ejemplar renovación de la Corte Suprema, reparando las vejaciones que en este rubro, como en tantos otros, había cometido el menemismo. Tercero: desaparece con su muerte el único que reunía las condiciones requeridas para contener, como ningún otro, la compleja y turbulenta realidad del peronismo, cuyas pugnas internas en épocas pasadas sumieron al país en gravísimas crisis institucionales. Este tal vez sea el más serio desafío con el que tendrá que lidiar la presidenta.
Cuarto, su muerte la priva de una compañía irreemplazable: durante décadas Néstor Kirchner no sólo militó codo a codo con ella sino que también fue su consejero, aliado y confidente. Su desaparición deja un vacío muy grande en la Casa Rosada. Pero, contrariamente a muchas malintencionadas especulaciones expresadas en estas horas, la presidenta es una política hecha y derecha y, además, una mujer de mucho temple y carácter y que seguramente sabrá sobreponerse a su inmenso dolor y honrar la memoria del ex –presidente manteniendo con firmeza en sus manos el timón del Estado y evitando que al interior del PJ se desencadene una feroz pelea por la sucesión. Nada autoriza a pensar en un paralelismo entre su situación y la de Isabel Martínez de Perón ante la muerte de su esposo, en 1974. Esta no reunía las menores condiciones para gobernar la Argentina, no tenía trayectoria política alguna y el país se hallaba en una situación incomparablemente distinta a la actual, donde la presencia de militares fascistas era el dato más significativo de aquella coyuntura. La de hoy es completamente distinta en todas y cada una de aquellas dimensiones. De todos modos, para responder a los desafíos del momento Cristina Fernández tendrá que contar con mucho apoyo, reforzar su articulación con las clases y capas populares mediante la rápida implementación de políticas sociales y económicas más efectivas (y, en algunos casos, largamente demoradas) y, sobre todo, mantener a raya a los aparatos que se arrogan una representación popular que en realidad no tienen y que pueden interferir negativamente en el crucial último año de su mandato y en sus perspectivaselectorales.
La Argentina se asoma a una nueva etapa signada por la ausencia del ex-presidente: el asesinato de Mariano Ferreyra ya había iniciado este proceso; la muerte de Néstor Kirchner lo acelera y profundiza aún más.
El comunismo realmente existente era mejor que el capitalismo realmente existente, dicen rumanos.
Por gentileza de Desiderio Navarro.Encuestas y opinión pública del pueblo rumano.
James Cross Red ant liberation army / Sin Permiso
Sorpresón: los rumanos opinan ahora que el comunismo realmente existente era mejor que el capitalismo realmente existente
De acuerdo con una encuesta de opinión recientemente efectuada en Rumanía, la mayor parte de la población afirma que la vida era mejor con el partido comunista en el poder que en la actualidad bajo el capitalismo. El grueso de los encuestados daba una visión positiva del comunismo, y más del 60% lo consideraba una "buena idea" en principio. Los encuestadores observaron un incremento significativo de la afinidad con el ideario comunista en comparación con una encuesta similar realizada cuatro años antes.
Realizada entre agosto y septiembre del presente año por el instituto rumano de sondeos de opinión CSOP, la encuesta mostraba que más del 49% coincidía en que la vida era mejor bajo el gobierno del fallecido líder comunista Nicolae Ceausescu, mientras que sólo el 23% pensaba que la vida hoy es mejor. El resto daba una repuesta neutral o ns/nc.
Las razones ofrecidas para la evaluación positiva del período comunista eran principalmente económicas; un 62% mencionó la disponibilidad de puestos de trabajo, el 26% las condiciones de vida dignas y el 19% la vivienda universalmente garantizada.
La encuesta fue patrocinada por la organización IICMER (Instituto para la Investigación de los Crímenes del Comunismo y de la Memoria del Exilio Rumano), financiada públicamente con el fin de contribuir a la labor de "educar" a la población sobre los males del comunismo. Entre las decepciones más amargas que los resultados de la encuesta proporcionaron a esta organización se cuentan respuestas a la pregunta sobre si los encuestados o sus familias habían sufrido bajo el sistema comunista.
Sólo el 7% de los encuestados dijo haber sufrido bajo el comunismo, con un 6% adicional que, no habiendo sufrido daño personal, afirmaba que sí lo había experimentado algún miembro de su familia. También aquí las razones ofrecidas eran sobre todo económicas: la mayoría se refería a la escasez que se produjo en la década de 1980, cuando Rumanía puso en marcha un programa de austeridad con el fin de reembolsar la deuda exterior del país. Una pequeña parte de la minoría que había sufrido durante el período comunista opinaba que habían salido perjudicados al ser nacionalizadas sus propiedades, y un puñado (el 6% de los que recordaban malas experiencias bajo el comunismo) decían que mientras los comunistas estaban en el poder, ellos, o algún miembro de su familia, habían sido detenidos en algún momento.
Retorciendo a discreción el resultado de la encuesta, el IICMER señaló que las numerosos encuestados (el 41% y el 42%, respectivamente) estaban de acuerdo con la afirmación de que el régimen comunista era o criminal o ilegítimo. Unas minorías importantes (37% y 31%) estaba en desacuerdo de forma explícita con esas afirmaciones, y el resto se mostraban neutrales o no se pronunciaban.
Además, aunque la mayoría de los participantes valoraran positivamente el comunismo -sólo el 27% declaraba estar en desacuerdo de principios con él-, la mayoría de los que dieron una opinión definida también pensaban que las ideas comnunistas no se llegaron a poner por obra de la mejor manera antes del cambio de régimen en 1989. El 14% daba la respuesta inequívoca de que el comunismo era una buena idea y de que se había llevado a la práctica de la mejor manera en Rumanía.
Así pues, una buena parte de los rumanos indecisos sobre si el comunismo fue o no una forma legal y legítima de gobierno y una gran mayoría de los que decían que el comunismo se llevó a la práctica de forma incorrecta eran, sin embargo, inequívocos cuando opinaban que el sistema puesto por obra por el Partido Comunista Rumano, con todos sus defectos, ofrecía una vida mejor para la gente que la que ofrece el capitalismo de nuestros días.
Logros comunistas
Antes de que los comunistas tomasen el poder en Rumania, la mayor parte de la población era analfabeta y no tenía acceso a la atención sanitaria. Únicamente una minoría de la población rural, que era la predominante, tenía acceso a la sanidad o disponía de corriente eléctrica. Las tasas de mortalidad infantil se encontraban entre las peores de Europa y el pronóstico de vida era inferior a los 40 años debido a la inanición y a otras enfermedades. El régimen de derecha rumano se alió con Hitler durante la Segunda Guerra Mundial, y en el marco de esa alianza capitalista se envió a la mayoría de la población judía del país a los campos de exterminio nazis.
Aupados al poder tras la victoria soviética contra la Alemania nazi en 1945, los comunistas rumanos, hasta ese momento un grupo ilegal de lucha clandestina contra el gobierno rumano pro fascista y los nazis, ascendían a unos pocos miles. A pesar de ello lograron movilizar el entusiasmo de la gente para reconstruir su país devastado por la guerra. Acabaron prácticamente con el analfabetismo, los servicios sanitarios mejoraron y se ampliaron de forma masiva, y -como los encuestados por el CSOP revelan- los puestos de trabajo, la vivienda y los niveles decentes de vida se hicieron accesibles para todos.
Animado por esos éxitos, el gobierno comunista dirigido por Nicolae Ceausescu se endeudó durante la década de los 70 con la compra de equipos industriales costosos a Occidente, a fin de aumentar la tasa de crecimiento económico del país, con la esperanza de que los países occidentales incrementarían sus importaciones de productos rumanos. Esa estrategia fracasó, y el programa de austeridad implantado entonces para poder pagar la deuda nacional dio lugar a un resentimiento creciente.
Nicolae Ceausescu y su esposa Elena fueron ejecutados por un pelotón de fusilamiento el día de Navidad de 1989. Su sentencia de muerte se dictó después de un juicio sumario ordenado por los nuevos dirigentes reformistas del país: fueron declarados culpables de crímenes contra el pueblo rumano.
Pero a pesar de esa condena, y aunque la opinión general que se refleja en los resultados de la encuesta CSOP es que el sistema comunista, tal como se aplicó en Rumania, fracasó, sólo una pequeña minoría de los consultados en la encuesta (15%) dice que el ex jefe comunista Nicolae Ceausescu fuera un mal líder. La mayoría se mostraron neutrales o indecisos al respecto, y el 25% afirma que el liderazgo de Ceausescu había sido bueno para el país.
En su valoración de los resultados de la encuesta, el IICMER observa que los rumanos están muy lejos de ser únicos en su valoración positiva del comunismo del pasado siglo. Según una encuesta realizada en varios países del Centro y el Este de Europa en 2009 por el Centro de Investigación estadounidense Pew, el porcentaje de población en países exsocialistas que considera la vida bajo el capitalismo peor de lo que fue durante el período comunista, es la siguiente:
Polonia: 35%
República Checa: 39%
Eslovaquia: 42%
Lituania: 42%
Rusia: 45%
Bulgaria: el 62%
Ucrania: 62%
Hungría: 72%
Particularmente significativo en los resultados de la encuesta CSOP/IICMER de 2010 en Rumania es que, a medida que adquieren más experiencia en la vida bajo la "economía de mercado", la gente se vuelve cada vez más negativa con respecto al capitalismo y más positiva con respecto al comunismo. En la encuesta anterior, realizada en 2006, el 53% expresaba una opinión favorable hacia el comunismo; en la de 2010 el procentaje favorable subía hasta el 61%.
Las conclusiones de la encuesta del CSOP no resultan sorprendentes, si se recuerda lo sucedido desde que se reintrodujo el capitalismo: una pobreza creciente, un aumento de la tasa de desempleo y de la inseguridad. El sistema de salud rumano está actualmente en crisis, y los trabajadores del sector público han visto su sueldo recortado en un 25%. [1]
NOTA:
[1] Información técnica sobre esta encuesta de opinión: 1.133 personas mayores de 15 años fueron entrevistados entre el 27 de agosto y 2 de septiembre de 2010. Las entrevistas se realizaron sobre la base de un cuestionario estandarizado, cara a cara en el hogar. Margen de error: 2,9%.
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