Enrique Ubieta Gómez
Cuando el instrumento ideológico más eficaz y sofisticado que ha creado la Humanidad falla, el sistema se siente muy inseguro. Me refiero al mercado, que tritura o recodifica los símbolos revolucionarios y los convierte en simples mercancías. Todo se ha probado con la imagen del Che. La interminable repetición de su rostro, sin embargo, no produce cansancio, por eso los empresarios que hacen ideología haciendo dinero (o viceversa), no cejan en el intento de asociar a él sus productos. En enero pasado –ya sea porque los europeos del Norte viven desconectados unos de otros, o porque el nuevo dispositivo CarTogether ofrece ganancias adicionales o porque la "buena prensa" beneficia las ventas–, la trasnacional Mercedes Benz lanzó una campaña publicitaria que reinventa, sin darnos crédito, la "botella" cubana. El mismísimo Dieter Zetsche, presidente de la Junta de Administración de la compañía, alentaba a los usuarios a compartir el auto con personas de similares intereses, lo que ahorraría combustible, reduciría las emisiones de gas contaminante y permitiría hacer nuevas amistades. En el video de presentación, aparece el emblemático rostro del Che fijado para la historia por el lente de Korda. En la boina, en lugar de la estrella, la insignia comercial de Mercedes Benz.
Pues resulta que los primeros indignados por la manipulación de la imagen no fueron los albaceas del fotógrafo o los revolucionarios de todo el mundo, sino... las huestes miamenses de la derecha cubano-americana. El rostro del Che es una amenaza, y conserva su valor como símbolo de la izquierda: la Mercedes Benz acude a él, con una propuesta "colectivista". Pero esta semana se ha producido otro incidente en Miami, que revela hasta donde el Che es impermeable a las manipulaciones. Un empleado debía enviar un correo interno sobre la cultura hispana a nombre de la Agencia Federal de Proteción Ambiental. Escogió para ello una foto cubana, en la que aparece un coche tirado por caballos que pasa por delante de una valla del Che, en la que puede leerse su conocida frase: "Hasta la victoria, siempre". Escándalo. Bueno, ya sabemos: los congresistas cubano-americanos amenazantes e histéricos. Algunos comentaristas de El Nuevo Herald dicen que la culpa es de Obama por ¡izquierdista! y permisivo, pero el periódico informa hoy: “El correo electrónico fue elaborado y enviado por un empleado en particular, y sin autorización oficial”, indicó Victoria Rivas-Vázquez, portavoz de EPA. “Poco después de enviar el correo electrónico en cuestión el individuo pidió disculpas a sus compañeros por el error involuntario". Más que una evidencia de simpatías ideológicas, pienso que el empleado quiso situar una imagen contemporánea de Don Quijote, símbolo de la hispanidad. Eso es es el Che, nuestro Quijote, y la repetición de su imagen tiende a ratificarlo.
sábado, 15 de septiembre de 2012
viernes, 14 de septiembre de 2012
José Martí a María Mantilla: "Deja a otras el mundo frívolo, tu vales más"
A propósito de mi artículo "Ser o tener, ¿cuál es tu prioridad?", quiero compartir estos fragmentos de una carta de José Martí a la niña María Mantilla, a poco más de un mes de morir en combate.
(Fragmentos)
A mi María
Y mi hijita ¿qué hace, allá en el Norte, tan lejos? ¿Piensa en la verdad del mundo, en saber, en querer, -en saber, para poder querer, -querer con la voluntad, y querer con el cariño? ¿Se sienta, amorosa, junto a su madre triste? ¿Se prepara a la vida, al trabajo virtuoso e independiente de la vida, para ser igual o superior a los que vengan luego, cuando sea mujer, a hablarle de amores, -a llevársela a lo desconocido, o a la desgracia, con el engaño de unas cuantas palabras simpáticas, o de una figura simpática? ¿Piensa en el trabajo, libre y virtuoso, para que la deseen los hombres buenos, para que la respeten los malos, y para no tener que vender la libertad de su corazón y su hermosura por la mesa y por el vestido? Eso es lo que las mujeres esclavas, -esclavas por su ignorancia y su incapacidad de valerse , -llaman en el mundo "amor". Es grande, amor; pero no es eso. Yo amo a mi hijita. Quien no la ame así, no la ama. Amor es delicadeza, esperanza fina, merecimiento y respeto. -¿En qué piensa mi hijita? ¿Piensa en mí?
(...) Conocerás el mundo, antes de darte a él. Elévate, pensando y trabajando.
(...) Y cuando tengas bien traducida L'Histoire Générale, en letra clara, a renglones iguales y páginas de buen margen, nobles y limpias ¿cómo no habrá quien imprima;-y venda para ti, venda para tu casa, -este texto claro y completo de la historia del hombre, mejor, y más atractivo y ameno, que todos los libros de enseñar historia que hay en castellano? La página al día, pues: mi hijita querida. Aprende de mí. Tengo la vida a un lado de la mesa, y la muerte a otro, y un pueblo a las espaldas: -y ve cuántas páginas te escribo.
El otro libro es para leer y enseñar: es un libro de 300 páginas, ayudado de dibujos, en que está, María mía, lo mejor-y todo lo cierto-de lo que se sabe de la naturaleza ahora. Ya tú leíste, o Carmita leyó antes que tú, las Cartillas de Appleton. Pues este libro es mucho mejor, -más corto, más alegre, más lleno, de lenguaje más claro, escrito todo como que se lo ve. Lee el último capítulo. La Physiologie Végétale,-la vida de las plantas, y verás qué historia tan poética y tan interesante. Yo la leo, y la vuelvo a leer, y siempre me parece nueva. Leo pocos versos, porque casi todos son artificiales o exagerados, y dicen en lengua forzada falsos sentimientos, o sentimientos sin fuerza ni honradez, mal copiados de los que los sintieron de verdad.
Donde yo encuentro poesía mayor es en los libros de ciencia, en la vida del mundo, en el orden del mundo, en el fondo del mar, en la verdad y música del árbol, y su fuerza y amores, en lo alto del cielo, con sus familias de estrellas, -y en la unidad del universo, que encierra tantas cosas diferentes, y es todo uno, y reposa en la luz de la noche del trabajo productivo del día. Es hermoso, asomarse a un colgadizo, y ver vivir al mundo: verlo nacer, crecer, cambiar, mejorar, y aprender en esa majestad continua el gusto de la verdad, y el desdén de la riqueza y la soberbia a que se sacrifica, y lo sacrifica todo, la gente inferior e inútil. Es como la elegancia, mi María, que está en el buen gusto, y no en el costo. La elegancia del vestido, -la grande y verdadera, -está en la altivez y fortaleza del alma. Un alma honrada, inteligente y libre, da al cuerpo más elegancia, y más poderío a la mujer, que las modas más ricas de las tiendas. Mucha tienda, poca alma. Quien tiene mucho adentro, necesita poco afuera. Quien lleva mucho afuera, tiene poco adentro, y quiere disimular lo poco. Quien siente su belleza, la belleza interior, no busca afuera belleza prestada: se sabe hermosa, y la belleza echa luz. Procurará mostrarse alegre, y agradable a los ojos, porque es deber humano causar placer en vez de pena, y quien conoce la belleza la respeta y cuida en los demás y en sí. Pero no pondrá en un jarrón de China un jazmín: pondrá el jazmín, solo y ligero, en un cristal de agua clara. Esa es la elegancia verdadera: que el vaso no sea más que la flor. -Y esa naturalidad, y verdadero modo de vivir, con piedad para los vanos y pomposos, se aprende con encanto en la historia de las criaturas de la tierra.
(...) Pasa, callada, por entre la gente vanidosa. Tu alma es tu seda. Envuelve a tu madre, y mímala, porque es grande honor haber venido de esa mujer al mundo. Que cuando mires dentro de ti, y de lo que haces, te encuentres como la tierra por la mañana, bañada de luz. Siéntete limpia y ligera, como la luz. Deja a otras el mundo frívolo: tú vales más. Sonríe, y pasa. Y si no me vuelves a ver, haz como el chiquitín cuando el entierro de Frank Sorzano: pon un libro, -el libro que te pido, -sobre la sepultura. O sobre tu pecho, porque ahí estaré enterrado yo si muero donde no lo sepan los hombres. -Trabaja. Un beso. Y espérame.
Tu
J. Martí
Cabo Haitiano, 9 de abril, 1895.
(Fragmentos)
A mi María
Y mi hijita ¿qué hace, allá en el Norte, tan lejos? ¿Piensa en la verdad del mundo, en saber, en querer, -en saber, para poder querer, -querer con la voluntad, y querer con el cariño? ¿Se sienta, amorosa, junto a su madre triste? ¿Se prepara a la vida, al trabajo virtuoso e independiente de la vida, para ser igual o superior a los que vengan luego, cuando sea mujer, a hablarle de amores, -a llevársela a lo desconocido, o a la desgracia, con el engaño de unas cuantas palabras simpáticas, o de una figura simpática? ¿Piensa en el trabajo, libre y virtuoso, para que la deseen los hombres buenos, para que la respeten los malos, y para no tener que vender la libertad de su corazón y su hermosura por la mesa y por el vestido? Eso es lo que las mujeres esclavas, -esclavas por su ignorancia y su incapacidad de valerse , -llaman en el mundo "amor". Es grande, amor; pero no es eso. Yo amo a mi hijita. Quien no la ame así, no la ama. Amor es delicadeza, esperanza fina, merecimiento y respeto. -¿En qué piensa mi hijita? ¿Piensa en mí?
(...) Conocerás el mundo, antes de darte a él. Elévate, pensando y trabajando.
(...) Y cuando tengas bien traducida L'Histoire Générale, en letra clara, a renglones iguales y páginas de buen margen, nobles y limpias ¿cómo no habrá quien imprima;-y venda para ti, venda para tu casa, -este texto claro y completo de la historia del hombre, mejor, y más atractivo y ameno, que todos los libros de enseñar historia que hay en castellano? La página al día, pues: mi hijita querida. Aprende de mí. Tengo la vida a un lado de la mesa, y la muerte a otro, y un pueblo a las espaldas: -y ve cuántas páginas te escribo.
El otro libro es para leer y enseñar: es un libro de 300 páginas, ayudado de dibujos, en que está, María mía, lo mejor-y todo lo cierto-de lo que se sabe de la naturaleza ahora. Ya tú leíste, o Carmita leyó antes que tú, las Cartillas de Appleton. Pues este libro es mucho mejor, -más corto, más alegre, más lleno, de lenguaje más claro, escrito todo como que se lo ve. Lee el último capítulo. La Physiologie Végétale,-la vida de las plantas, y verás qué historia tan poética y tan interesante. Yo la leo, y la vuelvo a leer, y siempre me parece nueva. Leo pocos versos, porque casi todos son artificiales o exagerados, y dicen en lengua forzada falsos sentimientos, o sentimientos sin fuerza ni honradez, mal copiados de los que los sintieron de verdad.
Donde yo encuentro poesía mayor es en los libros de ciencia, en la vida del mundo, en el orden del mundo, en el fondo del mar, en la verdad y música del árbol, y su fuerza y amores, en lo alto del cielo, con sus familias de estrellas, -y en la unidad del universo, que encierra tantas cosas diferentes, y es todo uno, y reposa en la luz de la noche del trabajo productivo del día. Es hermoso, asomarse a un colgadizo, y ver vivir al mundo: verlo nacer, crecer, cambiar, mejorar, y aprender en esa majestad continua el gusto de la verdad, y el desdén de la riqueza y la soberbia a que se sacrifica, y lo sacrifica todo, la gente inferior e inútil. Es como la elegancia, mi María, que está en el buen gusto, y no en el costo. La elegancia del vestido, -la grande y verdadera, -está en la altivez y fortaleza del alma. Un alma honrada, inteligente y libre, da al cuerpo más elegancia, y más poderío a la mujer, que las modas más ricas de las tiendas. Mucha tienda, poca alma. Quien tiene mucho adentro, necesita poco afuera. Quien lleva mucho afuera, tiene poco adentro, y quiere disimular lo poco. Quien siente su belleza, la belleza interior, no busca afuera belleza prestada: se sabe hermosa, y la belleza echa luz. Procurará mostrarse alegre, y agradable a los ojos, porque es deber humano causar placer en vez de pena, y quien conoce la belleza la respeta y cuida en los demás y en sí. Pero no pondrá en un jarrón de China un jazmín: pondrá el jazmín, solo y ligero, en un cristal de agua clara. Esa es la elegancia verdadera: que el vaso no sea más que la flor. -Y esa naturalidad, y verdadero modo de vivir, con piedad para los vanos y pomposos, se aprende con encanto en la historia de las criaturas de la tierra.
(...) Pasa, callada, por entre la gente vanidosa. Tu alma es tu seda. Envuelve a tu madre, y mímala, porque es grande honor haber venido de esa mujer al mundo. Que cuando mires dentro de ti, y de lo que haces, te encuentres como la tierra por la mañana, bañada de luz. Siéntete limpia y ligera, como la luz. Deja a otras el mundo frívolo: tú vales más. Sonríe, y pasa. Y si no me vuelves a ver, haz como el chiquitín cuando el entierro de Frank Sorzano: pon un libro, -el libro que te pido, -sobre la sepultura. O sobre tu pecho, porque ahí estaré enterrado yo si muero donde no lo sepan los hombres. -Trabaja. Un beso. Y espérame.
Tu
J. Martí
Cabo Haitiano, 9 de abril, 1895.
Herman Schiller rechaza Premio de Perfil: "No puedo compartir galardones con figuras que trabajan para la derecha o son funcionales a la misma."
Señor director de Perfil
De mi mayor consideración:
Por la presente le informo que he decidido rechazar el Premio a la Libertad de Expresión que concede esa editorial. El galardón, según me había comunicado telefónicamente un vocero de la editorial, el señor Ariel Cohen, iba a ser compartido con Julián Paul Assange, fundador y editor en jefe de WikiLeaks y un auténtico luchador por el derecho a la información, que en este momento se encuentra alojado en la embajada ecuatoriana de Londres. Sin embargo, después de algunos días, otra vocera de la editorial, Patricia Daniele, me informó que no sería Assange el destinatario del premio internacional, sino el periodista ecuatoriano César Ricaurte, un conocido provocador golpista que viene jaqueando al gobierno constitucional de Correa no por lo que el gobierno pudiera estar haciendo mal, sino precisamemte por sus medidas correctas en favor de las masas del Ecuador y en contra de los intereses que venían saqueando a ese país.
Pese a que la vocera de la editorial me insistió con mucha cordialidad que se trata de "dos premios distintos", el hecho de ser otorgado en una misma ceremonia a realizarse el próximo lunes en el Hotel Sheraton, me inhiben de participar y compartir el acto con alguien que se encuentra en las antípodas de mi filosofía existencial y de mi accionar político. Con el agravante –acabo de enterarme, lamentablemente no lo sabía– que ese mismo premio de Perfil le fue discernido no hace mucho a la contrarrevolucionaria cubana Yohani Sánchez, ligada al denominado Consejo por la Libertad de Cuba, una organización con sede en Miami sobre la que pesan reiteradas acusaciones de actividades terroristas.
Lamento el equívoco. Soy un hombre de la izquierda revolucionaria. No puedo compartir galardones con figuras que trabajan para la derecha o son funcionales a la misma.
Sin otro particular lo saludo atentamente.
Herman Schiller
De mi mayor consideración:
Por la presente le informo que he decidido rechazar el Premio a la Libertad de Expresión que concede esa editorial. El galardón, según me había comunicado telefónicamente un vocero de la editorial, el señor Ariel Cohen, iba a ser compartido con Julián Paul Assange, fundador y editor en jefe de WikiLeaks y un auténtico luchador por el derecho a la información, que en este momento se encuentra alojado en la embajada ecuatoriana de Londres. Sin embargo, después de algunos días, otra vocera de la editorial, Patricia Daniele, me informó que no sería Assange el destinatario del premio internacional, sino el periodista ecuatoriano César Ricaurte, un conocido provocador golpista que viene jaqueando al gobierno constitucional de Correa no por lo que el gobierno pudiera estar haciendo mal, sino precisamemte por sus medidas correctas en favor de las masas del Ecuador y en contra de los intereses que venían saqueando a ese país.
Pese a que la vocera de la editorial me insistió con mucha cordialidad que se trata de "dos premios distintos", el hecho de ser otorgado en una misma ceremonia a realizarse el próximo lunes en el Hotel Sheraton, me inhiben de participar y compartir el acto con alguien que se encuentra en las antípodas de mi filosofía existencial y de mi accionar político. Con el agravante –acabo de enterarme, lamentablemente no lo sabía– que ese mismo premio de Perfil le fue discernido no hace mucho a la contrarrevolucionaria cubana Yohani Sánchez, ligada al denominado Consejo por la Libertad de Cuba, una organización con sede en Miami sobre la que pesan reiteradas acusaciones de actividades terroristas.
Lamento el equívoco. Soy un hombre de la izquierda revolucionaria. No puedo compartir galardones con figuras que trabajan para la derecha o son funcionales a la misma.
Sin otro particular lo saludo atentamente.
Herman Schiller
jueves, 13 de septiembre de 2012
Ser o tener, ¿cuál es tu prioridad?
Enrique Ubieta Gómez
Hecho
en casa, pero no para la televisión. El dúo no se preocupa,
hay maneras diferentes de hacer circular un video clip y recuperar con creces
la inversión. Esta vez, la apuesta es más fuerte: en el prostíbulo donde se
recrea la historia musical, las imágenes eróticas coquetean con la pornografía.
Ellos llegan en un auto de lujo, el “dueño” del prostíbulo, bien vestido, los
recibe e indica a sus muchachas con un golpe de mano que son clientes importantes.
Empieza la fiesta. Mientras lanzan el dinero al aire, o muestran fajos de
billetes en las manos, El Chacal y Yacarta dicen al ritmo de reguetón: “ando
solo con 50 de a 100, no es mucho, pero para empezar yo creo que está bien, yo
creo que está bien”. Las muchachas bailan insinuantes y se desvisten. El video
se vende en la calle y circula de computadora en computadora.
La
vida puja por parecerse a la ficción. A la entrada de un centro nocturno, donde
los clientes aguardan en cola para entrar, ha pedido el último un importante
instrumentista cubano, cuyo arte no tiene la misma demanda, ni aporta los
mismos dividendos. El portero lo ha visto, y le ha dicho que espere, que lo
hará pasar en cuanto pueda. Pero llega un reguetonero de moda con sus cadenas
de oro, dos amigos y varias muchachas bonitas y vacías de mente. No hay
alfombra roja ni paparazzis con cámaras indiscretas (¡qué pena!, ¡este
subdesarrollo!), pero suben los peldaños de la breve escalera como triunfadores,
entre miradas de admiración y envidia, y las puertas del centro se abren de par
en par. Aparte del músico reconocido, pero de menor estatus económico, nadie en
la cola sabe quiénes son los demás que esperan, ni se lo preguntan.
Los
reguetoneros no son los únicos que se esfuerzan por demostrar que “tienen
dinero”, es decir, poder. Tener dinero sustituye o enmascara la demostración de
que se tiene talento. Si tienes dinero, se supone que tus canciones se escuchan,
que eres bueno. La fórmula, claro, es sospechosa –la mayoría de estos “triunfadores”
son estrellas fugaces, intrascendentes; que un tema se escuche no significa que
sea bueno–, pero funciona. Los salseros también quieren demostrar “que tienen”.
Algunos atletas campeones olímpicos y mundiales creen que nadie los tomará en
serio si no llevan puesta una gruesa cadena de oro. La consigna es tener, y el
verbo ser se relega a espacios inferiores, se contempla con lástima: el pobre,
es, pero no tiene.
Dos
concepciones de la vida en pugna: la que prioriza el tener (que es la capitalista)
y la que prioriza el ser (que es la socialista). En el sistema “de enfrente”, lo
relevante no es el personaje que ha interpretado un actor, si Hamlet o Rambo, sino
la cuantía del pago recibido. Si usted hereda varios millones de dólares, y se
dedica a gastarlos, tendrá la portada de las revistas del corazón. No se supone
que el socialismo se construya sobre el sacrificio –no se supone que el
socialismo se construya en una isla sin recursos naturales, pobre y bajo
hostigamiento económico y mediático–, pero la apuesta es diferente: el individuo
alcanza su realización según el tamaño de su servicio público. La fórmula, no cumplida
aún, es “de cada cual según sus capacidades, a cada cual según su trabajo”.
Un
estudiante de magisterio me preguntaba en cierta ocasión, con un hilillo de voz
que evidenciaba confusión e inseguridad: “pero profe, ¿y no se puede ser… y
tener?” Desde luego, respondí, y reímos todos. Uno debiera tener según lo que
es, pero el sentido de la vida en el socialismo lo determina el ser. Cuando una
persona que es, y tiene, llega, nadie nota lo segundo. Por lo común, aquel que
necesita mostrar que tiene, no está seguro de lo que es o no le importa. Es un
problema de prioridades. No rechazo la ropa que está de moda, cara y de marca; si
es cómoda y bella para quien la usa, es perfecta. Para gustos, colores. El
dilema es otro: hacernos servir por los objetos que adquirimos, o servir a los
objetos; que ellos existan para hacernos la vida más cómoda y bella, o vivir
para ellos, lo que implica vivir para mostrar lo que tenemos. Que una sonrisa
inteligente diga más de nosotros que una cadena de oro. Esa es la verdadera
batalla, sutil, encubierta, definitoria, entre el socialismo y el capitalismo.
El
video musical que describía al inicio de mi texto reproduce burdamente los
valores del capitalismo. Y no es el único. Los que suele trasmitir la
televisión, no tienen escenas eróticas como las de aquel, pero recrean todos
los paradigmas del tener (carro de lujo, chicas “perfectas”, trato de magnate).
Alguien me dirá: son los estándares de la moda internacional. Si quieres hacer
un video que se venda “afuera”, tienes que ajustarte a ellos. Dije que se
venda, y la palabra repica como si hubiese martillado una campana. El
socialismo intenta producir y reproducir valores alternativos. La contracultura
que se genera en el capitalismo, por ejemplo, es esencialmente socialista. La
cultura popular, no populista, también. Pero cuando el mercado las penetra, las
desvirtúa. El Visitante, de Calle 13 (Puerto Rico), de origen reguetonero, un
muchacho sencillo y talentoso, me decía recientemente: “La música de verdad, la música que sale del corazón y que se está
haciendo sin ningún interés al final triunfa sola, aunque tome cinco años, diez
años, veinte años, treinta años, cuarenta años… eso solo va a salir para
arriba. Pero si tú estás pensando en la música como un medio para lograr algo y
te desgastas en pensar en cosas que no son importantes, si estas pensando desde
el principio en el dinero, no brother, puede que tengas un golpe de suerte y en
un momento te vaya bien, pero eso no va a durar para siempre.”
La
ideología –léase, en un sentido más amplio, la cultura– dominante, es la de la
clase dominante. Una ecuación sencilla: la clase dominante hoy, en el mundo, es
la burguesía. Hay personas en Cuba que aspiran a que regresemos a “la
normalidad”, es decir, al vivir solo para tener. Nuestra normalidad es otra, y
no se defiende con discursos. Hay estudiantes universitarios que llevan el
pelado de Yacarta; si les gusta el corte, está bien, lo peligroso es que, más
allá del seguimiento a sus composiciones, asuman su conducta como referente. El
Chacal y Yacarta hacen su trabajo, probablemente sin la menor conciencia de sus
implicaciones. ¿Hacemos nosotros el nuestro?
miércoles, 12 de septiembre de 2012
¿Salvador Allende se suicidó?
E. U. G.
Ayer, a propósito del aniversario del golpe de estado en Chile, leí que la justicia chilena calificaba de "suicidio" la muerte del presidente Allende y que con ello cerraba el caso. Reproduzco el breve fragmento de mi libro Cuba, ¿revolución o reforma? en el que comento este tema:
"Por lo general, las apropiaciones que la política revolucionaria hace de los hechos históricos son de esencia; y la mayoría de las veces, las descalificaciones que la política contrarrevolucionaria, apoyada en historiadores de igual filiación ideológica, hace de aquellas apropiaciones son de índole formal o simplemente arqueológica. Por ejemplo, existe el mito del juramento de Bolívar en el Monte Sacro, si se quiere calificar así, recreado por Chávez en el Samán de Güere: un acto esencialmente simbólico. Los historiadores venezolanos que sirven a la contrarrevolución han tratado de demostrar que aquel primer juramento nunca existió: “La reconstrucción de lo que dijo Bolívar es apenas posible. 45 años después del suceso, Simón Rodríguez dio una descripción novelística del famoso juramento, obviamente una invención imaginaria; su valor histórico es nulo”. Como si esa descalificación “arqueológica” pudiese anular el símbolo. Otro ejemplo: Salvador Allende probablemente se quitó la vida de un disparo en La Moneda. ¿Suicidio? No, asesinato. Lo mató la Junta Militar que bombardeó el palacio presidencial. No digo que los historiadores no aporten las precisiones que contribuyan a una visión más integral y exacta de los hechos; pero los pueblos desechan las minucias, y se apropian de las esencias." (p. 133)
Ayer, a propósito del aniversario del golpe de estado en Chile, leí que la justicia chilena calificaba de "suicidio" la muerte del presidente Allende y que con ello cerraba el caso. Reproduzco el breve fragmento de mi libro Cuba, ¿revolución o reforma? en el que comento este tema:
"Por lo general, las apropiaciones que la política revolucionaria hace de los hechos históricos son de esencia; y la mayoría de las veces, las descalificaciones que la política contrarrevolucionaria, apoyada en historiadores de igual filiación ideológica, hace de aquellas apropiaciones son de índole formal o simplemente arqueológica. Por ejemplo, existe el mito del juramento de Bolívar en el Monte Sacro, si se quiere calificar así, recreado por Chávez en el Samán de Güere: un acto esencialmente simbólico. Los historiadores venezolanos que sirven a la contrarrevolución han tratado de demostrar que aquel primer juramento nunca existió: “La reconstrucción de lo que dijo Bolívar es apenas posible. 45 años después del suceso, Simón Rodríguez dio una descripción novelística del famoso juramento, obviamente una invención imaginaria; su valor histórico es nulo”. Como si esa descalificación “arqueológica” pudiese anular el símbolo. Otro ejemplo: Salvador Allende probablemente se quitó la vida de un disparo en La Moneda. ¿Suicidio? No, asesinato. Lo mató la Junta Militar que bombardeó el palacio presidencial. No digo que los historiadores no aporten las precisiones que contribuyan a una visión más integral y exacta de los hechos; pero los pueblos desechan las minucias, y se apropian de las esencias." (p. 133)
martes, 11 de septiembre de 2012
1973, 2001, testimonios de dos 11 de septiembre
Traigo nuevamente los link de algunos textos míos que abordan el instante y el significado múltiple de una fecha en dos tiempos: 11 de septiembre. Los del atentado a las Torres Gemelas y al Pentágono, en 2001, son testimoniales, pues yo me encontraba en Washington. El chileno de 1973, que fue más costoso en vidas que el ataque al imperio –aunque las secuelas internacionales de este último sean mayores– según el testimonio de Andrés Pascal Allende, quien fuera secretario general del MIR.
DIOS SALVE A AMÉRICA
AEROPUERTOS
"LO PEOR PARA UN SER HUMANO ES NO PERTENECER A UNA ESPERANZA COLECTIVA" / ANDRÉS PASCAL ALLENDE
DIOS SALVE A AMÉRICA
AEROPUERTOS
"LO PEOR PARA UN SER HUMANO ES NO PERTENECER A UNA ESPERANZA COLECTIVA" / ANDRÉS PASCAL ALLENDE
lunes, 10 de septiembre de 2012
Siria y el 11 de septiembre
Luis Toledo Sande
Ante otro
11 de septiembre era previsible que los medios dominantes —así como quizás también,
influidas por ellos, hasta las conversaciones cotidianas—, remitieran en
particular a ese día de 2001, que desde los primeros momentos dichos medios han
procurado convertir en el 11 de
septiembre por antonomasia. Se tiende así un manto de silencio y olvido sobre
el que vivió en 1973 el pueblo chileno con la asonada fascista, y a partir de entonces.
¿Qué quedará para el conocido como la Diada, el de 1714? Entonces
el pueblo catalán sufrió el brutal embate de fuerzas comandadas por el
mercenario anglo-francés James Stuart
Fitz James, duque de Berwick. Esas tropas decidieron el restablecimiento en España
de la dinastía borbónica, la misma que en 1975 se reinstauró en ese país con la
llamada Transición Democrática, fraguada por el sanguinario dictador Francisco
Franco, quien, entre otras cosas, tuvo a su cargo la preparación del actual
rey.
Esos hitos sitúan la efeméride del
11 de septiembre, como parte del devenir de la humanidad, en la historia de
confrontaciones y sometimientos de la cual es inseparable la tragedia que en
2001 segó miles de vidas en el Centro Mundial de Negocios de Nueva York, aunque
no tantas como las tronchadas por la dictadura fascista en Chile. Es harto
sabido que la tragedia de las Torres Gemelas la capitalizó como pretexto, para
reforzar su política de conquista imperial, el gobierno de una nación experta
en el ejercicio del terrorismo de Estado, y que prohijó al cabecilla de Al
Qaeda presentado como responsable de aquel fatídico acontecimiento.
Ese mismo gobierno se jacta de haber
asesinando al sombrío personaje que antes utilizó en tareas terroristas
diversas y en capítulos como la lucha contra los soviéticos en Afganistán, y que
incluso después del 11 de septiembre de 2001 siguió siéndole útil.
Objetivamente le sirvió, con declaraciones grabadas en videos que circularon cuando
al imperio le convenía para avalar la “cruzada contra el terrorismo”. No por
gusto aquella desgracia neoyorquina ha quedado entre los episodios en los
cuales se sabe o se sospecha que ha intervenido la complicidad de agentes y
fuerzas de los propios Estados Unidos. Baste comprobar la participación de Al
Qaeda en las acciones promovidas para justificar la invasión a Libia y, ahora,
en los actos de violencia que forman parte de una posible operación mayor
contra Siria.
Gobierno de EEUU pagó a periodistas de Miami para influir en el jurado en caso de Los Cinco: los medios callan.
Jose Manzaneda
Cubainformación
Uno de los grandes temas internacionales silenciados por los medios es el caso de los cinco cubanos condenados en EEUU a largas penas de cárcel, acusados de delitos como el de “conspiración para el espionaje” (1).
Las campañas internacionales por la libertad de estos cinco hombres son apoyadas por conocidas figuras públicas, entre ellas 10 premios Nobel, artistas de cine como Danny Glover, Martin Sheen o Susan Sarandon, y organizaciones como Amnistía Internacional (2). Pero ni siquiera este reclamo ha servido para que el caso llegue a los medios.
Tal como sostienen miles de activistas internacionales, los cinco cubanos jamás realizaron actos de espionaje ni atentaron contra la seguridad de EEUU, algo confirmado en su juicio incluso por militares norteamericanos. Estuvieron infiltrados, eso sí, en organizaciones terroristas de Miami, con el fin de informar sobre la preparación de atentados en Cuba. Las pruebas que obtuvieron sobre la actividad violenta de estos grupos fueron entregadas al FBI que, increíblemente, en vez de actuar contra dichas organizaciones asentadas en su territorio, procedió a la detención de Los Cinco en 1998.
El papel de los medios ha sido clave en este caso. A nivel internacional, la tónica general ha sido el silencio. También en EEUU: un estudio de Jeffrey Huling, de la Universidad Sonoma State de California, reflejaba ya en 2008 que los grandes medios de cobertura nacional habían ignorado completamente el caso, y las escasas coberturas de algunos como CBS, CNN, The New York Times o el The Washington Post habían respaldado sin matices la versión del Gobierno de EEUU, presentando a Los Cinco como peligrosos espías cubanos (3).
En Miami, los medios jugaron un papel mucho más activo, sobre todo durante el juicio a Los Cinco, celebrado entre los años 2000 y 2001. Con un importante elemento añadido, al que –curiosamente- los medios internacionales no han prestado la menor atención: el Gobierno de EEUU pagó en secreto importantes cantidades de dinero a 84 periodistas de dicha ciudad, para que publicaran noticias y artículos e intervinieran en tertulias de radio y televisión, con el objetivo de difamar a Los Cinco e influir sobre el jurado que, finalmente, les condenó (4). Algo, por cierto, que viola las leyes federales que prohíben la propaganda encubierta dentro del territorio de EEUU.
El Gobierno pagó a dichos periodistas a través de Radio y Televisión Martí, medios de propaganda integrados en la llamada Oficina de Transmisiones hacia Cuba y dependientes del presupuesto federal. Muchos de estos periodistas cobraban del Gobierno sin conocimiento de la dirección de los medios de prensa de Miami para los que trabajaban, y en los que insertaban finalmente sus materiales de encargo.
El Gobierno de EEUU consiguió así que durante el juicio dichos periodistas centraran todo su esfuerzo en la demonización de Los Cinco. En los 194 días que duró el juicio, solo en dos diarios, The Miami Herald y El Nuevo Herald, aparecieron 1111 materiales, más de 5 por día (5).
En ellos, Los Cinco eran presentados como espías enviados para atentar contra la seguridad nacional de EEUU, o como asesinos a sueldo del Gobierno cubano. Todo ello acompañado de otros artículos y reportajes sobre la supuesta venta por parte del Gobierno cubano de servicios de inteligencia a grupos terroristas islámicos (6), o sobre el uso de drogas alucinógenas en sus actividades de espionaje (7).
Los pagos gubernamentales a profesionales de medios privados de Miami fueron revelado en 2006 por el periodista Oscar Corral, que sufrió a partir de entonces una campaña de amenazas y debió trasladar a su familia a un lugar más seguro (8). Y en la web titulada “Reporters for Hire” (reporteros de alquiler), están publicadas hasta 2.200 páginas de contratos y documentos de pago del Gobierno de EEUU a dichos periodistas (9).
Pero, a pesar de tener tan a mano las pruebas de este verdadero escándalo político, los grandes medios internacionales prefieren seguir guardando silencio sobre el caso de Los Cinco (10).
(1) http://www.ecured.cu/index.php/Los_Cinco_H%C3%A9roes
(2) http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article26881
(3) http://elmercuriodigital.es/content/view/6021/134/
(4) http://www.rebelion.org/noticia.php?id=151630
(5) http://www.aporrea.org/internacionales/a90690.html
(6) http://www.pslweb.org/reporters-for-hire/spanish/analysis/govt-funded-propaganda-part-1.html
(7) http://www.latinamericanstudies.org/espionage/dgi-lsd.htm
(8) http://progreso-semanal.com/index2.php?option=com_content&do_pdf=1&id=62
(9) http://www.pslweb.org/reporters-for-hire/spanish/documents-released/
(10) http://www.cubadebate.cu/opinion/2008/01/03/la-cobertura-de-los-medios-ignora-o-demoniza-el-caso-de-los-cinco-en-eeuu
Cubainformación
Uno de los grandes temas internacionales silenciados por los medios es el caso de los cinco cubanos condenados en EEUU a largas penas de cárcel, acusados de delitos como el de “conspiración para el espionaje” (1).
Las campañas internacionales por la libertad de estos cinco hombres son apoyadas por conocidas figuras públicas, entre ellas 10 premios Nobel, artistas de cine como Danny Glover, Martin Sheen o Susan Sarandon, y organizaciones como Amnistía Internacional (2). Pero ni siquiera este reclamo ha servido para que el caso llegue a los medios.
Tal como sostienen miles de activistas internacionales, los cinco cubanos jamás realizaron actos de espionaje ni atentaron contra la seguridad de EEUU, algo confirmado en su juicio incluso por militares norteamericanos. Estuvieron infiltrados, eso sí, en organizaciones terroristas de Miami, con el fin de informar sobre la preparación de atentados en Cuba. Las pruebas que obtuvieron sobre la actividad violenta de estos grupos fueron entregadas al FBI que, increíblemente, en vez de actuar contra dichas organizaciones asentadas en su territorio, procedió a la detención de Los Cinco en 1998.
El papel de los medios ha sido clave en este caso. A nivel internacional, la tónica general ha sido el silencio. También en EEUU: un estudio de Jeffrey Huling, de la Universidad Sonoma State de California, reflejaba ya en 2008 que los grandes medios de cobertura nacional habían ignorado completamente el caso, y las escasas coberturas de algunos como CBS, CNN, The New York Times o el The Washington Post habían respaldado sin matices la versión del Gobierno de EEUU, presentando a Los Cinco como peligrosos espías cubanos (3).
En Miami, los medios jugaron un papel mucho más activo, sobre todo durante el juicio a Los Cinco, celebrado entre los años 2000 y 2001. Con un importante elemento añadido, al que –curiosamente- los medios internacionales no han prestado la menor atención: el Gobierno de EEUU pagó en secreto importantes cantidades de dinero a 84 periodistas de dicha ciudad, para que publicaran noticias y artículos e intervinieran en tertulias de radio y televisión, con el objetivo de difamar a Los Cinco e influir sobre el jurado que, finalmente, les condenó (4). Algo, por cierto, que viola las leyes federales que prohíben la propaganda encubierta dentro del territorio de EEUU.
El Gobierno pagó a dichos periodistas a través de Radio y Televisión Martí, medios de propaganda integrados en la llamada Oficina de Transmisiones hacia Cuba y dependientes del presupuesto federal. Muchos de estos periodistas cobraban del Gobierno sin conocimiento de la dirección de los medios de prensa de Miami para los que trabajaban, y en los que insertaban finalmente sus materiales de encargo.
El Gobierno de EEUU consiguió así que durante el juicio dichos periodistas centraran todo su esfuerzo en la demonización de Los Cinco. En los 194 días que duró el juicio, solo en dos diarios, The Miami Herald y El Nuevo Herald, aparecieron 1111 materiales, más de 5 por día (5).
En ellos, Los Cinco eran presentados como espías enviados para atentar contra la seguridad nacional de EEUU, o como asesinos a sueldo del Gobierno cubano. Todo ello acompañado de otros artículos y reportajes sobre la supuesta venta por parte del Gobierno cubano de servicios de inteligencia a grupos terroristas islámicos (6), o sobre el uso de drogas alucinógenas en sus actividades de espionaje (7).
Los pagos gubernamentales a profesionales de medios privados de Miami fueron revelado en 2006 por el periodista Oscar Corral, que sufrió a partir de entonces una campaña de amenazas y debió trasladar a su familia a un lugar más seguro (8). Y en la web titulada “Reporters for Hire” (reporteros de alquiler), están publicadas hasta 2.200 páginas de contratos y documentos de pago del Gobierno de EEUU a dichos periodistas (9).
Pero, a pesar de tener tan a mano las pruebas de este verdadero escándalo político, los grandes medios internacionales prefieren seguir guardando silencio sobre el caso de Los Cinco (10).
(1) http://www.ecured.cu/index.php/Los_Cinco_H%C3%A9roes
(2) http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article26881
(3) http://elmercuriodigital.es/content/view/6021/134/
(4) http://www.rebelion.org/noticia.php?id=151630
(5) http://www.aporrea.org/internacionales/a90690.html
(6) http://www.pslweb.org/reporters-for-hire/spanish/analysis/govt-funded-propaganda-part-1.html
(7) http://www.latinamericanstudies.org/espionage/dgi-lsd.htm
(8) http://progreso-semanal.com/index2.php?option=com_content&do_pdf=1&id=62
(9) http://www.pslweb.org/reporters-for-hire/spanish/documents-released/
(10) http://www.cubadebate.cu/opinion/2008/01/03/la-cobertura-de-los-medios-ignora-o-demoniza-el-caso-de-los-cinco-en-eeuu
Silvio
Edmundo García
Una vez le preguntaron a Silvio por qué él no había hecho actos de contrición política y contestó que porque tampoco él había hecho actos de fanatismos ideológicos que lo obligaran a sentir culpa o necesidad de arrepentimiento. Y agregó algo que es muy cierto: ni siquiera cuando ha hecho elogios en sus canciones se excede en celebraciones ni adula, más bien protege con la imagen de la poesía aquello que como él mismo diría, merece amor. A diferencia de otros, él no ha andado por la vida buscando aprobaciones ni perdones innecesarios. El pasado viernes 7 de septiembre la televisión cubana transmitió un documental con motivo del 400 aniversario de la aparición de la Virgen de la Caridad del Cobre en la bahía de Nipe, en el que Silvio fue igualmente honesto; no posó como un devoto y dijo que él no era un creyente pero que respetaba a la Virgen porque esta había acompañado al pueblo cubano en todas sus luchas. Desde aquellas libradas por la independencia de España, hasta las de hoy por el desarrollo y la soberanía. Silvio ha dicho que él es de donde hay un río, nacido en San Antonio de los Baños; las deidades que habitan sus canciones tienen que ver con la magia y las mitologías paganas de esa región habanera que es el Ariguanabo. En su personal universo religioso hay unicornios, peces que vuelan, mujeres soles, trovadores de barro, gaviotas; como en el caso de Martí están la noche, la lluvia, la escarcha, el arroyo y algunos héroes o elegidos. Muy peculiares también, porque unos son guerrilleros que fundan continentes, otros son prisioneros intachables, marineros del buque Playa Girón o trabajadores de la Antillana de Acero en el Cotorro. Silvio llenó el Carnegie Hall de New York y hasta hubo que programar una sesión adicional por reclamo del público, y hace solo unos días andaba precisamente por la barriada del Cotorro junto al trovador Vicente Feliú y algunos amigos brindando arte solo por amor. Allí Silvio visitó casas de cubanos sencillos, se entrevistó con la delegada del Poder Popular, conversó con los niños y por supuesto compartió sus canciones. Con él cantaron cubanos de varias generaciones, porque sus poemas y su estilo han quedado arraigados como parte de la cultura nacional. Las canciones de Silvio se escuchan en la radio cubana y en otras radios del mundo, incluyendo esa estación desde la que hacemos nuestro programa “La tarde se mueve”. Las obras de Silvio son cantadas en los conciertos de jóvenes soneros y rockeros, se usan en las bandas sonoras de las nuevas películas, son temas en las telenovelas y se estudian en las tesis de licenciatura de las universidades cubanas. Pero además de música y poemas Silvio lleva la alegría a los barrios más humildes de Cuba. A las prisiones ha llevado también la fe para que esas personas en situación tan difícil confíen en que un retorno a la sociedad es posible. Recientemente un cura ha comentado con malicia y poco respeto en la televisión de Miami que Silvio es un privilegiado en Cuba. Estoy seguro que muchos estaríamos de acuerdo con esa observación, pero en sentido contrario. Porque Silvio tiene el privilegio del talento y la voluntad de trabajo. Gracias a eso ha podido fundar un proyecto cultural donde los jóvenes han grabado sus primeros discos. Silvio, que es amigo de artistas de la plástica y admirador de la pintura cubana, ha ayudado a estudiantes a sacar adelante su obra. Es además un puntal de la Fundación “Nido para Ángeles” en República Dominicana donde ayuda a niños afectados con parálisis cerebral. Habría otras muchas cosas que contar de la solidaridad de Silvio con causas de este continente, de la atención y recibimiento que le han dado algunos jefes de estado; pero como ya dije, no es amigo de las adulaciones ni participa del autobombo. ¿De dónde saca Silvio recursos para todos esos proyectos? Pues de su talento, de su arte. Porque las estaciones de radio y televisión siguen transmitiendo a Silvio, porque muchos intérpretes del momento les graban sus canciones, porque los LP de Silvio se atesoran como antigüedades y se renuevan cada día, porque compone y sabe arreglar temas, porque sigue llenando los escenarios por muy amplios que sean. Hace muy pocos días el diario chileno “La Tercera”, que no se dedica precisamente a hablar bien de la revolución cubana, comunicaba que se estaban agotando las entradas para el concierto que ofrecerá Silvio el 2 de diciembre próximo en el Estadio Monumental; que es solo una parada como parte de una gira internacional mayor. El cantante cubano no ha olvidado jamás a su parroquia. El pasado 13 de agosto, cuando le preguntaron su opinión sobre Fidel, Silvio dijo con la serenidad y firmeza de otras veces que siempre ha admirado a Fidel como la figura histórica que es. Lo dice la misma persona que llena terrenos de fútbol y plazas con decenas y centenares de miles de seguidores, lo que demuestra que no hay que claudicar en los principios para tener éxito, sino más bien todo lo contrario. Ese, repito, es el único privilegio que tiene Silvio Rodríguez en Cuba y en el resto del mundo.
"Ninguna trasnacional ganaría un centavo
Una vez le preguntaron a Silvio por qué él no había hecho actos de contrición política y contestó que porque tampoco él había hecho actos de fanatismos ideológicos que lo obligaran a sentir culpa o necesidad de arrepentimiento. Y agregó algo que es muy cierto: ni siquiera cuando ha hecho elogios en sus canciones se excede en celebraciones ni adula, más bien protege con la imagen de la poesía aquello que como él mismo diría, merece amor. A diferencia de otros, él no ha andado por la vida buscando aprobaciones ni perdones innecesarios. El pasado viernes 7 de septiembre la televisión cubana transmitió un documental con motivo del 400 aniversario de la aparición de la Virgen de la Caridad del Cobre en la bahía de Nipe, en el que Silvio fue igualmente honesto; no posó como un devoto y dijo que él no era un creyente pero que respetaba a la Virgen porque esta había acompañado al pueblo cubano en todas sus luchas. Desde aquellas libradas por la independencia de España, hasta las de hoy por el desarrollo y la soberanía. Silvio ha dicho que él es de donde hay un río, nacido en San Antonio de los Baños; las deidades que habitan sus canciones tienen que ver con la magia y las mitologías paganas de esa región habanera que es el Ariguanabo. En su personal universo religioso hay unicornios, peces que vuelan, mujeres soles, trovadores de barro, gaviotas; como en el caso de Martí están la noche, la lluvia, la escarcha, el arroyo y algunos héroes o elegidos. Muy peculiares también, porque unos son guerrilleros que fundan continentes, otros son prisioneros intachables, marineros del buque Playa Girón o trabajadores de la Antillana de Acero en el Cotorro. Silvio llenó el Carnegie Hall de New York y hasta hubo que programar una sesión adicional por reclamo del público, y hace solo unos días andaba precisamente por la barriada del Cotorro junto al trovador Vicente Feliú y algunos amigos brindando arte solo por amor. Allí Silvio visitó casas de cubanos sencillos, se entrevistó con la delegada del Poder Popular, conversó con los niños y por supuesto compartió sus canciones. Con él cantaron cubanos de varias generaciones, porque sus poemas y su estilo han quedado arraigados como parte de la cultura nacional. Las canciones de Silvio se escuchan en la radio cubana y en otras radios del mundo, incluyendo esa estación desde la que hacemos nuestro programa “La tarde se mueve”. Las obras de Silvio son cantadas en los conciertos de jóvenes soneros y rockeros, se usan en las bandas sonoras de las nuevas películas, son temas en las telenovelas y se estudian en las tesis de licenciatura de las universidades cubanas. Pero además de música y poemas Silvio lleva la alegría a los barrios más humildes de Cuba. A las prisiones ha llevado también la fe para que esas personas en situación tan difícil confíen en que un retorno a la sociedad es posible. Recientemente un cura ha comentado con malicia y poco respeto en la televisión de Miami que Silvio es un privilegiado en Cuba. Estoy seguro que muchos estaríamos de acuerdo con esa observación, pero en sentido contrario. Porque Silvio tiene el privilegio del talento y la voluntad de trabajo. Gracias a eso ha podido fundar un proyecto cultural donde los jóvenes han grabado sus primeros discos. Silvio, que es amigo de artistas de la plástica y admirador de la pintura cubana, ha ayudado a estudiantes a sacar adelante su obra. Es además un puntal de la Fundación “Nido para Ángeles” en República Dominicana donde ayuda a niños afectados con parálisis cerebral. Habría otras muchas cosas que contar de la solidaridad de Silvio con causas de este continente, de la atención y recibimiento que le han dado algunos jefes de estado; pero como ya dije, no es amigo de las adulaciones ni participa del autobombo. ¿De dónde saca Silvio recursos para todos esos proyectos? Pues de su talento, de su arte. Porque las estaciones de radio y televisión siguen transmitiendo a Silvio, porque muchos intérpretes del momento les graban sus canciones, porque los LP de Silvio se atesoran como antigüedades y se renuevan cada día, porque compone y sabe arreglar temas, porque sigue llenando los escenarios por muy amplios que sean. Hace muy pocos días el diario chileno “La Tercera”, que no se dedica precisamente a hablar bien de la revolución cubana, comunicaba que se estaban agotando las entradas para el concierto que ofrecerá Silvio el 2 de diciembre próximo en el Estadio Monumental; que es solo una parada como parte de una gira internacional mayor. El cantante cubano no ha olvidado jamás a su parroquia. El pasado 13 de agosto, cuando le preguntaron su opinión sobre Fidel, Silvio dijo con la serenidad y firmeza de otras veces que siempre ha admirado a Fidel como la figura histórica que es. Lo dice la misma persona que llena terrenos de fútbol y plazas con decenas y centenares de miles de seguidores, lo que demuestra que no hay que claudicar en los principios para tener éxito, sino más bien todo lo contrario. Ese, repito, es el único privilegio que tiene Silvio Rodríguez en Cuba y en el resto del mundo.
"Ninguna trasnacional ganaría un centavo
sábado, 8 de septiembre de 2012
EL PROBLEMA SÍ ES CON CHINA
Manuel E. Yepe
Un elemento de suma importancia en la política exterior de Washington es su sistemática apuesta a tácticas y estrategias que promuevan la desunión entre las naciones integradas en grupos regionales o de otro carácter que de alguna manera no se adecuen a la hegemonía global de Estados Unidos.
Este fenómeno se aprecia en sus proyecciones respecto a asuntos que debían ser de la exclusiva incumbencia de las naciones que forman parte de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN, por sus siglas en inglés) así como entre algunas de éstas y China, en temas que se relacionan con la libertad de navegación y la soberanía sobre aguas territoriales en el Mar del Sur de China.
Ese grupo lo integran Brunei, Cambodia, Darussalam, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Myanmar, Singapur y Vietnam. Tiene como principal socio comercial e inversionista en la región a China, nación con la que forma el Área de Libre Comercio ASEAN-China.
Una ilustrativa polémica al respecto ha provocado un artículo difundido a fines de julio por CNN titulado “No, el miedo a China no está determinando la política de EEUU en Asia”, de Brad Glosserman, Director Ejecutivo de Pacific Forum CSIS, gabinete de estudios estratégicos con sede en Honolulu, ripostado con otro titulado “Por supuesto que el replanteo estadounidense está determinado por China” por Justin Logan, director de estudios sobre política exterior del Instituto Cato, de Washington D.C.
“Quizás aseverar que es por miedo a China sea un calificativo demasiado fuerte, pero por supuesto que sí es por causa de China”, afirma Logan refiriéndose a lo que de manera categórica plantea el artículo de Glosserman al alegar que el replanteo de la política de Washington en la región Asia-Pacífico no está motivado “por el temor a China”.
Logan arguye, en rechazo a algo que manifiesta Glosserman, que el apoyo de Washington a la libertad de navegación en el Mar del Sur de China no tiene relación con las recientes fricciones entre Vietnam y Filipinas. Tampoco es Malasia la que reclama “casi todas las aguas territoriales” en ese mar. “No, el reciente pánico surgido en Washington por los asuntos en el Mar del Sur de China solo guarda relación con China misma”.
Glosserman acepta que el principal tema que afectó el reciente Foro Regional de la ASEAN fue la tensión Washington-Beijing y que esta fue la razón fundamental para que los miembros de ese foro no pudieran lograr una declaración final conjunta.
Pero el problema es más grave que eso – lamenta Logan- porque Estados Unidos insiste en colocarse en el centro de las disputas asiáticas y ello le convierte en blanco de las posiciones oportunistas de aquellos países que aprovechan las contradicciones Washington-Beijing para obtener, sobre todo, asistencia para la defensa.
Logan concede valor a la afirmación de Glosserman acerca de que el propósito de el replanteo de la política de Washington en Asia-Pacífico es “contrarrestar el declive del papel de Estados Unidos en la región y su determinación de desempeñar el rol que históricamente le corresponde”.
“Pero, ¿cuál es nuestro papel histórico regional y cuál es la razón para que éste decline? ¿A quién puede preocupar sino a China nuestro papel en esa región?, se pregunta Logan
“Nuestro papel histórico ha sido el de menospreciar a nuestro socios a fin de lograr mayor control sobre las políticas en el Este de Asia. Nuestros antecedentes revelan que no toleramos a competidores. No toleramos a la Unión Soviética como tercera fuerza en Europa y hay escasas señales de que estemos dispuestos a tolerar a China.”
“La reiterada respuesta a este argumento es que no estamos enfrentados a China porque comerciamos con ellos. Es cierto que comerciamos, pero nuestra política militar está claramente dirigida a contener a China”. “Si China fuera mucho más poderosa que Estados Unidos y los líderes chinos estuvieran imponiendo su modo de vida propio como poder dominante en el hemisferio occidental, cultivando aliados y promoviendo acuerdos para la instalación de bases navales en Cuba y Venezuela, así como armando a los separatistas en Hawai (como hace EEUU con Taiwan), por mucho que hubiera comercio con nosotros, lo llamaríamos contención”, dice Logan.
“Argumentar que nuestra política en Asia no está determinada esencialmente por el manejo de nuestros vínculos con China es como argumentar que nuestra política en el Medio Oriente no la definen el petróleo e Israel.
“El peligro de repetir una y otra vez que nuestra política asiática no la determina nuestra política respecto a China está en que pudiéramos llegar a creérnoslo nosotros mismos pasando por alto importantes problemas de la política misma”, concluye Logan.
Septiembre de 2012.
Un elemento de suma importancia en la política exterior de Washington es su sistemática apuesta a tácticas y estrategias que promuevan la desunión entre las naciones integradas en grupos regionales o de otro carácter que de alguna manera no se adecuen a la hegemonía global de Estados Unidos.
Este fenómeno se aprecia en sus proyecciones respecto a asuntos que debían ser de la exclusiva incumbencia de las naciones que forman parte de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN, por sus siglas en inglés) así como entre algunas de éstas y China, en temas que se relacionan con la libertad de navegación y la soberanía sobre aguas territoriales en el Mar del Sur de China.
Ese grupo lo integran Brunei, Cambodia, Darussalam, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Myanmar, Singapur y Vietnam. Tiene como principal socio comercial e inversionista en la región a China, nación con la que forma el Área de Libre Comercio ASEAN-China.
Una ilustrativa polémica al respecto ha provocado un artículo difundido a fines de julio por CNN titulado “No, el miedo a China no está determinando la política de EEUU en Asia”, de Brad Glosserman, Director Ejecutivo de Pacific Forum CSIS, gabinete de estudios estratégicos con sede en Honolulu, ripostado con otro titulado “Por supuesto que el replanteo estadounidense está determinado por China” por Justin Logan, director de estudios sobre política exterior del Instituto Cato, de Washington D.C.
“Quizás aseverar que es por miedo a China sea un calificativo demasiado fuerte, pero por supuesto que sí es por causa de China”, afirma Logan refiriéndose a lo que de manera categórica plantea el artículo de Glosserman al alegar que el replanteo de la política de Washington en la región Asia-Pacífico no está motivado “por el temor a China”.
Logan arguye, en rechazo a algo que manifiesta Glosserman, que el apoyo de Washington a la libertad de navegación en el Mar del Sur de China no tiene relación con las recientes fricciones entre Vietnam y Filipinas. Tampoco es Malasia la que reclama “casi todas las aguas territoriales” en ese mar. “No, el reciente pánico surgido en Washington por los asuntos en el Mar del Sur de China solo guarda relación con China misma”.
Glosserman acepta que el principal tema que afectó el reciente Foro Regional de la ASEAN fue la tensión Washington-Beijing y que esta fue la razón fundamental para que los miembros de ese foro no pudieran lograr una declaración final conjunta.
Pero el problema es más grave que eso – lamenta Logan- porque Estados Unidos insiste en colocarse en el centro de las disputas asiáticas y ello le convierte en blanco de las posiciones oportunistas de aquellos países que aprovechan las contradicciones Washington-Beijing para obtener, sobre todo, asistencia para la defensa.
Logan concede valor a la afirmación de Glosserman acerca de que el propósito de el replanteo de la política de Washington en Asia-Pacífico es “contrarrestar el declive del papel de Estados Unidos en la región y su determinación de desempeñar el rol que históricamente le corresponde”.
“Pero, ¿cuál es nuestro papel histórico regional y cuál es la razón para que éste decline? ¿A quién puede preocupar sino a China nuestro papel en esa región?, se pregunta Logan
“Nuestro papel histórico ha sido el de menospreciar a nuestro socios a fin de lograr mayor control sobre las políticas en el Este de Asia. Nuestros antecedentes revelan que no toleramos a competidores. No toleramos a la Unión Soviética como tercera fuerza en Europa y hay escasas señales de que estemos dispuestos a tolerar a China.”
“La reiterada respuesta a este argumento es que no estamos enfrentados a China porque comerciamos con ellos. Es cierto que comerciamos, pero nuestra política militar está claramente dirigida a contener a China”. “Si China fuera mucho más poderosa que Estados Unidos y los líderes chinos estuvieran imponiendo su modo de vida propio como poder dominante en el hemisferio occidental, cultivando aliados y promoviendo acuerdos para la instalación de bases navales en Cuba y Venezuela, así como armando a los separatistas en Hawai (como hace EEUU con Taiwan), por mucho que hubiera comercio con nosotros, lo llamaríamos contención”, dice Logan.
“Argumentar que nuestra política en Asia no está determinada esencialmente por el manejo de nuestros vínculos con China es como argumentar que nuestra política en el Medio Oriente no la definen el petróleo e Israel.
“El peligro de repetir una y otra vez que nuestra política asiática no la determina nuestra política respecto a China está en que pudiéramos llegar a creérnoslo nosotros mismos pasando por alto importantes problemas de la política misma”, concluye Logan.
Septiembre de 2012.
viernes, 7 de septiembre de 2012
Una carta de un hijo contrarrevolucionario a su madre revolucionaria
Enrique Ubieta Gómez
A veces uno piensa que la contrarrevolución ha puesto ya todas sus cartas sobre la mesa. Y de repente aparece otra, escondida bajo la manga, una "contribución" que por lo general no la ayuda a ganar el "juego", porque desnuda su torcida manera de entender la vida. Pues bien, la contrarrevolución, ya que no puede negar que recibe dinero de estados enemigos y no quiere, claro, renunciar a él, se empeña en legitimarlo. A punto estaba de cerrar esta mañana mi blog para dedicarme a otros menesteres, cuando encuentro la "conmovedora" carta pública de un hijo contrarrevolucionario a su madre revolucionaria. Ella, dice el hijo, hubiese deseado que él fuese como los Cinco héroes; incluso, es entedible, con mejor suerte. "Trabaja", sin embargo, como "periodista independiente". No es un soldado del imperialismo, se defiende él, y define de esta manera sus lealtades: "El gobierno de Estados Unidos no quería destruir a la Revolución. Quería mantener sus propiedades, y luego, que no se consolidara una dictadura comunista. Lamentablemente, fracasó en ambos proyectos." Es un punto de vista curioso, no sé si deba usar todavía la palabra ingenuo. Las más asombrosas "ingenuidades" están por venir: "¿Te sentirías mejor si trabajara –pregunta–, en vez de para una “potencia extranjera”, para un diario de El Salvador, o de Jamaica? Seguramente no; pero es que a los salvadoreños y a los jamaicanos no les importa Cuba." Para este hijo que avergüenza a su madre, los Estados Unidos se interesan en Cuba por el simple hecho de que allí viven muchos cubanos. Ni siquiera es capaz de enlazar la primera oración citada con la segunda. Entonces construye una frase antológica, que no merece comentario: "Acusan a los periodistas independientes de mercenarios porque dicen que trabajan por dinero. Pero eso es lo justo, y lo moderno. Trabajar por miedo, y por comida… solamente los esclavos." Quiero finalmente destacar que no es una carta de amor a la madre, a la que acusa de servidora de "la tiranía". Acudo a la frase que ha puesto de moda mi amigo Taladrid: "saque usted sus propias conclusiones".
A veces uno piensa que la contrarrevolución ha puesto ya todas sus cartas sobre la mesa. Y de repente aparece otra, escondida bajo la manga, una "contribución" que por lo general no la ayuda a ganar el "juego", porque desnuda su torcida manera de entender la vida. Pues bien, la contrarrevolución, ya que no puede negar que recibe dinero de estados enemigos y no quiere, claro, renunciar a él, se empeña en legitimarlo. A punto estaba de cerrar esta mañana mi blog para dedicarme a otros menesteres, cuando encuentro la "conmovedora" carta pública de un hijo contrarrevolucionario a su madre revolucionaria. Ella, dice el hijo, hubiese deseado que él fuese como los Cinco héroes; incluso, es entedible, con mejor suerte. "Trabaja", sin embargo, como "periodista independiente". No es un soldado del imperialismo, se defiende él, y define de esta manera sus lealtades: "El gobierno de Estados Unidos no quería destruir a la Revolución. Quería mantener sus propiedades, y luego, que no se consolidara una dictadura comunista. Lamentablemente, fracasó en ambos proyectos." Es un punto de vista curioso, no sé si deba usar todavía la palabra ingenuo. Las más asombrosas "ingenuidades" están por venir: "¿Te sentirías mejor si trabajara –pregunta–, en vez de para una “potencia extranjera”, para un diario de El Salvador, o de Jamaica? Seguramente no; pero es que a los salvadoreños y a los jamaicanos no les importa Cuba." Para este hijo que avergüenza a su madre, los Estados Unidos se interesan en Cuba por el simple hecho de que allí viven muchos cubanos. Ni siquiera es capaz de enlazar la primera oración citada con la segunda. Entonces construye una frase antológica, que no merece comentario: "Acusan a los periodistas independientes de mercenarios porque dicen que trabajan por dinero. Pero eso es lo justo, y lo moderno. Trabajar por miedo, y por comida… solamente los esclavos." Quiero finalmente destacar que no es una carta de amor a la madre, a la que acusa de servidora de "la tiranía". Acudo a la frase que ha puesto de moda mi amigo Taladrid: "saque usted sus propias conclusiones".
jueves, 6 de septiembre de 2012
La añorada contaminación de la crítica revolucionaria. Algunas reflexiones
Enrique Ubieta Gómez
En mi artículo “El falso mapa de Ted Henken”, publicado en este blog el 9 de junio de 2011, advertía que existe una manifiesta intención de establecer puentes de acceso público o de visibilidad para la contrarrevolución cubana, que esta no puede conseguir por sí misma, al carecer de liderazgos auténticos en la sociedad. Uno de los medios es la contaminación del espacio crítico revolucionario. Anular la diferenciación entre la derecha, asociada a diferentes formas de implementación del capitalismo (en nuestros días, las diferencias de políticas económicas entre los Blair y los Cameron en Gran Bretaña, o entre los Zapatero y los Rajoy en España, son invisibles para los propios electores de esos países, que castigan a unos y a otros en las elecciones, sin otra opción posible, según estén estos en el gobierno, cuando comprueban que se repiten los resultados) y la izquierda. Términos ambiguos, ya lo he dicho, sobre todo porque la derecha ha construido su propia izquierda, que se nos vende como democrática, pero que es funcional al sistema, a veces más funcional que la presunta derecha; y porque la izquierda revolucionaria todavía no acaba de superar la parálisis teórica en torno a sus errores y desvíos históricos.
La contaminación del espacio crítico parte de la aceptación de que el imaginario social cubano es de izquierda revolucionaria. Por eso:
–El primer objetivo y el de más alcance, es quebrar la identidad histórica entre Gobierno y Revolución (presuntamente, el Gobierno cubano construye hoy en secreto un nuevo capitalismo). Se aprovecha, de forma oportunista, la ausencia pública del máximo inspirador del proyecto revolucionario histórico, el compañero Fidel. Y se construye el “estigma” artificial de “oficialista”, en oposición al de “independiente”, para calificar a quienes defienden el proyecto revolucionario. La alianza de una supuesta izquierda –que declara estar más a la izquierda que los gobernantes cubanos– y una muy clara derecha en la subversión del Estado revolucionario, para construir un Estado… ¿democrático burgués?, con el aplauso y los fondos de todos los imperialismos, resulta una evidencia esclarecedora.
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