martes, 9 de octubre de 2012

En el periódico vasco Gara aparece esta carta para Yoani

Estimada Yoani:
He podido entrever en tu fotografía de calidad media-baja y claridad cero-cero un agujero negro con el que denuncias la rotura de un diente. El ausente te lo saltaron cuando fuiste detenida y vejada para evitar tu asistencia al juicio de Carromero.
Fino, fino trabajo el que te hizo la Policía cubana: sacudirte un diente desde la raíz, sin dejar un labio partido, inflamado, herido, que pudieras documentar aunque fuera también desde la penumbra. Fino, fino. Aquí nos dejan como un cromo. No sé si la Policía cubana, además de castrista, es dentista, si tu conocimiento del photoshop es deficiente o si crees que deficientes -mentales- lo somos el resto de la humanidad. No me malinterpretes, no dudo de que no te trataron con simpatía y quién sabe si algo más. Pero a estas alturas de tu profusa producción como bloguera en Cuba, heroína en Miami y «periodista» en PRISA y con esa insistencia en confundir libertad de expresión con libertad de imaginación, tu credibilidad anda a la altura de las chanclas. No obstante, y porque soy incapaz de ignorar la palabra vejación cuando me sale al paso, me leí entero el literario relato de tu detención. Y veo que se les olvidó comentarlo en «El País», «El Mundo» y «Abc» cuando se hicieron eco del atropello que sufriste, pero en la asentada democracia española el derecho de los cancerberos (¿lo he dicho bien?) a «hurgar en las sayas», en los calzones y, ya no pedirte, sino obligarte a desnudarte está refrendado por jueces y tribunales. Prueba en alguna otra democracia, a ver qué tal.
Como sé que en Cuba estáis fatal de informaciones y de internet, aprovecho para comunicarte que Chávez resultó reelegido. No es por molestar. Bueno, sí.
Gloria Rekarte
9 de octubre de 2012

lunes, 8 de octubre de 2012

El Che de Javier Guerra

Otra exposición de homenaje al Guerrillero Heroico se inauguró hoy en el Memorial José Martí de La Habana. Su autor es Javier Guerra. Tomo las fotos de Ismael Francisco González para dejar constancia del hecho.

Turistas aristócratas, misioneros de Nuevas Tribus y médicos cubanos: tres visiones extranjeras.

yekuanas
yekuanas
waraos
warao
wayuu  
Seguimos festejando la victoria de Chávez en las elecciones del domingo pasado. Traigo otro fragmento de mi libro Venezuela rebelde (2006), esta vez sobre el mundo yekuana, en la selva amazónica venezolana. Mi encuentro con misioneros de las Nuevas Tribus ocurrió antes de que fuesen expulsados del país, algo que se narra en otro momento del libro.

Enrique Ubieta Gómez
Fotos del autor y de Alicia Flores
En La Esmeralda hay una bodega típica de pueblo, bien abastecida por cierto, a la que concurren compradores de varias comunidades cercanas. Todavía es época de lluvias, así que el Orinoco está crecido, y como cada año, toca suavemente el muro que protege las mercancías; eso significa que se ha tragado ya casi dos cuadras de pueblo. De las pocas casas abandonadas que están más abajo, puede verse solo la parte superior de sus paredes y techos. Para llegar al mostrador de la bodega hay que dar un rodeo grande y bordear la zona inundada. El doctor Ricardo me presenta a Levis Olivos, el vendedor, un criollo despierto que aterrizó aquí hace veinte años, y espera irse algún día, si acumula el capital suficiente. No es el dueño, sino el encargado del establecimiento. No simpatiza con Chávez, aunque se lleva bien con los cubanos. Tiene 37 años y es soltero. Bromista y hablador, se enorgullece de ser amigo de grandes personalidades. Las fotos que cuelga en la tienda no mienten: en una, aparece junto a George Bush padre, en la otra posa sonriente al lado de su “amigo” Gustavo Cisneros. “Es que trabajé en turismo”, me explica con satisfacción al ver mi asombro.
¿Específicamente dónde trabajaba?
La base de operaciones estaba en Puerto Ayacucho. Desde allí salían excursiones y expediciones hacia muchas zonas, zonas espectaculares, quizá con la misma belleza escénica que Culebra, la cuenca del Sipapo, que son los ríos Autana, Guayapo, Sipapo, Cuao, con unos paisajes espectaculares; zonas en donde han estado príncipes, reyes, gente de mucho dinero.
¿Usted acompañó a algún príncipe?
 He acompañado a muchas personalidades, he estado cerca de algunos condes, no de muchos, pero por lo menos de dos. En una oportunidad fui invitado por un señor de mucho dinero, un señor que quiere esta zona y que de repente es cuestionado porque tiene dinero, porque el tipo tiene capacidad como empresario y de alguna manera eso es como descargar la frustración de uno en la gente que tiene capacidad para triunfar, le cuelgan los calificativos que están ahorita de moda, porque tenemos una situación, una revolución, entre comillas, que no encaja…
¿Cómo se llama esa persona?
Gustavo Cisneros.  
¿Esas fotos son de esa época?
Esas fotos…, sí. Yo estuve trabajando en un campamento turístico donde venía mucha gente importante, venezolanos, americanos, europeos, que venían a la famosa pesca del pavón, es un pez muy exquisito.
Ahora, déjeme saber: por ejemplo, ahí veo a Bush padre, ¿donde se hospedaba él?, ¿dormía en un chinchorro?
No, aquí hay campamentos especiales que tienen ciertas comodidades, como habitaciones privadas, camas, la opción de carpas a orillas del río, aquí hay una serie de campamentos que cumplen más o menos con esas condiciones que requiere el turista, independientemente de que sea de alto nivel. En el campamento Yutajé que está situado en el municipio Manapiare, donde hay unos atractivos naturales espectaculares como por ejemplo, el salto gemelo más grande del mundo, que está allí, ¿entiendes?, el Salto Ángel es único, pero este es un salto gemelo muy particular, y ahí estuvo el presidente Bush, los señores Cisneros, el actor Michael Douglas, en una oportunidad estuve cerca de él. Han estado también príncipes, duques, gente de mucho dinero, el príncipe de Luxemburgo estuvo por ahí… mucha gente. He tenido la oportunidad de compartir con personas importantes, he estado con embajadores de Francia, personal diplomático de muchas embajadas, he estado cerca de Jimmy Carter, muy cerca de Gustavo Cisneros, de Goerge Bush, de mucha gente.
Y Cisneros ¿es buena persona?
Como persona, excepcional; un hombre con una capacidad…, el señor Gustavo Cisneros, un gran anfitrión…, tengo anécdotas espectaculares que si se miden en términos de condición humana, de respeto, de seriedad, son realmente dignas de poner en el sitio más alto.  
Cuénteme algunas
Mira, por ejemplo, mandar a bajar a un fotógrafo de un avión para que yo pudiera tomarme una foto con uno de sus invitados, con el señor George Bush padre, independientemente de toda su situación.
¿Era un invitado de Cisneros?
Era un invitado de Cisneros, como lo fue Jimmy Carter, como lo ha sido mucha gente que ha venido. Este es un sitio muy especial realmente.
¿Llegaban y se quedaban a dormir o venían por un día y se iban?
No, estaban instalados dos, tres días. A veces venían de su país de origen a Caracas, de Caracas venían al campamento Manaca, en aviones privados del señor Gustavo Cisneros.
¿Dónde aterrizaban?
En una pista nacional, no privada, en Santa Bárbara del Orinoco, y de ahí viajaban a Los Roques o a cualquier destino digamos que les gustase. Obviamente, con la logística que tenía esa organización y el alto digamos valor estratégico del personaje, obviamente las medidas de seguridad y las medidas digamos de atención, tendrían que ser impecables, como lo fueron. Yo por supuesto tengo muchas anécdotas, pero te puedo decir esa.

Mensaje de felicitación de Raúl a Hugo Chávez

La Habana, 7 de octubre de 2012

Compañero Hugo Rafael Chávez Frías
Presidente de la República Bolivariana de Venezuela

En nombre del Gobierno y el pueblo de Cuba, te felicito por este histórico triunfo, que demuestra la fortaleza de la Revolución Bolivariana y su incuestionable respaldo popular. Tu decisiva victoria asegura la continuidad de la lucha por la genuina integración de Nuestra América.
Te reitero nuestra solidaridad y apoyo inquebrantables.
Un fuerte abrazo,

Raúl Castro Ruz
Presidente de los Consejo
de Estado y de Ministros de la República de Cuba

domingo, 7 de octubre de 2012

Chávez y el Che

Enrique Ubieta Gómez
Salgo esta noche a la calle con un pulóver que dice @chavezcandanga. Acabo de llegar de provincia, pero quiero pasar por la Casa del ALBA, dejar que el entusiasmo me contagie en vivo. Hay banderas de Cuba y de Venezuela. Varias pantallas gigantes trasmiten en directo la señal del canal TeleSur. Las personas esperan ansiosas en cada salón o en los jardines de la mansión vedadiense. Aprovecho para recorrer la exposición que un numeroso grupo de artistas plásticos ha dedicado a la Revolución bolivariana; hay creadores consagrados, y otros más jóvenes. En Matanzas, Bárbara Vasallo y Rey Montalvo me habían contado que asistieron a su inauguración el pasado viernes. Rey se quedó con las ganas de cantar ante la presencia de otros buenos trovadores. Coincido con ellos: la pintura de Rancaño es espectacular, con la estrella de la boina arropada por el triángulo rojo de la bandera cubana, único espacio a color. Hay excelentes dibujos, como el de Fabelo –ese Che Cristo de la serie compuesta para el Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes de 1997, cuyos bocetos todos aparecieron por cortesía suya en la revista Contracorriente, que entonces yo dirigía– o el lírico de Fariñas o el de Tony Guerrero, que no pide permiso para entrar en una galería de arte y entregarnos a creyón un Che de Liborio, porque el poeta es él, o el de Dausell Valdés, un Che montaña, hecho de rocas macizas y de vegetación; hay propuestas más conceptuales, como el espejo que nos devuelve su rostro en lugar del nuestro, que nos hace a todos ser como él, y otros como el de Alicia Leal, personaje de un mundo imaginario, poético, pero no ficticio. En el jardín, frente a una de las pantallas, aguardan el resultado Roberto Chile, el curador de la muestra (y autor de una de las obras) y Juan Moreira, uno de los expositores. También está el escritor Pablo Armando Fernández, y otras personalidades de la cultura. Casi a las once de la noche, el parte preliminar: Chávez ha ganado otra vez con el 54 por ciento de los votos. Entre el barullo de alegría de cubanos y venezolanos, vuelvo al Che, de cuyo vil asesinato se cumple mañana un año más. Esta victoria es suya, como todas las que ganan los pueblos de su América. ¡Viva Chávez!, ¡viva el Che!

jueves, 4 de octubre de 2012

Caracas: el este y el oeste

La marea roja en el cierre de la campaña de Chávez para las elecciones de 2012
Como prometí, aquí les cuelgo otro fragmento de mi libro Venezuela rebelde (2006)
Enrique Ubieta Gómez
Caracas es una larga autopista que se extiende, zigzagueante, entre los cerros. Al subir la cuesta muere, pero entre la vida y la muerte hay cientos de miles de casitas que desafían todos los poderes, incluso el de la gravedad. Los cerros, enfundados de ladrillos rojos, definitivamente amarrados por el interminable hilo de la ciudad, son laberintos donde se refugia el hambre y la desesperanza. Abajo, los autos se mueven con lentitud y osadía, entre edificios de concreto, por autopistas sin aceras. Todo está cerca y todo está lejos. Desde la ventana del cuarto en el hotel Anauco Hilton, puede casi tocarse el cerro, ver sus villas miserables, el hormigueo de sus habitantes. En Caracas, no hay que mirar con el rabillo del ojo, como pedía Jean Paul Sartre en La Habana de 1959, sino de frente; pero hay que saber ver. El visitante despistado puede creer que vive la pesadilla cotidiana de otras capitales latinoamericanas, que aquí no pasa nada: allá los pobres, acá los ricos, aunque los primeros son muchos y los Mc Donalds, los Kentucky, las casitas del barrio alto, están demasiado cerca de los ranchos. En esta ciudad flaca y alta como una modelo, viven 3 254 758 habitantes. De ellos, 2 136 851 son los llamados excluidos. Los que no contaban en las estadísticas del reparto. Cuando el nuevo gobierno preguntó qué necesitaban, no dijeron médicos. Respondieron: alimentos para no enfermarnos, transporte para poder llevar a nuestros enfermos a los hospitales distantes. Ambos requerimientos mostraban la carencia crónica de servicios de salud.
Pero si el visitante se fija bien, hallará algunas señas extrañas. Los canales privados, que en cualquier rincón del planeta donde los ricos gobiernan defienden con discreción a su gobierno, aquí lo atacan y lo injurian con saña, las 24 horas del día. ¿Por qué tanto odio? Vale la sospecha. Durante mi primera visita a la ciudad en el año 2004, pude ver en la televisión un spot “didáctico”. Claro que no se filmó con fines docentes; pero los maestros de las escuelas podrían usarlo, digo yo. Un apartamento de clase media, un matrimonio joven, elegante, bien parecido. Ella se recuesta en el sofá frente al televisor. Suena el timbre de la puerta. Él dice: debe ser la pizza que ordenamos, yo voy mi amor. Abre. Del otro lado un trabajador de overol, bajito, regordete, sin afeitar. La pizza en la mano. Vaya, la representación clásica del obrero. El hombre entrega el encargo, empuja al señor y aprovecha su desconcierto para entrar en el hogar –para violar la paz del hogar–, y se sienta, qué horror, junto a la bella, a la frágil dama. Le arrebata el mando del televisor, y comienza a cambiar de canales según su antojo: no, esto no deben verlo, esto tampoco, esto sí. Entonces aparece la leyenda: esta es la ley mordaza que quiere aprobar el gobierno, dice, ahora el gobierno dirá lo que usted debe y no debe ver.
¿El obrero es el gobierno? Claro que no se llama así esa ley, y que su propósito no es limitar la libre información. ¿Alguien afirmó en las academias que ya no existe lucha de clases? Un amigo me contó otra anécdota: durante la campaña del plebiscito revocatorio, en un semáforo, un niño de la calle vendía banderines de adhesión, en una mano los que defendían el No (es decir, el sí a Chávez), en la otra, los que decían Sí. Cuando un carro lujoso se acercaba, el instinto lo hacía enarbolar y ofrecer el sí. Cuando aparecía un auto viejo y destartalado, mostraba el banderín del no. Recordé un filme chileno reciente, Machuca, en el que aparece una imagen similar: los niños pobres en el Chile de la Unidad Popular vendían banderas enemigas a los ricos. Sabían identificar instintivamente qué bandera compraría la persona que se acercaba. Nadie les había explicado qué era la lucha de clases.

Crear dos, tres, muchos Che...

"Crear dos, tres, muchos Che..." es el título de la exposición que verá la luz el 5 de octubre próximo a las 6:30 de la tarde en la Casa del ALBA Cultural y que aglutina a más de 40 creadores de reconocido prestigio en disímiles técnicas de las artes plásticas. Pinturas, dibujos, grabados y esculturas de pequeño formato, todas dedicadas al Guerrillero Heroico, conforman la exposición, que se mantendrá abierta hasta el 5 de diciembre como un homenaje al Comandante Che Guevara en el 45 aniversario de su paso a la inmortalidad.  
Casa del ALBA Cultural 
Viernes 5 de octubre, 6:30 p.m. 
Curaduría: Roberto Chile
Eduardo Abela, Karyna Alonso, Enrique Ávila, Iván Basso, Kamyl Bullaudy, Roberto Chile, Williams Cruz, Roberto Fabelo, José Luis Fariñas, Francis Fernández, Rubén Fernández, Reynier Ferrer, Ever Fonseca, Marlys Fuego, José Fuster, Ernesto García Peña Salvador González Javier Guerra Verónika Guerra Antonio Guerrero Maykel Herrera Dagoberto Jaquinet, Jesús Lara, Alicia Leal, Alexis Leyva (Kcho), Abel Massot Eduardo Méndez Navarro Juan Moreira Erick Olivera William Pérez Mabel Poblet Orlando Quintero Tesoro, Ángel Ramírez, Ernesto Rancaño, Arlés del Río, Eduardo Roca (Choco), Jorge Rodríguez Diez, Adrián Rumbaut, Jorge César Sáenz, Dausell Valdés, Emilio Valdés, Enrique Wong, Orlando Yanes.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Quijotes latinoamericanos

A partir de hoy publicaré algunos fragmentos de mi libro Venezuela rebelde (2006), como acto personal de compromiso histórico con el proceso bolivariano, en vísperas de las elecciones generales que tendrán lugar en ese país.

Enrique Ubieta Gómez
Nadie ha visto cabalgar a un llanero venezolano con una adarga al brazo, pero los famosos lanceros de Páez blandían como sables unas lanzas que sirvieron para abrir caminos en la América hispana. Tan grande fue la obra libertadora de Bolívar, de Sucre y de los venezolanos fundadores, que la Nación quedó exhausta, sin aliento, durante siglo y medio.
"Casi había un contraste trágico entre la ambición y grandeza de nuestra Historia –escribía Mariano Picón Salas–, cuando en el período de la Independencia los venezolanos ganando batallas, formando repúblicas y haciendo leyes se desparramaron por media América del Sur, y en lo que habíamos terminado siendo. Éramos un poco como Don Quijote después de su última y desventurada salida, y estábamos dispuestos a contar nuestro cuento nostálgico al bachiller, al cura y la sobrina."
De todos los mitos humanos, dos parecen marcar la simbología americana: tierra de utopías, tierra de Quijotes. Una enigmática frase había sellado la vida del Libertador: “Jesucristo, don Quijote de la Mancha y yo hemos sido los más insignes majaderos de este mundo”. Tres encarnaciones humanas de la lucha por la justicia y la libertad, tres nombres que saltan una y otra vez del texto a la vida y viceversa: Jesús, cuya existencia “histórica” es recogida en la Biblia, el mayor de los libros; el Quijote, que abandona doblemente el libro del que es originario –el personaje Alonso Quijano se transforma por sus muchas lecturas en Don Quijote, caballero andante; pero Don Quijote, adquiere vida propia fuera del libro escrito por Cervantes–, y finalmente Bolívar, inspirado en Jesucristo y en el Quijote, a punto de entrar en los libros de historia. Fe, poesía y voluntad, tres componentes de la historia que configuran la vida humana. Pero antes, el propio Napoleón –personaje nada quijotesco–, juega una doble función histórica: advierte los primeros atisbos de quijotismo en Miranda, el Precursor, e inspira el deseo de quijotesca gloria en Bolívar. Sobre el primer episodio escribe Augusto Mijares, el más importante biógrafo del Libertador: “Según la duquesa de Abrantes, el futuro emperador comentó ante ella: ‘Cené allí con hombres de la más grande importancia; y uno, entre otros, que desearía volver a ver: es un Don Quijote, con la diferencia que éste no está loco’. Y como la dueña de la casa insistiera en saber a quién se refería, añadió: ‘Es el general Miranda: este hombre lleva el fuego sagrado en el alma’”. ¿Qué significa ser un Quijote? Alguien a quien lo define el anhelo personal de conquistar la gloria que se funda en hacer el bien a los demás, a partir de una actividad heroica y justiciera, que no repara en sacrificios. Un Quijote no espera por soluciones legales, ni intenta reformar las instituciones: sale con la adarga al brazo a poner las cosas en su lugar. En este sentido, es la expresión máxima de la libertad y la justicia.
Mario Vargas Llosa ha querido desvirtuar el símbolo revolucionario, y para insinuar la militancia liberal, incluso neoliberal, del personaje cervantino (“El supuesto de esta afirmación –escribe el gran escritor y pésimo político– es que el fundamento de la libertad es la propiedad privada, y que el verdadero gozo solo es completo si, al gozar, una persona no ve recortada su capacidad de iniciativa, su libertad de pensar y de actuar”), y su aversión a cualquier forma de poder estatal, insiste en la desconfianza que el Quijote siente ante las instituciones de su tiempo. No advierte que esa misma desconfianza es la que inspira a los revolucionarios de hoy y los conduce a la toma del poder. Los reformistas confían en esas instituciones, creadas para mantener el status quo. Precisamente por ello, Don Quijote no es un reformista, es un revolucionario.

martes, 2 de octubre de 2012

Los deberes humanos

Carlos Rodríguez Almaguer
Mucho se ha hablado en los últimos veinte años –y se sigue hablando–, de los Derechos Humanos. Desde las más disímiles, y a veces inverosímiles, perspectivas se aborda el cacareado asunto. Todos divulgan, comentan, exigen, demandan… la obligación de respetarlos. Existe una Declaración Universal de los Derechos Humanos, invocada, divulgada, desconocida, pisoteada, vilipendiada, tergiversada, edulcorada… en dependencia de los intereses que la aborden, la demanden o la atropellen. Y se han escrito en el papel y lanzado a los aires millones de palabras en todos los idiomas, dando a conocer a los seres humanos cuáles son sus derechos desde el día en que nacen. ¡Y está bien esto último!
Lo que no está bien es que ocurra todo lo contrario con la otra cara, imprescindible para equilibrar esta moneda (porque la realidad ha demostrado que también sirve para comprar el consenso de la “opinión pública”). Nadie, o casi nadie, habla, ni en voz baja ni a gritos, ni en papeles ni en sonidos, de lo que en última instancia vendría a resolver el problema que tanto nos agobia: los Deberes Humanos.
No existe una Declaración Universal de los Deberes Humanos. A nadie se le ha ocurrido todavía poner en Ley esta verdad elemental y salvadora: que un ser humano al venir al mundo no solo tiene derechos que disfrutar, sino también deberes que cumplir. Por ejemplo, considero que uno de los deberes principales que todo ser humano está obligado a cumplir es el de tratar de ayudar al adelanto universal de todos sus congéneres sin distinciones, porque otra de las verdades elementales que saltan a la vista del más despistado de los mortales, es aquella que esgrimió José Martí en su incansable lucha contra los racismos: “Dos razas tiene el mundo: parecida a los insectos la una, la de los egoístas; resplandeciente, como si en sí llevara luz, la otra, la de los generosos.”
De manera que amén de lo útil que a cada individuo o colectividad le pueda resultar estudiar, conocer y defender los Derechos Humanos, considero igualmente útil, provechoso y hasta preventivo el que cada uno conozca y asuma sus Deberes para consigo mismo, para con el conjunto social donde vive y con la Humanidad toda.
Esperemos entonces que un día cualquiera de los próximos años podamos someter a la aprobación de todos los pueblos de la Tierra esa tan necesaria, salvadora y casi tardía Declaración Universal de los Deberes Humanos en la cual quede establecida, sin medias tintas, esta verdad inconmovible de José Martí: "Nadie tiene derecho de dormir tranquilo mientras haya un hombre, un solo hombres infeliz".

Otra carta sobre Observatorio Crítico

Ubieta:
Todavía están frescos los ecos de tu polémica con el OC. De hecho, su, al parecer, último acto es una simpática diatriba de Díaz Moreno contra Hernández Pérez, en la que lo acusa de extremista citando las críticas de Raúl a la burocracia cubana, que, dizque, tú, Hernández Pérez, otros muchos y yo mismo, seguramente, encarnamos. Coincidiendo casi punto por punto con Raúl y enfrentándolo con los argumentos críticos hacia OC, Díaz Moreno vuelve a hacer la proeza a la que ya nos vamos acostumbrando: elude otra vez, como todos los que han polemizado contigo, la cuestión central y, para mí, única de este debate. No responde, como antes hiciera Isbel y mucho antes otros del OC la pregunta sobre la actitud ante la contrarrevolución interna, a la que llaman suavemente “derecha”, financiada y alentada por el gobierno norteamericano y dirigida desde la Oficina de Intereses.
Como quiera que al interior del OC este tema está en discusión, no es ocioso volver a reclamarle al OC que se pronuncie con claridad sobre este único punto.
Una joyita de otra hechura que acaba de aparecer, motiva, sin embargo, estas líneas. Se trata del texto Digna intervención televisiva del director de la agrupación musical “Qva Libre”, publicado el 28 de septiembre en Havana Times por Yenisel Rodríguez Pérez, quien se identifica claramente con el OC: “Soy graduado en Estudios Socioculturales y me gusta la Antropología. Integro la Cátedra Haydee Santamaría y el Observatorio Crítico, proyectos autogestionados de pensamiento y acción crítica. Me inspira en mí accionar cotidiano que todo individuo y colectivo participe en el diseño de su realidad social. Promuevo el trabajo cooperativo y la autogestión solidaria. Pertenezco a una generación que debe reconstruir la cultura cívica en Cuba. Por eso escribo en este espacio”.
Cito al autor: “Carlos Díaz, director de la agrupación Qva Libre, rebasó exitosamente la petición del gobierno cubano de participar en un concierto vinculado a intereses propagandísticos de la burocracia autoritaria.  Con gran sutileza sorteó las encrucijadas del hablar “en vivo” para aclarar su distancia con la política oficial”
El resto del texto va por el mismo camino. No queda claro de qué trataba el asunto, de qué concierto se habla, ni quién le pidió algo al músico, ni qué fue lo que le pidieron, si es que le pidieron algo. Sin ningún dato que no sea el nombre del artista y el de la agrupación, se construye una acusación antigubernamental, con basamento democrático, porque va contra lo autoritario, contra lo burocrático, contra lo propagandístico.  En fin, un panfleto, una carga de diatribas sin destinatario ni argumentos. ¿No es esta retórica la que critica el OC?
Usemos los pocos datos disponibles y la misma lógica: resulta obvio que el “gobierno” invitó a Qva Libre a cantar en público. Por algo será. Ese mismo “gobierno” lo puso frente a la televisión y esta entrevistó al director del grupo. Por algo será. El director del grupo dijo lo que quiso decir a esa televisión del “gobierno”: excelente. Qva Libre se sigue presentando con éxito, no le ha sucedido nada.
Por demás, la ofensa a muchos artistas cubanos, que no es gratuita, es ingrediente fundamental de la diatriba: “Es fácil diferenciar a estos artistas de aquellos que se prostituyen voluntariamente con los intereses gubernamentales. Los más carecen de popularidad y talento, por lo que ven en dicho acercamiento un modo de favorecer su carrera artística” Obvio, por alguna razón, hay que dejar claro que los demás son peores.
Y lo mejor es el final, loa a la doble moral, coincidente con el discurso de la mencionada “derecha”:
“Felicidades Carlitos por sumar a tus logros artísticos, añorados desde que éramos compañeros de estudio, la virtud cívica de no traicionar tus preceptos personales. Ojalá puedas sortear por largo tiempo ese camino minado que implica hacerse popular hoy en Cuba.  Rehusar el riesgo de comprometer tu imagen política futura buscando asegurar intereses artísticos y económicos en el presente.
Un presente destinado a perecer”
Por supuesto, para nada se vislumbra el futuro, para beneplácito de la “derecha”.
Podría terminar con esta conclusión, pero la curiosidad es muy fuerte: ¿a qué concierto se refiere el panfleto?
No fue difícil, gracias a los medios y a la memoria colectiva dar con alguna respuesta: se trata, con toda probabilidad, del concierto en homenaje a Ramón Labañino, Fernando González, René González, Antonio Guerrero y Gerardo Hernández, el 12 de septiembre, en la escalinata de la universidad. Es el día en que los cinco fueron presos, hace catorce años. Ahí estuvo Qva Libre y hubo televisión. Estuvieron también Arnaldo y su Talismán, David Blanco, Raúl Torres, Adrián Berazaín, Tony Ávila y Yoyo Ibarra. Por lo que se recuerda, varios de ellos hablaron a la televisión y durante el concierto y todos dijeron lo que entendieron. No hubo nada panfletario ni que pareciera  oportunista. Había mucho público, mucha energía y mucho desenfado. La prensa extranjera silenció el concierto. Por algo será.
Entonces, le hago una sola pregunta al OC, aunque tienen hace rato otra respuesta pendiente: ¿Es legítimo que el “gobierno cubano” convoque a un concierto por los cinco, concebido para jóvenes y de acuerdo con las preferencias de estos?  Ojalá no me respondan con un extenso análisis de coyuntura, como hacen con la pregunta hace rato pendiente para bordearla con escasa maestría. En definitiva, yo estoy de acuerdo con ellos en muchas cosas. Espero que no se tomen el trabajo de convencerme de descalificar al gobierno cubano. Es inútil, o por lo menos lo será en tanto no contesten alto y claro la pregunta hace tiempo pendiente.
Santos Pérez
La Habana, 2 de octubre de 2012.
Fotos del concierto por los Cinco: Ismael Francisco y Ladyrene Pérez

lunes, 1 de octubre de 2012

Eternamente Che. Exposición fotográfica colectiva

Qué se juega en las elecciones de Venezuela

Manuel E. Yepe
Un documento publicado en septiembre de 2012 por la oficina de prensa del Consejo de Relaciones Externas de Estados Unidos, identificado como Contingency Planning Memorandum No. 16, con la firma del profesor Patrick D. Duddy, de la Universidad de Duke, revela las opciones que maneja Washington acerca de las próximas elecciones presidenciales en Venezuela:
“Si Chávez resulta relecto en un proceso aceptablemente libre y justo, Estados Unidos debe tratar de restablecer las relaciones bilaterales con vistas a una eventual renovación de la comunicación a alto nivel en áreas de mutuo interés. Si la elección pareciera fraudulenta, o los resultados legítimos fueran anulados, Estados Unidos debe promover una presión para restaurar la democracia y suspender las relaciones de negocios, como es habitual, hasta que un gobierno legítimo sea restaurado”. A la luz de la evidencia que deriva de las muchas encuestas que pronostican un amplio triunfo de Chávez y de testimonios como el del expresidente James Carter, que se mostró admirado con la transparencia que imperará en esos sufragios al constatar sobre al terreno la base material dispuesta para controlar la eficiencia del acto comicial, todo indica que Washington prepara algún tipo de gran manipulación en relación con este evento electoral y un guión mentiroso para justificar una agresión contra Venezuela.
El gobierno de Hugo Chávez ha significado, para la mayoría de los venezolanos, la recuperación de la dignidad nacional. Un pueblo postrado por la desesperanza y la indolencia con un sistema social diseñado para proteger a los opulentos y reprimir a los humildes, lo acogió como su salvador y guía hacia la construcción de un país de bienestar para todos. Chávez demostró a ese pueblo que Bolívar enseñara a andar el valor de la unidad y la solidaridad como herramientas para lograr, contando con la riqueza de un país privilegiado por la naturaleza, que Venezuela ocupe el sitial que le corresponde en la comunidad mundial de naciones; un lugar al que debe acceder sin altanería ni desprecio por los países menos privilegiados, por el contrario, como paladín de la solidaridad.
Grandes han sido también los logros económicos del gobierno bolivariano desde su llegada al poder. Al recuperar la riqueza petrolera nacional y consolidar la soberanía energética del país, Venezuela se ha confirmado como gran potencia petrolera y energética mundial con reservas probadas que ubican al país entre las principales del mundo. La Ley de Hidrocarburos de 2006, la recuperación en 2007 del control sobre todas las operaciones de la Faja Petrolífera del Río Orinoco -el reservorio de hidrocarburos más grande del planeta- y las medidas de justicia fiscal dictadas por Chávez han significado ingentes ingresos que ahora se revierten para el pueblo. Más allá de los números y la economía, lo que más se admira en Chávez es la consecuencia que ha demostrado su gobierno para mantener su vocación de inclusión y pluralidad pese a las acciones hostiles con que responde el imperio a cada medida revolucionaria de beneficio popular o de solidaridad latinoamericana que afecta su hegemonía o a los intereses de los remanentes de la oligarquía que son sus aliados incondicionales. Venezuela tiene hoy los más bajos registros de desempleo, pobreza general, pobreza extrema, mortalidad infantil y mortalidad materna en toda su historia.
Cuando se piensa que tantos logros económicos y sociales se han estado logrando en medio de constantes amenazas, presiones políticas, chantajes y campañas mediáticas difamatorias, crece la admiración por el talento político de Chávez y la determinación revolucionaria del pueblo venezolano. Y si además se toma en cuenta que el líder bolivariano ha protagonizado en el campo de las relaciones internacionales hechos trascendentales que han aportado a su nación un gran prestigio, se comprende porqué Chávez representa la recuperación la identidad para Venezuela y el papel bolivariano que a ella le corresponde en este continente.
El candidato de la oligarquía y el imperialismo que enfrentará a Chávez formuló recientemente promesas de mantener las misiones sociales como recurso desesperado por lograr algún voto popular. ¿Qué modelo alternativo al neoliberalismo será el que él propugna? Porque en todo el mundo –desarrollado y subdesarrollado- el capitalismo lo primero que hace cuando hay crisis es precisamente cortar los gastos
públicos para fines sociales. Se percibe que los pueblos latinoamericanos y caribeños confían plenamente en el pueblo venezolano y su capacidad de no dejarse robar el futuro propio y del continente, así como comprender lo que representa Hugo Chávez para la causa de la democracia, el socialismo y el bienestar de los pueblos en todo el mundo. Y que así lo demostrarán el 7 de octubre los venezolanos y las venezolanas.
Septiembre de 2012