lunes, 22 de octubre de 2012

Reabierta la Biblioteca Nacional de Cuba, José Martí

E. U. G.
Hoy fue reabierta al público la Biblioteca Nacional José Martí. Su actual director, el doctor Eduardo Torres Cuevas explicó de forma pormenorizada la labor de reordenamiento de los libros, revistas, periódicos, mapas y fotografías que atesora la institución, una obra acumulativa de generaciones de intelectuales cubanos. Puestos los anaqueles uno tras otro, dijo, se extenderían por más de 90 kilómetros, aproximadamente la distancia que separa a las ciudades de La Habana y Matanzas. Se hicieron trabajos constructivos y de restauración, y se sustituyeron viejos muebles y equipos, como los monta libros recién estrenados, gracias al financiamiento obtenido de las Bibliotecas Nacionales de España y Francia. Otra vez recorrí con nostalgia sus salas. Recordé al doctor Julio Le Riverend, amigo de mis padres y testigo de su boda, en el lejano 1955, quien fuera director de la institución por muchos años. Cuando apenas acababa de graduarme de la Universidad –regresaba yo del extranjero, donde estudié–, en 1983, lo visité en su despacho de la Biblioteca. A la doctora Marta Terry, otra de sus conductoras, presente en la ceremonia. Durante una década, entre 1997 y 2007, varios amigos nos reuníamos al atardecer en la oficina del entonces director, mi amigo el doctor Eliades Acosta Matos, para conversar sobre lo humano y lo divino, para hablar con pasión de la Revolución que defendíamos con la palabra y la acción. Una de las trabajadoras de la institución, Alicia Flores Ramos, fue mi esposa. También ella participó en el reordenamiento de sus fondos. Catedral de la cultura, calificó Torres Cuevas a la institución que reabría sus puertas. Las insignes bibliotecarias Aracelis García Carranza y Noemia Ramos, recibieron el Diploma de Oro de la Biblioteca Nacional, por sus cinco décadas de servicios. Los dejo con algunas fotos de la "nueva" Biblioteca, gentilmente cedidas por Yuliat Danay Acosta.
364 colibríes construyen la silueta de José Martí en el mural de Rancaño situado en la escalera central de la Biblioteca
De izq. a der., José Ramón Fernández, asesor del Presidente, Miguel Díaz Canel, vicepresidente del Consejo de Ministros y miembro del Buró Político del Partido, el doctor Torres Cuevas, Bernal, ministro de cultura, Miguel Barnet, presidente de la UNEAC y miembro del Comité Central del Partido, y Abel Prieto, asesor del Presidente.
Doctor Eduardo Torres Cuevas, director de la Biblioteca Nacional
El Embajador de Venezuela en Cuba obsequia un cuadro con el verdadero rostro del Liberatdor a la Biblioteca
El recién nombrado presidente del Instituto de Historia de Cuba
Exposición de libros raros y valiosos del fondo de la Biblioteca
Muestra de pintura contemporánea en el salón de exposiciones

Fidel Castro y los heraldos de la muerte

Carlos Rodríguez Almaguer
El 26 de julio de 1953 ocurrieron en el Oriente cubano los acontecimientos que dieron inicio a la última etapa de la lucha armada por la independencia definitiva de la Isla. Los asaltos a los cuarteles Moncada, en Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo, mostraban la decisión de los cubanos de combatir con las armas en la mano la tiranía criminal y oprobiosa que, respaldada por el imperio del Norte, había asaltado el poder el 10 de marzo de 1952. Estas acciones, como es conocido, habían sido organizadas por un joven abogado: Fidel Castro.
Una de las noticias que con más énfasis se trasmitió por aquellos días fue, sin duda, la de la “muerte de Fidel Castro”. Se iniciaba así una de las más largas cadenas de desaires que ser humano alguno le haya hecho a los Heraldos de la Muerte.
Luego vinieron los peligros del presidio, el desembarco del Granma con sus consabidas “noticias de última hora”, la Sierra Maestra y los repetidos “Partes militares” que informaban una y otra vez la “muerte del Doctor Fidel Castro”, hasta que, como en la conocida fábula del Pastorcillo y el Lobo, el pueblo comenzó a dudar siempre, al punto que de haber muerto de verdad por aquellos días, el imaginario colectivo habría hecho imposible esta noticia sin importar las pruebas que se presentaran, y Fidel viviría eternamente en las montañas orientales como una suerte de Mackandal carpenteriano.
Algo parecido sucedería luego del triunfo revolucionario del 1 de enero de 1959, primero con Camilo Cienfuegos y después con el Che Guevara, nadie creyó jamás en la noticia hasta que lo dijo Fidel, porque el pueblo sabe —y los pueblos saben— que Fidel no miente. 
Los que nacimos y crecimos en Cuba en los últimos 50 años, hemos sido testigos de los numerosos anuncios de este tipo realizados por los medios enemigos de desinformación, y nos hemos reído de sus posteriores ridiculizaciones. Pero en esta historia no solo han quedado desairados los Heraldos, sino también, y sobre todo, los que han querido arrogarse el papel de Ángeles Exterminadores, convirtiéndose ellos mismos en los portadores de la Muerte. Más de 600 atentados de diversos tipos, que demuestran los monstruos que puede engendrar el odio, han sido descubiertos y neutralizados por los órganos de inteligencia cubanos. Es la bochornosa historia de una aterradora cacería humana que habría atemorizado al común de los mortales. Pero a veces olvidamos que Fidel es Fidel y no un mortal común. Ha querido vivir entre nosotros como uno más, y acaso, desde su humildad sin límites, lo hubiera logrado, a no ser porque sus enemigos se han empeñado en demostrarnos lo contrario.
La frustración y la impotencia acaso los han ido obligando a dejar en manos de la naturaleza su muerte biológica, pero otra vez las reiteradas y jugosas recompensas por “matar” a Fidel han podido más que la resignación. Ahora ha sido un medicucho desconocido el que ha querido servir de nuevo Heraldo, venido a menos luego de hacer el ridículo al verse destrozadas sus “profecías” por la indomable voluntad del presidente Hugo Chávez.
Hoy el propio Fidel ha respondido en un artículo no exento de ironías, desde el título mismo, para con los improvisados Heraldos de la Muerte.
A ellos, más allá del desprecio que provoca su morbo, habremos de agradecer acaso el volver a verlo, leer otra vez sus textos, saberlo “entero” como siempre, y también porqué no, el recordarnos que Fidel como criatura biológica un día cualquiera de los próximos años dejará de respirar, entonces aparecerá una Nota Oficial del Gobierno Revolucionario de Cuba comunicándonos el triste suceso, pero nadie nos obligará a creer jamás que él ha muerto porque los hombres como Fidel no mueren. Martianos como somos, repetiremos que “la muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida”, y nadie desde Martí hasta acá, ha cumplido entre nosotros esa obra como él. Aún habrá otros que recuerden la sentencia del poeta de que el hombre no muere cuando deja de existir sino cuando deja de amar, y Fidel no dejará de amar nunca porque, aún más allá de su existencia física, siempre habrá muchos que, inspirados en sus enseñanzas y su ejemplo, amaremos por él.  

El Che nos invita a pensar

Aunque han pasado unos días, también quiero compartir este excelente artículo de Graziella Pogolotti sobre el Che. Creo que hoy es más necesario que nunca.

Sobre el cambio de mentalidad

Interesante y útil artículo crítico de Esteban Morales sobre el cambio de mentalidad en Cuba. Estoy de acuerdo con la mayoría de sus enunciados. Lo recomiendo.

Fidel Castro está agonizando

Fidel Castro Ruz
Bastó un mensaje a los graduados del primer curso del Instituto de Ciencias Médicas “Victoria de Girón”, para que el gallinero de propaganda imperialista se alborotara y las agencias informativas se lanzaran voraces tras la mentira. No solo eso, sino que en sus despachos cablegráficos le añadieron al paciente las más insólitas estupideces.
El periódico ABC de España, publicó que un médico venezolano que radica no se sabe donde, reveló que Castro había sufrido una embolia masiva en la arteria cerebral derecha, “puedo decir que no vamos a volverlo a ver públicamente”. El presunto médico, que si lo es abandonaría primero a sus propios compatriotas, calificó el estado de salud de Castro como “muy cercano al estado neurovegetal”.
Aunque muchas personas en el mundo son engañadas por los órganos de información, casi todos en manos de los privilegiados y ricos, que publican estas estupideces, los pueblos creen cada vez menos en ellas. A nadie le gusta que lo engañen; hasta el más incorregible mentiroso, espera que le digan la verdad. Todo el mundo creyó, en abril de 1961, las noticias publicadas por las agencias cablegráficas acerca de que los invasores mercenarios de Girón o Bahía de Cochinos, como se le quiera llamar, estaban llegando a La Habana, cuando en realidad algunos de ellos trataban infructuosamente de llegar en botes a las naves de guerra yankis que los escoltaban.
Los pueblos aprenden y la resistencia crece frente a las crisis del capitalismo que se repiten cada vez con mayor frecuencia; ninguna mentira, represión o nuevas armas, podrán impedir el derrumbe de un sistema de producción crecientemente desigual e injusto.
Hace pocos días, muy próximo al 50 aniversario de la “Crisis de Octubre”, las agencias señalaron a tres culpables: Kennedy, recién llegado a la jefatura del imperio, Jruschov y Castro. Cuba nada tuvo que ver con el arma nuclear, ni con la matanza innecesaria de Hiroshima y Nagasaki perpetrada por el presidente de Estados Unidos Harry S. Truman, estableciendo la tiranía de las armas nucleares. Cuba defendía su derecho a la independencia y a la justicia social.
Cuando aceptamos la ayuda soviética en armas, petróleo, alimentos y otros recursos, fue para defendernos de los planes yankis de invadir nuestra Patria, sometida a una sucia y sangrienta guerra que ese país capitalista nos impuso desde los primeros meses, y costó miles de vidas y mutilados cubanos.
Cuando Jruschov nos propuso instalar proyectiles de alcance medio similares a los que Estados Unidos tenía en Turquía —más cerca todavía de la URSS que Cuba de Estados Unidos—, como una necesidad solidaria, Cuba no vaciló en acceder a tal riesgo. Nuestra conducta fue éticamente intachable. Nunca pediremos excusa a nadie por lo que hicimos. Lo cierto es que ha transcurrido medio siglo, y aun estamos aquí con la frente en alto.
Me gusta escribir y escribo; me gusta estudiar y estudio. Hay muchas tareas en el área de los conocimientos. Nunca las ciencias, por ejemplo, avanzaron a tan asombrosa velocidad.
Dejé de publicar Reflexiones porque ciertamente no es mi papel ocupar las páginas de nuestra prensa, consagrada a otras tareas que requiere el país.
¡Aves de mal agüero! No recuerdo siquiera qué es un dolor de cabeza. Como constancia de cuan mentirosos son, les obsequio las fotos que acompañan este artículo.

sábado, 20 de octubre de 2012

¿Quiénes son los Protectores de la Fe?

Enrique Ubieta Gómez

Es un título espurio, que nadie puede pretender para sí. Por lo general, según la historia cuenta, los autodenominados protectores de una Fe, surgen cuando otra intenta imponerse o se ha impuesto. Es decir, donde hay Protectores, hay Impositores de (otra) Fe. Los “herejes” no carecen de fe, traen la suya, que a veces se esconde en la Nada. Los reformistas evangélicos, por ejemplo, podían ser y a veces eran más fundamentalistas que los católicos y que los musulmanes. Este detalle no puede obviarse. El apelativo se ha empleado en debates recientes de la web para designar a los burócratas que reducen “la fe” revolucionaria a una Doctrina, a un Dogma, y que suelen ser, sin embargo, los que más rápidamente cambian de opinión, si el “mando superior” lo orienta o quienes pierden de repente la convicción y desertan, si los acontecimientos los rebasan. Los hay, sin dudas. Los “puros” de la teoría, tanto en Venezuela como en Cuba, podrían derrocar la Revolución, si esta no parece ser lo “suficientemente” doctrinaria. Los “puros” de la acción en cambio podrían conducirla a su disolución, a su lenta entrega, por apatía teórica, si los dejamos. Están en los extremos, es cierto, pero no de la tensa cuerda vital, sino del conocimiento manualesco; de la vida solo necesitan saber la dirección del viento –para adaptarse o para oponerse a él– que se percibe en el movimiento de las hojas. Ignoran la existencia de raíces, por eso no son radicales. Pero el apelativo es utilizado también por los Impositores de la Nueva Fe para estigmatizar a los que defienden la Revolución. Para coartar, en nombre de la libertad de expresión, el debate revolucionario.
Me gusta poner este ejemplo: un dibujo humorístico aparecido en la prensa contrarrevolucionaria de Venezuela hace algunos años, presentaba en cuatro cuadros al mismo personaje, siempre tendido bocabajo: en el primero, titulado Fe en Dios, el hombre rezaba con las manos extendidas, según las reglas musulmanas; en el segundo, titulado Fe en Marx, de barbas y vestido de uniforme verde olivo, apuntaba con su rifle; en el tercero, titulado Fe en Freud, sobre un diván, hablaba con su psiquiatra; y en el cuarto, titulado Fe en uno mismo, sobre la arena de la playa, compartía un daiquirí con una linda muchacha en bikini. El dibujo de la venezolana Rayma contenía varios niveles de manipulación: primero, el marxismo no es una fe sino una ciencia, y es sobre todo un compromiso –no con “la teoría”, sino con los pobres–, aunque ¡ojo!, sí es cierto que requiere de fe en los seres humanos, en la posibilidad de que puede construirse un mundo otro; segundo, la tesis de que uno no debe confiar su suerte a los demás, a un psiquiatra o a un Dios (claro, la cosa no es contra el Vaticano, ¡válgame Dios!, sino contra la Meca), sino a uno mismo, es inobjetable; pero esa suerte se confina al goce material individualista: al ocúpese de usted mismo, al olvido de que compartimos un planeta; tercero, tener confianza en uno mismo debiera significar lo contrario: que es posible transformar el mundo. El dibujo sintetiza (y manipula) los polos de la guerra de ideas, de valores: por una parte, la destrucción de toda fe, en especial de aquella que se sustenta en ideales colectivos –la fe en Marx aparece en uno de los cuadros, como si se tratase de una fe irracional o de un endiosamiento de la persona que fue, y se apoya en la desinformación y el descreimiento político de los noventa–, y su conversión en cinismo (que es fe en la nada); por la otra, el estímulo a toda conducta cínica, al individualismo más feroz, despojado de barreras morales.
¿El marxismo es una Doctrina de Fe?, ¿la lucha de clases, por ejemplo, es un Dogma?, ¿definir posiciones ante el capitalismo y el socialismo, es una actitud dogmática? No somos revolucionarios porque seamos marxistas; somos marxistas porque somos revolucionarios. La condición primaria no es teórica, es práctica: queremos transformar la sociedad  porque es injusta, y es transformable. El marxismo es un instrumento para la liberación humana, pero somos revolucionarios solo en tanto peleamos por ella. He conocido a insignes académicos marxistas que nunca han militado, que nunca han abandonado el aula. No son revolucionarios. Un burócrata de la teoría que olvida el significado práctico de su condición revolucionaria, está muy cerca de un activista que desconoce la importancia de la teoría. Fidel insistía en los primeros años de la Revolución: no pedimos que crean, pedimos que lean. El capitalismo cultiva sus dogmas y exige fe en ellos, no confía en el pueblo, prefiere el analfabetismo funcional; una Revolución auténtica por el contrario exige el conocimiento, y la fe en las personas, en el pueblo. Alfabetiza y democratiza la enseñanza de forma obsesiva.
A veces tengo la impresión de que el fantasma de los viejos errores ha secuestrado la discusión sobre los contenidos que se socializan. Hoy puede suceder que un director de cine o de teatro, o un escritor, reconozcan públicamente el sentido ideológico o político de su obra, mientras que el crítico lo ignore o lo esconda en sus comentarios para los medios nacionales. Algunos creen o difunden la creencia de que expresar disconformidad con el contenido ideológico o político de una obra de arte es censurarla, que el derecho de creación se viola si se discute el contenido que se ha propuesto. Lo que se hace público, debe públicamente discutirse. Hoy más que nunca hay que discutir, desde posiciones revolucionarias, todos los contenidos, aparezcan en noticias, telenovelas, textos de pensamiento u obras de arte. Un periodista tan avezado como Rasvberg aprovecha un lamentable y punible incidente para lanzar el estigma. Aprovecha digo, porque lo estira hacia otras costas, y lo mezcla con tendencias y sucesos ajenos y a veces opuestos al que daba razón a su texto. No pueden permitirse acusaciones sin fundamento –de ambos lados del "canal" se producen–; la verdad siempre es revolucionaria. Pero no pueden acallarse las acusaciones fundamentadas. ¿O es que Rasvberg no sabe que la guerra de ideas en Cuba es política (pretende la toma del poder político), y tiene gruesos y muy visibles hilos conductores en el exterior? 
Los Impositores de la Nueva Fe –la del capitalismo, tenga el apellido que tenga–, pretenden desorientar al lector u oyente acusando a los revolucionarios de Protectores de la Fe. No defienden la crítica revolucionaria que tanto necesitamos, apuestan a su posible contaminación con la crítica contrarrevolucionaria. Pretenden indiferenciarlas, amputarles el apellido, dejarnos sin referente. El socialismo no es una fe; es a la vez el lugar y el camino hacia un lugar más justo, más humano; es el barco que busca, a medio construir, y también lo que el barco busca; las herramientas de navegación son todo lo científicas que la época permite, pero se necesita de fe. En la dedicatoria al Ismaelillo, José Martí le dice a su hijo: “Tengo fe en el mejoramiento humano, en la vida futura, en la utilidad de la virtud, y en ti”. José Martí era un revolucionario. Desconfiemos de los Protectores –en su sentido exacto, no revolucionario– y de los nuevos Impositores, de los supuestos cultivadores de la Nada, que llaman inquisidores a los que defienden la justicia y la esperanza.

jueves, 18 de octubre de 2012

España encabeza el fracaso escolar en Europa, y aunque El País no lo diga, Cuba el éxito en América, según la UNESCO

El País, de la trasnacional PRISA, reseña con preocupación el estado de la educación en España y habla de América Latina, a propósito del más reciente informe de la UNESCO, pero "se olvida" de que existe Cuba. Como dice el bolero "se me olvidó que te olvidé, a mí que nada se me olvida". A continuación el texto del periódico español y más abajo, la parte correspondiente a Cuba del mismo informe reseñado, pero de Cubadebate. ¿Saben los españoles que asesores cubanos implementan el método "Yo sí puedo" en Sevilla, para enseñar a leer y escribir a adultos analfabetos de esa ciudad? Por cierto, desde que apareció el informe, Yoani se ha pasado el día enviando tuits de inconformidad con la UNESCO.
El País, España
España es el primer país de Europa en términos de fracaso escolar y de mala inserción laboral de sus jóvenes, según los datos recogidos por la Unesco en la edición 2012 del estudio anual Educación para Todos (EPT), publicado hoy. Uno de cada tres jóvenes españoles de entre 15 y 24 años dejaron sus estudios antes de acabar la secundaria, frente a la media europea, que habla de uno de cada cinco. El estudio recoge el progreso de los objetivos educativos fijados en Dakar en 2010 y cuya fecha tope de cumplimiento es 2015.
Para los responsables del informe, las cifras de abandono escolar en España son "preocupantes" habida cuenta de que se trata de un país "duramente golpeado" por la crisis y donde el paro juvenil superó el 50 % en marzo de este año. La falta de competencias profesionales de los jóvenes europeos "les aboca a desaprovechar su potencial, les hace perder oportunidades de empleo y les impide ayudar a sus respectivos países a volver a la prosperidad", señala el estudio, donde se asevera que, en tiempos de crisis, dotarles de herramientas es "más esencial que nunca".
Los autores del informe constataron que entre 2007 y 2009, las tasas de paro entre los jóvenes europeos que no habían completado sus estudios aumentaron ampliamente, a excepción de Alemania, aunque España fue sin duda "la más afectada" del continente. El estudio recupera además la expresión ninis (ni tienen trabajo ni lo buscan), al señalar que "al menos un cuarto de los jóvenes españoles que dejaron sus estudios al acabar el primer ciclo de enseñanza secundaria y un quinto de los que los abandonaron después del bachillerato tampoco buscan empleo".
"Crear puestos de trabajo por si solo no va a ayudarnos a salir de la crisis", indica el informe, porque "Europa debe formar a jóvenes con competencias profesionales adecuadas, con experiencia previa y con capacidad de adaptación a las nuevas tecnologías". Por ello, desde el organismo se insiste en fomentar las prácticas y pasantías, y en mejorar la formación profesional como se ha hecho "con gran éxito" en Alemania, a fin de preparar a los jóvenes para el mundo laboral. El esfuerzo merece la pena, según los cálculos de la institución, que estima que cada dólar invertido en educación y en competencias supone un retorno de 10 dólares para la economía del país.
Países en desarrollo
En cuanto a los países en desarrollo, unos 200 millones de jóvenes de entre 15 y 24 años "ni siquiera" acaban sus estudios primarios, alerta la Unesco. El organismo destaca la "apremiante necesidad" de invertir más en educación para dotar a estos jóvenes de competencias que les permitan acceder a un empleo digno porque más de un 25 % de ellos "acaban aceptando puestos cuyos salarios los mantienen en el umbral de la pobreza" (1,25 dólares al día).
El informe revela además que "el ritmo de la ayuda internacional al sector educativo se está desacelerando" y de hecho, en 2011 los fondos se redujeron por primera vez. Aunque entre 1999 y 2010 el número de niños no escolarizados en el mundo descendió de 108 millones a 61, en los dos últimos años esa cifra "se ha estancado", y en regiones como África ha vuelto a aumentar, lamentó la directora del informe, Pauline Rose.
Además, el informe destaca la urgencia de distribuir de una forma más adecuada la ayuda internacional a la educación que, en muchos casos, o bien se dedica a escolarizar a estudiantes extranjeros en los Estados desarrollados o bien se dirige a los llamados BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) y no a los países más necesitados. Los 3.100 millones de dólares asignados actualmente a la educación superior de los países pobres podrían gastarse "con mejor provecho" si se dedicaran a paliar el déficit de competencias de la juventud necesitada en sus países de origen. Por ejemplo, con el dinero que se dedica a costear universidad de un estudiante nepalí en Europa, se podría "dar acceso a 229 jóvenes compatriotas suyos a la enseñanza secundaria en Nepal".
En este sentido, el informe hace hincapié en la meta de que todos los jóvenes puedan acabar el primer ciclo de enseñanza secundaria, ya que "es allí donde se adquieren las competencias fundamentales para encontrar un empleo apropiado", y para ello destacaron que "tanto los gobiernos como los patrocinadores y el sector privado deben participar en este esfuerzo financiero".
Latinoamérica
El panorama no es mucho mejor en América Latina. Pocos países de la región están "en el buen camino" para cumplir con los objetivos establecidos en 2000 para 2015. El estudio revela que, a pesar de los "importantes progresos" en la escolarización infantil en la región y especialmente en países como Guatemala, uno de cada doce jóvenes tan siquiera ha terminado sus estudios primarios en América Latina y en el Caribe.
En una región donde casi el 50 % de la población tiene menos de 25 años, ocho millones de jóvenes necesitan "vías alternativas" a fin de adquirir las competencias que les permitan encontrar un empleo digno, según el estudio, que este año se centra precisamente en la relación entre educación y acceso al trabajo. La Unesco considera que, frente a la situación de hace cuatro años, cuando América Latina y el Caribe sí estaban bien posicionados, en la actualidad muchos países de la zona se encuentran de nuevo "muy rezagados".
Hoy en día casi 2,7 millones de niños de la región se encuentran excluidos de la enseñanza primaria, según este informe, lo cual se traduce en que en países como Nicaragua "solo el 46 % de los niños de ese grupo de edad logrará alcanzar el nivel de aprendizaje más elemental".

CUBA ENTRE LOS PAÍSES QUE MÁS INVIERTEN EN LA EDUCACIÓN, SEGÚN LA UNESCO
Cubadebate
Cuba se coloca en el lugar 16 de una lista elaborada por la UNESCO, en la cual se evalúa la inversión en educación a nivel global y el índice de desarrollo de ese sector. El archipiélago antillano se ubica por encima de Estados Unidos, quien ocupa el lugar 25.Herman van Hooff, director de la oficina de Educación de la UNESCO para Latinoamérica y el Caribe, destacó al presentar su Informe de Seguimiento de la Educación para Todos que Cuba encabeza a la región en ese tema. De acuerdo con el documento citado por Prensa Latina, secundan a Cuba en la región Aruba, en el puesto 40, y Argentina en el 43, en tanto, Venezuela y Bolivia -países que reciben colaboració cubana en el sector educacional- se ubican en los puestos 58 y 74, respectivamente.
LEER TEXTO COMPLETO DE CUBADEBATE

miércoles, 17 de octubre de 2012

Supresión en Cuba de permiso de salida dejará en evidencia que el problema para viajar no era el Gobierno cubano

Una mujer cubana busca la aprobación de su visa en la Embajada de España en La Habana  
José Manzaneda, coordinador de Cubainformación
La reciente medida del Gobierno cubano de suprimir el permiso de salida para viajar al exterior de la Isla es, sin duda, algo que era deseado por la mayoría de la población cubana (1). Y un paso positivo que eliminará obstáculos administrativos y agilizará el tiempo de tramitación para viajar fuera de Cuba.
Pero ¿era el citado permiso de salida del Gobierno cubano lo que impedía viajar a la población cubana, tal como dan a entender los grandes medios internacionales? Y por tanto ¿ésta podrá ahora viajar rápidamente y sin problemas, aún pudiendo costear su billete y estancia? En absoluto.
La corresponsal en La Habana del canal público Televisión Española, Sagrario García Mascaraque, nos decía lo siguiente: "(Ésta) es la reforma mas ansiada por todos los cubanos desde hace muchísimo tiempo, angustiados por los lentos y costosos trámites para lograr un permiso de salida del país que no siempre llegaba" (2).
Su mensaje es claro: era el Gobierno cubano quien impedía la salida del país a su población, mediante obstáculos burocráticos y negativas arbitrarias. Para sostener este idea falsa, la periodista debe ocultar lo verdaderamente esencial: que la población cubana no ha podido viajar al exterior a pesar de haber obtenido, en la inmensa mayoría de los casos, el permiso de salida, debido a que los países de recepción le han negado la correspondiente visa de entrada (3). Y esta situación no va a variar con la reforma migratoria cubana. Es más, se prevé que -para frenar las expectativas de viajar o emigrar que genere esta reforma- los cupos de entrada a España y a otros estados del Norte se restringirán aún más.
"A partir del 14 de enero solo necesitarán un pasaporte en vigor y el visado del país de destino": la periodista de Televisión Española nos remarca que, ahora, para salir del país, "solo" se necesitará el visado en destino, como si su obtención fuera un mero trámite, y no existiera una política de negativa sistemática y masiva de visas por parte, por ejemplo, del Gobierno de España. Mientras la corresponsal remarca "los lentos y costosos trámites" por la parte cubana, silencia el via crucis burocrático de cientos de cubanos y cubanas en el Consulado español en La Habana: colas interminables, meses de trámites, elevadas tasas por cada gestión y silencios administrativos que, en la mayoría de los casos, acaban en una negativa con la frase "posible migrante".
Pero este aspecto esencial para que la audiencia entienda el problema, es silenciado por Televisión Española y el resto de grandes medios, interesados en culpabilizar al Gobierno cubano.
La corresponsal de Televisión Española, además, realizaba una afirmación increíble en alguien que lleva cuatro años residiendo en Cuba: "(Hasta ahora), había muchas limitaciones y aquellos que querían abandonar la Isla eran tachados de traidores". Un mensaje que es un cliché obsoleto, quizá real hasta los años 80, pero que no tiene nada que ver con el presente. El Gobierno cubano ha reconocido públicamente, en repetidas ocasiones, el papel de la emigración cubana en la construcción del país, y su carácter económico y no político, similar a la de otros países de la región (4). Las palabras del presidente Raúl Castro sobre la población emigrada están bien lejos del concepto de "traidores" mencionado por Televisión Española: "Hoy los emigrados cubanos, en su aplastante mayoría, lo son por razones económicas. Este sensible asunto ha sido objeto de manipulación política y mediática durante largos años, en el propósito de denigrar a la Revolución y enemistarla con los cubanos que viven en el extranjero. Lo cierto es que casi todos preservan su amor por la familia y la patria que los vio nacer, y manifiestan, de diferentes formas, solidaridad con sus compatriotas" (5).
El Gobierno cubano tiene relaciones normalizadas con decenas de colectivos de la emigración. Y contra todos los clichés mediáticos, que asocian emigración cubana con exilio político, existe un número creciente de asociaciones de migrantes que apoyan explícitamente a la Revolución cubana (6). Este 20 de octubre se celebra en Madrid, por ejemplo, el Encuentro de cubanos y cubanas residentes en Europa (7). ¿Cubrirá Televisión Española este evento? ¿Informará de la existencia de miles de migrantes cubanos con posiciones diametralmente contrarias a la de la llamada "disidencia" aliada de EEUU? ¿O lo silenciará de la misma manera que silencia la responsabilidad del Gobierno español en la prohibición de viajar a la ciudadanía de Cuba y de tantos otros países del Sur?
NOTAS:
(1)                             http://www.cubainformacion.tv/index.php/emigracion/46125-medidas-historicas-del-gobierno-cubano-para-facilitar-viajes-al-exterior
(2)                             http://www.rtve.es/alacarta/videos/telediario/telediario-15-horas-16-10-12/1553583/
(3)                             http://www.cubainformacion.tv/index.php/lecciones-de-manipulacion/21953-los-medios-apuntan-al-gobierno-de-cuba-pero-son-los-paises-ricos-quienes-impiden-viajar-a-su-poblacion
(4)                             http://www.cubainformacion.tv/index.php/emigracion/45936--encuentro-con-el-canciller-bruno-rodriguez-y-la-agenda-de-dialogo-de-cafe
(5)                             http://www.youtube.com/watch?v=-mYAzECaRJg
(6)                             http://www.cubainformacion.tv/index.php/emigracion/43020-encuentro-de-cubanos-residentes-en-ee-uu
(7)                             http://cubainformacion.tv/index.php/emigracion/45903-todo-listo-para-celebrar-en-madrid-el-20-de-octubre-el-vii-encuentro-europeo-de-la-emigracion-cubana-revolucionaria-programa


Algunos datos para desmitificar la emigración cubana

E.U.G.
– Desde 1880 la emigración cubana en la Florida era predominante;
– Las bases de la emigración cubana actual en los Estados Unidos fueron establecidas por los 264 000 que arribaron entre 1959 y 1962: la mayoría procedía de las clases altas y medias de la sociedad, muchos vinculados al Gobierno y al Ejército de Batista; solo el 2 por ciento de los emigrados en esos primeros años eran negros y solo el 3, 5 por ciento era considerado mestizo;
– Cuba es el único país del mundo para el cual existen cinco programas migratorios hacia los Estados Unidos, que garantizan el éxodo de bloques familiares completos y el único país del mundo cuyos ciudadanos son aceptados y regularizados de inmediato si pisan ilegalmente territorio estadounidense. También es el único país que soporta un bloqueo económico desde hace más de cinco décadas. A pesar de ello, no es el mayor emisor de emigrantes en la región;
– De los aproximadamente 1 600 000 emigrados cubanos en más de 130 países –el 85, 7 por ciento vive en los Estados Unidos–, más de un millón mantiene vínculos muy estables con el país; la inmensa mayoría de estos es ajena a cualquier actividad política y existen numerosas organizaciones de emigrados que defienden abiertamente a la Revolución cubana, pero ese amplio sector es invisibilizado por la propaganda mediática trasnacional;
– En 2011 viajaron a Cuba 392 000 emigrados cubanos;
– Más de 60 hijos de emigrados cubanos disfrutan de becas completas concedidas por Cuba para estudiar carreras universitarias en el país;
– El 16 de enero de 1961 se estableció por el Gobierno de los Estados Unidos que todo ciudadano estadounidense que deseara viajar a Cuba tendría que solicitar un permiso especial, medida aún vigente. Cuba eliminó el permiso de salida para los ciudadanos cubanos, ¿cuándo los Estados Unidos eliminarán el permiso de salida para viajar a Cuba de sus ciudadanos?

martes, 16 de octubre de 2012

Emigrar es un verbo duro: tres historias de vida


Enrique Ubieta Gómez
Tomado de La Calle del Medio 54
Emigrar es un verbo duro. Pero quienes habitan una isla sueñan con rebasar el muro de agua que los circunda. No es igual la imaginaria y con frecuencia caprichosa línea que divide a las naciones de un continente y establece un más allá previsible, que el horizonte como frontera, desconocido y tentador. Un horizonte que se insinúa en películas, seriales y novelas de televisión cuidadosamente construidos sobre vidas de clase media y alta, o sobre pobres que rompen los límites de su clase gracias al buen comportamiento, la suerte o el esfuerzo individual. Un horizonte de primer mundo que se promociona como un enorme casino, en el que un golpe de suerte puede situar al jugador en el nivel más alto. «El sueño americano» –sustentado sobre un imaginario de vida que prioriza el tener, no el ser: si usted es rico, no importa cómo lo consiguió o cuánto aporta a la sociedad– no es una opción para el latinoamericano común, perseguido y expulsado del territorio estadounidense, adonde suele llegar de forma clandestina para cubrir el déficit de mano de obra barata. ¿Y para los cubanos? Las facilidades de radicación que recibe a su llegada y su mayor nivel de instrucción –lo primero, un aporte de la guerra contra la Revolución; lo segundo, un aporte de la Revolución– han creado el mito del inmediato éxito. Algunos buscavidas calculan mal: suponen que si en Cuba ganan mucho más que la media y no tienen que trabajar en exceso, allá serían millonarios.
Un día escuché un comentario que me turbó: en Cuba viven muchos ciudadanos que han regresado. Que se fueron del país, y por alguna razón regresaron para quedarse. Los hay que se fueron de forma legal y regresaron de igual forma. Otros compraron una embarcación y se lanzaron al mar, en dirección opuesta a la que suele promocionarse. Las reglas migratorias son estrictas, y el escarceo es difícil, porque el país no puede recibir de golpe a todos los que desean reinstalarse. El que llega es investigado en coordinación con las autoridades policiales de sus países de residencia. Quise conocer las motivaciones de esas personas, algunas sorprendentemente ingenuas, como un albañil jubilado de 60 años, que sin hablar inglés ni contar con apoyos familiares se acogió al llamado «bombo» y se marchó a Las Vegas: nunca, por supuesto, encontró trabajo. O como ese chef de cocina de un lujoso hotel de Varadero, que fue estafado por un turista mexicano que le prometió una plaza en su inexistente hotel, y tuvo que cruzar la frontera norteamericana para sobrevivir, comprar una pequeña lancha y regresar a Cuba. Historias múltiples, razones para partir muy alejadas de la política –amores traicionados, deseos de aventura, reencuentros familiares–, aunque siempre supeditadas a ella. Más de 15 cubanos de Matanzas, Sancti Spíritus y La Habana, me contaron sus historias. Por razones de espacio, narraré tres de ellas.

I
María Josefa tiene hoy 24 años. Cuando el padrastro fue seleccionado en el sorteo (el «bombo») de la Sección de Intereses de Estados Unidos, ella tenía apenas 18 años, era una maestra de primaria recién graduada de la Allende y estudiaba el primer año de la Licenciatura en Comunicación Social. No quería emigrar, pero tanto ella como su pequeño hermano fueron arrastrados por la mamá. Vivió en Miami desde 2004 hasta 2006. Durante ese tiempo mantuvo la comunicación con el novio que dejó en La Habana, y cuando decidió y pudo regresar –su familia se quedó allá–, se casó con él. Vive actualmente en la casa de la suegra. Y recuperó su puesto de maestra en la misma escuela primaria que abandonó al partir.
¿Dónde trabajabas allá?
Primero trabajé en una cafetería como dependiente. La cafetería tenía servicio de lunch para que las personas que salen del trabajo y no quieren o no tienen tiempo de cocinar compren la comida ya hecha. Yo hacía eso. Las otras muchachas se encargaban de atender a los clientes que venían, de servirles. Yo no hablo inglés, no tenía tiempo de estudiar. Llegó un momento en que tuve dos trabajos a la vez.
Pero la mayoría de los clientes eran latinos, allí hay muchos cubanos. Ya después que salí de la cafetería –ahí no duré mucho porque no me gustaba eso–, empecé en una fábrica, donde me quedé fija hasta el momento en que regresé. Una fábrica de juguetes y golosinas, de confituras. Trabajábamos de lunes a viernes, desde las siete de la mañana hasta las tres y media. Si nos daban horas extras las aprovechábamos, porque las pagan doble. Aunque estuviera reventada me quedaba. Y si el dueño anunciaba que el sábado podíamos ir, llegábamos desde la mañana. Y una hacía un esfuerzo, porque el miércoles ya pensabas que era viernes, el trabajo te acababa. Era muy duro.
¿Qué hacías en la fábrica?
Yo pasé por todos los trabajos, porque era la más jovencita del salón. Allí cumplí 19 años. Como era la más jovencita y era rápida –y eso era lo que hacía falta para aumentar la producción–, la jefa del salón me fue pasando por todos los trabajos, hasta que terminé en menos de nada en un puesto que normalmente hacían las personas que más tiempo llevaban allí, que era el más duro aunque no se cobraba más. En otros tiempos –me contaban las más viejas–, quienes hacían ese trabajo (sellando en la máquina las bolsas de juguetes y poniéndoles la etiqueta), se iban con dos cheques, porque eran las que más trabajaban. Tenía que sellar la mercancía que hacía todo el salón. Pero eso después lo quitaron y yo ganaba igual que todas las demás.  
¿Cuánto ganabas?
El salario mínimo, que cuando yo estaba allá era de 6.15 dólares la hora. No sé, ahora debe ser más.  
Me decías que en algún momento tuviste dos trabajos…
Sí, pero por la izquierda.
¿Por qué por la izquierda?
Porque fue el que conseguí. Por la izquierda porque no te descuentan los impuestos, los casi 40 dólares a la semana que se descuentan de tu salario. Estuve un tiempo hasta que el dueño dijo que ya no nos necesitaba. Era en una papelera, sentada, a diferencia del primero que me obligaba a estar las ocho horas de pie, con media hora nada más para el almuerzo. Trágate la comida y entra otra vez. Cargando cajas. El primero sí me acababa. Este otro era como un Correo, yo tenía que meter en un sobre grande cartas y cosas de la gente, sellarlo e irlo poniendo; facilito. Terminaba a las diez y media u once de la noche. En ese tiempo no tenía paz, porque yo salía a las tres y media del primer trabajo, pasaba a recoger a mi mamá –porque yo le conseguí también a ella ese segundo trabajo y nos íbamos juntas–, y cuando ella se montaba en el carro ya me traía la comida, porque de un trabajo al otro era distante, y yo comía en ese intervalo. Entraba a las cinco, pero como era lejos, llegaba justo rayando. Salíamos a las diez y media, once de la noche, regresaba a bañarme y a dormir, para levantarme al otro día a las seis y media de la mañana. Así era.
¿Cómo empezaste a valorar la posibilidad del regreso?
Desde que mi mamá me enseñó el sobre amarillo del «bombo», yo le dije que no, que aquello no me motivaba, que no me quería ir. Pero bueno, como madre al fin decía: «cómo te vas a quedar sola aquí, te tienes que ir conmigo». Al final me fui, pero prácticamente en contra de mi voluntad.
Mira, al lado de mi mesa trabajaba una señora que tenía cáncer. Ella vivía sola, y todos sus hijos estaban en Cuba. Tenía 65 años. Su enfermedad estaba en una fase avanzada, pero vivía solita en una renta que le costaba 300 dólares y pico, que no era un apartamento, era un eficiency: dentro de una casa grande, un espacio que cerraban con una salida independiente, un apartamento dentro de una casa. No tienes privacidad, porque cuando no estás, no sabes si los dueños entran.
Ella pagaba eso. Al final murió. En mi trabajo no te podías sentar, las cámaras estaban por todos lados, y nada más que te sentabas, venían a regañarte y podían llamarte a la dirección para hacerte pasar una pena o para botarte, y allá no te puedes dar el lujo de que te boten de un trabajo porque tú vives de él. Pero ella estaba en un estado terminal, y una amiguita y yo nos poníamos frente a las cámaras para que se pudiera sentar. Pobrecita, se quejaba del dolor. Era cáncer en los huesos. Le dolía estar tanto tiempo de pie, y la ayudábamos a adelantar, porque con el dolor no producía casi, y si no produces te botan. Yo tenía que sellar, por ejemplo, 600 docenas en el día, que eran 600 cajas. Sellarlas, cargarlas, ponerlas en el paile, para que los hombres se las llevaran. Era lo único que hacían los hombres, todo lo demás lo hacíamos las mujeres. Nosotras sabíamos que ya la jefa del área había hablado con ella para que hiciera un esfuerzo porque el jefe «estaba puesto para ella», decía que no producía lo suficiente. Nosotras la ayudábamos porque si perdía ese trabajo, con qué iba a pagar la renta.
Quizás si tu novio hubiese estado contigo las cosas hubiesen sido diferentes…
No hubiese cambiado nada, a mí lo que no me gustaba era el sistema de vida de allá. Tú vives para trabajar, no tienes tiempo para nada; hay lugares para ir de paseo, pero estás muy cansada. El trabajo te saca el kilo. No tienes tiempo para tomarte un respiro, para ir a la playa… Mi padrastro se fue prácticamente joven de aquí y ya casi está calvo de la tensión, que si la renta la subieron y tengo que buscarme otro trabajo, porque el que tenía me daba exacto, y ahora no da. A él allá le han dado dos parálisis, de la misma tensión, de que si me botan porque están haciendo recorte de personal… Vivir eso no es fácil. El año antes pasado la renta subió tres veces: tres veces en un año. A los dueños no les importa, ellos pasan y te dicen el día antes: la renta va a subir 75 dólares. Lo que a ellos les de la gana. No cuentan con que tú llevas una contabilidad, que ya tienes ese dinero separado. A veces en el trabajo si el dueño es cubano es más malo aun, no sé por qué. Esos cubanos que llevan mucho tiempo allá a veces son peores que los americanos.
¿El dueño de tu fábrica era cubano?
Sí, era cubano. Cuando vi que me quedaba sin trabajo, porque el dueño iba a vender la fábrica donde estaba, me entró la locura por irme. Cuando ellos venden la fábrica o el trabajo que sea, el dueño que llega cambia todo el personal, trae el suyo de confianza, todas nos íbamos a quedar en la calle. Llegando a Cuba me dio un dolor muy fuerte, fui al policlínico, el doctor me hizo las pruebas y le dijo a mi esposo: llévala directo a la Covadonga, porque esto es una apendicitis. Tuve suerte.
¿No piensas volver a la universidad?
Ahora estoy estudiando para alcanzar el 12 grado integral, no sé lo que haga después.

Actualiza Cuba su política migratoria

Vea también el Editorial de Granma: “Por la voluntad común de la Nación Cubana”
Como parte del trabajo que se viene realizando para actualizar la política migratoria vigente y ajustarla a las condiciones del presente y el futuro previsible, el Gobierno cubano, en ejercicio de su soberanía, ha decidido eliminar el procedimiento de solicitud de Permiso de Salida para los viajes al exterior y dejar sin efecto el requisito de la Carta de Invitación.
Por tanto, a partir del 14 de enero del 2013 solo se exigirá la presentación del pasaporte corriente actualizado y la visa del país de destino, en los casos que la misma se requiera. Serán acreedores de dicho pasaporte los ciudadanos cubanos que cumplan los requisitos establecidos en la Ley de Migración, la cual ha sido también actualizada de acuerdo con las medidas adoptadas y entrará en vigor a los noventa días de su publicación en la Gaceta Oficial de la República de Cuba.
Los titulares de pasaporte corriente, expedido con anterioridad a la vigencia de esta decisión, deberán solicitar su actualización sin gravamen alguno a las autoridades competentes del Ministerio del Interior. Asimismo, quienes cuenten con un permiso de salida vigente, podrán salir del país sin necesidad de un nuevo trámite.
También se ha dispuesto extender a 24 meses la permanencia en el exterior de los residentes en Cuba que viajen por asuntos particulares, contados a partir de la fecha de salida del país. Cuando excedan este término deben obtener, plasmada en el pasaporte, la constancia de la(s) prórroga(s) de estancia correspondiente, otorgada por un consulado cubano.
La actualización de la política migratoria tiene en cuenta el derecho del Estado revolucionario de defenderse de los planes injerencistas y subversivos del gobierno norteamericano y sus aliados. Por tal motivo, se mantendrán medidas para preservar el capital humano creado por la Revolución, frente al robo de talentos que aplican los poderosos.
Es oportuno informar que paulatinamente se  adoptarán otras medidas relacionadas con el tema migratorio, las cuales sin dudas, coadyuvarán también a consolidar los prolongados esfuerzos de la Revolución en aras de normalizar plenamente las relaciones de Cuba con su emigración.
En el día de hoy se publica en la Gaceta Oficial de la República el Decreto Ley del Consejo de Estado que modifica la vigente Ley de Migración, así como otras normas complementarias.
Información adicional a la población sobre los procedimientos para el cumplimiento de lo establecido y otras precisiones puntuales sobre la política migratoria del país, están disponibles en las oficinas y el correo de voz de la Dirección de Inmigración y Extranjería por el teléfono: 206 32 18, Portal del Ciudadano Cubano: www.ciudadano.cu y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba: www.cubaminrex.cu.