sábado, 17 de noviembre de 2012

Una botella en una guagua de colegas

Bueno, pues hoy en la mañana, en el semáforo de G y 23 pido "botella" a un chofer de guagua, a casi cuatro segundos del cambio de luz. Corro y entro apresuradamente... ¡y descubro que se trata de una guagua de periodistas! Son colegas de otras provincias que cursan un postgrado en el Instituto Internacional de Periodismo de La Habana. Bueno, pues aquí los ven, de paseo. Un abrazo a todos.

¿Qué es noticia?

Con este texto, abro una columna mensual en La Jiribilla, de la que fui uno de sus primeros colaboradores (desde su número cero). Les dejo un párrafo y el enlace.
Enrique Ubieta Gómez
¿Qué es noticia?, ¿qué no lo es? No soy ingenuo, pero me gusta dejarme llevar por esa enorme ola de palabras e imágenes equívocas que reproducen las trasnacionales. Surfeo sobre ellas, hasta que caigo, y apenas salvo una idea o dos. La ola se desvanece, el agua se escurre entre mis dedos. Quiero saber, ¿qué ha sucedido que sea realmente importante en los últimos días? Las noticias van y vienen como aviones en un aeropuerto. (...) Un huracán despistado se precipita verticalmente desde el mar Caribe hasta Nueva York.
Sandy sorprende a los santiagueros y a los neoyorkinos, poco acostumbrados a esos caprichos meteorológicos. Nueva York gana en el mano a mano informativo con Santiago, naturalmente, pero alguien distribuye fotos falsas de tiburones que nadan por el metro de la ciudad o catastrofistas, del día final, sobre la Estatua de la Libertad, y los que pierden sus casas, y los que nunca tuvieron una en la Babel moderna, desaparecen de los partes. Paradójicamente, un Festival Internacional de Ballet reúne en La Habana a estrellas neoyorkinas y cubanas, a teatro lleno, como es tradición en la Isla.
La muerte acecha. A veces de forma absurda, insultante: un niño de diez años que recibe un disparo en la cabeza, de frente, a un metro de distancia apenas, en un cine de la Ciudad de México, mientras mira una película junto a su padre. El asesino, resguardado por la oscuridad y el sonido de la proyección, es un desconocido que decidió matar a otro desconocido, sin causa aparente. Dennis Awner en cambio se quitó la vida felina que llevaba, en su casa de Nevada. Ex militar, había querido transformarse en tigre. Para ello se tatuó el rostro y el cuerpo, y se introdujo implantes en las mejillas y en la frente, dividió su labio superior en dos mitades, y se afiló los dientes. Trepaba a los árboles y comía carne cruda. Lo llamaban Catman y a veces también, Stalking Cat. Pero hay suicidios que nos emplazan en nuestra condición humana. Los desahuciados de sus hogares en España empiezan a practicarlo. Y este 14 de noviembre, miles, decenas de miles de hombres y mujeres de toda Europa se declararon en huelga y fueron salvajemente reprimidos.
LEER EL ARTÍCULO COMPLETO AQUÍ

viernes, 16 de noviembre de 2012

Tarde de viernes en La Habana: exposición personal de Dausell Valdés y concierto de música de cámara

Texto y fotos: E. U. G.
Tarde de viernes en La Habana. Mi amigo, el pintor pinareño Dausell Valdés me había invitado hace unos días a la inauguración de su exposición Voces al viento, en la casa de Carmen Montilla, justo enfrente de la sala de conciertos de la Basílica Mayor de San Francisco. Asistí, naturalmente. Eusebio Leal, Historiador de la Ciudad, dijo las palabras inaugurales: "Si la noble inspiracion que nace de los bellos parajes de su tierra ha sido la base para el inacabado diálogo entre la vocación y el oficio; si su arte logró hacer diferente todo concepto precedente del paisaje; si entre rocas y nubes plasmó sueños que solo están reservados a los verdaderos artistas, con esta muestra ingresa en un nuevo espacio absolutamente creado por él y para él". Traigo algunas fotos de su obra expuesta. Al salir, cuando la tarde se cerraba en noche, encontramos que las puertas abiertas de la Basílica invitaban a un concierto del X Festival Nacional de Música de Cámara. De las artes plásticas transitamos a la música. La primera parte, un concierto de violoncello, acompañado al piano en las dos piezas inciales; después un trío, un cuarteto y un octeto de cellos. Todos, jóvenes intérpretes. El líder, Alejandro Martínez, graduado este año en el ISA, con un currículo envidiable. Música de Ginastera, de Beethoven, de Popper, de Villa-Lobos. En la segunda parte, el Magic Sax Quartet, bajo la dirección de Juan Chacón. Un grupo de saxofonistas virtuosos, que interpretaron a Ferrán, Albeniz, Marín, Saumell, Burgos y cerraron con "El manisero" de Moisés Simons. Sentado en primera fila, el pianista Frank Fernández, presidente del Comité Organizador del certamen.

Tradiciones habaneras: sincretismo en el día fundacional

Estas fotos muestran una vieja tradición habanera. Cada año, la noche previa al aniversario de fundación de la La Habana, que es además el día de San Cristóbal, Patrón de la Villa, los habaneros visitan el pequeño templo conmemorativo –conocido como El Templete–, que se erigió en el supuesto lugar donde se bendijo la futura construcción de la ciudad. En el interior del Templete hay un lienzo mural del pintor decimonónico francés radicado en Cuba, Vermay, en el que están representados los personajes más importantes de la época. Pero los habaneros no entran al interior del monumento, el objetivo de los miles de visitantes, a partir de las doce de la noche, es dar tres vueltas alrededor de la ceiba (nieta de la original, a cuya sombra, se dice, se produjo la bencidión fundadora), un árbol mitológico de la cultura afrocubana, y pedir un deseo. Muy cerca de allí, en la Catedral de La Habana, los creyentes pagan o hacen promesas a San Cristóbal y tocan tres veces la aldaba del portón de entrada. Tradiciones sincréticas, mestizas, como somos los cubanos.(Fotos de E. U. G)

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Discurso de presentación de resolución y discurso de réplica de Canciller cubano en ONU

Réplica del ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, en respuesta al Representante de Estados Unidos. Nueva York, 25 de octubre de 2011
Señor Presidente:
Deseo agradecer la solución justa y profesional que se dio a la avería en la máquina de votación esta mañana.
Solo justifican que intervenga a estas alturas del debate, las flagrantes mentiras del señor Goddard, presentadas esta mañana. "Se puede engañar a una parte de la gente todo el tiempo, pero no se puede engañar a toda la gente todo el tiempo".
La declaración de esta mañana de Estados Unidos fue calcada de la del año pasado y del año 2009. El señor Goddard ha venido aquí a defender la política del presidente Bush desde el 2005 y ha hablado consecutivamente también para defender la política del señor Obama, excepto en el 2009. Uno se pregunta, ¿qué política defiende?
Tengo aquí, señor Presidente, un facsímil del Daytona Beech Morning Journal de mayo 16 de 1972, el cual anuncia aquí que el señor Ronald D. Goddard, director de la Oficina de Miami, ha sido reasignado a Washington. El señor Goddard, además de trabajar en los Cuerpos de Paz y cumplir misiones de mucho interés, de las cuales hay muy poca información, en Ecuador, Nicaragua, Panamá, Costa Rica, Chile, Turquía y relacionadas con Centroamérica, trabajó de 1969 a 1972 como Jefe de la Oficina del Coordinador de Asuntos Cubanos en Miami.
Este otro documento oficial desclasificado dice, en el punto 6, que el Coordinador asumirá la misma responsabilidad para las operaciones encubiertas que asume para las operaciones legales.
Sin embargo, coincido con él en que el bloqueo es solo un aspecto de la política norteamericana contra Cuba. Conoce él bien, seguramente, que el otro eje principal, es el de la subversión interna, el despliegue de agentes al servicio de Estados Unidos en nuestro territorio y la realización de operaciones encubiertas por la USAID y la CIA con fondos millonarios, de los cuales solo se conoce una parte. Como he leído tantas veces los incisos de la Convención de Ginebra sobre genocidio, voy a hacer llegar su copia al escaño de Estados Unidos.
El gobierno norteamericano es responsable de numerosas ejecuciones extrajudiciales, una parte realizadas con drones o aviones no tripulados, en que han sido asesinados, incluso, ciudadanos norteamericanos y menores de edad; es responsable de actos de tortura, de secuestros de personas, de 1 245 vuelos secretos y de la existencia de cárceles secretas en Europa, y mantiene hoy un campo de concentración donde se tortura, en el territorio que ocupa ilegalmente en Guantánamo, en Cuba.
No es cierto que Estados Unidos y Cuba seamos socios comerciales. La posibilidad de comprar alimentos, en difíciles condiciones en Estados Unidos, es resultado del esfuerzo de los sectores que se oponen a la política de bloqueo. Se han realizado bajo regulaciones muy estrictas que no pueden catalogarse como una relación comercial y mucho menos como una medida de flexibilidad; incumplen todas las normas del Sistema Internacional de Comercio.
El señor Goddard ha mentido deliberadamente en las dos cifras que ha usado en esta reunión. En particular, incluye en las llamadas "donaciones de asistencia humanitaria a Cuba" los fondos que la USAID utiliza para actuar contra el orden constitucional en mi país; las remesas que los cubanos radicados en Estados Unidos envían a sus familiares, pese a regulaciones y restricciones oficiales, y las donaciones que con mucho esfuerzo, frente a la oposición del gobierno de Estados Unidos, Organizaciones No Gubernamentales envían, y que en el año 2010 fueron muy pequeñas.
Estados Unidos haría mejor que librar guerras, en las que se ha asesinado a más de un millón de personas civiles, y en vez de desestabilizar gobiernos extranjeros, en escuchar la opinión de su propio pueblo. Cerca de aquí, en Wall Street, en vez de reprimir brutalmente, debería escuchar lo que dicen sus ciudadanos, que se quejan de que no hay verdadera democracia, donde todo lo determina el poder económico, donde las corporaciones ponen la ganancia por encima de la protección a la gente, donde el egoísmo vence a la justicia, donde la desigualdad y la opresión, por encima de la igualdad, controlan al gobierno. Se quejan de que han perdido sus casas, sus pensiones, sus programas de seguridad social, mientras los ricos siguen recibiendo bonos escandalosos. Se quejan de que se ha secuestrado a los estudiantes con las deudas, de que se corrompe a las Cortes de justicia, de que se gastan millones de dólares para eliminar los contratos de seguro médico a los trabajadores; se quejan también de que Estados Unidos participa en la tortura y asesinato de civiles inocentes fuera de su territorio, y de que perpetua el colonialismo.
Mil novecientas setenta y dos personas han sido ejecutadas en este país desde 1976, una parte de ellas por errores judiciales. Más de 3 000 norteamericanos están ahora en el corredor de la muerte. Hace pocas semanas, coincidiendo con el debate general, el mundo quedó consternado por la injusta ejecución de Troy Davis.
Miente el señor Goddard cuando dice que el ciudadano norteamericano y contratista de la USAID fue sancionado en Cuba por conectar a Internet a la comunidad judía. Sabe él, que es un especialista en estos temas, que el señor Gross realizaba en Cuba una operación encubierta y que cometió delitos sancionados también en Estados Unidos.
En Cuba, los niños se preguntan cómo es posible que en este país los terroristas anden sueltos y los antiterroristas sean encarcelados. Los Cinco luchadores antiterroristas cubanos han sufrido condiciones crueles, inhumanas y degradantes por el único delito de tratar de evitar actos terroristas. Deberían ser todos liberados, incluido el que está bajo libertad condicionada y a quien se le impide unirse a su familia. Sería un acto de justicia y si no, al menos, un acto humanitario.
Solo en un país como Estados Unidos, la Presidenta del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, una dama feroz, puede encabezar un homenaje al terrorista internacional Luis Posada Carriles, responsable de la voladura de un avión civil en pleno vuelo, y solo aquí pueden llamarse terroristas y espías a los niños de un grupo de teatro infantil, que visitan Estados Unidos.

Señor Presidente:
La batalla política que se ha dado hoy pone en evidencia, como escribió anoche el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en su artículo titulado: El papel genocida de la OTAN, y cito: "La necesidad de poner fin, no solo al bloqueo, sino al sistema que engendra la injusticia en nuestro planeta, dilapida sus recursos naturales y pone en riesgo la supervivencia humana".
Muchas gracias.
(Cubaminrex- Granma)

martes, 13 de noviembre de 2012

Cronología de rechazo en ONU al bloqueo de los Estados Unidos a Cuba

E. U. G. 
Como se verá a continuación, desde 1992 –no se olvide que es un año después de la caída del llamado socialismo este europeo y de todo el sistema de relaciones comerciales que mantenía la isla de Cuba como alternativa solidaria ante el bloqueo estadounidense y la complicidad occidental, y tampoco que es el inicio de una corta época de euforia triunfalista de la ideología del capitalismo, que llegó a creerse de verdad que se había producido "el fin de la historia"– la aprobación de la resolución de condena al bloqueo en la Asamblea General de la ONU fue un suceso que se repitió año tras año. Al principio, algunos países muy pequeños y pobres o muy dependientes, se sumaron al voto estadounidense. Otros, sin fuerza para enfrentar las amenazas económicas imperiales, se ausentaron. Con el tiempo pasó lo imprevisto. La historia no solo no terminó, sino que avanzó por caminos opuestos a lo esperado, especialmente en América Latina. Las ausencias de última hora disminuyeron (46 en 1992, 35 en 1993, 33 en 1994, 27 en 1995, 20 en 1996), hasta que en 2006 desaparecieron. En 1992 la resolución se aprobó con 59 votos a favor; en 2012, con 188 votos a favor. ¿Quiénes se oponen? Los Estados Unidos por supuesto, Israel, aliado carnal; y desde el año 2000, de forma aleatoria, tres pequeños países satélites: Islas Marshall, Palau y Micronesia, los tres ex colonias y Estados Asociados a los Estados Unidos. Es decir, ¿quién se opone y desdeña la opinión mundial? Los Estados Unidos.

Miguel Maury Guerrero
La Habana, 13 nov (AIN) A continuación trasmitimos la cronología de las votaciones efectuadas en la ONU sobre las Resoluciones para poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba.
1991- Cuba presenta por primera vez en la ONU un Proyecto de Resolución contra el bloqueo, pero posteriormente lo retira, al tomar en cuenta las presiones estadounidenses sobre muchos países.
1992- Cuba presenta por segunda vez ante la ONU el Proyecto Resolución contra el bloqueo. Esa vez resulta votado. A favor: 59; en contra: 3; abstenciones: 71, ausencias: 46. Países que votaron en contra: EE.UU., Israel y Rumanía.
1993- A favor: 88; en contra: 4; abstenciones: 57; ausencias: 35. Países que votaron en contra: EE.UU, Israel, Albania y Paraguay.
1994- A favor: 101; en contra: 2; abstenciones: 48; ausencias: 33. Países que votaron en contra: EE.UU. e Israel.
1995-A favor: 117; en contra: 3; abstenciones: 38; ausencias: 27. Países que votaron en contra: EE.UU., Israel y Uzbekistán.
1996- A favor: 137; en contra: 3; abstenciones: 25; ausencias: 20. Países que votaron en contra: EE.UU., Israel y Uzbekistán.
1997- A favor: 143; en contra: 3; abstenciones: 17; ausencias: 22. Países que votaron en contra: EE.UU., Israel y Uzbekistán.
1998-A favor: 157; en contra: 2; abstenciones: 12; ausencias: 14. Países que votaron en contra: EE.UU. e Israel.
1999-A favor: 155; en contra: 2; abstenciones: 8; ausencias: 23. Países que votaron en contra: EE.UU. e Israel.
2000- A favor: 167; en contra: 3; abstenciones: 4; ausencias: 15. Países que votaron en contra: EE.UU., Israel e Islas Marshall.
2001- A favor: 167; en contra: 3; abstenciones: 3; ausencias: 16. Países que votaron en contra: EE.UU., Israel e Islas Marshall.
2002-A favor: 173; en contra: 3; abstenciones: 4; ausencias: 11. Países que votaron en contra: EE.UU., Israel e Islas Marshall.
2003- A favor: 179; en contra: 3; abstenciones: 2; ausencias: 7. Países que votaron en contra: EE.UU., Israel e Islas Marshall.
2004- A favor: 179; en contra: 4; abstenciones: 7; ausencias: 7. Países que votaron en contra: EE.UU., Israel, Palau e Islas Marshall.
2005- A favor: 182, en contra: 4; abstención: 1; ausencias: 4. Países que votaron en contra: EE.UU., Israel, Palau e Islas Marshall.
2006- A favor: 183; en contra: 4; abstención: 1. Países que votaron en contra: EE.UU., Israel, Palau e Islas Marshall.
2007- A favor: 184; en contra: 4; abstención: 1. Países que votaron en contra: EE.UU., Israel, Palau e Islas Marshall.
2008- A favor: 185; en contra: 3; abstenciones: 2. Países que votaron en contra: EE.UU., Israel y Palau.
2009- A favor: 187; en contra 3; abstenciones: 2. Países que votaron en contra: Estados Unidos, Israel y Palau. Se abstuvieron Micronesia e Islas Marshall.
2010- A favor: 187; en contra: 2; abstenciones: 3. Países que votaron en contra: Estados Unidos e Israel. Se abstuvieron Micronesia, Islas Marshall y Palau.
2011- A favor: 186; en contra: 2; abstenciones 3. Ausencias: 2. Países que votaron en contra: Estados Unidos e Israel. Se abstuvieron Islas Marshall, Micronesia y Palau.
2012- A favor: 188; en contra: 3; abstenciones: 2. Países que votaron en contra: Estados Unidos, Israel y Palau. Se abstuvieron Islas Marshall y Micronesia.

ONU: Solo Estados Unidos e Israel, las dos alas del águila y algunas islas dependientes apoyan el bloqueo a Cuba

VEA GRÁFICOS MULTIMEDIA DE VOTACIÓN EN ONU SOBRE BLOQUEO
"El proyecto de resolución ha sido adoptado", concluyó la Asamblea General de la ONU este martes, con un respaldo de 188 votos a favor de levantar el bloqueo a Cuba. La resolución de condena al bloqueo impuesto por Estados Unidos contra Cuba ha sido aprobada en 21 oportunidades anteriores, la primera vez en 1992 con 59 votos a favor, 3 en contra y 71 abstenciones. Las décadas de medidas unilaterales han generado pérdidas a Cuba de un billón de dólares. En el 2011, la Isla recibió apoyo de 186 países miembros de la ONU (de un total de 193) con los únicos votos en contra de Estados Unidos e Israel y las abstenciones de Islas Marshall, Micronesia y Palau. Ahora los votos negativos se reiteran en el caso de Estados Unidos, el agresor, Israel y se incluye Palau. Las abstenciones siguen siendo las de Islas Marshall y Micronesia. Pero, ¿no estamos hablando de un país y sus colonias? La República de Cuba ha recibido el respaldo unánime de las naciones del mundo en numerosos foros, en donde además de condenarse el bloqueo se ha demandado al Gobierno de Estados Unidos su inmediato levantamiento.

lunes, 12 de noviembre de 2012

ALBA TV: Conversaciones sobre el capitalismo, con el doctor Rubén Zardoya

Materialmente pobres

Mi experiencia en las redes, me dice que ningún texto es suficientemente difundido, aún cuando aparezca en espacios muy visitados. El texto que Silvio publica en su blog para el debate colectivo es importante, y acertado en mi opinión, por lo que quiero compartirlo también en el mío. Pongo el enlace a su blog, porque se acompaña de otras reflexiones interesantes. De ellas distingo y recomiendo en especial la de Fernando Martínez Heredia.

Silvio Rodríguez
En la entrada anterior recibimos muchas muestras de solidaridad por el daño que nos hizo el huracán Sandy. Incluso apareció la idea de hacer una colecta para los damnificados, aprovechando los próximos conciertos que haremos por el cono sur americano. Yo respondí pidiendo un poco de paciencia, seguro de que nuestra respuesta al desastre iba a ser inmediata y enérgica, como es costumbre en nuestro país cuando ocurre este tipo de cosas. Por esos días algunos segundaciter@s se hicieron preguntas en voz alta que inevitablemente me llevaron a reflexiones. No era el mejor momento para ponerme a pensar en estas cosas, porque me encuentro ensayando intensamente para la gira, y cuando llego a casa continúo elaborando ideas musicales. Pero ¿quién para el pensamiento? Así que una mañana, muy tempranito, antes de irme a ensayar, esbocé una idea y se la mandé a Guillermo Rodríguez Rivera y a Víctor Casaus, para que me dijeran lo que pensaban. Esta entrada consiste en eso: en lo que tecleé esa mañana y le mandé a mis amigos, y en lo que ellos me respondieron. En cuanto les leí, me di cuenta de que lo dicho por ellos completaba y ampliaba mi planteo inicial. Por eso les propuse que lo publicáramos. En definitiva se trata de asuntos que a todos nos interesan. Víctor, por estar también en un berenjenal de trabajo, fue más parco y “amenazó” con seguir participando aquí en el blog, cuando tuviera un chance. He aquí lo que yo expuse:

Materialmente pobres
La verdad es que somos materialmente pobres. No tenemos grandes yacimientos, excepto de níquel, cuyo valor ha bajado en el mercado mundial en los últimos años. También parece que tenemos algo de petróleo, lo que se está explorando todavía. Estamos rodeados de agua salada pero tenemos poca dulce: no tenemos ríos caudalosos de los que pudiera extraerse fuerza para turbinas generadoras de electricidad. Nuestro más valioso yacimiento es el humano, porque gran parte del pueblo está instruido, gracias a una política correcta que se instauró desde hace medio siglo. Eso y la tierra, aunque es difícil que un pueblo educado decida dedicarse a la agricultura. Los estudios relacionados con el campo trataron de estimularse, pero la mayoría quería ser médico, ingeniero, arquitecto, o sencillamente vivir en las ciudades. Uno de los dramas anteriores a la Revolución era que las tierras pertenecían a grandes latifundios, generalmente de empresas foráneas; los que la trabajaban no eran propietarios sino peones. La Revolución hizo dos reformas agrarias y repartió tierras a quienes las querían trabajar, pero por una política agraria sin luz larga los hijos de los propietarios de tierras se fueron de los campos, y hoy resulta que hay que importar la mayoría de los alimentos que consumimos, a pesar de que podríamos producirlos.
No me ofende que alguien nos diga pobres, porque somos dignos. Fuimos capaces de lanzarnos a una concepción elevada del ser humano. Quizá pecamos de idealistas, pero teníamos dos mundos que comparar: el injusto que habíamos vivido y el solidario que soñábamos construir. Los desganos actuales no son por falta de memoria: es que los que comienzan a decidir no tienen edad de recordar lo que fuimos. Y ¿qué convence a las nuevas generaciones de que respondan por las vidas de sus abuelos, más que por la propias? El mundo parece funcionar por reglas ancestrales, por lo básico que se suele entender: si trabajas, tienes; si tienes, te das el gusto de hacer lo que desees.
La actualidad parece estar violentando nuestro espíritu al volvernos realistas, lo que en cierto sentido podría parecer que nos empobrece, porque nos hace sacar más cuentas, no sólo de lo que tenemos y aspiramos sino de lo que estamos dispuestos a dar. Muy al principio de la Revolución, Fidel dijo una vez: “Nos casaron con la mentira y nos obligaron a vivir con ella. Por eso nos parece que se hunde el mundo cuando escuchamos la verdad. Como si no valiera la pena que el mundo se hundiera, antes que vivir en la mentira.” (*) Aunque parezca contradictorio, lo cierto es que la forma de ser que teníamos, la más elevada, la más altruista, además de bien, también nos hizo daño: creó demasiada seguridad. Fabricamos un mundo en el que, incluso sin trabajar, algunos podían sobrevivir. Y lo cierto es que somos un país sin mejores recursos que nosotros mismos, los que lo habitamos.
Si pensamos que es justo que todos tengamos derechos, no debemos olvidar que también es muy justo que todos aportemos. Porque no se trata de que por haber nacido nos toquen todas las bondades, y nos las den, y después nos las sigan dando, como si la vida fuera un interminable biberón; se trata de que, porque nacimos y somos ayudados a sobrevivir, tengamos la oportunidad de ganarnos el bien que seamos capaces de realizar. Ese principio, el derecho a lo honradamente trabajado, debiera ser nuestra mayor riqueza.
(*) citado de memoria.

La pregunta de Hatuey

En las elecciones de la seudorepública en Cuba, cualquier cosa podía pasar, no era de extrañar que en el momento del conteo de votos las cifras revelaran que un candidato había votado contra sí mismo. Ese día los cementerios daban pase a sus huéspedes vitalicios, Eustaquio, Argimiro, con Boletos al Paraíso desde hacía ya unos cuantos años, para que depositaran su decisión electoral a la vista de todos.
Pero si en la Cuba “Democrática” con la que sueña la acaudalada bloguera Yoani Sánchez era normal que los muertos ejercieran su derecho al sufragio, en Estados Unidos, en la Florida, en el Siglo XXI, los vivos votan por los muertos.
Según consigna un cable de la agencia EFE, fechado el 6 de noviembre en el condado de Orange, una persona fallecida desde el pasado 15 de octubre, logró el triunfo en las urnas:
“Miami (EE.UU.), 7 nov (EFE).- Un político demócrata de Florida ganó la contienda en la que participaba en las elecciones generales de EE.UU. a su rival republicano, pero no asumirá el cargo porque falleció el pasado 15 de octubre por causas naturales. Earl K. Wood estaba optando a un duodécimo término como recaudador de impuestos en Orlando, en el condado de Orange en el centro del estado, cuando murió a los 96 años. A pesar de su fallecimiento, su nombre se mantuvo en la papeleta electoral y en los comicios del martes venció a su contrincante Jim Huckeba con el 56,6 % de los votos frente al 43,3 % del republicano, según datos del Departamento de Elecciones de Orange (http://www.sinembargo.mx/07-11-2012/423358).”
En medio de una crisis económica mundial, donde cada 6 segundos muere un niño a causa del hambre, o  mujeres desesperadas se tiran al vacío al escuchar los toques que le anuncian el desahucio de su vivienda, la realidad más irracional parece que ya no es el hecho de que lo muertos voten por los vivos, o que los vivos voten por los muertos. Las cifras están ahí para revelarnos la más absurda y antidemocrática verdad: las elecciones presidenciales y legislativas norteamericanas tuvieron una factura total de más de seis mil millones de dólares. ¿Por qué no preguntarle a los que mueren en vida a causa de la grave crisis capitalista mundial, su opinión sobre el sistema electoral en los Estados Unidos?

domingo, 11 de noviembre de 2012

Pablo Escobar, ¿el hombre más buscado de Colombia?

Enrique Ubieta Gómez
Circula entre nosotros una copia pirata de la teleserie colombiana El patrón del mal, que narra la vida del narcotraficante Pablo Escobar. De excelente factura –ambientaciones de época, matices del habla adecuadas a cada personaje, un guión sólido y actuaciones memorables–, la serie, que ya contaba con el gancho extraartístico de presentar la biografía de un mito popular, agarra al telespectador (¿estaría bien decir compu-espectador?) por méritos narrativos propios. Más allá de las simplificaciones dramáticas y de los intencionados desvíos históricos, la serie sorprende por la manera natural con la que se presenta a un país atado de pies y manos por la corrupción, la doble moral y la dependencia de su aristocracia al poder del imperialismo estadounidense. Las escenas de un presidente que discute la extradición de un asesino –se reconoce como un hecho natural que no pueda ser juzgado en el país, porque los encargados de la justicia serían comprados o liquidados–, con los miembros de su gabinete, en presencia del embajador de los Estados Unidos, especie de procónsul que no se oculta, son elocuentes. ¿Aceptan los colombianos como normales estas escenas? La sola defensa de la extradición como única alternativa para la justicia, degrada al Estado colombiano, que reconoce su impotencia y su pasividad cómplice ante la corrupción. Solo medítese en lo que sería Cuba, si la mafia norteamericana llega a establecer como pretendía su cuartel general en La Habana. Precisamente, el serial recrea a su manera los contactos de Escobar con algunas personas en Cuba, en un tráfico que geográficamente hubiese tenido en la isla bloqueada una opción de paso ideal y una fuente de enormes ingresos. No lo dice, pero los cubanos sí sabemos que los responsables de esos contactos fueron severamente juzgados por la Revolución; que una Revolución solo perdura si sabe defender los principios morales que le dieron origen, y que la diferencian de sus enemigos históricos. Pablo Escobar, bien encarnado por el actor Andrés Parra –un hombre pobre que amasa una enorme fortuna, utilizado, rechazado y temido por la aristocracia colombiana de "sangre azul", simpático, encantador cuando se lo propone, infantil y sumiso frente a su madre, buen esposo y padre en los cánones del machismo latino–, acaba por destruir su imagen frente al televidente que descubre a un asesino despiadado y enfermizo, capaz de traicionar a los suyos. Pero, ¿era Escobar el hombre más buscado de Colombia? En varias ocasiones el personaje se declara "de izquierdas", y aunque el televidente no le crea, la serie lanza un manto de confusión sobre todos los actores de la guerra. No compartimos los errores y los vicios que desgastaron el ideal de la guerrilla colombiana y su fuerza moral. Pero Escobar solo fue realmente buscado cuando se convirtió, por su inestabilidad sicológica, en un peligro para el sistema. El hombre más buscado durante muchos años fue sin dudas el comandante Marulanda, de las FARC. Ojalá que los colombianos puedan esta vez alcanzar la paz.

VEA: EL HOMBRE MÁS BUSCADO DE COLOMBIA. UNA ENTREVISTA CON SANDRA RAMÍREZ, LA COMPAÑERA DE MARULANDA

sábado, 10 de noviembre de 2012

¿Qué es ser revolucionario?

Enrique Ubieta Gómez
En una ocasión, ante los desajustes entre cierta teoría y la práctica, alguien me preguntó: ¿cómo puedo diferenciar lo que es revolucionario, de lo que no lo es? Días después, en una conversación, otro amigo afirmó que los jóvenes eran revolucionarios a su manera, es decir, de una manera diferente a la de sus padres. Esa afirmación parecía convincente. Sigo dándole vueltas al asunto. Creo que podemos discrepar sobre cómo debe o puede ser el socialismo, que es en definitiva un esfuerzo histórico, de todos, por edificar una sociedad más justa. Pero existe un punto rojo que nos define, no importa la edad: un revolucionario es radicalmente anticapitalista. No existe un capitalismo bueno y otro malo, y aprovechar las "cosas" buenas del capitalismo puede ser una frase tramposa, porque no se refiere a los productos del trabajo humano, sino a un tipo de modernización depredadora de la naturaleza, enajenante y explotadora. El dilema quizás radica en que el socialismo "se hace" con "materiales" capitalistas; la diferencia, quizás, en el horizonte. Navegamos hacia otro mundo más solidario. Y ser revolucionario es pelear también contra los reductos mentales del capitalismo, que pueden enquistarse en el socialismo: la corrupción, la burocracia, el dogmatismo. No existen revolucionarios que antes no fueran rebeldes; la rebeldía, sin embargo, cuando es superficial, es espectáculo, simple desacato. Un joven es, debe ser, rebelde –el capitalismo tolera la rebeldía de los estudiantes, la que no sobrepasa los muros universitarios, porque allí donde funciona bien, el mercado la asimila y revierte en pocos años–, pero solo será revolucionario si siente la injustica cometida en los demás como propia, busca las razones últimas y se propone transformarlas. Sobre los caminos de superación, podemos y debemos discrepar, pero los revolucionarios de todas las edades nos parecemos. Lo otro, es pasar gato por liebre.