sábado, 8 de diciembre de 2012

CARTELERA DE SÁBADO: Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana

SABADO 8 de Diciembre
Última actualización: 07-12-2012 | 2:56 pm


La programación está sujeta a cambios debido a la llegada de las copias

Fotograma de Dromómanos
CHARLES CHAPLIN
831-1101


10:00 am
La Santa
Chile | Dir. Mauricio López Fernández | Ficción | 14 min. | 2012
Violeta se fue a los cielos
Chile | Dir. Andrés Wood | Ficción | 110 min. | 2011

12:30 pm
Dromómanos
Argentina | Dir. Luis Ortega | Ficción | 62 min. | 2012

3:00 pm
Las manos limpias
México | Dir. Carlos Armella | Ficción | 11 min. | 2012
Después de Lucía
México | Dir. Michel Franco | Ficción | 103 min. | 2011

5:30 pm
Nostalgia
Venezuela | Dir. Gustavo Rondón Córdova | Ficción | 30 min. | 2012
Dromómanos
Argentina | Dir. Luis Ortega | Ficción | 62 min. | 2012

8:00 pm
Violeta se fue a los cielos
Chile | Dir. Andrés Wood | Ficción | 110 min. | 2011

10:30 pm
Después de Lucía
México | Dir. Michel Franco | Ficción | 103 min. | 2011

Fotograma de Melaza
CINE LA RAMPA
836-6146


10:00 am
O som ao redor
Brasil | Dir. Kleber Mendoça Filho | Ficción | 124 min. | 2012

3:00 pm
Joven y alocada
Chile | Dir. Marialy Rivas | Ficción | 92 min. | 2011

5:30 pm
Melaza
Cuba, Panamá, Francia | Dir. Carlos Lechuga | Ficción | 80 min. | 2012

8:00 pm
Los chicos están bien
Estados Unidos | Dir. Lisa Cholodenko | Ficción | 106 min. | 2010

10:30 pm
Monsieur Lazhar
Canadá | Dir. Philippe Falardeau | Ficción | 94 min. | 2011

12:30 pm
Drieu la Rochelle - Aragon - Malraux. De una guerra a la otra
Francia | Dir. François Caillat | Documental | 56 min. | 2012

Fotograma de Una vida mejor
CINE 23 Y 12
833-6906


10:00 am
Habana del Centro, ensueño de sombras
Cuba | Dir. Lourdes Laura Prieto Pérez-Castañeda | Documental | 56 min. | 2012

12:30 pm
The Hunter
Irán, Alemania | Dir. Rafi Pitts | Ficción | 90 min. | 2010

3:00 pm
A dónde van los sueños
Cuba | Dir. Lissete Arias Reyes, Lenia S. Tejera León | Documental | 11.47 min. | 2011
Santo Tomás, entre la iglesia y los pacos
Chile | Dir. Juan Orlando Carreño Acuña | Documental | 28 min. | 2011
A La Cantábrica
Argentina | Dir. Ezequiel Erriquez | Ficción | 80 min. | 2011

8:00 pm
En la oscuridad
Polonia, Alemania, Canadá | Dir. Agnieszka Holland | Ficción | 145 min. | 2011

10:30 pm
Una vida mejor
Francia, Canadá | Dir. Cedric Khan | Ficción | 112 min. | 2011

5:30 pm
Vuelo de fantasía
Puerto Rico | Dir. Noel Quiñones | Ficción | 93 min. | 2000

Fotograma de Elena
CINE RIVIERA
830-9564

3:00 pm
En el camino por siempre
Japón | Dir. Kenji Misumi | Ficción | 89 min. | 1964

5:30 pm
La aventura
Italia, Francia | Dir. Michelangelo Antonioni | Ficción | 140 min. | 1960

10:00 am - 8:00 pm
Elena
Rusia | Dir. Andrey Zvyagintsev | Ficción | 109 min. | 2011

12:30 pm
A tus espaldas
Ecuador, Venezuela | Dir. Tito Jara Hurtado | Ficción | 76 min. | 2011

Afiche del film Un parón en el camino
CINE ACAPULCO
833-9573


5:30 pm
Tengo ganas de ti
España | Dir. Fernando González Molina | Ficción | 124 min. | 2012

8:00 pm - 10:30 pm
Parón en el camino
Alemania | Dir. Andreas Dresen | Ficción | 110 min. | 2011

10:00 am - 3:00 pm
Carne de perro
Chile | Dir. Fernando Guzzoni | Ficción | 76 min. | 2012

12:30 pm
Los mejores temas
México, Holanda, Canadá | Dir. Nicolás Pereda | Ficción | 103 min. | 2012

Afiche de Siete cajas
CINE YARA
832-9430


12:30 pm - 5:30 pm
Era uma vez eu, Verônica
Brasil, Francia | Dir. Marcelo Gómes | Ficción | 91 min. | 2011

8:00 am - 10:00 am
Extraños en la noche
Argentina | Dir. Alejandro Montiel | Ficción | 100 min. | 2011

3:00 pm - 10:30 pm
7 cajas
Paraguay | Dir. Juan Carlos Maneglia, Tana Schémbori | Ficción | 105 min. | 2012

viernes, 7 de diciembre de 2012

Primeros resultados del Censo Nacional de Población de Cuba 2012

La Habana, 7 dic (PL) Cuba cuenta con 11 millones 163 mil 934 habitantes, de los cuales 50,09 por ciento son mujeres y 49,91 por ciento hombres, según datos preliminares del Censo de Población y Viviendas realizado en septiembre pasado.
De acuerdo con la información, publicada hoy por el diario Granma, las cifras confirman el equilibrio entre sexos, y están en el entorno de lo esperado en otras variables como la edad y la distribución de la población por territorios.
El director nacional del Censo, Juan Carlos Alfonso, dijo que fueron censados tres millones 931 mil 643 unidades de alojamiento, de las cuales tres millones 927 mil 20 son viviendas.
Explicó que la diferencia entre esas dos cifras corresponde a locales de trabajo donde vive alguien permanentemente y a colectividades, como hogares de ancianos o casas para niños sin amparo filial.
Los resultados indican un aumento de 399 mil 26 en la cantidad de viviendas con respecto al 2002, cuando se realizó el censo anterior, comentó.
Asimismo, señaló, la construcción de viviendas creció más aceleradamente que la población.
Al respecto, el especialista abundó en que el decrecimiento de la población cubana se debe a la baja natalidad.
Recordó que el año 1977 fue el último en que Cuba tuvo como promedio dos hijos por cada mujer, pero a partir de entonces comenzó a decaer, por lo cual actualmente el país tiene un desarrollo demográfico alto y crece poco, subraya el rotativo.
En cuanto a las edades, se registra un 18,3 por ciento de la población cubana con 60 años o más, lo cual ratifica el envejecimiento del país, mientras un 18,4 por ciento tiene entre cero y 15 años.
En consecuencia, la mayor concentración poblacional está en las edades comprendidas entre los 16 y 59 años, el 63,3 por ciento del total.
Los resultados también corroboran que La Habana, Santiago de Cuba y Holguín son las provincias más pobladas, con el 37,9 por ciento del total del país, mientras la Ciénaga de Zapata se mantiene como el municipio menos poblado con nueve mil habitantes y Santiago de Cuba como el de mayor población, con más de 500 mil.
Alfonso explicó que los trabajos censales continúan en sus importantes etapas de revisión, codificación y digitación, por lo cual los datos finales, con mayor precisión y detalle, se obtendrán en junio del 2013.
"El Censo es la investigación estadística fundamental que hace un país, y es además una de las más importantes en el campo social, precisamente por la cantidad de cifras que genera y por su complejidad", destacó.

CARTELERA / Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano (cines Chaplin, La Rampa y 23 y 12)

VIERNES 7 de Diciembre
Última actualización: 06-12-2012 | 6:23 pm

La programación está sujeta a cambios debido a la llegada de las copias
CINE CHARLES CHAPLIN
831-1101

Foto de rodaje de La película de Ana
10:00 am
Lavadora
Cuba | Dir. Yoel Infante Corbacho | Ficción | 29 min. | 2012

12:30 pm
La demora
Uruguay, México | Dir. Rodrigo Plá | Ficción | 84 min. | 2012

3:00 pm
Los retratos
Colombia | Dir. Iván D. Gaona | Ficción | 10 min. | 2011

10:00 am
La película de Ana
Cuba | Dir. Daniel Díaz Torres | Ficción | 100 min. | 2012

3:00 pm
Pescador
Ecuador, Colombia | Dir. Sebastián Cordero | Ficción | 96 min. | 2011

5:30 pm
Detrás del espejo
Perú | Dir. Julio O. Ramos | Ficción | 12 min. | 2012

El acompañante
Perú | Dir. Álvaro Delgado Aparicio | Ficción | 20 min. | 2012

La demora
Uruguay, México | Dir. Rodrigo Plá | Ficción | 84 min. | 2012

8:00 pm
La película de Ana
Cuba | Dir. Daniel Díaz Torres | Ficción | 100 min. | 2012

10:30 pm
Pescador
Ecuador, Colombia | Dir. Sebastián Cordero | Ficción | 96 min. | 2011

CINE LA RAMPA
836-6146

Fotograma de Fecha de caducidad
10:00 am
El limpiador
Perú | Dir. Adrián Saba | Ficción | 95 min. | 2012

3:00 pm
Penumbras
Cuba | Dir. Charlie Medina | Ficción | 79 min. | 2012

5:30 pm
Fecha de caducidad
México | Dir. Kenya Márquez | Ficción | 100 min. | 2011

8:00 pm
Cecilia, serie para televisión en seis capítulos
Cuba, España | Dir. Humberto Solás | Ficción | 247 min. | 1982

10:30 pm
Congorama
Canadá, Francia, Bélgica | Dir. Philippe Falardeau | Ficción | 105 min. | 2005

12:30 a.m.
El último bolchevique
Francia, Finlandia | Dir. Chris Marker | Documental | 120 min. | 1992

CINE 23 Y 12
833-6906


Fotograma de Selkirk, el verdadero Robinson Crusoe
10:00 am
La faz de las aguas
Cuba | Dir. Eliecer Jiménez Almeida | Documental | 10 min. | 2012

La gran solución
Cuba | Dir. Yoel Rodríguez López | Documental | 22 min. | 2012

Isla
Cuba | Dir. Lenia Sainiut Tejera León | Documental | 30 min. | 2012

12:30 pm
Independencia
Filipinas, Francia, Alemania, Holanda | Dir. Raya Martin | Ficción | 77 min. | 2009

3:00 pm
Dany y el club de los berracos - Capítulo 3: Esto es jugando
Cuba | Dir. Víctor Alfonso Cedeño | Animado | 27 min. | 2011

Selkirk, el verdadero Robinson Crusoe
Uruguay, Argentina, Chile | Dir. Walter Tournier | Animado | 80 min. | 2012

8:00 pm
Sala de suicidas
Polonia | Dir. Jan Komasa | Ficción | 110 min. | 2011

10:30 pm
Se busca papá
Holanda | Dir. Annelies Kruk | Documental | 16 min. | 2012

Ganar/Ganar
Holanda | Dir. Jaap van Heusden | Ficción | 85 min. | 2010

10:00 am
Volverse isla
Cuba | Dir. Claudio Pairot, Lilián Broche | Documental | 31 min. | 2012

5:30 pm
Linda Sara
Puerto Rico | Dir. Jacobo Morales | Ficción | 107 min. | 1994

jueves, 6 de diciembre de 2012

Por los Cinco: across de universe

Andaba buscando un testimonio personal de las sesiones del Coloquio Internacional por la Liberación de los Cinco, que tuvo lugar en Holguín la semana pasada. Sabía que mi amiga Chely lo pondría en blanco y negro, cuando las emociones se asentaran. Por fín, aquí está.
Aracelys Avilés Suárez
Foto: Fidel Alejandro Rodríguez
Blog Holguineros 
Sentía a veces que éramos hormiguitas gritando a la oreja de Obama, y que por muy alto que chilláramos, Barack solo sentiría una pequeña cosquilla en la piel. Así de impotente se siente un reclamo que se ignora, que no se escucha. En este Coloquio por la Liberación de los Cinco, por cuatro días, Comités de Solidaridad de todo el mundo hablaron de sus actividades, manifestaciones, cartas a la Casa Blanca, reuniones, e-mails, y nada parece suficiente.
La sala a veces era una Torre de babel. Los libaneses tomaban café juntos, el austriaco solo hablaba con su traductor, los norteamericanos, canadienses, eran mayoría, pero igual debían aferrarse a sus audífonos en las plenarias y depender de la velocidad de los traductores en la cabina de interpretación. Al término, todos hablaban por señas, y en lo básico se entendían, aunque algunos no pudieron más que esbozar una sonrisa y asentir a lo que creían que estaban descifrando cuando les hablabas.
Mi inglés no ayudó mucho, parecía una afásica nominal (enfermedad que te hace olvidar los sustantivos) cada vez que intentaba comunicarme con un estadounidense, o un árabe que solo hablaba inglés.
Cada delegado tenía una historia peculiar, no conocí la de todos, pero algunos me dejaron con un nudo en la garganta, o con muchas ganas de correr o de gritar. Anwar Yassin, estuvo preso en cárceles israelitas por 17 años sin recibir nunca la visita de un familiar. No hay en la piel o el rostro de este libanés alguna muestra de los años en prisión. Solía conversar bajo unas sombrillas con Ogarite y su camarógrafo, ambos de la televisora libanesa Mayadin. Se les unía casi siempre Wafika, o Wafy, como le dicen sus amigos, coordinadora del Comité por la liberación de los Cinco en el Líbano.
No sé si era sugestión mía, pero a todos les sentía una tristeza en la mirada, difícil de definir, Anwar era el más alegre, quizás porque la risa era su única vía de comunicación (solo habla árabe) o porque adoptó ese ánimo tras abandonar la celda sionista, como para compensar.
Los días se iban muy rápido entre la Sala de prensa y las plenarias. De todas las reuniones, la más esperada era la de Norteamérica, en los encuentros por áreas geográficas. Es allí donde suele discutirse con más fuerza las acciones que podrían conducir a la liberación de los Cinco. Nancy B. Khon, pastora por la paz y miembro del Comité por los Cinco en Estados Unidos, dijo que en meses anteriores habían hecho los primeros tanteos en el Congreso y siempre le ripostaban que debían esperar a las elecciones, “pues ya pasaron, llegó el momento”, afirmó.
Todos están conscientes de que los próximos cuatro años serán invaluables en la lucha de esta casi década y media, porque como dijera Dolores Huerta, Medalla de la Libertad de Estados Unidos y delegada al Coloquio, el presidente no tiene que preocuparse por una reelección, por eso está más libre, pero no va a sacar de la cárcel a los antiterroristas cubanos si no se siente presionado por la opinión pública.
Alicia Jrapko, coordinadora del comité pro-liberación en Estados Unidos, dijo en una entrevista que debía llegar el momento en que cada vez que Obama o alguien de su administración visitara cualquier país, hubiese una persona con un mensaje sobre los Cinco, si era un parlamentario mejor.
No sé cuán lejos o cerca estamos de eso. René, Ramón, Fernando, Tony y Gerardo siguen siendo unos desconocidos en Estados Unidos, y es un panorama difícil de cambiar. “Es un país muy grande” me dicen, y es hasta difícil para el Comité reunirse con regularidad. Los escasos recursos económicos tampoco permiten una gran campaña con anuncios de 50 mil ó 60 mil dólares, pero de alguna manera hay que abrirse camino.
“El pueblo de Estados Unidos tiene un buen corazón, solo hay que llegar a él”, dijo Dolores Huerta un día en la plenaria. Alicia cree que con su ayuda, la red se ampliará mucho más.
Aquí la gente habla con optimismo, se da palmaditas en el hombro con la esperanza de que este sea el último Coloquio, o que en el próximo estén los Cinco, no en pancartas, inmóviles, escuchándonos hablar, sino entre nosotros, es difícil de imaginar sobre todo cuando los visualizas en una cárcel, tras un juicio que ya tenía sentencias preconcebidas.
El sentimiento de impotencia, de hormiga, de escarabajo vuelve a menudo, me siento muy enana para cambiar una realidad que me supera, pero creo que con muchos enanos algo grande podemos hacer.
Nothing’s gonna change my world, estoy segura de que sí.
Breve aclaración: Quizás alguien esté leyendo este blog y no tenga idea de quienes son los Cinco. Sus nombres: Gerardo, René, Antonio, Ramón y Fernando. Se trata de cinco cubanos, cuya misión era monitorear las actividades de grupos terroristas que operan en Miami y reportar las amenazas planeadas contra el gobierno y el pueblo cubano. Como es lógico, es una actividad encubierta, pero en ninguno de los cargos que les imputaron pudieron probar el acceso a documentos secretos o material clasificado. Tampoco pudieron probar el cargo a Gerardo (a quien impusieron dos cadenas perpetuas más 15 años) de conspiración para cometer asesinato. A esto se suma, y eso solo una raya del tigre, el pago a periodistas para lograr en la prensa local un ambiente hostil y desfavorable para el caso. Como dijera Garbus (citado por Ravsberg) “cada dólar por cada artículo, imagen o programa de radio o televisión que se gastó en este programa secreto, violó la integridad del juicio”.

Gianni Vattimo: "solo un ideal fuerte, como el comunismo, puede salvarnos"

Enrique Ubieta Gómez
Gianni Vattimo, el filósofo postmoderno, creador de la expresión "pensamiento débil" y su principal expositor, aboga por un ideal fuerte. El País lo dice como una novedad, pero no lo es tanto. Recuerdo su visita a La Habana en el 2007, durante una de nuestras Ferias del Libro. Las lecturas de su obra, así como la de otros autores postmodernos muy difundidos, fue moda en los noventa. Pero Vattimo estuvo incluso vinculado al Partido Comunista Italiano y lo abandonó cuando consideró, paradójicamente, que se adaptaba al poder burgués. Después de aquella visita, participó en acciones de la Red en Defensa de la Humanidad, en apoyo a Cuba y a Venezuela. En una entrevista que concedió a La Jiribilla durante su estancia en La Habana, dijo: "Siempre he tenido la conexión con el comunismo, al comienzo bastante polémica, pero de simpatía profunda. En Italia me llamaban “cato-comunista”, una categoría maldita por los burgueses, por los liberales, incluso por los comunistas, porque un católico no podía ser muy comunista. Pero ahora me doy cuenta en muchos sentidos, comenzando por razones empíricas, viendo lo que pasa en el mundo del capitalismo —donde por ejemplo se ve en las estadísticas que las diferencias entre los ricos y los pobres crecen enormemente—, de lo que significa darle la razón a Karl Marx en el sentido de que él abogaba por una difusión de la proletarización y una disminución del número de los ricos. De un lado por razones empíricas, de otro por razones religiosas. Si no fuera cristiano no sería comunista, es lo que digo siempre, que parece escandaloso, pero es que no creo más en esta idea de que el desarrollo humano se realiza a través de la competencia desenfrenada".
Su idea de un pensamiento débil se asociaba a la defensa de "los débiles", que son en definitiva los oprimidos, y que aún siendo "marginales", son mayoría; dicho en sus palabras: "los débiles son más y yo soy débil. El cambio lo impulsan los que no están bien: los pobres, los oprimidos". A veces me parece que sus conceptos, abigarradamente eclécticos, se enredan y contradicen. Pero admiro su honestidad intelectual. El País publica una reciente entrevista, en la que el filósofo italiano aboga por el comunismo (en el sentido leninista), como el único ideal fuerte que puede salvarnos. Dice Vattimo:
"¿Por qué se va a votar? ¿Para salvar el libre mercado? No sé si alguien decide salir de casa en un día de lluvia para votar y salvar el libre mercado. Por eso lo del comunismo: solo un ideal fuerte, en el sentido igualitario, democrático, es un ideal posible. Comunismo en el sentido de Lenin, es decir, electrificación y soviets. O sea: desarrollo y asambleas lo más democráticas posibles. El mercado libre no puede ser un ideal. Quizás el desarrollo, pero ¿qué desarrollo?: ¿el que pide los sacrificios que pide el gobierno? Lo justifican con el desarrollo, pero nos matan con esto. El comunismo tiene mala prensa, pero vivimos en una sociedad donde crece la abstención, la gente no cree en los políticos, ¿qué se puede proponer? La izquierda se contentó con pequeñas reformas. Yo propongo una oposición fuerte que limite la fuerza de la derecha. Los partidos socialistas se han acostumbrado a ser fuerzas de gobierno y eso los mata. Pierden su electorado al comprometerse con los poderosos".

miércoles, 5 de diciembre de 2012

La Habana de pie, con Fito Páez montado en el tren de los Van Van

Tomado de El Diablo Ilustrado
Noche de abrazo latinoamericano este lunes 4 de diciembre, abriendo las puertas del 34 Festival Internacional de Cine de La Habana; primero, en las palabras de su presidente Alfredo Guevara, con acento en los jóvenes realizadores que traen esa nueva mirada (y heredera a la vez) que piden estos tiempos, transformación de la realidad y los sueños, rumbo a la única globalización posible para la sobrevivencia de la humidad, la solidaria.  
El tren de los Van Van dio su pitazo y echó a correr por esa vía y ya nadie más se sentó, el goce supremo del buen son que hace saltar al cuerpo con las ideas y las emociones, y de pronto, vestido de rojo candente y bailando y cantando con la maquinaria de Juan Formell, nada menos que Fito Páez.
Retornó a su Habana el gran cantautor argentino, ahora también como cineasta. Recuerdo a Fito a mediados de los 80 en ese mismo teatro Karl Marx, robándose a los cubanos con su disco Giros donde el rock y el tango describían las angustias y pasiones de su pueblo, los amores del ser humano. Luego fueron muchas sus vistas, entre ellas un memorable concierto en la Plaza de la Revolución “José Martí” junto a otros grandes de la canción como Joaquín Sabina. Al menos para mi gusto, este fue el más coherente, auténtico y realmente de vanguardia cultural que se ha hecho en la Plaza. (Aunque en el año 1959 o 60 allí hizo un concierto también el gran Benny Moré, del que realmente —y lamentablemente—  no hay muchas referencias. 
Amado ya por varias generaciones, es Fito Páez uno de los más poéticos e intensos   cantores, no solo de la Argentina, sino de Nuestra América, que tiene en “Yo vengo a ofrecer mi corazón” un himno de resistencia y fe eterna en el mejoramiento humano.
Emergió de la mano de Juan Carlos Baglietto y Charly García, luego llegó su camino con discos como Del 63,  Giros, y Ciudad de pobres corazones, Canciones para Aliens, El amor después del amor y No sé si es Baires o Madrid entre muchos otros.
Regresa Fito Páez a La Habana, ya estuvo descargando en El Sauce con Harold Lopez Nussa y Santiaguito Feliú. Anoche, como ya comentaba, subió a cantar con Juan Formell y los Van Van, colocando versos de “Yo vengo a ofrecer mi corazón” en el canto vanvanero y llamando a su Habana a estar de pie. Cuando se retiraba del escenario intercambió bromas con los integrantes de la banda acerca de su atuendo rojo encendido, aludiendo a Changó. El público gritó que no se fuera y él hizo señas con sus brazos de que mañana. Y en efecto hoy estará Fito Páez de concierto en el teatro Karl Marx, donde hará el estreno mundial de su DVD “El amor después del amor, 20 años” y tendrá como invitados a varios músicos cubanos y al cantautor italiano Zucchero.
Un Fito suelto y muy alegre anda por la isla trasnochando, según ya ruedan los rumores entre los más jóvenes que rastrean cada información sobre ese ícono de la cultura de nuestro continente. Hurgando, preguntando a los que estuvimos en otros conciertos, esos nuevos esperan (y hasta desesperan) porque llegue la noche y salga nuevamente al escenario el creador de piezas como “Giros”, “11 y 6”, “Un vestido y un amor”, “Cable a tierra”, “Dale alegría a mi corazón”, “Tumbas de la gloria”, “Al lado del camino”, y “Ambar violeta” entre muchísimas otras. 
La Habana está que arde entre versos, los del cine latinoamericano y los de la música con la presencia de Julieta Venegas, Zucchero, y claro que Paez. Ya publicaré nuevas, sobre Fito, ahora traigo el texto de su canción a La Habana para brindar por esta nueva visita a su casa.    

Habana
Autor Fito Páez


Habana a tus pies
no sabría como amarte de otra forma
Habana a tus pies
pasa el tiempo y tu recuerdo no se borra
Habana, tu piel,
oh, Habana, tu piel
Habana de pie,
tanto odio, tanto amor y tantas cosas
Habana de pie
sólo quiero naufragar hacia tus costas
Habana por que
Habana por que
Habana, por que
Tu perfume tan extraño me apasiona
Habana, por que,
entre el tango, el son y el mambo me devora
Habana, tu piel
Habana tu piel
Habana, yo se
no podría yo jamás dejarte sola
Habana, doy fe
tu carruaje de delirios me enamora
Habana, por que,
Habana por que,
Oh, La locura de los que se perdieron en el mar,
las vidas rotas por la sangre aquí y allá,
No necesito de nada hoy,
solo embriagarme en tu ron
y así perder la razón
y abrazarte una noche mas
Uh, Las serpientes al final, la inmensidad,
la terrible y poderosa soledad que se adueña del mundo
Si no elegimos vivir, yo querría morir
Morir en La Habana...
Habana a tus pies
no sabría como amarte de otra forma
Habana a tus pies
pasa el tiempo y tu recuerdo no se borra
tanto odio tanto amor y tantas cosas,
Sólo quiero naufragar,
sólo quiero naufragar
entre el tango él son y el mambo
(entre el tango el son y el mambo)
me devoras.
Habana tu piel,
tu carruaje de delirios me enamora,
(Caballero!)
entre el tango el son y el mambo
tu carruaje de delirios me enamora
tanto odio tanto amor y tantas cosas.
Habana tu piel
Habana de pie!

martes, 4 de diciembre de 2012

Julieta Venegas, y otros invitados hablan en La Habana sobre los derechos de la mujer

Fotos de Yuliat Danay Acosta
Enrique Ubieta Gómez
La sala principal de la Casa del ALBA en La Habana es espaciosa, pero está hoy literalmente abarrotada. Hay artistas, escritores, periodistas y público en general. En la mesa, la anfitriona Rochy Ameneiro, cantante cubana y promotora cultural. A su lado, la mexicana Julieta Venegas, su amiga. También se encuentran la cineasta estadounidense Catherine Murphy y el escritor Julio César González Pagés, promotor por la igualdad de género y contra el machismo. El panel abordará el controvertido tema de la violencia contra las mujeres y las niñas del mundo y lo que al respecto hace Cuba. Julieta Venegas ha venido a nuestro país como embajadora de buena voluntad de la UNESCO, y abre el diálogo explicando lo que hace en el suyo por los derechos de la mujer y a favor de la lectura en edades tempranas, un proyecto similar al que desarrolla Cuba, aunque de índole personal. Rochy menciona un tipo de violencia poco estudiada: la que invisibiliza a la mujer que no tiene oportunidades de estudio. Y Catherine narra la génesis de su documental sobre las mujeres alfabetizadoras, que hoy son líderes sociales en el país. Pregunta si en el auditorio hay mujeres alfabetizadoras y dos señoras levantan tímidamente la mano. El público aplaude. La actriz Laura de la Uz dice que su grupo Teatro de la Luna acaba de estrenar, en el contexto de la semana de teatro noruego en La Habana, la obra La dama del mar, de Ibsen, que como otras suyas, aborda el tema de la mujer. Un italiano insiste en que Cuba tiene un concepto amplio de la familia, que en Europa se restringe a los hijos, y elogia los avances sociales de la isla. También lo hace una española que desde 1984 viene a Cuba todos los años. Isabel Moya, directora de la revista Mujeres de la Federación, no se detiene a enumerar los textos del dossier que prepara sobre mujeres dannificadas por el huracán Sandy en las provincias orientales –lo dijo Rochy al presentarla–, pero pide más atención de la prensa a los esfuerzos de la sociedad por los derechos de la mujer. Sandra Álvarez, o "Negra cubana tenía que ser", nombre de su blog, insiste en lo planteado por Isabel, pero añade que existen varios espacios alternativos en las redes sociales, entre ellos el suyo, que abordan sistemáticamente el asunto. Miriela, cantante de Aceituna sin Hueso, se refiere al video que grabó de una canción que recoge una experiencia amarga: un músico conocido que maltrata a su esposa. Julio César, por supuesto, habló de la experiencia de los hombres que defienden la igualdad de género, y mencionó a varios, como ese delantero del equipo nacional de fútbol y estudiante universitario, que pertenece al grupo de activistas pro derechos de la mujer, y de que a veces resultaba difícil reclutar a otros hombres. Lina de Feria, importante poetisa cubana, agradeció la velada y los esfuerzos del país por superar ese lastre cultural llamado machismo. Al final, la representante de las Naciones Unidas manifestó que su organización respalda las iniciativas de cada país por enaltecer a la mujer y defender sus derechos. Hubo música, entrevistas de los medios, y muchas fotos con Julieta, sencilla mujer, que no posa de diva, siempre dulce, siempre firme en sus ideas. Linda mañana hoy en La Habana.

Concierto de Julieta Venegas en La Habana, por las mujeres del mundo (FOTOS)

Invitada por Rochy Ameneiro, la mexicana Julieta Venegas hechizó anoche a los habaneros en la Sala Avellaneda del Teatro Nacional, en un concierto dedicado a las mujeres y niñas del mundo, víctimas de la violencia. "Hola mis queridos cubanos, es un placer muy grande poder estar aquí entre ustedes. Estoy feliz", dijo emocionada. Rochy y el trovador cubano Santiago Feliú, abrieron la velada.  
FOTOS DE LA AIN
FOTOS DE IVÁN SOCA

lunes, 3 de diciembre de 2012

Sandra Ramírez, la viuda de Marulanda, conversa con periodista cubana

Marina Menéndez
Tomado de Juventud Rebelde
Tiene la misma dulzura en los ojos y en las maneras que cuando la conocí junto a su compañero y líder de las FARC-EP, Manuel Marulanda, un día del verano del año 2001.
Caía un aguacero digno de Macondo, y Sandra, sin interrumpir la entrevista que mi colega Luis Enrique y yo le hacíamos al máximo jefe de la guerrilla, se comportaba apenas como una atenta anfitriona que iba y venía brindándonos ahora un «tintico» para sacarnos la humedad; al ratico, un plato con frutas… Solo después, nos acompañaría en el almuerzo.
Ahora está tan menuda como entonces, cuando el ancho zambrán, abrazándole la cintura, la hacía lucir aún más delicada. El pelo corto le sienta bien, pero se me antoja más adusta que con la trenza cayéndole sobre el hombro. La sonrisa no le ha cambiado: es igual de amplia.
La similitud del contexto marca ambos encuentros. Entonces tenían lugar las negociaciones entre las FARC y el ejecutivo de Andrés Pastrana en San Vicente del Caguán, y la existencia de una zona de despeje había facilitado a los reporteros llegar sin tropiezos, por largos y accidentados terraplenes, desde el campamento del Comandante Raúl Reyes hasta donde nos esperaba Marulanda, en la llamada Casa Roja: una rústica pero confortable estancia con pisos de madera y tejas color grana, con habitaciones listas para recibir el visitante que debiera pernoctar.
Ahora también se habla en Colombia de paz, y Sandra forma parte de la delegación guerrillera que ha venido a La Habana para dialogar con el Gobierno de su país. Es la primera vez que, en conversaciones de este tipo (estas son las cuartas), hay mujeres. Pero ella, modesta, parece no darse cuenta de que para los demás es toda una personalidad, rodeada, además, por el halo legendario del jefe insurgente.
No esconde su alegría de estar en Cuba y conversar con su pueblo, al que admira. Este viaje constituye la primera ocasión en que abandona las montañas y la selva en las que se internó hace 32 años, cuando se hizo a la vida guerrillera. De modo que estar en la Isla también le ha posibilitado conocer el mar.
«En el río es distinto; ya una está acostumbrada. En el mar, una de repente siente como que está perdida».
Diana, la joven de 22 años que la acompaña y es parte también de la representación de las FARC-EP —son 13 compañeras—, comparte la conversación que iniciamos como viejas conocidas y a la que se han sumado, de pasada, dos amigas cubanas. El diálogo sencillo entre mujeres nos hace olvidar de momento que el encuentro era para una entrevista.
Que si «como más nos gusta el café allá es poniendo el polvo sobre el agua hirviente en una olla, sin dejarlo bullir…». Que «como es para tantos (claro, habla del campamento) solo lo dejamos asentar» y no lo pueden pasar por el colador, como hacían las abuelas cubanas antes de que llegaran las cafeteras, les explico... Que si «allá también las muchachas se enamoran» y hay algunas que sufren requiebros de amor y «ahí nos vienen contando después que aquel ya no las quiere… ¡Eso sí, cada quien se lava su ropa!», ríe.
Gradualmente, cuenta, se ha ido dando la participación de la mujer en la guerrilla.
«En los últimos años se ha agravado la situación en Colombia. Ha habido falta de apoyo del Estado en educación. Hay muchísima mujer que logra sacar la secundaria y no tiene otra opción de vida que casarse; no puede estudiar, que es lo que la dejará ser alguien en su vida. Entonces: se van para la guerrilla. Y hemos tenido una gran afluencia a nuestras filas. Contamos más o menos con un 40 por ciento de mujeres; están preparadas, con un nivel bastante aceptable, y se desempeñan en diferentes cargos. Tienen responsabilidades a nivel de comandos, de dirección, de mandos medios».

¿Debemos entonces entender que se suman sin una identificación ideológica?
A la guerrilla se llega por voluntad. Cada cual elige ingresar porque quiere. Cuando ya se está dentro viene una etapa de preparación en la que se les enseña el por qué se lucha, por qué hay ricos y pobres. Por qué existen las FARC-EP y de dónde venimos.

¿Es el mismo motivo por el cual hay tantos jóvenes?
En Colombia estamos en una etapa de bastante crisis. La brecha entre los ricos y los pobres es mucho mayor. Eso quiere decir que las causas que han generado el conflicto social y armado están intactas. Entonces, hay bastante joven que no tiene qué hacer. No puede estudiar. No hay trabajo ni en qué desempeñarse, y una opción es la guerrilla. Pero hay también mucho joven perseguido porque sus padres fueron apoyo nuestro, o fueron comunistas; porque no estuvieron de acuerdo con el sistema o protestaron; o porque su papá o su mamá fueron líderes campesinos. Esos jóvenes con tradición de familia luchadora llegan a nuestras filas porque son perseguidos. No se les permite otra cosa.

¿Todavía se estudia en los campamentos?
El estudio es permanente. Hay que elevar el nivel en cada uno de los combatientes para que se abran al mundo y aprendan; y uno aprende por medio de la lectura. En ningún momento hemos frenado que todos se preparen. Si usted quiere ser enfermera, hacia allá se encamina su especialización; si quiere ser odontóloga, si quiere trabajar en radiocomunicaciones…».

¿Cómo se puede hacer eso en medio de una guerra?
No todos los días estamos en confrontación. Tenemos etapas de la vida en que podemos estar en áreas donde tenemos cierta tranquilidad. Nosotros buscamos y aprovechamos ese momento para esa etapa de formación, para que los combatientes estén en constante estudio; que sientan que por amor estamos trabajando y dando nuestra vida por una causa justa.

Casas muertas, la novela de Otero Silva y los médicos cubanos

Iglesia de Ortiz. Foto tomada de Internet.
Casona abandonada en Ortiz, ¿acaso desde los tiempos de Carmen Rosa? Foto de E.U.G.
Hoy es el Día de la Medicina Latinoamericana. Aprovecho la ocasión para compartir otro fragmento de mi libro Venezuela rebelde (Casa Editora Abril, 2006), como homenaje a los médicos internacionalistas cubanos.
Enrique Ubieta Gómez
En los llanos de Venezuela la poesía, a veces, se esconde en palabras; hasta que un día reencarnan en seres de carne y hueso. Ortiz, el otrora magnífico pueblo llanero, antigua capital de Guárico, se sobrepuso a una muerte anunciada, pero conserva las cicatrices de su larga convalecencia; en algunas calles del pueblo esperan para testimoniar la veracidad del relato, silenciosas y avergonzadas, las magníficas “casas muertas” que describiera Miguel Otero Silva. ¿Sería esa misma casona de dos pisos, triste y  desvencijada frente a la plaza, la que alguna vez tuvo “sólidas puertas de oscura madera y […] aldabas formadas por monstruos de metal con cuellos de serpientes en cuyos vientres de cabras se engarzaban las pesadas argollas?”. Para cuando se escribían esas líneas, la casona yacía muerta, abandonada, y Carmen Rosa, curiosa y traviesa, gustaba de hacer sonar sus aldabas contra la oquedad del silencio. La iglesia por fin fue terminada. Feliz noticia, porque “la parte levantada era sólida y hermosa, no enclenque y remilgada capillita a merced del viento y del aguacero, sino robusto templo, medio hecho porque no estaba hecho del todo, para hacerle frente a las fuerzas destructoras de la naturaleza”.  Cuando la visitamos en octubre de 2005, un nuevo sacerdote acababa de llegar. Había leído la novela, imprescindible prólogo para el diálogo pueblerino, y nos hablaba de ella como si se tratase de una historia real y reciente, mientras nos mostraba el templo, la parte que describe la obra y la nueva que completa la edificación. En las calles coloniales del centro, los transeúntes nos indicaban gustosos dónde se supone que vivían los personajes. Así llegamos a una casa misteriosa, esquinera, de estilo colonial, bien cuidada. Alguien nos dijo: si quieren saber sobre la historia de la novela, pregunten en esa casa. Tocamos a la puerta. Un hombre alto, canoso, de aspecto intelectual, nos hizo pasar. Era el nieto de Berenice, la esforzada maestra del pueblo, que no fue solterona como quiso Otero Silva. Pero entonces sobrevino el misterio mayor: quise dejar constancia de la existencia de aquel hombre escapado de la novela, su continuación en la vida real, y la cámara digital, perfecta hasta ese momento, dejó de funcionar. Entonces, tomé la grabadora, para llevarme al menos su voz, y las baterías estaban agotadas. Su nombre, única prueba de existencia, es Fernando Rodríguez Mirabal. Leíamos o soñábamos la parte nunca escrita de la novela, la continuación, pero no podíamos dejar constancia de los acontecimientos, hechos de palabras insumisas. La conversión de las palabras en seres vivos y reales no podía fotografiarse ni grabarse. Solo me era dable escribir su nombre: nueva vuelta a las palabras, de las que había escapado este personaje desconocido. Pero aquel nieto gigante –era efectivamente alto y ceremonioso–, me contó que visitaba a menudo el Centro de Diagnóstico Integral (CDI) recién construido en el pueblo, y que allí era especialmente atendido por la cubana Licenciada en Enfermería Miriam Fernández Terry, “muy atenta ¿sabe?”. Y ya entonces la novela se me hizo demasiado lineal y predecible, y tuve temor de que se convirtiese en un ejemplo “típico” de realismo socialista: un pueblo que casi desapareció, porque fue atacado sin piedad por el paludismo, y sus vecinos o se fueron, como Carmen Rosa, o murieron como Sebastián, el novio, que no era de Ortiz sino del cercano Parapara, de repente se sobrepone a todo, renace de sus ruinas, termina de construir la iglesia, se llena de módulos de Barrio Adentro y para completar, construye un moderno centro con sala de terapia intensiva y otro anexo de Rehabilitación Integral. Algo que desbordaba la imaginación de la niña Carmen Rosa, que en lugar de jugar a las muñecas, prefería abrir los ojos y “reconstruir a Ortiz, levantar los muros derruidos, resucitar a los muertos, poblar las casas deshabitadas y celebrar grandes bailes en ‘La Nuñera’, con orquesta de siete músicos y farolitos de papel pintado”. Para colmo y reafirmación de males, la bonachona licenciada Miriam –que sí existía–, no recordaba al nieto de Berenice.
Pero la santiaguera Miriam había vivido la novela de su propia vida. A los 29 años, siendo auxiliar de enfermería, estuvo dieciséis meses en Angola, en la provincia de Lubango. Eso fue en 1976, en plena guerra. Trabajaba en el Hospital Agostinho Neto.
"Allí te llegaba una rastra con 15, 20, 30, 50 heridos, muchos quirúrgicos. Estuvimos trabajando prácticamente solos, porque aquel hospital enorme lo encontramos abandonado. Nos apoyamos en la población, hicimos un trabajo bonito, porque logramos que la comunidad nos ayudara mucho para poder arreglar aquel hospital, ya ellos mismos venían los fines de semana: '¿no vamos a hacer trabajo voluntario?' Fue una experiencia muy bonita. Cuando íbamos a la selva nos acompañaban los militares cubanos, realizábamos el trabajo y regresábamos. A la hora de retirarnos fue triste porque no querían, se fueron para el aeropuerto, entraron a la pista y no dejaban salir el avión, tuvimos que decirles: 'no, vamos a Cuba y volvemos', y fue así como se quitaron de la pista".
En el Hospital Saturnino Lora de Santiago de Cuba ocupó diversas responsabilidades, hasta la jefatura de enfermería, como supervisora general. Pero no dejó de estudiar: primero se hizo enfermera general, después, al abrirse la especialidad como carrera universitaria, matriculó la licenciatura en enfermería. Ahora, a sus 61 años, ha vuelto a ser internacionalista en Venezuela, en Guárico, específicamente en Ortiz, el pueblo de Carmen Rosa y Berenice. El doctor santaclareño José Alfredo Moreno Guillén, anestesiólogo, director del Centro, llegaba cuando indagábamos sobre el nieto de Berenice. Y agregó más confusión a los hechos:
"Ah, sí, yo lo conocí. Hablaba mucho de la historia del pueblo, trajo una vez unas moneditas antiguas de aquí, y siempre se refería a la novela".
Yo estaba contento por la ratificación de mi hallazgo, hasta que todo se echó a perder:
"Falleció, en un viaje que hizo creo que fue a Maracaibo, o a Caracas, se le presentó una enfermedad por allá y falleció".
“¡No puede ser! –exclamé–, ¡acabamos de verlo en su casa!” Hablábamos de personas diferentes. Entonces el doctor Moreno –que para entonces ya había operado allí a 59 personas, y salvado varias vidas–, nos contó más del CDI. Era una vieja construcción que se pensó como hospital, pero que estuvo catorce años paralizada. La limpieza final fue difícil, garciamarquiana:
"Participamos en la limpieza, porque esto es un lugar que tiene una particularidad, que los grillos y los bichos que vienen en horas nocturnas, se recogían aquí por medias bolsas de esas grandes de la basura, y esto era imposible, se limpiaba, se volvía a limpiar y a la mañana estaba igual, a causa de los bichos. Los insectos incluso provocaron tupición en las tuberías de aguas negras en muchos lugares, porque parece que se introducían por esos orificios y son tantos los que caían, vivos y muertos, que fue así. Entonces bueno, logramos limpiar esto y finalmente pudimos inaugurarlo el 12 de junio".
El pueblo asistió a la inauguración y muchas personas llegaron a pie desde comunidades cercanas. Hubo que abrir el cuerpo de guardia, porque algunos ancianos estaban deshidratados o hipertensos, “viejitos que venían con bastón, y estaban sentados allí desde por la mañana esperando la inauguración del centro”.

domingo, 2 de diciembre de 2012

La Nueva Trova: el compromiso que no se extingue


Enrique Ubieta Gómez
Un día como este, hace cuarenta años, un grupo de jóvenes rebeldes, y revolucionarios, creaba el Movimiento de la Nueva Trova. Esos jóvenes empezaban a ser conocidos, y algunos, muy pocos, habían aparecido alguna vez en ese medio que sanciona la existencia o inexistencia de las cosas, que es la televisión. Silvio era un muchacho flaquito, uraño, que desafiaba la comprensión tradicional del espectáculo musical, con una presencia desenfadada y canciones “enredadas”, que obligaban a pensar (algo verdaderamente molesto para muchos). Yo tendría apenas 10 u 11 años cuando apareció en la televisión cubana, que por entonces contaba solo con dos canales y pocas horas de transmisión. Un primo del vecino era igualmente flaquito y tímido, y mi hermana determinó que se trataba del mismísimo Silvio. En vistas de que parecía “enamoradita” de ese falso Silvio, mi hermano y yo, ansiosos de construir una banda de música, recopilamos algunas cajas metálicas y cubos de agua, para convertirlas en una “batería”, y las hacíamos sonar en el balcón –el nuestro, contiguo al suyo–, mientras mal cantábamos “Ojalá”. Como solo nos sabíamos esa canción de su repertorio, proseguíamos con otras que probablemente Silvio, el verdadero, no hubiese aprobado, pero que estaban de moda.
Con los años fui conociendo esas canciones extrañas, con letras que parecían salirse del formato musical, y que interpelaban al amor, a la vida y a la Revolución. Silvio y Pablo, con estéticas muy personales, eran escénicamente inseparables, casi un dúo: donde cantaba uno, lo hacía a continuación el otro. Además de la amistad que los unía, y de la identidad de valores, quizás esas presentaciones conjuntas se debieran a la desconfianza de los promotores en la capacidad de convocatoria individual de cada uno. En mis años de adolescencia, sin llegar a ser un trovadicto, asistía a conciertos de la Nueva Trova, algunos en Casa de las Américas –centro entonces de confluencias de las vanguardias artísticas y políticas del continente–, otros en el anfiteatro del parque Almendares. No fue hasta que Silvio y Pablo empezaron a recorrer el continente, desbordando estadios, y revelando el profundo conocimiento que los latinoamericanos tenían de su obra, de alguna manera asumida también como la poesía y la poética (una ética y una estética) de la Revolución cubana, que la convocatoria de estos trovadores en su Patria se hizo multitudinaria.
En los setenta proliferaban grupos rockeros que interpretaban canciones “prohibidas” en las fiestas de los habaneros, y grupos de música latinoamericana, que nos traían las sonoridades indoamericanas y los conflictos sociales y políticos de la región. Los segundos, lamentablemente, desaparecieron con los años. Grupos emblemáticos como Moncada, sin abandonar la canción de autor, recorrieron otros caminos. Pero decir Nueva Trova para los cubanos de mi generación, es recordar también el golpe profundo en el alma que aquellas sonoridades revolucionarias, en todos los sentidos, nos dejaban, nos dejan, en la interpretación de Quilapayún o Inti Illimani, en la voz de Violeta Parra, Víctor Jara, Mercedes Sosa o Alí Primera, para citar solo algunos nombres. En México, algunos años después, en el hogar de los Híjar, conocí a Roberto Quezada, director del grupo salvadoreño Yolocamba Ita, y los escuché en vivo.
Pero vuelvo atrás, porque en la Escuela Lenin, donde estudié, teníamos un grupo literario, y la costumbre de visitar en sus casas, en días de pase, a escritores y artistas de renombre. Ya he hablado de mis visitas a la casa deMargaret Randall –su hijo Gregory estudiaba con nosotros y pertenecía al grupo–, donde encontré a escritores y artistas latinoamericanos que el tiempo luego consagró. Gregory y yo visitamos en al menos dos ocasiones al escritor cubano Félix Pita Rodríguez, un hombre fascinante. Recuerdo que le hice una larga entrevista “grabada”, que el casete no recogió. Él suponía (y yo, claro) que se grababan sus palabras, así que dijo cosas que entonces me parecieron muy importantes y que probablemente lo eran. Entre esas cosas que recuerdo hay una que viene al caso: Pita afirmaba en 1975 que el talento más trascendente de la Nueva Trova, el que “la posteridad” reconocería, no era el de Silvio ni el de Pablo, sino el de Noel Nicola. Aquella insistencia suya hizo que escuchara su música con más atención. Noel, sin embargo, no fue tan prolífico o quizás no tuvo la suerte de ser promovido como sus hermanos de aventura, a pesar de que fue un incansable promotor de la obra de los demás. Pude adquirir el álbum doble de homenaje a Noel que editó Silvio en 2007, después de su temprana muerte, en el que participaron importantes cantautores y músicos de Cuba, América latina y España. Su obra, breve, resplandece en la voz de sus contemporáneos. Poco tiempo antes de morir, por pura casualidad, Noel Nicola me dio botella en su carro destartalado. Como suele suceder en esos casos, solo me percaté de quién me llevaba, una vez que me senté a su lado. Le hice saber que lo reconocía, y que admiraba su obra. Los trovadores pertenecen a esa casta de seres que no buscan la fama o el dinero, aunque a veces los encuentren, y solo conservan su esencia creadora en la medida en que son fieles a sí mismos. Es el “secreto” de Silvio.
Evoco estos recuerdos, con la alegría de ser hoy amigo de los trovadores y trovadictos de otras generaciones. De que ayer, ese hombre multifacético que todos conocemos como Fidelito (Díaz Castro), recibiera el Premio de Honor Cubadisco 2012, por su trabajo de promoción –junto al Blado Zamora–, ahora en espacios como el Patio de la EGREM, cada miércoles, o el del Diablo Tun Tun, de la Casa de la Música de Playa, cada sábado, que él acertadamente ha bautizado como La Utopía. Espacios ambos, a los que asisto con frecuencia. Fidelito visita a sus amigos con la guitarra a cuestas, siempre dispuesto a disparar canciones, las de otros, y especialmente las de Silvio, más que las suyas, hasta el amanecer. Una tradición, la trovadoresca, la del compromiso con la canción, la de la canción comprometida, que no se extingue en Cuba.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Mi paseo favorito

Andrés Gómez 
Durante mi reciente visita a La Habana salí una tarde de paseo con Lía, mi niña predilecta. Lía acaba de cumplir sus cinco años de edad. Es la hija de mi buen amigo Reinier. La conocí el día que nació en el hospital de maternidad de Línea, el América Arias. Desde chiquitica ha sido cariñosa, observadora, cautelosa y presumida; con el correr de sus cortos años ha desarrollado inteligencia e imaginación pocos comunes. Además es muy linda.
Cuando su papá le dejó saber que yo quería llevarla a pasear ese sábado al mediodía, ella le dijo: "mi paseo favorito". Lo que me hizo sentir muy bien, aunque ya yo lo intuía. Cuando la recogí me preguntó que a dónde íbamos. Le contesté que a donde ella quisiera, y le pregunté, ¿quieres ir a un lugar nuevo o a los mismos lugares de siempre? Quiso ir a los mismos lugares de siempre. 
Los mismos lugares de siempre son las hermosas calles y edificaciones de La Habana, las de su centro histórico, con tanto amor y esmero poco a poco reconstruidos y mantenidos por los trabajadores y trabajadoras de la Oficina del Historiador de la ciudad.
En los últimos tiempos hemos hecho varios paseos por esas calles y a Lía le encanta comenzarlos por la bella Plaza de Armas, así que ahí esta vez también comenzamos. Lía se recuerda de los lugares por donde y a donde hemos ido y los recuerda en voz alta. Recordó al caminar por ese hermoso parque la tarde que, después de haber comprado sabrosos dulces y panes en la panadería San José en la Calle Obispo, nos sentamos en uno de sus bancos para darle de comer migajas de pan a un montón de las muchas palomas que en sus árboles habitan. 
Esta vez también bajamos, entrando a la ciudad, por la concurrida y floreciente Calle Obispo, desde hace años paraíso de peatones ya que está cerrada a carros, camiones y a cualquier otro invento que no sean seres humanos a pie. Al llegar a la esquina de la Calle Mercaderes nos encontramos con su personaje favorito, un muchacho disfrazado de arlequín fantástico con un traje endurecido, que hace de estatua, moviéndose muy lentamente y muy poco, pero con ojos refulgentes.
Después, como de costumbre, en la esquina de la Calle San Ignacio le compré una paleta de helado de fresa, su sabor favorito. Seguimos caminando sobre los nuevos adoquines de la Calle Obispo hasta llegar a la fantástica librería Fayad Jamís, con su bello frente de madera barnizada y vidrio. Este reciente local, inaugurado en agosto de 2010, es realmente de película. Todo el mundo piensa que los libros ahí se deben vender en divisa, en cuc, pero no, para orgullo y placer nuestros, se venden en moneda nacional no convertible, lo que la gente allá llama pesos cubanos.
En la planta baja, entrando a la izquierda, está la literatura infantil, y como ya Lía lo sabe para allí sale disparada. Sus libros favoritos son los de dibujar o los que le parecen a ella que son para dibujarlos. Le gustan esos y los libros que tienen muchas figuras en colores. Aunque Lía asegura que sabe leer fue en septiembre pasado que comenzó el círculo infantil y ahora es cuando está comenzando en serio a aprender a leer y a escribir.
Después, al salir de la librería cruzamos la calle y entramos en la recién reconstruida Droguería Johnson, la más antigua de la ciudad, destruida por un voraz incendio accidental hace pocos años atrás. La primera vez que visitó esta farmacia, Lía se encantó con los grandes estantes, mostradores y sus bancos de caoba barnizados.  Le dije, "están hechos de maderas preciosas", ella los tocó con sus manitas y dijo: "maderas hermosas."  Y "maderas hermosas" dice cada vez que encuentra un mueble hecho de esas maderas. No la quise corregir, ya que es verdad que son hermosas esas maderas.
En este otro inolvidable paseo fuimos al Palacio de los Capitales Generales sede del extraordinario Museo de la Ciudad. Lía, quien no conocía el museo, quedaba fascinada de salón en salón. De los objetos exhibidos los que más la impresionaron fueron unos cañones pequeños, que ella al correr hacia ellos decía que eran de los niños, y las banderas cubanas veteranas de heroicas batallas de nuestra última guerra por la independencia de España desplegadas en un sobrecogedor salón.
Aunque realmente lo que más le gustó de todo fue el pavo real, "tan azul", como ella decía, que vive en el patio central del palacio.
Tampoco la corregí cuando al pasar por unos de los salones había uno de esos letreros con la señal de "prohibido pasar" por ese lugar específico, que en este caso era una antigua alfombra. Lía interpretó la señal –que tiene una suela de zapatos en medio de un círculo–, como que no se puede dejar huellas. Entonces caminaba y miraba al piso detrás de ella a ver si había dejado alguna huella, diciéndome, "no dejé huellas. ¿viste?".
Mucho pregunta y mucho le gustan mis a veces inverosímiles respuestas. Muy contento me siento al verla disfrutar tanto en nuestros paseos.
En fin muchas más encantadoras cosas pasan en los paseos favoritos con Lía por las calles de nuestra bella Habana.  Pero éstas quedarán para otros relatos.
*Andrés Gómez es un periodista cubano residente en EE.UU. Director de Areítodigital