miércoles, 15 de enero de 2014

Macarena Gelman: "Fui un regalo robado" (la nieta de Juan Gelman habla de su segundo nacimiento)

Los padres biológicos de Macarena, María Claudia García y Marcelo Gelman, poco antes de que fuesen secuestrados y desaparecidos

A propósito del fallecimiento del gran poeta argentino Juan Gelman, reproduzco esta entrevista realizada a su hija en el año 2008. La vida de este gran intelectual estuvo marcada en sus décadas finales por la búsqueda y el encuentro final de esa nieta perdida. Vale la pena recordar los hechos.
Gabriela Cañas
La Nación
Domingo 10 de agosto de 2008
Macarena nació por segunda vez cuando tenía 23 años. La plácida y apolítica vida que llevaba en su Montevideo natal se trastocó por completo cuando su madre le confesó que no era hija suya y ella descubrió que era una niña robada; arrancada de los brazos de unos padres secuestrados, torturados y asesinados por la dictadura argentina, y entregada a quien ella creía que era su padre: un policía uruguayo. A Macarena aquella noticia le cambió la conciencia y la vida. A partir de entonces, supo de tormentos y de desapariciones, de horrores y complots represores, y supo también que ella era un producto de todo eso. Descubrió que su abuelo llevaba años buscándola y que se llamaba Juan Gelman. Corrió a Internet y así fue como aprendió que era un poeta, un poeta muy importante, argentino también, como sus verdaderos padres, que vivía y sigue viviendo autoexiliado en México y que desde allí reclamaba el derecho a recuperar a esa nieta de cuya infancia nunca pudo disfrutar.
Macarena luchó para cambiarse el apellido. Ahora lleva los apellidos Gelman García, como su auténtico padre, como su auténtica madre, aunque mantuvo su nombre de pila, el que le impuso su devota madre adoptiva, porque los Gelman tienen ascendencia sevillana.
Busca los restos de su madre y apoya públicamente en su país la lucha por la derogación de la Ley de Caducidad por considerar que da cobertura legal a la impunidad. Incluso ha asistido al intento fallido de desenterrar el cadáver de su madre en un lugar que resultó equivocado. Contar su historia se ha convertido para ella en una herramienta para abrirse paso en la espesura de los silencios cómplices.

¿Cómo le dieron la noticia de que usted era hija de otros?
Me lo dijo mi mamá. Mi papá había muerto cuatro meses atrás y mi madre me dijo que mi abuelo estaba buscándome. En realidad, toda mi familia biológica me estaba buscando. Mis papás biológicos tenían 19 y 20 años. Eran argentinos. Vivían en Buenos Aires. Los secuestran el 24 de agosto de 1976.

Su madre tendría hoy 51 años.
No sé si llegó a cumplir los 20. La última vez que la ven con vida es el 22 de diciembre, y a mí me dejan en la casa de los papás que me criaron el 14 de enero de 1977. Ella cumplía los 20 años el 6 de enero. Bueno, los secuestran, los llevan a un centro clandestino de detención que se llamaba Automotores Orletti. Allí permanecen. A mi papá lo matan en el año 1976 mismo, a finales de septiembre u octubre. Y a mi mamá la trasladan a Uruguay dentro de la operación que se llamaba Plan Cóndor. Estaba embarazada de siete meses y medio cuando la secuestran.

Ha muerto Juan Gelman, dicen, pero no lo creo...

Juan Gelman, poeta y periodista argentino, integró durante la dictadura militar de su país (1976 - 1983) las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y el movimiento peronista Montoneros, en cuyo nombre denunció internacionalmente sus atrocidades . En aquel contexto de represión fueron secuestrados su hijo Marcelo y su nuera María Claudia García, embarazada a término. Marcelo fue asesinado y fondeado en un tonel en el delta de El Tigre; María Claudia fue trasladada a Montevideo donde dio a luz antes de ser ejecutada y desaparecida.
La foto del poeta Juan Gelman y su nieta Macarena abrazados, emocionados, recorrió el mundo. Acababa de finalizar el acto público en el que el Estado uruguayo reconoció haber violado sus derechos humanos y los de María Claudia García, madre de Macarena y víctima de desaparición forzada, cuyos restos aún no se han recuperado.

CONFIANZAS

se sienta a la mesa y escribe

«con este poema no tomarás el poder» dice
«con estos versos no harás la Revolución» dice
«ni con miles de versos harás la Revolución» dice

y más: esos versos no han de servirle para
que peones maestros hacheros vivan mejor
coman mejor o él mismo coma viva mejor
ni para enamorar a una le servirán

no ganará plata con ellos
no entrará al cine gratis con ellos
no le darán ropa por ellos
no conseguirá tabaco o vino por ellos

ni papagayos ni bufandas ni barcos
ni toros ni paraguas conseguirá por ellos
si por ellos fuera la lluvia lo mojará
no alcanzará perdón o gracia por ellos

«con este poema no tomarás el poder» dice
«con estos versos no harás la Revolución» dice
«ni con miles de versos harás la Revolución» dice
se sienta a la mesa y escribe


LÍMITES

¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí la sed,
hasta aquí el agua?
¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí el aire,
hasta aquí el fuego?
¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí el amor,
hasta aquí el odio?
¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí el hombre,
hasta aquí no?
Sólo la esperanza tiene las rodillas nítidas.
Sangran.


COSTUMBRES

no es para quedarnos en casa que hacemos una casa
no es para quedarnos en el amor que amamos
y no morimos para morir
tenemos sed y
paciencias de animal


EL JUEGO EN QUE ANDAMOS

Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta salud de saber que estamos muy enfermos,
esta dicha de andar tan infelices.
Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta inocencia de no ser un inocente,
esta pureza en que ando por impuro.
Si me dieran a elegir, yo elegiría
este amor con que odio,
esta esperanza que come panes desesperados.
Aquí pasa, señores,
que me juego la muerte.

martes, 14 de enero de 2014

McHéroe

Luis Britto García
Tomado de su libro de ensayos Elogio del panfleto, Caracas, 2da edición, Fondo Cultural Fundarte, 2012
Héroe de héroes es el cowboy estadounidense inventado por Hollywood. Cabalga hasta el pueblo con sonrisa y revólveres rutilantes, nunca desenfunda primero, siempre dispara más rápido y galopa hacia el desierto tras haber partido los corazones del malvado y de las chicas del Saloon. El macarroni western manchó su atuendo, pero nunca su sentido del honor. Blandiendo Colts nucleares contra países inermes, el país que se atribuye el papel de cowboy del mundo intenta parecerse a esta versión andante del Juicio de Dios medieval.
Un único defecto ostenta esa leyenda fundacional: nada en ella es verdad. La vaquería ecuestre no es invención anglosajona. La crearon los andaluces de quienes la tomaron los mexicanos a los cuales la arrebataron los gringos junto con la mitad del territorio de México. La remuneración de los vaqueros o cowboys era tan miserable que solo negros, indios o chicanos desempeñaban el oficio. El costo de las armas de fuego estaba fuera del alcance de este proletariado rural.
Sólo esgrimían artillería rufianes cuya vera efigie es el J. A. Slade con quien el joven Mark Twain comparte alguna vez una incómoda taza de café. De ellos consigna que"buscaban siempre colocarse en situación de ventaja infame sobre su enemigo": En su autobiografía Pasando fatigas el humorista atestigua que a pocos pasos de él los hombres de Slade acribillan a un cochero desarmado que habla contra los pandilleros. La primera vez que Slade desafía a un carretero, éste se le adelanta al desenfundar: Slade lo convence de que no vale la pena abalearse por un cruce de palabras. En cuanto el ingenuo enfunda, Slade lo cose a tiros. Luego toca a la casa de un francés, lo vuelve una coladera al abrir la puerta e incendia el inmueble con el difunto, la viuda y tres huérfanos dentro. En otra oportunidad pide whisky a un tabernero que le es antipático, y desenfunda mientras éste vuelve las espaldas para servirle. Cuando no puede aplicar tales métodos a sus enemigos, Slade ofrece recompensas a sus secuaces para que se los entreguen. Estos le llevan maniatado a su competidor Jules: Slade se divierte amputándole a tiros partes del cuerpo hasta que su blanco viviente muere. Como otros tantos forajidos, Slade es sicario de una compañía: la de la Diligencia Continental. En tal oficio, según testimonia Thomas J. Dimsdale, se comporta como "dueño de la situación, y amo y señor de los tribunales, de la justicia, y de quienes la administraban". Una partida de mineros detiene al bravucón, y éste llora y suplica por su vida antes de ser ahorcado.
Tanto en su fulgurante leyenda como en su sórdida realidad, es el cowboy el más fiel exponente del American Way of Living

lunes, 13 de enero de 2014

No seamos siervos de las tecnologías: trabajemos con ellas

Fernando Martínez Heredia
Soy Cuba
Sin dudas, en un tiempo muy corto se ha producido un crecimiento muy brusco en la cantidad y la diversidad de imágenes y textos que están al alcance de una parte de los jóvenes, o que pueden representárselos –aunque no los tengan efectivamente– los demás jóvenes del país. Y, lo que podría llegar un día a ser más importante, combinar la recepción de ellos con la interlocución y con la producción y circulación masiva de imágenes y textos por muchos de los que hoy son solo receptores. Pero, francamente, no puedo sumarme a la idea de esta revolución de la comunicación haya producido un cambio generalizado en los estilos de vida, y aún menos en las maneras de pensar.
Reducir este tema a expresiones abstractas –como “nuevas tecnologías”– es creer en nuevos fetiches e incapacitarse para comprenderlo. Uno de sus aspectos principales es el de sus condicionamientos. Entiendo que hay que inscribir esta cuestión, entre otras, en un proceso mucho más impactante y abarcador, y encontrar allí uno de sus sentidos: un formidable entrelazamiento entre la introducción y generalización mercantil muy acelerada de medios materiales de comunicación en cantidades asombrosas y a precios democratizables, y el control cultural e ideológico por parte del sistema capitalista mundial del lugar social ideal que ocupan, la mayoría de los contenidos que trasmiten, la actitud hacia cuestiones principales del consenso a la dominación que difunden y la dependencia que generan a esos medios, su funcionamiento y el deseo de consumirlos.
Siempre ha habido un nexo fuerte e íntimo entre los medios de comunicación y su control ideológico y cultural por el sistema dominante. Lo que sucede hoy es que ese nexo se ha vuelto decisivo para el capitalismo, porque su naturaleza actual, hipercentralizada, parasitaria, excluyente y depredadora, le impide ser revolucionario consigo mismo –una cualidad que siempre le sirvió tanto–, y al mismo tiempo existe en cientos de millones de personas conciencia de la naturaleza social de los males que afligen a las mayorías y al planeta, y gran parte de ellos identifican de un modo u otro a los responsables. Esto se debe a una acumulación cultural revolucionaria que llegó a su apogeo durante el siglo XX. Por consiguiente, el control totalitario de la información, la formación de opinión y las creencias cívicas es una necesidad antisubversiva, preventiva de rebeldías: es vital para el capitalismo.
En medio de la sucesión vertiginosa de las tecnologías y el caos aparente de la masa inabarcable de productos comunicables, existe una voluntad de gobernar rigurosamente los contenidos, las expresiones y el sentido que se les atribuya. Desvanecer todas las fronteras entre las certezas y las invenciones, las palabras y la nada, los hechos y los engaños, es un requisito de esta guerra cultural. Datos y mentiras, hechos y prejuicios, exigencias de la moda, repetidos sin descanso, marcan las rutas de un viaje inducido hacia la idiotez. El lenguaje y el pensamiento han entrado en crisis, juntos. La premura inexplicada exige desaparición de vocales y un esperanto de signos internacionales; pero la brevedad y el apuro que ellos fomentan no permiten reflexionar ni conducen a la síntesis o al conocimiento.
Más que un cambio en la manera de pensar, lo que está en juego es si lograrán disuadir a las mayorías de realizar el acto de pensar. En vez de un pensamiento único, intentan convertir en algo normal que no se piense.
En un plano más general, la acumulación cultural referida ha producido cambios colosales en las capacidades y los valores a escala mundial. Sus características y las exigencias que conllevan eran inconcebibles hace setenta años. No puedo referirme aquí a ese gran avance de la condición humana, pero es imprescindible tenerlo en cuenta ante toda cuestión y para todo proyecto. En el caso de Cuba, una gran revolución liberó al país del capitalismo neocolonizado y transformó a fondo las relaciones sociales, la vida de las mayorías, las instituciones y la sociedad en su conjunto. El pueblo cubano ejerció la justicia social, la libertad, la solidaridad, el pensar con su propia cabeza, y se acostumbró a hacerlo. A pesar de los enemigos, las insuficiencias y los errores, nos volvimos más capaces de satisfacer las exigencias provenientes de aquellas capacidades y valores que los pueblos de la mayor parte del mundo.
Pero la situación cubana actual es la de una abierta batalla cultural entre el socialismo y el capitalismo. A favor del último, entre otros factores, estaría la sujeción progresiva a su cultura, la única que ha logrado universalizarse, y que hoy conserva un formidable poderío y numerosos atractivos. Los procesos como el que abordamos constituyen, por consiguiente, uno de los escenarios de esa lucha. Lo primero es que las nuevas formas de comunicación, sus medios y su mundo ideal existen y se desarrollan, a partir de las actuaciones y la voluntad de nuestra gente, y de que vivimos en este mundo. Esto es de Perogrullo, por lo que es absurdo que todavía haya quienes le temen a esa realidad y se oponen a ella. Esos suicidas pretenden, en nombre de un autoritarismo trasnochado que pierde suelo por días, impedir u obstaculizar la presencia y la utilización de los nuevos medios, en nombre de la supuesta defensa de un socialismo que en realidad es solo un sinónimo de la parcela de poder que ejercen.
Mientras, los indiferentes en política, que no son pocos, y los que se suman al creciente conservatismo social, creen posible vivir “en digital”, modernizarse por imitación de los modelos que propone la avalancha que padecemos de productos audiovisuales, usos, conductas y opiniones esperables, en apariencia ajenas a cualquier sistema social. Tienden a ser apéndices de los objetos y las imágenes, a dejar de ser pueblo para convertirse en público, sin darse cuenta de que al final de esa neutralidad imposible nos espera a todos la hora en que habrá que resolver el dilema crucial.
Mi aproximación en este texto ha sido a uno de los sentidos del proceso, como dije al inicio. Pero no es el único. El complejo material-ideal que se ha desplegado tan velozmente constituye, al mismo tiempo, un maravilloso potencial de multiplicación de las capacidades humanas. Leer innumerables informaciones y asomarse mediante imágenes a millones de hechos, situaciones y paisajes, puede desatar cualidades extraordinarias y ayudar a multiplicar las capacidades de un pueblo que posee un inmenso caudal de experiencias de verdadero desarrollo humano y social, una conciencia política descomunal y muy altos niveles de preparación general y técnica. Estos nuevos medios brindan, por cierto, un suelo técnico al ideal comunista que pretendió en Europa hace noventa años que la obra de arte estuviera presente en la vida cotidiana y cayera el muro aristocrático de la alta cultura, una bandera de democratización cultural que en la segunda mitad del siglo quedó bajo el control del gran capital y se ha venido ejecutando del modo más perverso hasta hoy.
A Soy Cuba y a sus hermanos de todo el país les corresponde la misión, difícil y fundamental, de actuar, de hacer y crear con los nuevos medios y desde sus procederes y lenguajes, no para someterse al sentido que pueden portar al servicio de la dominación, sino para utilizarlos como instrumentos atractivos, proveedores de información, de criterios, de belleza y de canales realmente democráticos de participación: convertirlos en instrumentos de liberación.
Las verdaderas preguntas deberán ser nuestra guía. ¿Esta nueva revolución beneficiará a la dominación o a las liberaciones sociales y humanas? ¿Traerá la abolición progresiva de toda trascendencia, la trivialización y una indiferencia pletórica de informaciones e imágenes? ¿O será un instrumento para desarrollar las capacidades y las cualidades de las personas y la sociedad cubanas muy por encima de sus condiciones materiales de existencia? ¿Se conformará con ser un pequeño teatro de escándalos sin importancia y vueltas a la noria, de tolerancia y autoritarismo? ¿Serán capaces los jóvenes cubanos de convertirla en un lugar efectivo de de creaciones, de actuación social y política, de lucha y de placer liberadores?

viernes, 10 de enero de 2014

Cuando los diseñadores gráficos de la URSS hacían los mejores carteles de cine del mundo

ÁNXEL GROVE
20 Minutos.es
Tras el triunfo de la Revolución bolchevique de 1917, los artistas de la URSS, contagiados por los nuevos aires de libertad, emprendieron la búsqueda de lo que llamaban la "visión nueva", fundamentada en la representación abierta de la sociedad y la idea de que toda disciplina artística tenía que ser el vehículo para un propósito y transmitir una intención.
Aunque el entusiamo de los primeros años acabó en tragedia y el control sin fisuras del Estado comunista limitó el arte al género del realismo socialista, los logros de aquellos primeros años aún dejan con la boca abierta por su radicalismo y valentía creativas.

Nadie podía compararse a los diseñadores de la URSS
Quizá una de las áreas donde más notables fueron los logros de los creadores fue el cartelismo y, especialmente, el dedicado a la promoción de películas. Durante la década de los años veinte del siglo pasado, considerada como la edad de oro de los pósteres cinematográficos de la URSS, ningún diseñador gráfico del mundo podía compararse a los grandes artistas de la escuela de la todavía joven y optimista unión de repúblicas comunistas.
Para comprobarlo basta la exposición Kino/Film: Soviet Posters of the Silent Screen (Kino/Cine: carteles soviéticos para la pantalla muda), en cartel desde el 17 de enero al 29 de marzo, en la Galería de Arte y Diseño Rusos (GRAD en sus siglas en inglés) de Londres. La muestra, organizada al amparo del Año de la Cultura del Reino Unido y Rusia 2014, despliega un selecto conjunto de las obras maestras de los "nuevos y radicales" diseñadores gráficos soviéticos que se dedicaron a la cartelería cinematográfica en aquel tiempo de lucha social, experimentación y búsqueda de nuevos lenguajes.

 
Cuando los diseñadores gráficos de la URSS hacían los mejores carteles de cine del mundo
A mediados y finales de la década de los años veinte, el cine floreció en la URSS como una forma nueva de arte que, además, servía para transmitir propaganda y mensajes revolucionarios al público en un territorio amplísimo, difícil de abarcar y poblado por personas con un índice de analfabetismo altísimo (de al menos el 70%). El cine, dicen los organizadores de la exposición, "hacía juego con el ethos revolucionario de una generación emergente de artistas para quienes las bellas artes tradicionales eran consideradas como burguesas".
Por razones estratégicas, el nuevo gobierno soviético apoyó a la industria cinematográfica floreciente del país —"de todas las artes, el cine es para nosotros la más importante", había declarado Lenin nada más tomar el poder—. No sólo se produjeron largometrajes de gran coste presupuestario, entre ellos la que quizá es la película de propaganda más conocida de la historia, El acorazado Potemkin, de 1925, dirigida por Serguéi M. Eisenstein, sino que se organizó la distribución de películas extranjeras, incluidas las producciones de los EE UU, a través de una organización estatal, Sovkino.

Reclutando a jóvenes de talento
Bajo el paraguas de este comité de control, fue creado el departamento Reklam Film para controlar la producción de carteles de cine en toda la URSS. El responsable era el diseñador Yakov Ruklevsky (1884-1964), quien contrató a un gran número de artistas jóvenes y de gran talento, entre ellos los hermanos Stenberg , Vladimir (1899-1982) y Gueorgui (1900-1933), autores de imágenes de un acentuado dinamismo; Nikolay Prusakov (1900-1952), y el fértil Mikhail Dlugach (1893-1985), que diseñó él solo medio millar de carteles.
Hacían carteles para las pelis de los EE UU que mejoraban el original Este colectivo creo un "nuevo vocabulario visual para los carteles de cine" que fue usado tanto para las producciones soviéticas como para las extranjeras —hay casos, como el del póster de la película de Harold Lloyd El hombre mosca (Safety Last, 1923), donde el póster de la URSS supera con creces al cartel original—. El blanco y negro de las películas ayudaba a los cartelistas a tomarse todo tipo de licencias con los colores vivos para captar la esencia de cada película, a veces incluso sin haberla visto. La experimentación tipográficas y la potencia icónica del grupo, que usaba, como los cineastas, escorzos dramáticos y puntos de vista asimétricos, hacían el resto: los carteles de cine de la URSS son considerados los mejores de su época en todo el mundo. Algunas de las más de 30 piezas que se exhiben en Kino/Film: Soviet Posters of the Silent Screen se habían mostrado muy pocas veces fuera de Rusia.

500 aniversario de Trinidad: Emilio Ubieta, mi antepasado mambí

Enrique Ubieta Gómez
Con motivo del medio milenio de fundación de la ciudad de Trinidad, quiero rendir homenaje hoy a mi tío bisabuelo mambí, el comandante Emilio Ubieta, quien nació en esa ciudad del centro del país. Siendo niño emigró con su familia a Consolación del Sur, Pinar del Río, provincia de la que procede mi padre. Su hermano y también tío bisabuelo mío Enrique Ubieta sirvió por el contrario en el ejército español, como corresponsal de guerra. Fue y es más conocido porque sobrevivió a la guerra, permaneció en Cuba, y publicó los muy conocidos e imprescindibles cuatro tomos de las Efemérides de la revolución cubana, pero sobre todo porque salvó y conservó los documentos que llevaba consigo José Martí al caer en combate y los publicó. Este antepasado fue quien dio a conocer la famosa carta inconclusa de Martí a Mercado en la que afirmaba que "todo lo que había hecho" era para impedir que los Estados Unidos se extendieran sobre nuestras tierras de América. Soy sin embargo descendiente directo de un tercer hermano, Raimundo Ubieta, que es mi bisabuelo. Pero quiero rendir especial tributo a Emilio, con quien "la posteridad" ha sido injusta. Bravo guerrero por la independencia, Emilio murió en un acto desesperado, como consecuencia de las heridas recibidas en la batalla de Las Guásimas. "En aquella reñidísima acción –escribía Manuel Sanguily– las fuerzas de las Villas estaban a las órdenes de Maceo; pero Ubieta combatió a las inmediatas de [el coronel José] González, es decir, donde más peligro se corría, pues sabido es que aquel jefe fue el que más se distinguió por su arrojo e impavidez en la memorable jornada". Enrique fue sin embargo más conocido y venerado, porque entregó y sistematizó una documentación sin dudas vital para el conocimiento de la historia cubana, a pesar de que antes había servido a las fuerzas enemigas; Emilio, en cambio, entregó su vida por la independencia de la Patria y su temprana muerte lo hizo casi un desconocido para las generaciones posteriores de cubanos. Nadie más autorizado que Manuel Sanguily para contarnos de su vida y su muerte heroica.

jueves, 9 de enero de 2014

¿La Infanta Cristina es tonta y analfabeta?

Lucía Etxebarría / Unidad Cívica por la República.
Vengo de hablar con mi asesor fiscal, y le explico mi triste situación:
– Oye, verás, es que mi marido creó una sociedad y me puso a mí como administradora, y ahora le reclaman una pasta de Hacienda y me llaman a mí...
– Debería verlo, pero ya te advierto que sí, que te las vas a reclamar a ti. Este... ¿Tú has firmado las cuentas anuales?.
– Pues sí, yo firmaba todo lo que él me pasaba.
– Pues entonces lo siento, pero no puedo ayudarte en nada. Tienes que pagar ese dinero.
– Es que parece que ha evadido dinero y que lo puso en una cuenta fantasma en no sé qué paraíso fiscal.
– Eso es delito, ya te estás buscando un abogado, esto es muy serio, puedes acabar en la cárcel.
– Pero es que yo nunca miraba lo que él me daba, yo firmaba y punto, ¿no vale con que mi marido diga que yo no tenía ni idea?
– Ante la ley no, a no ser que tú puedas justificar que eres analfabeta o que no tienes estudios, y no es el caso. Ahora tú eres responsable, porque tú eres la administradora de la empresa.
– ¿De verdad me estás diciendo que no tengo salida?
– Enséñame primero toda la documentación, pero si la situación es como la describes, ya te digo que lo mejor es que te busques un abogado.
Y entonces le digo que le he hecho una pregunta trampa, que en realidad estoy a punto de escribir un artículo y que quiero entender por qué Cristina de Borbón no está imputada. Y entonces mi gestor, señor ultra conservador, votante del PP de toda la vida, me dice:
– Eso, querida, nadie lo entiende.
La Infanta Cristina  recibía  de Aizoon cada semana entre 600 y 700 euros por unos servicios que no se han llegado a detallar.
La hija del Rey cobraba de la inmobiliaria por la presentación de facturas como si fuera un proveedor más.
La Infanta, según el sumario, ganó en tres años a través de esta empresa no menos de 510.000 euros.
La Infanta tenía que saber que Aizoon no había alquilado ni vendido un piso en su vida.
Aparte, La Infanta Cristina recibía 72.000 euros del Rey y 250.000 de La Caixa en 2004.
La infanta Cristina es directora del Área Social de la Fundación La Caixa, entidad para la que se supone que trabaja, aunque viva en Guachintón y no acuda a oficina ninguna.
Según afirman la fiscalía, el abogado y su marido, la infanta Cristina sufre cierta disminución psíquica o, quizá es analfabeta. Porque una mujer que firmaba cuentas anuales y presentaba cada semana facturas de 600 euros firmadas por ella misma a una sociedad inmobiliaria que en la vida alquiló o vendió un piso, y no se dio cuenta de que era una tapadera fiscal,  no está, evidentemente, en pleno uso de sus capacidades. O quizá no sabe leer.
Si la infanta Cristina es disminuida psíquica o analfabeta – como afirman su marido, el abogado de su marido y la fiscalía anticorrupción – que alguien me explique a santo de qué es Directora del Área Social de la Caixa y por qué cobra 250.000 euros anuales por un trabajo que, está claro, no está en condiciones de realizar.
Según su abogado, y según su propia declaración, el cociente intelectual de Iñaki Urdangarín debe rondar los 70 puntos  dado que firmaba papeles que le incriminaban pero él no tenía ni idea de lo que firmaba. Y además, tiene un problema cognitivo muy serio porque no
recuerda prácticamente nada de lo que hizo hace dos años.
Por cierto, Iñaki es sordo, o eso alegó cuando se libró de la mili.
Si Iñaki Urdangarín es bobo y no tiene siquiera acabada la carrera de empresariales, aparte de tener un serio problema cognitivo, que alguien me explique por qué trabaja en Telefónica con un sueldo de 1,4 millones de euros anuales y por qué Telefónica le paga su mansión en Guachintón, los colegios de los niños y los viajes a España. O sea, en total, dos millones de euros anuales.
Si Iñaki Urdangarín es más corto el pelo de Sinéad O´Connor, como según él mismo se presenta, y tiene un serio problema cognitivo de ubicación en el espacio tiempo, no me explico por qué se le pudieron conceder 17 MILLONES DE EUROS del erario público por la cara sin
necesidad de que se presentara a Concurso Público alguno.
Y en fin, si Iñaki Urdangarín ha reconocido el propio Rey le pidió a César Alierta en su momento que alejara a su yerno de España y del escándalo que se avecinaba, nos está diciendo que tanto el Rey como el Presidente de Telefónica son culpables de haber encubierto un delito.
...............
El argumento de " nos sale más barato tener Familia Real que un presidente de la República" no se sostiene dado que el mantenimiento de la tal Familia nos sale a todos los españoles por un pico:
Los Presupuestos detallan un gasto de 25 millones, pero mantienen en secreto las partidas que pagan los Ministerios de Hacienda, Interior y Defensa. A ello hay que sumar 34 millones para conservación de palacios y jardines.
(Por cierto: se consumieron en el ejercicio 2010-2011 unos 8,5 millones de kilovatios por hora de electricidad y otros 27 millones de gas, así como 0,2 millones de litros de agua. Se recibieron unas 700.000 llamadas telefónicas y se ingresaron hasta 1,8 millones de euros por la venta de un helicóptero que estaba en leasing.
Se gastaron  unos 120.000 euros en limpiar candelabros, otros 16.800 en instalar un sistema para proteger las botellas de vino de las bodegas de palacio y otros 550.000 en una sala privada de cine... Para que os hagáis una idea )
Pero incluso si se sostuviera ese argumento de " La Monarquía nos sale muy barata" ( que no se sostiene por parte alguna)...Díganme ustedes si es moral que tengamos que mantener los dispendios de unos señores entre todos solo porque nacieron en un sitio y no en otro...
– Cuando tenemos un Rey que por lo visto encubre delitos y cuya fortuna de 1.790 millones de euros nos resulta cuanto menos sospechosa dado que siempre nos han contado que la familia española carecía de recursos económicos propios, que durante el exilio sobrevivieron gracias a la ayuda de las familias monárquicas y que tras la coronación de Juan Carlos I, los Borbones se mantenían con fondos del erario público y eran un ejemplo de austeridad en comparación con otras casas reales.
– Cuando la hija mayor , Elena, cae mal a todo el mundo, es famosa por su mala leche y no nos representa en ninguna parte.
– Cuando su hija menor, Cristina, según nos cuenta su propio marido, el abogado y la Fiscalía Anticorrupción, ronda el cociente intelectual de una niña de dos años, dado que ni siquiera es capaz de leer lo que firma, y se ha casado con un señor que se reconoce a sí mismo también como un débil mental, a quien le engañan con un dos de pipas.
– Cuando su hijo el Príncipe ni cae ni bien ni mal sino todo lo contrario, pero fama de listo no tiene precisamente.
– Y cuando resulta que la única que cae bien de la Familia ( pero que no lleva sangre de la familia) parece que lleva tiempo enferma, pero nadie nos lo quiere confirmar.
– Y cuando nos han dejado claro que por ser quienes son les colocan en puestos para los que no están ni de lejos capacitados, y les regalan dinero del erario público en cantidades bochornosas sin que tengan que pasar por concurso público ninguno (La Infanta Elena cobra 200.000 euros anuales por "integrar laboralmente a personas discapacitadas y niños con problemas de exclusión". ¿No habrá personas con más formación y con salarios más económicos para este empleo? ¿Qué sabrá la infanta de integrar laboralmente a personas discapacitadas que no sean miembros de la realeza? )
O sea, que les tenemos que mantener porque tienen unas niñas muy monas que quedan muy bien en las fotos. Y no porque nos salgan más baratos que una República, porque resulta que nos salen carísimos. Pues resulta que yo tengo una niña preciosa y fotogénica y mis impuestos al día. Dado lo cual, me postulo para Reina, Princesa o Infanta ya mismo.
Y todavía no he acabado la diatriba, que conste...
Lista de las facturas personales que constan en el sumario del caso Noos o...

EN ESTO SE GASTA LA INFANTA LOS IMPUESTOS DE LOS ESPAÑOLES.
– gastos de los móviles de la familia . 16.000 euros en cinco años (llamaban a Pekín cada tarde o qué)
– alquileres de coches- 48.000 euros
– catering de comida japonesa para una fiesta 5.000 euros
– acondicionamiento de la bodega del palacete de Pedralbes 30.000 euros, compras de partidas de vino de Baigorri (6.500)
– más de 6.000 euros por estancias en hoteles de Roma, África y Estados Unidos; – - 2.114 euros de vuelos entre Minneapolis y Baltimore;
– una vajilla de 1.741 euros y compras personales de la propia Cristina de Borbón y no sigo con toda la lista porque el sumario tiene 4.000 folios.
Todo esto, claro, pagado con dinero público, y no precisamente el dinero que España paga al Rey "para el mantenimiento de su casa y su familia".

martes, 7 de enero de 2014

La última carta de 2013 de Tony Guerrero

No había leído este mensaje del último día del año de Tony Guerrero. Lo reproduzco, a pesar de que han pasado los días y de que otros ya lo hayan hecho, porque a veces, ante el optimismo arrollador de esos héroes, olvidamos las condiciones en las que viven. ¡Que el 2014 sea el año del reencuentro con la Patria!

Queridos amigos:
Aunque aún no se termina el 2013, aquí les va esta breve narrativa de mi 31 de diciembre en Marianna. A las 5 y 30 am ya estaba en pie y después del desayuno me fui a trabajar al patio con mi amigo Pedro. El frío estaba fuerte, pero soportable con el calor que generaba la actividad física. Desde temprano traté de responder mensajes pendientes y los que me iban llegando, tarea imposible, porque hasta hace un ratico siguen llegándome. Después del almuerzo fui a mi trabajo. Después de cumplir las tareítas que tenía pendientes, me puse a trabajar en un pastel, que es la segunda flor del proyecto de la Flores Nacionales de América. Ahí se me fue la tarde hasta el conteo de las 4 pm. Pedro me dijo en la mañana: no vayas al comedor por la tarde que voy a preparar una "comidita". El plan era salir en el movimiento al área de recreación y reunirnos allí Pedro, Trujillo, Yoelkis y yo (los cuatro cubanos), para compartir la cena, preparada con "alma, corazón y vida", más que condimentos, por el Guajiro (así le decimos a Pedro). Pero que resulto? El guardia que cuidaba el patio paró a Trujillo que llevaba en una bolsa los 4 contenedores plásticos con nuestro manjar de fin de año y le prohibió llevar la comida al área de recreación. Hasta me atreví a explicarle al oficial, pero no hubo arreglo y la fiesta se aguó. Trujillo y Pedro tuvieron que regresar a su dormitorio. Yo me fui con Yoelkis al área de recreación. Y bueno, allí la pasamos conversando por buen rato, un poco que "arreglando el mundo" con muy buenas intensiones y con ese humanismo que tenemos los nacidos en nuestra isla, quienes sentimos, en una u otra medida, la justeza de la obra construida por nuestro pueblo con tanto sacrificio. Al final, llegó Trujillo, en el movimiento de las 6 y 30 pm, y antes de regresar a nuestros dormitorios respectivos, le enviamos una postal a Pedro, que es una pintura de una paisaje cubano que hacia varios años había conservado, firmada por los tres. Hace unos minutos terminé de escribir un mensaje a nuestro pueblo, que también por esta vía compartí con ustedes. Ah, desde temprano he tratado de comunicarme con mi madre y mi familia, pero ha sido imposible que entre la llamada y ocurre que se cae la comunicación y te tumban los minutos y el dinero. Aunque si pude al menos hablar con Gabriel en Panama. Bueno, dentro de un rato cerrarán las puertas y voy a intentar conectarme con alguna estación de radio cubana para escuchar nuestro Himno Nacional y el mensaje a nuestro pueblo. Créanme que, a pesar de todos estos pequeños inconvenientes en esta celebración, soy un hombre feliz y con inmenso jubilo celebraré, como ustedes, el 55 aniversario de nuestra Revolución.
Cinco abrazos fuertes.
¡Feliz 2014!
¡Viva la Revolución! ¡Venceremos!
Tony Guerrero
31 de diciembre de 2013
9 pm.

sábado, 4 de enero de 2014

El sobrino de Monseñor Carlos Manuel de Céspedes que conocí en la selva amazónica

De derecha a izquierda: El autor, Carlos Scull de Céspedes y el doctor Alfredo. A nuestras espaldas, la Amozania brasileña (2005).
Enrique Ubieta Gómez
Ayer falleció en La Habana Monseñor Carlos Manuel de Céspedes, tataranieto del Padre de la Patria y nieto de dos presidentes republicanos. Fue un genuino intelectual que se preocupaba por el destino de Cuba, y que apostaba por "un socialismo más participativo y democrático, al que parece nos desean conducir los actuales cambios en lento proceso de realización", según escribiera recientemente. Transcribo, a modo de homenaje, este pasaje de mi libro Venezuela rebelde (2006) que describe un fortuito encuentro con uno de sus sobrinos, en la frontera amazónica entre Venezuela y Brasil.


El doctor Alfredo y Carlos, el Peter Pan (Fragmento del libro Venezuela rebelde)
Dejamos al rescatista, y seguimos hacia El Paují, una singular comunidad de la zona, relativamente cerca, en la que trabajan dos médicos cubanos. Ese día solo hallamos al doctor Alfredo Rivero Troya, quien lleva 22 meses en Venezuela. En El Paují viven 340 personas divididas en 69 familias. El pueblo se fundó oficialmente en 1989, pero dice la leyenda que los primeros en llegar fueron hippies caraqueños que buscaban el lugar más lejano, solitario y hermoso. Allí, junto al Abismo, se establecieron en 1974. Después fue asimilando indígenas, criollos, y extranjeros de diversas procedencias: suizos, italianos, brasileños, letones, cubanos…
¿Cubanos?
Alfredo: Sí, hay dos cubanos que residen aquí permanentemente. Uno es un Peter Pan, de los niños que sacaron durante aquella operación. Él muchas veces conversa con nosotros, nos saluda, nos dice “voy a salir para Santa Elena, vamos si quieren”. Nos pregunta mucho ese Peter Pan, porque él no conocía su historia, no sabía lo que era la operación Peter Pan. Mira, aquí los indígenas dicen una cosa y los criollos dicen otra. Los indígenas dicen que esto siempre estuvo habitado por indígenas, y que los criollos vinieron y lo fundaron como pueblo. Los criollos dicen que cuando vinieron, por aquí no había nadie y ellos se instalaron aquí, donde abrieron el campamento de la brigada que hizo el camino. Porque aquí fue donde se estableció el campamento de los constructores del camino. Es decir, ellos vinieron por aire, se establecieron aquí, donde mismo está la plaza Bolívar, y de ahí comenzaron el camino en dos direcciones, hacia Icabarú y hacia Santa Elena. Porque este era el punto medio, o mejor dicho, el segundo tercio del camino. El suizo es casado con una indígena, nativa de aquí; los brasileños han venido en busca de la minería, de oro y diamante; el cubano te podrá hacer la historia, él dice que fue de los fundadores del pueblo, que un amigo suyo se había comprado un carro y salieron a estrenarlo por el camino más largo, llegaron hasta aquí, y le gustó el lugar.
Hasta el pueblo llegan aún los turistas, no por el pueblo, que es insignificante y feo, sino por el Abismo y por El Poso Esmeralda, una de las cientos de cascadas que hacen de la Gran Sabana un paraíso terrenal.
(…)
Claro que quise visitar al cubano Peter Pan; y tuvimos suerte de encontrarlo en su casa, camino al Abismo. Lo primero que llama la atención en su casa de dos plantas, construida a retazos, sin pintura, pero con todas las comodidades de la modernidad –panel solar, antena de cable y televisión, aparatos de música, etc.–, es que no tiene paredes laterales. No hay puertas. Se entra libremente a la sala, a la cocina, o a las habitaciones superiores, porque las pocas paredes que existen cumplen funciones decorativas o sustentan la estructura. Las habitaciones sí están resguardadas de miradas ajenas, pero no de posibles intrusos, que aquí no parecen posibles. Nos recibió de buen grado, aunque en realidad interrumpimos su faena de apicultor. Hizo café y empezamos a conversar de su vida. Mi sorpresa fue en aumento ante cada confesión: se llamaba Carlos Scull de Céspedes, y era descendiente de Carlos Manuel de Céspedes, el Padre de la Independencia de Cuba y del patriota Perucho Figueredo, autor del Himno Nacional. Pero su árbol genealógico incluía también a importantes actores que no siempre estuvieron en el bando de la Patria, de los que por supuesto, no tenía conciencia. Miembro de una de las familias más ricas de la Cuba prerrevolucionaria, entre sus parientes se encontraba un ex presidente republicano, una importante escritora cubano francesa y un querido y culto sacerdote de nuestros días. Me mostró el álbum familiar. En una foto aparecía en brazos del dueño del Diario de la Marina, José Ignacio Rivero –el periódico de más larga tradición conservadora del país: opuesto a la independencia de Cuba y defensor de Batista muchos años después–, su padrino, y primo de su padre, durante la ceremonia del bautizo.
La verdad es que no sé cómo me fui, me sacaron. Imagínate, tenía como 7 años y de la noche a la mañana te montan en un avión y te depositan en Estados Unidos. Así me sacaron de Cuba. Y bueno, viví en Estado Unidos cuatro años. El último recuerdo que tengo es ver a Fidel entrando en La Habana, montado en un tanque con un rosario en la mano, parado. De ahí no me recuerdo de más nada. De antes sí, me acuerdo de La Habana. Recuerdo que tenía un tranvía y montaba en él. Me recuerdo del colegio, yo estudiaba en el Colegio Edison; más o menos del club, más nada. Quiero volver a Cuba, quiero ver dónde nací. Después de cuatro años, mi mamá salió para Estados Unidos. Nos encontramos en Miami. Mi papá salió vía España, y cuando llegó de España vía Miami nos recogió y nos trajo para Venezuela, porque él tenía su familia aquí. Nos instalamos en Caracas, allá está toda la familia. Viví en Caracas hasta los 22 años, más o menos, y después me vine para acá. Bueno, éramos cuatro primos de la misma edad y salimos por la carretera lo más lejos que pudimos ir, en un jeep que nos habíamos comprado, y me enamoré del sitio. En esa época estaba en la universidad. Decidí que no quería vivir en la ciudad. Fui apoyado por el gobierno de Venezuela. Yo vine como funcionario de Cancillería, trabajé como nueve años en la dirección de fronteras, porque ellos me escogieron para que yo atrajera otro tipo de gente hacia esta frontera, porque esto estaba totalmente abandonado. Tengo 20 años trabajando abejas, aquí mismo, todo esto está lleno de abejas, ustedes han pasado por todo este sitio y ahí están los apiarios. De la entrada para acá, y hasta allá donde están las casitas blancas, en la sabana, son abejas. Allá están los galpones donde saco la miel. Porque vine para acá y me di cuenta de que en esta tierra no se daba el ganado, no se daban las ovejas, no se daba nada, pero es el paraíso de los insectos, entonces dije bueno, vamos a criar insectos. Aquí nos cansamos de pedir médicos y nunca mandaron nada. Yo hice de enfermero, yo fui enfermero en este pueblo durante diez años, que no sé nada de medicina. Y bueno, llegaron los médicos y los recibimos, pues. Igual que hubieran sido cubanos o franceses, o lo que sea, pero que venga un médico de cualquier parte del mundo a ayudarte pana, mira hay que recibirlo con las manos abiertas. Entonces les dimos el apoyo y ahí están. Y han curado, han ayudado, no nos quejamos. Bueno, me han dado ganas de ir a Cuba porque siempre oigo las opiniones de los médicos, oigo las opiniones de mi familia que son totalmente anti fidelistas, oigo opiniones de los turistas, entonces yo agarro todo y a la final, me gustaría tener la mía propia, la mía propia yendo a Cuba.
Carlos y el doctor Alfredo subieron con nosotros la cuesta final de aquella montaña sobre cuya ladera el primero había construido su hogar. De repente, sin avisos previos, se reveló el misterio: estábamos en la cima del mundo, así parecía, y a nuestros pies, como si observáramos desde un aeroplano, enorme, impenetrable, la selva amazónica del Brasil. Este era el Abismo que buscaban los turistas y del que Carlos se enamoró a los 22 años. Cansados por el esfuerzo de la subida, y extasiados por el espectáculo, todavía permanecimos allí algunos minutos.

jueves, 2 de enero de 2014

Fidel está estupendamente bien, cuenta Ramonet

Ignacio Ramonet
La Jornada
Hacía un día de primaveral dulzura, anegado por esa luz refulgente y ese aire cristalino tan característicos del mágico diciembre cubano. Llegaban olores del océano cercano y se oían las verdes palmeras mecidas por una lánguida brisa. En uno de esos "paladares" que abundan ahora en La Habana, estaba yo almorzando con una amiga. De pronto, sonó el teléfono. Era mi contacto: "La persona que deseabas ver te está esperando en media hora. Date prisa". Lo dejé todo, me despedí de la amiga y me dirigí al lugar indicado. Allí me aguardaba un discreto vehículo cuyo chofer puso de inmediato rumbo hacia el oeste de la capital.
Yo había llegado a Cuba cuatro días antes. Venía de la Feria de Guadalajara (México), donde estuve presentando mi nuevo libro Hugo Chávez; mi primera vida1, conversaciones con el líder de la revolución bolivariana. En La Habana, se estaba celebrando con inmenso éxito, como cada año por estas fechas, el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano. Y su director, Iván Giroud, tuvo la gentileza de invitarme al homenaje que el festival deseaba rendirle a su fundador Alfredo Guevara, un auténtico genio creador, el mayor impulsor del cine cubano, fallecido en abril de 2013.
Como siempre cuando arribo a La Habana, había preguntado por Fidel. Y a través de varios amigos comunes le había transmitido mis saludos. Hacía más de un año que no lo veía. La última vez había sido el 10 de febrero de 2012, en el marco de un gran encuentro "por la Paz y la preservación del Medio Ambiente", organizado al margen de la Feria del libro de La Habana, en el que el comandante de la revolución cubana conversó con una cuarentena de intelectuales2.
Se abordaron, en aquella ocasión, los temas más diversos, empezando por el "poder mediático y la manipulación de las mentes", del que me tocó hablar en una suerte de ponencia inaugural. Y no se me olvida la pertinente reflexión que hizo Fidel al final de mi exposición: "El problema no está en las mentiras que los medios dominantes dicen. Eso no lo podemos impedir. Lo que debemos pensar hoy es cómo decimos y difundimos nosotros la verdad".
Durante las nueve horas que duró esa reunión, el líder cubano impresionó a su selecto auditorio. Demostró que, a sus entonces 85 años de edad, conservaba intacta su vivacidad de espíritu y su curiosidad mental. Intercambió ideas, propuso temas, formuló proyectos, proyectándose hacia lo nuevo, hacia el cambio, hacia el futuro. Sensible siempre a las transformaciones en curso del mundo.
¿Cuán cambiado lo hallaría ahora, diecinueve meses después?, me preguntaba yo a bordo del vehículo que me acercaba él. Fidel había hecho pocas apariciones públicas en las últimas semanas y había difundido menos análisis o reflexiones que en años anteriores3.

miércoles, 1 de enero de 2014

Raúl denuncia en Santiago intentos de subversión ideológica contra Cuba

Fragmento del discurso de Raúl, hoy, 1 de enero de 2014
Seguidamente abordaré una cuestión en la que resta un largo trecho por recorrer. Me refiero al reto que nos impone la permanente campaña de subversión político-ideológica concebida y dirigida desde los centros del poder global para recolonizar las mentes de los pueblos y anular sus aspiraciones de construir un mundo mejor.
En su brillante definición del concepto “Revolución” formulada el primero de mayo del año 2000, en la Plaza de la Revolución, en La Habana, Fidel enunció, entre otras ideas, las siguientes:
“Revolución es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional;”
“es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio;”
“es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas”.
En nuestro caso, como sucede en varias regiones del mundo, se perciben intentos de introducir sutilmente plataformas de pensamiento neoliberal y de restauración del capitalismo neocolonial, enfiladas contra las esencias mismas de la Revolución Socialista a partir de una manipulación premeditada de la historia y de la situación actual de crisis general del sistema capitalista, en menoscabo de los valores, la identidad y la cultura nacionales, favoreciendo el individualismo, el egoísmo y el interés mercantilista por encima de la moral.
En resumen, se afanan engañosamente en vender a los más jóvenes las supuestas ventajas de prescindir de ideologías y conciencia social, como si esos preceptos no representaran cabalmente los intereses de la clase dominante en el mundo capitalista. Con ello pretenden, además, inducir la ruptura entre la dirección histórica de la Revolución y las nuevas generaciones y promover incertidumbre y pesimismo de cara al futuro, todo ello con el marcado fin de desmantelar desde adentro el socialismo en Cuba.
En las presentes circunstancias, el desafío se hace mayor y estamos seguros de que con el concurso de las  fuerzas de que dispone la Revolución saldremos victoriosos en este decisivo campo de batalla, haciendo realidad los objetivos que en la esfera ideológica aprobó la Primera Conferencia Nacional del Partido hace dos años, dirección en la que no se ha avanzado lo necesario.
Queda muchísimo trabajo por hacer. Para ello contamos con la pujanza y compromiso patriótico de la gran masa de intelectuales, artistas, profesores y maestros revolucionarios, así como con la firmeza de nuestros centros de investigaciones sociales, universidades y de su estudiantado, aún sin utilizar plenamente sus potencialidades.
Los empeños de diseminar ideas que niegan la vitalidad de los conceptos marxistas, leninistas y martianos, deberán contrarrestarse, entre otros medios, con una creativa conceptualización teórica del socialismo posible en las condiciones de Cuba, como única alternativa de igualdad y justicia para todos.
Las nuevas generaciones de dirigentes, que paulatina y ordenadamente van asumiendo las principales responsabilidades en la dirección de la nación, nunca podrán olvidar que esta es la Revolución Socialista de los humildes, por los humildes y para los humildes (Aplausos y exclamaciones), premisa imprescindible y antídoto efectivo para no caer bajo el influjo de los cantos de sirena del enemigo, que no renunciará al objetivo de distanciarlas de nuestro pueblo, en el propósito de socavar su unidad con el Partido Comunista, único heredero legítimo del legado y la autoridad del Comandante en Jefe de la Revolución Cubana, el compañero Fidel Castro Ruz (Aplausos y exclamaciones de:  “¡Viva!”).
En este sentido, vale la pena recordar la relevancia que tiene continuar perfeccionando constantemente el principio de consultar de manera directa con la población las decisiones vitales para el desarrollo de la sociedad, como quedó demostrado durante el proceso previo a la aprobación del nuevo Código de Trabajo por nuestra Asamblea Nacional, al igual que en su momento se hizo con el proyecto de los Lineamientos de la Política Económica y Social, los que luego de su amplio y democrático examen popular fueron aprobados por el Sexto Congreso del Partido y refrendados posteriormente en nuestro Parlamento, ante el cual se rinde cuenta dos veces al año acerca de su implementación y de similar manera se procede en el seno del Gobierno y del Partido.
Con este método se podrá garantizar que el programa de la Revolución se actualice cada cinco años, para que siempre responda a los verdaderos intereses del pueblo en los asuntos fundamentales de la sociedad y corregir oportunamente cualquier error. Así se asegurará también el permanente perfeccionamiento y profundización de nuestra democracia socialista.
Estrechamente vinculada con estos conceptos de alcance estratégico, verdaderamente estratégico para el presente y el futuro de la Patria, está la frase pronunciada por Fidel aquí, casi a esta misma hora, desde ese balcón exactamente, hace hoy 55 años, con la que, por su eterna vigencia deseo concluir mis palabras, cito: “La Revolución llega al triunfo sin compromisos con nadie en absoluto, sino con el pueblo, que es al único que le debe sus victorias” (Aplausos).
Cincuenta y cinco años después, en el propio lugar, podemos repetir con orgullo: ¡La Revolución sigue igual, sin compromisos con nadie en absoluto, solo con el pueblo!
LEA EL DISCURSO ÍNTEGRAMENTE AQUÍ