domingo, 11 de mayo de 2014

El enemigo falla ante el pensamiento auténtico

Luis Raúl Vázquez Muñoz
Arletty White Morales
Rachel Febles García  

Juventud Rebelde
CIEGO DE ÁVILA.— El oficial de la contrainteligencia se movió inquieto. ¿Tú piensas que la Seguridad eres tú nada más? Raúl Antonio Capote se acomodó en la butaca y no pudo evitar una sonrisa. «Yo era un inexperto —dijo al recordar uno de los momentos que lo marcaron como agente de la Seguridad del Estado—. No tenía experiencia, actuaba más por convicciones que por conocimiento».
Capote —o el agente Daniel de la contrainteligencia cubana— estaba vestido con pulóver negro y un pantalón de mezclilla. Acaba de entrar a una de las oficinas del Comité Provincial de la Unión de Jóvenes Comunistas de Ciego de Ávila, y enseguida en la habitación llamó la atención por su corpulencia.
Desde que fue desclasificado en el serial Las Razones de Cuba, su vida dio el segundo gran vuelco, porque el primero fue cuando aceptó trabajar para la Seguridad. Parte de esas vivencias, incluida la de su reclutamiento por la CIA bajo el seudónimo de Pablo, las ha contado en los lugares más diversos. Es esa la razón que lo ha traído a Ciego de Ávila, invitado por la UJC, y donde ha intercambiado con estudiantes, jóvenes trabajadores, intelectuales y periodistas sobre los temas más disímiles y con las preguntas más complejas sobre la Cuba del presente y sus dificultades.
«Al dialogar —dijo—, debes estar dispuesto a oír y respetar un criterio distinto al tuyo, incluso si no coincide. El diálogo es un ejercicio de humildad, de aprendizaje y valentía para todos. Del que habla y de quien escucha».

La buena señal

«Hay quienes se alarman cuando los jóvenes dan un criterio fuerte, expresó. Enseguida dicen que son inmaduros, que no tienen toda la información, que falta el trabajo político-ideológico... Yo me alegro cuando un joven plantea su inquietud. Y me pongo contento porque en ese muchacho veo a una persona que ha tomado partido ante lo mal hecho. Es una señal de que a él le preocupa su sociedad, y eso es bueno: solo con la inconformidad es posible el cambio. Un joven inquieto y crítico es un revolucionario en potencia. Por eso es importante el diálogo. Porque tengo la convicción de que de los inconformes surgen los verdaderos revolucionarios, y el intercambio es una forma de participar, de tomar partido».

En Cuba se habla mucho del trabajo político-ideológico y hoy se conoce de la existencia de Génesis, un proyecto del Gobierno norteamericano para influir en la juventud cubana. ¿Qué es para ti hacer trabajo político-ideológico?
El trabajo político–ideológico se trata, en lo fundamental, de dar información, comprometer a la gente, convocarla, confiarle tareas. Hacer las cosas bien y tener responsabilidad, porque donde hay un acto de negligencia, de indisciplina, no hace falta que el enemigo ponga un medio. Eso es lo primero que debemos pensar. Cuba se encuentra en una guerra real, frente a un adversario con una vasta experiencia y que jugó un papel decisivo en el derrumbe del campo socialista.
«Quizá lo más difícil del trabajo político-ideológico sea lograr que la gente haga las cosas bien. Los cubanos somos excelentes en momentos límites. Somos los mejores a la hora de ser aguerridos. Lo que nos cuesta mucho es el esfuerzo diario, y eso nos perjudica».

El hombre ideal

¿Cómo ocurrió tu entrada a la Seguridad del Estado?
Fue en la década de 1980 en Cienfuegos. Yo era el vicepresidente de la Asociación Hermanos Saíz y tenía fama de rebelde. Mis compañeros eran gente inquieta, muy comprometida. Después de La Habana, la filial de Cienfuegos era una de las más grandes del país. Eran los tiempos de la construcción de la Electronuclear de Juraguá, había jóvenes de toda Cuba y hacíamos una cantidad tremenda de actividades. Entonces el enemigo pensó que yo era el hombre ideal por mi carácter rebelde.

Cuando la Seguridad te propuso trabajar con ella, ¿aceptaste de inmediato o te tomaste un tiempo para meditar?
Acepté al momento. Mi generación creció formada en la mística de la Revolución. Habíamos visto En silencio ha tenido que ser y otros seriales que contaban del trabajo de cubanos infiltrados dentro del enemigo, a quienes veíamos como héroes. Después de tanto tiempo y tantas cosas vividas, pienso igual que al principio: lo que hice no fue un sacrificio, sino cumplir con un elemental sentido del deber.

El adversario es una novela tuya sobre un habanero que vive las dificultades del período especial. ¿Pensaste en algún momento que ese libro te podía poner en el punto de mira de la CIA?
Uno escribe un libro y no tiene idea de su posible repercusión. Mucha gente pregunta si lo hice para que el enemigo se fijara en mí y la respuesta es no. El adversario es una novela que responde a inquietudes literarias auténticas y muy personales. Hice un libro de ficción, con un protagonista que vive en La Habana y observa las transformaciones de la sociedad cubana, las cosas malas y buenas. Lo que pasó es que los verdaderos confundidos fueron los del lado contrario. Me vieron como un escritor joven, crítico de la sociedad cubana, cuando en verdad lo que hacía era un homenaje a esos habaneros que pasaron por el período especial y no han perdido la fe en su país.

Tú estuviste más de diez años como agente de la Seguridad Cubana. ¿Alguna vez cometiste un error en tu trabajo? ¿Pudieron descubrirte en algún momento?
Bueno, el problema es que yo siempre me pasaba en lo que me pedían. Era lógico, tenía unos 20 años..., en mi cabeza había mucho de películas y libros de espionaje. Claro que cometí errores. Uno grande fue cuando tuve conocimiento de que se preparaba un plan que involucraba a los jóvenes artistas. Me hice el propósito de entrar al lugar y obtener el documento a cualquier precio.
«Y sí, logré la información; pero me gané un regaño tremendo: puse en riesgo la misión. Recuerdo que dijeron: “¿Tú crees que eres el único que hay en la Seguridad del Estado?” “¿Tú piensas que nosotros no tenemos la forma de enterarnos de lo que dicen esos papeles?”. Ese día interioricé que el trabajo de la Seguridad no es de una persona sino de muchos compañeros, que actúan de manera anónima y sin ánimo de reconocimiento».

Las «Inocencias» de Facebook

Como agente de la Seguridad, ¿tuviste conocimiento de ZunZuneo u otro plan similar? ¿En qué consistían?
En 2007 me entregaron el equipo Bgan con el cual se pretendía establecer comunicaciones seguras. El propósito era mirar al futuro del proyecto Génesis y crear una red inalámbrica conectada a teléfonos celulares y laptops. La capacidad del Bgan permitía cubrir toda La Habana con esa red de comunicación. Por las características del equipo, las conexiones no se podrían rastrear y se usaría para enviar mensajes y movilizar a miles de jóvenes en acciones contra la Revolución. Después, en 2008, la CIA y la Fundación Panamericana para el Desarrollo me solicitaron que consiguiera las guías telefónicas de todo el país y, sobre todo, que lograra conseguir una guía de teléfonos celulares para enviar mensajes a usuarios en Cuba.

¿Cuál es el papel que juegan las redes sociales para desestabilizar la Revolución? ¿Cómo las utilizan?
Miren, por un lado el Gobierno de Estados Unidos bloquea férreamente el acceso de los cubanos a las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones. No permiten a las empresas estadounidenses invertir ni venderle tecnología a Cuba. Luego sus mercenarios y medios de comunicación acólitos martillan el mensaje de que el Gobierno cubano «prohíbe» a su pueblo acceder a Internet e invita a los jóvenes a rebelarse contra el Estado que «les cercena» esa posibilidad. Es inaudito. Es el colmo de la falacia, porque ellos dominan más del 90 por ciento de los servicios de Internet y de comunicaciones en general, y no permiten que nos sirvamos de ellos, ni que compremos los medios para desarrollarlos.
«Es como si no se le permitiera al padre comprar comida para el hijo y después se le dijera al muchacho: “Mira qué malo es tu papá, que te mata de hambre”. Entonces crean redes ilegales, construyen plataformas y usan las redes sociales para desarrollar una guerra violenta en el terreno de las ideas».

Cuba aún no cuenta con una red extendida de nuevas tecnologías de la comunicación, como otros países del mundo. Sin embargo, el Gobierno norteamericano apuesta a ellas para destruir la Revolución. ¿Cómo los servicios especiales norteamericanos utilizan las nuevas tecnologías para lograr sus propósitos en el caso de nuestro país?
La idea de ellos, copiando experiencias como ZunZuneo, Piramideo y otras más, persigue aficionar a los jóvenes al uso de determinada plataforma o red social con mensajes deportivos, artísticos o triviales para luego, en un momento oportuno, usarlos para confundir y movilizar acciones contra el Gobierno.
«Hoy vivimos en un mundo tejido de satélites, redes, artefactos de todo tipo que hacen de la privacidad una quimera. Nada hoy es secreto para los servicios especiales del imperio. Ellos son los dueños de Internet, de la radio, la televisión, los periódicos. Hoy se espía a todas las personas, las empresas, los Gobiernos. ¿Quieren algo más demoniaco que Facebook, la mayor base de datos de la CIA? Allí regalamos cada día nuestros gustos, preferencias, sueños, amigos, amores, dolores, partidismo político. Facebook es una red infinita de información en manos de nuestros enemigos, una verdadera tela de araña a la que acudimos enternecidos, como los ratones al toque del flautista de Hamelín».

El golpe era en agosto

Cuando la celebración del Tribunal Antiimperialista, durante el Festival Provincial de la Juventud y los Estudiantes en Ciego de Ávila, a los delegados les contaste que una intención de la CIA es captar al mediocre. ¿Cómo se entiende eso?
Ese método está dirigido al gremio universitario y a los intelectuales cubanos. El enemigo siempre ha fallado al intentar captar personas con un pensamiento auténtico. Entonces volvía una pregunta: ¿cómo encontrar una gente que les fuera incondicional? La fórmula fue captar al mediocre. Por eso tratan de ubicar al profesor frustrado, con ansias de reconocimiento, con dificultades para publicar su obra científica. Luego le dan acceso a las mejores universidades, le cultivan el ego, abren el camino para que adquiera relevancia y así ese personaje quedará agradecido a quienes descubrieron su «talento».

En ese mismo evento aseguraste que tuviste en tus manos el Plan Bush y las indicaciones para ponerlo en práctica. Alertaste que ese proyecto, que busca desmantelar el sistema político de la Revolución, no tenía nada de pacífico. ¿Qué viste para poder hacer esa afirmación?
Mucha gente piensa que una agresión militar contra Cuba es cosa del pasado. Pero cuando uno lee el Plan Bush se da cuenta de que hay una serie de medidas que solo pueden aplicarse cuando un país está ocupado ¿Para qué se van a construir orfelinatos? Si la transición es pacífica, ¿de quién son los huérfanos que van a meter ahí? No mencionaban los muertos; pero tú descubrías que ellos sí tienen muy claro que muchas personas van a morir, porque van a encontrar una seria resistencia. En verdad, ellos nunca han renunciado a esa idea.

¿La han intentado poner en práctica en estos tiempos?
Sí, cuando la enfermedad de Fidel. Pensaron: la Revolución es Fidel y si él no está, aquello termina en una semana. Así decidieron poner en marcha una provocación. El plan comenzaría en agosto de 2006.

¿Cómo se desarrollaría?
La idea era implementar un golpe suave como tratan de hacer en Venezuela. Se realizarían protestas por grupúsculos contrarrevolucionarios en varias zonas de La Habana, para dar una imagen de caos, con el apoyo de los medios de comunicación internacionales. De esa forma se crearía una imagen de que había levantamientos masivos en las calles. Los enfrentamientos los fabricarían, como se hizo en Libia, donde el 80 por ciento de las imágenes presentadas fueron filmadas en estudio. Luego se pasaría a los golpes quirúrgicos, a los ataques a puntos muy específicos del país, hasta llegar a la escalada militar.

¿Tenían alguna posibilidad de triunfo?
El plan estaba muy bien pensado, pero tenía dos problemas muy serios. El primero era que subestimaba la capacidad de respuesta del pueblo cubano. El segundo, que todo lo apostaba a una persona, Darcy Ferrer, un médico integrante de la contrarrevolución, un verdadero pícaro con deseos de ganar dinero.

¿Cuál era el papel de Darcy Ferrer en ese plan?
Él debía protagonizar unas protestas en Centro Habana. Ese sería el detonante. Sería más mediático que otra cosa, y todos los medios de prensa internacionales estaban avisados. Los americanos se creyeron el cuento de Darcy y pensaron que, como él era médico, tenía gente que lo respaldaría y allí vendría el enfrentamiento. Eso es lo que presentarían al mundo. Ya las noticias internacionales hablaban de tensiones en Cuba. El coordinador de todo en Cuba era Drew Blackeney, un oficial de la CIA con fachada de diplomático de la Oficina de Intereses de los Estados Unidos. Cuando leí el plan, le advertí a Drew que aquello era una locura. Para disuadirlo empecé a decirle que podían matar a Darcy, y el hombre me escuchó en silencio. Al final habló con un pragmatismo, que me dejó boquiabierto. «No importa —dijo—, eso es lo mejor que nos podría pasar. Si a nosotros nos hace falta un mártir... Que lo maten».

La tarea pendiente de la profesora

¿Por qué falló el plan?
Todo ocurriría el 23 de agosto y fue una película. Drew lo despidió con abrazos: «Vas a liberar a tu país, serás un nuevo libertador». Darcy se apareció a pie en Casalta, una zona próxima al túnel de Quinta Avenida. Debía seguir para tomar un auto que lo llevaría a Centro Habana. Pero al llegar, lanzó unos volantes y volvió corriendo a casa de Drew. Dijo que aquello estaba tomado por el pueblo y no podía pasar. En verdad, lo único que había en Casalta era un viejito junto al quiosco de periódicos.

La contrarrevolución cubana ha estado involucrada en varios escándalos, como el desatado por una Comisión del Congreso norteamericano al descubrir que una parte del presupuesto para desestabilizar la Revolución se utilizaba para lujos personales. En un espacio más privado, ¿qué dicen los funcionarios norteamericanos de esos escándalos?
Ellos desprecian a la contrarrevolución. Le dicen los «todo por uno». Saben que es la oposición más barata y fácil de comprar en el mundo. Y aclaro: si es que a eso se le puede llamar oposición. En la Oficina de Intereses una vez reunieron a varios integrantes de la llamada prensa independiente para un curso por videoconferencia desde los Estados Unidos. Lo daría un señor de apellido Dalmau, profesor de la Universidad Internacional de la Florida. Aquello era patético. Esos «periodistas» improvisaban unos nombres de agencia de noticias en inglés que daba pena oírlos.
«Dalmau quería saber cómo ellos buscaban una noticia, y uno de ellos se paró, dijo que reportó cómo la policía le quitaba la mercancía a un vendedor de cloro. Le preguntaron dónde había verificado la información, y el susodicho permaneció en las mismas: lo de él era buscar la noticia, llamar a Radio Martí y punto. “Ya, eso es lo que yo hago”, insistía.
«El profesor quiso escuchar otro criterio, el de alguien con más oficio, y en la sala se paró otro. Se presentó como un periodista con ocho años de experiencia, formado por el gordo Raúl Rivero. “¡Ah, muy bien! —dijo Dalmau—; dígame: ¿para qué público usted escribe sus informaciones?”. El hombre respondió que para los norteamericanos e insistió en que él hacía igual que los demás: se montaba en la bicicleta y llamaba a Radio Martí. A pesar de tanta insistencia, nunca supo poner un ejemplo de noticia. “Lo mío es mandar la información para los americanos en Radio Martí”, repetía como un loro.
«Llega un momento en que Dalmau no aguantó la risa, aunque no era el único. En el salón había un cristal enmascarado y no dejaba ver lo que había detrás: otro salón con varios oficiales de la CIA, que tomaban té con bizcochos y se burlaban de lo lindo de aquella gente. Eso lo sé porque quien estaba con ellos, tomando el mismo té con los mismos bizcochos, era este servidor».

Esta semana el Minint detuvo a un grupo de terroristas cubanos asentados en Miami, que tenía el propósito de atacar instalaciones militares. ¿Qué relación guarda este hecho con todo lo que has comentado sobre los planes contra la Revolución, a partir del uso de grupúsculos y de las nuevas tecnologías? ¿Cómo se complementan ambos tipos de acciones?
La guerra cultural, la gran campaña en el terreno de las ideas que el imperialismo desarrolla contra Cuba, tiene la finalidad de desmovilzar, romper la unidad, construir en el país una masa de hombres y mujeres que no crean en la Revolución, que no crean en el futuro, personas que pasan de todo, individualistas, esclavos del consumismo, en fin, el ser frívolo, banalizado, que necesitan. Nos bombardean con sus íconos del mercado, con sus símbolos, pero no olvidemos que tras ellos vienen las bombas reales.
«Hombres como José Ortega Amador, Obdulio Rodríguez González, Raibel Pacheco Santos y Félix Monzón Álvarez, recién capturados en Cuba por planificar actos criminales, confesaron que ejecutaban órdenes de los bien conocidos terroristas Santiago Álvarez Fernández Magriñá, Osvaldo Mitat y Manuel Alzugaray, vinculados a Luis Posada Carriles, capo de la CIA.
«Estos actos forman parte de los planes contra Cuba: por un lado, la guerra en el terreno mediático, la subversión político-ideológica y, por el otro, como punto de remate, el crimen, el terrorismo. Eso no ha cambiado en 55 años. Cualquier semejanza con lo ocurrido en Ucrania, Venezuela, Siria y Libia no es pura coincidencia. Constituye un recordatorio para ingenuos, timoratos y francos traidores: EE.UU. no ha abandonado la violencia en sus planes para derribar a la Revolución, y los revolucionarios cubanos jamás abandonaremos la decisión de defenderla hasta las últimas cosecuencias».

¿Cuál fue el momento más difícil de tu trabajo en la Seguridad?
Agosto de 2006. Darcy era una pieza importante del plan; pero la otra era yo. Cuando Darcy iniciara la protesta, yo debía presentarme ante la prensa extranjera, los grandes medios masivos de comunicación y pedir «ayuda» porque el país estaba en caos. Ese sería el puntillazo: solicitar al Gobierno de los Estados Unidos la intervención militar. Hablaría a nombre del pueblo cubano, en mi condición de intelectual y profesor universitario. Después vendría la campaña mediática y luego los ataques militares.
«Los medios de prensa estaban listos, y yo me encontraba en casa de Drew, aislado. No tenía cómo avisarle a mi gente, tampoco contaba con la indicación de cómo actuar. Yo pensaba en Darcy: ¿y si las cosas le salen bien a este tipo? Drew daba ánimos: “No te preocupes, todo saldrá bien”. Él me notaba un poco inquieto, pero era una simulación. Por dentro estaba tranquilo: la decisión ya había sido tomada. Si Darcy Ferrer formaba la protesta, cuando los norteamericanos me pusieran delante de los periodistas iba a gritar un Patria o Muerte que se les iba a caer la comunicación satelital. Y después que pasara lo que pasara. Estaba seguro de que un mensaje como ese llegaría a todas partes y dejaría clara la posición de los cubanos. ¿No me habían pedido que hablara a nombre de mi pueblo?».

Capote, ¿y cuándo supiste que te iban a desclasificar, que volverías a la normalidad? ¿Cómo se espera ese instante, con tranquilidad?
Siempre supe que en algún momento todo se acabaría. Sin embargo, una cosa es saberlo y otra conocer que el día llegó. Cuando todo se hizo público yo estaba en una casa descansando. Me trataban con cariño; sin embargo, los minutos se volvían horas, no tenía hambre, tampoco me daba sed.
«El capítulo de Las Razones de Cuba en el que me presentaron como agente de la Seguridad, se estrenó en el teatro de la Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique José Varona. Al acabarse, la gente empezó a aplaudir, y cuando aparecí en el escenario aquello se fue abajo. Entre tantos aplausos, sentía como si me hubieran quitado un edificio de encima, hasta respiraba distinto. Fue quizá el momento más emocionante de mi vida: compartir esa felicidad con mis compañeros de trabajo, con mis alumnos, esos que siempre creyeron en mí como maestro, allí en mi Universidad, donde estudié, donde trabajaba desde hacía ya unos cuantos años, entre gente que quería y admiraba, fue tremendo.
«Una compañera se me acercó llorando y me preguntó: “Raulito, el día ese de la discusión por el Título de Oro, ¿ya tú eras de la Seguridad?”. Por supuesto que hubo cierta oposición a que se me otorgara ese título. Yo la escuchaba lejos, como aturdido. La miré y me eché a reír. Finalmente le toqué un hombro y le dije: “No sé, averígualo. Te lo dejo de tarea”. Creo que todavía lo está averiguando».

Padura, la literatura, el compromiso

Guillermo Rodríguez Rivera
Segunda cita
Cuando impugné el otorgamiento del Premio Nacional de Literatura a Leonardo Padura y afirmé que Eduardo Heras León debió recibirlo antes que él, creía –y creo– que la cuentística del Chino representaba un momento de la épica de la Revolución Cubana comenzante: pasarla por alto para premiar en su lugar una obra mucho más reciente implicaba olvidarnos de un momento esencial de nuestra literatura e incluso, de nuestra historia misma.
Escribí entonces –lo repito ahora–, que ello no implicaba desconocimiento o subvaloración de la obra narrativa de Padura ni, mucho menos, algún conflicto personal con el novelista.
Conocí a Padura en las aulas de la Escuela de Letras de la Universidad de la Habana –tal vez en los años en que se llamaba Facultad de Filología–, y si bien no fuimos amigos cercanos, hemos tenido siempre buenas relaciones. Lo recuerdo visitándome junto a Rigoberto López cuando ambos planeaban ese muy buen documental que se llamó “Yo soy del son a la salsa”, ganador del premio principal en una de la ediciones del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano. Ambos querían escuchar conmigo los iniciales sones cubanos, los del Sexteto Habanero y el Trío Matamoros, que yo empezaba a atesorar en viejas cintas y, sobre todo, charlar sobre ellos, que era hacerlo sobre nuestra música. Después, estuvimos implicados Padura y yo en un proyecto que no llegó a materializarse: hacer una suerte de curso sobre la música popular cubana, que se llevaría a cabo en Palma de Mallorca, con el auspicio de la Universidad de las Islas Baleares y la gestión  del común amigo Gonçal López Nadal. Alguna vez estuvimos Gonçal y yo, en el ámbito del hogar de Padura, en Mantilla.
Ocurre que soy poeta, ensayista y, como sabe quien me conozca, profesor de literatura desde hace más de cuatro décadas. En esos años, entre otras cosas, me ha correspondido enseñar  la gran poesía contemporánea de la lengua española, tanto la de la península como la de América y, hace ya más de 10 años, me ha dado enorme gusto trabajar, en la Fundación Nicolás Guillén, la obra de ese cubano que es uno de los grandes poetas del español, en el siglo XX.
En una entrevista concedida a La Nación, de Buenos Aires, Leonardo Padura discurre ahora sobre lo que llama “jugar a hacer política desde el arte” lo que, a su juicio no se debe hacer, porque “los artistas comprometidos de una manera militante con un partido, estado, filosofía o poder, terminan siendo siempre –o casi– marionetas de ese poder”.
Quisiera comenzar afirmando que esa voluntad de independencia en los seres humanos es muchas veces más deseo que realidad, y que demasiadas veces se usa como una coartada política. Los periodistas cubanos opositores a la Revolución consideran “oficialistas” a los revolucionarios, y se llaman a sí mismos independientes, aunque dependan económicamente de ciertas instituciones que los sostienen, y políticamente de importantísimos poderes.
En el complejo entorno del mundo actual, el hombre inevitablemente contrae compromisos. Uno puede ganar su salario en una institución, sin que ello lo obligue a la esclavitud ideológica, a ser esa marioneta que mencionaba Padura. El escritor independiente depende de lo que escribe, y debe conseguir que esos textos satisfagan las aspiraciones de la editorial que los publica. Absolutamente independiente era Diógenes el Cínico (cínico porque llevaba una vida de perros) que dormía en una barrica y se dice que iba al mercado a mirar con satisfacción, cuántos objetos había que él no necesitaba.
El periodista del rotativo bonaerense ha entrevistado a Padura a través de un cuestionario trasmitido por correo electrónico, por lo que las afirmaciones recogidas en el viejo diario argentino –Bartolomé Mitre lo fundó en 1870, pero ya es otro periódico bien diferente a aquél en el que colaborara José Martí en las últimas décadas del siglo XIX–, deben ser textuales, fieles, exactas.
A la inversa de lo que se deduce de las opiniones de Padura, no creo que el compromiso del artista derive de su militancia: casi siempre el flujo, en los casos de real significación, ha sido a la inversa. Son las grandes conmociones históricas las que han impulsado a grandes artistas a eso que Padura llama (minimizándolo)  “jugar con la política desde el arte”.
En aquel poema que Pablo Neruda tituló “Explico algunas cosas” y que colocó al frente de España en el corazón (1937), su primer poemario comprometido, exponía en un verso el por qué sus poemas de Madrid olvidaban los grandes volcanes chilenos:

                            venid a ver la sangre por las calles,

decía. Eran los tiempos de la Guerra Civil  española.
El caos hondamente conmovedor que Picasso llamó  “Guernica”, se pintó después que los cazas alemanes bombardearan la aldea vasca que inmortalizaron al destruirla. ¿Voy a dudar de la honestidad de César Vallejo, de su plena integridad al escribir “España, aparta de mí este cáliz” y sumarse al Partido Comunista, como también lo hizo Nicolás Guillén?
Mi mente, mi sensibilidad que han disfrutado las obras de esos hombres y los han admirado (del mismo modo que a Alberti, Maiacovski, Bertolt Brecht, Paul Eluard, Roque Dalton), se resisten a degradarlos, y mi lengua –y me precio de tenerla bien mala– rechaza cometer el parricidio de llamarlos marionetas.
Yo, que no he sido militante de ningún partido y ya no lo seré nunca, no seré tampoco quien sostenga que para defender sus ideas, el escritor, el artista esté obligado a figurar en la membresía de alguno. Pero tan intolerante como resultaría exigir esa militancia, me parece que lo es el hecho de descalificar al escritor porque su conciencia lo haya llevado a ello.
Yo estoy persuadido de que la novelística policial de Leonardo Padura tiene un claro maestro: el español Manuel Vázquez Montalbán, cuyo Pepe Carvalho es un primo español (en su escepticismo, en su estar de regreso de casi todo) del habanero Mario Conde. Vázquez Montalbán murió perteneciendo al partido comunista de Cataluña, el PSUC. Estando en España tras la extinción de la Unión Soviética, escuché en la radio una entrevista al autor de Los mares del sur, en la que una periodista con voluntad de incordiar, le preguntaba por qué militaba en un partido cuya ideología se había derrumbado. El poeta y narrador respondió que se había derrumbado una “lectura” del comunismo, una aplicación de la teoría marxista, pero que en el mundo había un número de pobres que crecía diariamente y cada vez menos ricos que atesoraban casi todos los bienes de la tierra. “Esa situación no se puede mantener”, concluyó. “En un momento del futuro, vendrá el triunfo del sistema comunista”.
En un artículo que publica “Rebelión”, el politólogo argentino Atilio Borón enjuicia la entrevista con Padura aparecida en “La Nación”, y subraya la que llama la “unilateralidad” del enfoque de Padura al valorar la Revolución Cubana. En sus últimas novelas se insiste en “el desencanto, las ilusiones perdidas” de una generación cubana que, obviamente es la del propio autor.
En la excelente trama policial que tiene “La neblina del ayer, el narrador omnisciente y a veces conductista, que describe el ambiente de las calles cubanas de un barrio popular, presenta a unos jóvenes aburridos, poblando las aceras y son, en su punto de vista, la resultante de la “frustración histórica”  de Cuba.
Pero Cuba no ha sufrido una frustración histórica. Cuba zanjó –está zanjando–su diferendo histórico con los Estados Unidos, la gran potencia que la convirtió en 1902, en un protectorado suyo y luego en una neocolonia y ahora, tras bloquearla por más de 50 años, hace lo único que tiene a mano: incluirla en una espuria lista de “países promotores del terrorismo” para desacreditar lo que no ha conseguido vencer.
El fin del socialismo del siglo XX determinó otra crisis que vino a sumarse a la que representaba el bloqueo norteamericano. Ahí se generó no una frustración histórica, sino una abrumadora frustración material. Pero Cuba se mantuvo, cuando parecía que no podía ser: no pudo regresar la ultraderecha de Miami para hacerse del poder y llevar adelante eso que uno de ellos ha llamado el “destriunfo” de la Revolución.
América Latina no es ya la sumisa región que cohonestaba el derrocamiento por la CIA del régimen democrático de Jacobo Árbenz, la invasión de la República Dominicana por los marines,  o las tiranías de Augusto Pinochet y Rafael Videla. Es la región de la Revolución Sandinista en Nicaragua; del proyecto bolivariano que comenzó la Venezuela de Chávez; de la refundación plurinacional e inclusiva de Bolivia; de la revolución ciudadana de Rafael Correa en Ecuador; del Brasil emergente de Lula y de Dilma Roussef; de la argentina antimilitarista y progresista de los Kirchner; del Uruguay del tupamaro Pepe Mujica, y hasta del FMLN del mínimo Salvador, por el que dio la vida el poeta Roque Dalton.
El punto inicial de ese proceso fue la aislada Cuba, la de Fidel y el Che, que generó ideas que volaron sobre el continente, y se quedó atrás, con un viejo modelo económico improductivo del que se ha propuesto deshacerse no tímida, pero si lentamente.
Leí con mucho interés “El hombre que amaba los perros”, a pesar de que Padura se enamoró de su investigación histórica y a veces hizo crecer demasiado la novela con páginas que no le hacen bien.  Únicamente le reprocho el personaje de Iván, el cubano que azarosamente encuentra al fanático Mercader, e interactúa con él.  La periodista, de “La Nación”, y que tiene el inesperado nombre de Hinde Pomeraniec (desciende de rusos y ucranianos)  lo caracteriza velozmente:      
            
              un cubano sombrío, que pudo haber sido un gran
                escritor pero a quien el sistema hizo a un
                lado por haberse resistido a la obediencia irrestricta.

Ese es un personaje de ficción, seguramente procedente de la reprimida literatura soviética de los estalinistas de los años treinta, y para nada representativo de la realidad cubana.
Cuba tuvo un período de represión cultural, el llamado Quinquenio Gris (1971—1976) que Leonardo Padura  no pudo vivir, porque era casi un niño entonces. Muchos artistas y sobre todo escritores –después de todo manejan el mismo peligroso instrumento del pensamiento, que es el lenguaje– fueron puestos a un lado por no trabajar dentro de los “parámetros” que la burocracia cultural del momento consideraba pertinentes. Ese fue también el tiempo de un intenso auge de la homofobia. Pero fue un período que acabó y esos artistas y escritores recuperaron su lugar en la cultura del país.
El Instituto Cubano de Radio y Televisión, no difundía las canciones de Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, y Haydee Santamaría, la heroína cubana que dirigía Casa de las Américas, le pidió a Alfredo Guevara, el director del Instituto del Cine, que le creara un lugar de trabajo a “estos muchachos”. Así apareció el Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC, que dirigió el gran músico Leo Brouwer, y que empezó a difundir por el mundo la música y la poesía de Pablo y Silvio.
Y ya está bien. A pesar de que me satisface la divulgación de la obra del buen narrador cubano que es Padura, me sentía incómodo con la muy parcial entrevista ofrecida por él a “La Nación”, que Pomeraniec se encarga de matizar con sus observaciones. Ojalá el viejo diario donde colaboró Martí, edite otros trabajos que le permitan a sus lectores conocer mejor la realidad de Cuba, incluyendo la realidad de su cultura.

Pensar Cuba diversa, ¿es perder el tiempo en la red?

Reproduzco este resumen del Encuentro de Blogueros auspiciado por las Romerías de Mayo recientemente finalizadas en Holguín, aparecido en el sitio Soy Cuba.


Yisell Rodríguez Milán
Hubo wi-fi en la biblioteca provincial y eso, que tan raro es en los espacios públicos cubanos, contribuyó a que desde los perfiles y páginas en redes sociales de alrededor de 20 blogueros (as), twitteros (as) y facebookeros(as) —así como de artistas y quienes se hicieron pasar por participantes para conectarse gratis— se visibilizaran las  #BlogueríasdeMayo, un evento surgido en 2013 con la esperanza de aunar en Holguín, capital del arte joven en Cuba y sede de las Romerías, a quienes postean por y desde el archipiélago.
«Diciendo con valor, lo que otros callan por temor» es el controvertido slogan de este evento donde se abordaron, en esencia, las redes sociales como escenario para la lucha ideológica y la transformación social y los blogs y redes sociales como espacios para socializar en red. Por dónde andamos y hacia dónde vamos en Cuba. Se programó, además, una conferencia de Omar González, destacado intelectual y uno de los gestores de la Red de redes En Defensa de la Humanidad, que versó sobre la necesidad y los objetivos de ese proyecto.
¿Hubo allí encendidas discusiones? Sí ¿Se dio alguna contraposición de criterios? Otra vez sí.
Esas tendencias se repiten siempre que en un mismo lugar, a una misma hora y con el mismo propósito coinciden blogueros tan atrevidos y participativos como Harold Cárdenas, de la Joven Cuba; Carlos Alberto Pérez, de la Chiringa de Cuba; Enrique Ubieta, de La Isla desconocida; Raúl Capote, de El adversario cubano; o Luis Ernesto Martínez, de Visión desde Cuba, quien coordina desde 2011 los intentos por legitimizar las Bloguerías y cuya bitácora —justo es decirlo— fue el primer y único espacio donde se publicó el programa de este festival mundial de juventudes artísticas.
También estuvieron Bertha Mojena (Videos Cuba Hoy), Daynet Rodríguez (Mundo en crisis), Elizabeth Bello (Bella Cuba) , Yuris Nórido (Microcrónicas), Liudmila Peña (Isla de la poesía), István Ojeda Bello (Cubaizquierda), Lázaro David Najarro (CamaguebaxCuba), Jorge Wejebe (Cuba es surtidor) y Rafael de la Osa (@rafaelosa), director de Cubarte, quienes compartieron espacio con estudiantes de la Universidad de Holguín que aspiran a crearse una bitácora —o ya la tienen pero es muy incipiente— y son activos facebookeros o twitteros.
Tal es el caso de Vivian Teresa Zayas, Rubén Santana o Yensy Torres, en cuyos deseos de compartirlo todo —incluso cama y comida si algún invitado quedaba sin techo— y su adicción a las redes, está implícito el espíritu que mueve a quienes dialogan sobre Cuba en Internet, desde una perspectiva humanista y socialista.  

El plato fuerte
Sería difícil referenciar todo lo que se dijo del 5 al 7 de mayo sobre la blogosfera cubana en Holguín sin ahogarnos en reduccionismos. Sin embargo, asumo el riesgo de traerles a Soy Cuba, desde donde hemos prometido acercarles este tipo de debates, algunas ideas que como periodista y editora de una bitácora consideré esenciales.
Omar González, por ejemplo, abordó en su conferencia la necesidad de que la blogosfera cubana se organice, crezca la cantidad de weblogs científicos y se desenmascare con más fuerza —como hace la Red en Defensa de la Humanidad— la subversión ideológica contra el archipiélago.
Ante esto, el editor de la Chiringa de Cuba comentó que «si bien todavía no existen suficientes espacios científicos, eso se debe a las restricciones que todavía se tienen en algunos centros laborales», y ejemplificó con el caso del  IPK (Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí), al alertar que la mejor manera que tienen los conectados de aportar al país es ejerciendo un «periodismo ciudadano, moviéndonos a la polémica y al debate. Los medios capitalistas siempre han manipulado lo que pasa en Cuba, pero nosotros estamos mostrando otra realidad».
«Pero para mí la blogosfera debe ser crítica. Si yo no me metiera en las candelas que me meto, no tuviera un blog», diría por esos días Carlos Alberto cuya bitácora quizás esté entre las más polémicos de la comunidad Blogosfera Cuba (BgC).  
El único de los tres editores de La Joven Cuba que participó en el evento, Harold Cárdenas, explicó que «la blogosfera cubana no está organizada porque tiene vida propia» y en una parte de ella predomina «el anarquismo» y en la otra «la paranoia», lo cual, según dijo, es expresión de la sociedad cubana y se evidencia también en las diferencias que se dan entre blogueros y periodistas en la red, o en el «fuego», entendido como oposición, que reciben a veces quienes poseen una página personal tanto por parte de algunos funcionarios como de los contrarrevolucionarios.
Harold Cárdenas, el joven profesor que así habla, es uno de los blogueros cubanos más mediáticos, y opinó allí que «para ser revolucionario no es necesario ser obediente. Para tener un pensamiento crítico, mucho menos. La blogosfera ha servido para esquivar filtros y participar más activamente».
Todo eso fue el primer día de debates. En la segunda jornada llegó Raúl Capote, intelectual que fuera doble agente de la Seguridad del Estado infiltrado en la CIA. Capote es un bloguero intenso, que escribe mucho y largo, casi siempre sobre política. Esta vez contó a los presentes cómo van los conglomerados mediáticos internacionales «comiéndose» la verdad del mundo a través de la construcción que hacen de la imagen del siglo XXI.
Recientemente, Facebook censuró su página en esa red social y, a partir de la rápida denuncia del hecho a través de las redes, en tres días la tuvo de nuevo sin que tuviera que eliminar, como le exigía el cartel que le bloqueaba el acceso, sus «contenidos». Contenidos que eran —y son— anticapitalistas, antiimperialistas, revolucionarios, y comunistas.  
Luego intervino Enrique Ubieta, lúcido intelectual de pensamiento siempre joven que «sacó» de su Facebook una polémica que anda navegando por estos días a partir de una entrevista al novelista cubano Leonardo Padura que publicara el diario argentino La Nación.
¿Se puede hacer periodismo militante? ¿En qué medida el militante se traga al periodista?, es la pregunta, con respecto a la cual el también director de La calle del medio comenta que «no existe periodismo no militante, sino periodistas que ignoran cual es su militancia» y que, en todo caso, por lo que se debe abogar es por el ejercicio comprometido de la crítica teniendo en cuenta un ideal de paraíso que sirve para avanzar en dirección opuesta al capitalismo y una idea histórica de infierno. 
«La crítica se convierte en acto narcisista si el que la enuncia descontextualiza, porque hay dos referentes esenciales de la vedad: la historia y el contexto», dijo.
En entrevista a Soy Cuba, Bertha Mojena comenta sobre la experiencia de Videos Cuba Hoy, canal en You Tube surgido por interés de un grupo de jóvenes casi todos graduados de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, para contar, a su manera, la realidad de Cuba.
«Usamos desde materiales generados por otros medios de prensa hasta pequeños trabajos de opinión, reportajes, videos que filmamos en otras provincias del país. Nos interesa mucho promover los espacios en que se están moviendo hoy los twitteros y blogueros, pero los materiales que más se comentan son los de la vida cotidiana en Cuba».
Superar la concepción de que estar en la red es perder el tiempo —como dijera el editor de Visión desde Cuba— y hacer política en Internet para enfrentar desde el pensamiento y la individualidad la guerra cultural o para criticar lo  injusto, fueron las ideas generales con que nos fuimos de allí, sin descartar la esperanza de que en el 2014 seamos muchos más los dispuestos a partir de Bloguerías para repensar el país.

sábado, 10 de mayo de 2014

Holguín, un día de mayo (FOTOS)

Más allá de las Romerías de mayo existe una ciudad, un pueblo que disfruta de sus fiestas y de sus rincones. Estas son imágenes de Holguín en el mes de mayo.
El sol inclemente abrasa, pero los habitantes de la ciudad se acomodan en los bancos que circundan el parque Calixto García, protegidos por frondosos árboles. Atrás, el teatro Suñol de Holguín, inaugurado en 1939 con un bello estilo Art Decó, que pudo conservarse a pesar de que su interior fue reconstruido y modernizado casi completamente en años recientes.
En el otro extremo del Parque, se encuentra La Periquera, construida entre 1860 y 1868 como vivienda por el español Francisco Rondán, aunque durante más de un siglo fue Casa de Gobierno de la Provincia, y hoy es Museo Provincial. Dicen que los mambises que asediaban la ciudad veían salir de ella o asomarse a sus balcones a militares españoles y uno de ellos gritó: ¡Salgan de la jaula, pericos!, aludiendo al colorido uniforme que llevaban, de ahí el nombre popular con el que es conocida la edificiación.
 Artesanos, en los alrededores del Parque Calixto García
El populoso boulevar
Original fuente situada en el boulevar, de la sombrilla cae el agua como si en efecto estuviese lloviendo.
Detalles de la ciudad: una estatua semeja ser una mujer asomada al balcón, mientras dos "gatos" de cerámica caminan por el tejado vecino.
Detalles de la ciudad: palomas de cerámica.
 Detalles de la ciudad: Mural de Nelson Domínguez

viernes, 9 de mayo de 2014

Orígenes, una obra monumental en una calle de Holguín (FOTOS)

"Si hablamos de murales en Holguín no puede dejar de mencionarse el Orígenes, con sus esculturas a relieve que resumen la fundación de la ciudad y los momentos más trascendentales de su historia.
El mural Orígenes reúne el trabajo de 14 artistas holguineros. Con 15 metros de largo, cinco de ancho y más de 20 toneladas de hormigón fundido, está entre los más grandes del país colocado en exteriores. Hoy se erige como uno de los símbolos más representativos de la ciudad de los parques" (Iván Romero, en Aldia.cu). En la foto estoy con los amigos Raúl Antonio Capote y Jorge Wejebe Cobo
DETALLES DE LA OBRA:

El terrorismo en el mundo, según el Departamento de Estado

Atilio A. Boron
El reciente informe del Departamento de Estado sobre el Terrorismo, correspondiente al año 2013, identifica a cuatro países como santuarios o promotores de terroristas: Cuba, Irán, Siria y Sudán. Salvo Irán, los otros tres han sido víctimas de las agresiones de la mayor potencia terrorista mundial, Estados Unidos, ocasionando, especialmente en los casos de Siria y Sudán miles de muertes y destrucciones en gran escala. Mismo en Cuba el número mínimo de víctimas del terrorismo se estima en unos dos mil, a lo cual habría que agregar los enormes perjuicios económicos causados por sabotajes, atentados y toda clase de actividades terroristas promovidas por Estados Unidos. Tragicómica paradoja: en este Informe las víctimas se convierten en victimarios, y estos en campeones de los derechos humanos.
La lectura del Informe da pie para compartir algunas consideraciones: primero, acerca de la autoridad moral que le cabe a quien, según Noam Chomsky y numerosos analistas, es la  mayor organización terrorista del mundo para juzgar si un país es o no terrorista, o un protector o santuario de terroristas. Este es un tema que fue examinado minuciosamente en un libro: El lado oscuro del imperio. La violación de los derechos humanos por los Estados Unidos  escrito en co-autoría con Andrea Vlahusic hace unos pocos años. De ahí lo grotesco de la pretensión de Washington de juzgar a terceros países por su apego a la lucha contra el terrorismo. Segundo, ¿cuáles son los criterios con los cuáles decidir qué es ó que no es terrorismo? El Informe recuerda, en su página 317, que la legislación estadounidense establece (en la Sección 2656f(d) del Título 22 del Código Penal) que  “terrorismo es toda violencia premeditada y políticamente motivada perpetrada  por grupos subnacionales o agentes clandestinos en contra de actores no combatientes.” Definición muy conveniente para el imperio, porque impide que se califiquen como actos terroristas las diversas formas de terrorismo de estado que practica Washington desde hace largo tiempo. (Basta recordar el autoatentado que hundió el acorazado Maine en la bahía de La Habana en 1898 para corroborar que la Casa Blanca es depositaria de una larga tradición en esta materia). Según la definición de marras el asesinato de civiles inocentes con bombas atómicas o con drones no constituyen actos terroristas y tampoco lo es promover una sangrienta desestabilización de gobiernos categorizados como enemigos: casos de Libia, Siria, actualmente Venezuela. Caen también fuera de esa sesgada definición la invasión a terceros países (Cuba, 1961; Panamá 1989 para no traer a colación sino un par de casos); la invasión y destrucción sufrida por Irak y Afganistán en fechas recientes, o colaborar en el asesinato de supuestos guerrilleros en Colombia (que luego se demostró que eran “falsos positivos”).  En suma: terrorista -o cómplice del terrorismo- es todo aquel que se oponga a las políticas de Estados Unidos.
En el Informe se dice que Cuba fue clasificada como santuario terrorista, o país promotor del terrorismo, desde al año 1982. Es decir, seis años antes de la creación de Al Qaida –que tuvo lugar en 1988- ya Cuba era considerada como un estado terrorista o protector de terroristas. El argumento principal para mantener a Cuba en esa calumniosa posición en el informe actual es que, y cito:
“A lo largo del 2013 el gobierno de Cuba apoyó y fue anfitrión de las negociaciones de paz entre las FARC y el gobierno de Colombia. El gobierno de Cuba facilitó el viaje de los representantes de las FARC a Cuba para participar en estas negociaciones en coordinación con representantes de los gobiernos de Colombia, Venezuela y Noruega, y también de la Cruz Roja. No hubo indicación alguna de que el gobierno cubana haya suministrado armas o entrenamiento paramilitar a grupos terroristas.”
Esta ridícula “acusación” en contra de Cuba permite extraer una conclusión final que autoriza un moderado optimismo: el imperio está realmente en problemas, mucho más graves de los que atisbamos desde afuera. ¿Por qué? Porque cuando un documento oficial del Departamento de Estado dice cosas tan estúpidas como las que se utilizan para condenar a Cuba es porque hay una crisis no sólo moral, cosa archisabida, sino también intelectual. Cómo convencer a  cualquier persona con un mínimo coeficiente intelectual que Cuba es un santuario del terrorismo internacional cuando la razón por la que se la caracteriza de ese modo es  … ¡su colaboración para poner fin a uno de los conflictos armados más sangrientos y prolongados no sólo de América Latina sino del mundo! ¿Qué decir entonces de Colombia, Venezuela, Noruega y la Cruz Roja? ¿Son compinches de un “estado canalla”, como lo es Cuba según el Departamento de Estado? ¿Por qué entonces no se los incluye bajo la misma calificación, especialmente a Noruega y la Cruz Roja, cuya “complicidad” con el gobierno cubano salta a la vista? Lo único que se puede decir es que tanto los investigadores sobre el “terrorismo” como los redactores del informe y las autoridades políticas que le dieron el visto bueno son de una fenomenal incompetencia a la hora de elaborar un pretexto mínimamente persuasivo de las prácticas terroristas del imperio. Claro que esto no le quita el sueño al gobierno estadounidense: su desprecio por la opinión pública doméstica e internacional es tan grande como su adicción al “doble standard moral”:  junto con la condena de Cuba y a los otros países el Informe erige a la teocracia gobernante en Arabia Saudita como un ejemplar bastión de la lucha contra el terrorismo y exalta su colaboración con Washington en este terreno. Ni una palabra hay en el Informe que insinúe que fue  ese país quien reclutó, financió y organizó la horda de mercenarios que han asolado Siria desde hace tres años. A los fieles lacayos se les perdona cualquier cosa.  

Mega exposición de Alberto Lescay en las Romerías de Mayo (FOTOS)

Uno de los hechos culturales más notables de las Romerías de Mayo, en su XX aniversario, fue la inauguración de una mega exposición del escultor y pintor cubano Alberto Lescay, autor de algunas de las más imponentes esculturas de las últimas décadas, entre ellas, la que siempre me ha parecido la más lograda de Cuba: el Maceo ecuestre de Santiago de Cuba. FOTOS: Daynet Rodríguez
Horas antes de la inauguración, junto a Raúl Antonio Capote, Omar González y Alberto Lescay
Fotos gigantes de sus monumentos
 Escultura de Toussant Louverture. Al fondo, algunas de sus pinturas.
Performance con estatuas vivientes. Atrás, el busto de Pedro Sarría, el militar que salvó la vida de Fidel después del asalto al Cuartel Moncada
Otra vista de la sala con las estatuas vivientes
Homenaje a Acosta León

Cuba, un país anormal (VIDEO)


Cuba: el terrorismo viene otra vez del norte

 El terrorista confeso Orlando Bosh (ya fallecido), coautor intelectual de la voladura de un avión civil de Cubana de Aviación en pleno vuelo y la congresista cubanoamericana Ileana Ross (actual presidenta de la Comisión de Relaciones Internacionales del Congreso)
Ángel Guerra Cabrera
Estados Unidos informó el 30 de abril, ritual que repite hace más de tres décadas, la inclusión de Cuba en su lista anual de países patrocinadores del terrorismo.
Pero hete aquí que casi en el mismo momento en que Washington hacía la ridícula acusación que nadie traga,  fuerzas de seguridad de la isla capturaban un grupo de cuatro personas de origen cubano procedentes de territorio estadunidense que admitieron estar dedicados a la planificando de acciones terroristas dentro de Cuba.
Los detenidos se proponían atacar instalaciones militares con el objetivo de promover acciones violentas. Tres de ellos reconocieron haber realizado viajes a Cuba desde mediados de 2013 para estudiar los objetivos y planificar sus acciones. Añadieron que estos planes se han estado organizando bajo la dirección de Santiago Álvarez Fernández Magriñá, Osvaldo Mitat y Manuel Alzugaray quienes mantienen estrechos vínculos operativos y políticos  con Luis Posada Carriles, también conocido como el Bin Laden del Hemisferio Occidental.
Posada, además de la hazaña de hacer volar un avión civil cubano en vuelo con 73 personas a bordo es un veterano operativo de la CIA con numerosas operaciones contra Cuba en su haber, como el intento de hacer volar el Paraninfo de la Universidad de Panamá lleno de estudiantes y profesores para asesinar al entonces presidente de Cuba Fidel Castro mientras les dirigía la palabra, o la campaña de bombazos en La Habana y Varadero previa a la visita del papa Juan Pablo II en la que fue fulminado por la metralla el turista italiano Fabio di Celmo. A ello se añade la persecución, tortura y asesinato de revolucionarios venezolano bajo la fachada de comisario Basilio de la policía política venezolana. De la misma manera, su fuga organizada por la CIA de una cárcel venezolana bajo la supervisión directa de Otto Reich, entonces embajador yanqui en Caracas, para ubicarlo en el equipo de la central de inteligencia que se ocupaba en Honduras del apoyo logístico a la contrarrevolución nicaragüense, conocido como el caso Irán-Contras. Como se recordará consistía en traficar armas por drogas en los mismos vuelos de la CIA controlados por Posada y sus compinches.
La trayectoria de Álvarez Magriñat, Mitat y Alzugaray es común en cuanto a su febril dedicación a lo largo de décadas a actividades terroristas contra Cuba. A los dos primeros, participantes en el frustrado atentado contra Fidel en Panamá y autores del curioso ingreso ilegal de Posada a Estados Unidos,  las autoridades les ocuparon en 2005 el más grande alijo ilegal de armas de guerra de que se tenga noticia en Florida, propiedad de Álvarez. Pero ello no impidió que los que los calificados de “luchadores por la libertad”  por los fiscales fueran puestos en libertad antes de tres años; pues aunque los hechos ocurrieron después del 11 de septiembre la fiscalía no les impuso el cargo de terrorismo. De Álvarez también se sabe que en incursiones que ha dirigido contra Cuba han muerto dos civiles y fue gravemente herida una niña.
En contraste con la impunidad con que estos grupos actúan desde territorio estadunidense contra Cuba hace décadas, la libertad de que gozan y hasta los homenajes que se les tributan en Estados Unidos, tres agentes cubanos que se dedicaban a monitorearlos continúan purgando largas penas en Estados Unidos después de ser sometidos a un proceso calificado de espurio hasta por un tribunal de apelaciones yanqui: Gerardo González, Ramón Labañino y Antonio Guerrero.
La inclusión de Cuba entre los países que supuestamente auspician el terrorismo solo pretende justificar el bloqueo y llevó al papelón de la vocera del Departamento de Estado que no pudo dar un solo argumento a los periodistas para sustentarlo.
Cada vez son más las voces que en Estados Unidos claman por  el inicio de una normalización de relaciones de Cuba con su poderoso vecino: empresarios, académicos, religiosos; por la liberación de los tres antiterroristas y del contratista de la AID Alan Gross, preso en Cuba por participar en planes de “cambio de régimen” y no por llevarle internet a una comunidad judía que ha negado conocerlo. Nunca la opinión pública de Estados Unidos, incluyendo a los cubanos de Miami, había sido más favorable a la normalización de relaciones con la isla y al derecho de los estadunidenses a visitarla. Una reciente encuesta es concluyente en cuanto a esto es concluyente ¿Será que una vez más la extrema derecha de Estados Unidos se propone dinamitar la eventual posibilidad de distención?

miércoles, 7 de mayo de 2014

25 verdades sobre Reporteros Sin Fronteras

Salim Lamrani
1.Fundada en 1985 por Robert Ménard, Jean-Claude Guillebaud y Rony Brauman, Reporteros Sin Fronteras tiene como misión oficial “defender la libertad de prensa en el mundo, es decir el derecho a informar y ser informado, conforme al Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos”.

2.No obstante, a pesar de esta profesión de fe oficial, RSF dispone de una cara oscura y de una agenda política muy precisa, a menudo ligada a la de Washington, y arremete particularmente contra los gobiernos de izquierda en América Latina, preservando al mismo tiempo los países desarrollados.

3.Así, RSF ha sido financiada por el Gobierno de Estados Unidos mediante la National Endowment for Democracy. La organización lo reivindica: “Efectivamente, recibimos dinero de la NED. Y no es ningún problema para nosotros”.

4.La Fundación Nacional para la Democracia (NED) fue creada por el antiguo presidente estadounidense Ronald Reagan en 1983, en una época en que la violencia militar había tomado el paso sobre la diplomacia tradicional en los asuntos internacionales. Gracias a su poderosa capacidad de penetración financiera, la NED tiene como objetivo debilitar a los gobiernos que se opondrían a la política exterior de Washington.

5.Según el *New York Times*, [artículo de marzo de 1997], la NED “se creó hace 15 años para realizar públicamente lo que la Central Intelligence Agency (CIA) ha hecho subrepticiamente durante décadas. Gasta 30 millones de dólares al año para apoyar a partidos políticos, sindicatos, movimientos disidentes y medios informativos en decenas de países”.

6.En septiembre de 1991 Allen Weistein, padre de la legislación que dio nacimiento a la NED, expresó lo siguiente al *Washington Post*: “Mucho de lo que hacemos hoy lo hizo la CIA hace 25 años de modo clandestino”.

7.Carl Gershman, primer presidente de la NED, explicó la razón de ser de la Fundación en junio de 1986: “Sería terrible para los grupos democráticos del mundo entero ser vistos como subvencionados por la CIA. Vimos eso en los años 60 y por eso pusimos término a ello. Es porque no podíamos seguir haciéndolo que se creó la Fundación”.

8.Así, según el *New York Times*, Allen Weinstein y Carl Gershman, RSF es financiado por una oficina pantalla de la CIA.

9.RSF también recibió un financiamiento del *Center for a Free Cuba*. El director del organismo de entonces, Frank Calzón, fue anteriormente uno de los presidente de la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA). Ésa está gravemente implicada en el terrorismo contra Cuba, como lo reveló uno de sus antiguos directores, José Antonio Llama.

10.RSF recibió fondos de la *Overbrook Fondation*, entidad fundada por Frank Altschul, promotor de Radio Free Europe, estación de la CIA durante la Guerra Fría, y colaborador cercano de William J. Donovan, jefe de los servicios secretos estadounidenses en los años 50 y fundador del *Office of Strategic Services*, antepasado de la Central Intelligence Agency.

11.En el pasado, RSF silenció las exacciones que cometió el ejército de Estados Unidos contra los periodistas. Así, RSF sólo se acordó tardíamente  -cinco años después– del caso Sami Al-Hay, periodista del canal catarí Al-Jazeera, arrestado y torturado en Afganistán por las autoridades estadounidenses y luego trasladado a Guantánamo. Al-Haj fue liberado el 1 de mayo de 2008, tras más de seis años de calvario. Entonces RSF necesitó una investigación de cinco años para descubrir que Sami Al-Haj fue arrestado, secuestrado y torturado sólo por ser periodista.

12.En un informe del 15 de enero de 2004, RSF exoneró de toda implicación a los militares estadounidenses responsables del asesinato del periodista español José Couso y de su colega ucraniano Taras Protsyuk en el hotel Palestina de Bagdad. Según la familia Couso, “las conclusiones de este informe exculpan a los autores materiales y reconocidos del disparo al hotel Palestina en base a la dudosa imparcialidad de los empotrados, y al propio testimonio de los autores y responsables del disparo, trasladando esa responsabilidad a personas no identificadas. La realización del informe ha sido firmada por un periodista, Jean Paul Mari, con conocidas relaciones con el coronel Philip de Camp, militar que reconoció su implicación en el ataque y las muertes de los periodistas del hotel Palestina, y que, además, su informe se apoya en los testimonios de tres periodistas empotrados en las fuerzas de EE.UU, todos ellos estadounidenses, habiendo formado parte alguno de ellos -Chris Tomlinson- de los servicios de inteligencia del ejército de los Estados Unidos durante más de siete años. Ninguno de los periodistas españoles que se encontraban en el hotel ha sido consultado para la elaboración de este documento”. El 16 de enero de 2007, el juez madrileño Santiago Pedraz emitió una orden de arresto internacional contra el sargento Shawn Gibson, el capitán Philip Wolford, y el teniente coronel Philip de Camp, responsables de los asesinatos de Couso y Protsyuk y absueltos por RSF.

13.RSF hizo apología de la invasión de Irak en 2003 al afirmar que “el derrocamiento de la dictadura de Sadam Husein puso término a treinta años de propaganda oficial y ha abierto una era de libertad nueva, llena de esperanzas y de incertidumbres, para los periodistas iraquíes. Para los medios iraquíes, decenios de privación total de libertad de prensa, llegaron a su fin con el bombardeo del ministerio de Información, el 9 de abril en Bagdad”.

14.El 16 de agosto de 2007, durante el programa radial “Contre-expertise”, Robert Ménard, entonces secretario general de RSF, legitimó el uso de la tortura.

15.RSF apoyó el golpe de Estado contra el Presidente haitiano Jean-Bertrand Aristide, que organizaron Francia y Estados Unidos, con el título: “La libertad de prensa recuperada: una esperanza a mantener”.

16.Durante el golpe de Estado contra Hugo Chávez en abril de 2002 que organizó Washington, RSF publicó un artículo el 12 de abril de 2002 que retomaba sin reserva alguna la versión de los golpistas y trató de convencer a la opinión pública internacional de que Chávez había renunciado: “Recluido en el palacio presidencial, Hugo Chávez firmó su renuncia durante la noche bajo la presión del ejército. Después fue llevado a Fuerte Tiuna, la principal base militar de Caracas, donde está detenido. Inmediatamente después, Pedro Carmona, el presidente de Fedecámaras, anunció que dirigiría un nuevo gobierno de transición. Afirmó que su nombre era el objeto de un ‘consenso’ de la sociedad civil venezolana y de la comandancia de las fuerzas armadas”.

17.RSF siempre se ha negado a ocuparse del caso de Mumia Abu-Jamal,periodista negro encarcelado en Estados Unidos desde hace treinta años por denunciar en sus reportajes la violencia policial contra las minorías.

18.RSF organiza regularmente campañas contra Cuba, país donde ningún periodista ha sido asesinado desde 1959. La organización está en estrecha colaboración con Washington al respecto. Así, en 1996, RSF tuvo un encuentro en Paris con Stuart Eizenstat, embajador especial de la administración Clinton para los asuntos cubanos.

19.El 16 de enero de 2004, RSF se reunió con los representantes de la extrema derecha cubana de Florida para establecer una estrategia de lucha mediática contra el Gobierno cubano.

20.RSF lanzó varias campañas mediáticas difundiendo mensajes publicitarios en la prensa escrita, radia y televisual, destinados a disuadir a los turistas de viajar a Cuba. Es lo que preconiza el primer informe de la Comisión de Asistencia para una Cuba Libre que publicó el presidente Bush en mayo de 2004 y que recrudece las sanciones contra Cuba. Así, este informe cita a RSF en la página 20 como ejemplo a seguir.

21.RSF afirma abiertamente que sólo le interesan los países del Tercer Mundo: “Decidimos denunciar los atentados contra la libertad de prensa en Bosnia y en Gabón y las ambigüedades de los medios argelinos o tunecinos… pero no ocuparnos de los desmanes franceses”. ¿Por qué? “Porque si lo hacemos, corremos el riesgo de molestar a algunos periodistas, suscitar la enemistad de los grandes dueños de prensa e irritar al poder económico. Ahora bien, para mediatizarnos, necesitamos de complicidad de los periodistas, el apoyo de los dueños de prensa y del dinero del poder económico”.

22.Jean-Claude Guillebaud, cofundador de RSF y primer presidente de la asociación, abandonó la organización en 1993. Explicó las razones: “Yo pensaba que una organización de ese tipo solo podía ser legítima si incluía un trabajo de crítica del funcionamiento de los medios en Occidente. Ya sea sobre las derivas del trabajo periodístico (falsas entrevistas, etc.) o un trabajo profundo de reflexión sobre la evolución de esta profesión, sus prácticas y los posibles ataques a las libertades en las democracias. Si no, nos verían como neocolonialistas, como arrogantes que pretenden dar lecciones. Cuando se llama la atención a los líderes de los países del Tercer Mundo sobre los ataques a la libertad de prensa en sus países, la cuestión que se plantea automáticamente ante nosotros es saber qué uso damos nosotros a nuestra libertad. Aunque los objetivos no sean los mismos, es una interrogante esencial y yo pensaba que teníamos que dedicarle el 50% de nuestro tiempo y de nuestra energía (…). A medida que se desarrollaba la asociación, las operaciones se hacían más y más espectaculares. Se plantearon dos interrogantes: ¿no había una contradicción en denunciar ciertas derivas del sistema mediático y utilizar los mismos métodos en nuestras acciones de denuncia? Por su parte, Robert Menard pensaba que había que pasar por alto toda la actividad de crítica sobre los medios para obtener así el apoyo de los grandes diarios y de las grandes cadenas de televisión (…). A mí me parecieron demasiado cercanos a la prensa anti Chávez en Venezuela. Es indudable que había que haber sido más prudente. Me parece que se les oye muy poco sobre Estados Unidos”.

23.El diario francés *Libération*, fiel patrocinador de la organización, apunta que RSF permanece silenciosa sobre los abusos de los medios informativos occidentales: “En adelante, la libertad de prensa será exótica o no será. Muchos “le reprochan su ensañamiento contra Cuba y Venezuela y su indulgencia hacia Estados Unidos, lo cual no es falso”.

24.RSF no ha disimulado nunca sus relaciones con el mundo del poder. “Un día tuvimos un problema de dinero. Yo llamé al industrial Francois Pinault para que nos ayudara. (…) Enseguida respondió a mi pedido. Y eso es lo único que importa” porque «La ley de la gravedad existe, queridos amigos. Y también la ley del dinero”.

25.Así, a pesar de las reivindicaciones de imparcialidad y de defensa de la libertad de prensa, RSF tiene efectivamente una agenda política y arremete regularmente contra los países de la Nueva América Latina.

lunes, 5 de mayo de 2014

Comentario de Atilio A. Boron sobre una entrevista a Leonardo Padura

Atilio A. Boron
Tengo un gran respeto por Leonardo Padura, que ha escrito algunos textos notables (y polémicos) como El hombre que amaba a los perros. En los próximos días presentará en la Feria del Libro de Buenos Aires su más reciente obra: El viaje más largo, una crónica sobre la Cuba de los años ochenta y noventa del siglo pasado. Hoy, Domingo 4 de Mayo, el diario La Nación de Buenos Aires publica una larga entrevista con este autor y en la cual ofrece un balance muy negativo sobre la Revolución Cubana. Obviamente, cualquier proceso histórico tiene aciertos y errores, logros y fracasos. El problema con Padura es que los primeros no aparecen en su diagnóstico sobre aquellos años, durísimos sin duda, del "período especial". ¿Pero será que no hubo ninguno en la Cuba revolucionaria, que todo estuvo mal? ¿Es posible olvidarse de conquistas históricas tales como la alfabetización universal y la enorme expansión del sistema educacional, los avances en materia de salud, la tasa de mortalidad infantil más reducida de las Américas, el acceso universal a la cultura en todas sus expresiones, la seguridad social, el internacionalismo como expresión de la solidaridad a escala mundial, para no citar sino las más evidentes? Se podría decir que estos logros ya no bastan pero, ¿cómo es posible que los fracasos o distorsiones de la revolución, que según Padura provocan "la nostalgia, el desencanto, las esperanzas perdidas" de una sociedad, puedan ser señaladas sin decir una palabra sobre el imperialismo norteamericano y su criminal bloqueo de 55 años a Cuba? Sin esa imprescindible referencia cualquier crítica a un proceso político concreto se desliza al terreno de la denuncia abstracta y, por lo tanto, insanablemente equivocada producto de su miope unilateralismo. Así la Revolución habría fracasado por la ineptitud de su dirigencia, a Allende lo derrocaron por los errores de su política económica, a Arbenz por su imprudencia al pretender atacar el saqueo que perpetraba la United Fruit, Juan Bosch fue depuesto por su terca intransigencia frente al imperio, la Revolución Bolivariana está amenazada por su incompetencia y así sucesivamente. Desaparecen el proceso histórico y el entramado internacional en el cual éste se desenvuelve y que, en el caso de Cuba, revela la antiquísima obsesión norteamericana por apoderarse de la Isla; se esfuma la lucha de clases en el plano internacional y el sobresaliente papel que le tocó jugar a Cuba para, por ejemplo, hacer posible la derrota del apartheid en Sudáfrica y de los imperialistas en Angola; y se hace caso omiso del hecho de que la mayor potencia económica y militar de la historia se ha empecinado, hasta el día de hoy y con todas sus fuerzas, en hostigar y sabotear a la Revolución Cubana. Va de suyo que no se puede ni se deben ignorar los factores endógenos causantes -en parte y sólo en parte- de los problemas denunciados por Padura. Pero un diagnóstico riguroso debe recrear, en el plano del análisis, la totalidad del momento histórico en donde los factores internos y externos se encuentran dialécticamente entrelazados. El inventario de los errores y las insuficiencias de la Revolución es incomprensible, un galimatías infernal, en ausencia de una adecuada contextualización. Creo, modestamente, que quien no esté dispuesto a hablar del imperialismo norteamericano debería llamarse a un prudente silencio a la hora de emitir una opinión sobre la realidad cubana.

jueves, 1 de mayo de 2014

Los cubanos marchan por el socialismo (FOTOS)

TEXTO Y FOTOS: Enrique Ubieta Gómez
Los tristes cubanos que fueron obligados a marchar este primero de mayo, so pena de perder sus puestos de trabajo o sus matrículas escolares... ¿será así?