miércoles, 2 de marzo de 2016

¿Estancamiento, retroceso, involución? Hipótesis sobre la génesis de ciertos acontecimientos recientes en América Latina

 Guerra económica contra Venezuela
Atilio A. Boron 1
La región vive una coyuntura muy especial: al anunciado cambio de época proclamado con total acierto por el presidente Rafael Correa hace ya unos cuantos años lo acechan amenazas de una insólita gravedad. Proliferan las voces que pregonan -con indisimulada alegría algunos en la izquierda, con alivio otros en la derecha- el “fin de ciclo progresista”, más una expresión de deseos que un argumento sólidamente fundado. Pero más allá de esta disyuntiva, es indudable que el gran impulso ascendente de las luchas sociales y las fuerzas progresistas que desde finales del siglo pasado conmovieron a la región se ha ralentizado. La derrota del ALCA en Noviembre del 2005 aparece ahora, en perspectiva histórica, como el cenit de un proceso que luego iría debilitándose paulatinamente. Sin embargo, la inercia histórica era tan fuerte que ese auge de masas hizo posible  las victorias de Evo Morales en Bolivia a finales del 2005 y de Rafael Correa en Ecuador también a fines del 2006. No sólo eso: también hubo un impulso suficientemente vigoroso como para desbaratar la intentona de golpe y secesión ensayada en Bolivia en el 2008 y el golpe de estado en Ecuador en Septiembre del 2010. Pero, posteriormente, ese antiguo vigor fue menguando hasta llegar a una situación de estancamiento y, en ciertos casos, de abierto retroceso. El más importante, sin duda, fue el caso de la Argentina: este es el primer, y hasta ahora único, país gobernado por una coalición progresista que fue derrotado en una elección presidencial. En su lugar ascendió al poder una heteróclita fuerza de derecha, que hizo de su subordinación a Estados Unidos y a los cánones del neoliberalismo el principio rector de todas sus políticas. En Venezuela el oficialismo sufrió una durísima derrota en las elecciones de la Asamblea Nacional de Diciembre del pasado año pero el chavismo aún conserva el gobierno. No obstante, surgen muchas dudas acerca de su estabilidad en el mediano plazo y la gobernabilidad del orden democrático venezolano ante el abismo que separa un Ejecutivo acosado por innúmeros problemas de gestión y corrupción y un Legislativo dominado por una derecha rabiosa y vengativa, y cuya lealtad a las reglas del juego de la democracia es más que dudosa. Y apenas hace unos días, la ajustada derrota, pero derrota al fin, sufrida por el gobierno del presidente Evo Morales en el referendo constitucional viene a completar una trilogía de fracasos que se torna aún más preocupante si se tiene en cuenta que hace pocos meses las fuerzas de izquierda en Colombia perdieron la Alcaldía Mayor de Bogotá y la de otras importantes ciudades. Agréguese a lo anterior la tambaleante situación del gobierno de Dilma Rousseff en Brasil, cuya continuidad en el cargo parece cada vez más pender de un delgado hilo, para comprender la gravedad del momento actual de la política sudamericana.

Autocrítica y debate: la gran ausencia
Una coyuntura como esta, descrita a grandes rasgos dado que es por todos conocida, exige llevar a cabo un análisis en profundidad de las causas que la explican. Para ello es necesario ejercer, como punto de partida, una sana y profunda autocrítica, huyendo de los discursos autocelebratorios que por demasiado tiempo prosperaron en la región. Quisiera señalar que hay en nuestros países una resistencia enorme a la autocrítica, tanto en la izquierda “en el llano”, renuente a examinar las causas de su ineficacia y de su inoperancia históricas como fuerza política, como en la “izquierda gobernante”, que se resiste a revisar críticamente lo actuado y a tratar de entender la génesis de su desventura actual.2 Tal como lo manifestara en su momento el ex presidente Raúl Alfonsín al autor de estas líneas: “en nuestros países la autocrítica se desliza velozmente hacia la antropofagia, con las desastrosas consecuencias que se desprenden de ello”. En el caso argentino luego de la inesperada (para el entorno presidencial) derrota del kirchnerismo representado en la candidatura de Daniel Scioli surgieron algunas voces reclamando que se explicara lo que parecía ser inexplicable. Pero a tres meses de producida la debacle del 22 de Noviembre del 2015 ni uno sólo de los dirigentes del Frente para la Victoria, comenzando por la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, dijo una palabra acerca del asunto, y eso que muchos cuadros medios del kirchnerismo y algunos analistas independientes, como el autor de estas líneas, han venido reclamando insistentemente, y en vano, una autocrítica. La respuesta ha sido el más absoluto silencio.3 Creo que sin abandonar esta actitud va a ser muy poco probable que las fuerzas de izquierda y progresistas recuperen el papel protagónico que supieron tener en el pasado. Estas líneas pretenden hacer un pequeño aporte en esa dirección

El papel de los medios hegemónicos
Avanzando en esta línea primero que nada quisiera descartar un tranquilizador argumento utilizado hasta el cansancio en los últimos tiempos y según el cual la causa de este retroceso obedece a la perversidad de los medios concentrados que dispararon toda su artillería en contra de los gobiernos populares y manipularon eficazmente a la opinión pública. Sin duda que eso fue lo que hicieron, y de una manera brutal. Pero antes también lo habían hecho: ¿o acaso no ganaron Evo, Correa, el propio Chávez, Cristina, Lula, en contra de la presión de los medios hegemónicos? ¿Por qué entonces su prédica no surtió efectos tan deletéreos como los que demuestran al día de hoy? ¿Qué fue lo que potenció su gravitación? ¿Qué hubo en el medio?

jueves, 25 de febrero de 2016

Kitsch Papal

Alberto Híjar Serrano
La voz austriaca kitsch designa objetos y ambientes de imitación falsaria de modelos culturales canónicos. El canon renacentista, por ejemplo, da lugar a las miles de versiones de la Última Cena de Leonardo que alcanzan el kitsch cuando se llenan de colorido intenso o soportes y materiales inusitados. El canon grecorromano es violentado con Venus de Milo doradas, plateadas, pisapapeles, adorno de jardín o señal de entrada a casas con dinteles griegos de concreto, columnas dóricas, jónicas o salomónicas muy gustadas por sus formas en espiral. Al esplendor de estos pórticos y al gusto vasconceliano por las cúpulas de iglesia, abundantes en Chapultepec Hydes hoy Polanco y Lomas, Diego Rivera clasificó como barroco siriolibanes. Signo de poder son los frontones griegos sobre columnas del gusto de banqueros y fundadores de Estados en todo el mundo.
La falsía decorativa prevalece en las fiestas de quince años con carroza de Cenicienta, chambelanes y damas trajeadas como si fueran de una corte real para bailar un vals de Strauss. Los discursos, los “recuerditos”, los arreglos de las mesas, el pastel, las elegancias forzadas, el descenso de la escalinata entre hielo seco y luces, concretan un gusto modelado por un poder significante degradador al exigir sin violencia sino con placer, la imitación de lo inaccesible como culto a los explotadores. De aquí los sacos masculinos en los respaldos de las sillas y las corbatas aflojadas con el botón superior de la camisa desabotonado cuando la fiesta exige relajamiento y licencia a la quinceañera y las damas para cambiar los tacones por zapatillas y tenis facilitadores del baile que sigue al preparado por el experto en cuadrillas palaciegas donde no falta la elevación de la princesa por los adiestrados chambelanes.
Fundamental para el sometimiento de clase, es la reproducción del kitsch. Se repite todo el tiempo la historia de Cenicienta en las telenovelas y las canciones más difundidas sólo hablan de amor infortunado o alcanzan la procacidad en el mercado pirata paralelo. Las ceremonias escolares, las bodas, los concursos de belleza, exigen casi siempre trajes y corbatas, vestidos largos para las mujeres, peinados y maquillajes para parecer lo que no se es. Las togas y birretes lo mismo uniforman graduados que doctorados honoris causa y ministros de la Suprema Corte.
En fin, no faltó detalle kitsch en las recepciones del Papa, una vez que la pareja presidencial lo obligó a salir de la alfombra roja, al estilo Hollywood. Niños bien vestidos y arreglados recibieron la caricia obligada, mientras Televisa lucia a sus representantes: Cristian Castro, Isabel del Grupo Pandora, Pedro Fernández con una capa tan kitsch como su traje de charro o el sombrero que Don Francisco tuvo que lucir como señal de amor kitsch al pueblo de México, todo al lado de las bailarinas que Amalia Hernández nos heredó, girando para que las faldas subieran y dejaran ver los calzones a la altura de los papales ojos. El “Cielito lindo” perfectamente inapropiado: “ese lunar que tienes cielito lindo junto a la boca”. El ritual de los niños, de los enfermitos, de la mujer llorosa, fueron garantía de ternura kitsch. La cosa se puso seria en la cárcel y en la desatención a los familiares victimas de desaparición forzada, asesinato o presión política, en fin, a los crímenes de Estado presentes en el conteo masivo de los 43 guiados por seminaristas con hábito marcando el ritmo en un acto de misericordia excepcional. Esto alcanzó el umbral del cinismo con los personajes en primera fila como Calderón y su esposa que tiene de modelo a Cantinflas para lucir el rebozo como la gabardina del cómico. El Papa denostando al egoísmo y el lucro devastador, llamando a la misericordia ante los impíos más inmisericordes, intentó superar la producción Televisa. Recibió de Mancera, el jefe-gobernador de la Ciudad de México un disco con cantos sacros incluyendo los de los Ángeles Azules.
Globos, palomas al vuelo, atavíos indígenas recién salidos de la tintorería, espurios bastones de mando y guirnaldas inspiradas en el turismo hawaiiano, el telón con la foto de la fachada de la catedral de San Cristóbal, todo kitsch frente a los escasos actos de autentica misericordia convocada en el Año Santo proclamado en noviembre de 2015. La visita a la tumba del querido Samuel Ruíz, Tatic de los indígenas explotados, las declaraciones en el Vaticano del lunes 22 sobre el pueblo de México y los indios en particular agraviados durante siglos de explotación criminal, no borra, sino acentúa el dolor tardío del obispo de Chiapas Felipe Arizmendi por los diez mil impedidos para participar en la misa.
Merece reconocimiento especial el programa radiofónico El Hueso y en especial el músico poeta Fernando Rivera Calderón, por la parodia de melosa fatiga de lugares comunes cantada como para festival de la OTI con coros, solos de mujer conmocionada y palmeos sin instrumentos. En la canción preparada por Angélica Rivera despreciada por el Papa, la aguda voz de Amanda Miguel consigue el climax del paroxismo kitsch. Dice Lyotard que el arte actual se da entre la academia y el kitsch pero el problema es que éste se define desde fuera porque entre sus actores y espectadores prevalece el fingimiento de la piedad.
22 febrero 2016    

lunes, 22 de febrero de 2016

Obama viaja a Cuba: consejos para disfrutar de su estadía

Atilio A. Boron
Acabo de regresar de Cuba y la noticia de su próxima visita ha causado sensación. Será el primer presidente en funciones de Estados Unidos en visitar a su vecino en 88 años (Calvin Coolidge había ido en 1928), separado apenas por el Estrecho de la Florida y por una secular historia de hegemonismo de parte de su país que arranca con el segundo presidente de la historia de Estados Unidos, John Adams en 1783 cuando declaró que Cuba debería ser incorporada a la jurisdicción de Estados Unidos. Luego, en 1898,  Washington se apropió de la victoria de los patriotas cubanos contra el colonialismo español y se quedaron con la isla y, de paso, Puerto Rico y las Filipinas. Impusieron una neocolonia con la enmienda Platt y apoyaron a cuanto maleante se encumbró en el poder en la isla, respaldando algunas de las más sangrientas tiranías de América Latina y el Caribe, lo cual no es poco decir en un continente en el cual esa plaga tuvo una virulencia excepcional. La Revolución Cubana puso fin a tanto crimen e ignominia, y la reacción de sus predecesores en la Casa Blanca fue condenar a la isla rebelde por sus ansias de libertad y autodeterminación, por su lealtad al mandato histórico de José Martí. Hicieron de todo para acabar con la revolución, y todo les salió mal. Causaron miles de muertos y provocaron enormes daños y sufrimientos al pueblo cubano, con un bloqueo que si lo estimáramos en valores actuales equivaldría a dos Planes Marhall. Con uno bastó para la reconstrucción de Europa después de la Segunda Guerra Mundial; con dos no lograron hundir a Cuba. ¿No le dice algo eso? Usted y su Secretario de Estado, John Kerry, tienen un mérito enorme al ser los primeros en reconocer el fracaso rotundo de la política estadounidense hacia Cuba. “Quisimos aislar a Cuba” –dijo Kerry- “y los que terminamos aislados fuimos nosotros.”
Por eso usted y Raúl Castro decidieron que había que comenzar a desmontar el bloqueo y producir, esta vez en serio, un nuevo comienzo. Ese 17 de Diciembre del 2014 fue un día histórico. Luego se reabrieron las embajadas, y ahora viajará a Cuba y si sus servicios secretos se lo permiten podrá apreciar lo que es el pueblo cubano, su cordialidad, su integridad, la libertad con que se expresan sin temores sobre cualquier tema, su orgullo por haber resistido tantas agresiones sin doblegarse jamás. Podrá usted encontrar muchos problemas en Cuba, como los que hay en su país; pero los cubanos jamás se pusieron -¡ni se pondrán!- de rodillas. Y pese a condiciones tan adversas como las que tienen que lidiar a diario aún cuidan mejor que en Estados Unidos la salud y la educación de su gente. Ya lo verá.
Dicho lo anterior y como sé que a veces sus asesores son un poco inexpertos y no demasiado listos me permito hacerle llegar algunos consejos prácticos que harán más llevadera su visita a esa hermosa isla.
Primero, ¡no lleve dólares estadounidenses! Sé que para el jefe del  imperio mundial y presidente del único país que los emite ese consejo puede sonar absurdo, hasta ofensivo. Como dirían los psicoanalistas, es una brutal herida narcisista, pero es así nomás. Por eso, antes de subir al Air Force I asegúrese que la gente de su comitiva, y Michelle, cambien sus dólares a euros. El dólar no es muy útil en Cuba, no por los cubanos, sino por la estupidez de su predecesor, el brillante George W., a quien seguramente alguien le alcanzó un botella y producto de la intoxicación alcohólica emitió una orden ejecutiva en la cual se estipulaba que los dólares que procedían de Cuba se originaban en el narcotráfico, y por lo tanto no eran aceptables para el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Si lleva dólares no se los aceptarán, porque los cubanos nada pueden hacer con ellos. Pero como son gente muy solidaria y hospitalaria tal vez se los cambiarían por CUCs, el peso convertible cubano, pero con un descuento del diez por ciento de su valor. Tenga en cuenta que después de la Libra Esterlina el Euro y el CUC cubano son las dos monedas más fuertes del planeta. ¡Más fuertes que el dólar! Esto es un hueso duro de roer para cualquier presidente de los Estados Unidos, de modo que ahórrese el mal rato: cambie sus dólares a Euros, y al llegar vaya a una casa de cambio oficial -que en Cuba se llaman CADECA- y transfórmelos en CUCs. Así podrá pagar sin problema los mojitos que se tome en la Bodeguita del Medio, o los rones que pueda tomarse en la estupenda galería del Hotel Nacional y comprar los CDs de los buenísimos conjuntos de música que animan día y noche la vida cotidiana de los cubanos. Con dólares tampoco podrá comprar las magníficas pinturas y esculturas que hacen los artistas de la isla ni hacer lo que con unción religiosa hacen casi todos sus compatriotas que llegan a Cuba: subirse a un Cadillac convertible, descapotado, del año 1955 y recorrer los rincones más bellos de La Habana y, por supuesto, disfrutar de un inolvidable paseo por el Malecón dejando que la brisa marina los inunde y los llene de energía positiva. Por suerte para usted, si llega un día antes podrá asistir gratis al concierto de los Rolling Stones, porque en Cuba, a diferencia de casi todo el mundo, esos espectáculos son gratuitos. Si va con sus dólares no podrá hacer nada de todo esto. Salvo que, antes de emprender viaje, derogue la estúpida decisión de Bush hijo.
Segundo, si sus hijas no lo acompañan en este viaje asegúrese de dejarle fotos bien recientes de usted y su señora esposa, y también llévese la de ellas con usted porque Skype en Cuba no funciona.

jueves, 18 de febrero de 2016

La petición de Ros-Lehtinen

La congresista estadounidense, Ileana Ros-Lehtinen, volvió a emitir juicios y solicitudes injerencistas contra Venezuela, toda vez que este miércoles anunciara que Barack Obama debería ingresar a más venezolanos a la lista de sanciones que aprobó el Congreso de ese país a inicios del año pasado.
“Hay que hacer más para detener la caída de Venezuela en un mayor despotismo o en la anarquía. El gobierno de Obama debe agregar más nombres a la lista de sanciones a violadores de los derechos humanos, incluyendo a quienes participaron en el juicio de Leopoldo López”, escribió en artículo publicado por “El Nuevo Herald”.
En sus palabras, Ileana Ross reconoció que factores de la derecha habrían solicitado "desde hace años" a los EE.UU. la intervención en Venezuela.
A continuación el artículo completo publicado por la congresista:

Venezuela solía conmemorar el Día de la Juventud, el 12 de febrero, en reconocimiento a cientos de estudiantes que revirtieron el curso de la batalla de La Victoria contra las fuerzas españolas en 1812. Este feriado ha tomado un nuevo significado desde febrero de 2014 cuando, inspirados por ese suceso histórico, miles de estudiantes tomaron las calles en manifestaciones pacíficas contra el régimen de Maduro.
Demandando reformas democráticas y medidas para hacer frente a la crisis económica, los estudiantes fueron reprimidos severamente por el aparato de seguridad del Estado. Miembros de la Guardia Nacional, junto a colectivos apoyados por el régimen, dispararon frecuentemente a los manifestantes con munición de guerra en una ofensiva dirigida por el Estado para silenciar a los opositores.
Más de cuarenta personas perdieron sus vidas y miles de hombres y mujeres fueron arrestados bajo acusaciones falsas. Entre los detenidos estuvieron líderes políticos como Leopoldo López, y también líderes estudiantiles como Gabriel Valles y Lorent Saleh, que hasta este día languidecen en las prisiones inhumanas del régimen de Maduro.
Estos manifestantes crearon fisuras en la coraza del régimen que la oposición aprovechó. En las elecciones legislativas de 2015, la Mesa de la Unidad Democrática luchó exitosamente contra las prácticas engañosas del tribunal electoral politizado y parcializado de Maduro.
Lo que parecía extremadamente difícil cuando las protestas comenzaron se transformó en un hecho consumado cuando los resultados de las elecciones parlamentarias fueron anunciados. La oposición ganó 112 escaños en la Asamblea Nacional, una mayoría calificada capaz de anular vetos, enmendar la Constitución, interpelar ministros y la opción decisiva de convocar una asamblea nacional constituyente.
A pesar de los grandes pasos hacia la democracia desde la elección, como la elección del primer legislador transgénero de América Latina, la Asamblea juramentada en enero fue inmediatamente menoscabada por el Tribunal Supremo de Justicia afín al régimen. Al suspender a tres diputados opositores por medio de una impugnación, el régimen mostró su voluntad de participar en un riesgoso choque constitucional que probablemente dure varios meses.
Un área que se ha transformado en un punto de contención este año ha sido el manejo de la economía. Venezuela se enfrenta a una crisis de liquidez tras la caída de los precios internacionales del petróleo, una tasa de inflación estimada por el Fondo Monetario Internacional de 720% para 2016, junto a controles de cambio opresivos que amenazan a un sector privado en terapia intensiva.
Mientras la nueva Asamblea afirma su rol de supervisión, hemos visto un intento del máximo tribunal de usurpar las facultades de decisión de la Asamblea mediante la aprobación inconstitucional de un desacertado decreto de emergencia económica rechazado por la Asamblea. Al rechazar la voluntad electoral del pueblo venezolano e ignorar los fundamentos de la política macroeconómica, Maduro está hundiendo la economía en un océano deficitario y condenando a los venezolanos a más filas y más escasez de productos básicos.
Pero no es suficiente. Hay que hacer más para detener la caída de Venezuela en un mayor despotismo o en la anarquía. El gobierno de Obama debe agregar más nombres a la lista de sanciones a violadores de los derechos humanos, incluyendo a quienes participaron en el juicio de Leopoldo López. El año pasado encabecé una carta a la Administración firmada por más de 20 congresistas de ambos partidos, solicitando sanciones para el fiscal, la jueza y otros funcionarios implicados en la farsa judicial que fue el juicio de Leopoldo López.
Hay que implementar más medidas para apoyar a los nuevos legisladores, de manera que consigan soluciones constructivas y constitucionales a los 17 años de violaciones a los derechos humanos y políticas sin sentido, que destruyeron la economía de Venezuela y amenazan con destruir su sociedad.
Venezuela se enfrenta a una encrucijada que ningún otro país latinoamericano afronta. El futuro de nuestras relaciones con el régimen que suceda al actual en Venezuela debe ser dirigido por un fuerte compromiso con instituciones que fomenten la democracia y la defensa de los derechos humanos.
Si Estados Unidos busca deshacerse de la imagen dañina de abandono benévolo en nuestro Hemisferio, debe comenzar por ayudar a Venezuela en su momento difícil y levantar al pueblo de Venezuela una vez que la encrucijada actual termine.
(LaIguana.TV)

miércoles, 17 de febrero de 2016

Angela Davis, Julian Assange, Arnaldo Otegi y Felipe González: ¿silencios mediáticos o ruido de sables?

José Manzaneda, coordinador de Cubainformación 
El pasado 7 de febrero, el Gobierno español impedía a la conocida activista estadounidense Angela Davis visitar, en la prisión de Logroño, al preso independentista vasco Arnaldo Otegi (1). El hecho no fue noticia en los grandes medios españoles. ¿Recuerdan, por el contrario, el bombardeo mediático creado cuando, en junio pasado, el expresidente español Felipe González no pudo visitar, en Venezuela, al preso ultraderechista Leopoldo López (2)?
Hace unos días, eran detenidos en Madrid, por orden judicial, dos integrantes de un grupo de marionetas en cuyo espectáculo, de carácter irónico, aparecía un cartel con la palabra ETA (3). Varios medios españoles aplaudieron, sin ambages, su encarcelamiento por supuesto "enaltecimiento del terrorismo" (4). ¿Se imaginan algo similar en Cuba o en Venezuela? ¿Cuántas editoriales de prensa llamarían a la presión internacional contra dichos estados, supuestos "violadores de la libertad de expresión" (5)?
En Colombia, cada 33 horas, muere un menor de cinco años por desnutrición, según el propio Instituto Nacional de Salud (6). La mayoría son indígenas wayuu (7). Nada que interese a la gran prensa internacional. Como tampoco interesa que Cuba –sin el petróleo de Colombia ni su constante inyección de capital estadounidense- haya conseguido ser el primer país de América Latina en erradicar la desnutrición infantil severa (8).
¿Se imaginan que en las plantaciones de tabaco de Cuba trabajaran menores de edad, de 16 años, en jornadas de 12 horas al día? ¿Verdad que sería objeto de impactantes reportajes en la prensa internacional? ¿Por qué entonces no lo es cuando ocurre –como ocurre- en Carolina del Norte, Kentucky, Tennessee y Virginia, estados donde se produce el 90% del tabaco de EEUU y donde, hasta 2014, trabajaban incluso menores de 11 años (9)?
Recortes de becas y aumento en las matrículas han llevado a 70.000 estudiantes del Estado español a renunciar a la universidad pública (10). Una situación difícil de entender para un joven –por ejemplo- de Cuba, un país mucho más pobre, pero donde la universidad es completamente gratuita (11). Gratuidad que –curiosamente- jamás mencionan los medios españoles cuando hablan de las carencias económicas o los bajos ingresos de la población cubana (12).
Julian Assange, tras llevar cuatro años refugiado en la Embajada de Ecuador en Londres, recibió el respaldo del Grupo de Trabajo de la ONU para la Detención Arbitraria, que calificó de "ilegales" las órdenes de prisión contra él por parte de Suecia y Reino Unido (13). Recordemos que la policía de estos dos estados persigue a Assange para entregarlo a EEUU, donde sería juzgado por espionaje y revelación de secretos de estado a través de Wikileaks. Reino Unido y Suecia han dejado claro que no acatarán la petición de la ONU (13). Es el habitual doble rasero de los gobiernos occidentales: exigir el cumplimiento de las resoluciones internacionales solo cuando no les afecta. Es el caso de la petición de Naciones Unidas a EEUU para que levante el bloqueo a Cuba, por ejemplo (15).
Pero, ¿dónde está la presión internacional exigiendo la libertad del disidente Julian Assange? ¿Y los editoriales de la gran prensa? No se molesten en buscarlos.

(1)             http://www.diariovasco.com/politica/201602/07/impiden-activista-angela-davis-20160207132622.html
(2)             http://www.elmundo.es/internacional/2015/06/09/55770c79e2704e0b218b4579.html
(3)             http://www.eldiario.es/politica/Gora-Alka-ETA-titiriteros-intentaba-teatralizar_0_481901970.html
(4)             http://www.abc.es/espana/madrid/abci-titiriteros-detenidos-enaltecimiento-terrorismo-obra-carnaval-carmena-201602051929_noticia.html
(5)             http://elpais.com/elpais/2015/09/22/opinion/1442942930_625577.html
(6)             http://www.elespectador.com/noticias/investigacion/crueldad-de-pasar-hambre-articulo-539796
(7)             http://www.telesurtv.net/news/Colombia-siguen-muriendo-ninos-wayuu-por-hambre-20160208-0001.html
(8)             http://www.radiorebelde.cu/noticia/asegura-unicef-cuba-no-presenta-problemas-desnutricion-infantil-severa-20160202/
(9)             http://www.20minutos.es/noticia/2625935/0/menores-explotados/plantaciones-tabaco-estados-unidos/efectos-nicotina/
(10)          http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article98084
(11)          http://www.publico.es/actualidad/cuba-no-cuesta.html
(12)          http://www.abc.es/internacional/20140619/abci-salario-medio-cubano-sube-201406181909.html
(13)          http://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/0160203_internacional_assange_anuncia_posible_entrega_lf
(14)          http://internacional.elpais.com/internacional/2016/02/05/actualidad/1454660771_406980.html
(15)          www.contrainjerencia.com/?p=114203

lunes, 15 de febrero de 2016

Notas para presentar Zona roja. La experiencia cubana del ébola

 
Abel E. Prieto: El resultado es un libro profundo, conmovedor, apasionante, que debemos promover  con particular intención entre nuestros lectores y en especial entre los jóvenes.
Cubasí publica las palabras de presentación en el lanzamiento del libro Zona Roja pronunciadas por Abel E. Prieto, asesor del presidente cubano. La experiencia cubana del ébola, del escritor y periodista Enrique Ubieta Gómez, en la Casa del ALBA, el 12 de febrero de 2016, en el marco de la Feria Internacional del Libro de la Habana.

Ubieta me dice que están aquí los doctores Jorge Pérez, director del IPK y responsable del entrenamiento en Cuba de la brigada, y Félix Báez, el único cubano que enfermó de ébola, que se curó y regresó luego a la misión. Quiero decirles que una de las páginas más emotivas de este libro es aquella que cuenta cómo Jorge, en un hospital de Ginebra, habla por teléfono a través de un cristal con Félix, y Félix le dice “profe, yo me siento mal, pero me voy a curar y regreso a Sierra Leona” (190). Este diálogo tiene lugar en una coyuntura de incertidumbre, en que, como explica el propio Dr. Jorge Pérez, Félix está muy grave. Pero Félix se curará, efectivamente, y regresará a Sierra Leona. Dirá después que su regreso a la misión venía a ser “una punta de lanza moral”.
Saludo también la presencia en esta sala de mi querida amiga la Dra. Marcia Cobas y de la compañera Tita (Teresa Amarelle), Secretaria General de la FMC. Debo decirte, Tita, que, aunque para la batalla contra el ébola se escogieron solo hombres, Ubieta les dedica un capítulo muy hermoso a las mujeres cubanas y cuenta, incluso, cómo una doctora que estaba allá, aplicando el Programa Integral de Salud, hizo una carta muy sentida y muy valiente donde solicitaba quedarse con sus compañeras y participar en aquella misión tan riesgosa. 
Debo empezar confesándoles que este libro me sorprendió. Cuando Ubieta me pidió que lo presentara en la Feria, le dije que sí, por supuesto, pero pensé que iba a toparme con un texto que ofrecía más información, mejor organizada, más completa, sobre algo que ya conocía a través de nuestros medios. Pero Zona Roja trata de personas, de hechos, de situaciones, que en realidad yo no conocía, de eso me di cuenta leyendo el libro, y creo que va a provocar una reacción similar en muchos otros lectores. La hondura, el rigor, la pasión, con que Ubieta se adentra en este tema, hacen de Zona Roja un libro excepcional.  
Hay que felicitar a Ubieta por haber sabido captar de modo tan brillante y efectivo la epopeya cubana contra el ébola. Supo combinar la frescura y la fuerza de los testimonios que recogió con descripciones muy bien logradas de los sitios visitados y oportunos análisis de carácter histórico y social. El resultado es un libro profundo, conmovedor, apasionante, que debemos promover  con particular intención entre nuestros lectores y en  especial entre los jóvenes.  Aquí están, descritas, la abnegación, la entrega sin límites, la lucha cara a cara contra la muerte, y están también los principios y las convicciones que sostienen a los médicos y enfermeros cubanos. (Les comento que hablé con el compañero Danilo Sirio, presidente del ICRT, para que Zona Roja se convierta en un documental, y Danilo enseguida apoyó la idea. Tendríamos que hacer un buen documental con este libro. Ubieta está dispuesto a escribir el guión, y trabajarían con él los dos compañeros de la televisión cubana que viajaron  a los tres países infectados por la epidemia.) 
Este es el tercer libro de Ubieta sobre el internacionalismo practicado por la Revolución cubana: antes había publicado La utopía rearmada. Historias de un viaje al Nuevo Mundo (2002), sobre la respuesta solidaria de Cuba a los desastres causados por los huracanes Mitch y George en Nicaragua, Honduras, Guatemala y Haití y la creación del Programa Integral de Salud; y Venezuela rebelde. Solidaridad vs dinero (2006), acerca de la labor de médicos y enfermeros cubanos en toda la geografía venezolana con la Misión Barrio Adentro. 

martes, 2 de febrero de 2016

Fernando Martínez Heredia, ¿a la mitad del camino?


(Palabras de presentación de la obra A la mitad del camino, publicada recientemente por la Editorial de Ciencias Sociales)
Elier Ramírez Cañedo
Foto de Rosa Encinas
He sido lector permanente de la obra de Fernando Martínez Heredia. Recuerdo que el primer libro de su autoría que cayó en mis manos fue “El corrimiento hacia el rojo”,[i] obra que me dejó una huella profunda no solo en el plano intelectual, sino en la manera de asumir mi condición de revolucionario. Quedé enganchado de tal manera que de inmediato comencé a buscar otros textos de este autor, del cual había oído mucho, pero conocía muy poco, su historia de vida también era una especie de acertijo para mí, ante tantos y diversos comentarios que había escuchado en mi etapa universitaria. Cuando pude profundizar en ella, creció aun más mi admiración hacia él.
CONSECUENCIA, creo es la palabra que mejor pudiera definir la vida de Martínez Heredia. Fernando ha sido un ortodoxo de la herejía anticapitalista y contra todas las dominaciones posibles. No creo que sea, como algunos pudieran verlo, un hombre de los 60, que dejó su mayor huella como Director del Departamento de Filosofía de la Universidad de La Habana y de la Revista Pensamiento Crítico. Percibo en su actitud posterior -después de cerrado el departamento y la revista-, al no permitir convertirse -ni que lo convirtieran- en un amuleto de museo, sino aferrarse a la utilidad de la virtud, la mayor trascendencia. Fernando ha dejado su impronta en todas las etapas de la Revolución Cubana, porque precisamente ha sido uno de los descollantes hombres de la Revolución. Más que un intelectual revolucionario, ha sido un revolucionario intelectual.
Pude con el tiempo hacerme de otras de las obras de Martínez Heredia como: En el horno de los 90;[ii] El ejercicio del pensar;[iii] La revolución cubana del 30. Ensayos;[iv] Las ideas y la batalla del Che;[v] A viva voz;[vi] Si breve[vii] y Andando en la Historia.[viii] Todos están llenos de marcas y anotaciones, pues se han convertido en referencias a las cuales acudo con regularidad para desarrollar mi trabajo científico. De estos títulos que he mencionado, Andando en la Historia quizás sea uno de los menos conocidos de Fernando y sin embargo, de un valor extraordinario para los que nos dedicamos a la ciencia histórica. Andando en la Historia es un libro de análisis y de profunda reflexión teórica sobre la historia de Cuba en sus distintas etapas.
Nunca pensó el joven que leía y buscaba estos textos de Fernando con gran fascinación, que un día tendría la oportunidad de conocerlo, establecer una amistad entrañable, compartir luchas y desvelos comunes y, mucho menos, llegar a ser el presentador de uno de sus libros. Pero la vida da esos giros increíbles que lo colocan a uno en estas posiciones insospechadas; retadoras y honrosas a la vez.
Como sabemos, la obra de Martínez Heredia se ha convertido en un referente para el pensamiento de izquierda en nuestro continente y el mundo. Es en nuestro país uno de los mayores estudiosos y divulgadores del pensamiento del Che y de Antonio Gramsci, figuras que ocupan un lugar especial en la base de su pensamiento teórico y su praxis revolucionaria. Aunque su infinita modestia hace que en sus libros apenas aparezcan datos de sus resultados investigativos, obras publicadas, premios y reconocimiento obtenidos, sabemos que darían para varias cuartillas. El título de este libro que hoy presentamos, A la mitad del camino, tiene que ver también con esa sencillez y permanente espíritu creador del autor al considerar que, a pesar de los recién 76 años cumplidos, apenas ha realizado la mitad de sus anhelos y planes y de todo lo que aun pudiera servir a la Revolución, como intelectual orgánico de la misma que es. Fernando ha tenido que alternar y en mayor parte postergar la realización de sus proyectos de investigación, ante la movilización constante a la que es sometido en tareas coyunturales de divulgación y promoción cultural, ese maremagno en el que anda metido hace años. Rara vez, a pesar de los límites físicos que ya le impone la edad, Fernando se niega a alguna encomienda que signifique dialogar, polemizar, trasladar ideas y convicciones, incentivar esa gimnasia imprescindible que es el ejercicio del pensar, del pensar con cabeza propia. Ha ejercido la oralidad con tanta devoción como la ensayística. En esa labor, los jóvenes han sido sus principales interlocutores, pues en ellos ha cifrado las esperanzas fundamentales para el presente y el futuro de la nación y la revolución cubanas.
Por eso, de todos los premios[ix] que ha recibido Martínez Heredia, el que más me complace y estoy seguro que lo ha hecho más feliz, es el de Maestro de Juventudes que otorga la Asociación Hermanos Saíz, organización con la que ha mantenido una hermosa y estrecha relación durante años.Es imperioso que los jóvenes no permitan que llegue a haber dos Cubas en la cultura”,[x] fue la idea fundamental que nos trasmitió al recibir ese premio y hablar en nombre de los homenajeados en el 2011. Pero en sus palabras ese día –las cuales aparecen íntegramente en este libro- también señaló algo que creo está en la clave del por qué Fernando ha logrado siempre una conexión especial con los jóvenes: “Que los alumnos de todos nosotros –de los maestros de hoy- puestos a la tarea de realizar y cumplir, no nos hagan caso en nada que hayamos dicho que pueda estorbarles para cumplir los ideales que estamos compartiendo hoy. Que sientan siempre con su propio corazón, y piensen con cabeza propia. Solo así serán capaces de hacer a Cuba cada vez más libre, más justa y más próspera”.[xi]
Creo que hay que agradecer al Instituto del Libro y la Editorial de Ciencias Sociales que hoy nos permitan contar con esta obra, A la mitad del camino, que recoge parte de lo que ha sido la vida intelectual de Fernando en los últimos años, convertido en una especie de maestro ambulante tan necesario en nuestro tiempo, llevando su mensaje y su voz a los escenarios más disímiles, tal si fuera una misión cristiana en pos de la salvación del socialismo y la superación del horizonte capitalista, esa “prehistoria de la humanidad”.
A la mitad del camino es una especie de calidoscopio: prólogos, presentaciones de libros, intervenciones en eventos académicos y científicos, textos publicados en distintos sitios digitales o revistas y periódicos impresos, homenajes a grandes amigos y entrevistas realizadas al autor. También se incluyen varios textos inéditos. Sin embargo, no deja de tener organicidad e intencionalidad. El primer trabajo es un hermoso recuento de la marcha de los lazos amarillos que encabezó nuestro héroe René González y el presidente de la UNEAC, Miguel Barnet, y que movilizó a gran parte del pueblo habanero en reclamo por el regreso de Fernando, Ramón, Toni y Gerardo, mientras que el último, titulado Días históricos. Épocas históricas, que por fortuna fue publicado en Granma, ya con la alegría del regreso de los héroes a la patria y restablecidas las relaciones diplomáticas entre Cuba y los Estados Unidos, es un aldabonazo para aquellos que se confunden o caen en el embeleso a la hora de analizar el nuevo escenario de las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba.

martes, 26 de enero de 2016

Hay sangre Lilian, hay sangre

Ángel Martínez Niubó*
colaboración epecial
Mucho se habla por estos días de Lilian Tintori, esposa de Leopoldo López, uno de los líderes (mejor cabecilla) de la oposición venezolana. Leopoldo está encarcelado pues se le acusó de organizar, favorecer o propiciar las acciones de violencia ocurridas en febrero de 2014 en Venezuela. Es responsable de los hechos de terror que enlutaron a la sociedad venezolana y que causaron 43 muertos y 878 heridos.
Pero quizás debí comenzar señalando que Lilian Tintori es una mujer con ciertos atractivos físicos y esto articula perfectamente con el discurso melodramático que sobre ella y su esposo, intenta tejer la prensa opositora venezolana.
Lilian Tintori es atractiva, joven, tiene dos hijos,  durante años practicó deportes y condujo además programas infantiles en el país suramericano. O sea: todo lo que necesitaban: una bella mujer, unos hijos, un padre preso... y listo: a tejer toda una historia de anillos, sufrimientos y esperanzas. Eso hace hoy la prensa de la oposición en
Venezuela. E incluso hasta exportan esa imagen de ternura y sufrimiento. Es una historia de amor cuidadosamente “enlatada” sólo que, no han logrado ocultarlo: los envases van cubiertos de sangre.
Lilian Tintori cometió el mayor desliz de su vida en mayo de 2007 cuando se casó  con Leopoldo López. Quizás hoy no lo vea así. Pero un día –porque la belleza pasa – será una ancianita y repasará sus años sentada en un portal (aunque quizás los ricos no se sientan en los portales). Para ese entonces Lilian verá demasiada agitación en su existencia y reconocerá –quizás muy tarde- que si algo hay tan importante como el amor, es la  paz. Lilian Tintori no tendrá paz porque las muertes que hay sobre su esposo no la abandonarán nunca.
Pero volvamos a lo que hoy teje la presa opositora venezolana. Una y otra vez “retocan” el día en que Lilian y Leopoldo se conocieron y hasta dibujan a un Leopoldo de rodillas pidiéndole matrimonio. Sin dudas todo un melodrama. Pero hay más: Leopoldo le pidió –según esos medios- que se casara con él y además con Venezuela porque “casarse con él, significaría un compromiso con Venezuela”. Sin dudas un sainete demasiado meloso como
para creerlo.
Y no sé si fue Leopoldo lo que llamó la atención a Lilian Tintori el día en que se conocieron; o si ella vio en él la posibilidad de convertirse en una figura pública de mayor relieve y sobre todo, con mejores dividendos. Ya lo dije, creyendo ganar el amor y la fortuna, perdió la paz y el sosiego para siempre. Lástima entonces que la Tintori –como dice el poeta- no se encontrara con un obrero (o con un poeta). Un día pensará en ello. Pero ya lo dije: será tarde en el tiempo.
Hace pocas semanas a Lilian Tintori se le ocurrió que su vida corría peligro... e incluso “consiguió” trasladar a sus hijos de Venezuela. ¿A dónde? A los Estados Unidos... Y he ahí un gesto, un destino, en el que se pueden hacer las más disímiles lecturas. No los llevó a Cuba –donde los niños viven en paz absoluta y en seguridad extrema- ni los llevó a
Europa... Los llevó, como señalé, a Estados Unidos. Casi era lo mismo que los enviara a la embajada norteamericana en Caracas. Pero quizás resultaría demasiado evidente.
En fin, es mejor ver cualquier telenovela de doscientos capítulos que creerse la historia de Lilian y Leopoldo. Lo cierto es que en febrero de 2014 murieron 43 venezolanos y 878 fueron heridos. Esas muertes –y esa sangre- pesarán para siempre sobre el matrimonio López-Tintori.
La prensa opositora debería entrevistar a las madres, a las esposas, a los hijos de los fallecidos. ¿Por qué centrarse en Lilian y en Leopoldo? Ya lo dije antes, la orden es tejer el melodrama: la mujer bella, los hijos pequeños, el padre preso... Es conveniente para ellos olvidar las muertes.
Y lo siento por la Tintori, pero lo que soy yo creo en la belleza cotidiana. En la divinidad de la joven que ríe en cualquier parque de Caracas, o en la muchacha que camina las calles de Bolivia,  o quizás en esas que sientan en el malecón habanero. Es la gracia que cura y fortalece. En Lilian hay zozobra e inquietud. En ellas magia y regodeo. No
tengo dudas: a la historia de Leopoldo López y de Lilian Tintori le falta inocencia y –por mucho que quieran ocultarlo- le arruina la sangre.
Poco ha dicho la prensa opositora de los 43 venezolanos muertos ese día. Yo sé, por ejemplo, sobre Ramzor Ernesto, un joven de 36 años a quien su esposa no le vio llegar esa noche. Y sé de él porque son conocidas las palabras de su esposa cuando en acto público le dijo a la Tintori: “Tu esposo está vivo, el mío está muerto gracias al tuyo”.
Con toda seguridad, Lilian recibe cada día el guión de este penoso melodrama: Hoy te toca llorar en acto público. Mañana harás viaje a la Argentina, la semana entrante vas a los Estados Unidos, luego ofrecerás una conferencia de prensa... pero antes vas a la prisión e inventarás la historia de un registro o dirás que te desnudaron...
Así no Lilian. Todos conocemos los fabricantes de estos guiones y estamos al tanto de los productores de esta farsa. Así lo que logra la belleza es lastimar... porque la belleza es armonía, cadencia, afinación y proporción con lo mejor del alma. A ti te falta el equilibrio y le sobran los muertos a Leopoldo. Ya fuiste una buena deportista, y quizás hasta conducías con cierta prestancia. Pero eres pésima actriz... y eso duele, sobre todo cuando mientes e intentas esconder la culpa.
La derecha apuesta una y otra vez a sus guiones melindrosos y te ordena mentir, timar, embaucar a la opinión pública. Por suerte son ya muy pocos lo que se creen la historia del prisionero bueno y de la ingenua esposa. No Lilian. Hay dramaturgia y sangre.  Dile al guionista que debe asumir la realidad. A estas alturas, cuando hay muertos y familias enlutadas, nadie se cree la historia del príncipe cautivo y la princesa hermosa. Hay sangre, Lilian, hay sangre.

*Poeta y escritor cubano.

sábado, 23 de enero de 2016

Obama: time is running out!

Atilio A. Boron
En menos de un año volverá a las sombras, corriendo la suerte de todos los presidentes de Estados Unidos que, como lo observara con clarividencia Juan Bosch en El Pentagonismo, una vez que dejan la Casa Blanca su voz se desdibuja por completo hasta tornarse inaudible en medio de la engañosa vocinglería que fomenta la dictadura mediática. Como salvo escasísimas excepciones no son estadistas sino apenas funcionarios surgidos de una tramposa maquinaria electoral, una vez que salen del locus del poder formal rápidamente se convierten en oscuros “don nadies.” Sus promesas y opiniones sólo cuentan mientras habiten en la Casa Blanca. Una vez salidos de ella nada pueden hacer.
A Obama le queda menos de un año para hacer lo que dijo que quería hacer: normalizar las relaciones con Cuba –digo: normalizarlas en serio, sin bloqueos ni agresiones financieras- e iniciar una nueva etapa en las relaciones bilaterales. A ello se le opone una importante parte del Congreso, que en su decadencia se convirtió en el refugio de una turba impresentable de ignorantes y reaccionarios de diversos pelajes (salvo unas pocas excepciones, por supuesto) y no pocos sectores de su administración. Pero la mayoría del pueblo norteamericano quiere acabar con esa escandalosa rémora de la Guerra Fría y poder viajar y conocer a Cuba y sus gentes; disfrutar de la maravilla de su cultura, su música, sus bailes, sus playas y el sabor de sus rones y sus puros. De la misma opinión es buena parte del mundo empresarial, que ve como algunos jugosos negocios se le escurren entre los dedos por el intransigente veto de algunas agencias del gobierno federal. En suma, si Obama quisiera debilitar significativamente al bloqueo está en él poder hacerlo. Pero no lo hace.
Esta disyunción entre palabras y acciones obliga a preguntar si hay uno o dos Obamas. Uno dice que quiere que “el pueblo cubano sea libre”. Se sobreentiende que el pueblo norteamericano ya lo es: por ejemplo, libre para tener más afroamericanos entre 20 y 24 años en las cárceles que en las universidades; libre para tener un 15 % de la población bajo la línea de pobreza; libre para que la mayoría de los niños de Estados Unidos viva en la pobreza; libre para que policías blancos maten a unos mil quinientos afroamericanos en el último año sin tener que rendir cuentas ante la justicia. Libres para no poder pagar la matrícula universitaria, o comprar los medicamentos que necesitan. Libres también para ver como el 1 % más rico se enriquece cada día más mientras que el 90 % inferior en la distribución del ingreso reduce su patrimonio a lo que poseía hace treinta años, en 1986, mientras que el 3 % más rico hoy se adueña de algo más de la mitad del total de la riqueza de ese país según los datos de la Oficina del Censo. El Obama de las bellas declaraciones se esfuma detrás del otro que persiste en no utilizar las atribuciones que tiene como presidente de Estados Unidos para ir desarmando la infernal maquinaria del bloqueo. ¿Quiere que los cubanos elijan libremente su futuro? Entonces, ¿por qué mantiene el bloqueo informático a la Isla?  Basta con observar el diagrama de los cables submarinos que distribuyen el tráfico de la Internet para comprobar como todos ellos sortean cuidadosamente a Cuba. ¿Por qué mantiene la criminal política migratoria, la Ley del Ajuste Cubano, que incentiva la migración ilegal de cubanos a Estados Unidos y facilita la corrupción de las autoridades migratorias norteamericanas y los negocios de la mafia de los “polleros” encargados de introducirlos en territorio americano?  ¿Por qué insiste en sancionar a empresas estadounidenses o extranjeras que intermedian en actividades económicas de Cuba? Días atrás la Oficina de Control de Activos Extranjeros, OFAC, le aplicó una multa de 260.000 dólares a Watg Holdings, una consultora con base en Irvine, California, porque había participado en un proyecto arquitectónico para la industria hotelera cubana. Luego de las alegaciones correspondientes la sanción se redujo a 140.000 dólares, y ahí se  mantuvo firme.
En otras palabras: ¿cuál es el verdadero Obama? ¿El que habla bonito o el que sigue actuando como un frío cancerbero imperial? Su dualidad desvirtúa el valor de sus palabras. Si quiere pasar a la historia como el presidente que puso fin a una injusticia tan enorme como el bloqueo impuesto contra la Cuba revolucionaria tiene que comenzar a actuar ya, sin más demoras. Si lo hace habrá probado que tiene pasta de estadista, poseedor de una visión que se eleva por encima de las presiones y los aprietes de la mafia anticastrista y sus poderosos lobistas. Si cede ante ellos su suerte estará echada. No sé si será consciente que su único mérito real al concluir su presidencia sería el haber sentado las bases para acabar con el bloqueo. De la lectura de su reciente, y final, discurso sobre “El Estado de la Unión” del 13 de Enero del corriente año se desprende que su política migratoria fracasó, la reforma financiera fue un fiasco, y casi otro tanto puede decirse de la que intentó en el sector salud. El desempeño económico es apenas mediocre y en la arena internacional cosechó un traspié tras otro. Por una de esas raras paradojas de la historia sólo le queda Cuba para anotarse un éxito duradero y aprobar el examen. Pero tiene que apurarse. Le queda muy poco tiempo.

martes, 5 de enero de 2016

Los jóvenes bolivarianos

Bertha Mojena Milián
Hace unos meses nuestro equipo de la prensa cubana en Caracas entrevistó al entonces Vicepresidente para el Área social y las Misiones y ministro de Educación Héctor Rodríguez Castro, uno de esos jóvenes revolucionarios, luchador incansable y erguido en su sencillez infinita - esa que lo hacía aún más grande- y aprendimos, no solo a apreciarlo, a respetarlo, sino también a admirar mas a un grupo de jóvenes que dentro del proceso bolivariano daban la batalla todos los días por un país, por un mundo mejor, por impulsar el legado de Chávez. Hoy lo vi hablar en la AN de Venezuela, como diputado, hombre de ley, valiente, lo admiré aún más... y crecieron las esperanzas, y creí nuevamente en lo que se construye, más allá de tropiezos y osbtáculos. Recordé entonces parte de aquella conversación...
"¿Cómo sería la participación de los jóvenes en esa tarea histórica?
—Determinante. Yo no creo que esta sea una batalla generacional, como han planteado algunos. A veces hay más juventud en hombres y mujeres de 80, 90 años que en algunos que están en la adolescencia pero ya están envejecidos por dentro. La característica de la juventud es creer que el futuro puede ser distinto. Entonces, todos aquellos hombres y mujeres que creen que el futuro puede ser distinto, que lo podemos cambiar, que lo podemos hacer más parecido a nuestros sueños, estamos convocados a esta batalla.
—¿Qué los convoca?
—Yo soy de la vieja juventud ya, la que vivió su adolescencia en los años 90. Y el trato que le daban los gobiernos de ese momento era de que la juventud era un enemigo, por eso existía la recluta obligatoria, la ley de vagos y maleantes, la privatización de la universidad, cero inversión en deporte, en cultura; un país donde los jóvenes no conseguían estudios porque tenías que pagar por ellos; no conseguías trabajo. Y si no trabajabas o estudiabas eras un vago o un maleante y por ley ibas preso. El joven sentía que era un perseguido. Lo que veías era nuestras espaldas correr delante de la policía.
La llegada de la Revolución, la llegada de Chávez, eliminó el cobro de la matrícula, la privatización de las universidades, la recluta obligatoria, la ley de vagos y maleantes y en vez de ver nuestras espaldas correr lo que vio fue nuestras manos venir para construir juntos la Patria.
La Revolución nos convocó. Nos dio estudios, nos dio canaimas, nos dio libros, nos dio apoyo en el deporte, la cultura. Es lógico que la juventud, la que vivimos los últimos residuos del capitalismo en Venezuela y el renacimiento de la patria con Chávez tengamos cómo comparar. Ahora nuestro reto es que la nueva juventud, la de 15 años, la que nació al calor de la Revolución, que no vio la privatización de las universidades, de la educación, tenga conciencia de esto. El Che decía que cuando lo extraordinario se hace cotidiano estamos en Revolución y eso es verdad. Pero a veces cuando lo extraordinario se hace cotidiano para algunos es muy fácil no tener conciencia de dónde venimos.
La derecha siempre dice que nos discutamos la historia, claro, porque la historia los condena. Nosotros tenemos la obligación de tener mucha claridad de dónde venimos para no volver a cometer los errores del pasado, no estancarnos en el presente pensando que esto es lo mejor, no, hay que ir por más. Tenemos la obligación de construir una sociedad más justa pero siempre tenemos la obligación de tener mucha claridad de dónde venimos, cuál es el pasado que hemos recorrido para estar aquí hoy.
Somos miles de miles de jóvenes que amamos este país y queremos hacer el proyecto de Bolívar y de Chávez, ese proyecto de la patria grande. Hoy en cualquier liceo o universidad se habla con los jóvenes y se encuentra mucha pasión cuando se habla de esta patria, de esta tierra.
Héctor Rodríguez vicepresidente para el Área Social y ministro del Poder Popular para la Educación de Venezuela. (El Universal)
—Hay muchos jóvenes en el gabinete del presidente Nicolás Maduro…
—Eso es bueno y le inyecta mucha energía, pero no porque alguno de nosotros sea excepcional, sino porque el momento histórico que está viviendo Venezuela es excepcional, y hay una juventud que está enamorada de lo que está pasando y dispuesta a poner no solo su vida, sino todo su amor y nuestras energías.
—Hay quienes hablan de una nueva era sin Chávez.
—Yo no creo que Chávez no esté. Yo creo que Chávez está más vivo que nunca. Quienes creyeron que Chávez con su partida física se iba a desaparecer de la escena política y social sacaron muy mal sus cuentas. Ahorita estábamos viendo unas encuestas y el nivel de aceptación del chavismo ya roza el 90 %.
Ya el cuerpo de Chávez era una limitante para Chávez. Chávez es mucho más grande que un ser humano. Se ha convertido en un sentimiento. Ya el problema para la derecha no era sacar a Chávez de Miraflores, sino sacarlo del corazón del pueblo venezolano.
Chávez está más vivo que nunca, en nuestras conciencias, en los corazones, en nuestros amores, y yo creo que esa consigna de que Chávez se multiplicó, es una realidad, más allá de consigna. Cuando tú vas al pueblo, le ves los ojos a las señoras, los niños, los escuchas hablar. Ves un pueblo que a pesar de todas las dificultades está levantándose, andando, soñando y haciendo sus sueños realidad; te das cuenta que Chávez sí está aquí y está más presente que nunca.
—¿Cómo lo conoció y lo recuerda?
—Creo que todavía lo conozco. A mí me tocó en la última etapa junto a él ser el dirigente de la juventud del PSUV, y en casi todos los actos en que estuvo él con la juventud los organicé, los hice, estuve presente y escuché todos sus discursos. Hace poco recopilamos todos sus discursos hacia la juventud y así los leí de nuevo y para mí era como si estuviera escuchándolos por primera vez.
Creo que a Chávez no lo he terminado de conocer, continúo conociéndolo, en cada discurso, en cada video, en cada esquina donde me paro a hablar con una señora lo estoy conociendo más. Y ojalá nos de la vida completa para poder conocerlo en realidad en su dimensión, en su magnitud, en lo que significa.
Yo creo que con Chávez va a pasar lo mismo que está pasando con Bolívar, que todavía lo estamos conociendo, todavía lo estamos descubriendo, que todavía están haciendo cosas juntos."

Venezuela: la tentación de una dictadura parlamentaria

Atilio A. Boron
La derecha venezolana se apresta a inaugurar su mayoría calificada en la Asamblea Nacional con un grito de guerra: desandar el camino iniciado en enero de 1999 cuando Hugo Chávez Frías juró sobre la moribunda constitución de la Cuarta República que impulsaría las transformaciones políticas, económica y sociales que el pueblo de Venezuela reclamaba desde hacía mucho tiempo. Más allá de las especificidades y los innegables problemas del momento actual lo cierto es que la irrupción de Chávez marcó un antes y un después en la historia no sólo de su país sino de América Latina y el Caribe. Después de Chávez nada seguirá siendo igual, y se engañan quienes piensan -en Venezuela como en la Argentina de Mauricio Macri- que se puede hacer andar hacia  atrás al reloj de la historia. Así como la izquierda sabe que una circunstancial mayoría electoral no basta para garantizar el triunfo de la revolución, no es menos cierto que aquella tampoco es suficiente para hacer lo propio con un proyecto reaccionario. Las clases y capas populares pueden estar muy descontentas con la gestión macroeconómica o con los estragos de la corrupción, pero parece muy poco probable por no decir imposible que la paciente labor pedagógica de Chávez y el aprendizaje popular de todos estos años hayan caído en el olvido. Los problemas económicos del momento no alcanzan para cancelar los notables cambios en la conciencia de las clases y capas populares. El pueblo sabe lo que fue la Cuarta República, al servicio de quienes gobernó y quienes fueron sus personeros. Y el chavismo, antes y ahora, podrá haber cometido muchos errores pero sus aciertos históricos superan ampliamente sus desaciertos. En ese sentido, el balance deja un saldo positivo que los problemas del momento no alcanzan a eclipsar. Y si la derecha se confunde y cree que una transitoria mayoría en la Asamblea Nacional equivale a una carta blanca para volver al pasado más pronto que tarde caerá en la cuenta de que el poder social es una construcción mucho más compleja y que excede los límites del ámbito parlamentario. Este es importante, sin duda, pero está lejos de ser una plataforma desde la cual impulsar un proyecto que recorte ciudadanía, atente contra derechos económicos y sociales y socave la soberanía nacional. Si, ensoberbecida, la derecha tuviera la osadía de pretender avanzar por este camino -que en términos históricos sería retroceder- se enfrentaría con una encarnizada resistencia social y sus temerarios mentores tropezarían rápidamente con los límites de una dictadura parlamentaria. Aprenderían, rudamente, lo que es la dualidad de poderes. La calle asumiría bien pronto un inesperado (para ellos) protagonismo, demostrando la eficacia práctica de un contrapoder que se nutre de la memoria histórica de un pueblo y de los sueños emancipatorios que Chávez supo inculcar entre los venezolanos y que son como las brasas aún vivas debajo de las cenizas engañosas del momento, que un simple soplo las hará renacer con fuerza. Y ese soplo lo puede originar la tentación de la derecha al incurrir en lo que Marx llamó el “cretinismo parlamentario”: pensar que una mayoría legislativa equivale a una mayoría social, y que una momentánea supremacía electoral autoriza a ejercer una dictadura parlamentaria. Por una de esas trampas de la dialéctica histórica, o de una hegeliana astucia de la razón, probablemente ese mal paso sea lo que necesita el chavismo para re-encenderse con fuerza en la noble tierra venezolana.  

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Argentina: de la República al Régimen

Atilio A. Boron
En escasas tres semanas el sistemático e incesante atropello del oficialismo a las normas, procedimientos y valores propios de una democracia precipitó la vertiginosa transición desde la república hacia una forma estatal diferente, que en la ciencia política se conoce bajo el nombre de régimen. Este se caracteriza por su desprecio por la legalidad, el autoritarismo en el ejercicio de las atribuciones presidenciales y la violación de las reglas del juego y de la cultura dialógica propias de la democracia. También por la supeditación de los otros poderes del estado a los designios del poder central y la esterilización de la voluntad popular resultante de la parálisis producida en el funcionamiento del Congreso. Todo esto motivado por un afán incontenible de cancelar algunos de los más importantes logros del kirchnerismo, para lo cual no existen escrúpulos de ningún tipo y se apela a un torrente de decretos de necesidad y urgencia, cuando no existen ni la una ni la otra. O a “aprietes” para destituir a funcionarios que gozan de una designación vitalicia, como la Procuradora General Alejandra Gils Carbó; o cuyo mandato legalmente estipulado todavía no había expirado, como Alejandro Vanoli al frente del Banco Central. O recurrir a monstruosidades jurídicas e institucionales, como la disolución de una agencia del estado como la AFSCA, establecida por una ley del Congreso que, además, había sido declarada constitucional por la Corte Suprema. Una profunda restauración conservadora está en marcha, y cuando finalmente comience el período ordinario de sesiones del Congreso el próximo 1° de marzo el paisaje institucional y jurídico de la Argentina será casi por completo irreconocible. Si se trata de un régimen por sus formas, por su contenido clasista es una plutocracia que instaura un país “atendido por sus dueños”, una “CEOcracia” en donde los gerentes de las más grandes compañías en diversas ramas de la economía toman por asalto las estructuras del estado y ejercen  -claro que por ahora, ya se verá por cuanto tiempo- un poder omnímodo y en beneficio de la riqueza. CEOcracia, además, que registra un número sin precedentes de individuos procesados o imputados en diferentes estrados judiciales. Un poder desnudo y carente de las mediaciones resultantes de las luchas democráticas, y completamente irresponsable ante el Congreso (por lo menos durante los próximos dos meses) y ante la ciudadanía, atónita por un frenético despliegue de prepotencia institucional nunca visto desde la recuperación de la democracia. No hace falta ser demasiado perspicaz para comprobar que este tránsito decadente constituye además una impostura que contrasta escandalosamente con los mensajes de “paz y amor” que el hoy presidente propalaba con estudiada beatitud durante su campaña así como su promesa de reconstruir la unión de la familia argentina mediante el diálogo y el acuerdo político, intención enfáticamente anunciada en su mensaje inaugural al Congreso y groseramente desmentida en la práctica pocas horas después. Impostura, también, de aquellos supuestos vestales de la república y la democracia que ayer vociferaban sin pausa desde todos los megáfonos de la oligarquía mediática y que hoy, para su irremediable deshonra, guardan un cómplice e incalificable silencio ante la prepotencia del régimen.