sábado, 24 de diciembre de 2011

El más memorable encuentro con el Che

Un amigo me hablaba hoy de este excelente artículo de Retamar aparecido en el mes de octubre en el diario Juventud Rebelde, que no había leído. He querido compartirlo con los lectores de mi blog, como lectura de fin de año, porque dialoga con el presente.
Roberto Fernández Retamar
Mi siguiente (y más memorable) encuentro con el Che se debió a un azar: un «seguro azar», en las palabras de Salinas. En los primeros días de marzo de 1965, al ir a abordar ese avión Praga-Habana que todo cubano toma, o aspira a tomar, alguna vez, y que se va haciendo familiar como un tranvía de barrio, tuve la alegría de saber que haría el vuelo no solo con muchos alumnos becados, sino también con el Che y otros compañeros del Gobierno (Osmany Cienfuegos, Arnol Rodríguez), además del secretario del Che, Manresa. Cruzamos unas palabras, y todo no habría pasado de allí. Pero, por desperfecto del aparato, el vuelo supuso una larga detención en Shannon, Irlanda, y significó dos días con sus noches. En esas condiciones, sin tabaco que fumar, prácticamente sin libros que leer (el Che acabó leyéndose la antología poética compilada por De Onís, que yo llevaba, así como mi ensayo Martí en su (tercer) mundo, con el que fue generoso, y a pesar de ocasionales incursiones en el ajedrez y el dominó, la conversación adquirió una importancia especial. Debo a ese hecho fortuito el haber hablado algunas horas con el Che, lo que es una de las cosas gratas y aleccionadoras que en estos tiempos me han ocurrido.
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viernes, 23 de diciembre de 2011

CUBA ANUNCIA INDULTO DE 2 900 SANCIONADOS

NOTA OFICIAL
El Consejo de Estado de la República de Cuba, en cumplimiento de la política establecida y ante las numerosas solicitudes de familiares y diversas instituciones religiosas, en un gesto humanitario y soberano, acordó indultar más de dos mil novecientos sancionados, en atención a las características de los hechos cometidos, la buena conducta mantenida en prisión, la edad y las enfermedades que padecen, así como el tiempo extinguido de sus condenas.
Entre los que serán puestos en libertad destacan personas con más de 60 años de edad, enfermos, mujeres y también jóvenes sin antecedentes penales previos, que obtuvieron un oficio y elevaron su nivel cultural y posibilidades de reinserción social.
No se incluyen en este beneficio, salvo contadas excepciones, sancionados por delitos de Espionaje, Terrorismo, Asesinato, Homicidio, Tráfico de Drogas, Pederastia con Violencia, Robo con Fuerza en vivienda habitada, Violación y Corrupción de Menores. No obstante, serán puestos en libertad algunos condenados por delitos contra la Seguridad del Estado. Todos han cumplido una parte importante de la pena en prisión y mostrado un buen comportamiento.
Este acto se hará efectivo en los próximos días.

jueves, 22 de diciembre de 2011

García-Margallo y la identidad de los cubanos

Enrique Ubieta Gómez
Parecía razonable que Rajoy optase para el cargo de ministro de relaciones exteriores por alguien menos histriónico y desacreditado que Moragas. Probablemente Manuel García-Margallo comparta los criterios de la ultra derecha española –es casi un chiste hablar de centro derecha, en referencia al PP, ¿dónde ubicamos entonces al PSOE?– sobre Cuba, pero tiene, supongo, mejor porte y podrá ser más comedido, como su cargo exige. El Nuevo Herald lo elogia (mal síntoma), y cita unas declaraciones sobre Cuba que hiciera años atrás. Algunas cosas están claras para él: “rendirlos por hambre no me parece posible, ni bueno. Buscar un baño de sangre allí no puede ser la solución”. La solución es sencilla, pero sospecho que se empeñará en no aceptarla: Cuba seguirá su propio camino socialista. Sin embargo, la declaración que más me sorprendió, porque expresa una visión pragmática desde la orilla imperialista española, que valora el terreno con la necesaria honestidad del inversor y un conocimiento profundo de la historia de Cuba y de los peligros que la acechan, fue esta: “Una de las cosas que puede ocurrir, es que si cambia el régimen, se produjese una americanización absoluta, que Cuba entonces se convierta en otro Puerto Rico”, declaró. “Me parecería lamentable que se perdiese la identidad cubano-española”. Sería lamentable, en efecto, que Cuba perdiese su soberanía, y no solo su identidad, que es "cubano-española-africana-asiática", por lo que prefiero decir que es latinoamericana, o simplemente cubana. Me preocupa que García-Margallo no entienda que en Cuba la independencia y el socialismo están unidos, y que su temor sería inexorable certeza si perdemos la primera.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Cuba: una nación soñada por maestros

“He aquí nuestra divisa: ¡Reunámonos, e instruyámonos,
mejorémonos: tengamos patria, tengamos patria.”
Don José de la Luz y Caballero.
Carlos Rodríguez Almaguer
Cuando en su artículo sobre “La Instrucción pública”, aparecido en el Mensajero Semanal, el padre Félix Varela afirmaba que “el fomento de la instrucción pública es una obligación que puede llamarse popular”, y concluía categórico que “la necesidad de instruir a un pueblo es como la de darle de comer, que no admite demora”, estaba sentando los fundamentos sobre los que habría de basarse todo el pensar pedagógico que, en el caso singular de la historia de Cuba, quiere decir también el pensar filosófico, político, patriótico y esencialmente revolucionario que lo sucedería.
Si Varela tenía conciencia de que “tener” —ocuparse de— las escuelas era el único modo de “tener” a Cuba por la vía más perdurable en las cosas humanas, que es el fomento de sólidos valores morales porque “no hay patria sin virtud”, su discípulo don José de la Luz y Caballero complementaría este pensamiento asumiendo que la educación de los niños que habrían de nutrir la población adulta de la Isla debía ser conforme a los elementos reales del país, y a sus posibilidades. Este concepto lucista, profundamente revolucionario sería retomado por José Martí como núcleo central del problema americano en su evangélico ensayo “Nuestra América”, publicado en 1891, hace ya 120 años.
En sus Escritos educativos, precisará Luz que “ni en la substancia ni en el modo debe concebirse un plan para La Habana como se concebiría para Londres o para Berlín. Trátase de presentar el proyecto más aplicable al país, con arreglo a lo que se pide y con los elementos con que se cuenta.” Además de calificar de impropio y antipatriótico enviar a los niños a prepararse en el extranjero, con lo que sustituiría “una lengua extraña a la nativa” y contraerían “hábitos distintos y quizás contrarios a los de su futura sociedad”, consideraba la educación de las nuevas generaciones como la mayor responsabilidad social en la que todos debían aportar su parte de manera oportuna y armónica: “contribuyamos, contribuyamos todos, y vosotros sois los primeros cooperadores natos, padres, profesores y patriotas, cada uno por su parte, para alcanzar el punto de perfección al que aspiramos.”
El maestro del colegio El Salvador asumía la educación como un sistema integrado tanto en estructura como en contenido y aspiraciones. Dirá que “en la complicada máquina de la educación no hay rueda alguna indiferente, por más pequeña que parezca; todas han de conspirar simultáneamente a la unidad y uniformidad del sistema”, pues aún cuando las reformas educativas podían hacerse en los niveles superiores, creía que “es más segura y más general yendo de abajo hacia arriba, o sea, de las clases primarias a las secundarias.” Aquel que, siendo sabio él, no dedicó su tiempo a poner lo que sabía en los “libros que agradecen” sino “en las almas que suelen olvidar”, asumía que la práctica o la teoría, cada una por sí sola, valía muy poco, solo juntas cumplían su cometido, porque a pesar de los miles de libros publicados sobre educación, “por mi parte no vacilo en asegurarles que es más fácil hacer un libro que educar a un niño.”
De tal modo influyó este maestro en sus estudiantes que, sin necesidad de hablarles mal de España, los propios intelectuales españoles confesarían que Luz había educado una generación de cubanos en el odio a España, cosa que no es cierta en el sentido del empleo del odio como premisa, sino que lo que estos llaman “odio a España” no es para aquel “silencioso fundador” sino amor por Cuba. Por eso Manuel Sanguily recordará después como al sonar la hora de la libertad en La Demajagua, “aquella santa casa se quedó vacía”. 

martes, 20 de diciembre de 2011

Discurso de Cayo Lara en la sesión de investidura como presidente del grupo IU, ICV-EUiA, CHA: La Izquierda Plural.

Lunes, 19 de diciembre de 2011
Señor Presidente, señor Candidato, señoras y señores Diputados,
Cuando la calle pide más democracia, más transparencia y más participación, cuando hay más pluralismo en esta Cámara de representantes, tenemos la Mesa menos plural de todo el periodo democrático.
La primera decisión de apartar a los representantes de casi 1.700.000 ciudadanos y ciudadanas del órgano de gobierno del Congreso, de forma gratuita, no ha sido justa. Pero rectificar siempre es posible.
Llegamos a las elecciones del 20-N denunciando el déficit democrático de nuestro sistema electoral, también denunciado en la calle. El déficit sigue. Ha tenido Vd. siete veces más apoyos que el grupo que represento, pero tiene Vd. 17 veces más escaños.
Con un 44,6% del voto ha conseguido el 53% de los escaños. Con un sistema electoral justo tendría Vd. 160 escaños y nosotros 25. Si se hubiera aprobado una reforma electoral, de acuerdo con el informe del Consejo de Estado, hoy la composición de esta Cámara sería diferente.
Comprenderá, Sr. Rajoy que seguiremos insistiendo en la reforma electoral para conseguir que el voto de todos los ciudadanos tenga el mismo valor. Sr. Rajoy, las encuestas del CIS manifiestan que la primera preocupación de los españoles es el paro. La segunda, la crisis y la tercera, los políticos. La vivienda y la corrupción también forman parte de sus preocupaciones principales. Coincidiremos en que de esta Cámara debería emanar medidas suficientes y acertadas para que, junto a la acción del Gobierno, combatamos la crisis, acabemos con el paro y devolvamos la confianza en la política a los ciudadanos. Para conseguir que todo el mundo tenga una vivienda digna y se acabe con la corrupción, sobre todo en la actividad pública. No es poca cosa.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Flores de ahora


Eduardo González Sarría 
Tomado de La Calle del Medio 42
Los viejos del barrio solemos sentarnos en los bancos que quedan en el jardín del edificio y como siempre, charlamos buscando a veces hasta la cuadratura del círculo. Los que hemos cruzado la sesentena a alta velocidad, somos los animales más gregarios del mundo. En el grupo tenemos al papá de la doctorcita. Es amigo mío desde los tiempos de Angola. Conozco por los chismosos que allí recibió dos medallas al valor pero como él no habla de eso, yo no le pregunto porque tengo por costumbre no meterme a indagar lo que no sé si él tiene interés en que se sepa. En cuanto a la muchacha, es especial. De niña se sabía que iba a ser buena: estudiosa, alegre, muy divertida y de una belleza sencilla, sin ostentadera de trapos. Recuerdo el día de su graduación de la primaria.
− Vamos conmigo y hazme la media − me pidió él. Yo estaba un poco amontonado por unos asuntos familiares  y me dije: “bueno, ¿por qué no?” − Y allá fuimos a ver algarabía de niños en la escuela, cosa a la que no soy adicto tampoco.
Empezó la ceremonia con el Himno, un discursito; entrega de regalos, otro discursito; títulos por esto, reconocimiento por aquello, y todo fue bien hasta que el director dijo “Y por último, (pausa), el diploma de alumna más integral y primer expediente de esta graduación…” (discursito elogioso)… y pronunció el nombre de ella, la hija de mi amigo. Vino el merecido aplauso, la niña que sale a recibir sus premios y de pronto como trueno, la voz del padre
“¡ESA ES MI NENA, JAJAAA!”
El aplauso se embotelló. Todas las miradas que convergen en nosotros. Él, mirando en todas direcciones como un elefante en la cristalería que me pide “Haz algo, desgraciado” y así fue: empecé a reír como hacía rato no lo hacía. A mi carcajada se sumó la risa de doscientos y pico de padres y madres.
− “Agradecido, mi socio” y se incorporó él a la cosa. Después le dije: “soy yo quién te da las gracias” y me miró  sin comprender.
¿Que por qué hablo de ella? Han pasado trece años de aquel mal rato del Papá. La niña se educó, creció y floreció durante el período especial. Carencias, apagones y alumbrones, de todo conoció. Este fue, y es todavía, el reto de su generación.
Se hizo estomatóloga y por buenas notas −otra vez− pasó directo a hacer la especialidad que escogió: cirugía maxilofacial.
Cuando en ocasiones pasa junto a nosotros, suele bientratarnos revolviéndonos el cabello, ya canoso, a su progenitor y a mí. Yo le digo “Aaah, cabroncita, si yo no fuera amigo de tu padre, ya sabes…”  ella, riendo me suelta: “para eso debieras tener dos años menos”. Y prosigue su andar, cimbreando como junco en la brisa. Es bonita la condenada. El padre y yo la suspendemos en la mirada hasta que dobla hacia la escalera donde vive su novio y  tornamos al tema que nos ocupa.
Tal como acostumbra, le ha contado a su familia de un caso que  tiene allá en el hospital. Un viejito al que han tenido que hacerle una traqueotomía y extirparle la lengua, con lo que ha perdido las posibilidades de expresión oral. Ella le hace las curas, le habla, lo conforta y prepara para la nueva etapa de vida. Hace unos pocos días, la esposa le dijo: “Doctora, él quiere que sólo usted le haga las curas”
Un mohín de aprobación y otra vez empezó a preparar el instrumental. Curarlo es doloroso. La muchacha no puede mostrarse débil y sabe que va a producirle molestias y dolores. A veces él abre sus ojos más de la cuenta cuando ella lo traquetea con pinzas y torundas. “No me abras los ojos, que no te voy a echar gotas”, le dice con falsa severidad la hija de mi amigo.
Y ese viejito le ha escrito un papel con su puño y letra donde, respetando caligrafía y puntuación, dice: “No es por nada pero eres la mejor curando, en 5 mnto tu sola felicidades” y firmó con su nombre.
Mi amigo está orondo. Me ha mostrado el papelucho. Yo le resto importancia y sumo un poco de desdén para que no se vaya a engreír. Que estos Papás muchas veces se endiosan con los resultados de los hijos y sólo quieren saber de sus cosas buenas. Yo no suelo secundarlos en eso. (Y entre nosotros: dicen que la criatura ha tenido más novios que jugadores hay en una novena de pelota, con lo que yo soy muy discreto pues desconozco si el padre lo sabe). Los chismes no son mi fuerte y en ese asunto prefiero la cautela y el hábito de no contribuir a ellos.
Pero me doy cuenta de que nuestra primavera está llegando a pesar de estos años tan duros y torrenciales pronósticos de allende el mar, acerca del fin del experimento político cubano. Como campo sembrado que se malogró y que dio paso a mucha mala hierba y que cuando lo preparas otra vez, la nueva simiente se afianza con fuerza sobre la cosecha muerta y te da frutos nobles y buenos como nuestra doctorcita. Son flores llenas de vida y belleza, distintas a las de mi época y diferentes a las de todas las épocas. Y entonces me invade la calma de un reposado bienestar, no por lo bellas que son, sino porque señorea en mí una certeza arrolladora: ya es el tiempo de ellas.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Gatos habaneros (de todos los rincones del mundo) en el Coliseo Kid Chocolate

E. U. G.
No sé de razas. No me gusta clasificar a ninguna especie por razas. Simplemente me gusta, simpatizo con un gato, o no. Tampoco me gusta ver a ningún animal enjaulado. Pero los gatos pagan al espectador con la indiferencia. Están por encima y al margen de nuestra curiosidad u orgullo de posesión. A ellos nadie los posee. Mientras los observamos duermen de espaldas, o miran fastidiados. A veces aceptan, condescendientes o complacidos, una caricia. Este domingo la Sala Kid Chocolate, frente al Capitolio, fue la sede de una exposición de orgullosos felinos, dueños de sus "amos".

Eva Ekvall y las oportunidades del sistema

Enrique Ubieta Gómez
Todo puede convertirse en dinero: el amor, la belleza, la fealdad, el dolor, el sufrimiento, la muerte. Si estás dispuesto a jugar al duro, puedes entregarlo todo y el capitalismo transformará tu dignidad en dinero. Ha muerto una joven de cáncer. Es una noticia triste, porque tenía apenas 28 años y deja una hija pequeña. Eva Ekvall fue una mujer valiente. A los 17 años, en el 2000, alcanzó el cetro en Miss Venezuela. Y al año siguiente se ubicó tercera entre las beldades que compitieron por el título de Miss Universo. Televen –principal financista de los concursos venezolanos de belleza, y natural usufructuaria de los lauros obtenidos–, la incorporó como presentadora. Así se inició su carrera en el mundo de la imagen. Por desgracia, Eva enfermó de cáncer de mamas. Unas líneas, perdidas y disminuidas en el aluvión de despachos que buscaban optimizar al máximo la tragedia de su muerte, apuntan sin embargo en una dirección que nadie parece notar. EFE dice que la “Ekvall, después de ser diagnosticada de cáncer, llegó a cuestionar la utilización de la salud como medio para lograr la belleza y no para prevenir y curar enfermedades. ‘Ya sé lo que se siente no tener un pelo de tonta’, publicó en su cuenta de Twitter el 10 de marzo tras afeitarse la cabeza. En Venezuela ‘se invierte mucho dinero en verse bella y no en salud’, consideró la modelo, que reivindica la prevención en salud como otra forma ‘de cuidarse físicamente’ porque ‘si estás enferma –aseveró Ekvall– no te vas a ver bella’”. Las citas y exhortaciones de Eva parecían dirigidas a las mujeres o, dicho en términos mercantiles, a los clientes de servicios médicos (por supuesto, privados), y no al sistema de medicina privada que en Venezuela sigue de espaldas al proceso de rescate de la profesión como acto humanitario. Como es sabido, las operaciones de cirugía estética son muy lucrativas, y un centro que se especialice en ellas puede hacer dinero más fácilmente que uno que se dedique a la medicina preventiva.
No sabemos –ninguna agencia habla de ello–, si el cáncer de mamas de Eva estuvo relacionado con alguna operación o tratamiento previos. Pero sin dudas, por alguna razón, al final de su vida lamentó que la exigencia por una “adecuada” apariencia física la hiciera desentenderse de su salud. En mi libro Venezuela rebelde (2006), reproduzco una amplia entrevista con Osmel Souza, el zar de los concursos de belleza de Venezuela y uno de los expertos más reconocidos del continente. Sin comprender quizás la trascendencia de sus palabras, Osmel me decía:

¿Qué les enseña en la escuela?
“Bueno, la escuela consiste en lo siguiente: primero yo las veo, y se hace lo que haya que hacerles. Se ha criticado mucho lo de las cirugías plásticas, pero las cirugías plásticas es el borrador mío [hace gesto de borrar en el papel], lo que yo hacía, le ponía una cara y decía, ay no, está muy fea [borra de nuevo], y la hacía bonita. Y es una alternativa muy importante para mí, para ver una evolución positiva en una muchacha. Hoy en día, una reina de belleza, una actriz, una cantante, un personaje para el show business, todas las estrellas de cine, las artistas de televisión, y todas las modelos, se hacen cirugías plásticas para perfeccionar los detalles que tienen mal, que la naturaleza los hizo mal; y lo digo en voz alta; claro, en otros concursos, en otros países, no tienen la plata para hacerla, porque una cirugía plástica cuesta muy caro, y estas las pagamos nosotros. Si tiene un buen material, si tiene un buen tamaño, una buena conformación, un bonito pelo, y tiene una nariz fea… mira, tuve la suerte, no sé si la suerte o lo que fuera, que la primera vez que yo dirigí un concurso, fue la primera vez que yo operé a una de la nariz, y ganó el Miss Universo, ¿qué quiso decir el destino con eso? Sigan operando ¿verdad? Nunca antes habíamos ganado Miss Universo”.

¿Y normalmente se aceptan las operaciones en los concursos?
“No es que las acepten o no, ese tema no se toca, porque claro, la gente lo hace a escondidas, y yo no. En México fue Lupita Jones la primera que se operó, cuando se metió a Señorita México, se hizo bastantes cosas, se hizo busto, nariz, liposucción en la cintura, se hizo de todo. En Colombia les hacen cosas fortísimas, yo aquí no hago sino detalles, porque aquí hay mujeres bonitas, no hay por qué implantarles glúteos, implantarles pantorrilla, como hacen en Colombia, aquí vienen muchachas bonitas. Si tienen las pantorrillas demasiado flaquitas, simplemente no las meto”.
Las agencias también reportan la publicación, en enero pasado, del libro Fuera de foco en el que Eva documenta el proceso de su enfermedad a partir de las fotografías que un amigo le tomara. La presentación del libro –por supuesto, una operación de marketing–, partía del supuesto de que la modelo había luchado con éxito (y vencido) frente a la enfermedad. La cercanía de la muerte –las fotos retocadas de su depauperación física y momentánea recuperación– se convirtió en libro, es decir, en dinero. Si usted está dispuesto, el capitalismo ofrece todas las oportunidades.

sábado, 17 de diciembre de 2011

El discurso de la olla

E. U. G.
El último post de Yoani Sánchez, es un libelo contra la FMC. Para la autora, todas las cubanas son aguantonas, corruptas, cínicas, y están dispuestas a (o no pueden evitar) vender el cuerpo o el discurso por un plato de lentejas. ¿Así son las cubanas? Solo puedo imaginarme estas aseveraciones como reflejo de un trauma personal:
“Te impartieron una docena de cursos sobre el papel de la féminas en la Revolución, pero nadie vino a detener la mano del marido que te golpeaba en casa”.
¿Tu marido te pegaba?
“Eras sólo un número en las listas de federadas y —más de una vez— desviaste dinero de la recaudación de la FMC para poder llegar a fin de mes”.
¿Robabas dinero de la recaudación de las federadas?
“No te fue difícil aprender a separar el lenguaje de los comunicados que leías con voz arrobada, de aquellas frases domésticas en las que sí mostrabas tu disgusto”.
¿Practicaste la doble moral?
“El jefe te exigía ‘favores’ para mantener tu empleo”.
¿Alguna vez vendiste tu cuerpo para mantener el empleo?
“Te percataste que el verdadero discurso de tus días era el que salía de aquella olla semivacía —como una boca abierta— en mitad de tu cocina”.
Evidentemente Yoani, tu discurso responde a tu olla: con él la llenas.
Los revolucionarios creen en lo que dicen, solo quienes nunca lo fueron y fingieron serlo, es decir, solo los contrarrevolucionarios que “salen del closet”, practicaron alguna vez la doble moral.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Viajes y remesas a Cuba. ¿TROPEZARÁN DE NUEVO CON LA MISMA PIEDRA?

Nicanor León Cotayo
Otra vez los hombres-caverna del Congreso de Estados Unidos tratan de recortar dos derechos a los cubanos residentes allí: visitar a sus familiares en la isla y enviarles dinero.
Un cable de AP dijo este martes que lideres republicanos de la Cámara de Representantes se mueven para volver a imponer ambas medidas, mientras “algunos demócratas se resignan”, a ello.
En junio pasado el representante ultraderechista Mayito Díaz-Balart presentó una iniciativa en el Capitolio para detener tanto a esos viajes como a las remesas autorizadas por Obama.
Todo comenzó en septiembre de 1960, cuando el Departamento de Estado norteamericano “recomendó” a sus ciudadanos abstenerse de viajar a La Habana a no ser por razones apremiantes.
Luego actuaron con menos sutileza y mayor franqueza. A principios de 1961 rompieron las relaciones con Cuba y dos semanas después limitaron aún más los traslados hacia la isla.
Más tarde, en 1992 el Congreso norteamericano aprobó la titulada Enmienda Torricelli que intensificó el bloqueo a Cuba y en ese contexto violó todas las normas internacionales en ese campo.
Tanto, que el 7 de abril de aquel año los aliados europeos de Washington, más Canadá y Suecia, manifestaron su “profunda preocupación” por las negativas consecuencias del hecho para el comercio internacional.
Unos seis meses después en la Asamblea General de la ONU se iniciaron los escandalosos fracasos diplomáticos a los que tal política ha venido arrastrando a la Casa Blanca,
Si en aquel momento, hace unas dos décadas, el bloqueo a Cuba fue rechazado en Naciones Unidas por 59 países, respaldado por tres y la abstención de 71, ahora exigieron su final 186 países, dos lo apoyaron y tres se abstuvieron.
¿A quién debe el Gobierno de los Estados Unidos un chasco diplomático tan sostenido como abrumador?
En primer lugar a la horda ultraderechista de origen cubano asentada en Miami que integran los Díaz-Balart, Ileana Ros-Lehtinen y otros ejemplares por el estilo.
Los mismos que como genuinos racistas y portavoces del hampa política trataron de impedir la victoria electoral de Obama, y luego de su triunfo intentaron acercarlo a sus posiciones respecto a Cuba.
Ahora conspiran en el Capitolio para hacer regresar la postura hacia La Habana a los sombríos tiempos de la administración Bush, considerada una de las peores en la historia del país.
Bush impuso a los cubanos residentes allá solo un viaje cada 36 meses a su nación de origen, y al mismo tiempo les prohibió enviar dinero a sus familiares en la isla, por lo que en las elecciones de 2004 estos castigaron al Presidente con un 11 por ciento menos de los votos que le otorgaron en los comicios anteriores.
En noviembre volverán a efectuarse comicios generales en Estados Unidos, precisamente cuando una fuerte crisis económica desgasta a los candidatos más ligados al actual gobierno demócrata.
La Florida una vez más se perfila como un estado de gran importancia para decidir la prueba y es allí precisamente donde está concentrado el mayor número los cubanoamericanos.
Si las elecciones resultan reñidas, como fue en las muy sucias del 2000, entonces más que sus votos el dinero de una parte de ellos, su influencia y maquinaciones ganarán en peso.
Abrazar de nuevo en el Capitolio de Washington la drástica disminución de los viajes a Cuba de quienes proceden de allí, así como de sus remesas, al estilo de Bush, avalaría a quienes alguna vez se refirieron al único animal capaz de tropezar dos veces con la misma piedra.