jueves, 12 de septiembre de 2013

Allende y Fidel. Dos acotaciones a una interpretación de José Pablo Feimann

Atilio A . Boron
En la nota del último domingo en Página/12 José Pablo Feinmann escribió un sentido y merecido homenaje a Salvador Allende, uno de los grandes líderes del socialismo latinoamericano.[1] No obstante, hay un par de pasajes de su escrito que merecen ser examinados más cuidadosamente porque proponen de manera categórica dos tesis que, a mi entender, deberían ser cuidadosamente matizadas.
Una de ellas es el que dice que “Allende fue el más original, el más creativo de los líderes socialistas del siglo XX.” Sin desestimar para nada la entrañable figura del patriota chileno me parece que una afirmación de ese tipo hace poca justicia a líderes como Lenin, Mao, Ho Chi Minh y Fidel, que emprendieron la construcción del socialismo en contextos históricos, geográficos y estructurales mucho más difíciles que lo que existían en el Chile de comienzos de la década del setenta. Sin negar la originalidad de Allende al intentar construir el socialismo confiando en que la institucionalidad burguesa de Chile y sus soportes -la judicatura, el congreso, las fuerzas armadas, los medios de comunicación- tendrían la elasticidad suficiente como para asimilar un proyecto de cambio encaminado a trascender ese orden burgués, pocas dudas caben que la creatividad y originalidad que demostraron los arriba nombrados al intentar fundar una alternativa socialista en sociedades agrarias, atrasadas, con grandes segmentos hundidos en el analfabetismo y, en el caso de Cuba, a 90 millas de los Estados Unidos, fue por lo menos tan grande como la que exhibiera el líder chileno.
Pero si en el pasaje anterior el problema es la exagerada valoración de la creatividad de Allende como un rasgo absolutamente inédito en la historia de los socialismos del siglo veinte, en el siguiente pasaje estamos en presencia de un serio error de apreciación. En efecto, Feimann asegura  que  “(C)uando Castro lo visitó [en Noviembre-Diciembre de 1971] le dijo que tenía que recurrir a la violencia si quería sostenerse. Allende no lo hizo.”  Pues bien: no hay absolutamente ninguna evidencia de que Fidel hubiera formulado tan desubicado comentario ante su anfitrión. Yo vivía en Chile cuando se produjo la larga visita de Fidel y en ningún momento en los 25 discursos que pronunció durante su estancia en ese país –que fueron metódicamente cubiertos por la televisión pública y la prensa de izquierda- ni en el diálogo sostenido con el presidente Allende, coordinado por el periodista Augusto Olivares, se escuchó a Fidel decir  algo semejante.[2] De haberlo dicho, la prensa oligárquica, comenzando por El Mercurio, y los partidos de la derecha jamás hubieran dejado pasar por alto la oportunidad de fustigar salvajemente a Allende, exacerbando su crítica al supuesto “violentismo” de la Unidad Popular.
En el diálogo coordinado por Olivares Fidel decía que era necesario ver si es que los intereses, afectados por las políticas del gobierno de Allende, “se resignarán pasivamente a los cambios de estructura que la Unidad Popular y el pueblo chileno han querido llevar adelante. Y es de esperar, si nosotros vamos a analizar teóricamente esta cuestión, que hagan resistencia, hagan resistencia fuerte e incluso hagan resistencia violenta, de manera que ése es un factor que no se puede descontar en absoluto en la actual situación chilena.” A lo cual Allende respondía: “Tú lo has dicho y yo creo que es muy justo; los revolucionarios nunca han generado la violencia. Han sido los sectores de los grupos golpeados por la revolución los que generan la violencia en la contrarrevolución.” En resumen: contrariamente a lo que afirma Feimann, Fidel nunca le aconsejó a Allende que recurriera a la violencia. Sólo se limitó a decir que los sectores desplazados o afectados en sus privilegios por las políticas del líder socialista chileno difícilmente aceptarían el veredicto de la lucha de clases sin oponer violenta resistencia, observación que le pareció “muy justa” a Allende.
Me ha parecido importante hacer esta aclaración, en homenaje a la verdad histórica y por respeto a dos de las más grandes figuras de las luchas emancipatorias de Nuestra América: Salvador Allende y Fidel Castro Ruz.
[1] Cf. “Las grandes alamedas”, en http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-228552-2013-09-08.html
[2] La transcripción de dicho diálogo puede leerse íntegramente en: “El diálogo de América”, en www.archivochile.com

Llego apenas

Llego apenas de una estancia de trabajo de varios días en Sancti Spíritus, que me impidió asistir como quería a muchas de las acciones de respaldo a los Cinco, alejado además de la navegación en Internet. Siempre con mi cinta amarilla en el brazo y en el corazón, compartí con el pueblo espirituano la indignación por estos quince años de vida robados a hombres íntegros, que defendían del terrorismo a cubanos y estadounidenses. Aquí estoy.
P.D. Publico por ello con alguna tardanza algunos textos de amigos, que llegaron en estos días a mi buzón

lunes, 9 de septiembre de 2013

Cuba y la imparcialidad mediática, nuevo libro de Salim Lamrani

Reseña del diario L'Humanité sobre el libro de Salim Lamrani Cuba. Los medios frente al reto de la imparcialidad
José Fort
L’Humanité
¿Cómo explicar que Cuba, pequeño país por el tamaño y su población (11 millones de habitantes) se encuentre regularmente en primera plana de la actualidad? Ningún país de la región ha tenido en los últimos cincuenta años una cobertura mediática tan densa. Los países de América Central, los del Caribe no han tenido derecho al mismo derrame de odio infligido a la Revolución Cubana. En realidad, el odio de los “grandes” medios occidentales, financiados y dirigidos por el dinero del negocio y de las armas apunta, como lo escribe el famoso escritor uruguayo Eduardo Galeano en el prefacio al más reciente libro de Salim Lamrani, a “un raro país que no compite en la Copa Mundial del Felpudo”, “una revolución, crecida en el castigo, es lo que pudo ser y no lo que quiso ser” o Cuba “ha generado la sociedad latinoamericana menos injusta” del continente.
En su libro Cuba. Los medios frente al reto de la imparcialidad, Salim Lamrani se apoya en el diario español El País para “estudiar la manera en que la prensa presenta a la gran isla del Caribe a la opinión pública”. El autor toma voluntariamente el ejemplo de El País como símbolo de lo que escriben en el mismo molde diarios como Le Monde y muchos otros. Salim Lamrani, doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de La Universidad de París Sorbonne-Paris IV, es un especialista de Cuba. No de los pasillos de las cocinas malolientes, sino de las cifras buscadas en la fuente, de las investigaciones no sacadas de las fosas comunes de Miami sino en Cuba, del contacto directo con la población. Contrariamente a los “especialistas” bien instalados en sus
sofás parisinos y madrileños, puede hablar de la vida cotidiana, de las políticas de educación y de salud, de la protección de la infancia, de un sector biotecnológico de vanguardia que hace palidecer de envidia a los grandes servicios de investigación de todo el mundo, del internacionalismo cubano y de la formación de miles de médicos latinos, de la protección del entorno, de los derechos humanos, de los resultados de las nuevas orientaciones económicas recientemente adoptadas. Con Salim Lamrani no tendrán un discurso cautivador sobre Cuba sino más bien un documento cifrado, fechado, explicado. En una palabra, un libro de referencia.
Cuba. Les médias face au défi de l’impartialité
Prólogo de Eduardo Galeano
Paris, Editions Estrella, 2013
230 páginas
18€
Disponible en librerías y en Amazon

domingo, 8 de septiembre de 2013

Llamamiento: Que nuestra voz sea la cinta amarilla que clame por la libertad de los Cinco

Declaración - Red de intelectuales y artistas En Defensa de la Humanidad, capítulo México
El 12 de septiembre próximo se cumplen 15 años del encarcelamiento en Estados Unidos de cinco antiterroristas cubanos. Uno de ellos, René González, regresó a Cuba después de cumplir toda su condena. Sería de una crueldad extrema aplicar a los otros cuatro la misma regla, siendo que sus condenas son mucho más largas y uno de ellos, Gerardo Hernández, moriría en prisión.
Nos sumamos al vibrante llamamiento que ha hecho René a los pueblos del mundo y, en especial, al de Estados Unidos, para lograr la libertad de sus compañeros. El único crimen de estos hombres consistió en obstruir los planes terroristas de las organizaciones contrarrevolucionarias cubanas que han actuado impunemente durante años en Estados Unidos,  donde muchos de sus miembros gozan de consideraciones especiales, pese a haber cometido crímenes horrendos.
Nosotros, intelectuales, artistas y ciudadanos libres de muchos países, confiamos en que el sentido de justicia del pueblo de Estados Unidos logre el milagro de la pronta reunión en Cuba de los 5 y llamamos a todas las personas de buena voluntad a sumarse a esta demanda.
Favor de dirigir los apoyos a: anacecena@gmail.com

Salvador en la memoria

Ricardo Alarcón de Quesada
Cuando lo conocí personalmente en la primavera de 1960 ya lo arropaba la leyenda.
En la década anterior, en la Cuba sometida a una feroz tiranía, asombraba a los jóvenes revolucionarios aquel político diferente que allá en el lejano sur había ocupado altos cargos en el gobierno del Frente Popular –cuando muchos de nosotros aún gateábamos– y luego se había presentado como candidato a la presidencia, y aun derrotado, tenía una presencia que nadie podía ignorar en 1952 –precisamente el mismo año que acá el imperialismo había llevado a Batista al golpe de estado que impidió las elecciones e instauró un régimen brutal- y después supo encabezar un amplio movimiento popular que en 1958 estuvo muy cerca de ganar las elecciones generales. En nuestras tertulias clandestinas, muchas veces en la oscuridad, apenas susurrando, Salvador Allende era objeto de sorprendida admiración. ¿Quién era ese hombre? ¿Cómo había logrado adelantar sus ideales socialistas en aquellos tiempos de desaforado macartismo?
Mientras Batista barría de un manotazo el Congreso, los tribunales, los partidos políticos y otras instituciones republicanas y lo hacía con el beneplácito y el apoyo material y político del gobierno de Estados Unidos, era difícil imaginar en Cuba que hubiera un lugar donde los revolucionarios podían organizarse, difundir sus doctrinas y prepararse para llegar al poder pacíficamente. Acá, donde cada día, en cualquier rincón, tropezábamos con cuerpos destrozados por la tortura, cuando aprendimos a balbucear discursos frente a la bofetada y el fustazo, a quienes transitábamos la adolescencia bajo el riesgo y la amenaza, aquel Chile, extraño, distante, nos parecía una quimera, un sueño, como tantos otros, irrealizable. En el fondo del sueño alguien que era para nosotros poco más que un nombre asomaba apenas a través de la prensa fuertemente censurada: Salvador Allende.
Visité el país insólito en 1959 poco después de la liberación de Cuba. De aquel viaje guardo en la memoria una larga conversación con un joven trotskista, quien después de una apasionada explicación de las luchas obreras y la batalla electoral de 1958 me aseguró, con vehemencia, que en la elección de 1964 el pueblo chileno finalmente vencería. Él no sabía entonces y yo ignoré por muchos años (hasta que en Washington se dignaron desclasificar ciertos documentos secretos) que ya el Imperio y su CIA se esforzaban por cerrarle el paso en Chile al candidato del pueblo y financiaban dadivosamente a farsantes alquilables.
Pero no fue sino al siguiente año que encontré a Salvador Allende. Fue en Maracay, estado de Aragua, Venezuela.
Hasta allá fui porque la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) de la Universidad de La Habana, de la que acababa de ser elegido Vicepresidente, había sido invitada. En verdad no se aún por qué se nos había convocado a aquella reunión de la Asociación Interamericana pro Democracia y Libertad, una invención del Departamento de Estado que ya, probablemente, pocos recuerdan.
Lo cierto es que llegué a Caracas y con el auxilio de compañeros del Movimiento 26 de Julio –queridos hermanos de la emigración cubana que ya sufrían la dura represión de la cuarta República– me trasladé hasta Maracay.Allí conocí a Juan Mari Bras y otros patriotas puertorriqueños que también deambulaban por los pasillos del hotel tratando de ser admitidos al cónclave. Fue Juan quien me habló de Allende y de cómo en su isla, colonizada y aislada del resto del Continente, tenía ya la dimensión del mito portador de una nueva esperanza.
Con la ayuda de Allende y de Miguel Ángel Otero Silva, paradigma de intelectual y periodista, logré ser admitido, sólo yo, no los otros dos miembros de la FEU que conmigo estaban. Curiosamente los organizadores de la Conferencia insistían en que la invitada no era la FEU sino la persona que entonces era su Presidente (un olvidable personaje que, años después, surgiría en documentos desclasificados de la CIA como el agente Amlash encargado por la Agencia para asesinar a Fidel Castro).
Allende, sin conocerme, apoyó la admisión en un convite de personalidades con larga trayectoria a quien era todavía un estudiante afanado en la mitad de su carrera. Nunca antes me había visto pero aquella noche en Maracay, al estrechar mi mano por primera vez dijo algo que me persigue desde entonces, que siempre acompaña su recuerdo. “Compañero” fue la palabra.
Quienes se reunían en Maracay bajo la tutela de una experimentada funcionaria del Departamento de Estado formaban lo que entonces denominaban la “izquierda democrática”, un abigarrado conjunto de cansados “progresistas”, reciclados y cooptados de un modo u otro para una estrategia imperial necesitada de mayor sutileza frente a la insurgencia popular que había derrocado a las dictaduras de Pérez Jiménez y Batista.La llegada de Rómulo Betancourt a la presidencia de Venezuela había dado impulso renovado a esa tendencia: Washington identificaba al veterano ex-comunista como la alternativa viable al cambio revolucionario verdadero. Más hacia el Sur, el Imperio se empeñaría en fabricar apresuradamente algo parecido contra Allende.
La aparición de Rómulo, para inaugurar la Conferencia, en el hotel de Maracay provocó que yo quedase sin habitación. Un aparatoso despliegue policíaco ocupó buena parte del hotel y sin grandes ceremonias me conminó a la intemperie. Compartí con mis hermanos boricuas* la larga noche bajo las estrellas del valle de Aragua hasta que apareció nuestro Salvador y nos dio amparo.
No era fácil adelantar la solidaridad con la Revolución Cubana y con la independencia de Puerto Rico en aquella Conferencia. Pero pudimos conseguirlo. Para ello contamos con la gestión sabia y perseverante de Allende.
Lo vimos discutir con otros delegados, en la misma sala y en los pasillos, mucho aprendimos de su lógica imbatible pero serena y mesurada, de la elegante coherencia en su argumentación, de su adhesión sin aspavientos a los principios revolucionarios. Recordaremos siempre con emoción y gratitud su formidable discurso que cerró el debate.
Algunos años después coincidí con él en La Habana, con motivo de la Conferencia Tricontinental y de la que fundó la Organización Latinoamericana de Solidaridad, importantes instrumentos de la lucha anticolonial y antimperialista en aquella década irrepetible.
Lo encontré en New York –él finalmente Presidente de Chile, yo Embajador en la ONU- donde alzó su voz para demandar solidaridad con su Patria sobre la que ya era evidente la conjura imperialista. Lo visité en Santiago en momentos de tensión cuando los traidores aceitaban sus armas y el gobierno popular debía encarar una conspiración que amenazaba desde todas partes. Me invitó a almorzar en la privacidad de su hogar sin otro testigo que una de sus hijas. Posiblemente, en aquellos días angustiosos, no había en todo Chile alguien más sereno que él. Me describió con rigurosa ecuanimidad la muy difícil situación que enfrentaba. Con la misma calma me dijo lo que ambos sabíamos, que lucharía hasta el final y sería fiel a sus principios hasta el último instante.
Lo demás es parte de la historia que todos conocen. Allende nunca fue derrotado. Nadie podía superarlo en el debate parlamentario, ninguno de sus rivales políticos pudo vencerlo con ideas o argumentos, nadie pudo doblegar la firmeza de sus convicciones ni apartarlo de la total entrega a su pueblo, a los más pobres, humildes y olvidados.
Por eso tuvieron que arrojarle las bombas y la metralla que destruyeron La Moneda y debieron desatar el genocidio y convertir en horrible pesadilla lo que para muchos había sido un hermoso sueño.
Ahora celebramos su Centenario en una América Latina que renace, se sacude el pesado fardo de la explotación y el vasallaje que sufrió durante siglos y avanza por anchas alamedas de libertad y solidaridad. Vivimos una época nueva en la que él también vuelve a nacer porque no hubiéramos llegado hasta aquí sin el sacrificio de muchos como él, sin su ejemplo de abnegación y altruismo.
No hace mucho regresé a Maracay. Las estrellas sonreían dueñas de la noche. Entonces lo llamé para decirle: Gracias Salvador. Gracias hermano, compañero, siempre.
* (puertorriqueño)

Península de Guahacabibes, ¿un lugar del planeta a salvo? (FOTOS)

Fotos y textos: Enrique Ubieta Gómez
¿El Paraíso?, ¿una isla deshabitada en el oceáno?, simplemente Guanahacabibes, la península más occidental de Cuba, el comienzo o el final de la mayor isla del Caribe, según quiera verse. Las fotos de esta serie, fueron tomadas desde una aislada y estrecha carretera que bordea la costa sur, llena de cangrejos azorados, y después, en una playa virgen, asomados al horizonte, frente a las costas de Yucatán. Claro, la felicidad no es completa, porque ¿quién dijo que somos los descubridores?: en la playa hay medusas, erizos bajo la fina arena, y más acá, variados insectos voladores. De cualquier manera, estamos dispuestos a compartir el espacio, la belleza circundante, la plácida calidez de las aguas. A poca distancia, en la misma curva final pero más al Norte, una pequeña Marina recibe de vez en vez yates de cualquier origen. En un bar, donde ahora reina el aburrimiento, hay banderas de muchos países, desgarradas por el uso, y entregadas como recuerdo de estancia a los trabajadores del lugar. En ellas los aventureros de paso escriben palabras de agradecimiento. La Península de Guanahacabibes es un reservorio natural y el turismo ocasional se piensa sobre bases ambientalistas. Alrededor del Faro hay algunas "petrocasas" construidas por el sistema venezolano, y una mayor de descanso, que llaman, "del Leñador". Aquí no hay guerra. Pero la cuenta regresiva empezó a marcar los minutos en otros confines. “No hay batalla entre la civilización y la barbarie, sino entre la falsa erudición y la naturaleza", escribía Martí. Nada está a salvo, nadie lo está.

sábado, 7 de septiembre de 2013

BASHAR AL-ASSAD: "Los arquitectos de la guerra son capaces de determinar su primer ataque pero, más allá de este, es imposible predecir qué seguirá. Una vez que el barril explota, todo el mundo pierde el control"

2 de septiembre de 2013
(Resumen Latinoamericano / Diario Unidad)

Entrevista del diario francés LE FIGARO con el Presidente de Siria BASHAR AL-ASSAD

MALBRUNOT (periodista gabacho): Los americanos y los franceses le han acusado a usted de perpetrar un ataque químico el 21 de agosto en Ghoutta, que llevó a la muerte de cientos de personas. ¿Acaso tiene usted alguna evidencia que le permita afirmar que su ejército no llevó a cabo el ataque?.
PRESIDENTE AL-ASSAD: Ya para empezar, es quien acusa quien debe ser también responsable de proveer las evidencias sustentatorias de su acusación. Hemos retado a los acusadores a presentar siquiera un ápice de prueba legitimadora, algo que no han sido capaces de hacer. Ya que su Política Exterior debería ser trazada con arreglo a los intereses de sus propios Pueblos respectivos, les hemos retado a mostrar pruebas reales para sustentar sus afirmaciones, no ya ante nosotros, sino ante su propia opinión pública. Tampoco en este segundo caso han sido capaces de aportar nada.
En segundo lugar: ¿dónde reside la lógica de que nosotros hubiéramos llevado a cabo un ataque de dicha naturaleza?: tras dos años de crisis, le aseguro a usted que la situación sobre el terreno es mucho mejor ahora que hace un año?. ¿Quién puede concebir, pues, que un ejército realizando avances significativos sobre el terreno con armamento convencional, vaya a recurrir a armas de destrucción masiva?.
Por cierto, yo ni confirmo ni niego que tengamos ese tipo de armas (esto no es tema de discusión con ustedes). En lo que nos ocupa, y suponiendo que las tuviéramos y decidiéramos emplearlas, ¿sería concebible usarlas precisamente en esas áreas donde nuestras tropas se hallan operando?. ¿Qué lógica tendría?. Además, ¿es plausible que el uso de esas armas en un área densamente poblada residencial damascena no mate a decenas de miles de personas?; ese tipo de sustancias se propagan en el aire.
      
PERIODISTA: ¿Resultaron heridos soldados del ejército sirio a causa de esas armas?.
PRESIDENTE AL-ASSAD: Sí, en la zona de Baharia, en Damasco. Los Inspectores de la ONU los visitaron en el hospital.

PERIODISTA: Algunos difunden que ha habido cierto avance del ejército sobre el terreno. De todos modos, en otras áreas los rebeldes también han avanzado y usted está tratando de combatirlos.
PRESIDENTE AL-ASSAD: De nuevo, se trata de áreas residenciales. El uso de armas químicas en esas zonas mataría a decenas de miles de personas. Todas las acusaciones están “basadas” en afirmaciones carentes de sustancia formuladas por los terroristas, así como en fotografías sin relación real con el contexto geográfico y videos subidos a internet.
       
PERIODISTA: Los americanos han declarado que han interceptado una conversación telefónica entre un cuadro de su círculo próximo y oficiales del ejército ordenando el uso de las armas químicas.  
PRESIDENTE AL-ASSAD: Si los americanos, los franceses y los ingleses poseyeran una sola brizna de prueba la habrían mostrado desde el primer día. No vamos a responder a rumores ni a alegaciones sospechosas de tendenciosidad. Solamente vamos a discutir a partir de verdades fundamentadas. Si ellos tienen alguna, deberían exponerla.

PERIODISTA: ¿Es posible que alguien de su círculo próximo u oficiales del ejército sirio tomaran la decisión sin su conocimiento?.
PRESIDENTE AL-ASSAD:
De nuevo -y no le estoy diciendo con ello que poseamos esas armas-, en cualquier país del Mundo donde se tuvieran esas armas, la  decisión de uso suele estar centralizada. Y, de cualquier manera, eso sería información militar clasificada.

PERIODISTA: Pero eso es lo que declaró Jihad Makdisi.
PRESIDENTE AL-ASSAD: No, en absoluto. Lo que dijo el señor Makdisi fue que, si las tuviéramos, no las usaríamos. Si las tenemos o no es por entero un asunto sirio.

PERIODISTA: El Presidente Obama ha pospuesto la intervención militar en Siria. ¿Cómo lo explicaría usted?.
PRESIDENTE AL-ASSAD: Algunos han visto a Obama como a un líder débil a causa de su decisión de retrasar o de suspender por días o semanas un ataque. Y otros han visto en él a un líder fuerte de un país poderoso, en el hecho de llevar a cabo una guerra en Siria.
Desde mi perspectiva, el poder descansa en la habilidad para prevenir guerras, y no para prenderlas. El poder deriva de la habilidad que uno tenga para estar alerta de los propios errores y extraer lecciones a partir de ellos. Si Obama fuera fuerte, se habría plantado para afirmar la ausencia de evidencia en relación al uso de armas químicas por parte del Gobierno sirio. Se habría plantado para afirmar que el proceder correcto consiste en aguardar los resultados que las investigaciones de Naciones Unidas extraiga, y ponerse a trabajar a través del Consejo de Seguridad de la ONU. En cambio, tal y como puedo ver, se trata de alguien débil, que ha sucumbido a las presiones internas ejercidas por grupos reducidos, quienes le llevaron a amenazar con una acción militar. Tal y como he dicho, los líderes fuertes son aquellos que previenen guerras, y no aquellos que provocan su estallido.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Industria militar de EE.UU. patrocina a senadores que apoyaron ataque a Siria

Atilio Borón ha distribuido el siguiente mensaje con la nota de prensa que puede leerse a continuación:
¡CORRUPCIÓN INSTITUCIONALIZADA al más alto nivel en EEUU! Un cable originado en Washington y que reproduce informes elaborados por dos centros de investigación y de monitoreo del Congreso de EEUU reveló que los miembros de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado que acaban de aprobar la agresión a Siria han recibido el doble de dinero en donaciones hechas por la industria militar que quienes se oponen a ella. Casi 800 mil dolares ha repartido el "complejo militar-industrial" entre los 10 congresistas que votaron a favor del ataque. Agrego un dato que no fue recogido en este informe: el "chairman" de esa comisión senatorial no es otro que el siniestro representante de la mafia anticastrista de Miami, Robert "Bob" Menéndez, santo varón cuyo objetivo supremo en la vida es dar muerte a Fidel y, de ese modo, afianzar la democracia, los derechos humanos y el libre mercado en todo el mundo. ¡Ese tipo de gente es la que va a decidir si se comete o no un nuevo genocidio en Siria! ATILIO A. BORON
John McCain
Bob Menéndez
www.telesurtv.net
Los senadores estadounidenses que aprobaron el miércoles una resolución que autoriza la invasión militar en Siria han recibido cinco veces más contribuciones de las industrias militares que los que votaron en contra según el portal OpenSecrets.org.
El portal de información se hizo eco del Centro para Política Responsable, un grupo independiente y sin fines de lucro, que analiza la financiación de la política en Estados Unidos y sus efectos sobre las elecciones y las decisiones.
El Comité de Relaciones Exteriores del Senado aprobó el miércoles con 10 votos a favor, 7 en contra y una abstención una resolución que autoriza al presidente Barack Obama el uso de fuerza militar en el conflicto de Siria.
Dicha resolución todavía debe ser aprobada por el pleno del Senado y de la Cámara de Representantes antes de que la promulgue el presidente Obama.
Según este informe, los diez senadores que aprobaron la resolución han recibido entre el 1 de enero de 2007 y el 31 de diciembre de 2012 un promedio de 72 mil 850 dólares en contribuciones de la industria militar, mientras que los que votaron en contra han recibido un promedio de 39 mil 770 dólares en esa misma temporada.
En cifras totales, los 10 senadores que votaron a favor de la invasión militar a Siria sí han recibido 728 mil 497 dólares, y los ocho que votaron no han recibido 278 mil 390 dólares, indicó el análisis del Centro para Política Responsable.
El senador republicano John McCain, de Arizona, quien ha abogado enérgicamente porque Estados Unidos suministre armamento e instrucción de combate a los opositores del presidente Bashar al Assad, es quien ha recibido las mayores contribuciones de ese sector.
Según el informe, McCain ha recibido 176 mil 300 dólares en contribuciones de la industria militar, seguido por los demócratas Dick Durbin, de Illinois, con 127 mil 350 dólares; Timothy Kaine, de Virginia, con 127 mil 350 dólares, y Ben Cardin, de Maryland, con 80 mil 550 dólares.
Entre los senadores que se han opuesto al permiso para que Estados Unidos ataque Siria están el republicano John Barrasso, de Wyoming, ha recibido de las industrias militares 86 mil 500 dólares, seguido del también republicano, Marco Rubio, quien ha estado en el Senado sólo dos años y ya ha recibido 62 mil 700 dólares.
Estados Unidos y otros países de Occidente acusan sin tener pruebas a Siria de usar armas químicas contra su propio pueblo y han levantado la voz sobre una inminente invasión militar a Siria, algo que ha sido rechazado por la comunidad internacional y las Naciones Unidas.
Pese a que el gobierno sirio ha entregado pruebas de los ataques con armas químicas por parte de los opositores armados, estos mismos grupos han confesado tener este tipo de armas en su poder y haberlas usado.
Siria ha sido escenario de un conflicto interno que estalló en marzo de 2011. Informes demuestran que un alto número de mercenarios extranjeros participa en la guerra contra el Gobierno sirio. Cifras oficiales de la ONU han confirmado que en el conflicto interno, que estalló en marzo de 2011, han perdido la vida más de 95 mil personas.

Domingo de resurrección batistiana en Miami

Edmundo García
Ayer la radio de Miami, amaneció anunciando a coro que el próximo 8 de septiembre se conmemoraría en un comedor de Miami el 80 aniversario de lo que llaman “gloriosa fecha” del 4 de septiembre
Una fecha batistiana ha sacado a la derecha de Miami de su letargo histórico. Dedicada sistemáticamente a la crítica de los logros de la revolución cubana y abochornada por su propio record, es selectiva a la hora de hablar de su pasado.
No recuerda mucho, y cuando lo hace miente bastante. Le resiente la memoria el triunfo de la revolución de 1959, la derrota en las lomas del Escambray, la derrota en Playa Girón, la derrota en su intento de secuestrar a Elián González, la derrota en su deseo de silenciar la solidaridad internacional por la libertad de Los Cinco Héroes cubanos.
Ayer la radio de Miami, páginas web y blogs de todo tipo amanecieron anunciando a coro que el próximo 8 de septiembre se conmemoraría en un comedor de Miami el 80 aniversario de lo que llaman “gloriosa fecha” del 4 de septiembre de 1933; día en que la fatal figura de Fulgencio Batista comienza su periplo de crímenes en la historia de Cuba.
La invitación circulada no puede ser más insultante. La comparto para que se compruebe que la falta de futuro de esta derecha miamense tiene que ver mucho con su pervertida mirada de la historia. Dicen los batistianos: “Nos place de gran manera notificarles, que al igual que venimos haciéndolo por más de una década e imbuidos de mayor entusiasmo por ser este el Octogésimo Aniversario, de nuevo nos preparamos para conmemorar la gloriosa fecha del 4 de septiembre de 1933, honrando a aquellos que produjeron y encabezaron este movimiento multipartidista que trajo unidad entre los cubanos y produjo nuevos rumbos para nuestra patria culminando en la creación de la Constitución de 1940. ¡Te esperamos en este momento de hermandad y profundo  amor por Cuba! El 4 de septiembre marcó nuevas rutas en el destino patrio hasta la llegada del nefasto régimen castro-comunista. En estos momentos, más que nunca, debemos renovar ese espíritu engrandecedor y victorioso.”
La celebración de ahora está en línea con la del domingo 9 de septiembre de 2012, celebrada en el mismo lugar, el Renassaince Banquet Hall de la Calle 8 de Miami. Sus promotores básicamente se repiten: Roberto Torricella, Adriana Cantillo, el Capitán Alfredo Sadulé, el Coronel George Malgoza,  Anita Sánchez Mosquera y Antonio Pérez Benito. Imagino que algunos nombres les suenen conocidos en la historia.
Curioso que no exista un descendiente de Batista en la lista de organizadores de la fiesta batistiana. Hay varios en esta ciudad. Claro, no siempre salen como a la derecha le hubiera gustado. Los extremistas rabiaron de odio hace poco cuando el abogado Raoul Cantero, ex magistrado de la Corte Suprema de la Florida y nieto del mismísimo Fulgencio Batista y Zaldívar, defendió a la filial en Coral Gables de la firma brasileña Odebrecht, contra una ley que prohibía a los gobiernos locales tener negocios con empresas que tuvieran tratos en Cuba. Y como todos saben Odebrecht se encarga de la modernización del puerto del Mariel en la provincia cubana de Artemisa, y también de obras en el puerto y el aeropuerto de la ciudad de Miami.
Como información complementaria, ya que hoy la prensa local ha anunciado que el estado de la Florida definitivamente no aplicará la mencionada ley, les comparto algunos de los negocios básicamente de construcción que Odebrecht ha concretado hasta la fecha en Miami: “South Terminal of the Miami International Airport; American Airlines Arena; Carnival Center for the Performing Arts; Miami International Airport Dolphin Garage Building; South Road System Extension; Miami International Airport North Terminal Extension; Fine Air Hangar at the Miami International Airport; Metromover; Ritz-Carlton Key Biscayne; Miami International Airport Lobby "A"; American Airlines Terminal; Federal Express Terminal; Challenge Air Cargo Terminal; International Airport Western ‘U’ Cargo Terminal; Miami International Airport Control Tower; Golden Glades Viaduct Miami.”
Cuando la derecha cubanoamericana no se sale con la suya, ni los descendientes de Machado ni los de Batista, ni los de Kennedy ni los de Reagan están a salvo. Se dice que el dictador Fulgencio Batista se remueve en su tumba porque después de su fuga hasta él mismo prefirió alejarse de sus seguidores en Miami.
La invitación del 2012 era más “familiar” pero igual de engañosa que la del presente año. Decía: “Con la misma e inquebrantable hermandad que ha caracterizado nuestra unidad septembrista en el exilio, nuevamente realizaremos el tradicional banquete -iniciado hace más de medio siglo y que dignamente continuamos celebrando- en conmemoración de esa fecha y honrando a nuestros militares desaparecidos y reconociendo el dolor y valentía de sus viudas, madres, hermanas, hijas y nietas. Compatriotas y ex miembros de nuestras Fuerzas Armadas, su asistencia nuevamente evidenciará esa única hermandad y la unidad septembrista que nos ha venido caracterizando a través de este largo exilio”.
Hay que tenerle muy poco respeto a la historia para considerar a Batista como un factor de unidad entre los cubanos y darle el mérito de ser el promotor de la Constitución de 1940. Constitución que él pisoteó con el golpe de estado del 10 de marzo de 1952, radicalizando las expectativas revolucionarias de la nación cubana, y haciéndolas cristalizar en el Movimiento 26 de julio encabezado por Fidel, heredero de los revolucionarios de la Joven Cuba de Antonio Guiteras y lo más honesto de la juventud ortodoxa. 
Si de algo fue heredero Batista fue de los métodos represivos que en el ocaso de su mandato ejerció el tirano Gerardo Machado. Machado no vaciló en asesinar a Mella ni Batista en asesinar a Guiteras. El entonces Coronel Fulgencio Batista, precisamente apoyado por los militares encumbrados con la asonada del 4 de septiembre de 1933 que la derecha de Miami quiere celebrar ahora, quiso intimidar al joven Antonio Guiteras que no les perdía ni pie ni pisada desde las Secretarías de Guerra y Marina y Gobernación. Por ello el político fue literalmente cercado y ultimado en las inmediaciones del Morrillo, en Matanzas, por los matones de Batista. Y es a ese asesino al que sus seguidores y cómplices quieren homenajear en Miami. A lo mejor será porque comparten su política y sus métodos.
Además de mandar a asesinar a Guiteras, a la cuenta de Batista van también los Mártires de Humboldt 7, Frank País, José Antonio Echeverría y muchos otros jóvenes masacrados durante su dictadura.
Pero no se trata solo de Batista. Quienes lo celebran a él celebran también a sus principales verdugos. Celebran a Esteban Ventura Novo, ex oficial y asesino; a Sotero Delgado Méndez, sargento de la Policía Secreta Nacional y agente secreto del Palacio Presidencial ascendido durante el batistato; al coronel Pilar Danilo García, comisionado como jefe de la policía; al alférez Julio Stelio Laurent, asesino y secuaz; y otros corruptos del séquito batistiano.
En la mañana de ayer Armando Pérez Roura y Ninoska Pérez Castellón emplearon su tiempo en Radio Mambí para invitar a los oyentes de Miami a la celebración. Ninoska, que es hija de Francisco Pérez González, más conocido como Paco Pérez, uno de los jefes de la cruel Policía Motorizada Nacional, que huyó de Cuba , casada con el también batistiano Roberto Martín Pérez, hijo del coronel de la policía batistiana Lutgardo Martín Pérez. Y Pérez Roura, que a pesar de vestirse de miliciano al triunfo de la revolución al llegar a Miami se convirtió en adulón del batistiano Rafael Díaz-Balart, ministro de batista y estrella juvenil del partido político de batista, el llamado PAU o Partido de Acción Unitaria.
Pérez Roura se ha comportado también como un consentidor del batistiano Lincoln Díaz-Balart; hijo del batistiano Rafael y sobrino del batistiano Frank Díaz-Balart. En Radio Mambí todo fue elogios para los mal llamados “honorables” militares de Batista, entre los que se citó al titulado coronel Roger Rojas Lavernia, un represor confeso que ve comunistas por todas partes y se presta para calumniar patriotas en programas de variedades de la televisión de Miami como el de Fernando Hidalgo.
También en Radio Mambí, pero en horas de la tarde, Ninoska Lucrecia volvió a promover la reunión batistiana. Se dieron detalles de la celebración del próximo domingo; como que osarán poner imágenes de la Virgen de la Caridad del Cobre en cada mesa en memoria del batistato y que posiblemente hable el propio Lincoln Díaz-Balart.
Un invitado de Ninoska dijo que asistir a este tipo conmemoración fue durante algún tiempo un acto de valentía; pero que ahora no. Su frase es curiosa porque por un lado estos batistianos reconocen su fracaso político en el mismo Miami. Por otro, porque ese “ahora no” indica que han tomado como un segundo aire, quizás alentados por esta nueva ola de llamados disidentes que han visitado Miami y que como Antúnez y Guillermo Fariñas se han reunido con ellos para decirles que, a pesar de haber crecido con la revolución, también sueñan con el regreso de la Cuba batistiana de antes de 1959.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Ata una cinta amarilla (poema de Tony Guerrero)

Queridos amigos:
Pensando en todo su apoyo, en toda su solidaridad, en todo su amor, en este amanecer de hoy día 5, a una semana de que cumplamos el aniversario 15 de injusta prisión, sumándome a las palabras de René escribí estos sencillos versos, ded
icados, con infinito aprecio y eterno agradecimiento, a ustedes.

ATA UNA CINTA AMARILLA

Bajo la lluvia del tiempo,
entre nuestras dos heridas,
por donde viene la luz
ata una cinta amarilla.

En el balcón de tus sueños,
en el árbol de la esquina,
en tu puerta que es mi puerta
ata un cinta amarilla.

Para que la vea el mundo
como una flor extendida,
a la punta de una estrella
ata una flor amarilla

Aunque sé cuánto me amas,
cuánto es tu vida mi vida;
aunque bien sé que me esperas
ata una cinta amarilla.

Cinco abrazos fuertes.
!Venceremos!

Antonio Guerrero Rodriguez
5 de septiembre de 2013
Prision Federal de Marianna.

Kerry revela que los países árabes ofrecieron pagar los gastos de la invasión a Siria

The Washington Post
04 de Septiembre.- El Secretario de Estado, de EE.UU., John Kerry, dijo en la audiencia de hoy miércoles que los Estados árabes han ofrecido pagar la totalidad del derrocamiento del presidente Bashar al-Assad, si los Estados Unidos toma la iniciativa militar.
"Con respecto al ofrecimiento de los países árabes de asumir los costos, la respuesta es profundamente sí", dijo Kerry. "Esa oferta está sobre la mesa ".
Cuando la representante Ileana Ros-Lehtinen (Republicana por Florida) le preguntó acerca de cuánto aportarían los países árabes, Kerry dijo que se han ofrecido a pagar todo, la invasión completa.
"De hecho, algunos de ellos han dicho que si los Estados Unidos están dispuestos a hacer la cosa completa, de la misma manera que lo hemos hecho anteriormente en otros lugares, ellos pagarán el costo", dijo Kerry. "Así de dedicados están ellos a esto". "Eso no está en las cartas, y nadie habla de ello, pero ellos están hablando seriamente de que esto se haga".

Obama y el factor Putin

Ángel Guerra Cabrera
Algo demasiado ominoso para ser mencionado empuja al vacilante Obama ciegamente hacia el abismo. El uso del gas sarín por el presidente Bashar Assad “contra su propio pueblo” es un argumento tan desfachatado como el de las armas de destrucción masiva de Irak si uno se guía por el documento “probatorio” colgado por Washington en Internet.  
Aunque la potencia imperial presume ser el guardián de la democracia de nada han valido hasta ahora la mayoritaria negativa de su electorado a aprobar el descabellado ataque a Siria, ni la reticencia de muchísimos legisladores que deberán concurrir a elecciones en 14 meses. Ni que su faldero Cameron deserte precipitadamente rompiendo la histórica alianza anglosajona bajo la presión de un pueblo harto de guerras coloniales, que es lo que obligó al parlamento a negarle la luz verde. Tampoco ha servido que el hasta aquí obediente secretario general de la ONU Ban Ki Moon alerte que el ataque estadunidense aumentará el baño de sangre y que es contrario a la Carta de Naciones Unidas porque ni se realiza en defensa propia ni tiene la aprobación del Consejo de Seguridad. La OTAN no participará en la operación y se afirma por la televisión rusa RT que 12 de sus miembros se oponen.
Hace por lo menos dos años el ocupante de la Casa Blanca dijo que Assad debía irse. Desde entonces comenzó la primera parte de esta guerra imperialista. Se inició una carrera silenciosa de los servicios especiales estadunidenses, ingleses y franceses para infiltrar en Siria a una jauría furiosa de fanáticos ligados a Al Queda y mercenarios de distinto pelaje financiados y armados por las monarquías saudita y quatarí con el apoyo logístico de Turquía. En el país árabe, no hay duda, hubo importantes protestas populares, pero fueron secuestradas y derivadas a una espantosa guerra sectaria.
El Ejército sirio, pese a no parecer especialmente entrenado para enfrentar fuerzas irregulares ha logrado asestar duros golpes a los grupos armados y colocarse en una situación militarmente ventajosa. Es evidente que cuenta con apoyo de sectores de la inteligente y patriótica población siria que no quieren ser gobernados por un califato de Al Quaeda ni ver su país convertido de nuevo en colonia.
La ventaja militar lograda por Assad y otros hechos mencionados en mi artículo anterior, al que debe añadirse las influyentes exigencias de los fabricantes de armas(La Jornada, 29 de agosto) obran indudablemente a favor de la premura de Obama por intervenir militarmente para debilitar al ejército sirio.  Pero luego de consultar confiables expertos en finanzas internacionales no descarto la urgencia de usar la guerra como cortina de humo para ocultar el incontrolable agujero negro en el sistema financiero de Estados Unidos que amenazaría de modo inminente con triturar al dólar. Obama según esto no querría pasar a la historia como el presidente que hundió al símbolo mágico de la hegemonía estadunidense.
 Y no parece descabellada la hipótesis puesto que si algo no quiere aceptar Washington es el evidente declive de su hegemonía. Hasta el punto de empujarlo, con tantos factores en contra,  a una aventura de consecuencias imprevisibles, seguramente trágicas y muy probablemente causantes de una catástrofe apocalíptica. Nunca desde la crisis de los misiles en Cuba se ha sentido tan cerca el peligro de guerra nuclear, cualquiera que sea el plan de ataque de Estados Unidos contra Siria.
En la guerra los planes casi nunca salen exactamente como se conciben. Por eso los grandes estrategas se han caracterizado siempre por imaginar los posibles escenarios de antemano y poseer la agilidad mental y la audacia para realizar sobre la marcha cuantos cambios requiera el plan originalmente concebido. Pero en este caso ni el más brillante jefe militar de Estados Unidos contará con  opciones plausibles a menos que Siria, Hezbolá, Irán y, por supuesto Rusia y China, se dejen llevar mansamente al matadero.
Comencemos por asentar que no hay certeza de que un ataque con misiles, combinado o no con incursiones de la aviación, no termine por convertirse en una guerra general.
Mientras tanto la armada rusa hizo “ajustes” para reforzar su presencia en el Mediterráneo enviando dos buques de asalto anfibio y uno de reconocimiento. Putin podría mostrar al aturdido Obama una puerta de salida airosa que no ponga en riesgo la paz mundial en el marco de la reunión del G20 si aquel aceptara hablar en igualdad de condiciones con el lúcido líder ruso.