domingo, 11 de diciembre de 2011

El Día de los Derechos Humanos en Camagüey

E. U. G.
Regreso de un recorrido por universidades de Camaguey y Ciego de Ávila, en cuyas aulas presenté La Calle del Medio y discutí con alumnos de humanidades el amplio tema de la guerra cultural entre el capitalismo y el socialismo (en Cuba, por supuesto), tema por cierto de mi próximo libro, a punto de salir de una editorial cubana. Un artículo sobre mi encuentro con los estudiantes de la Universidad de Camagüey apareció en el periódico provincial Adelante: "Ubieta quiere 'moverle el piso a la gente'". 
Otra versión de mi encuentro con los estudiantes de la Universidad quedó recogida en una reseña que publicó el portal Avanzada de la propia institución.

Esa es la razón por la que no he podido actualizar el blog en los últimos días. No obstante, ayer sábado el periódico Granma publicó un artículo mío –que recoge un post de este blog y algunos de los comentarios recibidos–, sobre el tema de los derechos humanos y el socialismo.
Mañana colocaré algunas fotos de mis encuentros con los estudiantes, pero hoy quiero hablar simplemente de la hermosa ciudad de Camagüey. Ayer sábado en la mañana, Día de los Derechos Humanos, el casco histórico de la ciudad bullía de gente. En la librería del nuevo bulevar o paseo peatonal, se presentaba un nuevo libro infantil editado por la Editorial Ácana. Más tarde, en la sede de la UNEAC, el escritor y amigo Benito Estrada, vicepresidente de esa institución en la provincia, autor de un libro testimonial sobre la guerra de Angola, reunía a viejos combatientes internacionalistas (él es uno de ellos) de las gestas africanas que improvisaban décimas, coreaban canciones y recordaban con orgullo las peripecias vividas. En la noche, unos payasos amenizaban un espectáculo para niños de todas las edades en la Plaza del Gallo, remozada, como los edificios aledaños, y tiendas, galerías de arte, restaurantes y centros nocturnos abrían hasta casi la medianoche. En la calle se asaban dos puercos al carbón y la gente esperaba para llevarse su parte. Una tela en homenaje a John Lennon en su aniversario cruzaba una callejuela con una frase suya: "Imagina que no hay países, no es difícil hacerlo, nada por lo que matar o morir, ni religiones tampoco, imagina a toda la gente viviendo la vida en paz". Aquí van algunas fotos.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Misión Médica Cubana en Venezuela celebra Día de la Medicina Latinoamericana

Antonio Rodríguez Salvador (especial para La isla desconocida)
Fotos del autor
Para los habitantes de Santa Rosa, aldea pesquera del estado Anzoátegui, en Venezuela, el pasado sábado 3 de diciembre no fue un días más en sus vidas. Desde bien temprano en la mañana, ese poblado de 853 habitantes fue tomado por un ejército de amor, dispuesto a librar una batalla por la vida.
Un total de 9 médicos –incluyendo fisiatra, oftalmólogo y odontólogo– 6 enfermeras, además de técnicos de rayos X, laboratorio, farmacéutico y un equipo de rehabilitadores, se dieron a la tarea de visitar casa por casa, no solo por el empeño de aliviar eventuales dolencias, sino también por el de prevenir futuras enfermedades mediante el trabajo profiláctico.
Así realizamos nuestro homenaje a Carlos J. Finlay en su natalicio, nos dice la doctora avileña Ramona Garrido, jefa del Área de Salud Integral Comunitaria en el municipio Urbaneja.
En efecto, el eminente médico cubano Carlos Juan Finlay Barrés, nacido el 3 de diciembre de 1833 en Camagüey, consagró su vida al trabajo, y por eso no hay mejor manera de recordarlo que siendo consecuente con su legado. No solo fue autor de uno de los más importantes descubrimientos científicos de la medicina tropical: la transmisión de enfermedades por medio de vectores biológicos, sino también un prominente sabio.
Por la importancia de su descubrimiento, a Finlay le fue conferida  la distinción de “Benefactor de la Humanidad”, y cada año, en su natalicio, se celebra en Cuba y otros países el Día de la Medicina Latinoamericana.
En la jornada, fueron atendidos más de 50 pacientes de la aldea, los cuales recibieron consultas de rehabilitación, ortodoncia, oftalmología, medicina general, además de donárseles los medicamentos necesarios para su tratamiento.
Pero hubo una razón especial para, precisamente, realizar el operativo en la aldea de Santa Rosa: el Consultorio Médico Popular de la comunidad, donde trabajan los doctores Franklin Barbier y Darlyn Molinet, fue merecedor del honroso certificado de Colectivo Destacado.
Este consultorio opta ahora por la condición de Colectivo Moral, la más exigente de todas las distinciones, me explica la doctora Luz Marina Torres. Para ello no solo basta realizar un trabajo profesional de altura, sino también contar con el máximo reconocimiento de toda la comunidad. Por ejemplo, ahora mismo en Santa Rosa hay 14 mujeres embarazadas y 23 lactantes, y todas son atendidas en ese consultorio. Nos prefieren por encima de otras clínicas.
Ya en horas de la tarde, se realizó un breve, pero muy emotivo acto de reconocimiento, que contó con la presencia de Agustín González Tremol, representante de la embajada cubana en Venezuela, Orlando Capote Tabares, vicecoordinador de La Misión Barrio Adentro en el estado Anzoátegui, así como de pobladores y miembros del consejo comunal de la aldea Santa Rosa.
Tras las palabras de reconocimiento, González Tremol agregó: “Es ese el estilo de trabajo que debe caracterizar a las Misiones Cubanas en Venezuela: No hay mejor recordación u homenaje a una fecha patria que, ese día, ser mejores trabajadores. Hay que celebrar trabajando, y trabajar cada día más”

En el continente de la luz


“¡Oh!; de aquí a otros cien años,
ya bien prósperos y fuertes nuestros pueblos,
y muchos de ellos ya juntos,
la fiesta que va a haber llegará al Cielo!” 
José Martí.
El Centenario de Bolívar, La América, Nueva York, Agosto de 1883.

Carlos Rodríguez Almaguer
De júbilo han sido, y de ternura, las jornadas iniciales de este diciembre desde ya inolvidable. Dos siglos hemos tenido que batallar y sufrir en la joven América para que las banderas de nuestras dolorosas repúblicas se vean unidas por voluntad propia, sin que las convide y las encierren las garras del águila rapaz y codiciosa que simboliza al norte revuelto y brutal que nos desprecia.
De Martí y de Bolívar se habló constantemente en estas jornadas, y no por aquel “patrioterismo” estéril que va por los aires restallando y zumbando consignas de papel y languidece, y muere, flotando a la deriva a cien metros de la realidad; sino por el verdadero patriotismo, el que  pone el alma de raíz para no secarse y subordina al interés mayor de la idea sublime que le calienta el pecho, la bolsa y la hacienda; que la vida vale más y cientos de miles a lo largo de estos dos siglos se la han sacrificado también. De hechos concretos fueron estas reuniones, y no de quimeras. De lo posible, viable e inmediato se trató, pensando en los imposibles venideros. De hormigón armado parecían los discursos, y arquitectos constructores aquellos oradores. No se prometieron unanimidades “de polvos de arroz”, sino honestas discusiones y consensos sinceros, entre los que han de andar juntos por las vías tortuosas de las relaciones mundiales contemporáneas.
Todo lo podrá en lo adelante “nuestra América capaz e infatigable”, si hombres, gobiernos y pueblos nos atenemos a la palabra martiana que nos dice “cumpla cada uno su parte de deber y nadie podrá vencernos”. Mucho hemos de conocer, coordinar y trabajar juntos para el bien de todos los hijos de nuestra madre América, los que hasta ahora hemos estado durante cinco siglos divididos, desconocidos, descoordinados, trabajando para engordar y enriquecer a nuestros dueños mientras nosotros mismos nos moríamos de hambre.
Sobre 20 millones de kilómetros cuadrados –que guardan bajo su suelo, custodiadas por las entrañas de fuego de sus magníficos volcanes, las mayores reservas de agua, gas, petróleo y minerales que existen en el planeta— se unen 33 países que agrupan 540 millones de personas con similares culturas, religiones y lenguas.
Esta nueva nación que surge, y que habremos de amasar y de configurar con nuestras propias manos con paciencia y decoro, habrá de ser la clave para evitar el descalabro al que arrastran al planeta la vetusta y decadente Europa, y los prepotentes, ambiciosos y desmoralizados Estados Unidos de Norteamérica. De entre inconmensurables dolores y atropellos, ha venido de menos a más nuestra América “original, fiera y artística”, porque ha sabido levantarse con sus indios, sus cholos, sus rotos, sus guajiros y sus negros. “Estas naciones se salvarán” como repitió Martí citando a Rivadavia el argentino, “con el genio de la moderación que parece imperar, por la armonía serena de la Naturaleza, en el continente de la luz”, porque han comenzado a ajustar al cuerpo y al alma originales con que nacieron, la mente que hasta ahora se importaba de Europa o de los Estados Unidos. Solos hemos peleado; venceremos solos, o con los que quieran ayudarnos sin que tengamos que doblar la cerviz ni hacer concesiones que ofendan nuestro decoro.
Si tuviera que resumir, en breves frases, mis impresiones sobre esta reunión constitutiva de la unidad de nuestra América, lo haría con las mismas palabras con que terminó Martí sus impresiones sobre la reunión a que asistieron, en una tierra extraña, un grupo numeroso de hispanoamericanos agradecidos para conmemorar el Centenario de Bolívar: diría otra vez que este cónclave “No fue de odiadores, ni de viles, sino de hombres confiados en el porvenir, orgullosos del pasado, enérgicos y enteros.”

domingo, 4 de diciembre de 2011

Mensaje de Tony Guerrero sobre fundación de la CELAC

Queridos amigos:
Bruscamente ha bajado la temperatura hoy, amaneció con una densa neblina y en cuestión de minutos la nieve lo cubrió todo. Así es esta zona de Colorado. Sin embargo, amanezco con una noticia que le da calor y fuerza a mi corazón revolucionario. Aquí les copio el mensaje de Manuel, un gran amigo, al que llamo por muchas razones Hermano del Alma:
“Ya tenemos CELAC, Comunidad de Estados Latino-Americanos y del Caribe. Vi parte de la ceremonia de constitución con la reunión de los presidentes de nuestros países latinoamericanos y caribeños. ¡Impresionante!. Tenemos CELAC sin la anuencia, sin invitar, sin la participación yanqui. Cuando en Europa, embrumada en su crisis capitalista, se cuestionan la vitalidad de la rimbombante Unión Europea; cuando la Liga Árabe traiciona a sus propios hermanos; cuando a muchos en el mundo le tiemblan las piernas ante la ola fascista del imperialismo, en esta misma hora y lugar, la Tierra, son tremendos los procesos que se vienen dando en Nuestra América.
¡Viva la CELAC! ¡Viva la Patria Grande de Bolívar y Martí, de Fidel y Chávez!"
Y respondiendo a sus líneas le dije a Manuel:
“La historia de nuestros países esta llena de hechos y de hombres que hicieron posible esa unidad”.
La CELAC, con muchos retos por delante, es una esperanza de hermandad, justicia y paz para todos los pueblos de América Latina y el Caribe, pero además, para toda la humanidad. Como dijera Martí: “La América ha de promover todo lo que acerque a los pueblos, y de abominar todo lo que los aparte. En esto, como en todos los problemas humanos, el porvenir es de la paz”.
Y como expresan los versos del inmortal poeta de América, Pablo Neruda, en su Canto General:
...paz para todos
los que viven:
paz para todas las tierras y las aguas.

Feliz año, este año, para ti, para todos
los hombres y las tierras...

Vamos juntos, está el mundo coronado de trigo
el alto cielo corre deslizando y rompiendo
sus altas piedras puras contra la noche;
apenas se ha llenado la nueva copa con un minuto
que ha de juntarse al río del tiempo que nos lleva.
Este tiempo, esta copa, esta tierra son tuyos:
conquístalos y escucha como nace la aurora.

Cinco abrazos. ¡Venceremos!
Antonio Guerrero Rodriguez
FCI Florence
3 de diciembre de 2011

sábado, 3 de diciembre de 2011

Una pregunta y una respuesta para Yoani (o para Hernández Busto)

E. U. G.
A la reunión de medios del imperialismo en Internet –llámense blogs o sitios web de trasnacionales como PRISA– que convocó la Fundación George W. Bush para coordinar acciones desestabilizadoras contra gobiernos tan diferentes como el de Irán, Venezuela o Cuba o para apoyar al de Colombia, ¿invitaron a Rebelión, o quizás a Noam Chomsky o a Michael Moore, para mencionar a dos prestigiosos norteamericanos disidentes? Por supuesto que no. Pero Hernández Busto asistió gustoso y se procuró una foto con el genocida W. Bush. ¿Por qué Yoani no protestó y exigió que invitaran a los alternativos a aquella reunión de conspiradores oficialistas? Claro, ya sé, la verdad no importa, ¿no importa? Nosotros hacemos reuniones de medios alternativos a los del imperialismo, sean estos El País, El Nuevo Herald, The Washington Post o sus sucursales de temas cubanos, como Generación Y y Penúltimos días. Entonces, ¿de qué hablamos?

viernes, 2 de diciembre de 2011

Momentos fundacionales de un 2 de diciembre

Enrique Ubieta Gómez
Hoy, hace 55 años, desembarcaron por este lugar los expedicionarios del yate Granma. Como si la casualidad impusiera una norma en la historia de Cuba, el desembarco de Martí y Gómez por Playita de Cajobabo fue un milagro, porque la zona de playa es allí un espacio indescifrable, entre grandes rocas. Los del Granma, esta vez, encallaron en una ciénaga que parece intransitable. Precisamente hoy, el presidente Chávez, en la inauguración de la Cumbre fundacional de la primera organización de Estados latinoamericanos y caribeños sin tutelajes europeos o norteamericanos, dijo, "todo comenzó ese día", y saludó a Fidel Castro, fundador de la nueva era, quien fue aplaudido de pie por todos los presentes; también hoy fue la trasmisión televisiva del espectáculo de homenaje a las Fuerzas Armadas Revolucionarias que nacieron de aquel desembarco y Tony, uno de los Cinco prisioneros políticos cubanos en los Estados Unidos, cantó desde la cárcel "yo me muero como viví", junto a los niños cubanos de La Colmenita. Si 55 años después de aquel inicio los pueblos de Nuestra América –y hablo de pueblos, no solo, no tanto de gobiernos–, empiezan a andar "en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes", en palabras de Martí, y un revolucionario cubano que nació casi con el triunfo de los expedicionarios, nos enseña desde la cárcel a pelear y a vencer, han triunfado los sueños que zarparon de Tuxpan y arribaron, aquel 2 de diciembre, a Las Coloradas. Los que el Che llevó a Bolivia. Que triunfaran no significa que llegaran al último puerto: el Granma es el barco que busca, la Isla que navega en pos de la Isla Desconocida, según el cuento de Saramago. Alguien, en un mediocre blog contrarrevolucionario, instaba hoy a los cubanos a olvidar los gestos fundacionales, ¡ahora que empieza Nuestra América a refundarse!

jueves, 1 de diciembre de 2011

Los medios alternativos y las redes sociales ( II )

Más fotos del evento que culminó ayer. Fotos: E. U. G.
Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de relaciones exteriores y Ana Teresita, viceministra.
Aily Labañino, hija de Ramón Labañino, uno de los Cinco héroes presos políticos en Estados Unidos, el día de su cumpleaños.
Profesor Raúl Garcés
Olga Salanueva y Aurora Freijanes, esposas de René González y de Fernando González, dos de los Cinco héroes presos políticos en los Estados Unidos. El primero ya cumplió la sentencia, pero se encuentra retenido en territorio estadounidense y separado de su familia.
Profesor Pedro García Espinosa
En el plenario, de izquierda a derecha, el director de Argenpress, Salim Lamrani y Juan Fernández Jr.
Abel Prieto, ministro de cultura
En la casa de mis padres, después de la clausura del evento: Javier Couso, Raúl Antonio Capote, @AlondraM, Manzaneda y su equipo de Cubainformación, los fundadores de La Joven Cuba y yo.

martes, 29 de noviembre de 2011

Los medios alternativos y las redes sociales. Evento Internacional

Para los cazadores de imágenes, aquí les regalo algunas del encuentro que abrió hoy sus sesiones en el Palacio de las Convenciones de La Habana. (TODAS LAS FOTOS: E. U. G.)
Milena Recio inicia su disertación en la mañana.
Una fila del plenario. En primer plano, fuera de foco, Vladia Rubio. Salim Lamrani, de camisa azul.
Negra cubana tenía que ser (soy mujer, mestiza, negra, caribeña: así se define esta bloguera) y el profesor Raúl Garcés.
Joven Cuba (un blog de jóvenes universitarios que opinan sobre la realidad cubana...) Atrás, Manzaneda, el artífice de Cubainformación.
Elaine Díaz y Paquito el de Cuba (martiano y periodista; comunista y gay, se define este último).
Percy Alvarado Godoy
El escritor y ex agente Raúl Antonio Capote
Iroel Sánchez y Rosa Miriam Elizalde
En primer plano, Arleen Rodríguez Derivet
Otros asistentes. En el centro, @Alondra
Javier Couso, hermano del joven periodista español asesinado por las tropas estadounidenses de ocupación en Iraq

lunes, 28 de noviembre de 2011

Esto es Cuba

Enrique Ubieta Gómez
Eran cerca de las seis de la tarde. A doble paso, como suelo caminar, cruzaba la última esquina del Capitolio, frente a los restos del Teatro Campoamor –o Teatro Capitolio, como dice en la parte superior–, cuando vi al hombre que yacía inconsciente en el suelo. "Es un borracho", pensé, y me dispuse a seguir. Pero a su lado otro hombre, desaliñado, sucio, que quizás también regresaba de su jornada laboral, repetía angustiado: "parece un ataque de hipoglicemia". Insistía tanto que me detuve y miré, sin ver, claro, porque de medicina no sé nada. "¿Usted lo conoce?". "No", me dijo, "pero parece un ataque de hipoglicemia, mira como respira". Otro hombre se detuvo y opinó que debíamos buscar un auto que lo condujera al hospital. Éramos ya tres. Pero el cuarto transeúnte siguió de largo y todavía se atrevió a decir: "déjenlo, no es asunto de ustedes, si le pasa algo se van a complicar la vida". "Hay que ayudarlo", respondió el tercero en llegar. Y el primero, el que nos detuvo con su letanía hipoglicémica gritó: "Oye, ¡esto no es Estados Unidos. Esto es Cuba!" Entonces vimos llegar el carro. Los tres bloqueamos la calle, e hicimos señas. Después lo cargamos entre todos, y el vigía, el salvador anónimo, se montó junto al posible enfermo en el asiento trasero. No sé y probablemente no sepa ya si estaba borracho, o enfermo, cualquiera que sea su enfermedad, pero aquel salvador cansado, sucio, que pasaría inadvertido en la multitud citadina, me recordó que vivimos en Cuba.

Culpables de cubanía

Elier Ramírez Cañedo
El destacado patriota Fermín Valdés Domínguez, entrañable amigo de José Martí y uno de los estudiantes de medicina condenado a presidio en noviembre de 1871, dedicó muchos años de su vida a reivindicar la memoria de sus compañeros de estudios, ocho de ellos asesinados brutalmente hace ya 140 años. Su libro 27 de noviembre de 1871 –de seis ediciones, la última de ellas en 1909, un año antes de su fallecimiento- demostró fehacientemente la inocencia de los estudiantes de medicina fusilados y de los condenados a prisión de los cargos por los cuales fueron sometidos a consejo de guerra.
Todo tipo de mentiras y exageraciones propalaron con una velocidad exorbitante los voluntarios peninsulares y la prensa integrista: que los estudiantes habían roto la lápida y el cristal del nicho de Gonzalo Castañón;[i]que habían retirado las coronas existentes y puesto en sustitución ristras de ajos; que habían sacado los restos del cadáver y jugado con ellos; que habían escrito palabras obscenas en la tumba; que habían rayado el cristal del nicho; que habían profanado incluso las tumbas de otros patriotas peninsulares; etc, etc. Se acusaba a los estudiantes de los hechos que cotidianamente los integristas voluntarios[ii] fanatizados hacían en la tumba del sabio educador cubano don José de la Luz y Caballero.
Mas incluso, de haber cometido ciertamente los estudiantes de medicina tales tropelías, por el código penal español que se aplicaba en la Isla en esos momentos, la pena que les correspondía era la de prisión correccional. Pero los voluntarios eran los dueños y señores de la situación y querían sangre, aunque fuera de niños y adolescentes cubanos, todavía estaban ansiosos por vengar la muerte de su ídolo Gonzalo de Castañón, abatido a balazos en Cayo Hueso en 1870 por el cubano Mateo Orozco. Eran esos voluntarios los mismos que habían expulsado de la Isla al Capitán General, Domingo Dulce por considerarlo demasiado blando en la represión a los insurrectos. A tal grado llegaba el fanatismo y la insania de los voluntarios, que por ese tiempo el gobernador de La Habana sería encargado de llevar la tapa de ataúd en unos funerales de coronel muerto en campaña de un gorrión hallado sin vida en un parque, que los voluntarios asimilaron a su propia imagen de inmigrantes. Era tal la demencia que poco después en Guanabacoa, un gato fue condenado a ser pasado por las armas por haberse comido un gorrión.
Según la versión de Fermín Valdés Domínguez cuando el gobernador político le preguntó al capellán del cementerio, Mariano Rodríguez Armenteros sobre las rayas que aparecieron en el cristal de la tumba de Castañón, este respondió: “Esas rayas, que están cubiertas por el polvo y la humedad, las he visto desde hace mucho tiempo y por lo tanto no pueden suponerse hechas en estos días por los estudiantes”. [iii]Por no haberse prestado a los infames manejos del gobernador político, el presbítero Mariano Rodríguez fue separado de su cargo de capellán del cementerio durante varios meses. Por su parte, Joseph A. Raphel, secretario del cónsul estadounidense en la Isla, sin llamar la atención visitó el cementerio de Espada tres días después del fusilamiento y examinó concienzudamente el nicho de Castañón, comprobando que se hallaba intacto y sin ninguna señal de profanación. También el hijo de Castañón, Fernando Castañón, al visitar la Isla en 1887, para exhumar los restos de su padre le dejaría constancia escrita a Fermín Valdés Domínguez de que no se observaban señales de violencia en la lápida y el cristal del nicho de su padre.
El historiador Luis Felipe Le Roy y Gálvez, autor del libro más completo escrito en la Isla sobre este tema,[iv] logró demostrar que los estudiantes de medicina eran inocentes de profanación –ratificando la tesis de Fermín Valdés Domínguez-, pero que no lo eran de llevar con orgullo en su pecho el sentimiento de cubanía y de simpatizar en mayoría con la causa independentista de la ínsula. El autor pone varios ejemplos para validar su hipótesis: Fermín Valdés Domínguez estudiante del primer año de medicina, había cumplido ya 6 meses de cárcel en 1870 –por la misma causa que se condenó a Martí a presidio- y pelearía en la manigua después junto a Maceo y Gómez, terminando en 1898 con el grado de coronel del Ejército Libertador; Anacleto Bermúdez –condenado a fusilamiento- era de los que junto a José Martí y otros, confeccionaban en el Instituto de Segunda Enseñanza de la calle Obispo, en 1869, el periódico manuscrito “subversivo” El Siboney;  en el mes de junio de 1875, fue muerto en un encuentro con la guardia civil Alfredo Álvarez Carballo -condenado a 4 años de presidio en la causa de 1871-, que se había alzado con otros compañeros en la región de Vuelta Abajo; Ricardo Gastón y Ralló -condenado también a 4 años- se iría a la manigua y terminaría la guerra con el grado de Comandante; y Antonio Reyes y Zamora -condenado a 6 años de presidio- actuaría de agente de la Revolución en el exterior.[v]
Habría que sumar a los elementos ya señalados que el sobrino de Alonso Álvarez de la Campa y Gamba –el más joven de los fusilados, contaba apenas con 16 años-, Enrique Gamba y Álvarez de la Campa le expresó en una carta años después a Fermín Valdés Domínguez: “Si, sus simpatías políticas estaban, como las de todos los jóvenes estudiantes de esa época, con los revolucionarios del 68”.[vi] También que en uno de los informes sobre los acontecimientos del cónsul general francés en la Isla a sus superiores, se señala que cuando los estudiantes jugaban con el carro destinado a transportar los cadáveres se había gritado ¡Viva Cuba Libre¡.[vii] A no dudarlo, pues entre los que jugaron con la carreta de transportar los cadáveres había estado Anacleto Bermúdez, el mismo que también encaró con singular valentía al gobernador político Dionisio López Roberts, cuando este procedía a tomarlos prisioneros, exigiendo le demostrara dónde estaba el delito por el cual se estaba acusando a los estudiantes
Por todo lo dicho anteriormente es que podemos sostener hoy con toda propiedad que los 8 estudiantes de medicina fueron los primeros mártires de las luchas del estudiantado universitario cubano y que por eso sus retratos encabezan la larga fila de fotografías en el simbólico Salón de los Mártires de la Universidad de La Habana. Los estudiantes de medicina para nada podían ser ajenos al ambiente de rebeldía que se respiraba en la Universidad de La Habana. Las autoridades españolas consideraban a la Universidad como un “nido de víboras” y no olvidaban el hecho de que en 1851 había aparecido fijado en la puerta de la Universidad un papel en el cual estaba pintada la bandera de Narciso López, hoy nuestra enseña nacional, con un letrero que rezaba: “¡Viva Narciso López¡ ¡Muera España¡ y que el 22 de marzo de 1865 había aparecido cortado en el Aula Chica un retrato de la reina española Isabel II.
Si la autoridad insular hubiera fusilado a los ocho estudiantes por infidencia, hubiera ayudado a convertirlos en mártires de la causa cubana. Acusándolos de profanación los deshonraba frente a la opinión pública, máxime cuando se trataba de una sociedad que en grado sumo repudiaba tales actos. A 140 años de aquellos trágicos y abominables acontecimientos queda claro que aquellos niños y adolescentes de lo único que eran culpables era de la cubanía que caracterizaba a muchos de los estudiantes de la Universidad de La Habana. A pesar de su corta edad, uno de ellos tenía solamente 16 años, enfrentaron la muerte como lo estaban haciendo algunos compañeros suyos en la manigua cubana: “Salieron de la prisión al sitio del suplicio con la frente alta, sin mostrar temor y sin hacer alarde de no tenerlo. Su actitud impuso respeto aun a los voluntarios. Un silencio de muerte se hizo a su alrededor. No se dirigió ningún insulto a quienes honrando la entereza de esa valiente juventud se descubrieron ante las víctimas”.[viii]


[i] Director del periódico La voz de Cuba, fiel exponente de los intereses y las ideas de los voluntarios peninsulares.
[ii] A inicios de la Guerra de los Diez Años el capitán general Francisco Lersundi, sin tropas de línea suficientes para combatir la insurrección y a la vez guardar el orden interior en ciudades y poblados, puso su custodia en manos de los voluntarios peninsulares. Los cuerpos de voluntarios habían tenido su origen como defensa contra la temida invasión de Narciso López a la Isla, y que se había disuelto al reanudarse la tranquilidad en el país. Los voluntarios eran extraídos de las filas de los detallistas, los trabajadores del comercio y las pocas industrias del país –sobre todo la tabacalera-, y empleados del gobierno llegados a la isla con el encantamiento de hacer dinero rápido y fácil con los sobornos. A todos ellos los azuzaban sus coroneles y capitanes, en general los poderosos que ostentaban el grado no por saber de guerra sino porque con su dinero eran capaces de armar y uniformar un batallón. Los voluntarios estaban encargados hasta de la guarnición de las fortalezas militares y la casa de gobierno de la capital. Tales individuos, en su mayoría con muy poca o ninguna instrucción, muchas veces aldeanos a los que se les aseguraba que de triunfar los mambises tendrían que regresar a España y olvidase de sus sueños de hacer fortuna en Cuba.
[iii] Fermín Valdés Domínguez, 27 de noviembre de 1871, Habana, Imprenta y Papelería de Rambla y Bouza, 1909, sexta edición, p.14.
[iv] Luis Felipe Le Roy y Gálvez, A cien años del 71. El fusilamiento de los estudiantes, Instituto Cubano del Libro, Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 1971.
[v] Ibídem, p.107.
[vi] Citado por Ibídem, p.249
[vii] Ibídem, p.362.
[viii] Ibídem, p.365. (Del informe del cónsul francés en la Isla a sus superiores, La Habana, 3 de diciembre de 1871)

domingo, 27 de noviembre de 2011

Marchan estudiantes cubanos, indignados con el colonialismo y el imperialismo

UN DOMINGO DE MUCHA LUZ
Carlos Rodríguez Almaguer 
Fotos de Enrique de la Osa y Tony Hernández Mena
Se cumplían este domingo ciento veinte años de que José Martí ordenara en Tampa, refiriéndose a los ocho estudiantes de medicina asesinados por el odio y la codicia de los colonialistas españoles: “¡Cesen ya, puesto que por ellos es la patria más pura y hermosa, las lamentaciones que sólo han de acompañar a los muertos inútiles!” Y frente a la escalinata de la Universidad de La Habana, una multitud de estudiantes, profesores, y pueblo emocionado, acataba el mandato del Apóstol.
No fueron las consignas del odio empequeñecedor las que se salieron de aquella atronadora muchedumbre, sino las de la lealtad y el compromiso de no olvidar jamás la afrenta. No fue la música de la discordia y la revancha, sino la de los himnos sublimes de la patria que los recuerda siempre conmovida. No fueron tampoco las banderas del luto sino las que presiden los combates actuales contra los nuevos asesinos de los pueblos, las que adornaron y encabezaron aquella marcha memoriosa.
Por la calle San Lázaro fue otra vez el desfile. Avanzaba entre consignas y músicas patrióticas la columna interminable de jóvenes cubanos. El sol brillaba entero sobre la ciudad que un siglo atrás había visto a aquellos otros jóvenes marchar al encuentro con la muerte. En las aceras y balcones se agolpan los que no quieren dejar de dar su apoyo a aquella muestra de gratitud; otros se suman. En un balcón una ancianita agita su bandera y saluda, un bosque de brazos se levanta a responderle y la aplauden: la anciana llora y saluda y dice frases inaudibles cuando cientos de miradas húmedas la observan con ternura. En un portal un fuerte hombre abakuá saluda a sus hermanos de religión que marchan en recuerdo a los cinco valientes que intentaron, ante la indiferencia o la consternación inmóviles, el rescate forzoso de los estudiantes de 1871.
Es de ternura y de alegría la marcha, y de compromiso individual y colectivo con el pasado y el presente, que es la manera más segura de construir sin miedo la Cuba del futuro. Los niños caminaban al lado de sus padres: alguno rechazó de plano los brazos que se le ofrecían para aliviarlo del cansancio. La banda de música no dejó de tocar ni un solo instante.
Llegamos a La Punta. Se detiene y se agolpa en breve espacio la marcha justiciera. Allí, frente al mar y a las fortalezas militares que construyó España, el sencillo monumento que ayuda a la perpetuidad de la memoria: “Cadáveres amados los que un día, ensueños fuisteis de la patria mía”. Se colocan ofrendas de los estudiantes y del pueblo de Cuba. Se saludan las banderas. Se dispersan los concurrentes. “Cantemos hoy, ante la tumba inolvidable, el himno de la vida”.

Brasil: La copa (no) es nuestra

Frei Betto
ALAI AMLATINA, 26/11/2011.- Para que un país funcione bien necesita reglas. Si carece de leyes y de quien las haga cumplir, cae en la anarquía. El Brasil tiene más leyes que población. En principio, ninguna de ellas puede contradecir a la ley mayor: la Constitución. Sólo en principio. En la práctica, y en el próximo Campeonato de Fútbol, la teoría es otra.
Ante el megaevento de la pelota todo se trastoca. La legislación corre el peligro de ser ignorada y, si sucede así, las empresas asociadas a la Fifa quedarán exentas de pagar impuestos. La ley de responsabilidad fiscal, que limita el endeudamiento, será flexibilizada para facilitar las obras destinadas al Campeonato y a las Olimpiadas. Como enfatiza el profesor Carlos Vainer, especialista en planificación urbana, un municipio podrá endeudarse para construir un estadio, pero no para efectuar obras de saneamiento...
La Fifa es un casino. En un casino juegan muchos, pero ganan pocos. Y quien no pierde nunca es el dueño del casino. Así funciona la Fifa, que se interesa más por la ganancia que por el deporte. Por eso ha desembarcado en el Brasil con su tropa de choque para obligar al gobierno a olvidar leyes y costumbres.
La Fifa quiere prohibir, durante el campeonato, la comercialización de cualquier producto en un radio de 2 km alrededor de los estadios. Excepto las mercancías vendidas por las empresas asociadas a ella. Que
quede bien sabido: para el comercio local, puertas cerradas; para camellos y ambulantes, la policía contra ellos. ¡Dejen paso a la Fifa! Casi 170 mil personas serán sacadas de sus viviendas para que se construyan los estadios. ¿Y quién garantiza que serán debidamente indemnizadas?
La Fifa quiere al pueblo lejos del Campeonato. Que se contente acompañándola por la TV. Entrar a los estadios será privilegio de la élite, de los extranjeros y de los que tengan dinero para comprar entradas de reventa. Aparte de que una buena cantidad de entradas será vendida en Europa anticipadamente.
La Fifa quiere impedir el derecho a la media entrada. ¡Fuera estudiantes y ancianos! Y nada de entrar a los estadios con las empanadas de la abuela o la merienda dietética recomendada por su médico. Hasta el agua
será prohibida. Todos serán revisados en la entrada. Sólo una empresa de comida rápida podrá vender sus productos en los estadios. Y la prohibición de bebidas alcohólicas en los estadios, que está en vigor en el Brasil, será quebrada en pro de una marca de cerveza hecha en los USA. Comenta el prestigioso periódico Le Monde Diplomatique: “La celebración de un megaevento deportivo como éste autoriza también la megaviolación de derechos, el megaendeudamiento público y las megairregularidades”. La Fifa sencillamente quiere suspender, durante el campeonato, la vigencia del Estatuto del Aficionado, del Estatuto del anciano y del Código de Defensa del Consumidor. Todas esas propuestas ilegales están contenidas en el Proyecto de ley 2.330/2011, que se encuentra en el Congreso. Y en caso de que no sea aprobado, el Gobierno podrá hacerlas efectivas a través de medidas provisionales. Si usted quiere hacerse una camisola con la frase “Copa 2014”, tenga cuidado. La Fifa ya ha solicitado al Inpi (Instituto Nacional de Propiedad Industrial) el registro de más de mil títulos, entre los cuales está el numeral “2014”. (No) se confíen con un desorden como éste: la Fifa quiere instituir tribunales de excepción durante el campeonato. Sanciones relacionadas con la venta de productos, uso de ingresos y publicidad. En el proyecto de ley antes citado, el artículo 37 permite crear juzgados especiales, grupos y cámaras especializadas para las causas relacionadas con los eventos. ¡Una justicia paralela! En Sudáfrica se crearon 56 Tribunales Especiales del Campeonato. El robo de una cámara fotográfica fue sancionado con ¡15 años de cárcel! Y peor aún: si hubiera daños y perjuicios para la Fifa, la culpa y la reparación de los mismos correrán a cargo del Estado. O sea, el Estado brasileño pasa a ser el fiador de la FIFA en sus negocios particulares. Ya es hora de que los aficionados organizados y los movimientos sociales pongan el balón en el suelo y disparen a gol. Presionar al Congreso e impedir la aprobación de la ley que deja la legislación brasileña en el banco de reservas. En caso contrario el aficionado brasileño va a tener que resignarse a ver las cosas por TV. (Traducción de J.L.Burguet)