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Seguimos festejando la victoria de Chávez en las elecciones del domingo pasado. Traigo otro fragmento de mi libro Venezuela rebelde
(2006)
, esta vez sobre el mundo yekuana, en la selva amazónica venezolana. Mi encuentro con misioneros de las Nuevas Tribus ocurrió antes de que fuesen expulsados del país, algo que se narra en otro momento del libro.
Enrique Ubieta Gómez
Fotos del autor y de Alicia Flores
En La Esmeralda hay una bodega típica de pueblo, bien abastecida por cierto, a la que concurren compradores de varias comunidades cercanas. Todavía es época de lluvias, así que el Orinoco está crecido, y como cada año, toca suavemente el muro que protege las mercancías; eso significa que se ha tragado ya casi dos cuadras de pueblo. De las pocas casas abandonadas que están más abajo, puede verse solo la parte superior de sus paredes y techos. Para llegar al mostrador de la bodega hay que dar un rodeo grande y bordear la zona inundada. El doctor Ricardo me presenta a Levis Olivos, el vendedor, un criollo despierto que aterrizó aquí hace veinte años, y espera irse algún día, si acumula el capital suficiente. No es el dueño, sino el encargado del establecimiento. No simpatiza con Chávez, aunque se lleva bien con los cubanos. Tiene 37 años y es soltero. Bromista y hablador, se enorgullece de ser amigo de grandes personalidades. Las fotos que cuelga en la tienda no mienten: en una, aparece junto a George Bush padre, en la otra posa sonriente al lado de su “amigo” Gustavo Cisneros. “Es que trabajé en turismo”, me explica con satisfacción al ver mi asombro.
¿Específicamente dónde trabajaba?
La base de operaciones estaba en Puerto Ayacucho. Desde allí salían excursiones y expediciones hacia muchas zonas, zonas espectaculares, quizá con la misma belleza escénica que Culebra, la cuenca del Sipapo, que son los ríos Autana, Guayapo, Sipapo, Cuao, con unos paisajes espectaculares; zonas en donde han estado príncipes, reyes, gente de mucho dinero.
¿Usted acompañó a algún príncipe?
He acompañado a muchas personalidades, he estado cerca de algunos condes, no de muchos, pero por lo menos de dos. En una oportunidad fui invitado por un señor de mucho dinero, un señor que quiere esta zona y que de repente es cuestionado porque tiene dinero, porque el tipo tiene capacidad como empresario y de alguna manera eso es como descargar la frustración de uno en la gente que tiene capacidad para triunfar, le cuelgan los calificativos que están ahorita de moda, porque tenemos una situación, una revolución, entre comillas, que no encaja…
¿Cómo se llama esa persona?
Gustavo Cisneros.
¿Esas fotos son de esa época?
Esas fotos…, sí. Yo estuve trabajando en un campamento turístico donde venía mucha gente importante, venezolanos, americanos, europeos, que venían a la famosa pesca del pavón, es un pez muy exquisito.
Ahora, déjeme saber: por ejemplo, ahí veo a Bush padre, ¿donde se hospedaba él?, ¿dormía en un chinchorro?
No, aquí hay campamentos especiales que tienen ciertas comodidades, como habitaciones privadas, camas, la opción de carpas a orillas del río, aquí hay una serie de campamentos que cumplen más o menos con esas condiciones que requiere el turista, independientemente de que sea de alto nivel. En el campamento Yutajé que está situado en el municipio Manapiare, donde hay unos atractivos naturales espectaculares como por ejemplo, el salto gemelo más grande del mundo, que está allí, ¿entiendes?, el Salto Ángel es único, pero este es un salto gemelo muy particular, y ahí estuvo el presidente Bush, los señores Cisneros, el actor Michael Douglas, en una oportunidad estuve cerca de él. Han estado también príncipes, duques, gente de mucho dinero, el príncipe de Luxemburgo estuvo por ahí… mucha gente. He tenido la oportunidad de compartir con personas importantes, he estado con embajadores de Francia, personal diplomático de muchas embajadas, he estado cerca de Jimmy Carter, muy cerca de Gustavo Cisneros, de Goerge Bush, de mucha gente.
Y Cisneros ¿es buena persona?
Como persona, excepcional; un hombre con una capacidad…, el señor Gustavo Cisneros, un gran anfitrión…, tengo anécdotas espectaculares que si se miden en términos de condición humana, de respeto, de seriedad, son realmente dignas de poner en el sitio más alto.
Cuénteme algunas
Mira, por ejemplo, mandar a bajar a un fotógrafo de un avión para que yo pudiera tomarme una foto con uno de sus invitados, con el señor George Bush padre, independientemente de toda su situación.
¿Era un invitado de Cisneros?
Era un invitado de Cisneros, como lo fue Jimmy Carter, como lo ha sido mucha gente que ha venido. Este es un sitio muy especial realmente.
¿Llegaban y se quedaban a dormir o venían por un día y se iban?
No, estaban instalados dos, tres días. A veces venían de su país de origen a Caracas, de Caracas venían al campamento Manaca, en aviones privados del señor Gustavo Cisneros.
¿Dónde aterrizaban?
En una pista nacional, no privada, en Santa Bárbara del Orinoco, y de ahí viajaban a Los Roques o a cualquier destino digamos que les gustase. Obviamente, con la logística que tenía esa organización y el alto digamos valor estratégico del personaje, obviamente las medidas de seguridad y las medidas digamos de atención, tendrían que ser impecables, como lo fueron. Yo por supuesto tengo muchas anécdotas, pero te puedo decir esa.