domingo, 22 de mayo de 2011

"Los españoles buenos son cubanos": lecciones de democracia cubana en la Puerta del Sol.

John Brown
En la Cuba que el régimen español pretende "democratizar" se debate libremente la política económica y esto se puede hacer porque existe un sistema político y social en ruptura con el capitalismo, sin lo cual este tipo de discusiones y decisiones sería tan absurdo como decidir sobre las leyes físicas o la meteorología. Pero Cuba no es una asamblea de majaras, como tampoco lo es la acampada de Sol, ni los demás enjambres de "indignados", sino un lugar donde no se acepta el engaño fundamental del liberalismo, a saber la transformación de la esfera económica en una esfera pseudonatural regida por supuestas leyes propias. Porque se puede salir de esa absurda y liberticida ilusión que naturaliza la economía, el gobierno revolucionario de Cuba lleva más de 50 años ignorando la voluntad de los mercados y guiándose por la del pueblo, y somete directamente al juicio de la ciudadanía, y no al de supuestos técnicos que representan intereses económicos precisos, las grandes líneas de su política económica, como ha ocurrido en el reciente debate sobre los Lineamientos. Lo que en las "democracias" capitalistas es tan indiscutible como la meteorología, en la "dictadura" cubana lo debate la gente de toda edad y condición. Lo debate en la calle o en salas de barrio. Lo debate además con consecuencias importantes, pues la propuesta del gobierno relativa a los Lineamientos fue enmendada en un 60% por las aportaciones del debate ciudadano y con esas importantes enmiendas se aprobó.
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1 comentario:

  1. Me ha encantado el artículo, Enrique, y coincide con lo que pienso. Con respecto a los jóvenes españoles "indignados" lo que sorprende es contemplar los estragos que la falta de formación política ha dejado tras sí. Se dan cuenta de la manipulación descarada de los medios de comunicación, pero son incapaces de cesar en la repetición de las consignas de estos medios contra China, Vietnam, Cuba, Venezuela, Bolivia... es asombroso cómo calan estas campañas en el inconsciente colectivo. Hace poco escribí en otro lugar: "La gallina le ruega a la zorra que cambie de actitud, pero acusa al campesino que la defiende de ejercer la dictadura contra los zorros, que no han sido escuchados en la votación.
    La ideología es muy sencilla: estar de acuerdo con la explotación del hombre por el hombre o no estarlo."
    Un abrazo.

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