miércoles, 17 de diciembre de 2014

¡Bienvenida la brigada de refuerzo revolucionario: los Cinco en casa!

Enrique Ubieta Gómez
Transcurría un interesante diálogo con jóvenes universitarios en Camaguey, cuando uno de nosotros recibió el mensaje perturbador. No podía anunciarse en ese momento, pero la voz se me cortó y por unos minutos divagué, vencida la lógica de mis palabras por la emoción de la noticia. Eran las diez de la mañana cuando decidimos compartir lo que sabíamos (lo que todavía no sabíamos bien) con los estudiantes. Conmemorábamos junto al presidente nacional de la FEU el aniversario de la fundación de esa combativa organización juvenil. Las emociones estallaron de inmediato: aplausos, vítores, lágrimas y mucha felicidad. Sigo en la ciudad de Camaguey, y la conexión a Internet que conseguí no es la más eficiente, pero no puedo postergar mi grito de alegría en las redes que nos sirvieron durante 16 años para exigir la libertad de los Cinco. ¡Bienvenidos a la Patria hermanos! Ustedes nos han convertido en mejores seres humanos. ¡Bienvenida esta brigada de refuerzo revolucionario! A diferencia de los restos del Che y de sus compañeros de lucha muertos heroicamente en combate o asesinados en Bolivia, estos llegan vivos, lúcidos, vencedores. Nos hacen mucha falta. Se inicia una nueva etapa de luchas. Es una victoria conquistada, no un regalo del imperialismo. Y aunque se trabaje con esmero para "normalizar" las relaciones diplomáticas y comerciales con los Estados Unidos (todavía el bloqueo está vigente), no podemos confiarnos: el imperialismo entiende por "normal" un tipo de relación que Cuba –que no renunciará a construir un camino alternativo al capitalista– no aceptará jamás. La guerra cultural pasa a primer plano. No quiero escribir nada más ahora. Soy inmensamente feliz. Gracias a Gerardo, a Ramón, a Tony, a Fernando, a René. Gracias a Fidel. ¡Viva la Revolución cubana!

viernes, 12 de diciembre de 2014

Vidas y muertes

Enrique Ubieta Gómez
¿Cuántos años deben pasar antes de que desaparezcan de la tierra las personas, las cosas, las canciones, los paisajes que amamos en vida? ¿Durante cuántos años sobrevivimos en los seres queridos y en las cosas que tocamos o nos tocaron, a nuestra propia muerte? Mis padres recién casados viajaron a Río de Janeiro, y mamá aún guarda emocionada el recuerdo de aquellos días, pero ¿queda algo en Río que haya tocado o amado en 1955? Yo viví y estudié en Kiev de 1978 a 1983; los mismos edificios estudiantiles, ¿son los mismos? Regresé en 1987, apenas cuatro años después de mi graduación y otras generaciones se habían apropiado ya del espacio físico. Sé que hoy es una ciudad extraña, y una eventual visita solo podría depararme un placer arqueológico. En Río y en Kíev mi mamá y yo vivimos otra vida que ya carece o conserva pocos referentes humanos; nuestra vida y nuestros referentes se trasladaron de espacio. Pero a veces mueren a nuestro lado, unos tras o otros, hasta que deshacen la vida que nos hicimos. Mi abuela sobrevivió a sus hermanos, a su esposo, a sus amigos y a sus hijos; agotó cada minuto de sobrevida –inventándose un sentido nuevo o renovando el viejo sobre nuevas bases–, hasta que la ausencia de los demás la mató, aún antes de morir a los 104 años.
Hay cosas que perduran más; por ejemplo, las canciones, la música de una época. Mi padre cantaba las canciones del suyo mucho después de su partida, y yo las de él, aunque ya no esté. Pero las cosas no nos retribuyen el amor; son indiferentes ante la muerte. Las cosas pueden humanizarse, pero no se domestican; las calles que otrora transitamos, se abren cada mañana, sin recato, a los nuevos transeúntes. Sin embargo, la vida parece ser una perenne repetición. Los adolescentes que ahora mismo caminan frente a mi casa, no solo se comportan como los muchachos de mi adolescencia, sino que se parecen a ellos. Puedo colocar en cada uno el apodo de mis compañeros de entonces; son los mismos rostros o casi, y sin saberlo, ellos ya utilizan aquellos sobrenombres –los mismos que utilizaron mi padre y sus amigos–, con leves variaciones. Un día, hace algunos años, pasaba frente a la casa de una novia de mi adolescencia. De repente apareció tras la puerta, y fui a saludarla emocionado. ¡Gladys!, exclamé. “Mi mamá no está en casa”, respondió la muchacha. La imagen de la madre en mi memoria se había enquistado, al punto de hacerme ignorar el paso de los años.
La vida eterna lo tendría todo, menos la pasión. Nada sería importante, porque podría repetirse; nada sería urgente, siempre podría hacerse; nada tendría sentido, porque el sentido lo otorga la finitud de la experiencia humana. ¿Cuántas vidas alcanzamos a tener en el breve tiempo que nos toca? Algunas personas viven solo una, y no es malo, porque conocen todos sus colores, todas sus estaciones y pequeños placeres. Otras no conocen reposo: se pierden entre la infinitud de vidas posibles y la irremediable finitud de las suyas. Las que no agotamos nos persiguen siempre, se acuartelan en la nostalgia; pero las hay que se agotan, y si no las abandonamos, nos congelan. Vivir mucho, sin embargo, no es pasar por muchos lugares o sentidos: es hacerlo con la pasión, la conciencia y el deseo de los que conocen la muerte.
La gente buena la conoce. La bondad crece en su cercanía. La vida grande es aquella que triunfa sobre la pequeña muerte; esa que llaman fracaso, soledad repentina, traición o partida. Volver a nacer después de cada pequeña muerte es un acto heroico, y en ese tránsito se descubren amigos y auténticos amores. Pero solo se vive bien, si se muere bien. ¿Qué es el tiempo de una vida?, ¿qué significan 50 o 100 años en la insondable infinitud? No solo la vida necesita de un sentido, también lo exige la muerte. “No me pongan en lo oscuro a morir como un traidor”, decía Martí. Morir 10 años antes o después no extiende o disminuye la vida; pero puede anularla. Morir en vida no es estar preso, como lo están Gerardo, Tony o Ramón, como lo estuvieron René y Fernando. Otros murieron al pactar, al abandonar la cárcel. Yo quiero morir bien, no importa si antes o después. Que otros, entonces, canten mis canciones y calcen mis zapatos.

Conectados con el futuro

Juventud Rebelde
Parques, plazas, bibliotecas, auditorios y teatros, en el mundo físico, así como las redes sociales, en el virtual, sirvieron de escenario este miércoles para que la juventud cubana festejara el Día Internacional de los Derechos Humanos.
El derecho a la educación, a la salud, a la inclusión social, a ser mejores seres humanos, a vivir unidos dentro de nuestra pluralidad, fue defendido por los jóvenes que se reunieron a través de soportes múltiples en todo el país.
En la Universidad de La Habana, la ocasión coincidió con el inicio del proceso de balance de la Unión de Jóvenes Comunistas. Así, los estudiantes intercambiaron con personalidades nacionales durante más de tres horas, enfocados en la necesaria democratización del uso de las nuevas tecnologías y cómo Cuba puede aprovechar mejor estas potencialidades para lograr que sus ciudadanos sean personas más críticas y profundas.
Para la estudiante de Turismo que se identificó como Elaine, hoy es necesario poner la mirada en los jóvenes y el impacto que puede tener el aumento en Cuba del uso de las nuevas tecnologías, especialmente ante los planes subversivos que se fraguan contra la Revolución Cubana.
La reflexión fue posterior a la presentación de un capítulo de la serie Las Razones de Cuba, que explica la guerra de cuarta generación, donde las tecnologías de la información y la comunicación tienen un papel preponderante en la formación de opinión pública.
En este se rememoran las últimas maniobras subversivas fuera y dentro de Cuba, donde las ilegales redes sociales financiadas por la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid, por sus siglas en inglés), conocidas como Zunzuneo y Piramideo, estaban destinadas a hacer llegar mensajes masivos a la juventud para crear desestabilización interna.
Materiales como este, apuntó José Benavides, estudiante de Física, deben ser puestos a disposición del pueblo con más frecuencia, pues es necesario conocer la cara de aquellos que quieren destruir todo lo logrado hasta hoy. Es importante además, dijo, que aumente la conciencia sobre el uso que damos a las tecnologías en Cuba.
Al respecto, el viceministro de Comunicaciones, Wilfredo González, destacó que en Estados Unidos han aprovechado la brecha digital que existe en Cuba para implementar este tipo de planes funestos.

La voluntad de informatizar
González explicó que si bien el país ocupa el lugar 14 en el índice mundial de instrucción informática, en cuanto a la penetración de Internet tiene el puesto 153.
Esto significa dos cosas, indicó el Viceministro. Por un lado, la Revolución cubana no tiene ningún miedo a Internet, tal y como han querido hacer ver campañas de desinformación que por ahí circulan. Existe la voluntad política de llevar adelante la informatización de la sociedad cubana, pero hay una serie de limitaciones económicas y tecnológicas a lo largo de los años que han impedido el avance mayor deseado.
Tal es así, señaló el viceministro de Comunicaciones, que de las 118 salas habilitadas en todo el país en junio de 2013 para la navegación en Internet, hoy ese número ha crecido a 154. No es tan rápido como quisiéramos, acotó, pero trabajamos con un plan para disminuir esa brecha y que la tecnología lleve cada vez más conocimientos y beneficios al pueblo.
Informó que se trabaja para que el acceso a Internet sea posible desde los Joven Club de Computación y Electrónica, institución que desde 1987 ha servido como punto de partida para conocimientos informáticos a millones de cubanos.
El rector de la Universidad de La Habana, Gustavo Cobreiro, destacó que el centro ha mejorado de forma sustancial las condiciones para que los estudiantes accedan de forma más fácil a la Red de redes.
Subrayó que hoy todos los educandos entre tercer y quinto años tienen pleno acceso a Internet, y adelantó que los de primero y segundo años pronto contarán con el mismo servicio pues se crean las condiciones técnicas para ello.
Mientras esto sucedía, en la propia Universidad un grupo de estudiantes participó en el tuitazo realizado para festejar el Día Internacional de los Derechos Humanos.
Con la etiqueta #DDHHCuba, miles de personas patentizaron las maneras en que en esta Isla se goza de plenas libertades en todos los órdenes.
 
La guerra cultural del siglo XXI
Acaso como una conexión con lo que sucedía en Twitter, estuvo centrada la reflexión de Raúl Capote, el agente Daniel para los Órganos de la Seguridad del Estado, en su intercambio con los estudiantes.
Y es que mientras Alina Sánchez (@AlinaSnchez) afirmaba en Twitter: «En Cuba se estimula la recreación sana, culta y útil como actividad placentera que desarrolla el sujeto en sus tiempos libres», Capote explicó a los presentes en el teatro Manuel Sanguily de la Universidad, lo que significa la guerra cultural del siglo XXI.
Al decir de Capote, esta se caracteriza por un culto a la tecnología desprovisto de sentido, alejado de la realidad social. Es la enajenación del hombre, el afán por lograr seres acríticos que no cuestionen el poder del capital.
No se trata de negar la tecnología, aclaró Capote, pues esta ha sido creada para los revolucionarios. Se trata de usarla en beneficio de la sociedad en su conjunto, que no fomente el individualismo.
Lo que han tratado de hacer con Cuba es crear una masa de personas a las que no les interese nada, para que sean ellos quienes destruyan la obra de todos estos años.
En este sentido, Abel Prieto, asesor del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, consideró que la tecnología debe usarse sin crear adicción.
Hoy necesitamos mucho de la inteligencia, debemos evitar la tendencia a ser superficiales, expresó Prieto. No se trata de hacer objeciones a la tecnología o prohibir el consumo de algo, sino de dotar a las personas de los instrumentos necesarios para que conozcan y asuman con una postura crítica lo que nos trae este mundo en el que actualmente vivimos.
Es ridículo intentar luchar contra las nuevas tecnologías, agregó. Pero debemos recuperar el sentido del cine como arte, ejemplificó. Hoy es común que para que un filme tenga éxito esté marcado por la violencia. Ese tipo de consumo banal está demostrado que no es el preferido por el público cubano, quien siempre busca nuestras producciones.
Abel Prieto afirmó que en todo momento debe primar una mirada inteligente ante las maniobras de manipulación que cada día se intentan contra nuestro pueblo.
Consideró que fomentar la lectura y el conocimiento de la Historia de Cuba es vital para que los pinos nuevos no pierdan el sentido de orgullo nacional que ha caracterizado a nuestro pueblo.
Asimismo, estimó necesario promover servicios culturales que muchas veces no son conocidos, como la posibilidad de acceder a materiales digitales nacionales en lugares como el Pabellón Cuba o en las casas del joven creador, con solo llevar una memoria USB.
 
Manipuladora seducción
Cómo contrarrestar la manipulación ideológica de dos industrias tan atractivas como la de los videojuegos y la audiovisual fue uno de los temas que también atrajo ayer la atención de estudiantes y profesores de la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI).
Algunos participantes en un debate sobre el tema, la mayoría activos jugadores, comentaron sobre los grados de violencia y tergiversación contextual presentes en videojuegos extranjeros que —advirtieron— también poseen alto valor estético, son efectivos en la inoculación de mensajes e invitan a preguntarse dónde está la contrapartida cubana, pues el país necesita de entretenimientos en los que preponderen los valores socialistas.
«Una guerra cultural» ha llamado Enrique Ubieta Gómez, director de La Calle del Medio, a este enfrentamiento entre formas diferentes de entender la vida, el futuro y la política. El conocido intelectual comentó allí que una manera efectiva de combatir en ese escenario es la formación de una conciencia crítica.
Pavel Eduardo Bárzaga, trabajador de la UCI y bloguero, opinó que en lo que respecta a los videojuegos, a la industria nacional le urge fortalecerse combinando la acción y el aprendizaje en sus propuestas; mientras otros presentes explicaron que podrían aprovecharse formatos de juego válidos para dispositivos móviles.
El debate, muy pronto derivó en el consumo audiovisual a través del llamado Paquete semanal, esa suerte de Internet para desconectados en el que se incluye —al decir de Ubieta— un porciento de la «televisión cloaca» de Miami con dosis de banalidad contra la que nos vacuna el debate de lo que consumimos, que es el mejor entrenamiento para el análisis y contra la tergiversación.
Frank Carlos Vázquez, el agente Robin de los Órganos de la Seguridad del Estado, comentó que una de las estrategias más importantes de la CIA en el afán por destruir la Revolución es aprovechar los vacíos de la institucionalidad del país en la manipulación cultural de los más jóvenes.
Otras estrategias, se detalló luego, buscan «desideologizar» a la juventud cubana y provocar una brecha generacional, extinguir el concepto del poder de Estados Unidos como enemigo de Cuba y destruir nuestra memoria histórica al presentar —sobre todo a través del cine— el panorama social de la Isla durante la dictadura batistiana como una «tacita de oro», ignorando el despojo de los más elementales derechos humanos a los que estaba sometido entonces el pueblo cubano.

El imperio y la legitimación de la tortura

Atilio A. Boron 
La publicación del Informe del Comité de Inteligencia del Senado de Estados Unidos dado a conocer días pasados describe con minuciosidad las diferentes “técnicas de interrogación” utilizada por la CIA para extraer información relevante en la lucha contra el terrorismo. Lo que se hizo público es apenas un resumen, de unas 500 páginas, de un estudio que contiene unas 6.700 y cuya primera y rápida lectura produce una sensación de horror, indignación y repugnancia como pocas veces experimentó quien escribe estas líneas.[1] Los adjetivos para calificar ese lúgubre inventario de horrores y atrocidades no alcanzan a transmitir la patológica inhumanidad de lo que allí se cuenta, sólo comparables a las violaciones a los derechos humanos perpetradas en la Argentina por la dictadura cívico-militar, o las que en el marco del Plan Cóndor se consumaron en contra de miles de latinoamericanos en los años de plomo.
El Informe es susceptible de múltiples lecturas, que seguramente animarán un significativo debate. Para comenzar digamos que su sola publicación produce un daño irreparable a la pretensión estadounidense de erigirse como campeón de los derechos humanos, siendo que una agencia del gobierno, con línea directa a la Presidencia, perpetró estas atrocidades a lo largo de varios años con el aval –caso de George W. Bush- o la displicente indiferencia de su sucesor en la Casa Blanca. Obviamente, si ya antes Estados Unidos carecía de autoridad moral para juzgar a terceros países por presuntas violaciones a los derechos humanos, después de la publicación de este Informe lo que debería hacer Barack Obama es pedir perdón a la comunidad internacional (cosa que desde luego no hará, o no lo dejarán hacer, como lo demostró el escándalo de los espionajes), interrumpir definitivamente la publicación de los informes anuales sobre la situación de los derechos humanos y del combate al terrorismo en donde se califica el comportamiento de todos los países del mundo (excepto Estados Unidos, juez infalible que no puede ser enjuiciado) y asegurarse que prácticas tipificadas como torturas por el Informe senatorial no sólo no volverán a ser utilizadas por la CIA o las fuerzas regulares del Pentágono sino tampoco por el número creciente de mercenarios enrolados para defender los intereses del imperio, lo que tampoco tiene demasiadas probabilidades de ocurrir. Precisamente, la idea de nutrir cada vez más a las fuerzas del Pentágono con mercenarios reclutados por sus aliados en el Golfo Pérsico (Arabia Saudita, Emiratos, Qatar, etcétera) o por compañías especializadas, como Academi (la tenebrosa ex Blackwater) es liberar al gobierno de los Estados Unidos de cualquier responsabilidad por violaciones a los derechos humanos que pudieran cometer estos “contratistas”, como eufemísticamente se los denomina. Al “tercerizar” de este modo sus operaciones militares en el exterior la aplicación de torturas en contra de presuntos, o verdaderos, terroristas se realiza al margen de las estipulaciones de la Convención de Ginebra que establece que los prisioneros de guerra deben tener garantías jurídicas de defensa y ser tratados de modo humanitario. Los mercenarios o “contratistas”, por el contrario, son bandas contratadas por Washington para operaciones especiales, actuando al margen de toda ley. No tienen prisioneros sino “detenidos”, a los cuales pueden mantener bajo su custodia todo el tiempo que consideren necesario, negándoseles el derecho a la defensa y quedando a merced de los maltratos o las torturas que sus captores decidan aplicarles, gozando para ello de total impunidad.
En segundo lugar, el Informe obvia considerar que la tortura fue legalizada por el Presidente George W. Bush. Tal como lo hemos señalado en un estudio publicado en 2009 la tortura como una práctica habitual venía siendo utilizada desde mucho tiempo atrás por la CIA y otras agencias del gobierno federal. En dicho texto decíamos que “a partir de los atentados del 11 de Septiembre y la nueva doctrina estratégica establecida por el presidente George W. Bush al año siguiente (“guerra contra el terrorismo”, “guerra infinita”, etcétera)  las torturas a prisioneros, sean éstos supuestos combatientes enemigos o simple sospechosos, se tornaron  prácticas habituales en los interrogatorios, así como también los tratos inhumanos o degradantes infligidos a las personas bajo custodia de las tropas estadounidenses. A fin de evitar las consecuencias legales que se desprenden de esta situación Washington adoptó como una de sus políticas el traslado de sus prisioneros a cárceles situadas en países donde la tortura es legal o en los cuales las autoridades no tienen interés alguno en impedirla, sobre todo si se trata de favorecer los planes estadounidenses; o enviarlos a Afganistán, Irak o la propia base norteamericana de Guantánamo, donde se puede interrogar brutalmente a cualquier prisionero sin ningún tipo de monitoreo judicial y sin la presencia de molestos observadores como, por ejemplo, la Cruz Roja Internacional.”[2]
Para estupor de propios y ajenos, aún después de haberse dado a conocer el Informe del Senado el vocero de la Casa Blanca apeló a ridículos eufemismos cuando transmitió el repudio del presidente Obama por sus revelaciones: condenó los “duros y atroces interrogatorios” practicados por la CIA, obviando utilizar el término correcto para definir lo que según la Convención Contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanas o Degradantes es simple y llanamente eso: tortura.  En su artículo primero la Convención establece que  “Se entenderá por el término ‘tortura’ todo acto por el cual se inflija intencionadamente a una persona dolores o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el fin de obtener de ella o de un tercero información o una confesión; de castigarla por un acto que haya cometido, o se sospeche que ha cometido; o de intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, o por cualquier razón basada en cualquier tipo de discriminación, cuando dichos dolores o sufrimientos sean infligidos por un funcionario público u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o con su consentimiento o aquiescencia. No se considerarán torturas los dolores o sufrimiento que sean consecuencia únicamente de sanciones legítimas, o que sean inherentes o incidentales a estas.” [3]
De acuerdo a esta definición es imposible sostener que prácticas tales como la “rehidratación rectal”, la “hipotermia”, la “alimentación rectal”, colgar a una víctima de una barra, amenazar con violar a su esposa o hijas, la prohibición de dormir o el “submarino” (“waterboarding”, como se la llama en inglés) aplicadas cruelmente por horas y días para interrogar sospechosos de terrorismo no constituyen flagrantes casos de tortura.[4]
No obstante ello, en Marzo de 2008 el presidente Bush vetó una ley del Congreso que prohibía la aplicación del “submarino” a presuntos terroristas, dando cumplimiento a un anuncio previo en el cual advertía que vetaría cualquier pieza legislativa que impusiera limitaciones al uso de la tortura como método válido y legal de interrogación. En respuesta a sus críticos la Casa Blanca dijo que sería absurdo obligar a la CIA a respetar los preceptos establecidos por la legislación internacional porque sus agentes no se enfrentaban a combatientes legales, fuerzas regulares de un estado operando de conformidad con los principios tradicionales sino a terroristas que actúan con total desprecio por cualquier norma ética. De este modo Bush y su pandilla intentaron justificar la violación permanente de los derechos humanos bajo el pretexto del “combate al terrorismo”. No sólo eso: su  Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, autorizó explícitamente en Diciembre del 2002  la utilización de por lo menos nueve “técnicas de interrogación” que sólo en virtud de un perverso eufemismo pueden dejar de ser calificadas como torturas.  Lo interesante del caso es que Estados Unidos adhirió a la citada Convención (que cuenta con 145 estados partes) en el año 1994 pero se cuidó muy bien de ratificar el Protocolo que le otorga facultades de control al Comité de la Tortura de las Naciones Unidas. En otras palabras, la simple adhesión a la Convención fue una movida demagógica, carente de consecuencias prácticas en la lucha contra la tortura.
El horror que despierta el Informe no debería llevarnos a pensar que allí se encuentra toda la verdad. Si bien destruye el argumento central de la CIA en el sentido de que esas “duras tácticas de interrogación” eran necesarias para prevenir nuevos ataques terroristas contra Estados Unidos, lo cierto es que la estimación de los  números de los detenidos y torturados se ubica muy por debajo de lo que permiten inferir otras fuentes documentales. En el Informe, por ejemplo, se dice que “la CIA mantuvo detenidas a 119 personas, 26 de los cuales aprehendidas ilegalmente”.  Sin embargo, es sabido que para perpetrar estas violaciones a los derechos humanos Estados Unidos habilitó numerosas cárceles secretas en Polonia, Lituania, Rumania, Afganistán y Tailandia; y contó con la colaboración de países como Egipto, Siria, Libia, Paquistán, Jordania, Marruecos, Gambia, Somalía, Uzbekistán, Etiopía y Djibouti para realizar sus interrogatorios, a la vez que algunas ejemplares “democracias” europeas, como Austria, Alemania, Bélgica, Chipre, Croacia, Dinamarca, España, Finlandia, Irlanda, Italia, Lituania, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Rumania y Suecia, amén de otros países extraeuropeos, colaboraron en facilitar la entrega y traslado de prisioneros a sabiendas de lo que les aguardaba a esas personas.[5] El número de víctimas supera con creces las 119 del Informe. Téngase presente que según Human Rights First, una organización no gubernamental estadounidense, el número total de detenidos que pasaron por la cárcel de Guantánamo desde su inauguración fue de 779 personas.[6] Por otra parte, un  informe especial de Naciones Unidas asegura que sólo en Afganistán la CIA detuvo a 700 personas y a 18.000 en Irak, todos bajo la acusación de “terroristas”.[7] Ni hablemos de lo ocurrido en el campo de detención de Abu Ghraib, tema que hemos examinado en detalle en nuestro libro.[8]
Para finalizar, tres conclusiones. Primero, el Informe pone el acento en la inefectividad de las torturas soslayando imprescindibles consideraciones de carácter ético o político. De las veinte conclusiones que se presentan en las primeras páginas del Informe sólo una, la vigésima, expresa alguna preocupación marginal por el tema al lamentarse que las torturas aplicadas por la CIA “dañaron la imagen de los Estados Unidos en el mundo a la vez que ocasionaron significativos costos monetarios y no- monetarios.” [9] No existe ninguna reflexión sobre lo que significa para un país que presume orgullosamente de ser una democracia -o la más importante democracia del mundo, según algunos de sus más entusiastas publicistas- además del “líder del mundo libre” incurrir en prácticas monstruosas que sólo pueden calificarse como propias del terrorismo de estado al estilo del que conociéramos en América Latina y el Caribe en el pasado. La tortura no sólo degrada y destruye la humanidad de quien la sufre;  también degrada y destruye al régimen político que ordena ejecutarla, la justifica o la consiente. Por eso es que este nuevo episodio demuestra, por enésima vez, el carácter farsesco de la “democracia norteamericana”. De ahí que  la expresión que mejor conviene para retratar su verdadera naturaleza es el de “régimen plutocrático.”  Régimen, porque quien manda es un poder de facto, el complejo militar-financiero-industrial que nadie ha elegido y a quien nadie rinde cuentas; y plutocrático, porque el contenido material del régimen es la colusión de gigantescos intereses corporativos que son, como lo anotara Jeffrey Sachs días atrás, quienes invierten centenares de miles de millones de dólares para financiar las campañas y las carreras de los políticos y los lobbies que cabildean en favor de sus intereses y que luego obtienen como compensación a sus esfuerzos beneficios económicos de todo tipo que se miden en billones de dólares. Todo esto, además, justificado por una decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos que legalizó los donativos ilimitados que, en su enorme mayoría, pueden beneficiarse del anonimato.[10]
Segundo, el Informe se abstiene de recomendar la persecución legal de los responsables de las monstruosidades perpetradas por la CIA. Ante una descripción que parece inspirada en las más horribles escenas del Infierno de Dante, los autores se abstienen de recomendar al Premio Nobel de la Paz que la justicia tome cartas en el asunto. Pero el pacto de impunidad está consagrado, y ante la inacción de la Casa Blanca los torturadores y sus numerosos cómplices, dentro y fuera de la Administración Bush, han salido a apoyar abiertamente las torturas y acusar a los redactores del Informe de parcialidad ideológica, todo esto en medio de una desaforada exaltación del chauvinismo estadounidense y de una cuidadosa ocultación de las mentiras utilizadas por Bush y su pandilla, desde las referidas a qué fue lo que realmente ocurrió el 11-S, en donde hay más incógnitas que certezas, hasta la acusación a Irak de poseer armas de destrucción masiva. Dado que Obama ha dado a entender que no enjuiciará a los responsables materiales e intelectuales de estos crímenes la conclusión es que no sólo se legaliza la tortura sino que también se la legitima, se la aprueba, tal vez como un “mal necesario” pero se la justifica. Ante ello sería bueno que algún tribunal del extranjero, actuando bajo el principio de la jurisdicción universal en materia de delitos de lesa humanidad, trate de hacer justicia allí donde el régimen norteamericano apaña la impunidad de los criminales y consagra la perversión y la maldad como una virtud.
Tercero y último: la deplorable complicidad de la prensa. Todos sabían que la CIA y otras fuerzas especiales del Pentágono tienen incorporada la tortura de prisioneros como un SOP (“standard operating procedures”, un procedimiento estandardizado de operación en la jerga militar de los servicios norteamericanos), como se ha dicho más arriba. Pero los grandes medios -no tan sólo los pasquines rabiosamente derechistas de la cadena de Rupert  Murdoch y muchos otros de su tipo, dentro y fuera de Estados Unidos- conspiraron voluntariamente o no, es irrelevante, para no llamar a la cosa por su nombre y utilizar en cambio toda clase de eufemismos que permitieran edulcorar la noticia y mantener engañada a la población norteamericana. Para el Washington Post, el New York Times y la Agencia Reuters eran métodos de interrogación “brutales”, “duros” o “atroces”, pero no torturas; para la cadena televisiva CBS eran “técnicas extremas de interrogación” y para Candy Crowley, la jefa de la corresponsalía política de la CNN en Washington, eran “torturas, pero según quien las describa”. Para el canal de noticias MSNBC (fusión de Microsoft con la NBC) eran, según Mika Brzezinski, hija del estratego imperial Zbigniew Brzezinski y, por lo visto, fiel discípula de las enseñanzas de su padre, “tácticas de interrogación utilizadas por la CIA”. Esta es la gente que luego es señalada por los políticos y los intelectuales de la derecha para darnos lecciones de democracia y de libertad de prensa en América Latina y el Caribe. Sería bueno tomar nota de su complicidad con estos crímenes y de su absoluta carencia de virtudes morales como para dar lecciones a nadie.

NOTAS:
[1] El Informe puede consultarse en la siguiente dirección: https://es.scribd.com/doc/249652086/Senate-Torture-Report
[2] Cf. Atilio A. Boron y Andrea Vlahusic, El Lado Oscuro del Imperio. La Violación de los Derechos Humanos  por Estados Unidos (Buenos Aires: Ediciones Luxemburg, 2009), pp. 43-44.
[3] Ibid., p. 44.
[4] Sobre el tema de la tortura el libro de Roberto Montoya, La impunidad imperial. Como Estados Unidos legalizó la tortura y “blindó” ante la justicia a sus militares, agentes y mercenarios (Madrid: La esfera de los libros, 2005) es una fuente absolutamente imprescindible por la meticulosidad de su investigación y la sólida fundamentación de los casos examinados. Particularmente instructivo es su análisis de las 35 “técnicas de interrogación”, las cuales, como dicen los miembros de una Comisión ad-hoc convocada por el Secretario de Defensa Donald Rumsfeld, podrían tener como resultado “que personal estadounidense involucrado en el uso de esas técnicas pudieran ser objeto de persecución por violación de los derechos humanos en otros países o que pudiera ser entregado a foros internacionales, como la Corte Penal Internacional. Esto tendría un impacto en futuras operaciones o viajes al exterior de ese personal.” Cf. Montoya, op. cit, pp. 130-134. Datos más específicos sobre las “técnicas de interrogación” se encuentran en http://globalsecurity.org/intell/library/policy/army/fm/fm34-52
[5] “¿Qué países colaboraron con el programa de torturas de la CIA”, informe elaborado sobre la base de documentación aportada por la American Civil Liberties Union y la Open Society Justice Initiative, y publicado por La Nación (Buenos Aires) el 10 de Diciembre del 2014. Ver http://www.lanacion.com.ar/1751052-que-paises-colaboraron-con-el-programa-de-torturas-de-la-cia
[6] http://www.humanrightsfirst.org/sites/default/files/gtmo-by-the-numbers-2014-11-24.pdf
[7] Cf. “Preliminary Findings on Visit to United States by Special Rapporteur on Human Rights and Counter-terrorism”, May 29, 2007, en El Lado Oscuro, op. cit., pp. 55-56. 
[8] El lado oscuro, op. cit., pp. 47-48
[9] Informe, op. cit., pg.16.
[10] “Understanding and overcoming America’s plutocracy”, Huffington Post, 6 Noviembre 2014. http://www.huffingtonpost.com/jeffrey-sachs/understanding-and-overcom_b_6113618.html

jueves, 11 de diciembre de 2014

ESMA, ELAM: Dos escuelas, dos mundos


Ana María Radaelli*
Dos noticias, aparecidas casi simultáneamente, me instan a redactar este comentario, para mí ineludible.
La primera me llega desde Buenos Aires, por la vía de Página 12.
“El último nieto recuperado nació durante el cautiverio de su madre. En el campo de exterminio que funcionó en la Escuela de Mecánica de la Armada, en una de sus cuatro maternidades clandestinas nació el nieto 116, que hoy recupera su identidad. Su mamá, Ana Rubel, lo tuvo a los siete meses de embarazo. Nada más se supo de ella, que junto a su pareja, Hugo Castro, permanecen desaparecidos. Ana de Castro llegó a la ESMA embarazada de dos meses, fue torturada y a los siete meses le practicaron una cesárea, ella me pedía que le dijera cómo era el bebé, si estaba bien, declaró la sobreviviente Sara Osatinsky en todas las audiencias a las que fue convocada. Otra sobreviviente declaró haber visto a Ana en la enfermería, quien le dijo: Mirá lo que me hicieron esos hijos de puta, y le mostró los pechos destrozados por la tortura. Cuando le preguntó al jefe del grupo que la había secuestrado cómo podía ser que sucediera eso, él le respondió que había subversivas embarazadas y que la decisión era que sus hijos fueran criados por familias que no tuvieran la ideología de la subversión”.
La segunda me llega de la mano de Cubadebate:
Un médico de la República de Níger, el Dr. Ismaila Ibrahim Mamam Sami, de 34 años de edad, que cursó estudios de Medicina en el Instituto Superior de Ciencias Médicas de Guantánamo, donde estuvo desde el 2003 al 2010, acaba de incorporarse al equipo de profesionales que combate el ébola en Liberia. “Quiero agradecer enormemente al pueblo de Cuba por esta ayuda que nos han venido a prestar. Y por sobre todo (agradezco) la ayuda de las diferentes Brigadas Médicas Cubanas en África, no solo ahora por el Ébola, sino desde hace muchos años. También, por la cantidad de profesionales de la salud que nos han formado (80), y los que hay formándose allá. Tenemos ahora 17 nigerinos preparándose como médicos. Los que conocemos cómo son ustedes, sabíamos que vendrían. Lo han hecho en muchos países, y lo seguirán haciendo siempre que se les necesite. Eso está en la educación que se les da, y que yo tuve el alto honor de recibir en aquellos años. Lo que más me impresionó de su pueblo es la integridad, la honestidad, la amistad, la humildad y el querer que me demostraron”.
La Escuela de Mecánica de la Armada, conocida por sus siglas ESMA, sita en la zona norte de la ciudad de Buenos Aires, si bien fue uno de los 500 centros clandestinos de tortura y exterminio, destaca por la magnitud de la empresa: Más de 5 000 secuestrados, hoy desaparecidos, conocieron allí el Infierno en la tierra. Como testigos o querellantes en los juicios que desde hace años se llevan a cabo, varios de los escasos 100 sobrevivientes, reducidos a la esclavitud, dan cuenta del martirio sufrido a manos de sus verdugos.
El predio, devenido hoy Espacio para la Memoria, rezuma dolor y espanto. A pesar de todo lo visto y leído sobre el tema, sé que resulta del todo imposible siquiera imaginar el tormento vivido por esos miles de supliciados, picana eléctrica, potro, submarino, violaciones y salvajes vejaciones de todo tipo mediante, que terminaron sus días en un “asadito”, es decir quemados, o precipitados al río o al mar en un Vuelo de la Muerte, sin contar, como dice Juan Gelman, que el infierno no termina cuando el que ha sobrevivido deja atrás capuchas hediondas y celdas y rejas y ese perenne, inconfundible hedor de la muerte del que nunca logrará desprenderse. El extraordinario periodista y escritor Rodolfo Walsh, uno de los fundadores de Prensa Latina, hoy desparecido, también murió asesinado por un Grupo de Tareas de la ESMA. ¿A qué fosa, río o mar fueron a parar sus huesitos?
La Escuela Latinoamericana de Medicina, la muy querida y respetada ELAM, acaba de festejar sus 15 años de fundada. El desastre provocado por los devastadores huracanes George y Mitch en 1998 en varios países centroamericanos y caribeños, y que ocasionó la pérdida irreparable de miles de vidas, hizo que la Revolución cubana concibiera un proyecto de cooperación que de inmediato se materializó en el envío de brigadas compuestas por médicos y paramédicos a los lugares más afectados y apartados de esos territorios.
Fue entonces cuando Fidel concibió la creación de una Escuela Latinoamericana de Medicina para formar gratuitamente como médicos a jóvenes de esos países, los que luego de terminar su carrera o una especialidad retornan, en su inmensa mayoría, a brindar sus servicios en las comunidades de origen. Este proyecto científico-pedagógico tiene hoy una matricula de 6 075 jóvenes procedentes de 117 países latinoamericanos, caribeños, de Estados Unidos, África, Asia y Oceanía, fundamentalmente de los estratos más humildes. Suman ya 20 786 los egresados del Proyecto ELAM, provenientes de 74 países. La ELAM forma parte del Programa Integral de Salud (PIS), con el cual Cuba brinda de forma solidaria cooperación a 66 países, capacitando cada año a 29 000 estudiantes en las carreras de medicina, enfermería y tecnología de la salud en Venezuela, Bolivia, Angola, Tanzania, Guinea Bissau, Guinea Ecuatorial y Timor Leste.
Estos fríos datos esconden la belleza que irradia esta pequeña Babel, situada al noreste de la capital, en los predios que antes ocupaba la Academia Naval “Granma”, cedidos por el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias .En días de fiesta no es difícil  tropezar con el dulce susurro de una quena y un charango andinos, con un alegre valsecito peruano o un melancólico tango argentino, música y danzas africanas, revuelo de trajes tradicionales, esplendorosos en su porte y colorido… A los egresados de la ELAM se lo ha visto ya, aguerridos, solidarios, en intrincados parajes de la geografía de los siempre excluidos, acudir prontamente donde el deber los llama, como sucedió en el Haití  devastado por un feroz terremoto, también golpeado por el cólera y tantos otros males que nacen de la miseria.
Cuando pienso en la ELAM, no puedo no pensar en Fidel, en su sueño realizado, siempre contra viento y marea, en esa su perenne e inquebrantable apuesta por la Vida, su fe indestructible en ese ejército de batas blancas que va por el mundo repartiendo a manos llenas salud y esperanza, pese a la adversidades climatológicas, lingüísticas, culturales, que no hacen sino refrendar los principios más puros de la Revolución.
Sí, dos escuelas, dos mundos.
La ESMA, instalación militar (naval) devenida fábrica de la Muerte.
La ELAM, antiguo predio militar (naval) devenido Dador de Vida.
En una, el imperio del horror y el espanto. En la otra, la promesa palpable de un mundo donde las palabras justicia, solidaridad, altruismo, amor, equidad, integren nuestro vocabulario cotidiano. En Cuba, ya lo hacemos.
*Periodista y escritora argentina radicada en Cuba.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Programación del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano (lunes, 8 de diciembre de 2014)

CHARLES CHAPLIN
(831-1101)
10:00am
LA MADRE DEL CORDERO
Chile / Dir. Rosario Espinosa, Enrique Farías / Ficción / 79 min. / 2014
Intérpretes: María Olga Matte, Shenda Román, Patricia Velasco, Daniel Antivilo, Violeta Vidaurre, Sonia Mena, Teresa Munchmeyer
Concurso de Operas Primas
12:30pm
CASA GRANDE
Brasil / Dir. Fellipe Gamarano Barbosa / Ficción / 112 min. / 2014 / Subtítulos en Españo
Intérpretes: Thales Cavalcanti, Marcello Novaes, Suzana Pires, Bruna Amaya, Alice Melo, Clarissa Pinheiro, Marília Coelho
Concurso de Operas Primas
3:00pm
MATAR A UN HOMBRE
Chile, Francia / Dir. Alejandro Fernández Almendras / Ficción / 82 min. / 2014
Intérpretes: Daniel Candia, Daniel Antivilo, Alejandra Yáñez, Ariel Mateluna
Concurso Latinoamericano
5:30pm
LA VIDA DESPUÉS
México / Dir. David Pablos / Ficción / 90 min. / 2013
Intérpretes: Américo Hollander, Rodrigo Azuela, María Renée Prudencio
Concurso de Operas Primas
8:00pm
REFUGIADO
Argentina, Polonia, Colombia, Francia, Alemania / Dir. Diego Lerman / Ficción / 95 min. / 2014
Intérpretes: Julieta Díaz, Sebastián E. Molinaro, Marta Lubos, Valentina García
Concurso Latinoamericano
10:30pm
EL REGRESO
Venezuela / Dir. Patricia Eleanne Ortega / Ficción / 107 min. / 2013 / Subtítulos en Españo
Intérpretes: Daniela González, Sofía Espinoza, Laureano Olivares, Jessica González
Concurso de Operas Primas

LA RAMPA
(836-6146)
10:00am - 5:30pm
EN LA ESTANCIA
México, Argentina / Dir. Carlos Armella / Ficción / 106 min. / 2014
Intérpretes: Gilberto Barraza, Waldo Facco, Jesús Vallejo, Natalia Gatto, Jesús Vallejo
Concurso de Operas Primas
12:30pm
LOS HONGOS
Colombia, Argentina, Francia, Alemania / Dir. Oscar Ruiz Navia / Ficción / 103 min. / 2014 / Subtítulos en Inglés
Intérpretes: Jovan Alexis Marquinez Angulo «Ras», Calvin Buenaventura Tascón, Atála Estrada, Gustavo Ruiz Montoya, María Elvira Solís, Dominique Tonnelier, Ángela García
Concurso Latinoamericano
3:00pm - 8:00pm
CANTINFLAS
México / Dir. Sebastián del Amo / Ficción / 105 min. / 2013
Intérpretes: Óscar Jaenada, Ilse Salas, Ximena González Rubio, Ana Layevska, Gabriela de la Garza, Teresa Ruiz, Luis Gerardo Méndez, Rodrigo Murray
A sala llena
10:30pm
LOS FENÓMENOS
España / Dir. Alfonso Zarauza / Ficción / 103 min. / 2014 / Subtítulos en Inglés
Intérpretes: Lola Dueñas, Luis Tosar, Ledicia Sola, Juan Carlos Vellido, Antonio Durán
Muestra de Cine Español

CINE 23 Y 12
(833-6906)
10:00am
SOY RINGO
Argentina / Dir. José Luis Nacci / Documental / 106 min. / 2014
Deportivamente
12:30pm
UNA ESCUELA
Argentina / Dir. Romina Beatriz Bono / Documental / 26 min. / 2014
En sociedad
NACIDOS VIVOS
Argentina / Dir. Alejandra Perdomo / Documental / 78 min. / 2013
En sociedad
3:00pm
Para todas las edades
EL EXTRAORDINARIO VIAJE DE LUCIUS DUMB
España / Dir. Maite Ruiz de Austri / Animado / 93 min. / 2013 / Subtítulos en Españo
Para todas las edades
5:30pm
TREN MISTERIOSO
Estados Unidos / Dir. Jim Jarmusch / Ficción / 110 min. / 1989 / Subtítulos en Españo
Intérpretes: Masatoshi Nagase, Yuki Kudo, Screamin' Jay Hawkins, Nicoletta Braschi, Elizabeth Bracco, Sy Richardson, Joe Strummer, Rick Aviles, Steve Buscemi
Dos Cineastas Independientes: Jim Jarmusch y Sara
8:00pm
GLOBAL GAY, EL NUEVO DESAFÍO A LOS DERECHOS DEL HOMBRE
Francia / Dir. Rémi Lainé, Frédéric Martel / Documental / 77 min. / 2014 / Subtitulaje electrón
Presentación Especial
10:30pm
TODOS ESTÁN MUERTOS
España, México, Alemania / Dir. Beatriz Sanchis / Ficción / 93 min. / 2014 / Subtítulos en Inglés
Intérpretes: Elena Anaya, Nahuel Pérez Biscayart, Angélica Aragón, Cristian Bernal, Macarena García, Patricia Reyes Spíndola
Muestra de Cine Español

RIVIERA
(830-9564)
10:00am
ANOTHER FAMILY
Corea del Sur / Dir. Kim Tae-yoon / Ficción / 120 min. / 2014 / Subtitulaje electrón
Intérpretes: Park Chul-min, Kim Gyu-ri, Yoon Yoo-sun, Park Hee-jung, Yoo Se-hyeong, Kim Young-jae, Jung Young-ki
Panorama Contemporáneo Internacional
12:30pm
DESASTRES NATURALES
Chile / Dir. Bernardo Quesney Andrade / Ficción / 74 min. / 2014
Intérpretes: Anita Reeves, Catalina Saavedra, Montserrat Ballarín, Sebastián Ayala, Fernanda Toledo, Paola Lattus, Cristián Carvajal
En sociedad
3:00pm
MALACRIANZA
El Salvador, México, Canadá / Dir. Arturo Menendez / Ficción / 70 min. / 2014
Intérpretes: Salvador Solís, Karla Valencia, Rodrigo Calderón, Leandro Sánchez
En sociedad
5:30pm
CARMINA O AMÉN
España / Dir. Paco León / Ficción / 100 min. / 2014 / Subtítulos en Inglés
Intérpretes: Carmina Barrios, María León, Paco Casaus, Yolanda Ramos, Estefanía de los Santos, Manolo Solo, Teresa Casanova
Muestra de Cine Español
8:00pm
ENTRE MUNDOS
Alemania / Dir. Feo Aladag / Ficción / 98 min. / 2014 / Subtítulos en Españo
Intérpretes: Ronald Zehrfeld, Mohsin Ahmady, Saida Barmaki, Abdul Salam Yosofzai, Burghart Klaussner, Felix Kramer, Pit Bukowski
Muestra de Cine Alemán
10:30pm
ALABAMA MONROE
Bélgica / Dir. Alex Van Groeningen / Ficción / 110 min. / 2012
Intérpretes: Veerle Baetens (Elise), Johan Heldenbergh (Didier), Nell Cattrysse (Maybelle), Geert Van Rampelberg (William), Nils de Caster (Jock), Robby Cleiren (Jimmy). Guion: Alex Van Groeningen y Carl Joos
Panorama Contemporáneo Internacional
 
ACAPULCO
(833-9573)
10:00am - 5:30pm
CUIDADO CON LO QUE SUEÑAS
Venezuela, Cuba, España / Dir. Geyka Urdaneta Tovar / Ficción / 110 min. / 2014
Intérpretes: Alexander Leterni, Ana Fernández, Norma Aleandro, Rosmel Bustamante, Elba Escobar, Marisa Román, Pastor Oviedo
A sala llena
12:30pm - 8:00pm
LOS BAÑISTAS
México / Dir. Maximiliano Zunino Spósito / Ficción / 83 min. / 2014
Intérpretes: Juan Carlos Colombo, Sofía Espinosa, Harold Torres, Susana Salazar, Armando Espitia
A sala llena
3:00pm - 10:30pm
BIODEGRADABLE
República Dominicana / Dir. Juan Basanta / Ficción / 104 min. / 2013 / Subtítulos en Inglés
Intérpretes: Liz Gallardo, César Evora, Paul Calderón, Liche Ariza, Rayniel Rufino, Cecilia García, Angel Haché
A medianoche
 
YARA
(832-9430)
10:00am - 5:30pm
GENTE DE BIEN
Colombia, Francia / Dir. Franco Lolli / Ficción / 86 min. / 2014
Intérpretes: Brayan Santamaría, Carlos Fernando Pérez, Alejandra Borrero, Santiago Martínez, Sofía Rivas
Concurso de Operas Primas
12:30pm - 8:00pm
RELATOS SALVAJES
Argentina, España / Dir. Damián Szifrón / Ficción / 122 min. / 2014 / Subtítulos en Inglés
Intérpretes: Ricardo Darín, Oscar Martínez, Darío Grandinetti, Rita Cortese, Julieta Zylberberg, Érica Rivas, Leonardo Sbaraglia
Concurso Latinoamericano
3:00pm - 10:30pm
VESTIDO DE NOVIA
Cuba, España / Dir. Marilyn Solaya / Ficción / 104 min. / 2014 / Subtítulos en Inglés
Intérpretes: Laura de la Uz, Luis Alberto García, Isabel Santos, Jorge Perugorría, Mario Guerra
Concurso de Operas Primas

sábado, 6 de diciembre de 2014

El doctor Félix Báez Sarría ya está en su Patria: “Yo termino lo que empecé. Regreso a Sierra Leona”, dijo.

Foto: Ismael Francisco
Cubasí
El doctor Félix Báez Sarría, que contrajo Ébola en Sierra Leona, llegó a la Habana,  y fue recibido por su familia y  Roberto Morales misnistro de salud de Cuba.
Totalmente restablecido y feliz acaba de llegar a esta capital el doctor Félix Báez Sarría, miembro de la Brigada del Contingente Internacional Henry Reeve que contrajo el virus del Ébola durante el cumplimiento de su misión en Sierra Leona, país de África occidental.
Báez Sarría arribó por la Terminal Tres del aeropuerto internacional José Martí donde recibió los abrazos de su esposa Vania Ferré y su hijo mayor, Félix Alejandro.
Agradeció todas las atenciones que recibiera tanto en Sierra Leona como en Ginebra, al gobierno y el pueblo cubano que lo acompañaron en todo momento y a la Organización Mundial de la Salud, que autorizó su traslado al Hospital de Ginebra.
El doctor Félix regresó a la Patria después de haber evolucionado satisfactoriamente durante su estancia en el Hospital Universitario de Ginebra.
En esa instalación médica recibió un tratamiento del más alto nivel y sus especialistas ratificaron que las pruebas realizadas confirmaron la desaparición del virus en sus fluidos corporales, por lo que fue dado de alta.

Félix Báez regresará a Sierra Leona: “Yo termino lo que empecé”
Rosa Miriam Elizalde, Cubadebate
El médico cubano Félix Báez, que contrajo Ébola mientras atendía a pacientes en Sierra Leona y se recuperó en Ginebra, manifestó su decisión de regresar al país del África Occidental donde prestaba sus servicios: “Yo terminó lo que empecé. Regreso a Sierra Leona”, dijo.
Báez llegó a La Habana este sábado, en un vuelo regular de Air France, que arribó a la Terminal 3 del Aeropuerto Internacional José Martí, a las 6:10 pm (hora local, 21:00 GMT), y fue recibido por el Ministro de Salud de Cuba, Dr. Roberto Morales y otras autoridades sanitarias del país.
Los médicos del Hospital Cantonal de Ginebra (HUG), donde fue atendido desde el pasado 21 de noviembre, dictaminaron el viernes en un comunicado que el cubano estaba libre del virus: “La mejoría, que fue confirmada por exámenes de laboratorio muy especializados, permite que el paciente deje el país y viaje sin ningún temor de que haya un contagio”, señaló la declaración.
“Estoy muy contento de haber regresado a la patria”, fueron las primeras palabras de Báez en un contacto con la prensa que lo esperaba en la terminal aérea. El médico, especialista en Medicina Interna de 43 años, llevaba una camiseta azul con el logotipo del HUG, hospital al que agradeció la “extraordinaria atención que me brindó en Ginebra” y que “tomó medidas radicales desde el punto de vista clínico, que me permitieron salir adelante”.
Acompañado de su esposa Vania Ferré y su hijo mayor, Félix Alejandro, el médico agradeció las atenciones que recibiera de las autoridades de Sierra Leona y de Ginebra, que estuvieron continuamente al tanto de la evolución de su enfermedad, al pueblo y al gobierno cubano que lo acompañaron con “enorme solidaridad” y a la Organización Mundial de la Salud (OMS), que dispuso trasladarlo al Hospital de Ginebra para continuar el tratamiento con mayores cuidados, después que el diagnóstico del Ébola que padecía dio positivo.
“La atención del Hospital fue magnífica. Tenía la total convicción de que me iba a salvar, y que iba a regresar”, aseguró el médico. Y añadió: “Era mi compromiso, regresar, como es el de todos los médicos de la Brigada (Henry Reeve): todos debemos regresar a Cuba sanos y salvos”.
Afirmó que el viernes, tras ser dado de alta, “tuve la oportunidad de dar una paseo por la ciudad de Ginebra, con los compañeros de la Embajada”, quienes le dedicaron un poema que leyó, emocionado, a los periodistas.

Cuba no abandona a sus hijos
“Félix es una prueba más de que Cuba no abandona nunca a sus hijos”, afirmó el Doctor Jorge Pérez, director del Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí”, quien acompañó a Félix en su estancia en Ginebra y desembarcó con él en la terminal aérea este sábado.
“Llegué a Ginebra para ocuparme de los preparativos del traslado, cuando ya estaba confirmado el diagnóstico”, afirmó, quien también agradeció en nombre de las autoridades de Salud de Cuba a los directivos y a todo el personal médico del Hospital de Ginebra -casi medio centenar- que atendió a Félix.
Fueron magníficas las relaciones con los médicos, que reconocen el acto altruista de nuestros médicos, los primeros en presentarse como voluntarios para luchar contra la epidemia del Ébola. También se admiraron de la preocupación permanente de las autoridades cubanas por la salud de Félix, “una muestra de que la Revolución no abandona a sus hijos, lo que sensibilizó mucho al colectivo del HUG”, aseguró el director del IPK.
Reconoció que “es el primer paciente que ellos tenían y el que yo tenía. Lo visitaba y hablaba con él todos los días, incluso cuando tenía ‘flash’ -cómo le llamaba Félix a los momentos de pérdida de conciencia. Luego lo vi mejorando, con los medicamentos y la atención del hospital. Su cara cambió, y comenzó a recuperarse, y me dijo: ‘Yo me voy a poner mejor y vuelvo a Sierra Leona’. A mí eso me emocionó mucho, porque él, como decimos, ‘pasó el Niágara en bicicletas’. Demostró que él había ido de voluntario por sus convicciones,  y regresaría a África otra vez de voluntario…”.
Pérez destacó la sensibilidad de los médicos que atendieron al cubano: “Construyeron una relación con Félix muy bonita. Escribían cartelitos y se los mostraban a través del cristal, y cuando ya le dieron el alta, le regalaron un pulóver con la firma de todas las personas que lo atendieron. Eso yo lo hacía cuando terminé el sexto grado”.
Finalmente, el director del IPK concluyó:
“Me he sentido orgulloso de estar con él, de darle ánimo, de poder discutir el tratamiento con los profesionales, y ahora de agradecer la magnífica atención que tuvo allí y las enormes evidencias de solidaridad humana que esta historia ha generado”.
En total se encuentran 256 médicos cubanos desplegados en los países de Africa Occidental más castigados por esta epidemia, que ha provocado 6.113 muertos de 17 256 casos detectados, según el último balance publicado este jueves por la OMS.
En Sierra Leona se encuentran 165 sanitarios cubanos, mientras otros 53 están en Liberia, y 38 en Guinea.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Dilma: capitulación y después

Atilio A. Boron
¡Dilma se entregó sin luchar! Con su lamentable decisión de entregar a los banqueros los resortes fundamentales del estado se vino abajo toda la mistificación del “posneoliberalismo” construida a lo largo de estos años por los publicistas del PT. ¿Tenía opciones Dilma? ¡Claro que sí! En momentos como éste es más que nunca necesario no ceder ante el chantaje tecnocrático y antipolítico de los resignados del PT y sus partidos aliados que, parafraseando lo que decía Margaret Thatcher, aseguran que “no había alternativas”, que esto es doloroso pero “era lo único que podíamos hacer”.
Si en vísperas del balotaje propuse, en contra de quienes propiciaban el voto en blanco o nulo, votar por Dilma era por dos razones: primero, porque era imprescindible cerrarle el paso a Aecio, representante de la derecha neoliberal dura, neocolonial hasta la médula y sin el menor compromiso con ninguna causa o estructura popular, cosa que el PT tuvo y decidió arrojar por la borda; segundo, porque me parecía razonable apostar a que, ante el horror del abismo, Dilma y los petistas tendrían todavía una mínima capacidad de reacción y lucidez para, por lo menos, tratar de pasar a los anales de la historia con algo de dignidad. Reconozco haber sobreestimado la capacidad de Dilma y los petistas para conservar ese reflejo elemental sin el cual la vida política se convierte en un interminable calvario. Pero aún así sigo sosteniendo que la apuesta era válida; que el desperdicio de una oportunidad única no significa que ésta no existiera; y que de haber triunfado Aecio estaríamos ante una situación todavía peor que la que hoy debemos enfrentar.
Mi planteamiento se sustentaba, desde el punto de vista tanto epistemológico como práctico, en la tesis que  afirma que los procesos históricos no obedecen a un patrón determinista. Si así fuera el sólo desarrollo de las fuerzas productivas conduciría ineluctablemente a la revolución y a la abolición del capitalismo, cosa que todos los marxistas -desde Marx y Engels hasta nuestros días, pasando por supuesto por Lenin, Gramsci y Fidel- se encargaron de refutar por ser una creencia equivocada que alentaba la desmovilización y el quietismo de las clases y capas explotadas y desembocaba, en el mejor de los casos, en el tibio reformismo socialdemócrata. Como lo señaló cientos de veces Lenin, el capitalismo no caerá si no se lo hace caer, y para se requiere de un componente esencial: la voluntad política. Esto es, la firme decisión de combatir en todos los frentes de la lucha de clases, organizar al campo popular, promover la concientización y la batalla de ideas y, por supuesto, adoptar la estrategia general y la táctica puntual más apropiada para intervenir en la coyuntura sorteando los riesgos siempre presentes y simétricos del voluntarismo, que ignora los condicionamientos histórico-estructurales, y el triunfalismo fatalista que confía en que las ciegas fuerzas de la historia nos conducirán a la victoria final. Quienes adhieren al determinismo histórico no son los marxistas sino los economistas y gobernantes burgueses, siempre prestos a disimular sus opciones políticas como resultado de inexorables imperativos técnicos. Si para abatir la inflación se congelan los salarios, y no se controla la formación de los precios, es por un razonamiento despojado de todo vestigio de política e ideología, tan puro en su abstracción como un teorema de la geometría. Si para mejorar las cuentas fiscales se recortan los presupuestos de salud, educación y cultura en lugar de hacer una reforma tributaria para que las empresas y las grandes fortunas paguen lo que les corresponde, se dice que aquella alternativa es la que brota de un análisis puramente técnico de los ingresos y egresos del estado. ¡Otra impostura!
Fue producto del rechazo a cualquier concepción fatalista o determinista que llegué a la conclusión, que ratifico el día de hoy, de que pese al fortalecimiento de la derecha  Dilma y el PT aún tenían una oportunidad; que les quedaba una bala en la recámara y que si tenían la lucidez y la voluntad de avanzar por izquierda todavía podrían salvar algo del proceso iniciado con la fundación del PT (y que tantas esperanzas había suscitado) y evitar un retroceso brutal que significara, para el movimiento popular brasileño, tener que subir una difícil cuesta para relanzar su proyecto emancipatorio.  Por eso me permito reproducir lo que escribí  después de la pírrica victoria de Dilma (y ahora sí se entiende porque fue pírrica, porque el triunfo hizo más daño al vencedor que al vencido, a Dilma y al PT que a Aecio). Decía en esa nota lo siguiente: 
“Para no sucumbir ante estos grandes factores de poder se requiere, en primer lugar, la urgente reconstrucción del movimiento popular desmovilizado, desorganizado y desmoralizado por el PT, algo que no podrá hacerlo sin una reorientación del rumbo gubernamental que redefina el modelo económico, recorte los irritantes privilegios del capital y haga que las clases y capas populares sientan que el gobierno quiere ir más allá de un programa asistencialista y se propone modificar de raíz la injusta estructura económica y social del Brasil. En segundo término, luchar para llevar a cabo una auténtica reforma política que empodere de verdad a las masas populares y abra el camino largamente demorado de una profunda democratización.
Pero para que el pueblo asuma su protagonismo y florezcan los movimientos sociales y las fuerzas políticas que motoricen el cambio –que ciertamente no vendrá ‘desde arriba’- se requerirá tomar decisiones que efectivamente los empoderen. Ergo, una reforma política es una necesidad vital para la gobernabilidad del nuevo período, introduciendo institutos tales como la iniciativa popular y el referendo revocatorio que permitirán, si es que el pueblo se organiza y concientiza, poner coto a la dictadura de caciques y coroneles que hacen del Congreso un baluarte de la reacción. ¿Será este el curso de acción en que se embarcará Dilma? Parece poco probable, salvo que la irrupción de una renovada dinámica de masas precipitada por el agravamiento de la crisis general del capitalismo y como respuesta ante la recargada ofensiva de la derecha (discreta pero resueltamente apoyada por Washington) altere profundamente la propensión del estado brasileño a gestionar los asuntos públicos de espalda a su pueblo… Nada podría ser más necesario para garantizar la gobernabilidad de este nuevo turno del PT que el vigoroso surgimiento de lo que Álvaro García Linera denominara como ‘la potencia plebeya’, aletargada por décadas sin que el petismo se atreviera a despertarla. Sin ese macizo protagonismo de las masas en el estado éste quedará prisionero de los poderes fácticos tradicionales que han venido rigiendo los destinos de Brasil desde tiempos inmemoriales.”
Al anunciar la designación de Joaquim Levy como Ministro de Hacienda, un ‘Chicago boy’ y hombre de la banca brasileña e internacional, Dilma y el PT capitulan cobardemente de su responsabilidad histórica. En los Cuadernos de la Cárcel hay una nota titulada “La fábula del castor” en la cual Gramsci dice lo siguiente a propósito de la incapacidad de las fuerzas de izquierda para resistir eficazmente al ascenso del fascismo: “El castor, perseguido por los cazadores que quieren arrancarle los testículos de los cuales se extraen sustancias medicinales, para salvar su vida se arranca por sí mismo los testículos. ¿Por qué no ha habido defensa? ¿Poco sentido de la dignidad humana y de la dignidad política de los partidos? Pero estos elementos no son dones naturales … son ‘hechos históricos’ que se explican con la historia pasada y con las condiciones sociales presentes.”

viernes, 28 de noviembre de 2014

Visiones y argumentos. Debates en y por La Isla Desconocida, advierte el subtítulo

He publicado en mi blog otras reseñas, comentarios y palabras de presentación de mi libro Ser, parecer, tener (Casa Editora Abril, 2014), cuyo primer lanzamiento público se efectuó en julio pasado. El escritor y amigo Toledo Sande acaba de publicar su visión del libro, y quiero compartirla también en este espacio. 

Luis Toledo Sande
Bohemia
No se ha repetido lo bastante: el vocablo desideologización enmascara maniobras destinadas a suplantar la ideología revolucionaria por la del capitalismo. Enrique Ubieta Gómez (La Habana, 1958) ha bogado contra ellas en revistas -fundó y dirige Contracorriente y La Calle del Medio- y en varios libros. Ser, parecer, tener (2014) lo dedica “a los cubanos que hicieron la Revolución, a los que la refundan hoy, a los que mañana pelearán por ella…”.
Esa Revolución no se agota en el país donde se ha hecho, Cuba, ni en él termina la utilidad del libro. Otros lares y afanes le dan pábulo para la lucha ideológica por un mundo mejor: el actual, lleno de calamidades y crímenes, puede empeorar aún más, dadas sus patologías sociales, económicas, antihumanas. Desborda la casualidad el hecho de que las ilustraciones del volumen sean obra de un profesional en quien se unen el artista plástico y el siquiatra: Arístides Esteban Hernández Guerrero, Ares.
Para seguir siendo fuente de esperanza y ejemplo, la Revolución Cubana debe perdurar como tramo de transformaciones justicieras raigales, visto en sí mismo y en su carácter de plataforma para seguir, sin desviaciones, la marcha necesaria. Los desafíos serán tanto más duros cuanto más complejos resulten los replanteos que se consideren insoslayables. Ubieta Gómez sabe que -ni siquiera cuando se disfruta la vitalidad transformadora protagonizada por países vanguardia en nuestra América- la brega revolucionaria no puede soslayar las relaciones capitalistas que infectan el mundo.
El autor se mueve con soltura y tino en la polémica, y se une a quienes procuran que la alfombra roja de las pasarelas capitalistas no cubra el suelo de la Revolución, ni mengüe el significado libertario de aquel color. Recordemos el alerta de Ambrosio Fornet a inicios de los años 90 del siglo pasado, ante cambios que Cuba se vio forzada a experimentar para revertir efectos de la debacle del socialismo europeo. Si resultaba inevitable acudir a elementos del capitalismo, o asociados a ese sistema, también lo sería impedir que ellos alcanzasen el punto en que el país dejara de ser socialista. Como Fornet, en esa trama medita y propone Ubieta.
Que en la más alta dirección del país -y en la mayoría de la población- prime la convocatoria a preservar los ideales socialistas, no basta para ignorar riesgos que los cambios tengan o pudieran acarrear en la realidad objetiva y en su efecto ideológico. No hay sociedad monolítica, movida por intenciones idénticas, y el reto mayor estriba en la cultura, entendida como expresión concentrada y sembradora de un pensamiento propio del socialismo que se ha intentado construir, y que peligra si se coquetea con la cultura capitalista. Esta -lo recuerda Ser, parecer, tener- abona esencialmente el egoísmo y una banalización que se enmascara como inocencia y presunta espontaneidad gozosa.
El propósito de Ubieta -lidiar contra tendencias tales- se aprecia en cada una de sus páginas: artículos, entrevistas hechas al autor, polémicas en que él ha participado. Tal vez el libro habría ganado con una selección más severa, pues no todos los textos conservarán el peso que tuvieron originalmente en las batallas dadas por el autor en medios digitales entre 2001 y 2013, especialmente en su blog La Isla Desconocida.
Pero en el conjunto nada hay que merezca considerarse relleno inútil. El posible exceso cuantitativo -apoyado por la solvente y eficaz acogida que le dispensó la Casa Editora Abril- es inseparable de la vocación de utilidad ya mencionada. Ubieta no escatima proyectiles contra deformaciones que pudieran minarnos, o que ya nos visitan como si fueran cosa elegante y natural.
Las distorsiones prosperan en la realidad planetaria dominante, con una potencia imperialista que no respeta ley ni moral, y pueden empaquetarse como virus troyanos, promovidos por iniciativas individuales. Tampoco menospreciemos el apoyo que reciben de instituciones que descuidan su misión cultural. Ningún libro ofrece todas las verdades, todas las respuestas, ni siquiera todas las preguntas necesarias; pero frente a los peligros mencionados se afianza el valor de este que tan sugerentes inquietudes y reflexiones suscita. Lo mejor es leerlo, y cuando apenas se dedican unas cuantas líneas a saludarlo, sería insensato detenerse en minucias.

OTRAS OPINIONES:
Alpidio Alonso-Grau: Notas para presentar un libro necesario
Omar Valiño: Palabras en voz alta sobre un libro de Ubieta
Pedro Pablo Rodríguez: Un libro que nos habla de un país
Elier Ramírez Cañedo: Un libro imprescindible en la hora actual de Cuba
Raúl Antonio Capote: Elogio a la lúcida demencia

jueves, 27 de noviembre de 2014

Crónica de una parodia anunciada

René González Schweret
Blog Soy un espía, dicen
Hoy 27 de noviembre se cumplen 14 años del comienzo del juicio. Como se informó previamente, se irá haciendo la crónica de lo que sucedió en aquellos meses. Simultáneamente se irán situando en el blog las transcripciones oficiales de la corte.
Todo comenzó el 12 de septiembre de 1998, cuando en la madrugada de aquel sábado fuimos detenidos por el FBI diez personas. Tras el asalto que constituye un arresto USA y los interrogatorios en el cuartel del cuerpo en Miami, fuimos llevaros al FDC  (Centro Federal de Detención) de Miami y puestos en confinamiento solitario en el piso 13, que a la sazón estaba vacío.
El circo dio inicio el próximo lunes, cuando sin habernos podido siquiera asear o pasarnos un peine por el cabello nos bajaron directamente de las celdas a la corte con los ya conocidos overoles anaranjados que se usan en muchas prisiones norteamericanas. La voz se había corrido en la ciudad y el espectáculo ofrecía una multitud entre curiosa y delirante. Era la primera vez que “espías castristas” eran exhibidos como trofeo ante el público miamense. La tónica de revancha y desquite que aquella escena representaba determinaría el espíritu de la actuación de la fiscalía y el funcionamiento de las ruedas de la justicia federal desde entonces hasta nuestros días.
Desde los primeros días se evidenció que de los diez detenidos sólo cinco habíamos decidido enfrentar la presión y el chantaje de los fiscales. El resto se decantó aceptando cooperar con la fiscalía a cambio de sentencias drásticamente benignas. Así comenzó para nosotros el tortuoso camino de enfrentar un aparato legal que de antemano estaba afinado para que se nos encontrara culpables.  Poco a poco se fue acumulando la copiosa documentación que en estos casos enmascara la esencia del funcionamiento del sistema.
Aunque el acta de acusación constaba de 26 cargos, en concreto los Cinco enfrentábamos tres cargos sustantivos: Tres cargos de conspiración para cometer espionaje pesaban sobre Manuel Viramontes, Luis Medina y Antonio Guerrero. Sobre los Cinco –incluyendo ahora a Rubén Campa y a René González-  pesaba un cargo per cápita de actuar como agente extranjero no registrado ante el procurador general. También sobre los Cinco otro cargo algo raro por cabeza: Conspirar para lo mismo de lo que habíamos sido acusados en el segundo cargo. En otras palabras, ya por un mismo delito teníamos dos cargos:  Un cargo por cometer el delito y otro cargo  por conspirar para cometerlo.
El día 29 de septiembre, al regresar de una audiencia de fianza, el elevador se detuvo en el piso 12 del FDC. Se oficializaba así nuestra permanencia definitiva en celdas de castigo, o lo que se conoce como Special Housing Unit (SHU) o el Hueco. A partir de ahí el trato a los Cinco tuvo un carácter especial que se prolongaría por 17 meses.

Estado, monopolio de la violencia y legitimidad

Ángel Guerra Cabrera
Max Weber afirmó que el Estado ejerce el monopolio de la violencia por definición. Pero añadía que esa facultad debe cumplirse a través de un proceso “de legitimación”, que en el caso de las monarquías absolutas es aceptada por los subordinados como derecho divino; pero también puede provenir de un liderazgo carismático(los subordinados aceptan el poder basándose en la santidad, heroísmo o ejemplaridad de quien lo ejerce)  o de una legitimidad racional(los subordinados aceptan el poder de acuerdo con motivaciones objetivas e impersonales) que deviene en sinónimo de legalidad.  De una manera sencilla y más de un siglo antes, el lúcido Rousseau establece que la legitimidad  la otorga la “voluntad general” de los sometidos al poder. Versión que se aviene con el concepto moderno de democracia como gobierno “del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”, feliz definición de Abraham Lincoln.
Lo que ocurre con estas definiciones es que flotan en el aire si no se considera al Estado como portador del interés de las clases sociales dominantes.
En América Latina tenemos gobiernos de orientación popular y política exterior independiente de Washington, que en distintos grados representan y defienden los intereses de las clases populares. Entre ellos Cuba y los demás estados integrantes del Alba han avanzado considerablemente en instituir la participación popular en la toma de decisiones sobre políticas públicas. Pero también los gobiernos de Argentina, Uruguay y Brasil escuchan al pueblo y tratan de abrirle canales de participación en las decisiones.
Mientras tanto, México, Colombia, Perú y Chile, miembros de la Alianza del Pacífico, se reconocen como aliados de Estados Unidos y su política exterior e interior responde, aunque no siempre totalmente, a los dictados de Washington.
En Chile, aunque se mantienen en lo esencial las políticas neoliberales en la esfera económica y no se reconocen sus derechos al pueblo mapuche, la presidenta Bachelet trata de acercarse más al proceso de unidad latino-caribeño y de dar repuesta al formidable movimiento estudiantil y popular a favor de la educación pública y gratuita y en contra de la hiriente desigualdad social.
El gobierno de derecha de Santos en Colombia debe su elección al apoyo de la izquierda y del movimiento popular en virtud de su compromiso con el proceso de paz en contra de la voluntad del feroz sector oligárquico encabezado por Álvaro Uribe y apoyado por la extrema derecha yanqui.  Si el proceso de paz llegara a buen puerto implicará un empoderamiento de los sectores más conscientes, que seguramente presionarán para debilitar o abrogar el tratado de libre comercio con Estados Unidos, impulsar la soberanía alimentaria, la vigencia de los derechos políticos y sociales y reclamar participación en la decisión del destino del país.
En México se observa una profundización de las políticas neoliberales que privatizaron el enorme patrimonio público y crearon una rapaz plutocracia cuya única divisa es la ganancia, empobrecieron a más de la mitad de la población, anularon importantes derechos garantizados por la Constitución de 1917 y generalizan un clima de extrema violencia, corrupción e impunidad que ha llevado a una insondable crisis de legitimidad de todas las instituciones del Estado, la mayor desde los albores de la Revolución de 1910.
Aquellas lacras no son nuevas pero el neoliberalismo las ha catalizado exponencialmente al expulsar a la población del campo hacia Estados Unidos o las ciudades, privar de la oportunidad de estudiar y trabajar a generaciones enteras de jóvenes,  y desencadenar una guerra, supuestamente contra el narco, pero cuya víctima principal es el pueblo. Mientras tanto, la droga continúa fluyendo eficientemente hacia el mercado estadunidense y de allá siguen llegando puntualmente las armas con que se mata a decenas de miles de mexicanos, inocentes en su mayoría. El ecocidio avanza a la par que la minería y las nuevas concesiones a las transnacionales.
La tragedia de Iguala, con todo y lo indignante y doloroso que resultan sus seis muertos y 43 desaparecidos ha venido a confrontar a la sociedad con la realidad de que los mencionados procesos llegaron a su punto crítico. La digna, valiente y unida actitud de los padres de los 43 ha actuado como desencadenante de una acumulación de sentimientos y aspiraciones de amplísimos sectores del pueblo, que estaban madurando, pugnando por salir a flote, y de repente han encarnado en la conciencia social.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Putin: un discurso histórico

Atilio A. Boron
Hay discursos que sintetizan una época. El que pronunciara Winston Churchill en el Westminster College, en Missouri, en Marzo de 1946 es uno de ellos. Allí popularizó la expresión “cortina de hierro” para caracterizar a la política de la Unión Soviética en Europa y, según algunos historiadores,marcó con esa frase el inicio de la Guerra Fría. Antes, en Abril de 1917, un breve discurso de Lenin al llegar de su exilio suizo a la Estación Finlandia de San Petersburgo anunciaba, ante la sorpresa de su entusiasta audiencia animada por los acordes de La Marsellesa, que la humanidad estaba pariendo una nueva etapa histórica, pronóstico que habría de confirmarse en Octubre con el triunfo de la Revolución Rusa. En Nuestra América, un papel semejante cumplió “La historia me absolverá”, el célebre alegato con el que, en 1953, el joven Fidel Castro Ruz se defendió de las acusaciones del dictador cubano Fulgencio Batista por el asalto al Cuartel Moncada.
En esta línea habría que agregar el discurso pronunciado por Vladimir Putin el 24 de Octubre de este año en el marco del XIº Encuentro Internacional de Valdai, una asociación de políticos, intelectuales y gobernantes que anualmente se reúnen para discutir sobre la problemática rusa y, en esta ocasión, la preocupante situación mundial.  
Las tres horas insumidas por el discurso de Putin y su amplio intercambio de opiniones con algunas personalidades de la política europea -entre ellos el ex primer ministro de Francia, Dominique de Villepin y el ex canciller de Austria Wolfgang Schuessel- o con académicos de primer nivel, como el gran biógrafo de Keynes, Robert Skidelsky, fue convenientemente ignorado por la prensa dominante. El líder ruso habló claro, sin medias tintas y abandonando de partida el lenguaje diplomático. Es más, al inicio de su discurso recordó la frase de uno de ellos que decía que “los diplomáticos tienen lenguas para no decir la verdad” y que él estaba allí para expresar sus opiniones de manera franca y dura para, como ocurriera después, confrontarlas con las de sus incisivos interlocutores a quienes también les hizo unas cuantas preguntas. Discurso ignorado, decíamos, porque en él se traza un diagnóstico realista y privado de cualquier eufemismo para denunciar el aparentemente incontenible deterioro del orden mundial y los diferentes grados de responsabilidad que les cabe a los principales actores del sistema. Como de eso no se debe hablar, y como el mundo tiene un líder confiable y eficaz en los Estados Unidos, piezas oratorias como las de Putin merecen ser silenciadas sin más trámites. Un breve comentario en el New York Times al día siguiente, con énfasis en algunos pasajes escogidos con escandalosa subjetividad; algunas notas más con las mismas características en el Washington Post y eso fue todo. El eco de ese discurso en América Latina, donde la prensa en todas sus variantes está fuertemente controlada por intereses norteamericanos,  fue inaudible. Por contraposición, cualquier discurso de un ocupante de la Casa Blanca que asegure que su país es una nación “excepcional” o “indispensable”, o que difame a líderes o gobiernos que no caen de rodillas ante el mandato estadounidense corre mucha mejor suerte y encuentra amplísima difusión en los medios del “mundo libre”.
¿Qué dijo Putin en su intervención? Imposible reseñar en pocas páginas su discurso y las respuestas a los cuestionamientos hechos por los participantes. Pero, con el ánimo de estimular una lectura de ese documento, resumiríamos algunas de sus tesis como sigue a continuación.
Primero, ratificó sin pelos en la lengua que el sistema internacional atraviesa una profunda crisis y que contrariamente a relatos autocomplacientes -que en Occidente minimizan los desafíos del momento- la seguridad colectiva está en muy serio peligro y que el mundo se encamina hacia un caos global. Opositores políticos quemados vivos en el sótano del Partido de las Regiones por las hordas neonazis que se apoderaron del gobierno en Ucrania, el derribo del vuelo MH17 de Malasya Airlines por parte de la aviación ucraniana y el Estado Islámico decapitando prisioneros y blandiendo sus cabezas por la Internet son algunos de los síntomas más aberrantes de lo que según un internacionalista norteamericano, Richard N. Haass, es la descomposición del sistema internacional que otros, situados en una postura teórica y política alternativa, como Samir Amin, Immanuel Wallerstein, Chalmers Johnson y Pepe Escobar, prefieren denominar “imperio del caos.”  Esta ominosa realidad no se puede ocultar con bellos discursos y con los trucos publicitarios a los cuales son tan afectos Washington y sus aliados. El desafío es gravísimo y sólo podrá ser exitosamente enfrentado mediante la cooperación internacional, sin hegemonismos de ningún tipo.
Segundo, en su exposición Putin aportó un detallado análisis del decadente itinerario transitado desde la posguerra hasta el fin de la Guerra Fría, el surgimiento del fugaz unipolarismo norteamericano y, en su curva descendente después del 11-S, las tentativas de mantener al actual (des)orden internacional por la fuerza o el chantaje de las sanciones económicas como las aplicadas en contra de Cuba por más de medio siglo, Irak, Irán, Corea del Norte, Siria, Costa de Marfil y ahora Rusia. Un orden que se cae a pedazos y, como lo anunciaba el título del Encuentro, que se debate entre la creación de nuevas reglas o la suicida aceptación de la fuerza bruta como único principio organizador del sistema internacional. De hecho nos hallamos ante un mundo sin reglas o con reglas que existen pero que son pisoteadas por los actores más poderosos del sistema, comenzando por Estados Unidos y sus aliados, que dan por desahuciada a las Naciones Unidas sin proponer nada a cambio.  La Carta de las Naciones Unidas y las decisiones del Consejo de Seguridad son violadas, según Putin, por el autoproclamado líder del mundo libre con la complicidad de sus amigos creando así una peligrosa “anomia legal” que se convierte en campo fértil para el terrorismo, la piratería y las actividades de mercenarios que ora sirven a uno y luego acuden a prestar sus servicios a quien le ofrece la mejor paga. Lo ocurrido con el Estado Islámico es paradigmático en este sentido.
Tercero, Putin recordó que las transiciones en el orden mundial “por regla general fueron acompañadas si no por una guerra global, por una cadena de intensos conflictos de carácter local.” Si hay algo que se puede rescatar del período de la posguerra fue la voluntad de llegar a acuerdos y de evitar hasta donde fuese posible las confrontaciones armadas. Hubo, por cierto, muchas, pero la temida guerra termonuclear pudo ser evitada en las dos mayores crisis de la Guerra Fría: Berlín en 1961 y la de los misiles soviéticos instalados en Cuba en 1962. Posteriormente hubo importantes acuerdos para limitar el armamento nuclear. Pero esa voluntad negociadora ha desaparecido. Lo que hoy prevalece es una política de acoso, de bullying, favorecida por un  hipertrofiado orgullo nacional con el cual se manipula a la opinión pública que así justifica que el más fuerte –Estados Unidos- atropelle y someta a los más débiles. Si bien no menciona el dato, en el trasfondo de su discursose perfila con claridad la preocupación por la desorbitada expansión del gasto militar estadounidense que, según los cálculos más rigurosos, supera el billón de dólares (o sea, un millón de millones de dólares) cuando al desintegrarse la Unión Soviética los publicistas del imperio aseguraron urbi et orbi que el gasto militar se reduciría y que los así llamados “dividendos de la paz” se derramarían en programas de ayuda al desarrollo y combate a la pobreza. Nada de eso tuvo lugar.
Cuarto, al declararse a sí mismos como vencedores de la Guerra Fría la dirigencia norteamericana pensó que todo el viejo sistema construido a la salida de la Segunda Guerra Mundial era un oneroso anacronismo. No propuso un “tratado de paz”, en donde se establecieran acuerdos y compromisos entre vencedores y vencidos, sino que Washingtonse se comportó como un “nuevo rico” que, embriagado por la desintegración de la Unión Soviética y su acceso a una incontestada primacía mundial, actuó con prepotencia e  imprudencia y cometió un sinfín de disparates. Ejemplo rotundo: su continuo apoyo a numerosos “combatientes de la libertad” reclutados como arietes para producir el “cambio de régimen” en gobiernos desafectos y que a poco andar se convirtieron en “terroristas” como los que el 11-S sembraron el horror en Estados Unidos o los que hoy devastan a Siria e Irak. Para invisibilizar tan gigantescos errores la Casa Blanca contó con “el control total de los medios de comunicación globales (que) ha permitido hacer pasar lo blanco por negro y lo negro por blanco.” Y, en un pasaje de su discurso Putin se pregunta: “¿Puede ser que la excepcionalidad de los Estados Unidos y la forma como ejerce su liderazgo sean realmente una bendición para todos nosotros, y que su continua injerencia en los asuntos de todo el mundo esté trayendo paz, prosperidad, progreso, crecimiento, democracia y simplemente tengamos que relajarnos y gozar? Me permito decir que no.”
Quinto, en diversos tramos de su alocución y del intercambio de preguntas y respuestas con los participantes, Putin dejó sentado muy claramente que Rusia no se cruzará de brazos ante las amenazas que se ciernen sobre su seguridad nacional. Utilizó para transmitir ese mensaje una elocuente metáfora para referirse, indirectamente, a los planes de la NATO de rodear a Rusia con bases militares y para responder a las inquietudes manifestadas por algunos de los presentes acerca de una eventual expansión imperialista rusa. Dijo que en su país se le tiene gran respeto al oso “amo y señor de la inmensidad de la taiga siberiana, y que para actuar en su territorio ni se molesta en pedirle permiso a nadie. Puedo asegurar que no tiene intenciones de trasladarse hacia otras zonas climáticas porque no se sentiría cómodo en ellas. Pero jamás permitiría que alguien se apropie de su taiga. Creo que esto está claro.” Esta observación fue también una respuesta a una caracterización muy extendida en Estados Unidos y Europa que menosprecia a Rusia -y antes a la Unión Soviética- como “un Alto Volta (uno de los países más pobres y atrasados de África) con misiles”. Sin dudas que el mensaje fue muy claro y despojado de eufemismos diplomáticos, en línea con su confianza en la fortaleza de Rusia y su capacidad para sobrellevar con patriotismo los mayores sacrificios, como quedó demostrado en la Segunda Guerra Mundial. Dijo textualmente: “Rusia no se doblegará antes las sanciones, ni será lastimada por ellas, ni la verán llegar a la puerta de alguien para mendigar ayuda. Rusia es un país autosuficiente.”
En síntesis: se trata de uno de los discursos más importantes sobre el tema pronunciado por un jefe de estado en mucho tiempo y esto por muchas razones. Por su documentado y descarnado realismo en el análisis de la crisis del orden mundial, en donde se nota un exhaustivo conocimiento de la literatura más importante sobre el tema producida en Estados Unidos y Europa, refutando en los hechos las reiteradas acusaciones acerca del “provincianismo” del líder ruso y su falta de contacto con el pensamiento occidental. Por su valentía al llamar las cosas por su nombre e identificar a los principales responsables de la situación actual. Ejemplo: ¿quién arma, financia y recluta a los mercenarios del EI? ¿Quién compra su petróleo robado de Irak y Siria, y así contribuye a financiar al terrorismo que dicen combatir? Preguntas estas que ni el saber convencional de las ciencias sociales ni los administradores imperiales jamás se las formulan, al menos en público. Y que son fundamentales para entender la naturaleza de la crisis actual y los posibles caminos de salida. Y por las claras advertencias que hizo llegar a quienes piensan que podrán doblegar a Rusia con sanciones o cercos militares, como nos referíamos más arriba. Pero, a diferencia del célebre discurso de Churchill, al no contar con el favor del imperio y su inmenso aparato propagandístico camuflado bajo los ropajes del periodismo el notable discurso de Putin ha pasado desapercibido, por ahora. A cien años del estallido de la Primera Guerra Mundial y a veinticinco de la caída del Muro de Berlín Putin arrojó el guante y propuso un debate y esbozó los lineamientos de lo que podría ser una salida de la crisis. Ha pasado algo más de un mes y la respuesta de los centros dominantes del imperio y su mandarinato ha sido un silencio total. Es que no tienen palabras ni razones, sólo armas. Y van a continuar tensando las cuerdas del sistema internacional hasta que el caos que están sembrando revierta sobre sus propios países. Nuestra América deberá estar preparada para esa contingencia.