martes, 18 de enero de 2011

La SINA y la manipulación del dolor.

Ernesto Pérez Castillo
Cuando el diario británico The Guardian publicó parte de la papelería secreta de la Oficina de Intereses (SINA) del gobierno de los Estados Unidos en La Habana, filtrada por Wikileaks, apenas estaba aflorando la punta del iceberg que queda escondido bajo la alfombra.
Allí puede leerse que una da las misiones de los diplomáticos de Washington (¿o serán de Langley?) es buscar “historias y otras noticias que puedan destruir el mito de la superioridad médica cubana” pues, según reconocían, el servicio de salud de la Isla “se convirtió en uno de los puntos fuertes de ese país”.
Un hecho reciente demuestra que los funcionarios yanquis han ido muy mucho más lejos que esa simple recolección de anécdotas, y han pasado a organizar provocaciones directas, cuanto más ofensivas por hipócritas, como es el caso de la organización de supuestas subastas de obras de arte para reunir fondos con los que ayudar a los niños cubanos enfermos de cáncer.
Con ese propósito manejan (y financian) a su marioneta en el terreno, Carmen Vallejo, y como pantalla no pudieron escoger locación peor que la embajada de la República Checa, uno de los aliados incondicionales de la política anticubana de los Estados Unidos contra Cuba.La propia señora Vajello, en su blog, ha colgado fotos de sus actividades, entre las que sobresale la presencia en ellas de Michael Parmley, el anterior jefe de la SINA en La Habana, el mismo que en entrevista para el diario suizo Le Temps ha amenazado a Julien Assange : “Me disgustaré mucho si publica las múltiples conversaciones que tuve con la bloguera Yoani Sanchez”. Yoani, que no se pierde una, tiene entre las múltiples misiones que Michael Parmley le instruyó, la tarea de dar publicidad a las provocaciones de Carmen Vallejo.
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Posadaland, Miamiland o Bomboland..., según Lauzán.

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¡Caramba Yoani, ni un solo libro de Martí!

“¡No se miente cuando se lleva a la patria en el corazón!” José Martí
Ernesto Almaguer
Un nuevo año siempre trae proyectos y metas, hasta para los detractores de la Revolución, quienes montaron un circo en el apartamento de Yoani Sánchez, para transmitir su mensaje de aliento en el 2011, según ellos, a “los oprimidos por el monopolio estatal de la información”.
Se comenta entre sus vecinos que la historia fue más o menos así:
Se revisó el cabello, miró a su alrededor, respiró e hizo un gesto aprobando el inicio de la grabación. Se quedó rígida, meditando, volvió a cerrar sus ojos y con una expresión de inconformidad indicó que se detuviera el sofisticado artefacto que convierte el mundo circundante en señales de video digital.
-No deseo este plano – ripostó- quiero transmitir un mensaje que me muestre como una persona experimentada en cuestiones de redes, navegación... ¿Entiendes -probemos en otro lugar-. No podía transmitir el mensaje deseado si utilizaba como fondo el comedor de su casa, entre vajillas y la mirada aburrida de su esposo, tenía que mostrarse como una mujer sencilla, hogareña o como una profesional de la “blogosfera alternativa”. Sus complejos y ego personal le hacían sentir mal, no podía decir ni una palabra sentada en un lugar sin intencionalidades, quería hacer algo crucial….
-Mira, mejor me siento detrás de la PC y allí lo hacemos, ¿les parece? Una voz la hizo meditar: mostrar en internet las condiciones que tiene su computadora personal, (monitor pantalla plana, accesorios, laptop), limitaría la posibilidad de solicitar más ayuda para seguir luchando en Cuba por la libertad de expresión. -¡Vaya, que difícil es esto! –pensó-. Sin embargo, recordaba bien las palabras, repetidas tantas veces frente al espejo… es lo que pasa cuando se dice lo que no se siente.
Miró disgustada a los participantes de aquel reality show, tomó aire una vez más y recordó a todos (algo disgustada) la importancia de la grabación, pidió ayuda, ideas… el momento decisivo fue la revelación de que el video sería publicado en VOA News, un medio norteamericano, una muy buena oportunidad para comunicar sus disfrazados anhelos de libertad, bien remunerados.
-Atiendan…vamos a montar todo en la salita, y colocamos la silla delante del librero… quiero acondicionarlo para que me sientan como la misionera de los conocimientos y herramientas que nos harán libres- Acto seguido, como un sargento da la orden a su escuadra, mandó a retirar del estante todo libro que no guardara relación con el ciberespacio. Consideró oportuno que algunos de sus premios estuvieran en el plano, eso reforzaría la credibilidad de su mensaje
¿Yoani?- susurró una voz ¿y que hacemos con este libro de Martí?-¿Martí? -replicó ella en tono irónico, mientras agarraba en su mano un tomo de obras completas del Apóstol- no nos sirve, necesitamos libros de internet, web 2.0, blogs, cualquier cosa caballeros ¿quedó claro? Alguien gritó ¡Yoani, encontré una edición completa de Windows Vista- su rostro se iluminó y soltó el libro, que cayó al suelo con las enseñanzas del Maestro, que nunca fraguaron en su conciencia. En su lugar abrazó “los mejores trucos para internet en el 2010”.
En cuestión de segundos, el empolvado estante fue transformado; comenzó la persecución de libros que no sirvieran a la causa de Yoani, fueron discriminados y sentenciados a otras divisiones de aquel librero, condenados al olvido, colocados de cualquier manera, por no servir al credo de su difusión internauta.
Se sentó, se alisó el cabello, preguntó acerca de su apariencia, tomó un sorbo de whisky, para preparar sus cuerdas vocales, respiró y comenzó a parafrasear su ridícula “ruta del dolor” capturada por el lente de la cámara, mientras el zoom dejaba ver entre trucos de Internet, diseños y desarrollo de blogs, la ausencia o más bien el deseo de Martí de no compartir el mismo escenario con quien pretende que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América.

La Picazón.

Foto trucada que apareció hoy en GUAMÁ.
E. U. G.
Se acabaron los argumentos. Los neocons del Tea Party pusieron una mirilla en el rostro de sus oponentes, y... sonaron los disparos. GUAMÁ lo reconoce, aunque lo tire a relajo. Con Ubieta no se puede discutir, es "un genio del embaraje, un mago de la maraña", dice un ex-humorista, con empaque Editorial y to'. Y entonces viene la foto trucada en una adaptación criolla, apresurada, "para no quedarnos atrás asere", de la mirilla telescópica de Sarah Palin. ¿Es una amenaza?, ¿un deseo reprimido? Porque la foto remite a la que se difundió en Internet de Varela, después de la infame y no del todo aclarada golpiza que recibiera en Miami --nuevamente acusado junto a mí en el texto que acompaña a la foto, porque usé una de sus geniales caricaturas--, y constituye, por asociación, una "advertencia". ¿Sí? Están perdidos. No hay miedo, compay.

lunes, 17 de enero de 2011

JOSÉ MARTÍ: LA IDEA DEL BIEN.

“No basta nacer.—Es preciso hacerse”.
José Martí
Carlos Rodríguez Almaguer.
Los que participábamos en la clausura de la primera Conferencia Internacional José Martí: Por el equilibrio del mundo, aquel 29 de enero de 2003 en el Palacio de las Convenciones de La Habana, recordaremos siempre la pregunta con que Fidel comenzó su discurso: “¿Qué significa Martí para los cubanos?” Y recordaremos aún más la respuesta que, luego de analizar un párrafo del texto martiano El presidio político en Cuba, sobre la existencia de dios en la idea del bien y la lágrima como fuente de sentimiento eterno, dio el Comandante a su propia pregunta: “Para nosotros los cubanos, José Martí es la idea del bien que él describió”.
Conocida es para todos la máxima legada por el Maestro en su artículo Maestros Ambulantes, publicado en Guatemala, donde nos dice que “Ser culto es el único modo de ser libre”, pero no siempre recordamos la oración anterior que constituye otra máxima de vida y en la cual nos revela que “Ser bueno es el único modo de ser dichoso”. Profundizar en el estudio y significación de estas dos verdades esenciales, más allá de una repetición cómoda y superficial que termina por convertir cualquier evangelio en mera consigna, bastaría para contribuir de manera eficaz a la formación de mejores seres humanos. Y en esto es bueno dejar sentado que cuando nos referimos a esa formación no estamos hablando solamente de las nuevas generaciones, sino de todos los hombres y mujeres que vivimos estos tiempos que él mismo llamaría “de reenquiciamiento y remolde”, porque a fuerza de destruir el medioambiente, de fabricar bombas y armas de destrucción cada vez más sofisticados y de ensayar a escala universal la enajenación de los hombres hasta hacerlos besar y bendecir la daga que los degüella, no le va quedando mucho tiempo de rectificación a nuestra desdichada especie.
Que cualquier idea por elevada y noble que sea tendrá en la práctica únicamente el valor que sean capaces de darle, en sentimientos, palabras y hechos, aquellos que dicen defenderla, no hace falta repetirlo; que ninguna doctrina política, filosófica, ideológica o religiosa sobrevive en la práctica social más allá del punto en que sus sacerdotes le deshonran el templo, es una verdad vieja; que a la patria se le honra tanto con la vida pública como con la privada, es algo conocido; que cualquier obra de amor, como lo ha sido la Revolución martiana de 1959, ha tenido siempre muchos enemigos, no es tampoco nuevo; y que los hombres somos el resultado de nosotros mismos, también lo conocemos.
Cuba tiene, en sus poco más de dos siglos de forja de la nación, una cantidad enorme de paradigmas, en proporción, no solo al tiempo histórico, sino también a su espacio geográfico. Nadie podrá negar que, desde los inicios, fue el seguir a determinados paradigmas universales, continentales o regionales, lo que inspiró a nuestros padres fundadores en su labor primigenia. Luego, cuando con sus sacrificios en los cadalsos, en las prisiones y en los destierros, los hombres de pluma y de palabra se fueron convirtiendo ellos mismos, acaso sin saberlo ni pretenderlo, en los primeros paradigmas de la incipiente cubanía, entonces comenzamos a nacer como pueblo y como nación, pues ellos se habían puesto de semillas para que germinara el sentimiento que daría “luego a los generales ejércitos para sus batallas”.
El referente histórico se convirtió para José Martí en arma principal de toda su actividad política, ideológica y sociocultural. Poniendo por delante el reflejo de las mejores vidas de aquellos que veían más allá de donde alcanzaba su bolsillo y veían los intereses de la patria; de esos que, puestos de pie sobre el yugo miserable de la ignominia, colocaban en su frente honrada la estrella “que lumina y mata”, Martí se convierte en Apóstol no solo de la independencia de Cuba, sino de aquella a la que él mismo llamó República Moral, donde cada hombre defendiera como cosa sagrada, “como de honor de familia”, la dignidad y el decoro de cada cubano, y donde nadie permitiera nunca que se ultrajara, ni en los demás ni en sí, a la tierra sagrada donde se vino al mundo.
Cada conmemoración del 10 de octubre, cada artículo de prensa, cada carta a compañeros de lucha, a amigos íntimos, a familiares, iría permeada de aquella idea encarnada en él de que la dignidad, el honor y la grandeza de la patria solo podría hacerse visible a través de la actitud cotidiana de sus hijos. Así, en respuesta al menosprecio y la ofensa lanzada contra los cubanos por la prensa yanqui, traza en su artículo Vindicación de Cuba, a partir de unos cuantos nombres de cubanos ilustres, el deber ser de un pueblo que apenas si existía en la diáspora de las emigraciones, donde el ejercicio de la libertad le permitía al cubano el despliegue de sus poderosas facultades, pues la otra parte, era llaga adolorida que padecía bajo la bota colonial de España, y cuyos mejores hijos morían asesinados o tuberculosos en las prisiones africanas.
Martí, como haría Fidel un siglo después, no solo nos enseñó el pueblo que éramos, sino que nos dibujó en el horizonte el pueblo que debíamos y podíamos llegar a ser, aún cuando tanto ellos como nosotros sabemos por la historia que nunca han logrado los pueblos empinarse hasta el punto que les ha sido trazado por sus hombres magnos, pero nadie se atrevería a negar que cuanto han crecido lo deben al empeño colectivo puesto en querer alcanzar esos pináculos. Ese horizonte, en tanto utopía, sirve sobre todo—como dijera un sabio americano—para eso, para caminar. Cómo si no, explicaríamos el milagro de que un pequeño país como Cuba, insular, con mínimos recursos naturales, sobre la base material de una economía renqueante por diversos motivos, entre ellos ese odioso monumento a la impotencia imperial que es lo que resultan al cabo el bloqueo y la guerra económica yanqui, pudiera alcanzar en el brevísimo plazo de cincuenta años, con hechos y realizaciones concretas, los beneficios que ha alcanzado la Revolución para los cubanos y para los pobres del mundo con quienes echó su suerte. Cómo explicar la conducta de nuestros combatientes en África, de nuestros maestros en Nicaragua, Bolivia, Venezuela, Ecuador; de nuestros médicos en medio mundo, sobre todo en aquellos lugares donde la filantropía de otros demuestra su inferioridad con respecto a la solidaridad promovida desde siempre por la Cuba Martiana, como está ocurriendo ahora mismo en el combate a muerte entre el humanismo más puro y la epidemia más terrible que se libra en las dolorosas tierras haitianas.
A ese Martí Maestro, vivo y vivificador, es al que debemos buscar y enseñar los que queremos a Cuba, a América y a la Humanidad, para que nos sirva de alimento al alma y de sostén al cuerpo en estos tiempos tristes y definitivos donde resalta por contraste terrible aquella verdad tremenda contra la cual cada uno deberá medir sus actos: “En la arena de la vida luchan encarnizadamente el bien y el mal. Hay en el hombre cantidad de bien suficiente para vencer: ¡Vergüenza y baldón para el vencido!”

domingo, 16 de enero de 2011

GUAMÁ, la publicación patrocinada por Penúltimos días, declara su admiración por Luis Posada Carriles.

E. U. G.
Si la picazón que ocasiona un texto es directamente proporcional a la eficacia de su contenido parece ser que mi post "Yoani y Penúltimos días, ¿derechos empresariales o libertad de expresión?" fue certero. La parodia de GUAMÁ, más que humor (cuando algo es bueno, aunque esté escrito contra mí, no dejo de reirme), destila bilis. No creo que sea obra de los humoristas a sueldo que ayer, cuando vivían en La Habana, escribían para la prensa revolucionaria y hoy que viven en Miami, escriben para la contrarrevolucionaria. Parece un texto salido de la pluma de Hernández Bushto. Es cierto que se trata de una burla, pero la inversión de mis palabras pretende demostrar que la verdad es lo opuesto a lo que digo. La parodia, presentada como Editorial, revela la opinión de sus hacedores y patrocinadores sobre el terrorista Luis Posada Carriles. Cito:

"La valla -según la promoción que se hace a sí mismo el castrismo–, es un ejemplo de “libertad de expresión”: si la dictadura paga, supuestamente puede decir lo que quiera. Aun así sea en el corazón del sitio donde se refugia el exilio por ella construido, gente que protestó frente a la imposición y aprovechó para manifestarse en otro asunto peliagudo que preocupa por estos días al gobierno cubano, el juicio a Luis Posada Carriles, un patriota luchador por la libertad de Cuba.
Cualquier lector, medianamente informado, sabe que se trata de un acusado por la dictadura cubana de la voladura de un avión comercial cubano en pleno vuelo (en el que estaría involucrada la inteligencia cubana, aun por investigar) y de una serie de atentados a hoteles habaneros, entre otros actos criminales. Una señora entrevistada por la televisora, repetía la consigna de un cartel. Entiéndase: los manifestantes defendían al luchador libre que los terroristas encarcelados intentaron frenar".

No solo GUAMÁ declara abiertamente su simpatía por Posada Carriles. Yo había atribuido la temprana desaparición en Penúltimos días del video de los manifestantes frente a la valla como un raro acto de lucidez de Hernández Bushto: difundir esas imágenes en la que sus compinches de la banda saavedriana reivindican como héroe a Posada, es poco inteligente. Pero el autor del blog me desmiente: dice que su desaparición se debió a la rotación habitual. Que la contrarrevolución miamense y pro-yanqui (a la que pertenece HB, no importa que viva en Barcelona), apoye sin escrúpulos al confeso terrorista es un síntoma del nivel que ya alcanza la confrontación y revela el miedo que siente la derecha norteamericana --la que paga a HB--, ante la posible condena de un Agente (será un hijo de puta, pero es su hijo de puta), que sabe demasiado.

¡No más censura en Youtube!

Iva Lira (Rebelión)

Encuentro de Narradores en La Palma, enero 2011 (Fotos).

Ernesto Pérez Castillo, Enrique Ubieta Gómez, Carlos Rodríguez Almaguer y Laidi Fernández de Juan, en la Isla Verde.
El escritor Nelson Simón lee uno de sus textos.

La narradora Laidi Fernández de Juan disertó sobre la narrativa femenina cubana y leyó un cuento suyo.
Ernesto Pérez Castillo, escritor y periodista, presentó su novela Medio millón de tuercas, Premio Cirilo Villaverde de la UNEAC 2009. En la foto con su hijo Sebastián.

La picazón de Hernández Bushto.

Si la picazón que ocasiona un texto es directamente proporcional a la eficacia de su contenido parece ser que mi post "Yoani y Penúltimos días, ¿derechos empresariales o libertad de expresión?" fue certero. La parodia de Guamá más que humor (cuando algo es bueno, aunque esté escrito contra mi, no dejo de reirme), destila bilis. No creo que sea obra de los humoristas a sueldo que ayer escribían para Juventud Rebelde y hoy viven en Miami. Parece un texto salido de la pluma de Hernández Bushto. Volveré sobre él (ahora tengo que salir).
P. D. Pero no dejen de ver también Lo que yo entiendo por pro-yanqui o pro-imperialista.

sábado, 15 de enero de 2011

Túnez: Un pueblo inesperado derroca un tirano.

Santiago Alba Rico
Después de 28 días de revueltas, un pueblo del que nadie esperaba nada ha derrocado al dictador que se sentía más seguro, apoyado sin reservas por la UE y EE.UU. y arropado en la oscuridad por los medios occidentales. Zine el Abdin Ben Alí huyó hoy de Túnez empujado por una población que ha descubierto día a día, durante cinco semanas, un poder que ignoraba poseer. Un incidente trágico, pero menor, encendió la yesca acumulada durante décadas de frustración económica y política y nadie ha podido detenerla. El miércoles por la tarde, cuando la ola de protestas había ya roto contra el centro de la capital, el dictador trató de neutralizar la amenaza prometiendo abandonar el cargo en 2014, levantar la censura y conceder libertades políticas. Pero era ya demasiado tarde. "66 muertos es un precio muy caro a cambio de youtube", decían los blogueros en la red.
Hoy por la mañana, la popular avenida Burguiba, en el centro de la ciudad, se llenó de una multitud que protestaba frente al ministerio del Interior. Estudiantes, parados, intelectuales, artesanos, jóvenes y viejos, hombres y mujeres, dejaban claro que habían perdido el miedo y que no estaban dispuestos a aceptar nada que no fuera la salida del dictador. Si días antes se había visto arder la fotografía de Ben Alí, las consignas de los ciudadanos, algunos subidos en las ventanas del terrorífico ministerio, dejaban claro su propósito: "Ben Alí c'est fini", "Asesino", "No nos marcharemos hasta que Ben Alí no se vaya".

Conscientes de su fuerza.
Un mes antes, esas mismas personas pronunciaban el nombre de Ben Alí en voz baja y nunca ante más de tres personas. Ahora exigían a gritos su partida, conscientes de su fuerza, ondeando la bandera del país y entonando un himno nacional de pronto subversivo: "moriremos para que la patria viva". Cuando la policía comenzó a cargar y enseguida a disparar, los jóvenes se volvían, reanudaban el canto y se daban ánimos unos a otros para volver a la batalla. Nadie invocó a Alá sino a la patria, la decencia, la democracia.
Entre tanto, en otros lugares de la ciudad se producían saqueos e incendios, furor justiciero de un vandalismo en realidad bien dirigido: eran las lujosas mansiones de los Trabelsi, la familia política de Ben Alí, las que ardían. El clan mafioso de los Trabelsi -como los cables de Wikileaks lo describen- era el blanco de la ira popular. "Devolvednos nuestro dinero", gritaba esa mayoría hasta hoy aplastada, excluida al mismo tiempo de los recursos y de las decisiones.Hoy se mantienen sin duda las incertidumbres. Mohammed Ghanoushi, presidente interino, era el primer ministro de Ben Alí. La UE y los EE.UU. van a vigilar de cerca. Pero en estos días en Túnez ha ocurrido un milagro muy raro: el pueblo menos esperado ha derrocado al tirano más incuestionado. No hay vuelta atrás cuando se deja de creer en los Reyes Magos. Tampoco cuando se descubre en uno el poder de la dignidad humana.

Lo que yo entiendo por pro-yanqui o pro-imperialista.

El primero de la izquierda --en esta esquina de amos y lacayos de la ultraderecha--, es Hernández Bushto. El del medio..., ya saben quién es.