martes, 13 de septiembre de 2011

Libaneses reclaman en Beirut libertad de antiterroristas cubanos

Ayer nuestros hermanos presos en Estados Unidos por venganza política, cumplieron 13 años tras las rejas. En muchos lugares del mundo reclamaron el fin de ese encierro. Reproduzco este cable y las fotos que los amigos libaneses me enviaron.
Escrito por Ulises Canales
11 de septiembre de 2011, 13:05Beirut, 11 sep (PL) Un centenar de libaneses amigos de Cuba marcharon hoy por esta capital y realizaron un plantón frente a la Embajada de Estados Unidos para reclamar la excarcelación de cinco antiterroristas cubanos, apresados hace justo 13 años.
Convocados por el Comité Libanés de Solidaridad por la Liberación de los Cinco Héroes, conocido por las siglas L4C5, los participantes en la demostración desafiaron la prohibición de las autoridades capitalinas para manifestarse alegando la situación convulsa en Medio Oriente.
La movilización, al igual que en años anteriores, reunió a libaneses y palestinos refugiados o residentes aquí, entre los que había jóvenes, ancianos y madres que cargaron con bebés de hasta un mes de nacido, según relató a Prensa Latina Wafica Ibrahim, una de las organizadoras.
Asimismo, activistas sociales, obreros, intelectuales, periodistas, estudiantes y cubanas residentes en el Líbano se fundieron durante la caminata con miembros de partidos políticos de diversas tendencias, pero con un sentimiento común de amistad con la Revolución cubana.
Anwar Yassin, dirigente del L4C5, reclamó al presidente estadounidense, Barack Obama, la liberación inmediata de los Cinco, como se conoce en el mundo a René González, Gerardo Hernández, Fernando González, Antonio Guerrero y Ramón Labañino.
El exprisionero político libanés en Israel y héroe de la resistencia nacional contra la ocupación sionista subrayó la "extrema preocupación" de los amigos de Cuba por la probable libertad supervisada de René González en Miami, una vez cumplida su condena en Estados Unidos.
"Reiteramos una vez más nuestra demanda por el retorno de René a su suelo patrio en octubre próximo, por razones puramente humanitarias y familiares", remarcó al hacer referencia a la falta de seguridad y el peligro a su integridad física "donde radica la mafia anticubana".
Los activistas caminaron enarbolando por calles beirutinas grandes fotos de los Cinco, una inmensa bandera cubana y retratos del guerrillero argentino-cubano Ernesto Che Guevara, además de pancartas con exigencias a Obama y una banda de música de niños palestinos.
Por otra parte, Yassin se refirió al caso de Gerardo Hernández, que espera la respuesta del tribunal después de varios recursos presentados por sus abogados, así como a la política de doble rasero que aplica Washington en su presunta lucha contra el terrorismo.
Miembros del L4C5 también recogieron firmas para una carta elaborada por europeos bajo el título "Un millón de firmas para la libertad de los Cinco: Carta a Barack Obama", y copia de la cual entregaron a un agente de la embajada norteamericana en Beirut.

domingo, 11 de septiembre de 2011

NOTA OFICIAL sobre incidente en Iglesia Evangélica Pentescostal

El templo de la Iglesia Evangélica Pentecostal, ubicado en Infanta y Santa Marta, en Centro Habana, presenta desde hace varios días una situación inusual, al mantenerse de manera prolongada dentro de la iglesia más de 60 personas, entre ellas 19 menores y 4 embarazadas, que se encuentran en un retiro a puertas cerradas. Estas personas, reunidas por su propia voluntad en el templo desde el pasado 21 de agosto, fueron convocadas por Braulio Herrera Tito, a quien su denominación religiosa lo separó como pastor, por razones de índole interna, desde mayo de 2010.
Ante esta situación, un grupo de familiares acudieron a las autoridades, preocupadas particularmente por los niños, que no están asistiendo a la escuela, y por las embarazadas, que no reciben la atención médica prescrita para ellas.
En virtud de estas circunstancias, se han sostenido conversaciones con familiares, líderes religiosos y algunos miembros de la congregación. También, se ha protegido el recinto y ofrecido atención médica.
Después de varios contactos con quienes dirigen el retiro, un equipo médico valoró la salud de las embarazadas, que han decidido permanecer allí. Se les alertó que una estancia prolongada, sin atención especializada, pudiera afectar la salud de las gestantes. Igualmente, fue trasladada la preocupación de que el tiempo transcurre sin que los niños asistan a la escuela.
Las autoridades del orden público mantendrán la protección de la seguridad ciudadana para evitar cualquier incidente y ofrecen disculpas a la población por las molestias ocasionadas.
Se ratifica la disposición de continuar las gestiones necesarias para una solución favorable a este hecho, cuyo origen es ajeno a nuestras autoridades, que reiteran la voluntad de colaborar en ese sentido con los familiares, la comunidad y los representantes de las instituciones religiosas involucradas.

Lo peor para un ser humano es no pertenecer a una esperanza colectiva. (El otro 11 de septiembre)

Enrique Ubieta Gómez
Cuando entrevisté en 2003 a Andrés Pascal Allende, quien fuera secretario general del MIR, Chile parecía inamovible en el espíritu conservador, heredado de la dictadura pinochetista. Sin embargo, me dijo: "No tengo dudas de que asistiremos --no sé cuando-- a una situación de emergencia en Chile, y veremos resurgir un movimiento que abogará por el cambio. Incluso te diría que será mucho más radical de lo que nosotros fuimos. No me refiero a las formas de lucha, porque la radicalidad no está en las armas, sino en la profundidad de los cambios que te propongas. Y el cambio que exige la sociedad capitalista globalizada en la que vivimos, no es sólo político, es de civilización, de cultura, es la construcción de otra forma de vida. Yo no estoy desesperanzado. Al contrario, tengo grandes expectativas." En estos días de aniversario del golpe de estado –esas "torres gemelas" de la esperanza derribadas en Santiago de Chile por la CIA–, la juventud chilena se encarga de dar la razón al viejo combatiente revolucionario. Reproduzco la entrevista, en la que Pascal Allende recuerda aquellos primeros días de estupor y los siguientes, de resistencia popular.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Al borde del abismo I

Raúl Antonio Capote
Tomado de El Adversario Cubano
En estos días hablaremos del abismo. Los cubanos podemos caer en él, dicen unos que un buen empujón armado nos llevará sin remedio al fondo, que es la única solución la fuerza para acabar con la osadía de esta Revolución disidente, 53 años de contracultura, 53 años marcando la diferencia, hay que aplicar la fuerza, lo dice alguien que dirige un partido que se proclama socialista, obrero y español, pero que no es obrero, ni socialista, que le pregunten a los indignados, ¿español? bueno si, funciona en España, pero es yanqui también. Bueno podemos caer, si, pero combatiendo, matando y muriendo como sabemos hacer los cubanos revolucionarios. Es aconsejable que no lo intenten.
Podemos caer también, y eso lo dijo Fidel primero que nadie, por nuestros propios errores. Esta dicho, redicho, pero parece que hay gente que se embriaga con la fuerza de gravedad del abismo, que se deleita acuclillada en sus bordes, quedan como hipnotizados al borde del precipicio, les atrae la caída con fuerza irresistible, sino que expliquen su inmovilidad, su torpeza, su increíble desidia. Hay que entrar en ebullición, hay que entrar en combate hay que cambiar todo lo que tenga que ser cambiado, pero ellos permanecen entontecidos, mirando al fondo seguros en su embeleso, enajenados en la contemplación del peligro, como si con solo desearlo se pudiera evitar el desastre. Hipando cariacontecidos contra todo el que se mueve, porque creen que el movimiento los lanzará a la caída, porque creen que todo movimiento es peligroso para su obesidad de alma. Creen firmemente que si se quedan quietos, inmóviles, nada acontecerá que les haga daño.
Debajo, en ese hueco será enterrada el alma de la nación, sobre nuestra historia se lanzarán montañas de lodo, toneladas de calumnias, hasta no dejar una sola verdad en pie, ese agujero será rellenado con la sangre de cientos de miles de patriotas, en esa tumba sin nombre será enterrada la nación y digo nación porque de eso se trata, cubanos donde quiera que la viven, sobre ese abismo se erigirá la vieja aristocracia cubana, ahora cubano americana, más servil que nunca, más subordinada que nunca al imperio del que orgánicamente forma parte, esos, los millonarios blancos, que odian a la turba mulata, los ricos del Big Five, Congresistas, Senadores imperiales, tan estadounidenses ya que poco o nada les queda de amor a su tierra, ellos recogerán las migajas que les dejen los grandes consorcios yanquis, y a lo mejor les permiten gobernar en el nombre del imperio, a lo peor. Si leen el plan Bush, -lean ese manual del abismo-, encontrarán que allí nada quedará para Cuba, ellos construirán sobre la muerte y la esclavitud, un paraíso para sus transnacionales.
Por eso en estos días vamos a escribir sobre el abismo, puestos de pie, como siempre, sobre el yugo que nos tienden, armados de la estrella que ilumina y mata.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Respuestas de Pablo a los comentarios de Silvio.

Silvio dijo...
Me escribió este amigo diciéndome que Pablo le había enviado estas respuestas. Yo las reproduzco como entrada oficial de mi blog. Me gustaría que Cubadebate y otros medios también las publicaran, como hicieron con los intercambios de comentarios anteriores.
 
1 martes, septiembre 6, 2011, 9:29 pm Juan Pin, esto es lo que pienso de todo lo que he venido leyendo. Si te parece lo publicas. Un abrazo. Pablo Juan Pin, hermano, esta es una más de las diatribas incontroladas de Silvio frente a mí, llena de mentiras y tergiversaciones, como cuando me venía pidiendo perdón por todas ellas, desde hace más de veinte años, y yo no lo perdono. Es posible que una vez más llore, se arrepienta y pida el perdón que jamás le voy a conceder; más aún cuando ha tenido el impudor de hacer público su viejo rencor (no sé de qué categoría, que lo analicen los psicólogos) y que ha llegado a comprometer mi dignidad y mi militancia revolucionaria. No deseo involucrarme en un debate reducido sólo a los usuarios de estas nuevas tecnologías, que al final son la mínima expresión de la información en Cuba. Un abrazo, tu hermano, Pablo 2 Juan Pin, si te he escrito estos dos correos es porque sé que tienes el conocimiento y la disposición suficiente para entender lo que quiero manifestar, así como dar a conocer, si es que lo deseas, estos dos documentos que resumen lo que siento y pienso, sin entrar en más polémicas.

    Juan Pin, si ayer perdoné a los verdugos que indiscriminadamente me lanzaron con 23 años a los campos de concentración y a 48000 compañeros más de desgracia, perdoné, te repito, porque no quiero que esta revolución sea como las otras que han devorado a sus hijos. Así mismo, no perdonaré la doble traición que acaba de efectuar públicamente Silvio Rodríguez a quien una vez fue su hermano. Hace años que lucho porque nuestra revolución brote con nuevos frutos y nuevos conceptos que no nos anquilosen en el mismo fracaso que otras revoluciones anteriores. Por eso, no me he callado, he hablado con valentía, ante la cobardía de los demás, solamente para tener el país que he soñado, que me hicieron soñar y que se está perdiendo gracias a la falsedad y al extremismo de los que se llaman “verdaderos revolucionarios”. Estoy absolutamente seguro de que el tiempo me dará la razón y en mi país, en mi casa, en mi barrio, esperaré como mismo he sido, a que este sueño se cumpla. Tu hermano, Pablo

Entrevista de La Joven Cuba a Edmundo García.

Con Edmundo García en un encuentro de emigrados cubanos que defienden a la Revolución (2010).
Nunca fui un desafecto a la Revolución, nunca, más bien era alguien que no activaba un grupo de reflejos que se despiertan cuando chocas de cerca con los enemigos de la nación y los tienes tan cerca. ¿De Cuba? De Cuba nunca me he ido ni me iré, vivo fuera de Cuba por razones personales que respondieron a un momento determinado, pero nunca he dejado de sentir a Cuba en mi pecho, y nunca siento más rabia y orgullo que cuando modestamente me toca defenderla cuando la atacan, así que no siento que me he ido, simplemente vivo en otra parte. 

lunes, 5 de septiembre de 2011

Silvio y Pablo, y una respuesta pública a Carlos Alberto Montaner

La carta, que aparece hoy en el blog Segunda cita y en Cubadebate, fue publicada el 28 de mayo de 1986.
LEER TEXTO ÍNTEGRO DE LA CARTA

Quiero reproducir íntegramente este honesto y valiente comentario de Silvio Rodríguez de su blog, que Cubadebate trae a su foro:
Silvio dijo…
Y yo le respondí:
Manuel R:
Pablo y yo hace algo más de 20 años que no nos vemos. Tampoco nos hemos hablado ni por teléfono. O sea que el Pablo que conozco tiene casi un cuarto de siglo de retraso. Aún sin estar cerca, en este tiempo sin relacionarnos directamente, ambos hemos mantenido una actitud respetuosa respecto al otro. Nos conocimos en 1967 y dejamos de vernos y de hacer proyectos juntos a fines de los 80s. Mientras duró, nuestra amistad rebasó lo que pudiera ser una simple colaboración. Fuimos testigos de muchos eventos personales de ambos. Y también colectivos. Vimos nacer a nuestros primeros hijos, fraguarse y deshacerse amores, proyectos, sueños de diferente linaje. Hay zonas del Pablo actual que son nuevas para mi y hay otras que me son muy conocidas. Y para resumirte mi postura, o para que aprendas a verla como es, sin confusiones, te la voy a identificar: Mi postura es la que mantengo cada día; lo que hago y lo que digo, el testimonio cotidiano de un hombre que, más por intuición que por sabiduría, nunca se ha creído infalible. Asimismo no me siento capaz de juzgar, menos públicamente, a un viejo amigo; pero de lo que sí estoy seguro, Manuel R., es de que Pablo está convencido de estar a la altura de lo que cree de sí mismo.
Esto me da oportunidad de decir que muchos ataques a Pablo no los he puesto aquí en el blog. Siempre han existido los “Pablistas” y los “Silvistas”. Por mi parte nunca -jamás- he permitido que en mi presencia nadie hable mal de Pablo. Cuando me botaron del ICR en 1968, también fue por defenderle. Y por pincipios -míos- lo sigo haciendo, aún cuando Pablo me incluya a mi entre los “despreciables” que seguimos defendiendo la Revolución, y los que firmamos la carta que él entendió a su manera (y todos los que la firmamos entendimos de otra, o sea un momento en el que había que cerrar filas con la defensa de Cuba). Como dice un amigo mío: “Hay un viejo proverbio latino que dice Quod escripsi, escripsi. Lo que está escrito está escito y no se puede borrar.” Que cada cual asuma lo que le toca, y allá el que se arrepienta de la gloria que ha vivido por lo que quiera aparentar.
Coincido con Pablo en muchos de sus juicios críticos sobre la realidad cubana. Me parece que algunos de esos puntos los he tocado en conferencias de prensa en Cuba. Lo que escandaliza a algunos no es el contenido de sus críticas sino la forma, que además de burda parece desamorada, sin el más mínimo compromiso afectivo. Otra cosa que duele es que haya manifestado esas críticas en Miami, a unos días de un concierto que, por más propaganda que hacían, no se llenaba. Y para colmo que las hiciera a medios que tildan de héroes a terroristas que han derribado aviones civiles, medios cuyos dueños han pagado actos de violencia contra Cuba.
Es importante que los que vivimos en esta sociedad imperfecta -y eso quiere decir con cosas malas pero también con cosas buenas- sigamos criticando, sigamos mejorándonos. Y que este ejemplo triste no les sirva de pretexto a los extremistas para cerrarse a cal y canto. Ese es un daño interno que nos hacen actitudes como esta. Pero en las Revoluciones, si son verdaderas (como creo que es la cubana), nadie es imprescindible, al menos para siempre. Cada baja nos enseña a llenar la ausencia con lo que tengamos, y a aspirar a ser tan buenos como lo que nos falta.
No en balde escribí, hace unos 30 años:
Salgo y pregunto por un viejo amigo
de aquellos tiempos duramente humanos,
pero nos lo ha podrido el enemigo,
degollaron su alma en nuestras manos.
Absurdo suponer que el paraíso
es sólo la igualdad, las buenas leyes.
El sueño se hace a mano y sin permiso,
arando el porvenir con viejos bueyes.
Vaya forma de saber
que aún quiere llover
sobre mojado.
5 de septiembre de 2011 06:44

Otra respuesta de Silvio en el foro a Mauricio, un mexicano que escribió en su comentario: "Ni tampoco Silvio que saque un argumento tan bajo como que la venta de boletos era baja y por eso Pablo dijo lo que dijo".

Silvio dijo...
Mauricio:
Bajo es decirle cobarde a Cintio Vitier, a Alicia Alonso, a Leo Bouwer, a Chucho Valdés y a los muchos artistas e intelectuales cubanos que viendo que en Miami se decía “Ahora Irak, después Cuba”, cerraron filas con su país amenazado.
Bajo es pintarse inmaculado ante los que te desprecian y convertirse en chota de tus compañeros de toda la vida.
Bajo es llegar a Miami y para solucionar un problema empresarial armar un show mediático contra tu país y venderle el alma al diablo.
Bajo y cobarde es no mencionar en el cubil de los que pagan atentados contra Cuba la inmoralidad del juicio amañado a nuestros Cinco Héroes.
Bajo es santificar a unas señoras que hasta ayer decían que no eran políticas, que sólo eran familiares de sus seres queridos presos y que ahora, después de verlos libres, siguen recibiendo dinero de connotados terroristas y yendo a la embajada yanqui a buscar recursos e instrucciones.
Bajo y sucio es apoyar lo mismo que apoya el asesino Posada Carriles.
Bajo es insultar, restregándole una militancia, a uno de los pocos que se juega la vida y la historia en Miami, rodeado de criminales locos por acabar con cualquiera que les huela a comunista.
Bajo y falto de respeto con el pueblo cubano de Miami es automutilar la obra que te hizo trascender, con el pretexto de no herir sensibilidades. ¿Sensibilidad de quién? Porque esos medios que han pedido bombardeos a Cuba no merecen respeto.
Porque conozco al pueblo cubano, niego rotundamente que esos medios mafiosos miamenses representen la sensibilidad de los cubanos que viven allí. Concederles semejante honor es una genuflexión difícilmente conciliable con la dignidad del que realmente respeta a su pueblo.
5 de septiembre de 2011 14:27
 

domingo, 4 de septiembre de 2011

Cuba ya sufrió el capitalismo

Manuel E. Yepe
Los cambios que están teniendo lugar en Cuba al calor de las reformas promovidas por el Partido Comunista y el gobierno de la Isla son objeto de constantes anatemas por parte de la prensa corporativa estadounidense, en cuya vanguardia milita el vocero principal del gobierno invisible de la superpotencia, el Wall Street Journal.
Mientras otros medios corporativos de occidente mantienen sus ataques contra la revolución cubana argumentando que el proceso de actualización del socialismo que ahora tiene lugar conduce al capitalismo, el WSJ asegura que eso es lo que Cuba quiere hacer ver.
Da por ciertas las mentiras de los demás y se dedica a demostrar que la Isla engaña al mundo pretendiendo que ha cambiado el rumbo. La columnista Mary Anastasia O'Grady, en comentario titulado ¿Cuba se está volviendo capitalista? (Is Cuba Going Capitalist?) asegura que “esta no es la primera vez que se nos dice que la economía comunista, paralizada desde 1959, está en vísperas de revertir su rumbo”, pero “la idea de que esto es capitalismo sería graciosa si no fuera tan triste”, como si alguien en Cuba hubiera abogado alguna vez por un regreso a aquel pasado ignominioso.
El periódico de la oligarquía financiera estadounidense asegura que el propósito de las reformas económicas cubanas es gravar con impuestos a las transacciones del mercado negro y se refiere a éste como si fuera algo inexistente en su propio país al censurar que el gobierno cubano lo haya permitido y ahora quiera poner orden en su casa. Ignora el volumen alarmante de la economía subterránea en Estados Unidos pese a la severidad con que se proyectan y actúan las muy temidas autoridades represivas diseñadas para evitarla y castigar las transacciones ilícitas.
Un artículo publicado en abril de 2009 en el Milwaukee Journal-Sentinel firmado por Kathleen Gallagher, relataba una investigación realizada por la Universidad de Wisconsin-Madison, según la cual mientras la economía global lucha por sobrevivir, la economía sumergida se desarrolla impetuosamente en Estados Unidos. “Los ingresos no declarados en Estados Unidos se han expandido hasta ser de 2,25 billones de dólares creando una relación entre los ingresos no declarados y el ingreso bruto que se está acercando a los niveles máximos de la época de la Segunda Guerra Mundial,” según la investigación.
Se está creando a nivel federal un pasivo por impuestos no pagados de más de 600 millones de dólares y la profundización de la recesión ha reducido las oportunidades de empleo regular e impulsado el crecimiento de actividades laborales no declaradas, asegura la indagación. También revela que “había 824 millones de dólares en efectivo circulando en ese mercado negro - lo suficiente para dar a cada hombre, mujer y niño en el país $2.700 en efectivo; o $1.750 si se toma en cuenta que un tercio de la moneda estadounidense circula en el exterior”.
La articulista del Wall Street Journal que cito al inicio de este comentario jamás podrá comprender, y mucho menos explicar, cómo es que en Cuba se puede hacer el reordenamiento de la fuerza laboral sin recurrir a “terapias de choque” o a paquetes de medidas que descarguen la crisis sobre las mayorías de bajos ingresos que son las que sufren con mayor intensidad los recortes de los gastos sociales y son las que apoyan con mayor firmeza las protestas y las manifestaciones populares y estudiantiles que los cuerpos de policía al servicio de las oligarquías reprimen con violencia.
No es capaz de entender que el crecimiento del sector no estatal de la economía en Cuba no signifique la privatización de la propiedad social. Mucho menos puede concebir que la ampliación y flexibilización del trabajo en el sector no estatal sirva al desarrollo del modelo socialista en Cuba al liberar de cargas administrativas al Estado y contribuir con el aporte agregado de sus obligaciones tributarias, a hacer viable la garantía a toda la población de los sistemas de salud y educación; seguridad y asistencia sociales; de cultura, ciencia y deportes; la defensa y la seguridad de la Nación, así como de las demás conquistas del pueblo en revolución. Cuba conoció el capitalismo, lo sufrió y se rebeló contra ese injusto sistema socio-político, al que identifica como responsable del deplorable estado del mundo actual.
Los cubanos están a favor de los cambios que sean necesarios en sus proyectos y los emprenden sin miedo. Pero el regreso al pasado capitalista no lo aceptarían, ¡jamás!
Septiembre de 2011.

sábado, 3 de septiembre de 2011

¿Gregorio Milanés o Pablo Samsa?

Carlos Rodríguez Almaguer 
“Pobre del cantor que fue marcado
para sufrir un poco
y hoy está derrotado.”
Pablo Milanés
Pobre del cantor
Cuando hace poco más de un año en mi artículo No ha sido fácil, Pablo, pero seguimos siendo, comenté ciertas declaraciones anunciadas como hechas por el cantautor cubano Pablo Milanés al periódico español El Mundo, me negaba a creer que fueran realmente suyas. Hoy, al leer la carta abierta dirigida por Pablo al periodista cubano radicado en Miami Edmundo García, pudiera pensarse casi lo mismo a no ser por ciertos elementos relacionados con la entrevista que comenta, que serían muy difíciles de conocer o falsear por un extraño. 
Sin embargo la grosería manifiesta a lo largo de esta diatriba infeliz, el oportunismo ramplón que refleja, teniendo en cuenta que el cantante iba a dar un concierto en la ciudad donde anidan las más reaccionarias intenciones contra su propia patria, y las descalificaciones a un periodista cubano que se atreve desde allí a levantar la voz para defender a Cuba de los terroristas que han hecho explotar en pleno vuelo aviones civiles, perpetrado los más horrendos crímenes antes y después de 1959, y que han terminado secuestrando prácticamente a la propia comunidad cubana radicada en Miami, me resultan espiritual y culturalmente ajenas a un hombre que sabe, recordando a Martí, que “el pan no vale que se le amase con la propia vergüenza”.
Como justamente ya se ha dicho,  “los trituradores de discos han vuelto con esa fuerza más a mostrar el rostro del extremismo anticastrista. No se trata de algo excepcional y minoritario en la ciudad donde pidieron la caída del avión que regresaba el niño Elián a Cuba, celebraron por adelantado y eufóricamente la muerte de Fidel, y rinden tributo a quienes asesinaron al Comandante Che Guevara o volaron un avión civil en el que murieron 73 personas. Lamentablemente, no “son actos del pasado en una ciudad que ha cambiado mucho” —pues todas esas acciones han ocurrido en pleno siglo XXI— ni pueden mostrarse como ejemplos del  espíritu democrático en una sociedad que algunos pretenden modelo para el mundo. Tampoco —para quienes juegan a igualar intolerancias de un lado  y otro— existen parelismos posibles con tales actos que van contra la propia naturaleza humana”. Tiene razón Edmundo García cuando subraya lo peligrosa que resulta la insinuación de Pablo, que coincide con la ultraderecha, de que él ha sido enviado a Miami para dividir.
Hoy, ante la infamante nota introductoria al texto de Pablo, publicada en Kaosenlared, me cuesta trabajo reconocer al creador de "El breve espacio en que no estás" y "Yolanda". Habría que preguntarse cómo Pablo ha podido saltar del sitial en que el pueblo cubano lo ha mantenido por largo tiempo al pantano moral en que hoy se hunde con cada nueva declaración. El posible éxito que hayan tenido sus presentaciones en Estados Unidos palidece ante la infamia. Acaso estemos presenciando en tiempo real la triste trama de La Metamorfosis, en la que Gregorio Samsa se despertó convertido en un monstruoso insecto.
Igual sucede cuando confiesa a Edmundo que está equivocado al suponer sus declaraciones manipuladas por los medios “...soy yo el que me sirvo de esos periódicos para que difundan las entrevistas que en Cuba me están negadas y que sueño con que aparezcan en el Granma y las lea todo el pueblo y que un sólo periodista, uno sólo de los tantos miles que hay en la isla, tenga lo que hay que tener para dar a conocer lo que tantos años llevo expresando.” Así, con este estilo de rufián de barrio, el “corajudo” Pablo o su amanuense reta a nuestros periodistas de la Isla y a nuestros medios, como si no fuera coraje bastante el que se hayan mantenido peleando durante medio siglo en una trinchera siempre amenazada con el asalto inminente por la más poderosa maquinaria de destrucción que haya tenido jamás el planeta y que ha demostrado en los últimos tiempos —Afganistán, Iraq, Libia— que  ya le importa poco la opinión pública cuando de ir tras sus intereses se trata. Ya ni siquiera se preocupan por fabricar consenso.
Precisamente un medio cubano, La Jiribilla, ha señalado con agudeza la lógica de la manipulación: “Es común encontrar en los titulares de transnacionales mediáticas la alusión a voces de prestigio que se suman a la ultraderecha de origen cubano en Miami, verdadera artífice y usufructuaria directa de esta larga guerra contra un país soberano. Los medios en EE.UU. y Europa, especialmente en España, prefieren usar contra Cuba a cualquiera que sea auténtico y, más aún, si su influencia en la gente se origina en las ideas de la verdadera libertad y la justicia”.
Nuestra prensa cubana, sin olvidar aquella “sutileza” planteada por el entrañable Cintio Vitier de que hemos construido un parlamento en una trinchera, ha sido convocada hoy, por el propio Raúl, para arremeter contra las menguas y los vicios que lastran el desarrollo de un proyecto social autóctono, que ha sido construido en este medio siglo a fuerza de mucha entereza y sacrificio, enfrentando todo tipo de obstáculos, la mayoría de los cuales los han colocado aquellos mismos poderosos vecinos que no tuvieron a mal dejarnos desangrar en las tres guerras por la independencia hace poco más de un siglo, los que refugiaron a los asesinos y a sus admiradores y los protegieron, entrenaron y armaron para lanzarlos otra vez contra nosotros en Playa Girón hace cincuenta años, los que encerrados en su odio e impotencia nos han querido hacer la vida imposible siempre, aquellos a los que no debemos darle, Pablo, según dijo el Comandante que cantaste y que fue sin duda el verdadero poeta, “ni tantito así, nada.”
Nuestra prensa está convocada –y no por Pablo Milanés desde Miami- a resolver sus propias carencias, a ser sobre todo crítica con nuestros defectos, a emplazar y denunciar a la burocracia, a señalar todo lo que lastra el gran esfuerzo que hacemos por la eficiencia y el desarrollo, a acompañar y liderar la democracia popular y el debate público que la caracteriza.
Ser cubano no es solo un gran honor, es también una enorme responsabilidad ante el mundo y ante nuestra propia historia. Para ser cubano no basta con haber nacido en Cuba, es sobre todo mostrar la voluntad de serlo. Así, Máximo Gómez y Che Guevara, por solo citar los ejemplos cimeros, fueron y serán más cubanos que otros tantos miles que en Cuba o fuera de ella han trabajado y trabajan contra ella. Pablo Milanés ha sido durante muchos años para su pueblo y para el mundo un símbolo de la rebeldía y la dignidad cubanas contra la prepotencia y la agresividad del “gran enemigo del género humano”. Por eso duelen de verdad estas piruetas incalificables de un hombre que hoy declara no ser un político luego de haber alcanzado su actual estatura con la canción protesta, haciendo la mejor política que podrá hacerse siempre, que es la que se hace desde el arte, desde la cultura y desde una identidad a prueba de estrategias de marketing, como lo fue el Movimiento de la Nueva Trova.
Si fuéramos a criticar a la intolerancia y al fanatismo, tendríamos que pedirle ecuanimidad, mesura y algo de coherencia a este Pablo que aparece en Miami confesando ya no ser fidelista, aunque luego pida que no se entiendan sus críticas al gobierno cubano como que él está en desacuerdo con Fidel, al que además confiesa que no estaría dispuesto a dedicarle un concierto que le dedicaría a las Damas de Blanco, con las que tampoco quiere que lo supongan de acuerdo. Tamaño galimatías no se le hubiera ocurrido ni a Cantinflas.
En su declaración abierta, advierte Pablo que “A mi regreso a La Habana (…) le digo por este medio a la intelectualidad cubana, a los artistas, a los músicos y a los altos  cargos del Estado, que no me susurren más al oído: "estoy de acuerdo contigo pero, “¡imagínate!". Yo no estoy arrepentido de incinerarme sólo en mi actitud, pero es triste y vergonzoso que haya un silencio cómplice tan funesto…” Resulta difícil de creer que quien se ofende y acusa al periodista Edmundo García de insultar a tres o cuatro artistas extranjeros que son amigos de Pablo y lo fueron de Cuba, al suponerlos influenciables, se arriesgue a desacreditarse al punto de afirmar, más que suponer, que “la intelectualidad cubana”, “los artistas”, “los músicos” y “los altos cargos del Estado” son criaturas tan viles y genuflexas como para vivir derritiéndose, inseguros y acobardados, entre un ente a todas luces “supraestatal” y Él.
Esta vez exageraste, Pablo, no eres Dios.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Las mentiras de Palma Soriano: la guerra sucia continúa

Camilo González
Los que llevan 53 años haciendo lo imposible por derrocar a la Revolución cubana con los presupuestos millonarios desembolsados por el pueblo norteamericano, que a fin de cuentas es a quien le cobran los impuestos, no se percatan de que mientras más mentiras y calumnias digan sobre Cuba, más favor nos hacen, porque cuando nos visitan cubanos residentes en el exterior y extranjeros, menos credibilidad le dan a las campañas mediáticas pagadas desde Miami. Así ha ocurrido y ocurre incluso con los propios diplomáticos de la Sección de Intereses que reconocen que no hay lugar en el mundo de hoy con más seguridad y tranquilidad para vivir y ver crecer a sus hijos; sino pregúnteles a algunos de ellos.
Con la nueva temporada de la Guerra Sucia, después que a la contrarrevolución mercenaria pagada por Washington y Miami se les acabaron los pretextos de su supuesta lucha por la liberación de los 75 contrarrevolucionarios excarcelados por el gobierno cubano, han iniciado nuevos ataques llenos de fantasiosas mentiras, haciéndole creer al mundo, y a los incautos, que la represión en Cuba está a la altura de la de Nueva York, Madrid, Londres Santiago de Chile o Atenas.
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