viernes, 26 de junio de 2009

Paisajes de la amistad

Los amigos son fragmentos íntimos de la Patria. Uno es más que uno, cuando los encuentra en una noticia, en una carta, en un abrazo. Cuando dos amigos aparecen de improviso juntos –aunque tan solo sea porque uno entreviste al otro--, podemos armar un pedazo del rompecabezas de nuestra Isla interior. Quiero compartir esta única pregunta de Daynet Rodríguez, mi amiga de www.mundo-en-crisis.blogspot.com y esta única respuesta del cantautor Gerardo Alfonso, ex vecino y compañero de la escuela secundaria, sobre los paisajes comunes de la amistad. Reproduzco una pintura de Abela.

-Tú que le has escrito tantas canciones a la Isla, a su gente, al amor, ¿ya sabes qué es "lo que te atrapa de aquí"?

-Lo que me atrapa de aquí ya lo sé. Nací en una Isla. Yo no soy religioso, pero tengo la impresión de que soy hijo de Yemayá, porque tengo una relación con el mar muy estrecha y muy antigua. Ya el hecho de este vínculo con el mar es una cosa atrapante. Es decir, pasear por el Malecón y mirar el mar es ya una ceremonia sagrada, y tiene un valor increíble. Mares hay en todas partes, estuve cinco meses viviendo en Brasil y el de Ipanema te juro que no es igual.
"Después, está La Habana. A mí me encantan todas las provincias porque todo el mundo es un sujeto, la gente tiene nombre, apellido y un protagonismo. Pero de la capital me encanta el eclecticismo de su arquitectura, que todas las casas sean diferentes, como un mosaico de épocas en la que cada cual fue construyendo a su manera y eso tampoco te lo puedes encontrar en ninguna parte del mundo.
"Me gusta la gente. Ahora yo soy un tipo más hogareño y tengo un compromiso muy grande con mi carrera por lo que ha disminuido un poco el contacto con la gente, pero todos los días me río cuando me dicen por la calle Sábanas blancas y disfruto mucho las ocurrencias, los pensamientos, el carisma, la sensualidad, la imaginación, la manera de ser del cubano.
“Luego, me atrapa el haber descubierto que yo puedo ser útil. No hay nada más placentero para mí que ser útil y he descubierto que puedo serlo en el terreno del arte. Por eso no me pesan ninguno de los compromisos de trabajo que contraigo, aun cuando no son remunerados, o no se corresponda el esfuerzo con lo que gano. No me importa.
“Además de eso, Cuba es una imagen en el mapamundi que donde quiera que yo esté la veo. Reconozco fácilmente el cocodrilito y me digo: ese es mi lugar. Saber que tienes un lugar tuyo en el mundo es importantísimo. La Isla de Cuba se ve como quiera que la pinten porque alrededor solo hay agua y cuando yo señalo con el dedo para decir este es mi país, eso también me atrapa”.
La entrevista completa aquí

miércoles, 24 de junio de 2009

OBAMA Y EL VIAJE VIRTUAL


Dr. Néstor García Iturbe
Las promesas realizadas por Barack Obama durante la campaña presidencial, en específico, las relacionadas con aliviar las regulaciones de los viajes a Cuba impuestas a los cubanos residentes en Estados Unidos puede considerarse que se han cumplido de forma “virtual”, pues aún estas personas están esperando por la aplicación de lo prometido por Obama. Si hacemos un poco de historia, inicialmente la promesa se realizó en Miami. Durante los primeros meses, después de la toma de posesión como presidente, en distintas oportunidades recordó lo que había prometido y aseguró que lo cumpliría. En abril de este año, hace un poco más de dos meses lo ratificó y orientó se dieran los pasos necesarios para su cumplimiento.Las promesas y orientaciones de Obama han caído en el abismo que representa la burocracia estadounidense. El Departamento del Tesoro, encargado de instrumentar los cambios prometidos, sencillamente no ha hecho nada y por lo tanto aún se mantienen vigentes las regulaciones de viaje impuestas por Bush.Esto significa que los cubanos que deseen viajar a Cuba pueden hacerlo amparados en la licencia general que solamente les permite visitar la Isla una vez al año. La Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) responsabilizada con el control de estos permisos, no ha instrumentado lo que ordenó el presidente y todo sigue en Washington y Miami como si nada hubiera pasado.Entre las justificaciones que ha dado la OFAC para dilatar la instrumentación de esta orden se encuentra una revisión ordenada por la Casa Blanca con el fin de analizar si en lo ordenado se podría incluir licencias específicas que facilitarían los viajes de académicos, periodistas, deportistas y otros.También se ha planteado que la demora está fundamentada en las coordinaciones necesarias con otros Departamentos del gobierno de Estados Unidos que deben actuar en cuanto al problema de las remesas y asuntos relacionados con las telecomunicaciones, lo cual también ha retrasado la labor de la OFAC. Pudiéramos decir que los burócratas de la OFAC adoptan para su trabajo el ritmo que más les conviene. Cuando Bush ordenó incrementar las restricciones de viaje, que limitaron estos en uno cada tres años y prácticamente prohibieron las remesas familiares, todo el proceso de preparación de órdenes, modelaje, y organización para poner a funcionar lo dispuesto, estuvo listo en menos de una semana. Ahora, después de transcurrir dos meses, aún no se vislumbra cuando la reversión del proceso estará terminada.Esta comprobado que en Estados Unidos los intereses individuales, en este caso los políticos y quizás algunos económicos, tiene mucho más fuerza que lo que orienta el presidente.

¿Una guerra contra un Irán satanizado?

Este texto que reproduce Granma hoy, no fue escrito por un analista de izquierda. Se trata de Paul Craig Roberts, quien fuera Secretario adjunto del Tesoro, nada menos que de Ronald Reagan. El señor Craig sabe lo que dice, "como persona que lo ha visto todo desde dentro del gobierno de Estados Unidos", según su propia definición.

martes, 23 de junio de 2009

DEPORTE Y ESCLAVITUD

Como prometí, iré ofreciendo cada colaboración del filósofo y ensayista español Alba Rico para La Calle del Medio, en la medida en que aparezcan en la revista. La ilustración es de Zardoyas.
Santiago Alba Rico
Tomado de La Calle del Medio No. 14
El hombre se distingue de los animales por dos rasgos fundamentales: porque tiene la inteligencia en las manos y en los pies, y no en los dientes, y porque se mueve en el espacio exterior, y no en el interior de su especie. El placer elemental del deporte, y del juego en general, tiene que ver con el dibujo de figuras –con el dibujo del aire mismo-- mediante la movilidad de los cuerpos y el intercambio de enlaces redondos entre ellos. La pelota, como el buril o las pinzas, revela la destreza (y ezquerdeza) de nuestras extremidades. La pelota, como la voz, como los signos escritos, une y separa dos cuerpos, pero no dice nada; sólo habla precisamente de esta unión y de esta separación; traza y afirma el milagro de la distancia. Antes de las rivalidades, las filiaciones y las marcas, está la belleza inútil que las hace posibles: la delimitación del campo, la felicidad euclidiana de los triángulos, el erotismo objetivo de las parábolas, la comparecencia de un segmento líquido entre dos cuerpos. El balón no es un objeto de disputa sino un lápiz; y la red que la retiene, cuando traspasa el palo, es la revelación cromática de la perspectiva. ¿Qué produce un partido de fútbol? Ni trigo ni hierro ni lana. Produce –anchura, altura, profundidad-- imágenes del espacio.
En la antigüedad los hombres tenían cuerpo y alma, y exponían uno mientras trataban de proteger y salvar la otra. Ahora tienen cuerpo e imagen, que es algo así como su alma por fuera. Sagrada para la mayor parte de las culturas, la “figura” ha hecho siempre visible el espíritu, borroso dentro de la carne, de manera que no sólo Dios se materializaba en ciertas imágenes convencionales sino que la dignidad misma del hombre se concentra, y se vulnera, a la altura del rostro, donde la personalidad adquiere una forma individual irreemplazable. El milagro de la fotografía ha conseguido no sólo exteriorizar definitivamente el alma sino además reproducirla, al menos potencialmente, hasta el infinito, en innumerables copias que acaban siendo más verdaderas que el original mismo. Ahora el dólar no está respaldado por el oro y la figura no está respaldada por el cuerpo. El alma puede revelarse y brillar en todas partes, para todos los hombres por igual; puede vulnerarse y degradarse también en todas partes, la de todos los hombres por igual.
Una economía imaginaria es sobre todo una economía que manipula, multiplica, comercializa las imágenes. El mercado capitalista ha conseguido combinar y corromper estas dos maravillas: compra y vende la tridimensionalidad del mundo, que es patrimonio de todos, y compra y vende las almas, depósito de la dignidad humana. El resultado es ese gran negocio que seguimos llamando en Europa, por una singular homonimia, deporte. Un informe elaborado por la consultora internacional Deloitte & Touche, División Corporate Finance, asegura que el fútbol mueve todos los años más de 500.000 millones de dólares, tres veces el PIB de la Argentina. ¿De dónde sale tanto dinero? De los derechos de televisión y de los derechos de imagen de los jugadores; es decir, del monopolio de la geometría de Euclides y de la multiplicación del alma de los deportistas; de la privatización de la anchura, la longitud, la profundidad –como dimensiones del espacio-- y del robo ignominioso de la visibilidad humana. Unas pocas empresas –clubes deportivos y firmas de marketing-- se han apoderado, por así decirlo, de todos los huecos y todas las esferas y han secuestrado todas las miradas.
Hace dos semanas vendieron en Europa a un esclavo llamado Cristiano Ronaldo. En uno de sus libros, Fernando Ortiz incluye los precios de los esclavos negros en 1790, según anunciaban sus dueños en un periódico de La Habana: una negra de 24 años, robusta y sana, sin tachas ni enfermedades, podía costar 300 pesos; un “negrito retinto, criollo, de 16 años, sano y listo” 500; una buena cocinera, “humilde u fiel, sana y sin tacha”, hasta 950. Al Real Madrid –multinacional de la imagen-- el esclavo Cristiano Ronaldo le ha costado 94 millones de euros; es decir, 130 millones de dólares. Es el record. Zidane había costado 76 millones; Kaká 66; Figo 61; Buffon 47. Dicen que Cristiano Ronaldo juega bien al fútbol y mete muchos goles. No sé si un gol vale algo más que el placer muy grande de meterlo y el no menor de verlo meter, pero a ese precio yo exigiría al esclavo Ronaldo que metiese al menos dos millones de goles en los próximos tres años. Pero es que el Real Madrid no lo ha comprado para eso; no ha comprado la inteligencia de sus pies ni su talento para excavar anchuras imposibles. De ahí no podría jamás extraer ningún valor añadido, ninguna ganancia adicional. Ha comprado todas sus posturas, todos sus gestos, todas sus miradas, todas sus muecas, todos sus besos, todos sus placeres, todas sus figuras; ha comprado la forma de su cuerpo, y todas sus comparecencias públicas, con todas las copias y reproducciones que de ellas se puedan hacer. El Real Madrid lo ha comprado infinitas veces y por lo tanto lo ha comprado muy barato. El esclavo Ronaldo se ha vendido infinitas veces y para celebrarlo se ha ido a Los Ángeles y en un club de Hollywood, en una sola noche, se ha gastado 17.000 euros (25.000 dólares) en alcohol.
Los otros equipos de fútbol han acusado al Real Madrid de “dinamitar el mercado” y provocar una “inflación” en el precio de los esclavos. Algunas personas sensibles, por su parte, han recordado todas las vidas que podrían salvarse con esa obscena cantidad de dinero. A mí, personalmente, más que la cifra sideral despilfarrada –y que sólo existe allí donde se reproduce y se agota-- me preocupa que encontremos gusto en eso, que nos resulte tan apetecible, tan admirable, tan digna de imitación, la suerte del esclavo. Los antiguos (cuya lógica es también la de los revolucionarios de todas las épocas y todos los países) exponían su cuerpo y protegían su alma; los modernos europeos, al contrario, protegen por todos los medios sus cuerpos, incluso a expensas de los demás, y hacen todo lo posible por vender sus almas. El que no lo consigue –aunque sea a precio de saldo-- es un idiota y un fracasado.
Vea sobre el mismo tema ¿Donde está la crisis? de Raiko Martín

lunes, 22 de junio de 2009

Sobre derechos y obligaciones editoriales

Este texto, titulado "La prostituta y los derechos" de Alejandro Armengol, es una joyita. En sus diversos mensajes. Primero, porque el verdadero motivo que lo inspira deja muy mal parado al Gobierno norteamericano como Juez Universal de los derechos humanos; segundo, porque el autor se atreve a decir lo que todos sus colegas saben y se callan: "(...) la poca difusión que ha recibido un hecho como la muerte de la prostituta no es más que un indicador de que la prensa institucionalizada norteamericana decide qué noticias publicar con base a criterios en que importa poco lo que podría catalogarse de 'aspecto humano'"; tercero, porque ni siquiera él mismo es libre de señalar esas evidencias, sin dejar sentado su distanciamiento y oposición a la Revolución cubana. Pero no puedo resistir la tentación de reproducir al menos el primer párrafo de su artículo:

"Una prisionera mantenida en una celda al aire libre bajo temperaturas extremas falleció en prisión. Si el hecho hubiera ocurrido en Cuba, se habrían producido comentarios en la prensa mundial, multiplicado en Miami y Washington los llamados a interrumpir cualquier tipo de conversación con el gobierno de la isla e iniciado campañas de denuncias sobre los abusos de los derechos humanos. Pero no, la muerte se produjo en otro país, que se destaca por su labor de denuncia de los abusos que ocurren en cualquier otra parte que no sea su territorio: Estados Unidos".
SARAMAGO: "Con los blogs se está escribiendo más, pero peor".
No importa que no sea la noticia de hoy, esta conferencia de Ricardo Alarcón de Quesada, ofrecida en la Universidad Queen, Kingston, Canadá, el pasado 9 de mayo, es una lectura que recomiendo.

domingo, 21 de junio de 2009

DÍA DE LOS PADRES

Hoy es el día de los padres. Fechas como estas son buenas si se las robamos al mercado, si desechamos la competencia de regalos y sirven de pretexto para reunir a la familia. Para recordar con alegría, en voz alta, lo que recordamos en silencio cada vez que necesitamos un abrazo, un consejo, una mirada de aprobación. Les dejo un breve texto que a propósito de este día escribí el año pasado.

AQUELLA GENERACIÓN DE PADRES

E. U. G.
Hoy es el día de los padres. Casi coincide este año con una fecha insoslayable: el aniversario 80 del natalicio del Che Guevara. Si menciono ambos festejos, a los que nada en apariencia une —aquel fue en sus orígenes un pretexto para inducir al consumismo y esta es una efeméride que celebramos quienes luchamos por vivir en un mundo más justo y menos consumista—, es porque me siento hijo de una generación extraordinaria, que hizo y sostuvo una Revolución que ha desbordado los límites de la pequeña isla que habito, los geográficos y los históricos.
Es esta una generación de grandes hombres. No me refiero únicamente a los que la historia recoge y enaltece con justicia. En la sala de mi casa hay fotos de Fidel y del Che; junto a ellas, están las de mi padre. Es natural, y no pretendo igualarlos. Además del amor de hijo, me une a su recuerdo el saber que vivió con limpieza y honradez, que se enamoró de la Revolución como antes de mi madre, con absoluto desinterés y pasión. Mi padre fue un hombre común en una época en la que lo común era ser extraordinario. Lo recuerdo muy delgado, tierno, lúcido, justiciero, Quijote de aquella gesta heroica. Llegaba tarde a casa, se iba temprano. Yo creía que era Dios, porque lo sabía todo. Se sentaba por las noches en el borde de mi cama e inventaba cuentos sobre el origen de las cosas: el tenedor, la bicicleta, los espejuelos. Entre nosotros no existían temas prohibidos. Cuando quería reforzar un criterio, discutía con él situándome en la posición contraria; él seguía mi juego, y vencía mis argucias retóricas. Quizá pudo ser escritor, pero el huracán de la Revolución se lo tragó: fue revolucionario y padre, y ya no le alcanzó más el tiempo.
Fue un protagonista de la historia, no porque ocupara lugares cimeros, sino porque asumió el suyo con tal convicción que fue útil. Me enseñó a ser revolucionario. Es decir, la Revolución tuvo para mí, y de cierta forma tiene, su rostro. Los discursos de Fidel, la leyenda del Che, todo pasaba por su ejemplo, por sus explicaciones apasionadas. Hasta que empezamos a hacerla juntos, porque los hijos un día fuimos también los protagonistas y cocreadores de aquel empeño colectivo. Y cambiamos de roles: yo me apropié de su apellido, de sus camisas, de sus sueños. Hice cosas que él no pudo o postergó demasiado, y él las vivió en mí. Siempre me sentí orgulloso de ser su hijo. De alguna imperfecta manera, ser como el Che era ser como él. Sé que no es un cuento raro, que muchos lectores comprenden a qué me refiero. Porque no hay grandes hombres sin grandes pueblos; unos y otros se rehacen continuamente, si la Revolución es verdadera (diría el Che).
La Historia con mayúsculas empieza en el hogar: nadie nace revolucionario, como suele decir Frei Betto, hay que hacerse y rehacerse, una y otra vez, por el camino de la vida. Ahora que nuestros padres arriban a la octava década de vida, ¡qué privilegio haberlos tenido! Haber nacido en Cuba, haber crecido en el entusiasmo de las transformaciones, haber estado aquí, en momentos de júbilo y de tristeza, de éxitos y dificultades, junto a Fidel, haber tenido un padre que se rehizo una y otra vez como revolucionario, sin traicionarse. Cuando enarbolo al Che en una discusión, o simplemente escucho una canción que lo evoca, recuerdo a mi padre. Y quisiera que mis hijos alguna vez me recordaran así, como un hombre que fue fiel a ese legado: un navegante a contracorriente —de esa nave llamada Cuba—, en los albores del siglo XXI.

sábado, 20 de junio de 2009

LLAMADO POR LOS CINCO DE ESCRITORES Y ARTISTAS

Escritores y artistas cubanos convocaron hoy a sus colegas estadounidenses a pronunciarse contra la negativa de la Corte Suprema de Justicia de su país a revisar la causa de los cinco antiterroristas de la isla presos en cárceles norteñas.
Una carta difundida hoy aquí por la presidencia de la Unión Nacional de Escritores y Artistas califica ese hecho como un nuevo capítulo en la larga cadena de arbitrariedades que, por más de una década, ha privado de libertad a Gerardo Hernández, René González, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y Fernando González.
De ese modo, se soslayó "un reclamo universal proveniente de numerosas voces en el mundo y en los propios Estados Unidos", arguye.
El recurso legal presentado por los abogados ante la Corte, argumenta el documento, tiene el aval de 10 premios Nobel, centenares de parlamentarios europeos, latinoamericanos y caribeños, organizaciones de juristas y numerosas instituciones religiosas, académicas, culturales y de derechos humanos en todo el planeta.
El texto recuerda que los cinco cubanos fueron condenados en Miami, "donde los sometieron a un proceso judicial manipulado por la ultraderecha cubanoamericana".
Con la compliciad y el apoyo de autoridades estadounidenses, agrega, estos grupos del sur de la Florida organizaron y perpetraron actos terroristas contra Cuba, que han costado vidas inocentes.
Los cinco jamás pusieron en peligro la seguridad nacional de Estados Unidos, subraya la misiva, ni atentaron contra un solo ciudadano de ese país.
"Su objetivo fue impedir que los terroristas que actúan impunemente en Estados Unidos consumaran sus planes", especifica.
El presidente Barack Obama tiene la potestad de liberarlos. Con ello cumpliría un acto de elemental justicia y sería coherente con su discurso del pasado 21 de mayo en Washington, cuando defendió la recuperación de la legalidad en la lucha contra el terrorismo, puntualiza la carta.
Estamos convencidos de que, si el pueblo norteamerican conociera la verdad sobre los Cinco, como se les conoce internacionalmente, pondría todo su empeño para que fueran definitivamente excarcelados y regresaran al seno de sus familias, concluye el llamamiento.
PL

viernes, 19 de junio de 2009

Irán y los estertores del imperio


Eliades Acosta Matos

Las protestas en Irán expresan mucho más que la insatisfacción de unos electores con los resultados del sufragio en el que resultaron derrotados. Eso, a fin de cuentas, no justifica el espacio que está teniendo entre las noticias de un mundo tan convulso como el que vivimos. Más allá de los resultados de esta confrontación política, en la que el pueblo iraní tendrá la palabra final, y en la que las potencias occidentales no tienen derecho ni moral para intervenir, el tratamiento del conflicto es una clase magistral de la manera en que actúan los mismos que se rasgan las vestiduras ante las acusaciones de fraude electoral y las imágenes de los choques en las calles de Teherán y pasan, con su elegante vuelo de libélulas libertarias, cuando el gobierno de Alan García masacra a más de 40 indígenas que reclamaban sus derechos ancestrales.
La matemática imperial es demoledora en su sencillez: los indios peruanos muertos al oponerse a la venta de sus tierras y selvas a las transnacionales no valen, porque estaban de lado “equivocado”, o sea, el de la justicia y la defensa del medio ambiente, todo lo cual, a la corta o a la larga, va contra los intereses imperiales. Los muertos en Irán si valen, porque están del lado “políticamente correcto”, se proclamaban “moderados”, delicado eufemismo para significar que no simpatizan con la revolución islámica, y que, en consecuencia, son pro-occidentales, y especialmente pro-norteamericanos , por lo tanto, van a favor de la la dirección del viento geopolítico imperial.
Pero un gustillo a rancio sale de toda esta casi unánime alharaca con el que la prensa occidental celebra el martirologio de los que lanzan piedras y cocteles molotov contra los transeúntes, e intentan imponer a la cañona su voluntad minoritaria. Eso ya lo vimos en las guarimbas venezolanas, en aquellas conmovedoras escenas coreográficas de los paladines de la libertad de expresión y la democracia, muchos de los cuales, como se demostró, resultaron ser vulgares busca vidas atraídos por los millones de la National Endowment for Democracy y la USAID. Quien lo desee, que busque detrás de las protestas de esta pequeña burguesía iraní con ínfulas termidorianas las rutas infinitas de ciertos seráficos programas europeos y norteamericanos para la formación académica, los desinteresados entrenamientos para fomentar “liderazgos”, los filantrópicos planes y financiamientos de microempresas, los intercambios generosos para formar líderes sindicales, femeninos, periodistas, cineastas, bibliotecarios y comunicadores independientes, en fin, las mil y una expresiones del ingenio imperial, las infinitas plasmaciones de la capacidad creativa de sus agencias de inteligencia, tanques pensantes y funcionarios pretorianos que desde siempre han actuado y actúan en los diferentes niveles del establishment, para mayor gloria de Roma, mande Ronald Reagan, George W. Bush o Barack Hussein Obama.
Un imperio no se desmantela, ni sufre remordimientos morales, ni se enfrenta angustiado a los dilemas históricos de su pasado, ni se autoflagela, ni se retira voluntariamente, ni se arrepiente, por el solo hecho, irrelevante en sí mismo, según los cánones imperiales, de que millones de sus ciudadanos hayan votado por la consigna de cambios que encarna una nueva administración, ni por la bagatela de que su candidato predilecto haya sido derrotado aplastantemente en las urnas. A fin de cuentas, ¿quién es el ingenuo que confunde aquí lo público con lo secreto, lo que va por la superficie con lo que se arrastra por el subsuelo, los que obedecen con los que mandan? Y si alguien aún tuviese dudas, lo que está pasando en Irán lo confirma.
Lejos estamos de presenciar aquí el funcionamiento de una maquinaria subversiva y golpista perfecta, la misma que aplastó antes, no sin cierta diabólica brillantez, al gobierno de Mosaddegh, en el Irán de 1953, al de Jacobo Arbenz, en la Guatemala de 1954, al de Juan Domingo Perón, en la Argentina de 1955, al de Salvador Allende, en el Chile de 1973, y que ha estado detrás de “revoluciones” verdes, de terciopelo, naranjas, de los cedros, y de cuantos materiales hayan sido capaces de movilizar los creativos chicos literarios de la CIA contra la revoluciones auténticas, los presidentes demasiado independientes o rebeldes, y las verdaderas democracias, lo mismo en China que en Georgia, en el Congo que en Ucrania, en Bolivia que en Granada. Atrás han quedado los buenos viejos tiempos en que la operación AJAX, que impuso al Sha Rezha Palevhi apenas costó un millón de dólares, una inversión simbólica comparada con los miles de millones extraídos del petróleo iraní para resarcir a los demócratas y libertadores, o el logro de las traiciones express logradas entre los militares guatemaltecos que dejaron solo a Arbenz , atenazados por las innumerables pinzas de la operación SUCESS, mediante la cual se impuso en el poder al coronel Castillo Armas. Lejos estamos de aquella elegante discreción y el secreto hermético de Allen Dulles, Donald Wilber Newton, Kermit Roosevelt, Walter Bedell Smith o Howard Hunt, cuando había que esperar cincuenta años y algún reportaje aparecido en The New York Times para que el público pusiese asomarse, horrorizado, a los mecanismos internos a aquel engendro destinado a derrocar, al por mayor, a gobiernos incómodos. La decadencia imperial es evidente e imparable: ya se sabe que la Secretaría de Estado de la actual administración norteamericana, no la de Eisenhower, pidió a la compañía californiana que desde el 2006 mantiene el popular servicio de microbloggins llamado Twitter, que suspendiera los mantenimientos programados en sus servidores “ para que siguiera apoyando a los manifestantes en Irán”.
Cuando los sacrosantos y ultrasecretos mecanismos de dominación imperial, los arcanos del imperio, tienen que ser revelados para tratar de mantener la dominación, cuando las fórmulas subversivas, antes exitosas, no pasan de ser un mal remake, es que el ocaso se acerca y se está tocando fondo. No solo se le toma el pulso a la caída en la cifra de millones de desempleados, la quiebra de la General Motor o la Chrysler vendida a la FIAT; no solo en el triunfo reiterado de la izquierda en las elecciones de América Latina, ni en la sobrevida de la Revolución cubana, también en este descarnado ukase a Twitter de la Secretaría de Estado norteamericana.
Y como mismo los humildes que luchan por un mundo mejor, por el progreso y la justicia, en contra del imperio y sus políticas hegemónicas y neoliberales forman en un mismo bando, también lo hacen los señoritos que no creen en su pueblo ni en su patria, los sietemesinos a los que Martí hacía referencia, hayan nacido o vivan donde vivan. Bajo ese prisma debe entenderse el entusiasmo ridículo de ciertos bloggers cubanos ante las fotos de las mismas multitudes a las que son alérgicos, sean iraníes o cubanas, soñándose en la pose de arrebatadas Juanas de Arco conduciéndolas por Prado o San Lázaro, por Línea o 23, embadurnadas en los colores que para entonces decrete el horóscopo imperial, o voceando las consignas que ideen para ellos los sempiternos chicos literarios de la CIA.
“¿Cómo ayudar a los twitteros iraníes?” es la receta que uno de ellos reproduce en su blog, tras alertar que “… ojo, bloggers y twitteros cubanos, que estos consejos le harán falta algún día”, como si ya la contra le hubiese expropiado a los bloggers y twitteros revolucionarios cubanos estas armas de combate cotidiano para batir, precisamente, a estos enragees a la inversa, a quienes sentados ante su computadora en Barcelona o Miami se sueñan en las barricadas de las que huyeron antes.
“¿Qué estas haciendo?” es la pregunta que los usuarios de Twitter deben responder a sus amigos y compañeros en mensajes breves, de nos mas de 140 caracteres. Imagino que sea la misma que formulen hoy a los funcionarios del imperio los manes de Theodore Roosevelt, Richard Nixon o Ronald Reagan, esos arquetipos imperiales yanquis, o los de Albert Wolsthetter, aquel gurú de las estrategias geopolíticas neoconservadoras seguidas por George W. Bush al pie de la letra, asomados a lo que acontece con este sistema, tan celosamente promovido por ellos, y hoy en franca bancarrota.
De algo si estoy seguro: la respuesta rebasaría los 140 caracteres de Twitter.
(Tomado de Cubarte)

Estudiantes de la UCI por los cinco

La Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI) desarrolló el pasado martes 16 de junio una gigantesca actividad reclamando la liberación de los cinco héroes cubanos prisioneros en cárceles del imperio. Unas horas después de que la Corte Suprema de los Estados Unidos rechazara atender el caso de los cinco jóvenes cubanos, 2 054 estudiantes, profesores y trabajadores de la universidad se reunieron en la Plaza Niemeyer para bailar en la rueda de casino más grande del mundo conformada por 1 027 parejas. Entre los bailadores se encontraba Tonito, hijo de Antonio Guerrero, quien estará alejado de su padre en uno de los momentos más importantes de su vida, su graduación como Ingeniero en Ciencias Informáticas (colaboración de Antonio Gutiérrez Laborit).
Puede ver todas las fotos aquí y aquí.

jueves, 18 de junio de 2009

¿Qué está pasando en Irán?

Daynet Rodríguez

Es difícil discernir, entre toda la información noticiosa en la red de redes, qué está pasando realmente en Irán. Si nos dejamos llevar por la ingenuidad, si de pronto sólo leemos lo que publican los diarios que a diario satanizan todo lo diferente, es fácil concluir que las elecciones en el país medioriental fueron amañadas y que en fin, allí la represión es brutal y el líder opositor Mousavi mereció mejor suerte en las urnas. Si además, nos dejamos seducir por la maravilla tecnológica y de paso nos despolitizamos, si creemos que Twitter, por ejemplo, es un invento para todos, un arma de mayorías que nos permite participar y hacer la política real, llegaríamos a las mismas conclusiones. Aún si no cayéramos en todas esas trampas, sigo pensando que es difícil saber a ciencia cierta dónde está la verdad. Pero algunas cosas me hacen dudar de toda la algarabía mediática. Leer más

Irán: La CIA, Twitter y los teléfonos móviles