martes, 23 de septiembre de 2014

Homenaje a mis compañeros de la Universidad de Kíev (dibujos)

Enrique Ubieta Gómez
Rastreando en mi papelería vieja, encontré estos dibujos de 1980 y 1982. Tenía entonces 22 y 24 años, respectivamente, y estudiaba filosofía en la Universidad de Kíev, en la Ucrania soviética. Son apuntes de mis compañeros de aula o albergue en Kíev, y un "autorretrato" que me hice frente al espejo. Espero que los vean con indulgencia –no aspiro a ser considerado artista de la plástica–; son solo eso, recuerdos queridos. Y es también un pequeño homenaje a los muchacho(a)s con los que compartí un trayecto decisivo de vida.
Jorge Carlos González, aunaba al parecer todas las virtudes de un Don Juan criollo: inteligente, con sentido del humor, trovador de voz potente, tenía siempre la palabra y el gesto precisos para cada tipo de interlocutora. Fue uno de los tres jóvenes cubanos que estudiamos filosofía entre los años 1978 y 1983 en Kíev. Profesor de la Facultad de Filosofía e Historia de la Universidad de La Habana, falleció sin llegar a cumplir los cuarenta de manera absurda, después de una al parecer insignificante operación. Dejó una hija.
María Antonia Simeón, una de las más bellas e inteligentes condiscípulas. Fue profesora universitaria, y es desde hace algunos años traductora e intérprete de idioma ruso.
Cheo le llamaban –no recuerdo ahora sus apellidos–, el envidiado novio de María Antonia, estudiante del Instituto de Aviación Civil de Kíev. No conozco su actual paradero.
Adrián Castro Febles, entrañable amigo de aquellos años, guajiro avileño con vocación literaria, fue después profesor de filosofía del Pedagógico de su ciudad. Vive actualmente en España.
Mayda, no recuerdo sus apellidos ni conozco su actual paradero. Condiscípula.
Luis J. Suárez Martín, mi mejor amigo. Fuimos compañeros de estudio en la Escuela Vocacional Lenin, en la Preparatoria Hermanos Saínz y en Kíev, donde compartimos la habitación de la beca hasta que me casé (por primera vez). Doctor en Filosofía por la Universidad de La Habana y profesor titular del Instituto Superior de Ciencias Agropecuarias de La Habana, donde sus alumnos solían reconocerlo cada año con el título de "Tiza de Oro", que la FEU otorga a los mejores docentes. Padece de una enfermedad que le impide hoy impartir clases.
Autorretrato, 1982.

1 comentario:

  1. Muy lindas las obras, y en general, el testimonio, de valor tan inestimable como entrañable... Siento que en los retratos de Maria Antonia Simeón Monet y de Luis Suárez Martín, has sabido captar, más allá del parecido físico, sutiles rasgos de sus respectivas personalidades. Lo digo porque, en su momento, también tuve la suerte de compartir con ellos aula y estudios.

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