miércoles, 31 de marzo de 2010

INDUSTRIALES CAMPEÓN NACIONAL 2010.

Hoy, al filo de las dos de la madrugada, Industriales obtuvo finalmente su cuarta victoria frente a Villa Clara, y con ella el campeonato nacional. El juego se decidió en el décimo inning. Socarrás, un muchacho de apenas 19 años, alto y flaco, de gruesos espejuelos, ponchó a cinco de los ocho bateadores que enfrentó, para sellar un triunfo que en el octavo inning parecía escaparse, cuando Villa Clara empató con un jonronazo el juego que perdía 2 a 5. Tras el último out, la gente del barrio aquí en Centro Habana salió para la calle sonando cacerolas. Muchos se han ido caminando --más bien bailando, en una interminable conga--, hacia el Parque Central, donde a pesar de la hora parece que se reunirán los industrialistas. ¡INDUSTRIALES YA ES CAMPEÓN!

La normalidad y la anormalidad mediáticas de Cuba.

Enrique Ubieta Gómez.
Para vencer el ejemplo cubano, una de las premisas es demostrar que Cuba no es un país distinto. La paradoja es que esa es la base de su demonización. Cada dato, real o supuesto, que iguale a Cuba, desata una ola de acusaciones. Pero existe todavía una paradoja más cínica: esas campañas no pretenden conservar la pureza revolucionaria, si es que acaso fuera posible; nos acusan de ser iguales para obligarnos a ser más iguales. Se demoniza a Cuba por no haber podido impedir el resurgimiento de la prostitución, y la solución implícita, la capitalista, significaría la masificación de la prostitución. Se acusa a Cuba de no haber podido contener ciertas injustas diferencias sociales (sobre todo después del derrumbe del llamado campo socialista) y la solución capitalista sería acrecentarlas, hacerlas más hondas, injustas e irreversibles. Cada médico o deportista que deserta es la victoria de la “normalidad” frente al sueño de una sociedad solidaria. Pero la deserción (que es la renuncia de alguien a su presunta “anormalidad”) es presentada como un hecho en sí anormal, extraordinario: que el futbolista Ronaldo acepte un contrato millonario es normal, que un cubano lo acepte, no. El cubano que deserta no se define a favor de sus intereses personales –como suele ser normal en este mundo--, sino que manifiesta una opinión política. Las imágenes que se trasmiten desde Cuba se regodean en los rincones sucios y demacrados de la ciudad, en los bordes más pobres de una sociedad estrangulada por el bloqueo. Los espacios bonitos son considerados falsos. No importa que esos espacios sean normales –y por eso poco interesantes--, en otras ciudades latinoamericanas. La normalidad cubana debe ser destruida, para que Cuba sea aún más normal. Sobre todo porque no acaba de admitir la más importante y definitoria normalidad: la del “libre mercado” (concepto que en la gran prensa se roba los significados de democracia y libertad). Ahora intentan adjudicarle la muerte –no el asesinato de periodistas o líderes sindicales, como ocurre en Honduras o en casi todos los países latinoamericanos, como ocurría en Cuba antes de 1959--, sino el suicidio de un hombre. Así, sin dudas, sería más normal. Un país que se ha dedicado durante cinco décadas a salvar vidas, que ha sufrido la muerte como castigo a su rebeldía. Ser una más es algo inocuo para cualquier otra sociedad, menos para la cubana, naturalmente. Se construyen represiones policiales, se describen carros siniestros y hombres de civil sin identificación, que recuerdan a los que desaparecen personas en países normales. No importa que en Cuba nadie desaparezca, ni se torture, ni se ejecute extrajudicialmente. Algún día tendrá que ser completamente normal. Cuba debe ser igual, y lo será mucho más el día en que logren revertir su imperfecto pero ético socialismo.

martes, 30 de marzo de 2010

Industriales 8 - Villa Clara 5.

¡Victoria de Industriales! El juego termina 8 a 5. La Serie se empata a tres victorias por bando y se extiende al séptimo juego. Mañana será el decisivo. ¡Industriales campeón!

Melaíto tiene su propia visión de la final del béisbol cubano.

Ahora, en estos instantes, se juega el penúltimo (si vence Industriales) o el último (si gana Villa Clara) juego de la gran final de la pelota cubana. Mis deseos van con Industriales. No obstante, trato de asumir las victorias y las derrotas desde una ficticia abulia, con frases de reconocimiento al contrincante, como insiste en hacer la mujer que amo. Por eso puedo regalarles las caricaturas de Melaíto, el mensuario humorístico villaclareño.

Google responde.

Google rechaza acusaciones cubanas de censura.
La Habana - Buenos Aires, 30 mar (dpa) - La empresa estadounidense de Internet Google rechazó hoy acusaciones de medios cubanos de haber censurado el blog del periodista y escritor Enrique Ubieta, reestablecido el lunes después de haber estado bloqueado durante casi cuatro días.
Al ser consultado por la agencia dpa, un portavoz de Google dijo que la bitácora la-isla-desconocida.blogspot.com, alojada en la plataforma gratuita Blogger.com de la empresa norteamericana, había sido retirada de Internet tras ser identificada por el sistema informático como generador de correos no deseados (spam).
"Google fue notificado de esta baja y, luego de una revisión manual, constató que no era spam. La suspensión del servicio tuvo relación precisamente con que la actividad del blog inicialmente aparecía como spam", afirmó por correo electrónico desde Buenos Aires el gerente de comunicación de Google para América Latina Daniel Helft.
Helft explicó que la desconexión de un blog al ser identificado como fuente de spam se realiza de manera totalmente automática, "sin intervención humana". "Hay muchos parámetros que ayudan a determinar a nuestro software que un blog es spam", añadió, negando además que Google censure blogs por motivos políticos.
"Sólo se retiran contenidos ilegales, tales como pornografía infantil. No se censuran contenidos políticos", dijo.
Ubieta, director de la revista "La Calle del Medio", fue uno de los principales encargados de responder en los medios oficiales cubanos a las críticas contra el gobierno registradas a raíz de la muerte del opositor preso Orlando Zapata Tamayo, ocurrida el pasado 23 de febrero después de 83 días en huelga de hambre.
La edición digital de "Granma Internacional" y el portal Cubadebate escribieron que Ubieta "fue víctima de la censura cuando los administradores del portal propiedad de Google inhabilitaron el acceso a la bitácora y bloquearon la cuenta en gmail a su nombre", y consideraron que "este hecho que viola flagrantemente el derecho a la libertad de expresión de los cubanos en Internet".
Después de que su blog fuera reestablecido, Ubieta mantuvo sus acusaciones de censura y calificó de "pueril" y "espuria" la explicación de Google. Al mismo tiempo, atribuyó la restitución de su página a las críticas contra Google desde portales y blogs de dentro y fuera de Cuba en simpatía con el autor.
"Varias razones pudieron motivar el cierre que fue finalmente temporal, pero ninguna técnica. Y varias razones la devolución del blog, y tampoco son técnicas. El barullo que empezaba a crecer en torno a la violación de la 'sacrosanta' libertad de expresión podía ser 'un ruido' indeseado en un momento en que la campaña mediática contra Cuba se hace más intensa", escribió Ubieta en su blog.
Desde Cuba está bloqueando el acceso a un buen número de portales y blogs críticos con el gobierno del presidente Raúl Castro. A este respecto, las autoridades cubanas reconocen que se impide el acceso a páginas que "estimulan el terrorismo y alientan la subversión del orden establecido" en la isla.
P. D. Esta explicación de Google repite los tópicos del mensaje que apareció después de la rehabilitación del correo electrónico --aunque con fecha anterior--, y se apoya en argumentos indemostrables. "Parecía que generaba spam", y luego comprobamos que no. Google, sin embargo, no respondió los correos que le envié indagando las razones del cierre, no ofreció ninguna explicación hasta que la "bulla" empezó a crecer. Si ubicamos el incidente en el contexto de la actual campaña mediática, como hace la agencia dpa, se ven más claras las cosas. Los esquemas de la propaganda contra Cuba son esquemas, que trucan y deforman las medias verdades. La gran mayoría de los intelectuales y de los periodistas cubanos tiene acceso a Internet, muchos de ellos en su casa. Es cierto que en Cuba existen limitaciones de conectividad. Sobre esto hablo en una entrevista reciente reproducida en este blog. Véala aquí: "Publica el Neues Deutschland entrevista sobre guerra mediática",

VEA TAMBIÉN SOBRE ESTE TEMA:

Itinerario de una censura frustrada

Pequeña historia sobre la verdad y la mentira en twitter

Google censura canal de video de Cubadebate en Youtube 

viernes, 26 de marzo de 2010

Un barco llamado Amistad.

Un barco llamado Amistad atracó en puerto habanero. En su mástil ondea la bandera de procedencia, la de las barras y las estrellas. Y también la del anfitrión, la de la estrella solitaria. Un barco que une puertos y pueblos, porque remite a una historia anticolonial: la de unos esclavos negros que se amotinaron, que pelearon por la libertad. Bienvenida la Amistad. Foto de 10kbzas.

El Rojo de la sangre y el blanco de las Damas.

Vale la pena reproducir este lúcido y serio choteo que yo hubiese querido escribir, de mi amigo Ernesto Pérez Castillo que hoy publica Cambios en Cuba. Miami se reconoce y reivindica sin complejos --como pedía el barón Ichikawa--, en la extrema derecha, en el fascismo de Posada Carriles y de los Estefan (ese duo mafioso que controla el negocio del espectáculo hispano y cierra el acceso a sus compatriotas, que "protesta" contra la Revolución cubana para que pase desapercibido el concierto de Calle 13 que --no obstante su viaje de apoyo a Cuba--, le traerá utilidades) y muestra las venas, las raíces que enlazan a los de allá y a los de aquí. Buena lección.


Ernesto Pérez Castillo
El titular de El Nuevo Herald no pudo ser más lapidario: “Miami alzó su voz por Cuba”, y en las fotos deja ver al connotado asesino y terrorista Luis Posada Carriles, dando declaraciones a la nunca peor parada Radio Martí.Y es ahí donde otra vez meten las patazas, donde otra vez dejan ver sus orejas peludas. Porque la turba que en Miami movilizó el multimillonario mercachifle Emilio Estefan, pretendía pasar por una marcha pacífica en apoyo a las autoproclamadas “damas de blanco”, y resulta que su principal bandera, su líder, su arma secreta para la ocasión no era otro que este asesino prófugo y confeso. Es como si, retados desde la Habana por Calle 13, con su “atrévete, salte del closet, destápate”, hubieran decidido de una vez y por todas delatarse.Y como una imagen vale más que mil palabras, esta foto de Luis Posada Carriles, vestido de blanco –como visten de blanco sus mercenarias habaneras, como vistió de blanco el cambia camisas de Juanes cuando vino a La Habana–, deja en claro, deja clarísimo, no ya quiénes son los que apoyan, sino quiénes son los que pagan, quiénes son los que planifican, quiénes son los que empujan, para quienes trabajan estas señoronas con sus paseitos dominicales.
¿Qué va decir ahora Laura Pollán, que ya antes reconoció que les pagan mes tras mes por el paseo? ¿Qué va a decir Bertha, que acaba de declarar en entrevista que desde Miami reciben cincuenta dólares cada una? ¿Qué va a decir su majestad, la Única, Yoani Sánchez? ¿Querrán seguir con la matraca de que no son mercenarias? ¿Podrán?Allá en Miami Luis Posada Carriles marcha por las “damas de blanco”, él que en 1976 hizo estallar en pleno vuelo, con el visto bueno de la CIA, una aeronave civil cubana, con 73 pasajeros a bordo. Él, que en 1997 hizo colocar varias bombas en instalaciones turísticas de La Habana, y dejó una importante secuela de daños materiales, de heridos, y provocó la muerte del joven turista italiano Fabio Di Celmo, y que después declaró a la prensa que esos asesinatos no le habían quitado el sueño, y que Fabio “estaba en el lugar equivocado”. Aquí en La Habana, junto a las “damas de blanco”, marcha la Yoani Sánchez, y esa evidencia incontestable –Posada en Miami, Yoani en La Habana– los funde, los conecta, los expone, los acusa y los desnuda.Porque un viejo axioma de la lógica plantea que dos cosas, iguales a una tercera, son iguales entre sí, y ese es el punto: Yoani la bloguera, Posada el asesino, y las “damas de blanco”, son una misma cosa los tres. Y lo han dejado en claro ellos, al marcar sus pasos en la misma comparsa, al elegir de qué lado de la foto se dejan ver.
¿Cómo pretende Posada Carriles pasar por defensor de mujer alguna? Este asesino, que jamás pidió perdón a las muchas madres cubanas que enlutó, este torturador que como comisario de la policía política venezolana, la DISIP, sembró el terror aplicando la picana eléctrica y el ahogo a sus detenidos. Y Obama, que también cometió la torpeza de darles su apoyo a las “damas”, ha recibido a cambio este flaco favor desde Miami. Porque fue su antecesor, Súper W Bush, quien dijo al mundo que quien protege a un terrorista es un terrorista también. Y ahí tenemos al terrorista, al asesino Luis Posada Carriles, posando de defensor de las defendidas de Obama. Solo falta que Luis Posada Carriles abrace ante la prensa al señor Obama.
¿Qué va ha hacer usted ahora, señor presidente, señor premio nobel de la paz, que envía jóvenes norteamericanos a matar y morir en Afganistán e Iraq, mientras se llena la boca para hablar de paz y para defender a estas mercenarias que se pagan los terroristas que creó su propio gobierno?Posada podrá ponerse todas las camisas blancas que quiera, que ningún trapo blanco le limpiará la sangre de sus victimas de la cara. Y esa misma sangre denuncia ahora a sus secuaces cubanas, esa sangre dolorosa llegó hoy, en un segundo, al blanco de las “damas”, ese rojo marcó hoy para siempre el teclado de la bloguera anticubana.

jueves, 25 de marzo de 2010

CAYO GRANMA.

Mensaje y fotos de Kaloian Santos Cabrera.
Hola a todos... hace unos días llegué de Santiago de Cuba y tengo un montón de mensajes de amigos que me preguntan por el sismo y cómo lo había pasado. Mil gracias por la preocupación a todos y les cuento que ¡¡¡TEMBLÓ!!! El sábado, que fueron dos los sismos, solo sentí el segundo pues durante el primero iba navegando, en una patana, hasta cayo Granma, en la bahía de Santiago de Cuba... y bueno el segundo sí lo sentí en medio del cayo. Entonces les mando las fotos del cayo, esas que hice cuando me sorprendió el reguetón de madre natura. El cayo es un lugar hermoso, una comunidad de pescadores, con inmuebles de madera, muchos destartalados pero aun se puede disfrutar de su arquitectura, una callesita que en 20 minutos le das la vuelta al pueblo y la gente genial!!!!!... en fin, que les anuncio que decidí que en ese lugar pasaré mis años de abuelo y volveré a Oriente, con mi viejita al lado, mi musiquita, libros y la cámara de fotos y bueno, nada de tv, sí internet, que esperemos ya tenga.

miércoles, 24 de marzo de 2010

DEMONIZAR A CUBA.

Enrique Ubieta Gómez
El principal obstáculo que encuentra el imperialismo para derrotar a la Revolución cubana no es militar, ni económico; es moral. De alguna “inexplicable” manera Cuba conserva el prestigio internacional y el consenso interno, pese al desgaste de medio siglo bajo los efectos de un implacable bloqueo y de una sostenida campaña mediática en su contra, pese al derrumbe –veinte años atrás--, y al descrédito, de un “campo socialista” del que hoy se enumeran las manchas y se ignora la luz. Los ideólogos de la derecha saben que ese prestigio moral invalidaría cualquier victoria militar o económica sobre la Isla: en política la única victoria posible es cultural. Lo demás puede llamarse ocupación, asfixia, imposición; y todas son variantes que posponen la victoria del supuesto derrotado. Por eso se han lanzado a fondo, sin medias tintas, en una guerra cultural que lo involucra todo. Una guerra, por supuesto, que no busca ni pide verdades o principios: una guerra para revertir convicciones y sentimientos, que se apoya en la fuerza de los medios de comunicación. ¿O acaso la demonización de la cultura árabe –pueblo que fatalmente habita sobre grandes reservas de petróleo--, no antecede y acompaña a la guerra de exterminio que sufren sus estados “desobedientes”? Lanzarse a fondo significa que esos ideólogos deben repetir sin sonrojos, sin bajar la mirada, que el Che Guevara, el Guerrillero Heroico, fue un asesino; que Batista, el asesino, fue en realidad un buen gobernante; que Cuba, la nación que más vidas ha salvado en el mundo –incluyendo la de sus enemigos--, disfruta de la muerte.

El gobierno de Obama es un excelente portaaviones para bombarderos ideológicos: un rostro negro, un perfil intelectual, una sonrisa seductora. Un enorme y moderno buque que asume poses de crucero, que finge no atacar: para eso están sus aviones, y los pilotos díscolos que a veces despegan de noche, mientras el capitán duerme. Lo cierto es que la ola de irrespetos colectivos que Obama encontró en su traspatio latinoamericano tras la toma de posesión era tan colosal, que la guerra no podía de ningún modo resolverse únicamente por la fuerza. No digo sin la fuerza, digo que no solo por la fuerza. Era imprescindible un golpe de estado aleccionador --y para ello estaba el eslabón más débil, Honduras--, pero un golpe que se acompañase de excusas leguleyas, de trámites burocráticos, de condenas públicas y de privados apretones de mano. Un nuevo concepto para legitimar culturalmente ciertos golpes de estado: en lo adelante la democracia dejará de serlo, si la mayoría del pueblo expresa electoralmente su inconformidad con una legislación que garantiza los intereses imperialistas. Y será legítimo el uso de la fuerza, la de los militares claro, no la del pueblo. A nadie parecen importarle los líderes sindicales que el gobierno de facto –el que dio el golpe y el que acaba de auto elegirse en estado de sitio--, asesina todos los días. Pero los objetivos más importantes de la guerra cultural son dos: Cuba y Venezuela.

Fue quizás en Trinidad y Tobago donde Obama comprendió que el prestigio de Cuba era inmenso. Al término de aquella Cumbre en la que estrenaba su sonrisa, habló de la “utilización” del internacionalismo médico de la Revolución cubana con supuestos fines propagandísticos. Sé que ese prestigio es algo que atormenta a los ideólogos de la derecha, que sueñan con hacer desertar a todos los médicos cubanos. El País, órgano de la trasnacional PRISA en España, califica a la izquierda que apoya a Cuba de estalinista y de “nostálgica”. Nuestros pequeños ideólogos de Miami, México o Barcelona, tratan de dilucidar, con ínfulas academicistas, las razones de esa simpatía internacional y organizan cartas de condena que llevan de puerta en puerta. Usan todas las armas para disuadir a los solidarios; también el chantaje político, y si es preciso el fusilamiento mediático. La guerra es a muerte. Los diplomáticos de Estados Unidos y de algunos países europeos servidores de su política ya no se esconden en Cuba, caminan sin pudor junto a los disidentes que construyen y pagan. Usurpan los símbolos de la Revolución, de la izquierda y los rellenan de contenido contrarrevolucionario: plagian a las Madres de Mayo –a las que siempre despreciaron y combatieron--, para construir a las Damas de Blanco. Son ingredientes para un buen cóctel: mujeres dolientes y mujeres acompañantes, ropa blanca (además de símbolo de paz, en Cuba ese color adquiere otros significados religiosos, para nada católicos), gladiolos, y no obstante, misas católicas. Lo que importa es el encuadre de la cámara. Ponga usted el dibujo, que yo pongo la guerra, decía Hearst en 1898; construya el set y filme la escena –si usted prefiere, twitéela--, que yo escribo el guión, dicen ahora.

Demonizar a Cuba. Hacer que los niños de las escuelas españolas sientan lástima de los niños cubanos, escolarizados, saludables, como pocos en América Latina. Que los ciudadanos honestos que apenas tienen tiempo para sobrevivir en medio de una crisis económica que amenaza su tranquilidad primer-mundista, se compadezcan de los cubanos, más pobres, es cierto, y sin embargo más protegidos, y pese a todo, más libres como seres humanos. Que miren a Cuba y se desentiendan de lo que ocurre en Iraq, o en Palestina, o en América Latina. O en España. Convertir al ALBA –ese maravilloso sistema de solidaridad entre pueblos--, en un emporio de oscuros intereses ideológicos. Lo difícil, sin embargo, es que una operación cultural de carácter mediático pueda saltarse o revertir la vivencia de cientos de miles de latinoamericanos, de africanos, de asiáticos, de norteamericanos y de europeos, que han recibido la solidaridad cubana y venezolana. Lo difícil, es ocultar el sol con un dedo, aún cuando ese dedo lleve el anillo imperial.

NOCHE DE RONDA, CON CALLE 13.

Bueno, excelente concierto de Calle 13, con una introducción de lujo de Kelvis Ochoa. Más de medio millón de cubanos bailamos, gritamos, y coreamos sus canciones en la Tribuna Antimperialista, y sentimos bien hondo su homenaje a Filiberto Ojeda --la denuncia del asesinato perpetrado por el FBI--, su llamado a la unidad latinoamericana, su grito de "Cuba sigue en pie", y su voto por un Puerto Rico libre. El día no se empañó ni con la derrota de Industriales frente a Villa Clara, porque fue un buen juego, cerrado, de esos que se deciden en el octavo inning y que todavía preservan emociones para el noveno. Aunque mi hermano suele decir que él, en estos casos, prefiere un juego deslucido con amplio marcador a favor de su equipo. Esta Cuba eufórica, alegre, deshinbida, ¿es la que presentan los medios europeos? Por la emplanada de la Tribuna andaba como una sombra el corresponsal de PRISA en Cuba, y estoy ansioso por leer su crónica. Los dejo con algunas fotos.