miércoles, 11 de enero de 2012

La extrema derecha de Miami declara la guerra al Arzobispo Wenski


Edmundo García
El reinventor del idioma español cuenta en El otoño del patriarca que a la muerte de la madre del caudillo este, sin milagro de por medio, ni proceso de beatificación solicitado, le exigió al Vaticano la inmediata canonización de la progenitora; que aunque entre cuarteles había vivido, para el cielo estaba. Como comprenderán, al Papa no le quedó otra que regresarle un absoluto “No hay santa que valga”. Cuenta García Márquez que el poderoso huérfano montó en tal cólera, que se viró a su secretario y le ordenó: “Emita inmediatamente una declaración de guerra contra la Santa Sede”.
Desde ayer en la mañana, en su campamento radial, Ninoska Lucrecia Pérez Castelló, vocera ayer de Jorge Mas Canosa y vocera hoy de Ileana Ros-Lehtinen, Mario y Lincoln Diaz-Balart y hasta de David Rivera, ha declarado la guerra al Arzobispo de Miami Thomas Wenski, por pretender liderar una peregrinación de fieles a Cuba durante la visita que el Papa Benedicto XVI realizará entre los días 26 y 28 de marzo próximo.
Yo recordaba ayer mismo en el programa “La tarde se mueve” que estas acciones tienen una historia. Una historia donde muchas cosas cambian, menos la actitud de ciertos personajes de la derecha. En 1998 el Papa Juan Pablo II visitó Cuba y el entonces Arzobispo de Miami John Favarola pretendió llevar a la Habana un crucero con fieles católicos para corresponder como arquidiócesis la presencia del Santo Padre. ¿Qué pasó? Pues que miembros de la derecha cubanoamericana empezaron a presionar a Mons. Favarola creando un ambiente tan hostil, que este renunció a su hermoso proyecto.
Dicen por aquí en Miami que Mons. Favarola no se recuperó de esa decisión. Que ejerció su misión arzobispal tranquilo, sin penas ni glorias, y que cuando le llegó la hora de presentar el retiro se lo aceptaron. Y ya. Se comenta que el Papa Juan Pablo II se disgustó con la falta de autoridad que un desenlace como aquel evidenció, y que quizás por eso Mons. Favarola no se pudo poner nunca el Capelo cardenalicio.
¿Se repetirá la historia? ¿Renunciará el Arzobispo Wenski, el polaco, el peregrino, el atrevido corredor de Harley Davidson, a llevar adelante su proyecto? Pues igual, también quiero confesarles que por Miami se cuenta que Mons. Wenski prefiere un anillo más pesado y un báculo más grande. A buen entendedor, pocas palabras. Mons. Wenski ya ha enfocado su presencia junto a sus fieles en Cuba de una forma irrenunciable: La Providencia lo ha querido. Pase lo que pase, después de haber puesto esos términos, de haber colocado a la Providencia por medio, el Arzobispo Wenski ya no puede dar marcha atrás. Pero tampoco se trata solo de Wenski y los fieles de la arquidiócesis de Miami. Cristianos de otras Iglesias y parroquias de los EEUU viajarán a Cuba en son de concordia. Todos tienen la confianza de la Iglesia, las autoridades y el pueblo de la isla. Ninguna alharaca de la extrema derecha podrá malograr ese encuentro. Así que mejor que se queden porque con esta gente no hay arreglo: “Que Dios nos coja confesados… si se les ocurriera otra cosa”.

Defensa del lujo

También hay más de mil zapatos en el ropero de la artista Mariah Carey
Santiago Alba Rico
La Calle del Medio No. 43
Leía hace poco la noticia de que en uno de los palacios del depuesto dictador tunecino Ben Ali, su mujer, Leila Trabelsi, guardaba mil pares de zapatos de las marcas más caras y prestigiosas. ¡Mil pares de zapatos! La señora Trabelsi no era, no, un monstruo polípodo que caminase sobre dos mil tentáculos -como quizás podría imaginar un arqueólogo del futuro que encontrase los restos materiales de la dictadura-; a la señora Trabelsi le pasaba como a la mayor parte de los humanos y le faltaban 1998 pies, con sus respectivas piernas, para lucir tantos calzados. ¿O le sobraban zapatos? ¿O es que tenía justo el poder que hay que tener, ni más ni menos, para desdeñar la relación que existe entre un cuerpo y un objeto? Era el privilegio de años de corrupción y saqueo: si Leila Trabelsi no podía tener más pies que el resto de los tunecinos, al menos podía tener muchos más zapatos.
Tampoco la novia de Cristiano Ronaldo, la modelo Irina Shayk, tiene más orejas, cuellos o manos que el resto de la humanidad, pero puede lucir pendientes, anillos y brazaletes de diamantes, regalo de su enamorado, por valor de 117.000 euros. En este caso, no es el número de joyas lo que apabulla sino el precio; y el gasto de Cristiano exige la colaboración de los periódicos y medios de comunicación, sin los cuales nadie repararía en esos tesoros. ¿Un albañil o un contable sienten menos amor por sus novias? Probablemente no; lo que les falta es precisamente el dinero que hay que tener, esa cantidad y no otra, para distinguirse de un albañil o de un contable. Si Irina y Cristiano no pueden tener más riñones o más hígados que el resto de la humanidad -ni llevarlos por fuera-, al menos pueden colgarse de las orejas y de las muñecas, como en los pueblos bárbaros, miles de billetes de banco.
La desproporción entre lo que somos y lo que podemos se llama “lujo”, que literalmente quiere decir “exceso”. Todos somos casi nada y todos podemos algo más de lo que somos, incluso si tenemos muy poco: el más miserable de los seres humanos puede ponerse una flor detrás de la oreja o secarse al sol después de un aguacero de verano. Pero cuando esa desproporción viene definida por la posición social o económica en un régimen de desigualdad estructural, el “lujo” es al mismo tiempo una descomunal “equivalencia”. Me explico: al lujo no le falta ni le sobra nada. Ni le faltan pies ni le sobran zapatos; ni le faltan riñones ni le sobran billetes de banco. El lujo tiene exactamente el poder que hay que tener para demostrar que se tiene poder; tiene exactamente el dinero que hay que tener para dejar claro que se tiene dinero.
Para el sentido común, el lujo, en todo caso, está relacionado con la idea de gasto innecesario o suntuario, lo que constituye en realidad una redundancia, pues “suntuario” procede del latín “sumptus”, literalmente “gasto” o “desgaste” (en francés degat) o, lo que es lo mismo, “destrucción”. Se habla, por ejemplo, de los “daños o costes (dégats) de una guerra. Recuerdo que un interesante filósofo francés al que leí mucho cuando era joven, George Bataille, trataba de elaborar en su obra una teoría liberadora a partir de lo que el llamaba el “gasto improductivo”. Combinando de un modo provocativo a Marx, Nietzsche y Sade, reivindicaba todas esas formas de destrucción sin objeto, provecho o beneficio, que parecen ponerse al margen de una lógica puramente económica: el arte, la orgía, la guerra y el lujo.
Lo que olvidaba Bataille es que en el capitalismo el “gasto improductivo”, la “destrucción anti-económica”, juega un papel económico fundamental. Es la destrucción al margen de toda racionalidad contable -desde la obsolescencia programada de las mercancías hasta la “doctrina del shock”, desde la aniquilación de excedentes hasta la producción y uso de armas letales- la que reproduce el sistema en su conjunto. Lo verdaderamente productivo para el capitalismo es el gasto, el desgaste, la destrucción. Eso vale también para el lujo. Reparemos, por ejemplo, en que -en medio de la crisis- el mercado de los productos de lujo no es sólo el que menos inflación de precios ha experimentado sino aquél en el que más ha aumentado la demanda. Mientras en España crece todos los días el desempleo (hay ya más de 4.300.000 parados), la gente pierde sus casas y los trabajadores sus derechos, leíamos recientemente la noticia de la creación de Luxury Spain, la Asociación Española del Lujo, presidida por Beatrice d'Orleans, quien recordaba que este sector había movido el año pasado 170.000 millones de euros en todo el mundo: “el lujo es muy difícil de derribar”. Además, añadía, genera empleo y promueve la actividad empresarial.
Pero si definimos el “lujo” como “gasto improductivo” o como la “diferencia entre lo que somos y lo que podemos” debemos concluir, paradójicamente, que lo que el capitalismo no permite son precisamente los lujos. Lujo es igual a humanidad. La espectacular cola del pavo real es todo lo contrario de un lujo o un gasto improductivo: es la garantía del apareamiento y, por lo tanto, de la reproducción de la especie. Lo mismo pasa con los mil pares de zapatos de Leila Trabelsi o los 170.000 euros que Irina Shayk se cuelga de una oreja: no es que sean excesivos, es que se ajustan perfectamente -como la exhibición del pavo macho- a su propósito reproductivo. Un gasto verdaderamente improductivo sólo puede serlo una inversión, al margen del sistema, en humanidad. La humanidad es un lujo. Es precisamente la diferencia entre la nada que somos y lo poco que podemos; todos esos gestos prescindibles para la vida pero necesarios para definirse, frente a la naturaleza, frente a los pavos reales, las Leilas Trabelsis y los Cristianos Ronaldos, como seres humanos. Todos tenemos, por ejemplo, un cuerpo, que no es sólo una convergencia de funciones orgánicas que hay que conservar, sino además un territorio, un lienzo, un gancho; podemos marcarlo, pintar sobre él, colgarle banderines, como a un país o a una fiesta. El adorno es un hecho definitorio de la cultura humana, un derecho de su dignidad sobre-natural. Colgarse 170.000 euros de una oreja es un gesto de barbarie y de animalidad; colgarse una semilla coloreada es una reivindicación de humanidad.
Entre lo que somos y lo que podemos, la humanidad es siempre suntuaria y suntuosa. Podemos imaginar muchos gestos lujosos, improductivos, que “ostentan” sólo el poder que tenemos como simples humanos. El gesto de una madre que arropa a un niño que no tiene frío, ¿no es literalmente un lujo? El gesto de mirar a los ojos el cuerpo en el que nos fundimos placenteramente, ¿no es literalmente un lujo? El gesto de grabar en un árbol el nombre del enamorado, ¿no es literalmente un lujo? El de hacerse una trenza, el de ceder el asiento a un anciano, el de añadir un adjetivo, el de perdonar a un enemigo, el de poner un mantel, el de incubar un pensamiento, el de caminar muy despacio, el de velar a un enfermo, el de contar un cuento, el de compadecer a un asesino, ¿no son todos ellos literalmente un lujo?
El capitalismo nos prohíbe todos los lujos.
Nada de lujos. Sólo lo estrictamente necesario: el derroche, el incendio, la destrucción, la muerte.

sábado, 7 de enero de 2012

Ramón Labañino: "Sigo siendo el mismo soñador"

Jorge Enrique Jérez Belisario
« Frente a adversarios tan descomunales siempre se debe estar preparado para lo peor, pues así estaremos listos para todas las variantes, es más, para la más complicada de las variantes.»  Así expresó Ramón Labañino Salazar quien cumple desde hace 13 años una injusta condena en cárceles norteamericanas por el único delito de proteger a su pueblo de la muerte.
Con la firmeza de principios que  caracteriza  su personalidad, enfrenta día tras día el dolor de tener que estar alejado de sus seres queridos, de su pueblo y de la tierra que lo vio nacer. Este gigante de aproximadamente 1.90 de estatura es perseverante y confía en la justicia. Ramón sigue siendo joven de ideas, de espíritu y es capaz de dar amor hasta en las condiciones más extremas que la vida le ha impuesto.
Desde la prisión de Jesup en Estados Unidos, a pesar de las dificultades que presenta con su correspondencia, por medio del limitado sistema de correos electrónicos para prisioneros federales (Corrlinks), este sencillo cubano nos acercó a su vida.              

¿Cómo recuerdas tu infancia y juventud?

 Recuerdo mi infancia y juventud con mucho amor, alegría, ternura. Fui y siempre seré un niño feliz, cuya mayor riqueza es y será siempre el amor que me llegaba de mi familia, mi mamá, de las enseñanzas buenas de excelentes maestros, y de los buenos amigos. Pienso que fue el periodo de mi vida que me hizo poeta, soñador, guerrero y mucho mas tierno. Esa humildad, transparencia, esa nobleza pura y sin maldades, que uno aprende a tan temprana edad, es la herencia mas útil que quiero siempre retener, y entregar a mis hijas.

¿Por qué decidiste estudiar economía?

Tenía muchos sueños al culminar 9no grado. Mi mamá quería que estudiara medicina, o que fuera militar. A ella le encantaban los uniformes en los hombres. Pero mi vocación primera fue por los números, y junto a mis compañeros de esos tiempos es que me decidí por economía, profesión que disfruto mucho. Claro, nunca pude decirle a mi mamá, que desde muy temprana edad yo estaba cumpliendo también sus sueños: «yo era militar del silencio», sin el uniforme cotidiano, de esos que por menesteres de misiones importantes, deben guardar a buen recaudo su identidad para cumplir con las tareas de la patria. Es una deuda que quedé con ella en cumplir, por eso a este detalle, le escribí un poema  llamado "Mi deuda".

Háblame de un hecho que te haya marcado en tu vida.

El atentado al avión de Barbados, nuestro pueblo llorando de indignación en la plaza de la revolución, y el serial "En silencio ha tenido que ser", todos en uno, marcaron no sólo mi vida, sino la de muchos cubanos de esa época, y aun en los momentos actuales. Vivo orgulloso de haber tenido el privilegio de servir en bien de evitar tales atrocidades, y darle un poco de seguridad y tranquilidad a nuestros pueblos y tantos seres humanos en el planeta.

¿Qué libro te ha gustado más?

 Martí, siempre Martí,  todas y cada una de sus obras. Desde el Ismaelillo, Versos Sencillos, el discurso "Pinos Nuevos", todo Martí. Siempre tengo conmigo, donde quiera que voy, un Diccionario Martiano excelente, es mi libro de consulta para todo, para escribir, para hacer poesía, para resolver conflictos, para aprender a amar y luchar. Otros muchos me han conmovido, como Cien años de soledad de nuestro Gabriel García Marques, El reino de este mundo del admirado maestro Alejo Carpentier.

¿Qué deporte te gusta más?

Desde pequeño he practicado deportes. El primero de todos fue el boxeo, que por muy breve tiempo aprendí en un gimnasio en la Lisa, donde residía entonces. Después, judo y kárate en la Universidad de la Habana, y en otros salones más inhóspitos e impredecibles. Tengo predilección por las artes marciales. Toda la enseñanza buena que muestra su disciplina, incluso su espiritualidad. También juego mucho ajedrez, el deporte ciencia, que me fascina. Bueno, es adecuado tener un balance entre lo físico y lo mental, así disfruto bien de ambos mundos.

¿Generalmente cómo es un día de Ramón en la prisión?

Mi día en estos lares universales, transcurre entre cartas, lecturas (de libros, informaciones, revistas), respuestas a ellas, tanto en misivas como en e-mail, y en las tardes siempre algún deporte: pesas o constructivos, caminatas, handball. En las noches, más bien lo dedico a oír radio, ver noticias, y a reorganizarme para el día siguiente. Un gran por ciento de todo mi tiempo se va en las peleas legales del caso, como en estos momentos que estamos defendiendo la moción de habeas corpus que los cinco presentamos. Una o dos veces por año, recibo visitas de algún familiar, de amigos buenos. Trato siempre de romper la monotonía irreflexiva que imponen circunstancias tan particulares, por ello, a cada rato, cambio bruscamente de actividades, de horarios, hábitos. Es como refrescarme interna y externamente, es un mecanismo de pelea diaria contra los años y los desgastes normales que imponen los tiempos.

¿Qué diferencias hay del Ramón actual al de hace trece años?

 Creo que no he cambiado mucho, sigo siendo el mismo soñador, romántico, guerrero, que aprendí desde niño, quizás incluso, ahora soy mucho más poeta de la vida que antes, pues disfruto en encontrar detalles que embellecen, más de los que afean. Quizás ahora tengo la vista más aguzada ante los embates adversos, en especial en esta contienda legal que libramos contra la injusticia y la maldad, y en el conocimiento de los hombres que, con despego a todo principio, decaen de su escasa estatura. Mi físico tiene en si el peso de algunos años más, pero con el mismo espíritu y aun mayor, que esta causa nuestra nos entrega a todos.

Conozco que a pesar de la distancia has participado activamente en la educación de tus hijas ¿Cómo lo has hecho?

Mis hijas son mi vida, mi esencia, mi virtud, también mi responsabilidad. Trato de usar cada canal y vía de comunicación para estar en el día a día con ellas. Las cartas, los correos,  y las llamadas por teléfono, son cotidianos. Gracias a las excelentes madres que tienen, y que tanto me ayudan a ser el mejor padre posible en esta distancia dura. Quizás peque por exceso de querer conocerlo todo en todo momento, en lo que a ellas se refiere; es mi forma y mi celo por ellas, de decirles que siempre estoy allí con ellas, en lo bueno, y mucho más en lo malo que se les pueda presentar.  No  hay mayor alegría para mí que cuando en sus voces de ángel  escucho "te amo papa" o "te extraño mucho". Después de ello, la nada...

Tu vida está rodeada de amores ¿Qué ha significado Elizabeth en tu vida?

Mi Ely es mi todo, mi apoyo, mi fuerza, mi energía, mi  inspiración, mi amor y mi amante, mi Penélope soñada, mi amiga y fiel compañera, mi idilio y mi promesa, mi fantasía real, mi dulce quimera. Es mi presencia misma cuando hace falta. Así y por muchas más razones, he aprendido a amarla admirándole, y a admirarla amándole.

¿Cómo ha influido el pensamiento de Fidel en tu personalidad?

 Ha influido en todo, pues Fidel es la virtud y la herencia más pura de todos los cubanos dignos de nuestro historia, quien es capaz de resumir en si mismo, desde el pensamiento martiano, de Maceo, de todos nuestros mambíses, hasta el momento actual y creo que hasta el futuro eterno, la valentía, inteligencia y visión histórica de lo mejor de nuestra Cubanía y nuestro socialismo.

Fidel es ejemplo y líder, y sin duda alguna es el compañero fiel que nos acompaña siempre en esta pelea por la verdad de Cuba y la libertad nuestra. ¿Qué momentos de tu vida recuerdas con mayor felicidad?         

Los momentos más felices que vivo en estos tiempos de prisión política, son los días en que disfruto de la visita de mis "mujeres del alma" (como yo les digo a mi esposa Ely, mis niñas: Ailí, Laura, Lizbeth, son instantes en que nos olvidamos de todo y tratamos de actuar como si estuviéramos en casa, riendo, analizando, haciendo planes, amando....dicha que es también posible gracias al sacrificio de todo nuestro pueblo y todos los solidarios del mundo, como siempre les explico a nuestras hijas. También disfrutamos mucho las visitas de compañeros y amigos que nos llenan de afectos y cariño. La felicidad realmente es un estado de ánimo intimista, esta dentro de ti mismo, de tus valores como ser humano, de tu alma pura y limpia de mezquindades materiales y humanas. Por eso, aunque parece idílico, el hecho de estar encerrados por defender una causa justa que cuenta con el apoyo de miles de personas en todo el mundo, nos hace sentir, de alguna manera sublime, en un estado de complacencia cercano a la felicidad, ya que esta solo será real y eterna cuando seamos todos, los cinco, total y completamente libres y bajo nuestras palmas reales, con la bandera ondeando a plena asta, y el jolgorio de alegría de nuestro amado pueblo.

¿Cómo vez el Futuro?
El futuro es hermoso. Pienso en una patria nuestra cada vez mas libre, más socialista, más humana. Conquistaremos los mejores baluartes posibles en desarrollo social, en la economía, en nuestro sistema típicamente cubano. La humanidad estará algún día sin guerras ni destrucción.
El futuro de la humanidad será mucho más apacible y humano. Sueño con un mundo donde no exista el capitalismo, donde el hombre es amigo del hombre, sin fronteras, sin dinero, sin avaricias imperiales, sin egoísmos. Jamás habrá guerras, ni niños hambrientos o muriendo por falta de atención médica. Pareciera una utopía pero no lo es, si pensamos y creemos fielmente en el socialismo y el comunismo (como fase superior de la humanidad), entonces te das cuenta que ese mundo es posible, real e imprescindible. Por él es por el que luchamos día a día con todo nuestro denuedo.

Si el mundo te pide un  mensaje ¿Qué dirías?

Para todos los hermanos y hermanas del mundo, va nuestro mensaje de amor y gratitud, por todo lo que entregan día a día por nuestra causa, por Cuba. Vivimos momentos definitivos en nuestro proceso, pero sabemos que con el apoyo y solidaridad de todos, conquistaremos la victoria. Soñamos con el día en que podremos abrazarles a todos ya en plena libertad.

¿Qué significa para ti ser cubano?

Nosotros nos sentimos profundamente orgullosos de nuestro pueblo. Nuestras raíces mambisas, rebeldes, revolucionarias, son una de las joyas sociales más grandes que pueblo alguno pueda tener. Ello unido al carácter cariñoso, afable y amigo, que nos caracteriza.
Gracias al proceso revolucionario que vivimos, a nuestro socialismo, podemos contar con una sociedad culta, con niveles de salud y de educación que son ejemplo para muchos países del mundo, incluido los más desarrollados.
Nuestro pueblo es capaz de entregar lo mejor de si a otros, incluso de aquello que nos falta, hasta la propia vida por ver libres y soberanos a otras naciones. Esa solidaridad humana que hace grandes proezas por el bien de la humanidad.
Con un pueblo como el nuestro toda victoria es posible, por eso es que estamos tan convencidos que nosotros también venceremos.

viernes, 6 de enero de 2012

Ética: la crisis principal de nuestro tiempo


“Sólo la moralidad de los individuos
conserva el esplendor de las naciones.”
José Martí.

Carlos Rodríguez Almaguer
Cuando José Martí afirmó que un hombre no es más, cuando más es, que una fiera educada, estaba viendo en las esencias mismas del género humano. Si en sus repetidas y dolorosas referencias a la dicotomía hombre-bestia que marca como un estigma la azarosa existencia humana, el Apóstol advierte que esa lucha comienza al nacer y no acaba sino con la muerte, también confiesa, poniendo por delante su propia experiencia, que en vencer los poderosos desafíos que esta doble condición plantea a cada individuo, está el sentido último de la vida. Nuestra misión consiste en ir matando fieras, expresará tajante.
Para él, en la vida no hay más que un goce real: el de cavarse en la roca hueco holgado, el de triunfar de la casualidad indiferente; el de ser criatura de sí mismo. Pero declara que si bien todo hombre lleva en sí una fiera dormida, el hombre es a la vez una fiera admirable porque le es dado llevar las riendas de sí mismo; y esas riendas son la educación y la cultura. Con estas dos riendas-herramientas, cada hombre debe forjar su voluntad, que actuará como freno, junto a las leyes y a la fuerza, de los instintos naturales (biológicos) que vienen con la fiera. Y en la lucha perenne entre esta voluntad acendrada y los cada vez más poderosos instintos naturales, se forja el carácter individual que es, en suma, el sello intransferible con que cada criatura humana marca su paso por la vida. Nada, sino una fiera medio humana, o un humano medio fiera, es un hombre sin carácter.
Si partimos de la manera en que la ética cubana asume a la justicia como “sol del mundo moral”, al decir de Don José de la Luz y Caballero, entonces comprenderemos mejor por qué Martí hace tanto énfasis en que el cuidado permanente de la dignidad personal es, al mismo tiempo, el primer e imprescindible paso para el cuidado de la dignidad de la patria y el primer acto de justicia que nos debemos a nosotros mismos y a la humanidad. Nadie puede dar lo que no tiene ni defender aquello que ignora. Por eso para poner paz en el mundo debemos primero poner paz en el espíritu del hombre que promueve, prepara y desarrolla las guerras y todos los demás actos injustos que cada día comete contra sus semejantes y contra sí mismo. Así en lo militar como en lo económico, ambiental, religioso, social o político, la ética es la fuente de la decencia personal y pública, porque es la expresión de la voluntad y la fuerza individual y colectiva para embridar a tiempo las pasiones de manera que la bestia cese y dé paso a lo mejor del hombre: su humanidad, que es espíritu y razón en equilibrio.     
Mucho hablan a diario los medios informativos y desinformativos de las crisis económicas, políticas, sociales, humanitarias, etc., sin embargo la principal de todas ellas es la crisis ética, porque subyace en la génesis de todas las demás. Allá en lo hondo de cada una de esas crisis están las injusticias cotidianas, pequeñas y grandes injusticias cometidas siempre por los hombres,  propiciadas o alimentadas por ellos cuando intervienen las fuerzas de la naturaleza.
En el actual estado de las relaciones sociales, todo el que no haga cuanto esté a su alcance por preservar en sí y en su entorno la ética universal, esencialmente humanista, es cómplice de la injusticia que, dando riendas sueltas a su parte bestial, comete el hombre cada día contra la especie humana y la naturaleza, es decir, contra sí mismo. Crecer desde lo individual, para contribuir al crecimiento de las sociedades humanas, será quizá, la única esperanza que tenga todavía, antes de la catástrofe final a la que marcha a pasos de gigante —enajenada e impasible—, nuestra enceguecida y atolondrada especie.

jueves, 5 de enero de 2012

Noticias sobre el traslado de cárcel de Tony

Mensaje de su hermana Maruchi y carta de Tony
Muchos recordaran el poemario escrito por mi hermano UN LUGAR DE RETIRO, cuando pasó por el centro penitenciario de Oklahoma (FEBRERO 2010) en tránsito desde Miami a Colorado después de su  resentencia injusta nuevamente con una condena de 21 años, 10 meses y cinco años de libertad supervisada ademas. Siempre que ha pasado por Oklahoma, lo han llevado al Hueco porque ELLOS tienen en su expediente una marca, donde se dice que son presos de alta peligrosidad y máxima custodia. Gracias por la solidaridad de todos. HOY ES 5 POR LOS 5. Cariños, MARUCHI

Queridos amigos:
Hoy despache mis pertenencias, sin grandes contratiempos.
Es muy posible que mañana comience mi viaje al destino final que aun desconozco.
Irremediablemente, tendré una estancia en el Centro de Transito de Oklahoma. No sé si me
hagan el mismo recibimiento de las veces anteriores, donde me han
ubicado en "un lugar de retiro".
Quizás, al menos, pueda ver a la muchacha que reparte las medicinas.
Como sea, los llevo en mi corazón y en cuanto tenga un chance les vuelvo a escribir.
Sé que mañana habrá en todo el mundo un 5 por los 5 de redoblado esfuerzo
por nuestra libertad. En ello estaré especialmente pensando si me toca
andar sobre las nubes, lo cual no me es de mucho agrado, pero también sé vencerlo, sobre todo pensando en el amor de ustedes.
Cinco abrazos.
¡Venceremos!
Tony
4 de enero de 2011
FCI Florence

NECROFILIA Y COPROFAGIA

Arnaldo Hernández.
Necrofilia, según el diccionario digital de la RAE, significa atracción por la muerte o algunos de sus aspectos.
Los más de 600 planes para asesinar a Fidel Castro que se han contabilizado son un ejemplo de necrofilia, de atracción por matar, además de la conspiración para cometer el delito de asesinato premeditado, en este caso magnicidio.
Necrofilia es lo que pudiera explicar el pacto del gobierno de los EEUU y la contrarrevolución con elementos del crimen organizado norteamericano para matar a Fidel Castro, en vez de perseguirlos y hacer que respondan por delitos cometidos contra muchos ciudadanos e intereses norteamericanos, como el tráfico de drogas o la violencia desatada en cualquier ciudad en forma de sangrientas guerras entre clanes y ajustes de cuentas.
Pichones del batistato, me refiero a los hijos de algunas conspicuas personalidades, politiqueros y esbirros de la tiranía del General Fulgencio Batista, que ocupan asientos en la cámara de representantes de los EEUU, como Ileana Ros Lethinen y Mario Díaz Balart, han expresado en reiteradas ocasiones a distintos medios de prensa y ante cámaras de televisión, que gozarían de júbilo ante la muerte de Fidel Castro. Es como un placer necrofílico que puede tener su origen en los cuartos de tortura y asesinato de las estaciones de la policía y la guardia rural batistiana.
John Negroponte, cuando era el jefe de los servicios de inteligencia del gobierno de los Estados Unidos, y el periódico El País, de España, juraron con obcecada necrofilia que Fidel Castro tenía una enfermedad terminal y sin recato alguno apelaron a las manidas “fuentes que pidieron el anonimato”, o sea, que pudo ser cualquiera, incluso una invención de ellos mismos, procedimiento muchas veces utilizado por gente sin ética alguna para legitimar mentiras.
Que conste: la coincidencia entre el entonces zar estadounidense del espionaje y la subversión y los editores ibéricos pudiera ser estrictamente casual, pero se repite tanto, que hace pensar en un entendimiento entre ellos. Quizá esto explique versiones según las cuales el Grupo Prisa es más estadounidense que español.
En Miami la necrofilia deviene festín: en varias oportunidades han salido caravanas carnavalescas por toda la ciudad para festejar la supuesta muerte del dirigente cubano o han brindado hasta la borrachera por motivo de algún padecimiento terminal inexistente. Ahora también lo hacen en Twitter.
En enero de 2007 informaciones de prensa reportaron el entusiasmo con que el gobierno de esa ciudad había aprobado por unanimidad “crear un comité para planear un festejo ordenado por la muerte de Fidel Castro, que incluiría música, discursos y camisetas conmemorativas” y utilizar el estadio municipal como “sede oficial” del convite. ¡Qué pena por los que viven en esa ciudad!
¿Se imaginan un gobierno formado por Meyer Lansky, Santos Traficante y los herederos de la plaga batistiana, con la cuerda de testaferros y esbirros que siempre les acompañan? Hubieran convertido a Cuba en una versión a gran escala de Sodoma y Gomorra o en un portaviones gigantesco dedicado al envío de drogas para el consumo de jóvenes norteamericanos y el lavado masivo de dinero, con patente de corzo rubricada por un presidente de los EEUU.
¿Se imaginan a Luis Posada Carriles en algún cargo gubernamental en Cuba? Agente de la CIA, matarife y torturador en la policía política venezolana en los años de la más brutal represión contra el movimiento popular en ese país y más tarde uno de los responsables de la voladura en pleno vuelo de la nave de Cubana de Aviación en 1976, en la que perdieron la vida 73 personas, y de los ataques con bombas contra los hoteles habaneros en 1997. Para Posada, el joven italiano Fabio Di Celmo, víctima fatal de uno de esos actos terroristas, simplemente estaba “en el lugar equivocado en el momento equivocado”.
Esto es necrofilia con morbo. No es el único caso entre los contrarrevolucionarios de Miami y Madrid, pero se destaca.
Cosa curiosa: la retórica política y de la cubanología en los EEUU introdujo la expresión “post Castro”, en referencia a un Fidel Castro muerto, después que Posada y 3 de sus compinches fueron detenidos en Panamá en el año 2000. Al parecer, el encarcelamiento de estos cuatreros terroristas les hizo perder la esperanza de asesinar al presidente cubano y decidieron esperar por su muerte natural.
Más recientemente, hace apenas unas semanas, algunos de estos  sujetos que trabajan para los llamados tanques pensantes norteamericanos,  decían con académica neutralidad, pocos escrúpulos y mucho cinismo que no había que hacerse ilusiones en Cuba hasta que no se produjera lo que ellos llaman “solución biológica”, es decir, la muerte del principal dirigente de la Revolución Cubana.
Cabe preguntarse: ¿para qué este afán por matar?
La necrofilia puede ser un gusto, realmente muy raro, pero sin consecuencias para nadie. Es posible que llegue a ser algo enfermizo y se le dispense la atención médica correspondiente. Pero cuando se expresa de esta manera, con un sentido criminal, no queda otra opción que el repudio y la denuncia, la acción policial y el sometimiento al castigo de un tribunal.
La arrogancia imperial en la Casa Blanca y la envidia de los que se han vendido y subordinado no les permite reconocer que Fidel Castro les ganó en vida, ni pueden admitir que un país haya decidido vivir de una manera libre, independiente y soberana, construya una sociedad socialista, se rebele y triunfe ante las amenazas y agresiones del gobierno de los EEUU.
Es un grave error despreciar y subestimar al pueblo y a las generaciones de relevo formadas por Fidel Castro en la lucha de todos estos años, que las ha preparado exitosamente para  resistir y vencer, aún después que él y la generación histórica de la Revolución no se encuentren entre los vivos.
Políticos, mafiosos, académicos y “observadores” piensan que las nuevas generaciones de cubanos son tontas y fáciles de intimidar, que es una cuestión de tiempo y podrán recuperar el poder y la dominación sobre Cuba.
Pero esto no es necrofilia, eso es coprofagia, que según el mismo diccionario, viene del griego kopros, excrementos, y fagia, que significa ingerir, comer, deglutir.

miércoles, 4 de enero de 2012

Poesía e historia. Una mirada sobre la Revolución cubana

Enrique Ubieta Gómez
Se ha cumplido un nuevo aniversario de la Revolución y quiero compartir con ustedes este fragmento de una larga entrevista que el maestro Cintio Vitier me concediera en 1998 para la revista Contracorriente. Hablábamos en aquella ocasión sobre la manera en que los poetas reunidos en la revista Orígenes concebían la relación entre poesía e historia.

¿La justicia siempre será el horizonte inalcanzable?
Lo importante es que siempre haya un horizonte. Eso es lo que el hombre necesita. Es verdad que puede resultar angustioso en determinadas épocas esa especie de tantalismo: algo que está ahí, pero que no se llega a tocar. Pero lo que sería terrible es carecer de horizonte, que era lo que nos pasaba a nosotros antes de la Revolución. (...) Pienso que la historia, como los poemas, está hecha de una combinación de éxtasis y discurso. Esta idea está en la Poética que yo escribí hace algunos años; allí digo aludiendo a una frase muy inteligente de Valery, quien dice que un poema no está hecho de cien instantes divinos de poesía, sino de un discurso que parte de un instante divino, porque hay un momento en el que el tiempo se suspende, que es el instante de poesía, pero ese instante hay que decirlo y hay que decirlo en el tiempo, en un discurso. Pienso que eso le pasa también a la historia. Enero de 1959 fue el éxtasis de la historia, sin ánimo religioso, éxtasis en el sentido de suspensión del tiempo: pareció que se producía una visión, ya no una metáfora o una imagen, sino una visión de algo que se realiza y que parecía imposible. A lo que Orígenes se había adelantado en Cuba. Aunque ya venía andando desde Casal y desde Martí, que dijo que lo imposible es posible, que los locos somos cuerdos. Pero lo cierto es que el imposible aquel de pronto se hace posible, cuando entra en La Habana un ejército de campesinos. Si eso no es poesía, yo no sé lo que es. Ahí sí que la poesía y la historia se fundieron absolutamente. Y el que vio eso  --algo muy difícil de trasmitir a los más jóvenes-- nunca lo olvida. Un momento que ni Martí ni nadie pudo ver, ni Céspedes, ni Agramonte, ni Maceo, ni Gómez, ni Mella, ni Rubén, ni nadie. Nos lo regalaron a nosotros, ¡lo vimos! Fuimos testigos de esa visión en que la historia se puso del lado del bien de forma absoluta. Eso no puede olvidarse.
Después viene la sucesión y con ella los problemas del tiempo, de la época, los problemas ideológicos, los aciertos y los errores. Ese es el discurso, donde el poeta a veces falla y a veces acierta. El poeta en este caso para mí es el proceso revolucionario. Pero sí creo que esa dirección cargada de valores positivos  --lo que se estaba jugando era la poesía de la justicia, la poesía ética, la poesía de la ética y la ética de la poesía--, no obstante todos los descalabros, esa dirección hacia un horizonte, pienso yo, cada vez más prometedor está vigente.

Los poemas tienen un fin, ¿el éxtasis de una Revolución hecho discurso tiene un fin?
Es infinito. Una de las condiciones de lo poético es que no termina nunca.

¿Una Revolución puede ser asesinada?
Definitivamente, no creo en esa posibilidad. Puede ser mal herida, muy maltratada, humillada, pero aunque parezcan palabras muy gastadas, sinceramente creo que las aspiraciones de un pueblo son invencibles. Lo que más puede ocurrir es que desaparezca ese pueblo.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Un poco antes de empezar, otra vez

Camaradas, amigos, nos encontraremos otra vez cuando doble la esquina el último minuto del año, con el rifle o la lanza de ideas en ristre, sintiendo como el Che –como Bolívar, como Martí, como Fidel–, el costillar de Rocinante bajo los talones, para seguir esta larga cabalgata en pos de la justicia, la dignidad, la esperanza, la paz. La felicidad solo es posible si creemos en la virtud, y peleamos por ella; la vida solo tiene sentido si participamos de sus transformaciones, si somos útiles. Felicidades. Gracias por existir ustedes, por confirmar mi fe en que un mundo mejor para todos es posible. E. U. G.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Balseros de Haití y Cuba: la vida según su valor político

Balseros haitianos
José Manzaneda, coordinador de Cubainformación.
Un ejemplo reciente del habitual doble rasero en las informaciones sobre la emigración nos los ofrece ABC, diario español con una tirada diaria de 314.271 ejemplares (1). El 10 de diciembre pasado, titulaba “Mueren cinco balseros al tratar de huir” (2). En este encabezado, el periódico ni se molesta en indicar la nacionalidad de los fallecidos, dando a entender como exclusiva de Cuba una figura migratoria de tintes dramáticos –la de los “balseros”– que es común a otros países del Caribe, como República Dominicana o Haití. Además, emplea el verbo “huir”, un término que solo asigna en sus informaciones al hecho migratorio de Cuba.
Unos días después, el 25 de diciembre, el mismo diario ABC informaba de una tragedia migratoria mucho mayor, esta vez de balseros procedentes de Haití que llegaron –curiosamente– a las costas cubanas. Su titular era: “Mueren 38 haitianos tras naufragar su embarcación en las costas de Cuba” (3).
En la primera nota, la periodista Carmen Muñoz denominaba “huida” a un hecho que es común a los países de la región –la emigración por motivos económicos a EEUU– e inventaba una causa política: un supuesto “aumento de la represión contra la disidencia” en Cuba. En la segunda nota (sobre Haití), por el contrario, ni siquiera menciona la más que evidente causa del hecho migratorio: las condiciones de miseria en un país que cuenta -por cierto- con un modelo de economía de mercado capitalista.
Al informar sobre los balseros de Cuba, el ABC olvida mencionar algunos de los factores que impulsan la emigración cubana a EEUU, como el bloqueo económico que sufre el país, o la Ley de Ajuste Cubano, única en el mundo, por la que el Gobierno norteamericano premia con la residencia y protección social a los balseros cubanos que llegan a las costas de la Florida, mientras expulsa por sistema al resto de migrantes, como es el caso de los balseros haitianos (4).
El buscador de noticias del diario español ABC nos ofrece, a finales de diciembre, 4 veces y media más noticias sobre Cuba que sobre Haití, a pesar de que en Cuba escasean los sucesos de intenso dramatismo social o político que son tan rentables para la prensa y que, desgraciadamente, sí abundan en Haití. Pero el ABC, mientras incorpora tonos sombríos y hasta tenebrosos a cualquier información relacionada con Cuba, prefiere despertar los más “elevados” sentimientos caritativos en sus noticias sobre Haití, centradas en su mayoría en las ayudas a este país caribeño de adinerados deportistas (5), presentadores (6), cantantes (7) y monarcas (8).
(1) http://es.wikipedia.org/wiki/ABC_(periodico)
(2) http://www.abc.es/20111210/internacional/abcp-mueren-cinco-balseros-tratar-20111210.html
(3) http://www.abc.es/20111225/internacional/abci-naufragio-haitianos-cuba-201112250845.html
(4) http://www.cubainformacion.tv/index.php/otros-especiales/dicen-que-en-cuba/337-ila-poblacion-cubana-qhuyeq-del-pais
(5) http://www.abc.es/20110904/internacional/abci-haiti-pais-famosos-201109040849.html
(6) http://www.abc.es/20111202/gente/abcp-rosa-cumple-sueno-20111202.html
(7) http://www.abc.es/hemeroteca/historico-27-03-2010/abc/Cultura/shakira-alejandro-sanz-y-otros-23-cantantes-componen-una-cancion-por-los-damnificados-de-haiti_124490448269.html
(8) http://www.abc.es/videos-estilo/20110707/famosos-acuden-gala-benefica-1041542406001.html

lunes, 26 de diciembre de 2011

Al término del Año Internacional de los Afrodescendientes: treinta notas desde Cuba

Luis Toledo Sande
Tomado de Cubarte
1 / Va por delante una confesión, que acaso no sea demasiado personal: hasta hace muy poco me sentía seguro de que un ser humano era, ante todo y fundamentalmente, un ser humano. No se me ocurría clasificar a las personas por sus ancestros, cuya importancia tampoco hay que ignorar. Hace años ya, me pareció impropio que, aunque estimulado seguramente por un justiciero llamamiento a que la rica acuarela demográfica del país estuviera plenamente representada en las distintas esferas de la vida nacional —es de suponer que también en el equipo de boxeo, mientras en el mundo el pugilismo se considere deporte—, un locutor anunciara la actuación de la cantante afrocubana, o negra, Omara Portuondo. Ella era y felizmente continúa siendo nada más y nada menos que una gran cantante cubana, aunque su sangre le viene de España y de África, lo que apunta a las relaciones y mezclas que durante siglos han tenido lugar entre esas dos comarcas del planeta. Pero ahora, sobre todo desde que la Asamblea General de la ONU declaró a 2011, que ya casi termina, Año Internacional de los Afrodescendientes, parece necesario detenerse a pensar de dónde desciende cada quien. ¿Es eso bueno? ¿Es malo? ¿Merece ambos calificativos a la vez? De ser así, ¿en qué grado uno y en qué grado el otro? Es asunto para pensar, y eso sí es bueno, aunque no haya garantía de que siempre se piense bien. Asumamos el reto.
2 / A menudo los mismos términos empleados para repudiar la discriminación acaban insertados en el racismo, pues dan por sentado que en la especie humana existen razas, y esa es una de las fantasmagorías manejadas por los opresores para campear a sus anchas. Si se quiere luchar acertadamente contra esos males, se debe empezar por sostener una verdad científica y de espíritu: la especie humana es una sola, sin razas que la dividan.
3 /Aunque es una larga historia, con hitos que se remontan a siglos atrás —en 1865, por ejemplo, el austríaco Gregor Johann Mendel descubrió las leyes de la herencia que llevan su nombre—, el redondeo en el descubrimiento del genoma humano es reciente: ocurrió a finales del siglo xx y se estimó completo a inicios del xxi. Así se confirmó de modo científico la inexistencia de razas en la humanidad, en la cual se dan diversidades que, ocasionadas por condicionamientos varios, no dan lugar a diferencias esenciales.
4 /El paso del concepto raza de los estudios zoológicos a la sociología sirvió a la Europa cuna del capitalismo en sus arremetidas de “descubrimientos”, colonización, conquista y saqueo de África, América y Asia. Las fuerzas dominantes —que antes habían sometido a pueblos de su mismo color, o no tan distinto que la diferencia fuese relevante— hallaron pretextos para explotar a “negros”, “cobrizos” y “amarillos”, a quienes los “blancos” tendrían que asumir como pesado fardo para “civilizarlos”, o “humanizarlos”, con el látigo en una mano y la cruz en la otra, cuando no flagelados por la cruz misma. Tampoco faltó la hoguera. Los colores se esgrimieron para encubrir las diferencias directamente asociadas a la división clasista de la sociedad. ¿Será necesario insistir en que el sustantivo clase está en la raíz del verbo clasificar, un acto al cual también sirven los colores? Se ha dicho fundadamente, y con limpia voluntad justiciera, que en el Caribe todo se racializó, empezando por la lucha de clases. Pero en estas notas se preferirá decir que “se cromatizó”. Hasta donde seamos capaces de lograrlo pese a la inercia de la tradición, nos urge deshacernos del pensamiento marcado por el racismo. Los términos raza y sus derivaciones deben entenderse aquí como entrecomillados, aunque en busca de simplificar la escritura no siempre se pongan las comillas.
5 /No hay que confundir las diferencias llamadas raciales con las clasistas: no son equivalentes, entre otras cosas, porque a lo largo de la historia ha habido, y hay, explotadores de muy diversa pigmentación epidérmica, y otro tanto ha ocurrido y ocurre con los explotados. En la propia Cuba “negros” y “pardos” no solo nutrieron las filas mambisas. También los hubo en el ejército colonialista y, si sobresalían en tal servicio, podían alcanzar grados militares relevantes y tener esclavos de su misma pigmentación. Al igual que en todas partes, en Cuba la esclavitud fue decisivamente cuestión de sistema, no de colores. Pero estos han servido para ocultar la contradicción medular, que opera en el terreno económico y social en su más vasto y profundo sentido. Como hecho sistémico, la esclavitud actúa sobre el oprimido, o discriminado, y sobre el opresor, que medra con la discriminación. Cierta verdad de Perogrullo debe repetirse, para que no caiga en el olvido: el pensamiento dominante lo es porque domina. Salvo en casos o momentos de ruptura, lo porta asimismo el dominado, como si fuera un conjunto de ideas naturales, no construidas.