domingo, 20 de diciembre de 2009

Los 5 de Cuba (según Varela).

Tomado inconsultamente del Blog de Varela.
Imagine que su vecino tiene una casa de huéspedes y de ahí le tiran piedras a usted para joderlo. Le rompen sus ventanas de cristal y en una de esas una visita suya sale herida con los vidrios. Incluso desde la casa de su vecino se le han colado en su patio varias veces y le han espantado las gallinas y roto las plantas ornamentales. Su perro fiel aparece envenenado y su gato ahorcado. Desde la casa vecina incluso le ponen música alta todo el santo día. Su familia apenas puede ver televisión tranquilamente y tienen que comprarse orejeras y hacer todo tipo de peripecias acústicas para disminuir el ruido que le viene de al lado. Y cuando usted va a salir al supermercado, de la casa de su vecino siempre sacan un camión que le bloquea la calle y usted tiene que dar un inmenso rodeo para ir por sus alimentos y las necesidades básicas del hogar. Finalmente usted decide hablar con su vecino y éste le confiesa que no es él, sino un primo que usted tiene que vive en un cuarto alquilado del vecino y la tiene cogida con usted por rencillas familiares. Usted llama a la policía y se queja pero no hay pruebas y sin orden judicial no pueden registrar la casa del vecino y además, su vecino goza de conexiones con las autoridades y la corte, pues tiene mucho dinero y la casa de huéspedes paga por protección policial. Entonces usted hace reunión de emergencia en su hogar y envía a un hijo suyo a la casa del vecino a que le meta el cuento de que está disgustado con usted y que quiere alquilarle otro cuarto. El vecino le alquila otro cuarto a su hijo. Y entonces su hijo procede a botarle el tirapiedras a su primo. A desaparecerle el veneno, el machete y la soga. Y a romperle el camión que le bloquea la calle. El vecino lo descubre, llama a la policía y acusa a su hijo de atentar contra las leyes de su casa de huéspedes y de crearle problemas a un buen huesped. La policía arresta a su hijo y un juez lo juzga. Y lo condenan por trasgresión, dañar propiedad y romper vehículo. Entonces su primo sigue viviendo en la casa del vecino, fanfarroneando de que es intocable y de que su hijo es un delincuente. Lo menos que usted puede hacer es poner una foto de su hijo en la sala y venerarlo como héroe de la familia. Al menos, de una manera u otra, la agresión desde la casa del vecino se ha controlado algo aunque sigan hostiles. Y porque no son comemierdas... saben que usted tiene más hijos. ©varela

Fidel: La verdad de lo ocurrido en la Cumbre.

A los jóvenes interesa más que a nadie el futuro.
Hasta hace muy poco se discutía sobre el tipo de sociedad en que viviríamos. Hoy se discute si la sociedad humana sobrevivirá.
No se trata de frases dramáticas. Hay que acostumbrarse a los hechos reales. Lo último que pueden perder los seres humanos es la esperanza. Con la verdad en la mano, hombres y mujeres de todas las edades, especialmente los jóvenes, han librado en la Cumbre ejemplar batalla, ofreciendo al mundo una gran lección.
LEER EL TEXTO ÍNTEGRO AQUÍ.

La Habana, domigo 20 de diciembre.

Un frío leve, extrañamente espiritual, llena de nostalgias el domingo. El frío salitroso que invade esta porción costera de La Habana, me devuelve mis años de adolescencia. Y mientras en el Palacio de Convenciones se reúne el plenario de la Asamblea Nacional, varias decenas de estudiantes universitarios acuden a un trabajo voluntario, por el aniversario 87 de la FEU. En contra de mis deseos --dormir una mañana fría de domingo es uno de los mayores placeres humanos--, participo en el desyerbe matinal de cebollinos y lechugas. Pero disfruto la compañía de una juventud que sigue soñando y peleando por el futuro de Cuba. Almuerzo, adolorido y cansado, con mi mamá, que aún me ve como aquel joven universitario que fui. Ya no tengo fuerzas para asistir al concierto de Kool and The Gang en la Tribuna Antimperialista, ni a la última jornada de la Feria Internacional de Artesanías, como quería mi hermano. Paso rápidamente por la casa de 10kbzas, el diseñador de La Calle, y me informa que Industriales gana el juego frente a Santiago, con lo que salvaría la honrilla de esta subserie. Le traigo una foto de Pedro Medina, estelar receptor del equipo azul en años de gloria, de quien publicaremos una entrevista en la edición 20. Estoy finalmente en casa. La Habana discute, baila, juega a la pelota, trabaja, de cara al nuevo año. Aunque sea domingo, aunque este frío tropical nos llene de emociones imprecisas, y nos obligue a refugiarnos en un abrazo íntimo.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Palabras por el aniversario de la FEU.

Para mis amigas y amigos de la FEU.

Para los estudiantes la vida transcurre con lentitud, parcelada por exámenes, novias-novios, pases y eventos. En los años de infancia el tiempo no existe: uno puede quedarse hasta el anochecer sentado en el contén de la acera con un amigo, conversando de cosas “triviales”, o escuchando música. En la Universidad, el tiempo asoma el rostro por primera vez tras una puerta cercana. Es un rostro risueño, entusiasta, prometedor. Usualmente los estudiantes no traspasan esa puerta, y el tiempo espera impaciente del otro lado. La puerta es una línea de arrancada. Pero ustedes han elegido cruzar ese límite antes de que suene el disparo. Han asumido responsabilidades que no solo involucran a sus condiscípulos: ustedes han recibido un mandato que se trasmite de mano en mano desde hace 87 años.
Cuando se creó esta organización, no se pensaba solo en los estudiantes: se pensaba en Cuba, en América Latina, en el mundo. Porque ¿qué es un estudiante universitario? Un ser absolutamente convencido de que puede transformar el universo y recolocar las estrellas. Ya sabemos que la vida después ajusta un poco ese tremendismo, pero ¡si no fuera por ese ímpetu, por esa convicción, las cosas no se moverían ni un centímetro! Entonces, ustedes han cruzado el umbral de la Vida –la que empieza cuando se sale al ruedo para ejecutar sueños y probar ideas--, sin esperar a que suene el disparo de arrancada. Son grandes Principitos (o Princesitas) que conjugan la lógica de los niños, la pasión de los jóvenes y la decisión de los mayores. ¡Cuántas cosas pueden hacer!
Viven en un mundo complejo: si en los hermosos años sesenta ser revolucionario era relativamente fácil, porque estaba de moda, porque daba prestigio intelectual --¡hasta Borges y Vargas Llosa fueron de izquierda en esos años!--, porque estaba claro donde estaban los enemigos y donde los amigos, y existía un proyecto nítidamente diseñado de futuro; en los noventa y en los primeros años del nuevo siglo, las cosas son menos claras, más sinuosas, más arduas. Hubo un instante efímero en que la derecha se creyó vencedora y nos llamó idiotas a todos los combatientes por un mundo mejor, un instante en que los que necesitan del elogio intelectual de los poderosos, se enmascararon, se avergonzaron de su pasado, se autoflagelaron, y pidieron disculpas. Se decía que los inteligentes no eran revolucionarios y retornó una frase de los cincuenta que decía: “el que no sea comunista a los veinte años no tiene corazón; el que siga siendo comunista a los treinta no tiene cerebro”. Estaba de moda el cinismo.
Claro, después vino Chávez, vino Evo, vino Correa, y regresó Ortega y claro, aquí estaba ese gigante que se llama Fidel y este pueblo nuestro, que no claudicaba, que seguía navegando en busca de la utopía. Y el capitalismo, cansado, empezó a resoplar, a perder el aliento. Y el ecosistema nos lanzó serias e insistentes advertencias. Y la solidaridad –que Cuba nunca abandonó en lo interno y en lo externo--, volvió a crecer. Porque no se puede ser inteligente hoy, sin ser revolucionario.
El reto es mayor, más hermoso: ya no existen futuros previamente diseñados. En la línea de partida y en la de llegada hay un solo estandarte: el de los principios éticos. Ustedes tienen que forjar el futuro, crearlo con las manos, con las mismas de amar, diría Retamar. Y tienen una responsabilidad enorme: porque somos cubanos –hijos de Fidel, del Che, de la Revolución, hijos de Mella, de Echevarría, de Martí y de Maceo--, porque somos latinoamericanos, el continente que avanza a la vanguardia del proceso revolucionario contemporáneo, porque la Humanidad no puede esperar mucho más por la acción de sus hombres y mujeres concientes. Vivimos una intensa batalla y esa guerra se intensificará en los próximos años. Qué triste es saber que existen jóvenes viejos que luchan por la paz del acomodamiento, y se enroscan en el individualismo más feroz.
Si me permiten recomendarles algo, diría: no se preparen para ser políticos, prepárense para ser revolucionarios, siempre, así sean abogados, profesores, economistas, traductores o locutores de radio. Hagan revolución, siempre. Sean protagonistas activos de sus vidas. No se atasquen en lo cotidiano, en lo estrechamente personal; sean hombres y mujeres contemporáneos. Felicidades.

Resumen de semana.

Me salté el jueves, porque estoy en el cierre del último número del año de La Calle. Cada parto mensual nos deja exhautos pero felices: lo perfecto, repetía mi padre, es enemigo de lo bueno. Hoy visité a mis amigos de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), almorcé con ellos, porque el domingo se cumplen 87 años de que fuese fundada la organización... Y ese día festejaremos en un trabajo voluntario. Esta semana ha sido intensa: Cumbre del ALBA, sesiones de la Asamblea Nacional, encuentro de jóvenes intelectuales de América Latina en Casa de las Américas ("Casa tomada", se llamó el evento). Y yo con mis cierres agónicos.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

El Cyber Jineterismo.

Tomado del Blog de Varela.
Yoani Sánchez le tira fotos a 3 canisteles para un escrito de su blog. Y dice cuánto le gusta el canistel. Y a lo Leonardo Fabio, recuerda a su abuelita Milagros que hacía pan de la nada con sus chancletas de palo, chaca-chaca, chaca-chaca... y que ahora sólo pudo conseguir 3 canisteles y pone la foto (y sigue con el sabor de los canisteles). Pero nunca pudo postear fotos ni de 3 de sus hematomas cuando Rodney la sodomizó en la calle. Ya, según la prensa de Miami, se sabe que los 3 médicos que la atendieron en el policlínico son de la Seguridad del Estado y dieron falsos reportes y ni la quisieron curar. También se ha descubierto, en la blogosfera derechista, que su piel es milagrosa y se regenera en 48 horas, y que sólo le quedaron moretones en las nalgas (que no quiso mostrar a la BBC). Pero Macho Rico tampoco pudo tirarle fotos a planos cerrados de sus glúteos amoratados y postearlas en el blog porque fue a cumplir un deber de caballero a un duelo con Rodney en medio de un festival juvenil. Por la misma Yoani se sabe que ella ahora vive - y sufre - en La Habana porque no encontró curralo en Zurich. Pues debería denunciar a Suiza en su blog, no a Cuba. Aunque creo que en Suiza sentada en un laptop criticando la indolencia de bancos, relojerías y queseras, no era nadie. Pero en Cuba, hablando de la escasez de canisteles, sí. Si antes yo no atinaba a comprender por qué ella decidió regresar del paraíso helénico al infierno caribeño, ahora lo entiendo. Más claro el agua. Yoani no es boba. Para bobos es su blog. Que de paso no es un blog ni la cabeza de un guanajo sino un website más caro que el de la Casa Blanca (el sitio de internet del gobierno norteamericano tiene traducciones a menos idiomas que Generación Y y encima con enlaces a Twitter y Facebook; los que Obama no tiene). No quiero decir que la chica sea millonaria, lo que sugiero es que es embustera. Ni fue secuestrada, ni tuvo hematomas, ni buscó trabajo en Suiza, ni pasa trabajo en Cuba. Ha encontrado el modo de vivir de los que viven afuera. Se deja usar, desde luego, pero ése es el gaje del oficio. ©varela

Revolución, patria, estado, gobierno: precisiones con Rey.

A veces los comentaristas me permiten precisar un poco más las ideas. Traigo como post este intercambio con Rey. Corrijo su ortografía cuando es necesario.
Rey dijo...
El problema está en que los dirigentes principales de la revolución han hecho énfansis por muchos años, de que revolución, patria, estado, gobierno y partido es lo mismo y quien esté en contra del gobierno o de la revolución es por lo tanto un traidor a la patria, cuando todo eso no es más que una gran falacia que excluye a todos aquellos que, de una forma u otra, se atrevan a criticar a la revolución y a sus dirigentes. Una vez que se entienda que todos esos términos son conceptos diferentes, que se puede estar en desacuerdo con el gobierno, con la revolución o con el sistema e incluso exigir que se cambie uno o todos ellos, no es ser traidor. Que estar en contra de la ideología imperante no es ser traidor. No puedo entender como un proyecto social puede llamarse "revolucionario" cuando excluye y reprime a una parte de la población solo por motivos ideológicos. Si la oposicion es tan débil y pequeña, entonces ¿cuál es el miedo del gobierno? Si el proyecto político de esa oposición es tan estúpido y retrógrado, por qué temerle cuando se dice que el pueblo cubano es un pueblo revolucionario, comprometido con su revolución, ¿a qué le teme el gobierno entonces? Nunca podré entender por qué la revolución tiene que excluir y reprimir a otros simplemente porque no estén de acuerdo con su proyecto social, si su labor y sus intenciones son tan loables y tan altruistas, que solo están dirigida al bienestar del pueblo cubano, ¿por qué no "compite con las demás corrientes ideológicas existentes en la sociedad? Se acusa a la disidencia de "mercenaria" por recibir ayuda del exterior cuando el propio M26 recibió miles de dólares de grupos afines desde el extranjero, de secuestros e inclusive directamente de gobiernos latinoamericanos. (http://www.lajiribilla.cu/pdf/villena7.pdf) ¿Por qué unos son mercenarios y terroristas y los otros no? Algunos de los espías cubanos capturados en EU son incluso ciudadanos norteamericanos, ¿no son esos tan traidores y mercenarios como la oposición interna a la que Cuba acusa de serlo por recibir ayuda de EU? ¿Las reglas funcionan hacia un lado pero no hacia el otro? Creo que todos tienen el derecho a expresarse y luchar por lo que creen y tener el derecho a aliarse a quienes le aportan la ayuda que no obtienen dentro de su propio contexto. Si dejaran expresarse libremente a las personas, estas no tendrían necesidad de buscar ayuda en el extranjero. De una forma u otra estas tienen que hacer que sus voces se escuchen porque, aunque uds no lo crean, ¡tienen algo que decir y que alguien no quiere escuchar!.

Enrique Ubieta Gómez dijo...
A ver, apenas ahora llego a casa. Tu afirmación Rey es una interpretación caricaturesca de una realidad histórica: en Cuba, la Patria nunca fue posible sin la justicia social. Digo Patria --concepto más difuso y más abarcador que el de nación--, porque fue el término que manejó siempre Martí. La independencia duradera, por tanto, solo podía surgir de una Revolución. Por eso, Martí creó el Partido Revolucionario. Sé que corro el riesgo en mi respuesta de saltarme matices, pero esto es un blog, y nunca podría aquí exponer todo lo que muchos textos explican bien. Una sociedad capitalista en Cuba solo podría imaginarse en el contexto de una entrega sin límites --carnal, diría Menem--, a los Estados Unidos. Rojas nos prepara para eso cuando defiende el concepto de nacionalismo suave. Es un término equivocado (saltémonos los referentes posmodernos): en Cuba no existe un nacionalismo duro --¿cuál sería?, ¿el de los cientos de miles de internacionalistas en África?, ¿el de los 60 mil médicos y paramédicos en cualquier rincón del planeta?--, existe un concepto claro de Patria (que es Humanidad, decía Martí), de soberanía (porque nos permite conservar un espacio para construir una sociedad alternativa). Por cierto, ¿por qué los defensores del nacionalismo suave se espantan ante la posibilidad de una unión entre Venezuela y Cuba?, ¿será que cuando hablan de porosidad, de fronteras difusas, no andan pensando en los hermanos latinoamericanos? Pero la palabra gobierno distorsiona la frase inicial de tu réplica. En Cuba los revolucionarios dicen "el Estado" y los contrarrevolucionarios dicen "el gobierno". Es un matiz espontáneo, que nadie orientó, pero definitorio. El discurso contrarrevolucionario siempre se aferró a la voz gobierno, porque no quería y no podía admitir que lo que sucedía en el país trascendía la presencia "accidental" de un gobierno, por muy largo que fuera. Ningún Estado en el mundo admite el cambio de su sistema socio político, aunque acepte el cambio de gobierno. Y todos los países capitalistas del mundo, desarrollados o no, han acudido a la desaparición y al asesinato de sus ciudadanos, cuando han amenazado la estabilidad del sistema. Cuba, por cierto, nunca lo ha hecho ni lo hará. Por supuesto que nosotros, los revolucionarios cubanos, defendemos al gobierno de Fidel y de Raúl: ellos son símbolos, son los fundadores. Pero no somos progubernamentales, en el sentido capitalista. Somos prosocialistas. En todo caso, defendemos el Estado socialista cubano. Una cosa es recibir ayuda de organizaciones o de gobiernos latinoamericanos, y otra, de un gobierno históricamente opuesto a la independencia nacional de Cuba. Hernández Busto hace un inusitado reconocimiento en su polémica conmigo (VEA AQUÍ: Un busto para Hernández). Con tal de acusarme de recibir un salario del Estado cubano --que recibo desde luego, pero no por bloguear, ni por defender a la Revolución, sino como simple trabajador--, escribe: "Opinar libremente sobre Cuba cobrando de partes implicadas en el dilema cubano me parece contraproducente". ¿Cuales son esas dos partes implicadas que pueden pagar?, ¿los gobiernos de Cuba y Estados Unidos? Entonces, ¿reconoce que en el fondo es un conflicto entre dos países, o mejor aún, entre dos sistemas que encarnan dos países? Si es así, un cubano solo sería mercenario si cobra del gobierno norteamericano. Por último: los cinco cubanos que llamas espías --hay espías norteamericanos en todos los países del mundo, ellos lo reconocen públicamente y nadie se lo cuestiona--, no "espiaban" al gobierno estadounidense, sino a grupúsculos de cubanos contrarrevolucionarios que ejecutaban actos terroristas, como es conocido, dentro y fuera de Estados Unidos. Es decir, que trabajaban a favor del pueblo norteamericano.

AMNIOS, nueva revista de poesía.

Si una revista nace con tan buenos auspicios intelectuales, seguramente tendrá larga y fructífera vida. Ayer acompañamos al partero mayor de este esfuerzo, el poeta Alpidio Alonso --director y arquitecto de la publicación--, en el festín de poesía que fue el acto inaugural. Felicidades hermano.

martes, 15 de diciembre de 2009

El peor enemigo de la Revolución es la ignorancia.

Quiero recomendar la lectura de este testimonio-entrevista de Alfredo Guevara, realizado por el joven periodista Leandro Estupiñán. Algunos temas abordados: el PSP, Franqui, Lunes de Revolución, los años 60. Reproduzco unas palabras introductorias de Alfredo que no aparecen en el link propuesto:

Concedí al compañero Leandro Estupiñán una entrevista formal y que debió, en consecuencia, ajustarse a temas y términos. Es tal la indignación que me producen ciertos senderos trazados e impuestos que ante este talentoso periodista, presentado con el aval de Graziella Pogolotti, estallé en torrente a veces inconexo, pero siempre retornando a ciertas ideas, concepciones y experiencias. Quedaron así violadas las reglas del juego y la entrevista desbordó su propósito. Releída en bruto decidí revisarla y ordenarla y se produjo este texto no-texto y tampoco entrevista que adelanta seguramente otro texto-memoria que debo redactar con urgencia por razones obvias. No hay que olvidar, pero sólo para ser mejores. Creo que Leandro Estupiñán es y será un magnífico periodista; me sacó de esas casillas en que algunas personas, y en mi caso temas, quedan abroquelados. Los reservaba para abordarlos a mi manera, frase a frase pensada y pensada. Salió así, pues adelante. El periodista-entrevistador debe, para serlo de veras, respetar al interrogado y sus opciones, pero ser incisivo, provocador y acorralador. Lo grave e inadmisible es cuando la provocación y el acorralamiento resultan de la vulgaridad y la ignorancia o de la muy común falta de gentileza y pobre educación ¡Qué magia desarmadora se produce cuando el interrogado enfrenta inteligencia fina y estilete bien graduado! Esa fue la experiencia. Y la agradezco.
Alfredo Guevara

Sí, sentimos de la Patria el grito.

Patricia Rodas, canciller constitucional de Honduras, representó a Zelaya en la Cumbre del ALBA. Es una mujer cautivadora, valiente y lúcida. Los periodistas la buscaban. Afirmó que el ALBA, más que una concertación de gobiernos, es una concertación solidaria de pueblos, y dijo que fuese cual fuese el presidente de su país, los hondureños ya no la abandonarían. Recordó que los médicos cubanos que llegaron en 1998, después del Mitch --mucho antes de la victoria electoral de Zelaya--, fueron expulsados de Honduras al año siguiente, y que la presión popular los había llevado de vuelta. Rodas agradeció la solidaridad de los gobiernos latinoamericanos, en particular la del ALBA, frente al golpe de estado, y reiteró la imposibilidad de reconocer unas elecciones organizadas por el golpismo. Habló de asesinatos y desapariciones ocurridas en este período de oscuridad institucional y advirtió que el ministro de la policía elegido por Lobo es uno de los más connotados represores históricos del país. En el acto de clausura, Patricia, emocionada con la interpretación segundos antes de la Bayamesa --en la voz de Omara Portuondo--, inició sus palabras con una de sus estrofas (y un sí enfático): "sí, sentimos de la Patria el grito".
Eso ocurrió ayer. La emoción de verla y de escucharla, se opone hoy a la indignación que provocan las palabras del escritor Manuel Díaz Martínez, ex militante del PSP (Partido Comunista antes de la Revolución), ex militante del Partido Comunista de la Revolución y actual militante de la contrarrevolución, desde las páginas náufragas de Cubaencuentro: "Los hondureños deben gratitud al señor Micheletti y a las instituciones que libraron al país del golpe de Estado castrochavista".

Sobre el Granmy, Omara, Chucho y la Cumbre.

Un título largo para unas breves palabras. Hace unos días supe que Omara Portuondo y Chucho Valdés --dos artistas extraordinarios, de los que me considero fan--, actuarían en la clausura de la Cumbre del ALBA. Mi primera impresión fue que los habían seleccionado por haber obtenido recientemente el premio Granmy Latino, y rechacé la decisión. Pensé que estábamos validando un premio que como tal es merecido, pero que constituye la expresión de un esfuerzo de conducción mercantil y cultural del imperialismo en el continente. ¿Por qué precisamente la industria estadounidense del disco debe validar lo que sirve y lo que no en América Latina? Para ser los monstruos musicales que son, ni Chucho, ni Omara, ni Van Van, ni Pablito Milanés, ni nadie necesita de los Granmy. Como tampoco ninguna película cubana necesita de una nominación al Oscar para ser una obra de arte. De la producción de Titón, no es precisamente Fresa y Chocolate --aún siendo una excelente película--, la mejor obra. Bien, tampoco estoy contra la participación en esos certámenes, no se me interprete mal. Lo que quiero decir es que no son más importantes (artísticamente) que los premios Coral o que los del Cubadisco. Ahora debo añadir que me equivoqué: Chucho al piano y Omara, con su peculiar voz y su personalísma forma de decir, se revelaron como idóneos intérpretes de la unidad latinoamericana. Porque son nuestros, porque nos representan, porque la cultura de este continente --Nuestra América--, es revolucionaria.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Mensaje de Fidel al Presidente de la República Bolivariana de Venezuela.

Querido Hugo:
Hoy se cumplen 15 años de nuestro encuentro en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, el 14 de diciembre de 1994. La noche antes te había esperado en la escalerilla del avión que te trajo a Cuba.
Conocía de tu levantamiento en armas contra el gobierno pro yanki de Venezuela. A Cuba habían llegado noticias de tus ideas cuando guardabas prisión, y al igual que nosotros, te consagrabas a la profundización del pensamiento revolucionario que te llevó al levantamiento del 4 de febrero de 1992.
En el Aula Magna, de forma espontánea y transparente, vertiste las ideas bolivarianas que llevabas dentro, y te condujeron, en las condiciones específicas de tu país y de nuestra época, a la lucha por la independencia de Venezuela contra la tiranía del imperio. Después del esfuerzo de Bolívar y demás colosos que llenos de sueños lucharon contra el yugo colonial español, la independencia de Venezuela era solo ridícula apariencia.
Ningún minuto de la historia es igual a otro; ninguna idea o acontecimiento humano puede ser juzgado fuera de su propia época. Tanto tú, como yo, partimos de conceptos que fueron evolucionando a lo largo de milenios, pero tienen mucho de común con la historia lejana o reciente en la que la división de la sociedad en amos y esclavos, explotadores y explotados, opresores y oprimidos fue siempre antipática y odiosa. En la época actual constituye la mayor vergüenza y la principal causa de la infelicidad y el sufrimiento de los seres humanos.
Cuando la productividad del trabajo, apoyada hoy en la tecnología y la ciencia, se multiplicó por decenas y en algunos aspectos cientos y hasta miles de veces, tales y tan injustas diferencias debían desaparecer.
Tú, yo y con nosotros millones de venezolanos y cubanos compartimos esas ideas.
Tú partiste de los principios cristianos que te inculcaron y un carácter rebelde; yo, de las ideas de Marx y un carácter también rebelde.
Hay principios éticos universalmente admitidos que son válidos tanto para un cristiano, como para un marxista.
Desde ese punto de partida, las ideas revolucionarias se enriquecen constantemente con el estudio y la experiencia.
Es conveniente señalar que nuestra sincera y revolucionaria amistad surge cuando tú no eras Presidente de Venezuela. Nunca te solicité nada. Cuando el movimiento bolivariano obtiene la victoria en las elecciones de 1999, el petróleo valía menos de 10 dólares el barril. Lo recuerdo bien porque me invitaste a tu toma de posesión.
El apoyo tuyo a Cuba fue espontáneo, como lo fue siempre nuestra cooperación con el hermano pueblo de Venezuela.
En pleno Período Especial, cuando la URSS se derrumbó, el imperio endureció su brutal bloqueo contra nuestro pueblo. En un momento determinado los precios del combustible se elevaron y nuestros suministros se dificultaban. Tú garantizaste el abastecimiento comercial seguro y estable a nuestro país.
No podemos olvidar que después del golpe político contra la Revolución Bolivariana en abril del 2002, y tu brillante victoria frente al golpe petrolero a fines de ese mismo año, los precios se elevaron por encima de 60 dólares el barril, nos ofreciste entonces suministro de combustible y facilidades de pago. Bush era ya Presidente de Estados Unidos y fue el autor de aquellas ilegales y traidoras acciones contra el pueblo de Venezuela.
Recuerdo cuánto te indignó que exigiera mi salida de México como condición para aterrizar en ese sufrido país, donde tú y yo asistíamos a una conferencia internacional de Naciones Unidas en la que también él debía participar.
A la Revolución Bolivariana no le perdonarán nunca su apoyo a Cuba cuando el imperio imaginó que nuestro pueblo, después de casi medio siglo de resistencia heroica, caería de nuevo en sus manos. En Miami, la contrarrevolución reclamaba tres días de licencia para matar revolucionarios, tan pronto se instaurara el gobierno de transición en Cuba que Bush exigía.
Han transcurrido 10 años de ejemplar y fructífera cooperación entre Venezuela y Cuba. El ALBA nació en ese período. Había fracasado el ALCA -promovido por Estados Unidos- pero el imperio está de nuevo a la ofensiva.
El golpe de Estado en Honduras y el establecimiento de siete bases militares en Colombia, son hechos recientes ocurridos con posterioridad a la toma de posesión del nuevo Presidente de Estados Unidos. Su predecesor había restablecido ya la IV Flota, medio siglo después de finalizada la última contienda mundial y no existía ni Guerra Fría, ni la Unión Soviética. Son obvias las intenciones reales del imperio, esta vez, bajo la sonrisa amable y el rostro afroamericano de Barack Obama.
Daniel Ortega explicó ayer cómo el golpe en Honduras determinó el debilitamiento y la conducta de los miembros del Sistema de la Integración Centroamericana.
El imperio moviliza tras si a las fuerzas derechistas de América Latina para golpear a Venezuela, y con ella, a los Estados del ALBA. Si de nuevo se apodera de los cuantiosos recursos petroleros y gasíferos de la Patria de Bolívar, los países del Caribe anglófono y otros de Centroamérica perderán las generosas condiciones de suministro que hoy le ofrece la Venezuela revolucionaria.
Hace unos días, después del discurso pronunciado por el presidente Barack Obama, en la escuela militar de West Point, para anunciar el envío de 30 mil soldados a la guerra de Afganistán, escribí una Reflexión en la que calificaba de acto cínico aceptar el Premio Nobel de la Paz cuando ya había adoptado esa decisión.
El pasado 10 de diciembre, al pronunciar en Oslo el discurso de aceptación, hizo afirmaciones que constituyen un ejemplo de la lógica y el pensamiento imperialista. “…soy responsable por desplegar a miles de jóvenes a pelear en un país distante. Algunos matarán. A otros los matarán.”, afirmó, tratando de presentar como una “guerra justa” la brutal carnicería que lleva a cabo en aquel distante país, donde la mayoría de los que perecen, son pobladores indefensos de las aldeas donde estallan las bombas lanzadas por aviones no tripulados.
Después de esas frases, pronunciadas entre las primeras, dedica más de 4 600 palabras a presentar su carnicería de civiles como guerra justa. ”En las guerras de hoy -afirmó- mueren muchos más civiles que soldados”.
Sobrepasan el millón de civiles no combatientes que han muerto ya en Iraq y Afganistán y en la frontera de Pakistán.
En ese mismo discurso elogia a Nixon y a Reagan, como personajes ilustres, sin detenerse a recordar que uno lanzó más de un millón de toneladas de bombas sobre Vietnam, y el otro hizo estallar por medios electrónicos el gasoducto de Siberia bajo la apariencia de un accidente. Fue tan fuerte y destructiva la explosión que los equipos monitores de las pruebas nucleares lo registraron.
El discurso pronunciado en Oslo se diferencia del de West Point, porque el pronunciado en la academia militar estaba mejor elaborado y declamado. En el de la capital Noruega, el rostro del orador expresaba la conciencia de la falsedad de sus palabras.
Tampoco el momento y las circunstancias eran iguales. Oslo, se ubica en las proximidades de Copenhague. En este punto, tiene lugar la importantísima Conferencia sobre el Cambio Climático, donde sé que tú y Evo piensan asistir. En aquel lugar se libra en estos momentos la batalla política más importante de la historia humana. Allí se puede apreciar en toda su magnitud, cuánto daño ha ocasionado el capitalismo desarrollado a la humanidad. Hoy, ésta debe luchar desesperadamente no solo por la justicia, sino también por la supervivencia de la especie.
Seguí de cerca la reunión del ALBA. Los felicito a todos. Disfruté mucho al ver tantos y tan queridos amigos elaborando ideas y luchando unidos. Los felicito a todos.
¡Hasta la victoria siempre!
Un fuerte abrazo
Fidel Castro Ruz