martes, 22 de noviembre de 2011

Entrevista a Vicente Feliú:"…los valores no se pierden, una vez asumidos."

 Silvio y Vicente
Arístides Rondón Velázquez
Tomado de http://bloguerosrevolucion.ning.com
Vicente Feliú, Cuba, 11 de noviembre de 1947, es uno de los fundadores de un nuevo estilo de hacer canciones que se denominó en 1972 movimiento de la Nueva Trova. Rebasando los 60 años sigue siendo el rebelde con causa justas de siempre, leal a paradigmas como el Che, dice lo que piensa y hace lo que dice. Ha tenido el gesto de contestar estas preguntas para Blogueros y Corresponsales de la Revolución.

AR: En la Cuba de hoy ¿hay crisis de valores o personas que han renunciado a vivir con valores que suponíamos bien implantados?
VF: Rondón, luego de agradecerte por la entrevista, comienzo por el encabezado de presentación.
Lo nuevo no fue un estilo, más bien la continuidad en otra época del espíritu independentista y patriótico que existió desde mediados del Siglo XIX, con lógicas variaciones, dentro de la canción cubana que se autodenominó Trova y que nació junto a la nación cubana. Y los que fundamos el Movimiento de la Nueva Trova nacimos en una situación política, económica, social y cultural de la Cuba posterior al 1 de enero de 1959, con el ser humano cubano liberado de las trabas de la pseudorepública. Yendo a tu pregunta, según Bertold Brecht “Hay hombres que luchan un día y son buenos; hay hombres que luchan un año y son mejores; hay hombres que luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida. Ésos son los imprescindibles.”
Yo no creo que los valores se pierden, una vez asumidos. Pero cuando el entorno no es propicio para mostrarlos, sencillamente se guardan para momentos especiales. Lo ves en los médicos que van muy lejos a brindar no solo sus conocimientos sino su afecto, algo que no se estudia en las universidades. Lo lamentable es que el entorno se haya vuelto tan crudo, y no precisamente por la falta de recursos sino por las diferencias sociales.

AR: Usted desciende de una familia de sólidas convicciones revolucionarias en donde se destaca su abuelo Santiago ¿Qué hay de él, u otros ascendientes suyos, en sus canciones?
VF: Esta historia viene de Canet de Mar, Cataluña, en el siglo XIX. De allá salió para Cuba el bisabuelo, cantor en el orfeón de Canet, donde cantaban todos sus hermanos. Vicente Feliú Llinás y su esposa Aurora Silvestre Maicas (que era aragonesa y poeta), establecidos en Matánzas, colaboraron con los independentistas cubanos. En canciones: Esther: Homenaje; Homenaje a Antonio Guiteras; Si canto a los muertos; Créeme; Pablo…

AR: ¿Cómo recuerda a la villaclareña Haydée Santamaría?
VF: Con mucho cariño y mucha nostalgia. Siempre está en mi pensamiento.

AR: En el sector de la cultura los cubanos vivimos un periodo muy traumático en los años iniciales de la Revolución Cubana conocido generalmente como quinquenio gris y que conviene no olvidar. ¿Cree usted que sus efectos negativos han llegado hasta nuestros días?
VF: Yo tengo la impresión de que se ha magnificado en demasía el cuento del “quinquenio” para unos, “decenio” para otros. Cada sector de la sociedad se ganó en nuestras luchas históricas su derecho a ser respetado. En la última etapa de nuestra guerra de liberación lamentablemente la mayoría de nuestros intelectuales y artistas estaba con la mira puesta en Europa, y el desarrollo del movimiento revolucionario armado contra Batista tuvo una celeridad tal que les pasó de largo (26 de julio 1953, Moncada; 1955, amnistía; 2 de diciembre de 1956, desembarco del Granma; 1 de enero de 1959, Triunfo de la Revolución). Cuando te has jugado la vida en el monte, en una calle o en una prisión, miras con cierta ojeriza a quienes te ponen al lado en igualdad de condiciones. El cubano digno no suele estar lloriqueando por los rincones. Una revolución es desgarradora para todo el mundo, y no es patrimonio de nadie en particular. Si te tratan mal, pelea, que para eso tienes cabeza y manos. Si te pretenden eliminar, lucha con todas tus fuerzas por tus derechos, y si te aplastan, te queda la vergüenza de haber combatido hasta el fin. Pero no me vengan a decir que no me dejaron hacer, porque de esa estirpe no está hecho mi pueblo.
En esa época “gris” nació el germen de la Nueva Trova y el Movimiento, entre proscritos y perseguidos, descendientes y continuadores de los trovadores que fundaron la Nación Cubana.

AR: Los jóvenes a los que correspondió alfabetizar, ir a Bahía de Cochinos, enfrentar el peligro de la crisis de los misiles, ir a cumplir misiones internacionalistas lo hicimos convencidos de nuestra misión ¿cómo valora la capacidad de la juventud actual para enfrentar los graves desafíos que ya se perciben?
VF: Las personas cuya juventud coincidió con los eventos que enuncias tuvieron en sus manos la decisión de participar, convocados por un enorme joven de entonces que encarnó los mejores ejemplos de la juventud cubana de todos los tiempos, Fidel Castro. Igual que las que estuvieron en las guerras de Independencia del Siglo XIX, en la lucha contra Machado, contra Batista, en la Guerra Civil Española, en el Moncada, en la Sierra y en el Llano, los descubiertos y los encubiertos. Corresponde a los jóvenes de hoy tomar las riendas del país, gústele a quienes les guste y a quienes no, y harán lo que tengan que hacer. Para nada deshecho la experiencia acumulada de toda nuestra historia, pero los cambios no se pueden hacer con edades avanzadas. No soy futurólogo, más confío en los jóvenes en general y en nuestra historia en particular. “Cada tiempo contiene su abismo, su espada y su Sol”. (Silvio Rodríguez).

AR: Los cubanos que sobrepasamos los 60 años vivimos preocupados por la corrupción, la burocracia enquistada en elevadas posiciones estatales, gubernamentales, partidistas, ¿cómo imagina a Cuba dentro de 20 ó 30 años?
VF: Y no solo los que sobrepasamos los 60. Si esos problemas que mencionas no logramos resolverlos en breve, no me imagino a Cuba ni dentro de 5.

AR: ¿Puede hablarnos de Atahualpa, Don Ata entre ustedes, y de Silvio Rodríguez?
VF: Atahualpa Yupanqui, El Grande, El Fundador, (Don Ata para Silvio) es, a mi juicio, el Padre de la canción latinoamericana, para ser modesto (la Madre sería Violeta Parra, a mi entender). Conjugó en su obra y su vida los valores culturales más altos de nuestros pueblos mestizos y jodidos. Con músicas profundamente raigales y una ejecucuçión impecable en la guitarra, cantó algunos de los versos más hermosos y lúcidos de nuestra historia. Fue un revolucionario, de los más importantes y que debiera estudiarse como un pensador de Nuestra América. Silvio Rodríguez es mi más caro amigo, además de ejemplo de lucidez y compromiso. Para mí, el pensamiento más importante después de Fidel. Lo demás está escrito en todas partes.

AR: Al agradecerle sinceramente el tiempo que nos ha dedicado permítame que le solicite un fragmento de su Créeme en video para los blogueros de la Revolución.
VF: Vas a tener que bajarlo de alguna parte por Internet. Hay una versión con Silvio en el Turquino de cuando la Gira por la Patria que sería buena.
Un abrazo fuerte.
Vicente Feliú

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